Autor: Cerebro

  • Amor Totalitario, el nuevo disco de El Peje.

    López Obrador ha decidido incursionar en la música, dice que «le da tiempo pa pensar», y se decantó por el rap, porque es una forma de manifestarse en contra de lo establecido. Si grupos como Molotov crearon canciones para protestar en contra del sistema ¿Por qué no lo haría el Peje?. Aunque claro que fue difícil la combinación de una música de por sí agresiva,  con su actitud amorosa. Amor Totalitario ha tenido record de ventas incluso antes de su lanzamiento, tiene 5 discos de oro y 10 de platino legítimos. Luis Mandoki por supuesto se encargará de grabar todos los videos y en ellos aparecerán personalidades importantes como Demian Bichir quien ya recibió su Oscar legítimo en el Teatro Blanquita. Cabe decir que Elena Poniatowska le ayudó a escribir las letras para que rimaran.

    El tracklist del disco es el siguiente:

    1. Amor Totalitario
    2. Oscuridad en el Segundo Piso
    3. Televisa te Idiotiza
    4. Marcelo, el Carnal
    5. Que no te haga bobo el Trife
    6. El Salario Mínimo (featuring 50 Cent)
    7. Te quiero yo, y tu a mi. Morena legitimate mix (Barney Cover)
    8. Gimme the power, fucking espurio
    9. Te quiero desaforadamente
    10. Amor Totalitario (versión cumbia rap bananero en trío con Fidel Castro y Hugo Chávez).

    Los discos estarán disponibles en todos los establecimientos autoritados, o sea Tepito, en el baratillo, y con los comerciantes ambulantes del centro.

    Ante el éxito de AMLO. Peña Nieto, Vázquez Mota y Gabriel Quadri sacarán sus respectivos discos. Aquí estaremos muy atentos para cuando los lancen

  • Bartlett, el de la caída del sistema, está mejor con López Obrador

    Manuel Bartlett, el de la caída del sistema, está mejor con López ObradorDe verdad que no entiendo, no cabe en mi cabeza. Nuestra política es tan peculiar que se puede ser heroe o villano como Manuel Bartlett, si ese mismo que según el inconsciente colectivo fue el que hizo que el sistema se cayera (y se callara) para que el PRI pudiera cometer un descomunal fraude en 1988, ese mismo fue el que salvó al país (junto con el panista Javier Corral) de la infame Ley Televisa. Pero parece que al «Peje», el político que ha sufrido no se cuantos fraudes en su niño (dice que el primero lo sufrió cuando jugaba a las escondidillas cuando era niño y el último en las elecciones del 2006) le ha dado el Síndrome de Estocolmo o quien sabe que padecimiento, porque el mismo ha invitado a Bartlett para que se postule como candidato uninominal (menos mal que no es «pluri») al senado por Puebla.

    De verdad no entiendo. Muchos criticaron en el 2006 la cercanía de AMLO con Camacho Solís, quien fuera cercano a Salinas, y los pejistas argumentaban que Camacho se peleó con el innombrable dado que este decidió que su gallo sería Colosio (y finalmente Zedillo). Pero con Bartlett no hay algún argumento para justificar esa invitación. ¿Acaso con el tiempo Bartlett se hizo más bueno? ¿O este asunto de la República Amorosa donde AMLO funge como osito cariñosito supremo implica que debe de haber una reconciliación «total» con sus enemigos? ¿Ahora que falta?, no se, tal vez hasta le de una embajada a Felipe Calderón en Timbuktú para que este esté lejos del acecho de cualquier venganza del narcotráfico.

    El PRD y López Obrador han querido, igual que los otros dos partidos grandes (PAN y PRI), meter como plurinominales a esos políticos que tienen problemas con la ley para que estén protegidos con el fuero (claro que el PRI es el más descarado en esto). Y con todo esto me pregunto ¿dónde quedaron los principios?, bueno, si es que alguna vez los han tenido o si nuestros politicos conocen esa palabra. Y si quieren díganme que López Obrador es el rayito de esperanza que necesita México, simplemente está hecho de la misma sustancia negra de la que están hechos los políticos de nuestro país. Porque invitar a Bartlett, el orquestador (o al menos el que se encargó de mover la palanca) del fraude de 1988 es una muestra de que si algo falta en la «cabecita legítima» son principios, no lo entiendo, ¿dónde está la justificación?

