Autor: Cerebro

  • ¿Toda vida es sagrada?

    “Toda vida es sagrada”  es la frase repetida por médicos, padres, profesores de ética y líderes religiosos y espirituales, pero… ¿qué es la vida?

    El término vida, desde el punto de vista de la biología, hace alusión a aquello que distingue a los reinos animal, vegetal, fungí, mónera y protista del resto de realidades naturales. Implica las capacidades de nacer, crecer, reproducirse y morir, y, a lo largo de sucesivas generaciones, evolucionar.

    es.wikipedia.org/wiki/Vida

    Las células, claramente, entran en la definición anterior (nacen, crecen, se reproducen y  mueren), lo que quiere decir que las células están vivas, entonces… ¿la vida de las células es sagrada?, de ser así cosas como quemarse la mano o rasparse contra la pared son actos homicidas que merecen ser castigados…

    Las células forman tejidos, los tejidos forman órganos, los órganos forman aparatos y sistemas, los aparatos y sistemas forman individuos, los individuos forman poblaciones… Lo anterior se conoce como niveles de organización, que son los distintos grados de agrupación que hay en la materia viva desde la célula hasta las interacciones entre los organismos desarrollados (humanos, perros, caballos, etc,.) La vida se considera sagrada cuando se alcanza el nivel de individuo, entonces, ya entrando al punto crucial de este texto… ¿por qué se considera la vida de un feto es sagrada?

    Argumentos:

    • La vida de un feto, como tal, no existe ya que un feto es una maraña de células en formación.
    • Si dicha maraña celular llegará o no a conformar a un ser vivo es irrelevante a la hora de practicar un aborto ya que dicho ser vivo no existe aun.
    • Se puede alegar que el producto siente dolor durante el aborto hasta el tercer mes de gestación, antes de eso el sistema nervioso (el que nos da el sentido del tacto) no está bien formado.
    • Los argumentos contarios a los abortistas son, en su mayoría, ideas románticas sobre la vida.
    • Antes de preocuparse por los fetos y los embriones hay que ver por los organismos ya formados que son miserables en el mundo.

    ¿Qué nos hace mejores que los demás seres vivos con lo que compartimos este mundo?, ¿la capacidad de razonar? ¿o simplemente nuestra natural ególatra, misma que nos hace pensar en un Dios creador que nos heredó la Tierra, nos hace sentir superiores a las otras especies?;  aun perteneciendo al mismo nivel de organización que los animales, plantas y hongos tenemos que proclamarnos como dioses de este paraíso terrenal al que llegamos y convertimos en infierno…

    El corazón del caballo late, igual que el nuestro, sus pulmones y estómagos funcionan de manera similar a los humanos y de aun así los montamos como muestra simbólica de la superioridad del “hombre sobre la bestia”…

    Así como un feto humano abortado pudo llegar a ser un hombre o una mujer saludable un huevo  pudo llegar a ser un gallo, la diferencia radica en que por uno se llora y se le pide a Dios un perdón y que el otro yace inerte en la cocina esperando que el hambriento humano rompa su membrana… Vivimos en una mentira, pues no toda vida es sagrada, al contrario, para cualquier miembro de nuestra raza ninguna vida ajena lo es… no nos interesan los bosques que talamos ni las especies que aniquilamos, ni siquiera los similares que marginamos y condenamos a la pobreza, entonces, ¿cómo podemos decir que nos importan un montón de células dentro del vientre de una mujer…  Tenemos necesidades, y  comer es una de ellas, pero desde tiempo atrás confundimos el comer con asesinar.

    Discutía con un conocido sobre el tema y él me dijo que lo criticable del aborto está en que es un proceso invasivo para la mujer, cosa que es verdadera, pero lo es igualmente la extracción de un apéndice:

    -Puede ser- le dije- que el problema con el aborto esté en que involucra a la vagina y en que se cree se mata a un ser humano, cuando lo que se está “matando” no es un ser humano aun.

    El aborto y la masturbación son temas polémicos meramente por su carácter sexual; pero el pene y la vagina son sólo los órganos con los que perpetuamos la especie… ¿qué tienen de vergonzoso?, sería interesante analizarlo en otra ocasión.

