Autor: Cerebro

  • La mochería mexicana II (revisión)

    A ver, estuve viendo algunos comentarios que colocaron en el artículo anterior y creo que esto merece una revisión para aclarar algunos puntos. Alguien dijo por ahí que los liberales crean una «moral» a su medida y a sus intereses propios, por lo que no les importa llevarse a gente entre las patas. Puede ser cierto en algunos casos, pero yo sinceramente de los liberales que he tenido el placer de conocer, pocos de ellos se me han hecho personas malas. Es cierto que (algunos) tienden más a algunos actos como la promiscuidad, a ser más inestables en sus relaciones sentimentales entre otras cosas por que tal vez no tienen un referente moral que si tienen los conservadores en esa materia. Pero yo nunca he visto una correlación entre liberalismo con antivalores como corrupción, robo, asesinato, etc, porque esos valores son considerados universales y tanto el conservadurismo como el liberalismo los ha tomado.

    Nunca he dicho que los liberales sean buenos y los conservadores sean malos. Creo que la posición ideológica no determina la bondad o la maldad de las personas. A lo que me refiero es la hipocresia que manejan muchos (no todos) de los que se denominan conservadores, porque pregonan una escala de valores morales por un lado y por otra la violan, como el caso de las mujeres que contaba que habían ido a México D.F. a practicarse abortos. Yo, en mi vida, al estar en colegios de corriente conservadora me percaté de esa hipocresía y doble moral que muchas veces manejan, como decía, les preocupaban más los condones o las relaciones prematrimoniales que el bullying, las peleas y otro tipo de degradación humana. Lo que aquí se critica no es tanto el conservadurismo en sí, sino a quienes se dicen ser conservadores y tratan de transmitir una ideología que ni ellos mismos respetan. A pesar de decir tener una escala de valores, también se llevan a los demás entre las patas y es peor, porque al ser conservadores, las víctimas no están advertidas.

    Algunos de los conservadores, como ocurre con los políticos y las leyes, buscan también lagunas dentro de los valores morales para obrar mal. Al cabo todos los malos actos que ellos cometan quedarán sanados al recibir la confesión. Y otra cosa, para demostrar que el conservadurismo 0 el liberalismo no tiene que ver nada con la degradación social sino más bien la conducta de cada persona independientemente de su posición ideológica pongo un ejemplo: México es un país conservador en general, y me pregunto ¿Cómo está la corrupción en México? ¿La justicia social? ¿El abuso, el narcotráfico, el dinero fácil, el índice de asesinatos?. Y en un país próspero europeo como Suecia tajantemente liberal ¿Cómo están las cosas? ¿Verdad que no tiene nada que ver?.

    Me considero una persona liberal hasta cierto punto, aún así yo defiendo algunos valores que son más propios del conservadurismo como mi oposición al aborto o la adopción entre homosexuales, pero no porque me sean impuestas, sino porque según mis convicciones creo que eso es lo correcto. Lo que también reniego del conservadurismo es que la escala de valores (independientemente de que varios de sus puntos sean buenos y totalmente válidos) es dogmática, anacrónica y por lo tanto le cuesta trabajo retroalimentarse. La gente no la sigue en su mayoría por convicción propia, sino porque les dijeron que eso es lo correcto.

    En lo que no concuerdo con algunos liberales (los más radicales) es en tratar de imponer su corriente ideológica a los demás, es decir, aquellos que quieren imponer el ateísmo y no dejan a sus terceros practicar alguna religión cuando están en su derecho. Recuerdo hace algunos días cuando fui al Distrito Federal, entre los límites de La Marquesa y Santa Fé vi unos anuncios publicitarios con la imagen del papa Juan Pablo II que decían que el estaba en contra del aborto (supongo esto, como una reacción a las leyes promovidas por Marcelo Ebrard), y dije, es totalmente válido, tienen derecho a utilizar su libertad de expresión para dar a conocer sus ideas, independientemente de si uno esté de acuerdo o no con ellas. En un mundo democrático deben tener cabida todo tipo de pensamientos.

