Autor: Cerebro

  • El Tecnócrata

    En medio de la crisis europea, me llama sobremanera la atención la forma en que buscan sacar a países como Grecia e Italia de la crisis. Decidieron hacer algo que para mí no es muy democrático, porque con presiones de la Unión Europea y quien sabe que poderes fácticos que están inmiscuídos ahí, hicieron renunciar a sus principales mandatarios, a Silvio Berlusconi de Italia y a Yorgos Papandreu e impusieron a Mario Monti y Lucas Papademos, quienes tienen algo en común, haber trabajado para el banco de inversiones estadounidense Goldman Sachs, que al parecer tiene mucha influencia sobre la Unión Europea. Es cierto que las crisis desatadas en ambos países vienen provocados por gobiernos irresponsables, sobre todo en el caso de Grecia quien les ofrecía a sus habitantes un estilo de vida «artificial» que tarde o temprano tenían que pagar, esto aunado a unas olimpiadas que albergaron en el 2004 que los dejó muy endeudados, aunque algunos presumen que las propias instituciones financieras, entre ellas la misma Goldman Sachs tuvieron alguna responsabilidad en la profundidad de la crisis.

    Ambos mandatarios (que durarán el resto del mandato que les dejó sus antecesores) son tecnócratas. ¿Qué es un tecnócrata?. El término tecnocracia significa «el gobierno de los técnicos», es decir, un tecnócrata busca soluciones técnicas sobre cualquier ideología, o asunto social (aunque en realidad sabemos que los tecnócratas de hoy son neoliberales). Los tecnócratas de hoy son nada más que economistas que, puede ser cierto, son muy hábiles en su campo, que interpretan la situación de una nación en base a gráficas, estadísticas, números, tendencias. Pero a la vez así como brillan en este sector, cuando entramos a terrenos sociales, son unos completos «ignorantes» del tema. Es decir, la especialidad de los tecnócratas está en lo meramente cuantitativo, pero ignoran la parte cualitativa, son incapaces de salir de sus oficinas y conocer el mundo real. No se inmutan si ven en la calle a niños muriendo en completa desnutrición, pero si les llama la atención que las tasas de interés suban o que el PIB no tenga un buen crecimiento.

    Para los tecnócratas solo somos un número y lo que a ellos les importa son que los números sean positivos, que pueden ser indicadores de un crecimiento económico, pero ellos desconocen las implicaciones sociales que pueda tener por ejemplo un sistema económico o alguna decisión económica en el terreno social. Ellos solo buscan que sus «gráficas y tendencias vayan a la alza», y nos presentan como resultados de su gestión, esas gráficas. Aunque en la práctica no sintamos una congruencia entre los que vivimos como ciudadanos y lo que dichas estadísticas dicen.

    Me preocupa por eso que un tecnócrata tome un puesto presidencial o en el caso de Europa, de primer ministro. Porque son tecnócratas, no son políticos en realidad, son técnicos, y en un mandatario se esperaría que tuviera una visión amplia de la sociedad que esté gobernando, y no uno que esté encasillado y cerrado en manejar números. Tal vez un tecnócrata estaría bien para una secretaría de economía o en Hacienda, pero no para estar al frente de una nación. Un ejemplo de tecnócrata es Ernesto Cordero. No dudo que tenga capacidades en economía (a pesar de su desliz de los $6,000 pesos), pero no lo veo enfrentando otros temas que no tengan que ver con la economía, ¿Cómo le hará con los asuntos de la  sociedad?, ¿Cómo le hará para ejercer ese liderazgo que se necesita en un político y no tiene? ¿Cómo le hará en cuestiones de diplomacia? ¿Cómo le hará para atender a los marginados y a las comunidades indígenas?.

    Aristóteles decía que la democracia era una depravación de la timocracia, pues, la tecnocracia es una degeneración de la democracia, donde un todo se reduce a puras cuestiones técnicas.

  • 3 libros que influenciaron mi vida.

