Autor: Cerebro

  • ¿Cómo parar la violencia en México?

    México se está volviendo un país cada vez más violento. Es cierto, en Latinoamérica existen otras entidades más violentas. Según la BBC mientras en México hay 15 homicidos por cada 100,000 habitantes, en Brasil hay 21, en Colombia hay 34, y en Venezuela hay 57. El caso de Venezuela es extraño, porque si bien, se cree que la violencia aumenta con la desigualdad, según la CEPAL Venezuela ha logrado reducir la desigualdad y la pobreza en el mandato de Hugo Chávez, pero la violencia se ha disparado. Si comparamos a Estados Unidos (más desigual) con los países Europeos (más igualitarios), o bien países como Brasil con Cuba, la teoría de que la violencia aumenta con la desigualdad es cierta. Pero Venezuela es un caso excepcional, desde luego hay otras variantes, cómo un estado de derecho: La presencia de cierto número de policías, la educación, y otros factores, tal vez sea el caso de Venezela, no lo sabemos. Tampoco sé que certeras sean las cifras de CEPAL, las cuales son similares a las del gobierno venezolano. Pero hay que tomar en cuenta que CEPAL a pesar de ser una dependencia de la ONU, siempre ha tenido una marcada ideología socialista (un claro ejemplo es que Alejandro Encinas tuvo un buen puesto en dicha organización) y puede haber un sesgo a favor de el gobierno de Chávez, como igual lo puede haber en contra cuando hablamos del FMI o el Banco Mundial.

    Pero ahora vamos a lo que nos atañe. México. No, México no es el país más violento, pero ciertas características hacen que parezca que sea eso. En países como Venezuela o Brasil, los homicidios son más de «tipo común» (asaltos, pleitos entre pandillas), en cambio en México con el fenómeno del narcotráfico la estela que deja la violencia es más visible, porque hablamos de decapitados, descuartizados, balaceras afuera de los estadios, granadas, bombas, y eso desde luego provoca el pánico en la gente. A pesar de no ser el país más violento, la violencia continúa aumentando a pesar de los constantes esfuerzos que ha hecho el gobierno para acabar con los cárteles del narco.

    Tal vez ahí estaría un error, en que el gobierno se ha focalizado en acabar con los cárteles y no con la violencia que estos generan. No se trata de sentarse a negociar con los cárteles como algunos proponen, sería un tremendo error, más cuando tenemos el ejemplo de lo sucedido en Colombia. Cuando el ex-presidente Pastrana decidió negociar con ellos, los cárteles colombianos hicieron lo que quisieron y la violencia aumentó. Se trata mas bien de cambiar la estrategia con que se les combate orillándolos a que dejen el uso de la violencia y que no penetren dentro del aparato político. Lamentablemente la «desaparición» de los cárteles es una tarea casi imposible, porque mientras exista mercado potencial (que se encuentra en Estados Unidos) y existan condiciones socioeconómicas que orillen a la gente a enrolarse al narco, el problema no va a desaparecer. Se debe de ir al fondo del problema, desde las cuentas bancarias de los narcotraficantes, hasta la reconstrucción del tejido social, el trabajo será arduo y durará mucho tiempo. Porque México tiene que crecer económicamente y en base a ese crecimiento lograr un mejor reparto de riqueza para desincentivar que más personas se conviertan en narcotraficantes o delincuentes. Tiene haber mayor justicia social, más oportunidades de empleo y de crear riqueza por parte de la sociedad.

    Muchos hablan del éxito de Colombia donde el narcotráfico se ha debilitado. Pero hay que ponernos a analizar bien. Mientras las autoridades colombianas (con ayuda de Estados Unidos) acababan con líderes del narco como Pablo Escobar, en México comenzaron a surgir los Chapo Guzmán, los Beltrán Leyva. Es decir, el mercado meta (que se encuentra en Estados Unidos) no cambió, si no que los proveedores cambiaron de manos, Colombia le pasó «la bolita» a México, quien se convirtió en el principal proveedor de estupefacientes a los Estados Unidos. Para acabar con el narcotráfico ¿deberíamos pasarle la bolita a otro país?. No creo, más siendo México vecino de los Estados Unidos. Los norteamericanos naturalmente se van a cuidar para que el problema del narco no cruce la frontera, por eso a veces se hacen de la vista gorda.

    Lo que nos tiene que preocupar no es si existe narco o no. Si los cárteles de la droga se dedicaran solo a traficar droga a Estados Unidos, sin la necesidad de violentar a la sociedad, de matar, de descuartizar o de penetrar en las áreas del gobierno, no tendríamos que estar preocupados, porque si bien el fenómeno del narcotráfico se da aquí, los que lo padecen son los norteamericanos, que son los que consumen los estupefacientes. y ellos son los que deberían en este caso implementar medidas para que la droga no pase.