    Independientemente de la posición ideológica que tengamos, existen valores universales que por nuestra naturaleza humana los damos por sentado. Sabemos que es malo robar, es malo dañar de una u otra forma a otra persona, es malo matar a una tercera persona, entre otros. Esto no tiene que ver con una postura ideológica, el que no las acepte es un desadaptado social, una persona con problemas psicológicos profundos y una persona enferma. Punto

  • La mochería mexicana

    Platicaba con mi terapeuta, una persona conservadora, pero que a pesar de lo que se puede creer, es una persona muy estudiada y abierta a las opiniones distintas a las que tiene él. Al grado que una vez me regaló un libro de López Obrador y leyó todas las columnas del periódico del izquierdista llamado «regeneración», eso sí, todas las criticó y dijo -este tipejo se cree un dios-, el único al que le dió la palabra fue una columna donde Andrés Manuel hablaba sobre el fracaso del neoliberalismo, a lo que mi terapeuta dijo -en esto si tiene razón, el neoliberalismo ha fracasado-. Pero bueno, estuvimos hablando de política y estábamos ambos decepcionados de que Andrés Manuel López  Obrador ganara las elecciones internas de la izquierda. Yo le mencionaba que si a alguien le podría dar mi voto, a pesar de que tenía varias diferencias con él, era a Marcelo Ebrard. El me dijo, que Marcelo Ebrard es una persona demasiado liberal, y que cuando una persona cae en el extremo del liberalismo pierde la noción de la moral y puede hacer lo que sea.

    Sin estar totalmente en desacuerdo con esa afirmación, porque yo siempre he pensado que los extremos son malos, al salir de la consulta me puse a pensar, ¿Entonces el liberalismo es un mal en México?. Sinceramente no lo creo, es más, no creo que el que una persona sea conservadora o liberal determine su bondad o maldad. Simplemente tienen una percepción del mundo distintos y tienen escalas de valores distintos. A diferencia de mi terapeuta, que como decía es una persona muy leída, con bases filosóficas, psicológicas entre otros, hay muchas personas que se consideran conservadoras (o coloquialmente les podemos llamar «mochas«) pero no lo hacen porque tengan un conocimiento profundo, sino más bien basan su postura en prejuicios, en los paradigmas tradicionales, en la religión (muchas veces mal entendida).

    Yo estudié toda mi primaria y secundaria en un colegio del Opus Dei, y ahí me di cuenta de las contradicciones del conservadurismo. Para los maestros y los que formaban parte de la institución era motivo directo de suspensión traer un arete, mostrar conductas homosexuales aunque fueran en broma, entre otros. También nos decían que escuchar temas como la de Alejandra Guzmán de «Hacer el amor con otro» o la de «Hotel California» de los Eagles era un pecado mortal. Pero a esas mismas personas no se les hacía tan grave ni «pecaminoso» el bullying, que era constante en esa escuela, o la discriminación ante las minorías, los pobres, etc.

    Desde esa vez me arropé al liberalismo. Me di cuenta que el conservadurismo en sus mayores vertientes era hipócrita, porque nos advierten sobre la gravedad de que existan homosexuales, que estos se casen, las relaciones prematrimoniales, entre algunos otros temas. Pero no veían con tanta pecaminosidad otras actividades que perjudican la integridad del ser humano como el abuso de poder, el maltrato a otras personas, el enriquecimiento ilícito, y muchas otras actividades que degradan de una forma más fuerte al ser humano.Yo nunca he visto que excomulguen a un homicida, y si a alguien que promueva la adopción gay.

    También es muy cierto que muchos de los conservadores (no todos), tienen problemas para sostener sus principios, provocando una doble moral. He escuchado casos de gente tapatía que muestra una faceta conservadora, pero que ante un embarazo no deseado, van a México D.F. a abortar, donde sí está permitido. También he conocido gente que durante su vida se han dedicado a transmitir las enseñanzas de Jesús, y que a su vez están dentro de pandillas, tienen relaciones sexuales promiscuas etc. Que decir de los casos de pederastía en algunos padres, de los cuales la Iglesia se ha tardado en reconocer.

    ¿O qué es más preocupante? ¿Ver un amanerado en un centro comercial? ¿O un cadaver arrojado en plena calle? Muchos de los narcotraficantes tienen sus santitos, y la Iglesia no hace nada ¿Por qué no los excomulgan?  Por esto, los conservadores son mas proclives a caer en la doble moral y por ende son fácilmente blanco de críticas por sus contrapartes liberales. Y no es que sea malo ser conservador, sino que si uno elije esa postura debe sostenerla cueste lo que cueste y muchos no hacen eso, o terminan cayendo en el dogmatismo o terminan violando sus principìos.