    Me preguntarían, ¿Cuáles han sido los 3 libros que han influenciado mi vida?, hay muchos en realidad, pero para mencionar solo tres. Escogería en primer lugar el libro que hizo que me cultivara en la lectura, el de Miedo a la Libertad de Erich Fromm, otro que si bien son en realidad tres, los considero como uno porque es una trilogía y me refiero a la triogía histórica de Enrique Krauze: Siglo de Caudillos, Biografía del Poder y La Presidencia Imperial. El tercer libro es el 1984 de George Orwell. Aunque también hay otros que me han gustado bastante, la literatura de Dostoievski, sobre todo los libros de Crimen y Castigo y Los Hermanos Karamazov me han gustado mucho. También me gustó mucho el libro de Carlos Fuentes de La Región Más Transparente, el Mundo y Sus Demonios de Carl Sagan. De filosofía no me he adentrado mucho, pero sí hay libros que me han gustado como La República de Platón, también he leído a Schopenhauer, a Nietszche, y uno que me gustó, que es más bien un libro de Introducción a la Filosofía de Raúl Gutiérrez Saenz. También me han gustado los libros de Dumas, Los Tres Mosqueteros, pero sobre todo el Conde de Montecristo. Así como libros de política como el de Giovanni Sartori ¿Qué es la Democracia? entre algunos otros.

    En total podría decir que en unos 5 años he leído algo así como 60 libros. Un poco de más de 10 libros por año. Digo, si lo comparamos con el promedio mexicano pues si estoy muy por arriba, aunque pues no lograría llevarles al ritmo a los europeos que leen 20 o más libros anuales. Pero lo que si se es que esos libros me han ampliado el panorama sobre el conocimiento del mundo y las cosas, además de darme un criterio propio. Gracias a esto, puedo no solo emitir opiniones más congruentes y fundamentadas, sino que puedo reflexionar con una mayor facilidad sobre lo que pasa en este mundo, y entenderlo. Muchos dirán que un político no tiene que ser leído, pero al no serlo perderá esta ventaja y tendrá una visión muy estrecha y limitada de las cosas de las cosas. Naturalmente saberse desempeñar en un alto cargo público, especialmente la presidencia, la carencia de cultura será una gran desventaja, porque tendrá más dificultades para analizar lo que pasa en el mundo que lo rodea.

    Hay dos tipos de ignorancia, la que es resultado de circunstancias socioeconómicas, por ejemplo, una persona pobre que tiene prioridad ganarse el sustento y pensar en que va a comer, y la otra es la ignorancia por convicción, que son aquellas personas que aún teniendo los recursos económicos para poder cultivarse en la cultura, deciden no hacerlo. Esto a pesar de que estas personas hayan estudiado en universidades de paga de prestigio. El primer tipo de ignorancia es entendible y justificable, el segundo no, el segundo tipo de ignorancia habla mal de la persona a diferencia del primero, porque habla de una mediocridad intelectual, de una especie de conformismo. Adquirir el hábito de la lectura es un tanto más difícil que postrarse ante una televisión, porque el televidente necesariamente actúa como una persona pasiva por que ya todo le está dado por medio de sonido e imágenes, en cambio el lector es más activo en el sentido en que tiene que racionalizar lo que está leyendo, y en algunos casos, como las novelas, tiene que imaginarse las situaciones dentro de su mente, lo cual, según expertos, aumenta el nivel de creatividad de las personas.

    Además la lectura es algo que no solo se aprende, sino que se ejercita, y que a través de la experiencia, el lector empezará a buscar libros tal vez más densos y que al principio le hubiera sido complicado leer por la falta de cultura. La lectura es un reto, porque te hace mejor día a día, alimenta el alma y el espíritu. La cultura no es sinónimo inequívoco de éxito, pero si te da más herramientas para acercarte a él.  Además la lectura hace más rica intelectualmente a la persona, naturalmente tiene más temas de los que conversar y dichas conversaciones son amenas, a veces incluso hasta para la gente que no tiene la costumbre leer.

    Si algunos dicen que no leer «no importa», están muy equivocados. A menos que tengan la firme intención de crear una sociedad de autómatas enajenados controlados por los medios de comunicación y los bombardeos publicitarios.

    Por último, para el que crea que no leo, aquí les muestro mi biblioteca personal. La foto tiene un año, por lo que pueden dar por sentado que ahora hay unos diez libros más ahí. Si quieren ver los títulos, den clic en la imagen para ampliarla.

  • Kim Jong-il, el culto a la personalidad y la enajenación de masas

    Corea del Norte siempre me ha parecido un país peculiar, tal vez uno de los más excéntricos del planeta. Y es que es un país completamente aislado del mundo, una especie de «país-secta», una aproximada representación del 1984 de «George Orwell», donde es posible adoctrinar a 24 millones de personas mediante una muy bien diseñada propaganda, donde se enajena de su capacidad crítica a los habitantes desde que nacen. Los norcoreanos creen que están en un país próspero, porque como no conocen ningún otro, no tienen punto alguno de referencia para entender su verdadera situación.