  • Salir de la zona de confort

    Leía una noticia que no era tan trascendental y que ya todos sabíamos, y es que Kodak está en quiebra. Naturalmente esta cuesta abajo de Kodak que se originó por las cámaras fotográficas digitales hizo que tuviera que hacer si o si, recortes de personal para que la empresa se pudiera solventar. Así como Kodak tuvo que despedir a varios de sus empleados, las otras empresas que se empezaron a beneficiar de las nuevas tecnologías, como Canon, HP, Sony, y muchas otras, naturalmente tuvieron que contratar más empleados para poder desarrollar su nuevo modelo de negocio. Y en un mundo competitivo, donde la tecnología avanza cada vez más rápido, igual que la innovación; uno ya no se puede dar el lujo de tener un empleo, o una empresa y pensar que haciendo las cosas de la misma manera ya uno tendrá la vida resuelta.

    La vida es caótica y así siempre ha sido, a veces te mantendrá en la cima, y luego posiblemente, en la sima. Existirán épocas en las que todo se le puede dar a uno, se podrá dar lujos, gastos; y de pronto tendrá que ajustarse el cinturón. La vida de cierta forma ha sido así, y los hombres naturalmente tienen que adaptarse a sus vaivenes. Naturalmente el que sufrirá más es aquel que se queda estático, el que no cambia de estrategia, pensando que lo que le funcionó antes, le funcionará por siempre. En cambio quienes se adaptan, podrán no solo neutralizar un poco esas mareas altas, sino que por el contrario incluso podrán aprovecharlas a su favor.

    El salir de la zona de confort no es algo fácil. Porque a veces los humanos nos quedamos con nuestras ideas, y pensamos que estas son inmutables; incluso algunas personas piensan que el modificar su estructura de pensamiento es una traición. Pero sucede lo contrario, las ideas no son inmutables, pueden funcionar a la perfección en algún momento de la vida, pero luego pueden ya no funcionar. Y es por eso que el hombre siempre se tiene que mantener abierto a los cambios e irse adaptando a ellos, por lo cual siempre se tiene que manener activo y flexible, seguir aprendiendo, estar actualizado. Dejar de añorar tiempos pasados y ver que es lo que depara el futuro. Ese conservadurismo mental era ideal para la edad media, pero no para la postmodernidad.

    En algún momento de la vida, un economista marxista se dió cuenta que sus teorías ya no aplicaban y eran obsoletas, con los economistas neoliberales empieza a ocurrir algo parecido. Y el problema es que al «abrazar una ideología» una persona se niega a ver los cambios y busca justificar todas aquellas lagunas que van surgiendo y las atribuye a otros factores de una manera erronea. Todos los que estudiamos carreras universitarias nos encontraremos que en unos años, parte de lo aprendido ya no será tan útil y tendremos que actualizarnos y modificar nuestra estructura de pensamiento.

    Si somos conscientes de esta mecánica natural de la vida, nos será mucho más fácil adaptarnos. El adaptarse inevitablmente genera ciertas dosis de ansiedad porque no sabemos a ciencia cierta si las estrategias que utilizaremos para adaptarnos sean las correctas, pero aquí entra la prueba del acierto y el error, de experimentar, seguir con lo que funciona y lo que no irlo desechando. Lo peor es que uno se quede petrificado y esperando a ver que lo que le funcionó antes le funcionará después aunque la verdad empírica demuestre lo diametralmente opuesto.

  • Reforma al artículo 24 ¿Fin del estado laico?

    Muchas personas, más que laicistas, antirreligiosas, pegaron el grito. ¡la reforma el artículo 24 es una decisión retrógrada que nos regresará a la época medieval, habrá Santa Inquisición, el clero volverá a mandar en el país y gobernará usando las conciencias de los ciudadanos!. Pero parece ser que la interpretación del estado laico por parte de los perredistas está algo tergiversada, dado que el estado laico es neutral con cualquier religión y permite la libertad religiosa a sus habitantes sin imponerles alguna religión en específico. Entendiendo así el estado laico, yo la verdad no veo algún agravio por parte de la reforma al artículo 24, por el contrario, lo alimenta, porque extiende las libertades religiosas y lo que el artículo 24 propone incluye a todas las religiones, no solo a la católica (como muchos quieren interpretar).