    Y reitero, no se trata de negociar con ellos, sino limitarlos, acabar con cualquier tipo de violencia que estos generen. Esta claro, que el narcotráfico debe de estar penalizado, pero no fue una decisión correcta la de llevar una guerra frontal en contra de ellos. Estamos pagando la mala decisión de Felipe Calderón, balaceras afuera de un estadio, granadazos en un casino, muertos civiles, daños colaterales. Muchos dicen que es el precio que se tiene que pagar. Pero me pregunto, ¿hay señales de que esta guerra, ya no que si se este ganando, que esté dando pasos al frente?.

    La estrategia se debe de cambiar, Colombia no solo bajó sus niveles de inseguridad por las acciones bélicas de Álvaro Uribe, también lo hizo porque en ciudades como Medellin, gente como Sergio Fajardo se dedicó a reconstruír el tejido social, a invertir en escuelas, en mejorar las colonias. Medellín antes era una ciudad a la que no se podía entrar, y ahora si bien tampoco podemos presumir que es la ciudad más segura de Latinoamérica, ya no se corren los riesgos que se corrían antes.

    Quien definirá si el narcotráfico sigue existiendo o no en México es Estados Unidos, ellos son los que han creado el mercado, y de hecho se encargaron de hacer crecer los cárteles del narcotráfico en México porque la CIA negoció con ellos a cambio de que llevaran armas ilegalmente a Nicaragua en el caso Iran-Contras. El gobierno estadounidense es responsable de si su sociedad se sigue drogando, los mexicanos no tenemos que pagar con muertos y degradación de nuestra sociedad por un problema que nosotros en parte no creamos.

    El día en que se focalicen los esfuerzos en acabar con la violencia que los narcos y delincuentes generen, comenzaremos a ver frutos, tal vez pasará algún tiempo y costará mucho esfuerzo. Pero es más redituable a combatir al narcotráfico mismo, que es como una especie de bestia al cual le salen más tentáculos cuando le mutilas uno.

  • Angel Verdugo, quiere «aplastar» a los ciclistas de la Ciudad de México

    No encuentro razones para ver tantos niveles de intolerancia en un simple conductor de radio, me sorprende que en el país exista gente con una mentalidad tan retrógrada, y no solo eso, que tenga la posibilidad de estar frente a un micrófono para incitar a la sociedad a la violencia y a la intolerancia. Esto es lo que ha sucedido con Angel Verdugo, un comentarista de Reporte 98.5. Quien se atrevió a pedir al aire a los automovilistas que atropellararan a los ciclistas de la Ciudad de México.

    Según él, los ciclistas son una «nueva plaga» que está apunto de causar daños severos en el Distrito Federal. Insistía el comentarista, no estamos en París ni en Campos Eliseos, estamos en México y los ciclistas estorban, no hacen caso, son unos «abusivos y gandallas». Se atrevió a citar a Marx y Engels para comparar a los ciclistas con el comunismo, y se quejó amargamente del programa de ecobicis impulsado por Marcelo Ebrard. Dice, la primera frase del manifiesto comunista dice «un fantasma recorre el mundo, el fantasma del comunismo»,  y el dice «un fantasma recorre el Distrito Federal: Los ciclistas».

    Yo no soy un ciclista, de hecho solo he andado una vez en bicicleta en mi vida, y necesitaría reaprender como utilizar una bicicleta. Pero sí muchos amigos míos utilizan ese medio de transporte y a veces logran llegar más rápido a su punto de destino que si utilizaran el transporte público, el cual en mi ciudad de Guadalajara es muy deficiente. No gastan ningún peso y sobre todo, no contaminan. Pero existe todavía gente intolerante como Angel Verdugo que no tiene la más mínima capacidad de ver los beneficios de utilizar la bicicleta en una ciudad.

    La estación donde trabaja debería aplicarle una sanción a Angel Verdugo, porque digo, una cosa es la libertad de expresión y otra cosa es incitar a la violencia como el lo hace. A Carmen Aristegui la corrieron por mucho menos. Creo que el al menos merecería una multa económica por parte de la empresa donde trabaja para evitar esos comentarios que llaman a violentar a la sociedad y a mostrar signos de intolerancia contra aquellos que utilizan otro medio de transporte.