    Si les dijéramos en cualquier país democrático a sus habitantes, que su presidente nació en una montaña, y que al momento de su nacimiento apareció una nueva estrella en el cielo junto con un arcoiris doble, seguramente morirían de risa. Pero ese el nacimiento de Kim Jong-il según la historia oficial de Corea del Norte, es la que se le enseña a los niños y la creen. Aunque las versiones de occidente sobre el nacimiento del recien fallecido mandatario discrepan por mucho de esa versión oficial, dicen que en realidad nació en un campamento militar de Siberia y que realmente su nombre de nacimiento fue Yuri Irsenovich Kim.

    Los norcoreanos viven adorando a sus mandatarios como si fueran una especie de semidioses o algo más. En todas las casas norcoreanas se pueden encontrar pegadas a la pared las imágenes de Kim Jong-il junto con el de su padre Kim ll-sung, quien muriera hace más de una década y fuera nombrado «Presidente Eterno». En cambio Kim Jong-il es llamado el «querido lider», y en realidad no fue Presidente de Corea del Norte, al menos oficialmente, porque ese puesto siempre lo ocupará su fallecido padre. Pero al tener los puestos de Comisión Nacional de Defensa, Comandante Supremo del Ejército Popular de Corea, y Secretario General del Partido de los Trabajadores de Corea, lo convertían automáticamente en el líder de esa nación. Además de que en los últimos años de su padre, este, con el aparato de propaganda, fue creando en las mentes del pueblo el culto de personalidad hacia su hijo, para garantizar su estabilidad al llegar al poder.

    La sucesión es prácticamente una monarquía, aunque se realizan elecciones donde naturalmente el líder siempre gana y los norcoreanos festejan con bailes y rituales el «triunfo de su lider» ante una oposición fantasma o inexistente. A los coreanos se les lleva a la gran tumba del «líder eterno» y una coreana se para enfrente con el objetivo de conmover a estos al hablar sobre su muerte, y sacarles al menos una lágrima. Si lo consiguen, habrán logrado su misión. Las imágenes del «querido líder» y del «líder eterno» se encuentran desde las casas de los norcoreanos, hasta en majestusosas estatuas que se multiplican en Pyongyang, y en las atractivas pinturas de los muros del metro de la capital.

    Con la muerte de Kim Jong-il no se termina la dictadura totalitaria comunista juché, por el contrario, su hijo Kim Jong-un, de tan solo 28 años ya estaba listo para asumir el puesto y probablemente así lo haga. Lejos de que esta «secta masiva» termine, parece que durará mucho tiempo. Corea del Sur no está dispesto a hacer nada, porque sabe que si tumban el sistema, muchos norcoreanos emigrarán su país, lo cual les podría tener muchos problemas, de hecho, Corea del Sur envía ayudas económicas a su vecino del norte para que se mantenga la estabilidad en ese pais y de esta forma eviten la imigración. Por su parte, Estados Unidos no hace nada por el arsenal atómico que tienen los norcoreanos. Al parecer no les importa que un país profese una dictadura comunista mientras esta no represente un peligro bélico.

    Y como en toda dictadura comunista unos «son mas iguales que otros». Jim Jong-il tenía la bodega de vinos más grande del país, disfrutaba del caviar y del sushi que importaba, tenía joyas, llegó a solicitar decenas de autos Mercedes Benz. Todo esto mientras gran parte de la población vive con lo mínimo y esperando a que el gobierno les de su ración de comida.

    La Cuba de Fidel Castro es un juego de niños a comparación de lo que sucede en Corea del Norte. El país más totalitario que existe en el siglo XXI

  • El PRI y los viajes en el tiempo

    Podré no recordar el nombre de algún autor (…) lo que no se me olvida es la violencia, la pobreza y la desesperanza que vive México.

