Autor: Cerebro

  • 11 de Septiembre de 2001

    La vida se pasa volando, no cabe duda. Conforme avanzan los años, el tiempo parece acelerar su curso. Yo recuerdo muy bien que estaba haciendo cuando ocurrieron los atentados del 11 de Septiembre. Yo tenía 19 años y estudiaba mercadotecnia. En mi universidad (UNIVA) colocaron en el auditorio unas pantallas para que el alumnado pudiera seguir los acontecimientos. Vi como se derrumbaron las míticas torres gemelas, quedé impactado. Yo sabía que el mundo iba a cambiar desde ese entonces, que era un antes y un después. Como decía un analista, el siglo XXI empezó el 11 de Septiembre del 2001.

    Y creo que el cambio fue malo. Porque en todos estos acontecimientos no hubo un ganador. Al-Qaeda está ahogándose y los E.E.U.U. están en declive; también los países donde intervinieron para instaurar la supuesta democracia no están bien, ni Afganistan ni Irak. Los ciudadanos estadounidenses también perdieron al ver como les recortaban sus libertades personales en pro de la guerra contra el terrorismo. Pero esperen, creo que pensandolo bien, si hubo ganadores, pero nada más que no les conviene hacer público su triunfo. Esas empresas estadounidenses (mayormente petroleras) que aprovecharon la guerra para extraer petroleo de Irak y enriquecerse, al tiempo que el gobierno norteamericano creaba un ambiente tenso y de terror en la población, tan intenso que no lo han logrado superar. Muchos sospecharon de un atentado terrorista en este décimo aniversario y fuentes oficiales se atrevieron asegurar que unos paquistaníes y un estadounidense estaban preparando un atentado. También unos hackers tuvieron acceso a la cuenta de Twitter de la NBC donde inventaron noticias las cuales afirmaban que un avión se había estrellado contra la Zona Cero, lo que causó el pánico de la población.

    En los años 80’s en Estados Unidos bajo la batuta de Reagan, se implementaron políticas económicas que beneficiaron a los ricos y degradaron las condiciones de la clase media y trabajadora. En la primera década del siglo XXI, bajo el gobierno de George W Bush los corporativos se volvieron a beneficiar, y las clases medias estadounidenses vieron degradados sus derechos, muchos sin que se dieran cuenta. Todo esto bajo un partido republicano que apeló a un nacionalismo asfixiante para que el estadounidense común no se diera cuenta de lo que estaba sucediendo. Pero los que estabamos afuera lo vimos, vimos como mientras unas pocas empresas con influencia en el gobierno se hacían millonarias, dejaban al país caer en declive, entrar en una guerra innecesaria que ni siquiera trajo una aceleración económica (dado que las guerras generalmente tienen beneficios económicos a los países vencedores), sino todo lo contrario. Estados Unidos cayó en una recesión económica nunca antes vista desde 1929 y arrastró a casi todo el mundo. Pero claro, las grandes corporaciones estadounidenses como Goldman Sachs vieron aumentar sus ingresos. Estas mismas en contra del neoliberalismo que durante décadas promovieron, solicitaron la «ayuda del estado» para ser rescatadas, por medio de los impuestos de los ciudadanos.

    Por eso no es gratis que algunas personas se atrevan a creer que el gobierno estadounidense perpetró el ataque contra las torres gemelas como pretexto para entrar en guerra contra Afganistan e Irak. Si bien esa teoría no se puede comprobar, si hay indicios de corrupción y de comportamientos por parte del gobierno que van en contra de los ideales democráticos que pregonan, que pudieron ser uno de los detonantes de estos atentados. Los mismos estadounidenses apoyaron a las células árabes extremistas para combatir al comunismo, ellos hicieron grande Al-Qaeda. Tampoco es un secreto que los Bush mediante sus empresas, alguna vez hicieron negocios con los Bin Laden.

    Ahora en el 11 de Septiembre del 2011 las cosas son muy diferentes. Estados Unidos no encuentra el rumbo, aunque un caso curioso es que si bien el país norteamericano ha ayudado a la democratización del mundo recientemente (esa que tanto han prometido), no ha sido por iniciativa del gobierno. Sino por empresas de su propio país que han facilitado los medios a los ciudadanos a través del mundo para rebelarse ante tiranos o exigir mejoras. Redes sociales creadas en Estados Unidos como Facebook, Twitter, empresas como Google, Apple o RIM (Blackberry) han facilitado una especie de revolución mundial equiparable a lo sucedido en el 68.