    ¿Qué se quiere lograr esta reforma?. Que se ajustará la legislación de nuestro país a los tratados internacionales de los cuales forma parte, reconocer la libertad religiosa como un derecho colectivo y no solo individual, la garantía de que los hijos de los padres puedan recibir instrucción religiosa o moral de acuerdo a sus convicciones, y dar permiso para efectuar cultos al exterior de los templos. Algunos aseguran que los padres o ministros podrán votar en las elecciones e incluso postularse para un puesto político.

    Así, bajo el mismo talante en que a los homosexuales se les da el derecho a casarse y a adoptar hijos, también debería de otorgarles derechos a las personas que forman parte activa de una institución religiosa. Sinceramente a mi siempre me ha parecido absurdo que un padre no pueda votar en unas elecciones, los padres o ministros son una minoría, al igual que los homosexuales y no por eso se debería coartar su participación en la política. Luego, vamos con algo que si podría tener un lado un poco más preocupante, que es el hecho de que un padre de cualquier religión pueda participar activamente en política. Con esto muchas personas dan por sentado que sería el regreso del poder del clero al país, pero no necesariamente es así. Si una persona religiosa aspira a un puesto político, será juzgada por sus acciones como «político» y no como «párroco». Y sobre todo porque a la gente le interesa más que un político se preocupe por sacar adelante la economía de un país, que por ofrecer «el cielo» a sus votantes.

    Un claro ejemplo lo vemos en Paraguay. El obispo Fernando Lugo decidió contender por la presidencia, ¿y saben ustedes que partidos le dieron cabida al obispo para que se lanzara a las elecciones? Si, los de la izquierda paraguaya. El obispo tuvo que pedir permiso al Vaticano, y el papa Benedicto le otorgó una dispensa para ejercer la presidencia que le concede su regreso a un estado laical (a cambio no puede administrar los sacramentos durante su mandato). Una vez terminada la presidencia, Fernando Lugo mediante una solicitud al Vaticano, podrá volver a ejercer como obispo. Y ahora que Fernando Lugo es Presidente, ¿han visto el regreso de la Inquisición en Paraguay?.

    Y lo mismo sobre la educación, ¿por qué la gente que tiene dinero es libre de elegir si se les enseña religión o no dentro de las escuelas privadas a sus hijos; mientras que la gente humilde no lo puede hacer?. El que los padres tengan la libertad de escoger el tipo de escuela para sus hijos de acuerdo a sus convicciones ya sean religiosas o no religiosas a mi me parece bien.

    Dentro de todo esto, yo no veo ninguna «imposición», veo simplemente la extensión de los derechos para las religiones, sean católicas, protestantes, budistas. Y yo, mientras el gobierno no adopte una «religión oficial», nos imponga una religión o tengamos que ir a misa por fuerza el estado, no veo algún agravio contra el estado laico. Yo como una persona no practicante de alguna religión, esta ley, que todavía falta ser aprobada por los senadores, no me afecta en lo más mínimo en mi persona.

  • Redentores, ideas y poder en América Latina – Enrique Krauze

    Calificación: 4 de 5

    Había quedado algo decepcionado con el libro «De Heroes y Mitos» que lanzó Enrique Krauze el año pasado con motivo del Bicentenario, lo noté algo escueto y divagante, no me llegó a cautivar la lectura y lo terminé leyendo, por terminar de leerlo. Un año después saca el libro Redentores, ideas y poder en América Latina. Un compendio de aproximadamente 500 hojas que trata sobre las biografías de quienes Enrique Krauze considera los principales redentores, los menciono en orden de aparición: José Martí, José Enrique Rodó, José Vasconcelos, José Carlos Mariátegui, Octavio Paz, Eva Perón, Che Guevara, Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa, Samuel Ruiz, Subcomandante Marcos y Hugo Chávez. Lo que llama la atención primero de esta obra es el muy buen diseño gráfico de la carátula, muy a la Andy Warhol, y en general el formato físico del libro es bastante diferente a los libros que ha presentado Enrique Krauze, además no lo hace con la editorial Tusquets como lo venía haciendo, sino con la editorial Debate.