    Las reacciones en las redes sociales no se hicieron esperar. Tanto ciclistas como no ciclistas se indignaron por el hecho hasta convertir en trend topic a Angel Verdugo quien ahora es víctima por parte de las críticas. Pero otras personas incluso lo utilizaron para fines publicitarios. Un ejemplo es el evento internacional de Carfree que se llevará a cabo en Guadalajara. Muchos de los organizadores aprovecharon el trending topic para promocionar el evento, que básicamente busca que en las ciudades se priorize el transporte público y otros medios como la bicicleta sobre transportes contaminantes como los automóviles. Los organizadores de este evento entre los cuales se encuentran «Ciudad para Todos» y «GdlenBici» aprovecharon con gran éxito las críticas que llovieron a Angel Verdugo, para de esta forma vender más boletos para el evento, porque tomando en cuenta que van a venir personalidades muy importantes del extranjero al evento de  Carfree, las ponencias tienen un costo.

    Es cierto que no estamos en París, pero en la Ciudad de México los altos niveles de contaminación provocados por los automóviles obligan a buscar otros medios de transporte, y la bicicleta es una buena opción. En el Distrito Federal se ha hecho un esfuerzo (quizas insuficiente todavía) para promover el uso de transportes alternativos, y sí, en México la bicicleta puede ser una buena opción, le pese a Verdugo, le pese a quien sea. En los países desarrollados se ha promovido mucho el uso de la bicicleta, países como Alemania, Holanda, Francia, lo han hecho, incluso en China muchos se trasladan por ese medio. Además los ciclistas ocupan poco espacio en la vía pública a diferencia de los automóviles o camiones.

    Lamentable esa opinión retrógrada y tercermundista de Angel Verdugo, pero las tenía que pagar. Su credibilidad y reputación están cayendo al suelo gracias a las redes sociales. Otro comunicador que no se da cuenta del efecto «rebote» que provoca el Internet cuando se emiten ese tipo de opiniones. Seguramente esto le afectará en su carrera y ni modo, la intolerancia no es bienvenida en nuestra sociedad.

    El Verdugo de un Angel.

    Actualización:
    Angel Verdugo ya fue despedido por parte de la estación 98.5, el comité de ética de dicha empresa autorizó que el señor Verdugo salga el aire el día de hoy para ofrecer una disculpa pública.

     

     

  • El Bullying masivo contra Ninel Conde

    Las redes sociales, en especial Twitter, suelen ser un arma de doble filo. Muchas personalidades (gente del espectáculo, políticos, deportistas) utilizan el servicio de microblogging para acercarse a sus seguidores. De esta forma logran esa sensación de cercanía con ellos, lo cual muchas veces beneficia sobre todo a los políticos. La gente común y corriente siente un sentimiento de gratitud a la hora de que la celebridad o el político le responde un tweet. Pero también ese sentimiento de humanización provoca un efecto adverso. Si a mucha gente le gusta estar al pendiente de los chismes y tropiezos de las estrellas por medio de revistas como TVyNovelas, o programas como Ventaneando, ¿Cómo no va a ser atractivo ser partícipe de esos tropiezos?. Las redes sociales son el medio perfecto para canalizar esa necesidad de involucrarse en el cotilleo, y de cierta forma de bajar a las «estrellas» de esa nube en que las han puesto, hasta el suelo.

    Mucha gente, entre la que tiene la necesidad de reflejar su vida en la de las estrellas porque carece de una vida propia, o la gente que con presuntos dotes intelectuales denosta todo el mundo del espectáculo por considerarlo banal, corriente e ignorante, se ha dado a la tarea de crear una especie de bullying masivo contra Ninel Conde. Los tropiezos de la actriz y cantante se remontan al 2004 cuando cambió la palabra «tsunami» por «surimi» después de la tragedia que sufrieron Indonesia y otros países. Pero la actriz siguió cometiendo errores ortográficos y de redacción en su Twitter, lo cual hizo que muchos la tildaran de ignorante y comenzaran a inventar chistes donde ella era la protagonista principal.

    Las redes sociales, por su alcance, tienen la capacidad de destruír la reputación de alguna personalidad famosa. Porque el mensaje se viraliza, se multiplica y viaja por todo el mundo. Antes de las redes sociales el ser humano común no podía darse este lujo, o bien tardaba más tiempo en replicarse y necesitaba ayuda de los medios tradicionales. Un ejemplo puede ser la comparación de Carlos Salinas de Gortari con Felipe Calderón. Después del mandato de Salinas y la crisis del 94, muchos medios lo criticaron, la sociedad se enteró de sus atropellos gracias a los diarios sobre todo, empezaron a criticarlo y empezaron a crear máscaras alusivas a Salinas, chistes impresos en establecimientos, etc… Pero se necesitó de algunos medios masivos, y de una fuerte crisis económica para que la gente cayera en cuenta, demostrara su inconformidad y empezara a propagar los chistes e insultos a Salinas de boca en boca. Pasaron semanas entre que Salinas saliera del poder y México cayera en una crisis para que la gente empezara a insultarlo. Con Calderón fue muy diferente, primero Noroña publica una manta donde dice que el Presidente Calderón tiene problemas de alcohol, el rumor no se replica, se mantiene quieto, se rumora en las redes sociales el presunto alcoholismo pero el ruido es poco, todavía no se ha viralizado, luego Carmen Aristegui pregunta al Presidente si tiene problemas de alcohol, las cosas se mantienen igual. Pero cuando Aristegui es despedida, la inconformidad de la gente se dispara, en cuestión de minutos se crean los chistes sobre su alcoholismo lo cual se transforma en un Trend Topic a nivel mundial en Twitter. El rumor se disparó tanto que el gobierno se vió en la necesidad de emitir un comunicado y presuntamente de retirar cualquier presión a MVS para que Aristegui regresara a su puesto de trabajo y así las aguas se calmaron.