    Y también es curioso que muchas de esas rebeliones (con excepción de Egipto y Libia), como las ocurridas en España, Inglaterra o Chile, son en alguna medida producto del declive del sistema económico promovido por los estadounidenses. Dentro del país norteamericano hay cada vez más críticos de su sistema económico y de la intervención extranjera. Todo esto es producto de un país que se empezó a enviciar, que quiso ejercer su poder sobre el mundo, pero no tomaron en cuenta que algún día tenían que pagar la factura. Tal vez en algún momento, la guerra contra el comunismo fue legítima, pero muchas veces las formas no lo fueron, y eso provocó que el «paquete» se les viniera encima. Se crearon nuevos enemigos. Y no solo eso, el prestigio como nación en el exterior se ha deteriorado.

    Hoy, exáctamente a 10 años vivimos en un mundo muy diferente. En el 2000 las condiciones globales y macroeconómicas eran estables y había un sentimiento de esperanza, en México también lo había con el cambio y la alternancia. Pero a partir del 2001, a todo el mundo nos tocó vivir momentos oscuros que terminaron tocando su punto más bajo en la crisis del 2008, pero parece que la sociedad empieza a despertar. Parece que son más los que han entendido que la democracia es no solo tachar una papeleta, sino participar activamente en el quehacer público. En México tal vez el problema de la inseguridad (y el debate que esto provoca) opaca el surgimiento de una democracia ciudadana, pero si está surgiendo, mediante asociaciones civiles, ciudadanos que se manifiestan. Si, estamos en un momento difícil, pero parece que hay una luz en el camino.

     

  • Minipost #74 El mejor linaje

    Veía en la televisión un documental de mariposas revoloteando entre sí, los machos seleccionaban a las hembras que tenían mejor linaje y colorido, eran asediadas por todos ellos. Las que tenían un linaje opaco y poco color casi no eran requeridos. Algo así creo que pasa con el ser humano, en el amor y en todos los ámbitos.

  • Saturado de Felipe Calderón.

    Les cuento, hace 3 días (a partir del día que escribo este artículo) había recibido una requisición del SAT porque no había declarado el IEPS, un impuesto que no debería declarar, pero que por un error de Hacienda me lo metieron en mi lista de obligaciones (de hecho tengo pleito con ellos porque ha sido engorroso el trámite para aclararles que por mi giro yo no debo de declarar dicho impuesto. Bueno, sucede que cuando te llega una requisición por una omisión de declaración corresponde una multa de mínimo 8,000 pesos. Dicha multa la puedes evitar si presentas la declaración el mismo día en que te llegó dicha requisición. Y eso hice, declaré el IEPS en ceros para no tener ningún problema. Pero dos días después me llega una carta del SAT. Mi primera sensación fue de susto, de que tuviera una irregularidad y me hubiera llegado una multa. Pero oh sorpresa, cuando abro la carta veo que se trata de todo lo contrario.

    La carta era una felicitación por parte de Felipe Calderón por haber cumplido con mi declaración anual, el presidente me tutea: Te felicito por presentar en tiempo y forma tu Declaración Anual ante el SAT. Gracias por ser un contribuyente cumplido. Después de eso, la carta está llena de demagogia y de proselitismo político. Dice que ha simplificado el procedimiento para presentar la declaración anual (pero no dice que ha complicado los demás trámites como las declaraciones mensuales, y el IETU, además de que la programación de la página es un asco, solo funciona en Internet Explorer). Dice que gracias al cumplimiento de mis obligaciones, estamos construyendo un México más fuerte, habla de sus obras, proyectos como Oportunides o el Seguro Popular que se sustentan gracias a nuestros impuestos. Después de terminar con su discursito, me manda un saludo y firma la carta. Obviamente es una carta automatizada la cual se envía a todos los contribuyentes, pero los del SAT ni siquiera se molestaron en revisar bien mi nombre porque lo escribieron con faltas de ortografía.