    A lo que trata de llegar Enrique Krauze con este libro, es a una defensa tácita de la democracia liberal sobre el redentorismo y el caudillismo. Este último surge por los niveles de desigualdad que existe en la región, y se torna más atractivo que la democracia liberal. Hasta aquí todo bien y creo que el análisis histórico es bastante bueno y loable. Algunas de las biografías son muy extensas, en especial la de Octavio Paz, quien fue su amigo, esa biografía se lleva casi el tercio del libro; en cambio otras biografías, como la de Evita Perón y en menor medida, la del Subcomandante Marcos, son muy pequeñas y solo abarcan unas cuantas páginas. Me quedé con las ganas de saber más de Evita Perón y sinceramente su biografía tiene el mismo tamaño que su artículo de Wikipedia.

    Es curioso, porque Enrique Krauze siempre se ha considerado «de izquierda», pero parece tener una obsesión mayor con el marxismo que con las doctrinas de derecha como el fascismo. Tal vez por eso se explica que haya olvidado el pequeño gran detalle de incluir la biografía de Augusto Pinochet, que me parecía indispensable en una obra como esta. La gran mayoría de los redentores que presenta son marxistas, guerrilleros, comunistas (en alguno que otro caso, que con el tiempo se recorrieron al centro político como Octavio Paz), teólogos de la liberación; y del los 12 personajes podemos señalar solo a 3 que han mostrado tendencias políticas inclinadas a la derecha, como Eva Perón que simpatizaba con el nazismo (pero a la vez junto con su esposo, despilfarraban dinero en actividades populistas), José Vasconcelos quien fue un liberal y que en sus últimos años se vió atraído por el fascismo y el nazismo; y Mario Vargas Llosa, que más que presentarlo como un redentor, se nota la clara intención de publicar su biografía para contraponerla con la de Gabriel García Márquez.

    Javier Sicilia criticó este libro, el cual dijo que ciertamente tiene un análisis histórico impecable en relación con los redentores, pero que no toca para nada la democracia liberal que impera en el mundo. Entiendo la postura del poeta, pero creo que dada la tesis de este libro, no había ninguna necesidad de hacer esa crítica en esta obra. Lo que Sicilia deja entrever y yo he mencionado que es uno de los defectos de Krauze, es que emite una muy poca (o nula) crítica contra los defectos de la democracia liberal,  ya no para desacreditarla sino para corregirla. Un claro ejemplo es la ortodoxia neoliberal (que bien no viene implícita con la democracia liberal, y mucho menos son sinónimos, pero si se alimenta de ella), de la cual prácticamente no ha hecho ninguna crítica. Tampoco emite críticas contra la derecha latinoamericana o la estadounidense, inclusive tuvieron que pasar 11 años, para que Enrique Krauze dijera públicamente que el PAN se ha desempeñado mal en estos dos sexenios, y lo hizo en el programa de Carmen Aristegui donde presentó este libro.

    No me cabe duda que Enrique Krauze es mucho mejor historiador que analista. Sus libros realmente son buenos y en la mayoría de los casos documenta la historia desde una postura «no dogmática», el libro de «Redentores» no es la excepción; pero como analista creo que deja que desear, sobre todo porque dice que la democracia liberal es la menos peor, pero no hay propuesta alguna para mejorarla, no habla del papel que la ciudadanía debe de tener (que se me hace indispensable) y tampoco critica las ortodoxias neoliberales (o más bien corporativistas) que a veces emanan de esta, que más que ser propias de la democracia, son una tergiversación y una corrupción de las ideas liberales.

    Con todo y esto, el libro es muy recomendable, porque Krauze tuvo el tino de hilar una historia de América Latina con las biografías. El lector aprenderá no solo biografías de personales, sino una historia de nuestro continente; y además este libro se presta para que el lector siga investigando e indagando más por otros medios posteriormente.

  • España, en la madre… patria.

    Me da tristeza lo que está ocurriendo en España. A varios mexicanos, no se por qué, les caen mal los españoles, dicen que son bien gritones, que no se bañan, que son la escoria de Europa, o incluso muestran resentimientos porque nos colonizaron (claro que sin esa colonización, los que emiten esas opiniones no existirían). A mi me caen muy bien, siempre he sentido «esa conexión» cuando tengo la oportunidad de convivir con españoles, siempre me han tratado bien. Tal vez por ese cariño que le tengo a ese país, me da tristeza que esté pasando por una crisis económica.