     

  • Minipost #85 Los prejuiciosos

    Hay gente que en medio de su sentimiento de superioridad y altanería tiene varios prejuicios en la vida. Lamentablemente ese exceso de orgullo hace que se pierdan de muchas cosas gratas y buenos momentos que la vida otorga

  • Pearl Jam en México

    Siendo sincero, hace fácil tres años que no voy a un concierto. Antes tenía la costumbre de ir a conciertos cada rato pero no sé porque dejé de hacerlo. El último al que fuí fue al de Muse cuando vinieron a Guadalajara en el 2008, pero no me podía perder a Pearl Jam en el Foro Sol este 24 de noviembre. Ya los había visto en el 2003 (cuando vinieron a México por primera vez), pero quería volverlos a ver y decidí trasladarme de mi querida Guadalajara a la Ciudad de México, de hecho escribo este artículo desde la hermosa capital del país en un hostal en Coyoacán.

    El concierto. Pearl Jam para muchos será un grupo «pasado de moda», yo más bien veo que siguen haciendo la música que quieren hacer, y eso tal vez a algunos les guste y a otros no. A mí de sus recientes obras algunas me gustan bastante, otras no tanto (su último disco no me gustó mucho), pero agradezco que sigan esta linea en lugar de hacer música para vender discos y generar ventas, creo que eso ha hecho que generen un grupo de seguidores fieles al grupo, más que satisfacer a las masas que de un día para otro los abandonarían por otro grupo más nuevo. Comparando el 2003 con el 2011, veo que Pearl Jam sigue tocando igual, con la misma enjundia y el mismo vigor, al grado que si viéramos los dos conciertos, solo podríamos establecer cual es cual en base a las «arrugas»y rasgos de crecimiento de edad de los músicos.

    No faltaron los temas clásicos en el concierto como Alive, Jeremy, Black, Do the Evolution, Even Flow, Corduroy o Yellow Ledbetter, el setlist fue bueno y sobre todo muy amplio, porque Pearl Jam es una de las pocas bandas que se molestan en tocar conciertos de una duración de dos horas y media y 32 canciones, lo que es de agradecer porque un concierto representa desgaste físico. Aún así el repertorio de Pearl Jam es tan amplio que seguro muchos se quedaron con las ganas de escuchar otros temas.

    Como es costumbre, Pearl Jam no trajo un concierto espectacular visualmente, pero al menos se molestaron en colocar pantallas para que los que estábamos lejos del escenario pudiéramos ver bien a los integrantes. El sonido a mi parecer fue muy bueno, y más siendo en un escenario abierto que generalmente es donde más se batalla para tener una buena acústica.

    Lo único que no me gustó fue que el público en esta ocasión no estuvo a la altura como en otras ocasiones (sobre todo si nos referimos a los conciertos del 2003). Posiblemente los que seguimos a esta banda ya estamos más grandes y no hacemos tanto escándalo, la mayoría de los seguidores tienen entre 25 y más de 30 años.

    La banda, a pesar de los años se sigue viendo joven, fresca, hace conciertos que valen la pena, y muestran de cierta forma que todavía queda algo del espíritu del grunge que se desarrolló en la ciudad de Seattle

     

  • ¿Qué deben de hacer nuestros queridos candidatos para ganar el 2012?

    Ninguno de los candidatos me cae bien, ya lo expresado, o representan más de lo mismo, de un PAN que no ha podido con el paquete en 12 años, y con un Peña Nieto y un López Obrador, que más que el «cambio» que tanto presumen, representan un regreso al pasado. Pero bueno ¿Que deben de hacer nuestros queridos candidatos para ganar el 2012?, aquí una serie de recomendaciones para que puedan obtener la Presidencia de la República, es cierto.