    Me pregunto ¿Para qué me mandan esta carta desde Los Pinos?. ¿Qué el Presidente que me va a simpatizar más por haberme felicitado y por haberme tuteado?. A mí lo que me provoca es hastío y una enorme saturación. Porque de cara a las elecciones del 2012 por alguna razón Felipe Calderón se está haciendo mucho proselitismo, no solo con su informe que fue opacado por los recientes hechos violentos, sino con sus Talk Shows, y recientemente con su programa «Pregúntale al presidente». Quiere mejorar su imagen, quiere dar el aspecto de que es un mandatario democrático, con apertura a las ideas diferentes y que escucha las necesidades de la gente, aunque incluso gente que fuera de su mismo partido como Manuel Espino lo tacha de autoritario y antidemocrático.

    No solo eso, también Felipe Calderón ha aparecido practicando deportes extremos para promocionar el turismo del país. Utiliza mucho su imagen, aunque no sea una figura carismática, pero parece que solo se dirige solo a aquellos que creen en el, solo a un tercio de México que está alineado con el Presidente. Pero para la mayoría de los mexicanos, esto nos satura, nos satura escuchar los supuestos logros en contra del narcotráfico en la radio, nos satura todo. Parece que le preocupa más la forma en que la historia lo juzgará que realizar un buen mandato en el año que le queda. Obviamente parte de la apuesta es política, porque necesita mejorar su percepción ante la ciudadanía para que de esa forma, los candidatos de su partido tengan más peso político de cara a las elecciones, aunque su gallo, Ernesto Cordero, es ya un pez perdido.

    Y creo que en este sitio últimamente he hablado mucho de Felipe Calderón, y la razón es que ha dado mucho de que hablar. Espero darle un descanso al tema del Presidente y hablar de otras cosas más interesantes. Pero si, quería expresar que yo estoy saturado de Felipe Calderón.

  • El saludo letal de Marcelo Ebrard

    Un día, a Marcelo Ebrard se le ocurre saludar de mano a Felipe Calderón. El Jefe de Gobierno de la Ciudad de México era el único mandatario de una entidad federativa que no reconocía el triunfo de Felipe Calderón en el 2006, pero ahora decide saludarlo. ¿Cómo se puede interpretar esto?. Fácil, no creo que Marcelo con esto haya aceptado los resultados electorales, simplemente quiso dar un mensaje. A mi forma de interpretar las cosas, quiere mostrarse al pueblo como un candidato izquierdista que quiere debatir, que esta abierto a las opiniones divergentes y que es un demócrata. Quiere alejarse de esa izquierda intolerante que representa para muchos López Obrador, que si bien tiene muchos seguidores, estos, al menos en su mayoría, no estarán dispuestos a votar por Ebrard.

    El saludo pone en evidencia el rompimiento con López Obrador. Aunque AMLO diga que el saludo entre ellos dos fue intrascendente. Ebrard ya sabe que irán por distintos caminos, y que cómo bien López Dóriga afirmó alguna vez, López Obrador va a aparecer en la boleta el 2012, llueve, truene, o relampagué. Las casas encuestadoras han jugado un confuso papel, mientras Consulta Mitofksy en sus estudios decía que en unas elecciones abiertas entre ellos dos, López Obrador ganaría (por muy poco, pero ganaría), la casa encuestadora GEA-ISA dijo que por el contrario, Ebrard tendría más posibilidades. ¿Qué metodología habrán utilizado ambas casas encuestadoras para que los resultados fueran tan diferentes?. Las huestes de AMLO ya hablan de un ‘compló’. “Otro fraude contra AMLO vía encuestas del CISEN”, cabeceó el SDP (Sendero del Peje), voz oficiosa del tabasqueño en la red.

    Ebrard la tiene difícil, sabe que no le podrá arrebatar a AMLO el capital político que tiene. Si Obrador se va por el PT o Convergencia, sus seguidores seguramente votarán por este partido. Marcelo Ebrard aspirará a obtener votos entre los indecisos, pero no puede obtenerlos de los dos extremos del espectro político mexicano. Ni de la derecha conservadora (por sus posturas liberales) ni de la izquierda dura (que siguen a López Obrador), tendrá que apostar a obtener votos del centro, pero muchos de estos estan acaparados por Enrique Peña Nieto, entonces tendrá que ver la forma de arrebatárselos. También estarán con el las minorías (homosexuales, feministas), pero son eso, minorías.