    Muchos de los anticalderonistas dieron por sentado que el Presidente era un alcohólico sin ninguna prueba. Nadie mostró pruebas contundentes, más que una carta de Castillo Peraza donde criticó a Calderón de irse de parranda (con lo cual no se puede dar por sentado que es un alcohólico), pero los chistes, las bromas, y sobre todo los insultos y las burlas de la gente que todavía se siente indignada por lo sucedido en el 2006 propagaron el rumor a nivel nacional.

    Es cierto, Ninel Conde no le ha hecho nada a nadie. Pero muchas personas presuntamente con dotes de intelectualidad superior la atacan por su ignorancia. Y es cierto, en el medio de los espectáculos el nivel de cultura es bajo, porque los artistas no requieren una gran preparación cultural y académica para ser actrices o conductoras de televisión. Más bien necesitan facilidad de palabra, saber actuar y un buen cuerpo para atraer al otro género.  Por eso no es raro ver que actrices como Paulina Rubio escriba en su twitter «va hacer niño» en lugar de «va a ser niño».

    Otra cosa, cierta gente se da cuenta de que los medios de comunicación ofrecen contenidos basura. Muchas personas «se la tragan» pero muchas otras son capaces de darse cuenta de que estos medios buscan transmitir contenido banal para mantener a la gente distraída de lo que importa y eso la indigna. Las personas que se «tragan» el contenido es la mayoría, así lo dicen los números de rating de las televisoras. Pero hay un vasto número de personas que se indigna ante los medios de comunicación y todo lo que conllevan. Muchos de ellos se dedican a atacar la presunta ignorancia de personalidades como Anahi, Dulce María, Belinda, Paulina Rubio, o la propia Ninel Conde. Inventan chistes para resaltar su ignorancia, pero a la vez sienten cierto tipo de placer al denigrar a una persona que está en una posición superior a ellos, como si hubiera escondido una especie rara de psicopatología erotomaniaca dentro de ellos. Si se fijan las mujeres criticadas son mujeres de buen ver, atractivas.

    ¿Cómo se tomará Ninel Conde esto?. La verdad no lo sé, he escuchado declaraciones cercana a ella de gente que hasta le da risa, pero en realidad no sabremos. No debería tomárselo personal, porque como una amiga me decía, no te están criticando a tí, estan criticando lo que representas. La mayoría de la gente que inventa esos chistes ni siquiera conoce la personalidad de la actriz. Es curioso pero me decían, gracias a Ninel han desaparecido Pepito y los Gallegos. Creo que el placer de criticar a una celebridad retribuye más a los egos de la gente común, es una forma de sentir que están a su nivel.

    Ya se han elaborado muchas cosas por medio de la gente que aprovecha las redes sociales, además de los chistes, una parodia de Hitler, y un supuesto anuncio de Librerías Ghandi (la cual fue desmentida por dicha librería). Seguramente el fenómeno algún día terminará. Pero parece que las situaciones mundanas nos tienen distraídos, bastante distraídos, el fua, el hada de Guadalajara, los chistes de Ninel ¿Y cuando comenzaremos a pensar en lo que importa?.

     

  • Mujeres criminales

    En días pasados, el periódico The New York Times publicó una nota en donde destacaba la “feminización de la guerra contra las drogas”, haciendo referencia al fenómeno de victimización y criminalización de las mujeres en el narcotráfico en México. The New York Times hace referencia al incremento de 400 por ciento de mujeres encarceladas por delitos federales en México desde el año 2007 y da cuenta de una serie de relatos de mujeres criminales hoy encarceladas en un penal de Ciudad Juárez. Pero la nota, deja muchos cabos sueltos en términos de análisis y evidencias con respecto este fenómeno de feminización del crimen en México. Un estudio del Instituto Mexicano de las Mujeres publicado en 2009 indica que en los últimos 10 años, el número de mujeres en las cárceles aumentó 200 por ciento (cifra que contrasta con 400 por ciento de incremento que menciona el periódico norteamericano) y señala que en 1993 había en los 445 centros penitenciarios del país 230 mujeres encarceladas (4 por ciento de la población total de reos). Los cálculos oficiales estiman que al día de hoy, existen 469 mujeres presas que representan 14.14 por ciento de la población total de reos.