    Enrique Peña Nieto

    Sinceramente va a ser ya difícil que alguien le gane, sobre todo porque este tipo tiene un voto duro fuerte (inclusive más que el que tiene López Obrador). Perdonen si parezco clasista pero diré la verdad. La gente que va a votar por Enrique Peña Nieto es gente pobre que tiene muy poca preparación, y por ende se dejan llevar más por las imágenes y las apariencias que por las propuestas y la reputación del candidato. Sin embargo Peña Nieto debe de tomar sus precauciones, de lo contrario, parte de los votos de clase media y alta que tiene se le podrían ir. Tomó la decisión de aliarse con Nueva Alianza (Elba Esther Gordillo) y el Partido Verde, dos partidos que conocemos por su alta corrupción y mala reputación, pero que sin embargo representan más votos para el mexiquense.

    Lo que debería hacer Peña es tomar distancia de Moreira lo más que pueda, el hecho de que destituyan al Presidente del PRI «como mínimo» será benéfico para Enrique Peña Nieto, porque eso nos da a entender que el que regresa es el viejo PRI y que podría endeudar a la nación como lo hizo Moreira con Coahuila. Enrique Peña Nieto no es un estadista y eso se va a notar en la campaña. Los debates seguramente serán una debilidad, más porque seguramente López Obrador y Vázquez Mota cuestionarán mucho del cochinero que hay detrás del PRI y de su campaña. De los tres candidatos, a Peña Nieto es al que más se le puede asociar con términos como «corrupción» (cosa que no sucede con AMLO ni con Vázquez Mota) y a Peña Nieto le será difícil defenderse de las acusaciones, cuando en muchos de los casos son verdaderas.

    Peña Nieto está muy arriba, pero seguramente en campaña, la distancia con el segundo lugar será cada vez más estrecha. Está en un papel parecido al de AMLO en el 2006, aunque Peña cuenta con el apoyo de los poderes fácticos (en especial los medios de comunicación), por lo que una guerra sucia por parte de la oposición tendría menos efecto. Tiene que cuidarse las espaldas, cuidar lo que dice, lo que hace, buscar mantener esa ventaja, ya no puede ir más para arriba de lo que está.

    Andrés Manuel López Obrador

    Realmente Andrés Manuel la tiene difícil. A mi juicio es un cartucho quemado, porque a pesar de que tiene millones de seguidores, son menos que en el 2006 y mucha gente está decepcionada de él. Sin embargo, la estrategia que ha tomado no ha sido mala. Está tratando de emular a Lula da Silva al recorrerse al centro y al sacar de su boca frases como «república amorosa». Ha hecho bien en reunirse con empresarios, y ha recibido el apoyo de algunos de ellos, también lo hizo al viajar a Estados Unidos y España, quitándose el estigma de que nunca había salido del país y era un ignorante. La tiene difícil porque tiene que vencer a Peña Nieto pero a la vez el confrontarlo directamente lo alejaría del centro político y volvería a su imagen clásica. Tiene que ser muy calculador, muy pragmático, y como dijeron por ahí, dejar la tarea a otros de tumbar a palos a Enrique Peña Nieto (esa tarea la podría hacer bien Marcelo Ebrard).

    Como el candidato a vencer es el PRI, debe de dejar el discurso de que el PRI y el PAN son lo mismo y los dos son «la derecha». Ese argumento perdería solidez al ver a una Vázquez Mota enfrentarse a Peña Nieto (porque lo tendrá que hacer), además las elecciones en Michoacán y en el Estado de México le dieron a entender a la gente, que independientemente del concepto que tengan de estos dos partidos, el PRI y el PAN no son lo mismo. También López Obrador debe evitar promesas de campaña que no estén bien sustentadas y sobre todo dichas promesas deben de mostrar que será responsable en el gasto gubernamental y que no habrán despilfarros de dinero.

    Con todo esto, veo difícil que AMLO gane, sobre todo porque solo tiene 8 meses para limpiar una imagen que se deterioró durante más de 5 años.Lula da Silva tuvo que intentarlo 3 veces para llegar al poder, en cambio López Obrador sabe que si en esta no gana ya se le fue el tren.

    Josefina Vázquez Mota

    La panista también la tiene difícil. Tiene algunos puntos a favor: Es mujer, da la impresión de que es una persona sensible y al igual que López Obrador, no tiene algún escándalo de corrupción ni cola que le pisen. Pero también tiene algunos puntos en contra: Tiene muy poca experiencia política, en sus dos últimos puestos (al frente de la SEP y como senadora) sinceramente no hizo mucho; y también la no muy buena imagen con la que seguramente Felipe Calderón terminará su presidencia, dejando la impresión de que el PAN no logró consolidar el cambio democrático, además por supuesto el hecho de que la mitad de la población cree que su antecesor llegó a la presidencia mediante unas elecciones fraudulentas.