    Unos dicen que el saludo con FCH fue porque espera una alianza con el PAN en el 2012, lo dudo, lo veo muy difícil, los presidentes de ambos partidos ya han descartado esa posibilidad. Ebrard simplemente se quiere mostrar como el izquierdista demócrata, como si fuera un Zapatero o un Lula da Silva. El despido de Martí Batrés ante la crítica por dicho saludo a Calderón aclara todavía más el mensaje que le envía a López Obrador, aunque algunos lo tachen de autoritario por dicha decisión (no creo que le preocupe tanto a Ebrard sobre todo de donde vienen esas críticas).

    Si estuvieramos en un país con más convicción democrática, y mas madura socialmente, posiblemente Ebrard tendría más posibilidades. No por esto quiero decir que esté de acuerdo con todo lo que el hace. Pero creo que el voto duro (que beneficia a Peña Nieto y a López Obrador) va a hacer muy difícil que Marcelo gane las elecciones en el 2012. Creo que estratégicamente fue una buena decisión de distanciarse de López Obrador y mostrarse como una figura diferente a él. Pero repito, lo veo muy difícil, creo que Marcelo Ebrard no cabe en un país como México, el cual está más acostumbrado a preferir a políticos con cierto talante autoritario, y donde la mayoría de su población está descontenta con la democracia.

  • Cambios en el blog – Protección Antispam

    Este blog siempre está en constante cambio. Aunque la plantilla tiene 4 años de existencia, la he ido modificando a tal grado que ya casi no se parece nada a su versión original. Ahora realicé un nuevo ajuste, pero esta vez no fué por iniciativa mía. Lo que sucede es que los técnicos del hosting que contraté para este sitio me hablaron porque me dijeron que mi página estaba recibiendo «inyecciones de spam», lo cual estaba saturando al servidor. Se me hizo raro, porque todo el spam es bloqueado por un plugin llamado Akismet.

    Por esta razón me solicitaron colocar un Captcha, que para los que no saben que es, es una imagen con algunas letras deformadas de tal forma que los spammers (que son enviados por robots) no puedan enviar su información basura y solo puedan responder humanos. Eso quiere decir que cada que hagan un comentario tendrán que escribir las letras que les aparece en la imagen. Yo se que es un poco engorroso, pero al menos este Captcha si es entendible (hay otros que no se les entiende nada), pero me avisaron que si no hacía ese cambio me podían suspender el sitio.

    Un saludo

    Cerebro

  • #Carfree, hacia ciudades libres de autos

    “No hay que eliminar el auto, hay que moderar su uso”: Eric Britton

    La primera vez que tomé conciencia en mi vida sobre la necesidad de reducir el flujo de autos en la ciudad fue en Nueva York. Es cierto que Estados Unidos es un país capitalista, donde los intereses de las empresas petroleras rebasan los márgenes de maniobra del gobierno, donde se ha inculcado que tener un automóvil es una forma de vida. Pero Nueva York es una ciudad que rompe con los esquemas de la cultura estadounidense, a pesar de que en esa ciudad se encuentran las bolsas de valores como Wall Street y Nasdaq, la población neoyorquina tiende a ser más socialista que el promedio de su país, en casi todas las elecciones el estado vota por los demócratas (de hecho me tocó estar en plena campaña electoral y la «obamamanía» estaba a todo lo que daba). Tal vez por esto podemos ver que los medios de transporte en Nueva York están más «socializados» que en cualquier otro punto del país.

    Dentro de toda la isla de Manhattan no me tocó ver embotellamientos ni congestionamientos viales, de hecho en Middle Town (donde se encuentra Central Park) me tocó ver calles vacías y mucho espacio en las banquetas para poder estacionar los automóviles. Me pregunté, en una ciudad donde proliferan rascacielos entre los 40 y 80 pisos promedio, ¿por qué no se genera tanto tráfico?. Las avenidas de Manhattan no son muy anchas, al menos si las comparamos con avenidas como Lázaro Cárdenas en Guadalajara o bien, el Periférico en el D.F. ¿Cual es la razón de esto?. Que en Nueva York siempre se ha apostado por el transporte público como prioridad para la movilidad urbana.