    En nochebuena, mi primo (que radica allá) y su esposa española me platicaban sobre la situación en España. Me dicen que en efecto hay una crisis pero que aquí estamos peor, que la situación es que en España no estaban acostumbrados a sufrir crisis económicas (recordemos que España había tenido un crecimiento sostenido por décadas) y les está afectando mucho; en cambio en México, ya estamos más acostumbrados. Yo no se que tan cierta sea esa aseveración, porque nunca he ido allá. Lo que si se es que la tasa de desempleo en España es mucho más alta en México, pero también es cierto que la mayoría de los que están en paro tienen seguro de desempleo, por lo cual tendrán para comer un rato mientras se recompone la situación.

    España fue un ejemplo para México porque hace varias décadas, durante el régimen franquista, tenía una economía similar a la que tenía nuestro país entonces. Ahora España es una economía más fuerte, desarrollada y sólida. Esto gracias a la eurozona, a la ayuda recibida por Alemania (país que ahora, en su tercer intento desde la primera guerra mundial, busca consolidar su hegemonía en Europa), y a otras cosas que se hicieron bien, como la apertura democrática. Pero una burbuja inmobiliaria los atoró en una fuerte crisis, un problema que se empezó a gestar en la época de Aznar y que Zapatero en 8 años de gobierno no supo resolver y más bien lo agravó. Ahora los españoles están indignados, realizan manifestaciones, critican sobre todo a los mercados como los responsables de la crisis.

    Es paradójico que ante todo esto, los españoles hayan votado a Mariano Rajoy del PP, el partido de la derecha. Aunque también es entendible, porque mucha gente, cuando siente que un político no ha podido con el paquete (como sucedió con Zapatero), entonces busca la otra alternativa. Y curiosamente muchos pensaron o pensamos: llega Rajoy, a reducir el sistema de bienestar y aplicar medidas neoliberales. Pero parece ser que el mismo Rajoy ha entendido que el neoliberalismo es un sistema obsoleto y caduco, y las medidas no son en realidad tan neoliberales, son más bien pragmáticas e inteligentes (aunque veremos que tan inteligentes fueron cuando se vean los resultados). Es cierto que hubo algunos recortes, y que congeló los sueldos de los funcionarios. Pero por ejemplo también aumentó la carga impositiva a los más ricos (aunque en su campaña dijo lo contrario) e implementó otras medidas que no se pueden considerar neoliberales.

    No se como le vaya a ir a España en un futuro, muchos no lo saben, pero yo espero que se recuperen lo más pronto. Porque más que verlos como colonizadores, al igual que los indígenas, también son parte de nuestra sangre.

     

  • Minipost #90 2012

    Lo primero que hago después de felicitar a mi familia es venir a escribir. Este creo será un año crucial en todos los sentidos, de vida o muerte, tanto en lo personal, profesional y también en lo nacional. El 2011 fue como la preparación, el empezar a sembrar, y el 2012 será el año del despegue. Feliz año a todos.

  • Manipulación mediática / Libertad de elegir

    La frase «Libertad de Elegir» fue muy usada por el economista neoliberal Milton Friedman, incluso publicó un libro con ese nombre. El aseguraba que sin la intromisión del estado en la economía y con los mercados libres, los seres humanos tendríamos la libertad de elegir, que productos o servicios queremos comprar porque al no haber dicha intervención estatal, pues seríamos completamente libres. La política neoliberal, muy criticada en los últimos años, bien, nunca ha sido implementada al 100% en ningún país, porque se trata de una utopía. Algo así como una especie de anarquía (sobre todo en índole económico), a la cual se le suma un estado de derecho controlado por el gobierno (ese sería prácticamente uno de sus pocos papeles dentro de esta economía); en realidad el neoliberalismo, tal como se concibió en las universidades, en las aulas, es una utopía inalcanzable, algo así como el comunismo, que a pesar de estos dos parecen ideologías extremas entre sí, sus fines, en realidad, bajo una percepción teórica, no parecen ser tan diferentes.