    Palabras bonitas pero superficiales trataron de esconder a un ser de mente vacía y de pensamiento propio inexistente; un discurso emotivo es el que recitó el títere tricolor para hacernos creer que tiene vida más allá de los hilos que los sostienen. Así como lo hizo el constitucionalista Venustiano Carranza hace más de 90 años, Peña Nieto intentará ocultar una escasa ideología con unas cuantas oraciones que dejen a la gente al borde  de las lágrimas, dispuestos a entregar su voto al elocuente político sin antes analizar que para gobernar un país no es indispensable tener una lengua de plata, más bien es obligatorio contar con una conciencia social genuina y con ideas políticas-económicas contundentes; claro está , es lo menos que se ve en la clase política mexicana… Mantenlos jodidos pero conmovidos  parece ser el lema de la mayoría de los políticos actuales.

    Los dinosaurios reviven, el poder de la Iglesia y de la clase conservadora aumenta con la ayuda de reformas que tienen un aire a las del siglo XIX, los talks shows (tipo Laura en América) vuelven a ser populares, la censura a periodistas y ciudadanos crece… ¿soy sólo yo o alguien más piensa que estamos en una gran máquina del tiempo?, si estoy en lo cierto… Tomen nota; televisora basura + políticos corruptos + educación mediocre + pobreza + desempleo + Neoliberalismo + Sometimiento a EUA + desesperación social = Viajes al pasado… ¡Y nosotros que pensábamos que estaban abusando de nosotros!, bueno, ya que sabemos esto, podemos recostarnos, tomar una siesta y esperar un poco para poder ver a Jesucristo en persona (si con lo anterior le he faltado el respeto a alguien; perdón)

    “Sólo ataques ofrecen a México nuestros adversarios.”

    ¿Y tú qué propones?, hubiera sido la pregunta perfecta. Las propuestas políticas de “el copete” son vagas y contradictorias; reactivar al campo poniéndolo a competir con los productos gringos  y canadienses es una broma de mal gusto (los campesinos mexicanos no cuentan si quiera con tractores), disminuir la pobreza y el desempleo sin hacer cambios profundos en la política económica imperante es una utopía y tratar de resolver el problema del narco haciendo más pactos con el gobierno estadounidense es, sencillamente, una pendejada… Aunque, si consideramos que el libro que marcó su vida fue la Biblia, es comprensible que crea en milagros (nuevamente si he herido alguna susceptibilidad; lo siento.)

    Se veía venir; el candidato priísta tomó un pañuelo para limpiarse las lágrimas de rostro, provocadas por los “perversos” ataques de la oposición a su persona; “Guerra sucia” alegó el exgobernador mexiquense ante sus seguidores… lo que hace 6 años era libertad de expresión, hoy por hoy es guerra sucia; convirtieron al priísta en mártir y a nosotros, los renuentes al regreso del partido de los  70 años, en verdugos… Dicen que es divertido lanzar globos llenos de agua a los transeúntes desde la azotea de una casa, pero no tanto recibirlos…

    Probemos un poco nuestra habilidad matemática:

    Pobreza + desempleo= delincuencia.

    Delincuencia + Sometimiento a EUA = Menor soberanía.

    Educación mediocre + televisora basura = población ignorante.

    Población ignorante + políticos corruptos = Neoliberalismo.

    Neoliberalismo = Iglesia con poder político.

    Ahora:
    Todo lo anterior = ¡Ya nos cargo la chingada!

    De sentarse Peña Nieto en la silla presidencial le espera a México un infierno terrible, pero, por otro lado, ¡tal vez veamos algún cavernícola!…

  • El mexicano y su mediocridad política

    El hombre es un animal político, todos los hombres tenemos una ideología política, y de hecho los que no saben de política también la tienen pero no son conscientes de ella. Lleven al más ignorante una de esas encuestas que tienen el fin de conocer la ideología política de cualquier persona y verán que aunque la desconozca, podrán determinar su ideología. No importa que no conozca ya no términos como «capitalismo», «comunismo», «socialdemocracia»; sino los clásicos conceptos de izquierda y derecha, y van a ver como obtienen un resultado. Porque la ideología política está determinada en base a creencias, paradigmas, percepción del mundo, etc. Que el conocimiento sobre temas políticos y económicos puedan refinar tu posición política es otra cosa.

    Yo me he considerado una persona afín a la socialdemocracia. Como mucha de la gente que comulga con mi posición política, algún día estuvimos más a la izquierda (aunque yo no caí en las garras del comunismo, si al principio sentí una fuerte aversión al capitalismo, sobre todo por la influencia de Erich Fromm) y luego nos moderamos. Seguimos pensando en la igualdad y la justicia social, pero nos dimos cuenta que para eso no era lo más prudente abolir el mercado, sino por el contrario, servirse de él. El fin es el mismo, los medios cambian, porque cuando uno crece, sin perder de vista sus ideales como fin, debe de ser más pragmático al buscarlos.