    El metro de Nueva York tal vez no sea muy bonito estéticamente (de hecho los vagones tienen décadas de antiguedad), pero es muy funcional. Te permite moverte de un punto a otro en Manhattan en menos de 20 minutos. La frecuencia de los vagones es suficiente para abastecer a toda la población de la ciudad, el flujo de personas es impresionante, y contrario a lo que se podría pensar, en Nueva York, el transporte público no es para «los pobres», es común ver a ejecutivos de importantes compañías trasladándose en el metro. Arriba, en las calles, abundan los taxis y los autobuses, porque en Nueva York, solo el 30% de los habitantes tienen automóvil, no lo necesitan.

    Dentro de Manhattan no hay pasos a desnivel, ni distribuidores viales, solo existen puentes atirantados que comunican a Manhattan con New Jersey y las demás secciones de la ciudad. Estos puentes atirantados están justificados dado que sirven para que los automóviles puedan cruzar los ríos que separan a Manhattan del resto de Nueva York. No se podría decir lo mismo de un puente atirantado como el de Guadalajara donde no cruza ningún obstáculo para justificar su construcción, y donde se hubieran podido optar por otras opciones más económicas para solucionar el congestionamiento vehicular en esa zona.

    En Guadalajara, a pesar de ser una ciudad mas subdesarrollada que en Nueva York, el índice de autos per cápita es más elevado que en la Gran Manzana, y de hecho va en aumento. Esto porque el gobierno ha privilegiado el uso de los automóviles y ha construído infraestructura para los automovilistas, pero como los expertos aseguran, esta nueva infraestructura terminará por saturarse; y es cierto. En arterias como López Mateos hace unos pocos años se construyeron varios pasos a desnivel, y ahora en horas pico son intransitables.

    El rector del ITESO, donde se llevó a cabo la primera conferencia de Carfree presidida por Eric Britton, admiró la valentía del Secretario de Vialidad Diego Monraz (uno de los políticos panistas que ha privilegiado el uso del automóvil en los puestos que ha tenido), por su presencia. Le digo que tal vez iba a escuchar cosas que no le iban a gustar. Y así fue. Eric Britton dijo que el evento de Carfree tiene dos objetivos: que los grupos de activistas que promueven el uso de la bicicleta en la ciudad y en el país “logren una mejor comunicación”. Aprovechó para lanzar su candidatura a la alcaldía de Guadalajara y de paso dijo que el siguiente presidente de México debería ser una mujer. También aprovechó para lanzar una crítica contra el sistema neoliberal actual y usó como referencia el Coeficiente Gini para demostrar cómo en los últimos años la brecha entre ricos y pobres se ha disparado.

    Guadalajara tiene mucho por hacer en el asunto de la movilidad. El servicio de autobuses es pésimo. Solo existen 2 líneas de Tren Ligero y una de Macrobús (BRT). La ciudad, sobre todo desde la llegada al poder del PAN ha sido pensada para los automovilistas, pero ni siquiera tiene la infraestructura para satisfacer las necesidades de quienes se mueven en este tipo de transporte. Muchas de las calles son angostas, y no existen muchas vías rápidas. Es por esto que un sector de la población (todavía minoritario como afirma Eric Britton) se ha movido para buscar una solución. Se ha buscado promover el uso de la bicicleta, pero apenas se han construído ciclovías, y algunas de estas han sido hechas por los ciudadanos (las cuales los automovilistas no respetan). no hay ninguna intención por parte del gobierno por reactivar el proyecto original de líneas de Tren Ligero, y no se ha hecho nada por mejorar el transporte público, como los autobuses.

    En muchas ciudades ya están tomando conciencia de esto y están apostando al transporte público y a alternativas como la bicicleta. Hay muchos intereses en juego, las grandes compañías petroleras perderían ingresos, las armadoras de autos también. Pero el futuro de la sociedad debe de ser prioritario sobre lo que diga el mercado o las grandes empresas. En un mundo actual donde la gente percibe el futuro como sombrío y desolador, no queda de otra más que luchar y revertir el daño que han viniendo haciendo los gobiernos junto con las empresas privadas a las ciudades, se necesita un cambio, mejor planeación. Si bien, es cierto, no todos van a querer bajarse de sus automóviles, porque mucha gente lo siente como su espacio vital, como dice Britton, hay que moderar su uso.