    Lamentablemente así es la política, es un círculo vicioso. No solo se niegan a hacer efectivas las peticiones de los ciudadanos, sino que tienen el descaro de colgarse de aquello que los ciudadanos no quieren que exista (como los plurinominales) para hacer sus fechorías. La política mexicana decepciona más y más y el problema es que nadie hace nada. Creo que se necesitará una hecatombe, sufrir una dictadura ferrea (para ver si así aprendemos a defendernos) o no sé para que la política deje de ser el chiquero que es actualmente. Esa política tan sucia que permite que personas como AMLO inviten a su otrora enemigos a los que no podían ver, a formar parte de su selecto grupito. ¡Por favor, y que no me venga con el cuento de que es un «compló»!

  • La bicicleta. Pasado y futuro de las urbes

    La bicicleta. Pasado y futuro de las urbesLes seré sincero. Nunca formalmente, aprendí a andar en bicicleta. Hace algunos años mi cuñado me enseñó y logré avanzar dos cuadras. De cierta forma había aprendido, pero pues nunca retomé la práctica del uso de la bicicleta, y pues en realidad tenía que volver a aprender. Hace poco quise volver a aprender dado que había una rodada en pro del medio ambiente, pero esta tenía un recorrido de 20 kilómetros y pues tenía como 3 días para aprender. Además de no encontrar quien me ayudara (porque todos mis conocidos que saben entre semana trabajan), aventarse 20 kilómetros 3 días después de aprender a andar en bicicleta, es algo así como peligroso. Pero claro, que uno de mis propósitos es aprender a usarla bien.

    Saco el tema a colación porque veo como este medio de transporte más antiguo que el automóvil y otros tipos de transporte público vuelve a tomar auge en los países desarrollados, por su utilidad, practicidad, porque no ocupa espacio, porque no contamina, y porque deshinibe el sedentarismo, con todas las positivas consecuencias al ser humano que este tipo de transporte implica. Por ejemplo, una mejor salud, estado de ánimo, e incluso este transporte hace que el individuo interactúe con su entorno, cuando por el contrario en un automóvil, el conductor está inmerso en una especie de burbuja, donde las avenidas son vistas como en una pantalla de videojuego, y donde existe solo él, y tal vez la música que trae en la radio.

    Por alguna razón las bicicletas siguen vigentes y están resurgiendo. Todo esto a pesar del automóvil e incluso de su supuesta «versión mejorada» que es la motocicleta. En muchos países debido a la insostenibilidad de un sistema automotriz a largo plazo, se ha dado prioridad a las bicicletas (para recorridos cortos) y al transporte público (para recorridos largos) como medio de transporte. Mientras que el automóvil solo se utiliza para casos en donde si es necesario utilizar uno, sobre todo cuando se transporta cualquier tipo de material.

    Este medio de transporte ha sido también un buen pretexto para rehabilitar espacios públicos, revitalizar ciudades lo cual coadyuva incluso en una mayor derrama económica. Ciudades de países como Dinamarca, Holanda, Alemania, o los países nórdicos han apostado por este medio de transporte y los resultados han sido benéficos. Incluso en la ciudad de Guadalajara, donde el sistema de transporte y la cultura de movilidad es por un decir pésima, se implementó (o más bien, casi se obligó al gobierno a implementar) la Vía Recreactiva, donde los domingos en las mañanas cierran algunas arterias importantes de la ciudad para convertirlas en espacios donde la gente pueda andar en bicicleta, patineta, caminar o correr. Su implementación ha tenido tal éxito que el gobierno opositor que sucedió al otro continuó con la implementación de este proyecto.