    En México, las mujeres representan 51 por ciento de la población nacional, 52 por ciento del padrón electoral y participan con 33 por ciento de la actividad económica nacional. Según los cálculos oficiales, en nuestro país, existen 4 millones de hogares que son dirigidos por Mujeres Jefas de Familia. Los análisis más recientes indican que durante la década de los noventa, explicar los motivos por los cuales una mujer se implicaba en el crimen tenían un fundamento basado en causas biologicistas y psicologistas, cosa que hoy no es suficiente dado que no existen estudios que nos hablen de los aspectos estructurales de este tema, mucho menos de las implicaciones sociales a largo plazo.

    Hay quienes dicen que las mujeres que se implican en el crimen organizado lo hacen por tener una relación de sumisión con quien las implica, por necesidad y porque al ser el sexo débil, terminan siendo engañadas para ser “mulas, ganchas y burreras” del crimen. Al hacer referencia a las causas actuales de la reclusión femenina, las mujeres hablan de la falta de oportunidades, de las pocas expectativas generales que les brinda la sociedad para salir delante de manera digna, a la vulnerabilidad de la que son objeto por el bajo poder adquisitivo que tienen y a la dependencia emocional que pueden tener con su pareja. Las mujeres presas, han mencionado que la crisis económica y de seguridad social que viven, es un motivo suficiente para “entrarle” al crimen con tal de satisfacer las necesidades de sus hijos. Ello demuestra que las causas no están sólo fundamentadas en la sumisión hacia el varón, sino sobre todo, en las pocas oportunidades que tienen.

    El gobierno federal, no muestra disposición a investigar, entender e incorporar estas causas y razones a una visión de largo plazo que pueda traducirse en políticas públicas diferentes que mejoren la realidad de estas mujeres; solo se dedica a promover, mediatizar y espectacularizar este fenómeno de feminización del crimen. Según El Universal, el gobierno calderonista gastó más de 3 millones y medio de pesos del erario en promover la captura de Sandra Ávila (La Reyna del Pacífico); cosa que demuestra que para el gobierno, la feminización del crimen es un tema de estereotipos, sensacionalismo y simplicidad. No hay duda de que la feminización del crimen es un fenómeno actual y en incremento, pero observarlo con simplicidad política, no aportará a combatirlo y reducirlo.

  • Sociedad Podrida, ¿y los valores?

    Abriré este artículo con la historia de un conocido, del cual no voy a revelar su nombre por obvias razones, el era una persona muy controvertida, en el club deportivo que yo frecuentaba se corrían los rumores de que el, en su juventud (no debía tener ni 15 años) había tratado de violar a la sirvienta, también en dicho club deportivo había mostrado sus genitales a un grupo de mujeres para impresionarlas. No era cualquier persona, había algo malo dentro de él. Este hombre tenía posición muy cómoda, sus padres tenían solvencia económica, vivían en Colinas de San Javier en la ciudad de Guadalajara, una de las colonias de mayor nivel socioeconómico en Guadalajara, sus padres, según me describía un gerente del club, eran muy buenas personas, su hermano también, pero el no. No sabían porque.

    Después, al ver la conducta rebelde de esta persona, deciden enviarlo a Estados Unidos a un campamento militar para que corrigieran su conducta. Aparentemente regresó muy reformado, su corpulencia había cambiado, de ser un joven debilucho, terminó convirtiéndose todo un atleta con una gran musculatura. Cuando regresó se inscribió en la preparatoria donde yo cursaba y ahí coincidí con él. A pesar de que su actitud era dura, parecía que si había logrado un cambio. No estabamos en el mismo grado pero coincidíamos en las clases de inglés y ahí me contó su experiencia dentro del campamento militar. Me decía que la disciplina era tan estricta que muchos trataban de huír (lo cual era imposible) y que algunas personas terminaron suicidándose porque no aguantaban el ritmo de vida que le imponían los militares. Ese cambio parecía haber moldeado su caracter, pero nunca logró extirpar esa maldad que tenía dentro.

    Después de la preparatoria ya no lo ví. Supe de él hasta después de la universidad cuando yo trabajaba en una franquicia de cartuchos remanufacturables. Justo cuando fuí al club con el gerente para ofrecerle mis servicios, me contó todo lo que había sido de el. Había asaltado una tintorería (sin más no recuerdo) y terminó en la cárcel. Su papá, al tener mucho dinero, lo logró sacar de ahí. Me pregunté, ¿como una persona que vive bien, tiene recursos económicos y tuvo la posibilidad de ser educado en las mejores escuelas, decide irse por ese camino?. Pero ahí no acabó todo, junto con otra persona, secuestraron un joven y pidieron un rescate económico. Pero todos los planes salieron mal, las autoridades lo agarraron con las manos en la masa y lo volvieron a meter a la cárcel. Su padre ya no se quiso hacer responsable de el y actualmente está en los separos cumpliendo una condena.