  • Cerebro Vs Enrique Krauze

    Enrique Krauze me cae bien, no lo niego, tenemos algunos puntos ideológicos en común (otros no tanto), es un gran historiador (si no es que el mejor de México), aunque también tiene sus bemoles. Es parte del consejo de Televisa y por ende, que yo sepa, nunca ha emitido crítica alguna contra esa televisora, el dice que si lo ha hecho, pero en una rigurosa búsqueda por Internet no encontré nada. Ese compromiso con la televisora se nota en las obras históricas que ha escrito. Explica muy bien sobre lo de Tlatelolco, pero nunca menciona el nefasto papel que tuvo la televisora al censurar lo realmente ocurrido. Lo mismo en las elecciones del 88 donde el acepta que hubo un fraude (encubierto por Televisa).

    También Krauze se ha caracterizado por ser muy complaciente con el gobierno en turno (la única vez que ví criticarlo fue relativo a los festejos del Bicentenario), a pesar de que su «supuesta linea ideológica» es diferente a la del Presidente. Krauze se define como «izquierda liberal», y Calderón es de la «derecha conservadora». Es cierto, ambas ideologías están abiertas a la globalización y al mercado (aunque la linea de Krauze supone la intervención parcial del gobierno en la economía), pero en lo social, deberían tener conceptos muy diferentes sobre el quehacer político, pero parece en la práctica que para Krauze no es así.

    La crítica que vengo a hacer ahora viene de un artículo que escribió llamado concenso contra el crimen (el cual pueden consultar aquí). El dice que su artículo que no hay un «repudio generalizado contra el crimen«, pero se contradice al mostrar las cifras. Dice que hay un 83% de la población que apoya el uso del ejército. Solo el 17% lo rechaza, y no significa que ese porcentaje no repudie al crimen, sino que no creen en que se deba sacar al ejército para combatirlo. A mi punto de vista, el concenso contra el crimen que menciona Krauze, si existe en la mayoría de la población, casi todos estamos en contra de los narcotraficantes y estamos hartos de la violencia que generan. El pone el ejemplo de la ETA en España y el caso de Colombia. De como el concenso de la población en contra de ellos ayudó para minar su poder e influencia.

    Dice Krauze, que lo que no permite generar ese concenso es el rechazo a la estrategia de seguridad de Calderón. En realidad solo un pequeño porcentaje de los mexicanos la rechaza por completo. Lo que criticamos muchos de los mexicanos no son los «qués» sino los «comos», hay un repudio hacia la estrategia de Calderón porque estuvo muy mal planteada desde su origen y ese mal diseño de la estrategia provocó una escalada de violencia, la cual no hubiera ocurrido (o hubiera sido más tenue) si la hubiera planteado de otra forma. El mismo Krauze dice, que el concenso nacional contra el crimen no supone en absoluto el apoyo a la política de Calderón y menciona las discrepancias que tiene Krauze con la política de Felipe Calderón: Se puede -es mi caso- criticar el énfasis en el ángulo militar del problema. Y se debe, con mucho mayor razón, deplorar la falta de resultados en temas cruciales como el lavado de dinero, la vigilancia de las aduanas o las ligas corruptas entre el poder y el crimen.

    Dice que se critica al gobierno y que a los criminales se les deja en segundo plano, los cuales tienen sus 15 minutos de fama, se desvanecen, van a la cárcel, y muchos recobran su libertad. Que yo sepa, todos sabemos quien es el JJ, La Barbie, o los Beltran Leyva; y también conocemos a narcos a los cuales no se ha tocado como el Chapo Guzmán. Todos sabemos quienes son los Zetas, conocemos su poder y su falta de escrúpulos, conocemos a La Familia (ahora templarios). Si algunos de los criminales recobran su libertad, es entonces responsabilidad del gobierno y de las débiles instituciones que permite que terminen fuera de prisión. Hay un concenso generalizado en que todos los queremos tras las rejas, e incluso muchos piden la pena de muerte.