    Josefina deberá de utilizar su figura femenina. El simplemente hecho de que sea mujer puede representar para el inconsciente colectivo un tipo de cambio. También debe de tomar cierta distancia de su antecesor. Si muestra que su gobierno será como el de Felipe Calderón seguramente perderá las elecciones. Su feminidad y sobre todo su sensibilidad podrá ayudarla con esa tarea, mientras Felipe Calderón se notó insensible y a veces autoritario (con una connotación negativa, porque eso se reflejó en una actitud necia y resistente al cambio), Vázquez Mota se puede mostrar como una mujer coinciliadora, abierta al debate, a las distintas opiniones, y puede a la vez mostrar sensibilidad por los sectores más vulnerables, con lo cual puede atraer algunos votos de centro e incluso alguno que otro de izquierda.

    Su pelea es con Enrique Peña Nieto, no con López Obrador, y ella a diferencia de AMLO que como dije, está en una encrucijada, si puede atacar directamente a Peña y sacar los trapitos al sol. Vázquez Mota podría representar los valores humanistas que alguna vez sostuvieron al PAN y que se perdieron al llegar al poder, si ella los recupera podrá también obtener más voto útil

  • Nuestros pensamientos, intimidad en peligro

    Muchas veces me había preguntado si los humanos seríamos capaces de traducir los sueños y los pensamientos de las personas en un formato visual, es decir que pudieramos ver en la realidad lo que soñamos o lo que pensamos. Sinceramente yo creía que tendría que pasar mucho tiempo para que eso pudiera ocurrir, lo veía muy lejano, pero gracias a Internet, veo que esto no es así, de hecho el ser humano ya tiene capacidad de interpretar la forma en que el ser humano interpreta las imágenes por medio de la neurociencia.

    Para esto se hizo un experimento, a una persona se le colocó un dispositivo en la cabeza para en base al comportamiento de las neuronas, extraer la interpretación que este hacía de unas imágenes que se le iban mostrando. Es cierto, el resultado todavía es rudimentario (algo así como si viéramos la primera fotografía que se tomó en la historia o el primer video que se filmó) pero no deja de ser sorprendente. Podemos ver como al mostrar las imágenes el humano las procesa su cerebro, pero no solo eso, sino que también imagina cosas relacionadas con esas imágenes, es el caso cuando se le presenta la imagen de una persona, se puede apreciar que varias «caras» pasan por su cabeza.

    Esto sería un gran avance en la ciencia, pero me preocuparía mucho por la forma en que este tipo de mecanismos se pudieran utilizar para obtener ventaja sobre alguien. Si de algo somos libres, como lo expresaba Victor Frankl quien estuvo preso en un campo de concentración nazi, es de pensar lo que queramos y de tomar nuestras propias desiciones, por más que estemos limitados, porque tenemos un recurso con «fuero» llamado pensamiento. Somos libres de pensar lo que queramos y nadie se dará cuenta de ello, pero con este tipo de «avances tecnológicos», esa última libertad podría estar en riesgo.

    No quiero imaginar como podrían usar esta tecnología para controlar a la sociedad, ya no solo en las cárceles, en los juicios o en los interrogatorios, sino en la vida común. Posiblemente en un futuro en algún centro comercial pongan una especie de máquina para leer la mente de los consumidores, o incluso alguien trate de leer la mente de otra persona sin su autorización con un oscuro propósito. Los humanos estaríamos privándonos y centenciándonos a una cárcel mental, donde podríamos ser detenidos, juzgados o castigados por tener ciertos pensamientos.

    Seguramente pasarán muchos años en que este avance tecnológico avance y se mejore, pero si bien en algunos ámbitos pueden traer cosas buenas, como por ejemplo, un paciente que va con un psicólogo y se somete a la prueba para que este lo pueda analizar más a fondo, o bien, pueda interpretar sus sueños. Pero por otro lado está el mal uso, ya hemos visto que los humanos somos capaces de ser lo peor y usar los avances científicos y tecnológicos para dominarnos unos a los otros.