    Yo estoy consciente el por qué terminé siendo afín a esa ideología. Yo me eduque en una escuela del Opus Dei donde era muy patente la doble moral, donde tener un arete o el pelo largo era motivo suficiente para ser suspendido de la escuela, mientras que el golpear a un compañero o abusar de otros («Bullying» como ahora se le conoce) no necesariamente era motivo para ser suspendido de la escuela. Repudié el conservadurismo por eso. Si dicen que el liberalismo en algunos casos implica el que el hombre construya su «escala de valores a su antojo», al menos se lo que me puedo esperar de ellos, porque muestran su verdadera cara. En cambio el conservador, es hipócrita (no todos, pero en México la mayoría lo son) y muchas veces por su disfraz «doblemoralino» te traen desagradables sorpresas, a veces actos más desdeñables que los de los liberales. También en mis años de primaria fui una persona de pocos amigos, era excluido y en muchos casos era víctima de abusos por parte de otros niños. Pero resulta que yo era el más castigado por intentar defenderme. Por eso me hice más consciente sobre los problemas de las minorías excluídas, porque entiendo lo que sufren al ser excluídos (ya sea por su condición económica, por su condición física o su preferencia sexual).

    Fue una introducción larga al tema que quiero tocar, pero creo era necesario decirlo (porque seguramente sintieron que lo escrito no tenía nada que ver con el título). Cuando hablo de mediocridad política, es porque en mis años en que he sido políticamente activo (intelectualmente hablando), he visto que en México las personas tienden a encasillarte en las pocas opciones políticas que existen en el país. Es decir, si critico la guerra del narco de Felipe Calderón, soy fiel seguidor de Obrador, si por otra parte, critico a este último, soy un personaje de derecha que se la pasa pegado frente al televisor viendo el programa Tercer Grado. Si digo algo bueno de Peña Nieto (que en realidad no hay muchas cosas buenas que decir de él) entonces la cosa se pone peor. Es curioso, parece que mientras detestamos a nuestros partidos políticos, muchos encasillan a otras personas necesariamente en las opciones que se nos dan, por un simple comentario.

    Eso a mi, me habla de una mediocridad profunda y un desconocimiento de la política del mexicano, porque no conocen más allá de lo que ven y no se molestan en investigar. Algunos incluso creen saber mucho de política, pero caen en el mismo juego simplista de etiquetar a las personas bajo los mismos parámetros y con pocos argumentos o motivos para poderlo hacer. Parece ser, y tal vez eso creo que es porque vivimos en un régimen paternalista por 70 años, que no se cree que uno puede tener un criterio independiente, como si tuviera que estar enajenado necesariamente por los medios de comunicación como Televisa, o por el populismo de Andrés Manuel. Se me hace una forma muy simplista de ver las cosas. Luego, es entendible porque primero hablas bien de un político y cuando luego decides hablar mal, la gente se decepciona. Que parece que más que escuchar opiniones y crítica, esperan que les digas lo que quieran escuchar.

    Y estoy hablando de clases medias y altas (que son los que tienen acceso a Internet), porque son los que tienen las condiciones para pensar por si mismos (dado que la gente pobre se tiene que preocupar por saber que va a comer al siguiente día) y las capacidades para tener una cultura política. Algunos no la quieren conocer porque la detestan, posición algo estúpida, porque la política necesariamente influye en la vida de las personas. Yo puedo decir que detesto a la gran mayoría de los políticos y a los partidos en general porque no me representan (no solo porque ninguno comulga con mi ideología, sino porque se han alejado de la ciudadanía), pero no por eso la política deja de ser interesante para mí.

    Creo que en México necesitamos tener más cultura política. Los políticos que van a contender por la presidencia en el 2012 son el fiel reflejo de la mediocridad política del mexicano. Un Peña Nieto que aparte de ser una persona sumamente ignorante, no tiene las tablas, y ni siquiera se le ve una ideologia definida; una Vázquez Mota que no ha hecho prácticamente nada en su no muy larga trayectoria, pero que «es mujer»; y un López Obrador con dotes de mesianismo (que el que se haya moderado no significa que lo deje de tener) como si se tratara de la nueva llegada de Jesucristo. Y al no estar preparados, los políticos hacen lo que quieren, porque los ciudadanos no saben ni lo que quieren ni como lo quieren.