    La libertad de elección es uno de los puntos que se deben de poner dentro de esta discusión, porque hay que preguntarnos si los humanos somos completamente libres de elegir, o bien si se trata de una libertad limitada o condicionada por algunos factores externos. Una libertad «real» de elegir en mi punto de vista es aquel donde el humano consume de una forma racional, es decir, evalúa racionalmente el producto o servicio sobre los demás y lo adquiere porque es el que satisfacerá mejor sus necesidades. Pero en realidad los humanos que viven dentro de una sociedad de consumo no siempre tienen esa libertad real, porque no siempre están capacitados para ejercerla. Esto debido muchas veces a la falta de criterio propio, o bien, al entorno que busca modificar sus patrones de conducta que le señala que producto le es conveniente comprar y cual no. La publicidad (sobre todo la que carece de ética) busca privar de esa «libertad real» a los consumidores, al inducirles a comprar cierto producto. Esto aprovechando las necesidades e impulsos instintivos del ser humano que pueden ser orientados hacia un fin buscado por un tercero.

    A diferencia de una sociedad comunista totalitaria, en una sociedad occidental. Una persona tiene la capacidad de evadir aquellos influjos que buscan moldear su pensamiento, no será llevada a campos de concentración, ni juzgada ni asesinada; en el peor de los escenarios quedaría «fuera del sistema». Pero también es cierto que los métodos publicitarios más agresivos no solo se parecen a la propaganda comunista en su forma y en el fondo, sino que la publicidad actual está muy influenciada de los métodos de manipulación mediática que han existido en regímenes totalitarios, tales como los comunistas, fascistas o nazis (los publicistas deben de considerar a Goebbels como uno de sus mentores). La única diferencia entre la propaganda y la publicidad es que la propaganda son aquellos esfuerzos dirigidos a promover una idea o ideología, a un político, una religión; y la publicidad está dirigida a promover un producto o servicio. Si ignoráramos esa sutil diferencia, propaganda y publicidad serían sinónimos.

    Y no es que la publicidad sea mala per sé. Para una empresa es importante que su mercado potencial conozca su producto, el que una empresa busque posicionar una marca, mediante un slogan, un logotipo, busque segmentar su mercado y ofrecer un producto atractivo que satisfaga las necesidades del cliente, no es algo perjudicial en lo absoluto. El problema es el uso poco ético que muchas veces se le da a la publicidad, y es cierto que en una sociedad de consumo, donde la competencia se vuelve tan feroz, muchas empresas recurren a tipos de publicidad poco éticas y enajenantes con tal de sobrevivir. Como esto sucede, y este tipo de publicidad se vuelve tan cotidiano que ya lo asumimos como normal, entonces estamos expuestos a varios influjos que buscan moldear nuestros patrones de conducta con el objetivo de que compremos sus productos.

    El ser humano es una persona consumidora por naturaleza, necesita del consumo para satisfacer sus necesidades. Pero la diferencia del consumo con el consumismo, es que el primero es un acto totalmente racional y libre, y el segundo no lo es. Es un acto condicionado, porque en realidad el humano no está actuando con el pleno uso de su libertad, porque dentro de un acto consumista, entran otros elementos como lo es la ansiedad provocada deliberadamente para comprar dicho producto (si no compro este producto, no soy parte de este círculo social, o no reflejaré esto o aquello). Este círculo vicioso del consumismo hace que el ser humano tenga como última finalidad el «tener» y no el «ser» y ni siquiera el «hacer». El hedonismo y el materialismo son antivalores que han existido a través de la historia, pero un modelo económico que fomenta (aunque sea indirectamente) el consumismo (sobre el consumo), los agranda, les da más importancia de la que tiene y más personas los adoptan como modelo de vida.