    Creo que las ciudades que aspiran a ser sustentables deberían de pensar en apostar por transportes más eficientes y limpios como lo son, sí, las bicicletas, y también transporte público como Metro, Tranvía, BRT, y autobuses (claro, de mejor calidad a lo que hay). Está más que demostrado que por más segundos pisos, supervías, puentes atirantados y demás obras que se construyan para el automóvil; estos terminarán colapsando. Es mejor desincentivar (más con opciones alternativas que con medidas coercitivas) el uso del automóvil que seguir apostando a él. Ni siquiera las ciudades de primer mundo que han apostado por el uso del automóvil (como Los Ángeles) con todos los recursos que puedan tener, pueden deshacerse de esa plaga llamada tráfico y contaminación ambiental. Por eso no sería mala idea, de vez en cuando dejar de usar el auto y treparse a una bici.

  • Por unos calzones

    Por unos calzonesHace 2 años, tuve la oportunidad de presenciar las elecciones en Costa Rica, país que me hospeda actualmente, donde me encontré con diferencias tan grandes con México que me costó trabajo procesarlas

    Interesada en conocer cómo funcionaba el sistema electoral en un país ajeno, me uní a amistades costarricenses para poder participar como espectadora, en lo que resultó una de las experiencias más extrañas en mi vida política.

    Mis amistades y yo acudimos a una de las casillas ubicada en la escuela de una ciudad pequeña, llamada Santa Ana, afuera de la cual había varias carpas con mesas de trabajo de militantes de los diferentes partidos que disputaban los comicios federales. ¡Literalmente había casas de campaña afuera de las casillas electorales! La gente portaba estandartes, playeras, calcomanías, banderines; algunos tenían los rostros pintados con los colores propios de su partido, y otros entregaban volantes de sus candidatos a quienes acudían a emitir su voto.

    Aturdida por presenciar tantos actos juntos que conformarían delitos comiciales en mi país de origen, me dejé guiar hacia una de aquellas carpas, donde mis amigos y amigas se registraron y ofrecieron su ayuda voluntaria. La función de los mencionados espacios era el de ubicar y orientar a la gente sobre el padrón electoral, ayudándoles a encontrar su mesa de votación según sus apellidos, e incluso ayudándolos a llegar. Fue en este rubro voluntario en el cual mis amistades se registraron.

    Pronto me encontré completamente inmersa en el frenesí comicial. Dotada de una áspera camisa de tan baja calidad que no podía usarse sin tener otra por debajo (por lo menos para alguien lo suficientemente pudorosa), con el nombre de Otón Solís impreso en ella, nos separamos en varios automóviles y nos dispusimos a movilizar a la gente a sus respectivas mesas de trabajo.

    No sólo llevábamos a las personas que acudían a los toldos, sino que íbamos a otros distritos electorales a responder a llamadas de gente que no tenía forma de llegar a sus respectivas mesas antes de que éstas cerraran. El hecho de que fuera domingo y el servicio de autobuses se hubiese reducido a la mitad, aunado a la enorme distancia que hubieran debido recorrer a pie y por carretera, hacía no sólo lógico este servicio, sino incluso necesario.

    Cuando dieron las 6 de la tarde, y el último votante, que fuimos a recoger hasta Puriscal (algo así como de Tecomán a Cerro de Ortega), tuvo que salir corriendo del auto para poder manifestar su preferencia política, dimos nuestro voluntariado por terminado y nos reunimos para celebrar con un aromático café tico.

    Esa noche fue de profundas reflexiones para mí: ¿Por qué se le permitía a la gente portar propaganda el día de las elecciones? ¿Por qué incluso se le permitía hacerlo fuera de las casillas electorales? ¿Cómo era posible que autorizaran a los partidos a llevar gente a votar? Pensando en eso llegué a algunas conclusiones; las dos primeras preguntas se podían contestar fácilmente: por un respeto a la expresión ciudadana, porque no se le puede negar a las personas el exhibir sus preferencias políticas sin caer en la represión; mientras que el servicio de transporte, aun cuando facultaba a los partidos a acercar simpatizantes y militantes a sus respectivos centros de votación, todos tenían la misma potestad, la cual era ejercida por voluntarios autorizados, que libres de cualquier interés económico ayudaban a las personas a ejercer su derecho ciudadano. Después de desenseñar a mi cerebro lo aprendido en México, dejé de considerar estas prácticas como algo perjudicial, siempre y cuando se mantuviera una equidad en el procedimiento.