  • Minipost #88 No todo el PRI es malo

    Lázaro Cárdenas fue un buen presidente, López Mateos en general también, que decir de Ernesto Zedillo, o bien del ultimado Luis Donaldo Colosio. A pesar del PRI, ellos buscaron distanciarse lo más posible de la esencia corruptil que muchos le caracterizamos a ese partido. Pero eso no quiere decir que el PRI que viene para el 2012, no sea de los malos, todo lo contrario, es lo peor del PRI reencarnado en una figura joven, apuesta, con pocos dotes intelectuales y de improvisación

  • Violencia en México, símbolo de subdesarrollo

    Es aventurado decir que existen lugares del mundo donde la violencia ha sido totalmente erradicada. Pero lo cierto es que el nivel de violencia que se muestra en las naciones es un símbolo inequívoco del subdesarrollo ya no solo económico, sino cultural, que dichas naciones reflejan. Hace poco escuchamos sobre un asesino en serie en Noruega que hizo explotar una bomba y mató a varios jóvenes militantes de un partido socialdemócrata, pero en el caso de Noruega, es la excepción, mientras que en países como el nuestro, la violencia es la regla.

    Tan es así, que si este atentado hubiera ocurrido en México, posiblemente no hubiera tenido gran impacto en los medios internacionales, porque ya están acostumbrados a ver en México un país violento. Y es que no importa quien ejerza la violencia, el estado, los criminales, grupos guerrilleros, da lo mismo. Eso nos muestra el atraso que tenemos como nación. Un ejemplo lo podemos ver con los asesinatos perpetrados en el edificio de la FEG (Federación de Estudiantes de Guadalajara), y algunos analistas tirados hacia la derecha, podrán decir que es un problema inherente a las universidades públicas. Pero ¿entonces porque en las universidades públicas ya no de Noruega, Suecia o Dinamarca, sino de otros países como España no ocurre eso?. Simplemente porque en nuestro país tenemos una cultura atrasada donde se usa el ejercicio de la violencia para defender intereses, sean políticos o de cualquier índole. Y en un país poco acostumbrado al diálogo y al debate, y más al uso de medidas coercitivas para imponer ya no solo dogmas, sino intereses políticos y de poder, es entendible muchos ciudadanos vean en la violencia la solución.

    El problema de la violencia y su vínculo al subdesarrollo cultural, no solo se refleja en actos criminales donde se ultima la vida de terceros. También lo vemos dentro de las familias, donde persiste un alto grado de violencia intrafamiliar, y esto es debido a modelos de conducta arcaicos y machistas (en su mayoría) que no se han podido erradicar y extirpar de la psique mexicana. Naturalmente las condiciones socieoconómicas también la propician, y esto aunado a una falta de valores, donde las escuelas y familias no han logrado crear personas de bien y terminan tentados por el mal camino. Curiosamente México es un país mariano y católico, donde la Iglesia no ha sido capaz de influir en los jóvenes para que hagan a un lado los comportamienos violentos. Esto tomando en cuenta que muchas de las personas que cometen actos de violencia afirman profesar la religión católica.

    El hecho de que se utilice el ejercicio de la violencia, ya sea de una forma presumiblemente legítima (como la guerra contra el narco de Felipe Calderón) o ilegítima, nos habla del subdesarrollo en el que sigue inmerso el país. Y para erradicarla la solución no solo está en lograr un crecimiento económico que bien ayudaría, sino en detectar los focos de violencia, atacarlos de raiz y buscar un cambio en las estructuras mentales del mexicano que en muchos casos lo incitan a ser violento.

     

  • Del plato a la boca, que se caiga SOPA

    ¿Qué es SOPA? (Stop Online Piracy Act por sus siglas), es una ley que quieren pasar en Estados Unidos, donde los «afectados» de las descargas ilegales podrán mandar cerrar sitios que contengan ya no solo contenido ilegal, sino enlaces a dichos contenidos. Así también podrán demandar a quienes compartan enlaces. Y es que ellos están molestos porque la transmisión de información por Internet les está afectando de una u otra forma a los bolsillos.