    Es cierto, que cuando ocurre una tragedia relacionada con el narcotráfico normalmente los ojos de la población apuntan al gobierno y no a los criminales. Sucede por lo mismo, la gente ve estos atentados como resultado de una estrategia fallida en contra del narcotráfico. La población podrá condenar a los maleantes, pero sabe que ellos seguirán con su mismo propósito mientras las condiciones sigan igual. El que tiene el poder de cambiar las circunstancias del juego es el gobierno, y si a 5 años de haber iniciado una guerra contra el narcotráfico las cosas están saliendo así, es porque necesariamente se necesita replantear la estrategia. En este caso yo estoy de acuerdo con que la población recrimine al gobierno, por su capacidad de cambiar las cosas, porque él es el que tiene el poder para regresar la paz, habrán muchas teorías entre los ciudadanos, muchas discrepancias, pero lo que exigen al gobierno es la paz.

    Cita Krauze a Sicilia donde dicen: «Los delincuentes también son víctimas», aquí le tomo la palabra a Krauze y creo que Sicilia si peca de ingenuo. Yo creo que los delincuentes fueron víctimas hasta que decidieron transformarse en delincuentes, pasaron de ser de víctimas a victimarios, las personas tienen la decisión de pasarse al otro bando. Pero Sicilia tiene mucha razón al decir que hay que analizar el tejido social y ver porque los niños crecieron y se volvieron así. Ahí está el punto neurálgico, lo que se tuvo que combatir primero para evitar el engrosamiento de personas a las filas del narco. Eso Calderón no lo tomó en cuenta y por eso los resultados están como están.

    Sicilia hace una correlación entre pobreza y crimen, Krauze nos dice que esta correlación está basada en la teología moral católica, que llega a atenuar la gravedad del crimen mediante la comprensión de sus causas y determinaciones. Hay una correlación entre pobreza y crimen, la cual dice Krauze que es falsa, que hay narcotraficantes con estudios (los cuales en realidad terminan importando poco cuando hay falta de oportunidades). Yo creo que aquí no les doy la razón ni a Sicilia ni a Krauze, la correlación correcta sería entre desigualdad y crimen. Un ejemplo es si comparamos a Cuba con Brasil. Cuba es pobre pero es igualitaria y sus índices de criminalidad son bajos, Brasil es un país más rico que Cuba pero es muy desigual y los índices de criminalidad son altos. Lo mismo sucede si comparamos a Estados Unidos (más desigual) con varios países europeos (menos desigual).

    Es cierto que no nos podemos esperar a tener altos índices de educación y riqueza (yo le agregaría una mejor distribución de la riqueza). El problema ya esta ahí y hay que tomar medidas correctivas, no se puede negociar con los cárteles ni rendirse ante el narcotráfico. Pero también se necesita un cambio de estrategia. Krauze sugirió algunos puntos como el lavado de dinero y la seguridad en las aduanas. Pero hay que implementar desde ya las medidas preventivas para que cuando se empiecen a debilitar los cárteles, exista la menos gente posible que pueda engrosar sus filas.

    Es cierto, todo el estado tiene el deber de ejercer en un marco de la legalidad, la violencia para proteger al pueblo. Pero esta debe de ir acompañada de otras medidas. En una guerra contra otro país bastará con usar la violencia, pero cuando el problema es interno, se debe paliar el origen de raiz que provoca dicho problema. Y creo que ahí Calderón se equivocó. Antes de utilizar los métodos violentos, debió utilizar los «no violentos» para debilitar al crimen. Utilizando los sistemas de inteligencia, rastreando lavado de dinero, reduciendo la corrupción en las instituciones, y comenzar a recomponer el tejido social, para que así cuando se utilicen los métodos violentos, el crimen organizado esté debilitado, pero Calderón hizo las cosas al revés y están las consecuencias. Ahora que quiere meter una reforma sobre el lavado de dinero, queda parada por intereses políticos, cuando antes del 2009 hubiera podido pasar.