    A continuación les muestro el video:

  • Carlos Mota IV – Denle lecciones de economía a este señor

    Mi última crítica a este «columnista» de Milenio (sí, así entre comillas), la hice hace 3 años. No sé por qué dejé suelto a Carlos Mota por tanto tiempo, como que en Milenio se abstuvo de hablar de política (cosa en la que sinceramente no está muy bien preparado) y se limitó a hablar de economía, empresas y cosas así, donde este señor no lo hace tan mal, es su especialidad. Pero ahora que vuelve a meterse en temas de política, como que vuelve a meter la pata feo, pero esta vez lo que llama la atención es que ni siquiera en términos económicos acertó.

    Carlos Mota habla del «Buen Fin» y de los que ganaron con esta promoción, que según el eran Calderón y el PAN. Creí que era una nota crítica por el título, pero es todo lo contrario, es un compendio de halagos al gobierno en turno. Dice que el «Buen Fin» es una muestra de lo bien que ha trabajado el gobierno y que se nota que hay una clase media que se ha fortalecido, que es un triunfo de Felipe Calderón porque hasta sus detractores hicieron filas para ir a comprar.

    Se me hace demasiado «irresponsable» que un economista trate de probar tendencias sociales por la respuesta a una promoción de parte de la iniciativa privada. Carlos Mota de seguro no tomó en cuenta que la sociedad mexicana (en especial las clases medias, medias-bajas) es aspiracional, es decir, gasta más de lo que tiene, y no les importa endeudarse o pedir créditos con tal de hacerse de productos. Así como el plantea su tesis de que la respuesta al «Buen Fin» es una muestra del crecimiento de las clases medias, yo puedo plantear la mía que dice que el consumidor mexicano no está bien informado, compra compulsivamente y no racionaliza sus compras.

    Su argumento de la clase media queda tirada por la borda cuando vemos estadísticas como el Coeficiente de Gini que mide la desigualdad en un país, esta estadística mide desde 0 (que es un país totalmente igualitario) hasta 1 (que es un país totalmente injusto en materia redistributiva). En México del 2000 al 2011 el Coeficiente Gini pasó de 0.507 en el 2000 (cuando el PAN tomó el poder) a 0.494 en el 2011. Una nada. Estamos casi igual que hace casi 10 años, ni ha empeorado la distribución de la riqueza ni ha mejorado, pero hace falta otro factor, el PIB. Si el PIB se incrementa sustancialmente y el Coeficiente Gini se mantiene en el mismo nivel, lógicamente hay un aumento de la clase media, pero en el caso mexicano no es así. El crecimiento PIB en los últimos 10 años tuvo tasas de crecimiento 4% anuales aproximadamente, pero esto no quiere decir que México cada año se vuelva 4% más rico, porque esta tabla no toma en cuenta el crecimiento de la población que es cercano al 2%. El crecimento de la clase media es «simbólico».

    Dice Carlos Mota que el «Buen Fin» fue todo un éxito. Esto desde el punto de vista que lo veamos. Si lo vemos comparando todo el aparato mercadológico que se desplegó y las promesas que se hicieron (una especie de populismo de derecha) sería un fracaso, pero para quienes saben de economía, de mercadotecnia y de como se mueven los mercados en realidad no estuvo tan mal, fue una campaña que cumplió a medias. Yo como mercadólogo sabía que iba a ocurrir, muchas empresas iban a subir los precios para luego ofrecerlos con descuento (una táctica muy usada en mercadotecnia), también que las tiendas iban a aprovechar para sacar su inventario que ya no tenía rotación (me explico, la ropa fuera de temporada, obsoleta o con imperfecciones) y que los descuentos reales iban a ser relativamente pequeños (10% o 15%). Los mercadólogos apelamos a las emociones del consumidor y no a la razón, es por eso que la gente sale corriendo a comprar productos cuando anuncian un tipo de campaña como esta.

    Pero el «Buen Fin» no es una muestra fehaciente de éxito de la economía, tal vez solo nos dice que esta está estable y no está sumergida en una crisis y punto. El impulso de los consumidores por comprar a veces es mucho más grande que su realidad económica. Me sorprende que un economista no pueda percatarse de esto. Un buen libro de microeconomía y otro de mercadotecnia no le vendrían mal a Carlos Mota.