    No es difícil para las empresas demandar a quienes hospeden ilegalmente contenido con copyright (especialemente sitios que no tengan respaldo de un bufette de abogados para defenderse como si lo tienen empresas como Megaupload). Pero en Internet, muchos se han dedicado a colgar enlaces a estos sitios, un claro ejemplo es la famosa página de Taringa, donde ni siquiera sus dueños cuelgan enlaces, sino más bien los usuarios son los que lo hacen. Es difícil poder cerrar Taringa, porque en sus servidores no hay ni un rastro de material con copyright. Pero con SOPA, el gobierno de Estados Unidos (presionado claro, por algunas multinacionales), podría bloquear las páginas web que tengan contenido ilegal si los «afectados demandan».

    Curioso, es que la mayoría de las empresas de Internet como Yahoo, Google, Linkedin, Twitter, eBay, Wikipedia y eBay, están en contra de la ley SOPA y de hecho la comparan con las leyes de China o Irán. Y es que estas empresas podrían verse afectadas porque a través de ellas transitan muchos enlaces a contenido con Copyright. Jimmy Wales, el fundador de Wikipedia dijo que si esa ley se aprueba, tendrían que revisar todos los contenidos de su sitio web, lo cual sería una tarea titánica e imposible de cumplir, incluso fue mas allá y dijo que si esta ley se aprueba, como protesta, dejará el sitio de Wikipedia en blanco. Y no solo son los dueños de las compañías de internet, sino los mismos artistas que supuestamente se dice que son perjudicados por la piratería (eso dicen las disqueras) hace unos días subieron un video en apoyo a Megaupload, la empresa que se encarga de hospedar los contenidos que suben los usuarios. Cabe decir que Megaupload y similares se amparan en el hecho de que ellos no suben dichos contenidos a sus servidores, sino que lo hacen los usuarios, y también en el que una empresa puede solicitar a Megaupload que retire contenidos con derechos de autor, cosa que si hacen.

    La Ley SOPA no es arreglar un problema presente, más bien es regresar al pasado y no aceptar las nuevas reglas del mercado. Al igual que las empresas que siempre defendieron el libre mercado y pidieron la «intervención gubernamental» para ser rescatados de la quiebra, ahora solicitan leyes a su favor y en detrimento de los usuarios. Muchas de estas empresas no han sabido adaptarse a los cambios, no han creado nuevos esquemas de negocios y por el contrario, han mantenido las mismas políticas de los años 90 y anteriores que ahora no aplican.

    Uno de sus alegatos no es solo la pérdida de dinero de las empresas (que de cualquier forma siguen operando), sino la pérdida de empleos que se supone, las descargas ilegales generan. Puede ser cierto, pero es falso que esto implique un impacto en la economía, por el contrario es una riqueza que se transfiere, esto lo explica el «efecto de sustitución» si lo analizamos en términos microeconómicos. Si la gente no gasta dinero en comprar música por un ejemplo, porque la puede descargar, entonces ese dinero lo podría gastar en otra cosa, y si tuviera que comprar música no tendría ese excedente, lo cual nos explica un incremento en la capacidad de consumo. El dinero que ganaban mayormente las disqueras y minoritariamente los empleados, se transfiere a los usuarios, y de paso, se crea una especie muy curiosa de «redistribución de la riqueza» (sin que ningún gobierno o entidad intervenga) porque ese dinero que estaría concentrado en una empresa, se divide entre todos los usuarios que realizan las descargas.

    Muchas empresas de software han criticado duramente las descargas ilegales, pero aún así siguen funcionando y trabajan con números negros; esto a pesar de que desde hace más de 10 años el usuario podía descargar sus productos de manera gratuita. Las disqueras se dicen afectadas, pero no se han preocupado por cambiar el modelo de negocio. Problablemente este ya no estará en la venta de discos, porque la gente prefiere bajar las canciones de Internet y escucharla en su iPod o similares. Pero pueden pensar en encargarse de difundir a los artistas que representan (porque un artista para darse a conocer, necesita si o si de una estrategia de mercadotecnia) y cobrar a estos por la difusión, dado que sabemos que los artistas ganan ingresos por los conciertos y no por la venta de discos, donde reciben un porcentaje ínfimo.

    SOPA representa un peligro para Internet y los avances que este ha generado en la sociedad. Dicen que el ser humano que sobrevive es aquel que tiene una mayor capacidad de adaptación a las circunstancias, y lo que quieren hacer estos tipos es «modificar las circunstancias» de tal manera que salgan lo mejor parados. Eso no se puede ni se debe de hacer.