    El combate al crimen ya no se puede postergar porque ya «se metió la pata» y ya salieron las cucarachas. Los errores de Calderón durante 5 años trajeron esta escalada de violencia, pero puede recomponer el barco. Claro, los resultados tardarán en llegar, pero no existe otra alternativa. Para generar más concenso el presidente debería de ganar legitimidad, recordemos que el 49% de la población cree que ganó las elecciones por medio de unas elecciones fraudulentas y si decidiera recontar todas las boletas (en caso de que si haya sido el ganador) ganaría más legitimidad por parte de la población. Pero creo que ya es demasiado tarde  sabiendo que solo falta un año para que deje el poder. Creo que lo que más puede hacer es enderezar el barco y replantear la estrategia lo más que pueda a su alcance, para que el siguiente mandatario siga con ella.

    Krauze ignora o no menciona otro punto. El fenómeno del narcotráfico se debe a que el consumidor es Estados Unidos, mientras ellos no reduzcan el consumo, el narcotráfico difícilmente dejará de existir. El problema es muy complejo, tan complejo que no solo se puede solucionar por medio de la violencia, se necesitan otros métodos y es importante empezarlos a usar ya.

    El concenso creo que existe, pero es necesario que el gobierno nos demuestre que va por el camino correcto para que esto se fortalezca. Y yo también pienso que la sociedad se unirá cada vez más en contra del narcotráfico. Las autoridades tienen la palabra.

     

  • Pobre Presidente

    Más que el evento y el texto del mensaje con motivo del V Informe de Gobierno de Felipe Calderón, mismo que se convirtió en un acto de juicios, reclamos y justificaciones; la entrevista que el periodista Joaquín López Dóriga le hizo previo al mensaje del informe, revela de forma muy clara la soledad, el enojo y la intolerancia de un presidente que previo a su último año de gobierno, se siente incomprendido cual mártir.

    Odia que juzguen su sexenio por el tema de la inseguridad, maldice el juicio de la historia que él y sus decisiones han construido con ahínco. Le incomoda no poder hacer nada para cerrarle la boca a Vicente Fox. Repite y repite que es un “demócrata” y que le gusta la libertad de expresión, aunque admite que le molestan los excesos de libertad y crítica hacia su gobierno. Se siente incomprendido y abrumado por el desprecio social, ¡Pobre presidente!

    Dice sentir tristeza por las víctimas inocentes caídas en su propia guerra, pero para él, hay de inocentes a inocentes (no todos son iguales). Le entristecen las víctimas del ataque al casino Royale en Monterrey, pero “más me duelen” (palabras textuales) los policías federales, los marinos y los soldados caídos “en cumplimiento de su deber”.

    Siente que él, es el presidente que “más ha dialogado” con la sociedad mexicana y los movimientos sociales. Se dice un “transformador” pero no admite que sus transformaciones, tienen cinco años llevándonos a un profundo deterioro social. Se dice “el presidente más criticado en la historia del país” y siente que las críticas son injustas y en muchas ocasiones infundadas, ¡Pobre presidente!

    Justifica en todo momento su guerra con historias de policías y ladrones. Dice que ceder la plaza “a los criminales” nos hubiera llevado al envilecimiento de la sociedad, administrar la ilegalidad y simular la justicia. Parece que el Presidente no observa lo envilecida que está la sociedad que gobierna (con o sin crimen organizado).

    Calderón se ha encargado de construir un país con muchas heridas y una sociedad en donde la polarización y los estigmas nos enfrentan entre nosotros. Al presidente Calderón le duele él mismo. Le lastima nunca haber podido legitimarse. ¡Pobre presidente!, “nadie lo respeta”. Que penosa es su ausencia de autocrítica y que lastimoso es verle con tantas actitudes de intolerancia y desprecio. Cuando estaba en campaña, le gustaba llamarse “el hijo pródigo”, hoy, le gusta sentirse “el hijo incomprendido”. No es que le disguste el poder, lo que le disgusta es gobernarnos a nosotros y hacer como que nos escucha. ¡Pobre presidente!

    Calderón cerrará su último año de gobierno disgustado con sí mismo, pero más, con quienes nos atrevemos a cuestionarle. Terminará su sexenio con la sombra de la alternancia y con una permanente sensación de incomodidad y molestia. ¡Pobre del presidente!