  • Día Internacional del Hombre

    Tengo que confesar que cuando me enteré de que el 19 de noviembre se celebraba el Día Internacional del Hombre, mi primera reacción fue negativa. Siendo su equivalente, el Día Internacional de la Mujer, una fecha para crear conciencia sobre las dificultades, inequidades e injusticias que viven las mujeres en todo el mundo, no podía entender cómo los varones podían ser considerados un género en desventaja.

    A diferencia de las mujeres, a los hombres no se les mata por el simple hecho de serlo; no es común el ejercicio de la violencia contra ellos dentro de los hogares; no es su sexualidad un riesgo para su integridad física cada que salen a la calle; no se les paga un 30 por ciento menos que a las mujeres por el mismo trabajo, ni se les exige una doble jornada en el hogar. ¿Cómo entonces podía justificarse la existencia un día internacional para ellos?

    Al principio consideré que se había caído en una guerra de egos, que se estaba banalizando la causa creando una celebración en lugar de una conmemoración, algo al estilo del Día de la Madre y del Padre, irremediablemente secuestrados por el consumismo y la mercadotecnia; pero al querer entender su justificación investigando al respecto, comprendí que estaba cayendo en lo mismo que criticaba, al juzgar algo basada en los estereotipos comunes, antes de informarme sobre el tema. Recordé lo que decía una maestra mía: «Es difícil desprenderse de una vida entera de vivir sumergida dentro del sistema».

    El 19 de noviembre se instauró como el Día Internacional del Hombre (DIH) precisamente con la finalidad de erradicar los prejuicios que exigen una masculinidad agresiva como la aceptable, destacando el rol positivo de los varones, que no requiere poner un valor superior a lo masculino sobre lo femenino.

    El DIH, que está apoyado por la Organización de las Naciones Unidas, tiene seis objetivos principales según el sitio global de internet sobre esta conmemoración:

    1.- Promover modelos masculinos positivos; no sólo estrellas del cine y el deporte, sino hombres de la vida diaria, pertenecientes a la clase media que viven vidas honestas y decentes.
    2.- Celebrar las contribuciones positivas de los hombres a la sociedad, comunidad, familia, matrimonio, cuidado de niños, y para el medio ambiente.
    3.- Centrarse en la salud y el bienestar de los hombres, social, emocional, físico y espiritual.
    4.- Destacar la discriminación contra los hombres, en áreas de servicios sociales, actitudes sociales, expectativas y ante la ley.
    5.- Mejorar las relaciones de género y promover la equidad.
    6.- Crear un mundo mejor y más seguro, donde la gente pueda estar a salvo y crecer hasta alcanzar todo su potencial.

    La finalidad de promover tipos distintos de masculinidades es en sí una vertiente de la lucha por la equidad de género, pues la base de la discriminación contra las mujeres que fomenta el desprecio hacia lo femenino obra asimismo en detrimento de los mismos varones. El machismo también los afecta a ellos al exigirles sólo un modelo aceptable de ser, donde la «hombría» no es algo per se, sino que se debe de ganar demostrando los atributos que se han considerado como deseables desde tiempos antiguos, entre los que se cuenta la fuerza, el liderazgo, la firmeza de carácter, la sobriedad, la capacidad de dominar las emociones, etcétera.

    Aquellos que no se ajustan a la norma, o cuyas cualidades físicas los ponen en desventaja con hombres más musculosos, generalmente sufren el acoso por parte de los demás, y se ven forzados a poner énfasis en otras cualidades para defender su masculinidad, pues no hay peor cosa para un hombre que ser comparado con una mujer.

    Es precisamente este temor a caer en un rol femenino lo que fomenta el machismo, que en distintos grados puede crear un odio capaz de llegar a matarlas por el simple hecho de haber nacido mujeres, asesinando así al objeto que representa todo lo que la sociedad les ha enseñando a despreciar: la «debilidad», la «obediencia», la «timidez», la «emotividad», etcétera.

    Una masculinidad diferente, libre de tales estereotipos, puede liberar a los hombres del juicio social que les impide actuar auténticamente, de disfrutar su hogar y a su familia sin tener que colgarse el epíteto de «mandilón», de recuperar el derecho de ser hombre sin tener que probárselo a nadie.