    Seguramente el tenía algo mal dentro de su cabeza, tenía un ambiente propicio para desarrollarse bien y terminó lléndose por el lado equivocado, el es una persona que seguramente no podrá ser reformada, su naturaleza es destructiva, nociva. Ahora, cuando veo todo lo que está pasando en el país, me pregunto ¿cuanta gente será como él, que seguramente un mal congénito los hace comportarse de esa manera o cuantas personas se volvieron criminales por las circunstancias que los rodearon?. Leyendo sobre la historia de los grandes capos del narcotráfico veo ambas modalidades. Algunos empezaron en la siembra de mariguana, pero ni sus padres ni sus amigos eran violentos, no tenían mucho dinero pero tampoco vivían tan mal. Otros si tenían problemas familiares, sufrieron el divorcio de sus padres o maltrato.

    La sociedad mexicana está viviendo un proceso de putrefacción, de pérdida de valores. En solo una semana hubo dos sucesos que me llamaron en demasía la atención, primero fué el asalto a un pizzería en Nuevo Laredo, y luego la balacera ocurrida en las afueras del Territorio Santos Modelo mientras se jugaba el partido Santos vs Morelia. Cada vez más personas sucumben ante las tentaciones del narco, de la delincuencia, de la violencia. Todo esto podría si no erradicarse, al menos si aminorarse con la transmisión de valores humanistas que dignifiquen al ser humano. A muchos les vendrá la mente la religión. México es un país religioso, pero parece que la enseñanza de esta religión no es suficiente, o bien, algunos la tergiversan en su favor. Por alguna razón vemos algunos de los narcotraficantes tienen sus santos, asisten a misa, e incluso tienen compadrazgo con párrocos.

    Se necesita hacer un cambio más drástico. La guerra emprendida por Felipe Calderón es correctiva, pero no previene los brotes de violencia. De hecho provoca su aumento, porque esta guerra divide a los cárteles, provoca que se peleén entre ellos y generen más violencia. Por eso muchos culpan al mandatario por el aumento de violencia. No están equivocados, aunque cabe mencionar que los primeros responsables son los narcotraficantes mismos. La estrategia debe de ser replanteada y se debe apelar a los valores y a reconstruír el tejido social para evitar que emergan más ciudadanos violentos, aquí es donde ha fallado Felipe Calderón. Muchos le han reclamado, primero lo hicieron sus opositores con un toque de oportunismo, pero luego también lo hizo la gente común y corriente, gente que ha marchado en contra de la violencia como Javier Sicilia. Las encuestas no mienten, la popularidad de Calderón va en picada mientras la percepción de la violencia por parte de los ciudadanos va en aumento (consultar fuente aquí).

    Hace falta una revolución de las conciencias, cambiar la idiosincrasia del mexicano donde todo se vale y donde el que no tranza no avanza. México está podrido, las instituciones funcionan a medio gas, los partidos políticos velan por sus intereses saltándose sus preceptos ideológicos, la gente se pasa los altos y da mordidas. Tenemos que repensarnos como sociedad ¿qué es lo que nos está sucediendo?. Hay que buscar soluciones, en la Guerra ante el narcotráfico veo dos posturas, quienes se alinean a Felipe Calderón, como si estuvieran cerca de caer dentro de un precipicio y la mano que la sostiene empieza a perder fuerzas, y quienes quieren la retirada del ejército y el pacto de los carteles. Creo que los dos puntos son muy debatibles, más bien hay que compaginarlos y proponer una tercera vía, pero en esta como digo, se necesita la colaboración de la sociedad y la reconstrucción del tejido social, si no, estaremos perdidos.

  • #Minipost 72 Balacera en Torreon. Santos vs Morelia.

    El Narcotráfico había llegado al futbol cuando los directivos le permitieron al hijo de un narcopolítico tener un equipo de futbol en Primera. Pero ahora ha llegado en su versión violenta, ¿quien es el culpable de todo esto?, ¿Moreira?, ¿Felipe Calderón?, ¿Lo que dejó el PRI?, ¿Los mismos narcos?. Lo único que sé es que cada vez mi país es más inseguro, por más que traten de combatir esa inseguridad.