    Más que hombres libres, tenemos entonces hombres programados que buscan solo en el consumismo, satisfacer sus necesidades, de reconocimiento, status y autorrealización. El problema en sí no es el que se fabriquen iPhones, Xbox, o ropa de marca. Muchos de esos productos tienen un uso realmente útil para el ser humano. Una persona puede ver en un Blackberry o un iPhone una forma de poder mejorar su productividad al estar en contacto a cualquier hora con sus clientes, o bien, poder estar en contacto permanente con sus amigos mediante las redes sociales, o hasta tener acceso a Internet para leer las últimas noticias en lugares donde antes no podía hacerlo. Eso es un simple aprovechamiento de las nuevas tecnologías para realizar actividades y satisfacer necesidades de una forma más eficiente. El problema es cuando se induce a las personas a comprarlas en una posición consumista y no consumidora. Cuando esos productos son un fin, y no son lo que realmente deben de ser, un medio; cuando se cree que los productos dan valor a la persona, como si sin ellos, esta perdiera su valor y se denigrara ante la sociedad, entonces estamos hablando del consumismo.

    Es cierto, podemos escapar de ese círculo vicioso. Pero se necesita de tener un amplio criterio, y de tener fuerza de voluntad para no caer en los impulsos externos; y lamentablemente no todos lo tienen. Para ejemplificar la fuerza de manipulación que puede tener una campaña publicitaria sobre una sociedad que se considera, vive bajo un régimen democrático, haré una comparación. El primer video es de unas niñas llorando inconsolablemente por no haber alcanzado boletos para ver a su ídolo musical Justin Bieber y otro donde los norcoreanos lloran la muerte de su «querido lider» Kim-Jong-il. Aquí lanzo la pregunta, ¿en realidad somos libres para elegir?.

    Video de niñas llorando por boletos de Justin Bieber.

    Norcoreanos llorando la muerte de Kim Jong-il.

  • El Retrato de Dorian Gray (Película)

    Calificación: 2 de 5

    Recuerdo hace tres años haber comprado el famoso libro de Oscar Wilde y al empezar a leerlo me hizo que me clavara tanto en la lectura que lo terminé de leer el mismo día que lo había empezado. No es de a gratis que se considere como una de las grandes obras de la literatura; por eso pensar en traer esta magnífica obra al cine es una obra titánica. Y la versión de Oliver Parker se queda muy lejos, porque nos presenta una muy mala adaptación de la obra original, donde muchos de los detalles líricos y poéticos que hicieron grandioso al libro de Wilde fueron omitidos y recudidos a una película que podría pasar por un thriller del montón.

    He visto otras malas adaptaciones como la película del Conde de Montecristo, donde podríamos atribuir en parte esa «mala adaptación» a que era imposible reflejar un libro de más de 1,000 páginas en una película de 2 horas. Pero en el Retrato de Dorian Gray ese pretexto no existe, dado que el libro es relativamente pequeño, y si bien se mencionan algunas «frases memorables» son frases que ya venían en el libro. Las actuaciones me parecieron muy acartonadas, la de Ben Barnes (Dorian Gray) creo que no fue la mejor opción, su actuación se me hace un poco falsa y el personaje de Basil que era de suma importancia en el libro, siento que lo relegaron a un segundo plano; sobre todo porque casi siempre aparecía «de fondo» en las conversaciones entre Dorian y Henry.

    En la película todo transcurre tan rápido que hace que se pierda la verdadera dimensión de las cosas. Solo bastaron 15 minutos de la película para decirnos que Dorian se había enamorado de Sibyl Vane tras un encuentro en el teatro para que después esta se suicidara. No profundizan un poco en el romance para darle un toque más genuino, tal vez porque el director no pensaba en alargar más la película. Lo mismo sucede con el viaje despues del cual regresa a Londres y Dorian se da cuenta que todos han envejecido.

    Lo único destacable de la película es la actuación de Colin Firth en el papel de Henry, aquel que pervierte a Dorian Gray. A mi parecer es el único personaje que respetaron en cierto grado de acuerdo al personaje del libro original, y es el único que le da algo de sentido a la película. Todo lo demás a mi parecer me parece acartonado. El director trata de darle un toque de suspenso y terror a la película, que no termina de cuajar, porque ese suspenso no concluye en nada.

    Tal vez si alguien ve esta película sin conocer el libro no le parecerá tan mala, incluso la verá como un filme aceptable. Pero en este caso es necesario evaluar el filme de acuerdo con la obra original de Oscar Wilde, y a mi parecer queda muy por debajo. Sobre todo por tratar de convertir una novela clásica en una película comercialoide hollywoodense.