  • Daños Colaterales

    En mis noches de dolor siempre pensé:
    quién habrá matado a mi hijo, habrá sido
    ese engendro maligno hijo de la impunidad
    o todos nosotros que con el paso de los años,
    con nuestra irresponsabilidad y ceguera, hemos
    creado lo que hoy estamos viendo. Quién es más
    culpable: el que deja hacer o el que hace. Alejandro Martí, 2008

    Qué bonito es ser alguien. Qué bien se siente tener un nombre que posea el peso suficiente como para llamar la atención de las autoridades. Qué satisfacción que los atropellos cometidos contra una persona conocida sean inmediatamente del dominio público, y levanten mil disculpas de parte de los responsables con tal de contener la oleada de indignación que sucede a los hechos irregulares.

    Para aquellas personas que son “alguien” y que han perdido familiares, o que han sido víctimas de violaciones a sus garantías constitucionales, ya sea por delincuentes o como daño colateral por parte de las autoridades, sus nombres les han podido brindar la satisfacción de la representación pública; el peso de sus apellidos les ha valido las disculpas de los altos dirigentes nacionales, ha hecho temblar las rodillas a más de un poderoso, y nos ha conmocionado a todos gracias a la difusión que de ellos han realizado los medios nacionales.

    Así sucedió con el empresario Alejandro Martí cuando exclamó su sentido “sin no pueden, renuncien” a los gobernantes y asistentes del Consejo Nacional de Seguridad en 2008, después de que su hijo, Fernando Martí, fuera asesinado tras ser secuestrado. O con Nelson Vargas, cuando afirmó que las autoridades de seguridad y los legisladores mexicanos “no hacen su trabajo” en el combate al plagio, durante el foro “Alto al secuestro” ese mismo año, después de que su hija Silvia fuera encontada muerta tras haber sido plagiada.

    Recientemente fue Javier Sicilia quien levantó la voz para apadrinar un movimiento luego de que su hijo Juan Francisco fuera asesinado a manos del crimen organizado, y ahora, en circunstancias menos trágicas, aunque también indignante, es lo acontecido al escritor y poeta Efraín Bartolomé, quien sufrió una irrupción ilegal en su vivienda por parte de agentes de la policía mexiquense, quienes lo amedrentaron a él y a su esposa, además de robarles sus pertenencias, durante un operativo que tenía la intención de capturar a Óscar Osvaldo García, presunto líder del grupo delictivo “La mano con ojos”.

    Si bien es plausible que el supuesto jefe de la banda y sanguinario asesino haya sido aprehendido, es reprochable que haya sido a costa de la seguridad y violación de los derechos fundamentales de civiles inocentes, considerados como víctimas colaterales de la impartición de la justicia. Si el poder que ciudadanas y ciudadanos les otorgamos a las autoridades significa preservar el bien común y mantener un Estado de Derecho que garantice nuestra seguridad, ¿de qué nos sirve un Estado que viola nuestros derechos de igual forma que los delincuentes, sólo que impunemente?

    Lo acontecido a Efraín Bartolomé, que él mismo relata y puede ser leído en el siguiente link: http://diariodecolima.com/o/colaboradores.php?c=10978, no ha sido el único atropello que las autoridades han cometido en los últimos años, pero sí uno de los que ha trascendido gracias a que se trataba de un personaje público, lo que me lleva a cuestionar: ¿Cuántas víctimas anónimas existen en México?, ¿cuántos “presuntos implicados” habrán ingresado a las de por sí saturadas prisiones?, ¿cuántas Jacintas Francisco estarán esperando su día en el juzgado?, ¿cuántos atropellos, cuántas violaciones se estarán cometiendo en este momento en el nombre de la ley?

    Es evidente que a los cuerpos de policías de todo el país les falta capacitación, no sólo en derechos humanos, sino en las mismas leyes mexicanas, para conocer dónde están los límites que acotan el poder que les brinda su investidura. Asimismo, el Poder Judicial carece de mejores técnicas de inteligencia en la búsqueda de evidencia que excluyan a la gente inocente de tener que sufrir atropellos de esta naturaleza. En esta ocasión, debido a que dicha violación se cometió en contra de una persona que contaba con la posibilidad de hacer escuchar su voz es que nos enteramos de lo ocurrido, pero ¿cómo cuidamos la integridad de aquellos que no cuentan con los mismos privilegios?

    Vivimos actualmente momentos muy difíciles en la lucha por defendernos del dominio del crimen organizado, por lo que nuestras organizaciones de seguridad pública y nuestras autoridades reciben toda la presión para lograr esa meta, pero la misma no debe de ser buscada a costa de nuestras libertades civiles. Es cínico querer alcanzar la justicia por medio de la ilegalidad, pretender despojar del poder ilegítimo a los criminales abusando del que les brinda su placa para atropellar a ciudadanas y a ciudadanos honestos. ¿De qué nos serviría ganar la guerra si los vencedores son igual de corruptos que los perdedores? Ahora, además de cuidarnos de los criminales, debemos de protegernos también de quienes se supone nos “cuidan” de tales.

  • Marco Rascón y la Jornada, la censura en la izquierda.

    Hace algunos meses escribía indignado como censuraban a Carmen Aristegui, que al parecer su comentario sobre el presunto alcoholismo de Calderón, lo cual no hizo gracia al presidente, el cual hizo un berrinche y presionando a MVS sobre la renovación de las concesiones, logró que la despidieran. Claro, luego vió la reacción de la población y se había dado cuenta que se había equivocado y que esto iba a mermar su imagen. Decidieron recontratar a Aristegui. Muchas de las personas que reclamaban el regreso de Aristegui era gente de izquierda, o afín a López Obrador (pero no todas, aclaro). Yo sin ser lopezobradorista también me indigné, porque lo consideré un atentado en contra de la libertad de expresión en México.

    Ahora lo mismo vuelve a suceder, pero en el bando contrario. No es la derecha, sino la izquierda que se comporta como censora. Particularmente toca este caso al diario La Jornada y al lopezobradorismo. Este diario ha sido un medio muy importante para la democratización del país, fue, La Jornada el primer medio en denunciar el fraude electoral perpetrado por Carlos Salinas de Gortari a Cuauhtemoc Cárdenas. Pero algo ha pasado con este diario, desde el ascenso de López Obrador lo han cobijado, y hasta cierto punto no está mal, pero el diario ha perdido su caracter democrático y se ha vuelto un periódico sectario donde no está permitido criticar a AMLO, y donde no se puede disentir de las opiniones de la «izquierda dura». La Jornada se ha ensimismado, se ha cerrado en sí misma, y se ha vuelto un diario lejano a lo plural.

    La Jornada demuestra que al igual que Felipe Calderón o la oligarquía a la que tanto critica, también puede censurar y eso es lo que pasó con Marco Rascón. Este articulista que escribía para La Jornada era crítico de López Obrador, criticaba sus manifestaciones y algunas de sus actitudes. La gota que derramó el vaso fue un artículo donde criticaba a los lopezobradoristas por acusar el movimiento de Sicilia de filopanista, falso demócrata y progresista, soberbio y distractor, y que no había pedido la renuncia de Felipe Calderón. Los lopezobradoristas criticaron a Sicilia de no unirse a la causa de López Obrador y la crítica que hizo Rascón hacia ellos les dolió, por lo que decidieron cortar cabezas.

    Espero que no se defiendan como los periodistas de la derecha lo hicieron «quesque La Jornada está en su derecho de terminar un contrato laboral, que es una decisión empresarial». Vease por donde se le vea, es un atentado contra la libertad de expresión. Es cierto, en el despido no tiene nada que ver el gobierno, pero si tuvo que ver el «gobierno legítimo» que algunos defienden, y que ahora demuestra que no es más tolerante que aquellos que critica. Muchos veían en la izquierda el camino de la democracia, pero parece ser que también velan por sus propios intereses y se cierran a sus ideas.

    Es cierto, Marco Rascón no tiene el auditorio que tiene Carmen Aristegui, pero si me da tristeza ver que no hay una fuerte reacción por parte de la gente ante esta injusta decisión. Si bien «Marco Rascón» se volvió trend-topic en Twitter, no logró el cobijo que si logró Aristegui. Falta ver cómo se pronuncia La Jornada ante este hecho. En la derecha, como en la izquierda, con estas actitudes, seguimos dando pasitos atrás en la democracia. Parece que somos pocos los mexicanos que toleramos el debate y la apertura de ideas y los que son más influyentes son los que se cierran y se buscan imponer.

    A AMLO le convendrá decirles a los de La Jornada que se retracten, porque si no le va a pasar lo que le pudo pasar a Calderón: Perder capital político, y estando prácticamente a un año de las elecciones este puede ser un punto en contra en su nuevo intento de llegar a la Presidencia de la República.

    Hoy más que nunca urge una izquierda democrática en México, pero ¿quién tendrá los pantalones para liderearla?, la silla está vacante. Mientras vemos como una izquierda intolerante se destruye a si misma, lo cual provoca que la gente de poder haga lo que se le plazca porque ven en ellos a un rival débil. Actos como el del periódico La Jornada nos dice que ellos no están listos para ser esa izquierda, ellos han creado un club de Toby, una secta, una especie de Iglesia donde se admira al mesías López Obrador. Y sinceramente México lo que menos necesita es de líderes mesiánicos.

    A continuación les dejo el escrito de Mario Rascón donde habla de su despido de La Jornada y además presenta el artículo que este periódico ya no le quiso publicar:

    http://www.marcorascon.org/