    Viendo aquel día en retrospectiva, y comparándolo con el sistema electoral mexicano, puedo darme cuenta de lo rígido que se ha vuelto este último, al grado de llegar a violar garantías constitucionales y de rozar ideales fascistas. Si bien acá en Costa Rica también se impone un tiempo de tregua entre partidos, donde éstos no podrán hacer propaganda en medios de comunicación para darle tiempo al electorado a evaluar sus opciones, las restricciones en dicho país, que se destaca por su democracia, se limitan a los partidos políticos y a los miembros de la junta receptora de votos (funcionarios de casilla), no a los ciudadanos, quienes libremente pueden manifestar sus preferencias de sufragio hasta en el mismo día de los comicios y cerca de las urnas.

    Si bien existen razones de peso por las cuales el Instituto Federal Electoral ha ido restringiendo la propaganda política, las prohibiciones al día de hoy han caído en el abuso, pues no sólo tratan a los ciudadanos como deficientes mentales incapaces de formular o mantener una decisión propia, que puede ser afectada por un diminuto logotipo antes de entrar a su casilla, al grado de cambiar su voto, sino que llegan al extremo de violar la misma Constitución al limitar la libertad de expresión de un ciudadano común.

    La multa de 29 mil 910 pesos que el Consejo General Electoral le impuso a Juan Manuel Márquez, por haber usado el logotipo del Partido Revolucionario Institucional en la pelea que dio contra Manny Pacquiao el 12 de noviembre del año pasado, un día antes de las elecciones en Michoacán, siguiendo lo resuelto por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, expone claramente a lo que me refiero. No sólo la pelea tuvo lugar fuera del territorio nacional, a más de 2 mil 700 kilómetros de distancia del lugar donde al día siguiente se celebraban comicios, sino que el púgil no fungía como funcionario de casilla, ni como parte del comité de campaña del PRI, es más, ni siquiera estaba en el sitio referido, por lo que se le está sancionando simplemente por ejercer su libertad de expresión, lo que va en contra de las garantías individuales especificadas en nuestra Carta Magna.

    Aun cuando el haber portado el logo pudo haber violado el artículo 345 inciso b del vigente Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, ninguna ley puede estar por encima de la Constitución Política mexicana, la cual, en su artículo quinto, protege a los ciudadanos de ser objeto de inquisición administrativa por la manifestación de sus ideas, por lo que la sanción impuesta a Márquez no sólo es injusta, sino también inconstitucional.

    Lo lamentable de lo sucedido es que nuestros institutos obraron en función de lo que dictan las leyes, es decir, el TEPJF formó su resolución conforme a lo que indica el Cofipe, así como el Consejo General Electoral, aunque inconforme, actuó obedeciendo a lo que le ordenaba el Tribunal. Incluso cuando, a mi parecer, los magistrados interpretaron la ley de manera forzada para que ésta aplicara en el caso de la elección michoacana, ya que el boxeador ni siquiera se encontraba dentro del territorio nacional, la responsabilidad del hecho recae en los diputados y diputadas que aprobaron dicho Código, el cual es tan paternalista que cae en la represión de nuestras libertades más básicas, dirigiéndonos lenta pero seguramente a un Estado totalitario.

    Tanto la gente como las autoridades deben de recapacitar en esto y poner los intereses y garantías de los individuos por encima de los de los partidos políticos, respetando el derecho de cada persona a expresarse, no forzando las leyes para emitir sanciones a costa de las libertades de los y las ciudadanas. Si los y las integrantes del Poder Judicial no hacen tal cosa, y si la ciudadanía mexicana cede ante esta clara medida represiva, habremos perdido la batalla por la democracia… y todo por unos calzones.

  • Nueva Sección ¿Quién es quién? rumbo a las elecciones 2012

    elecciones 2012Ahora que vienen las elecciones del 2012, creo que es importante estar informados sobre lo que estará aconteciendo para saber por quien votar, ya sea el mejor, votar por el menos peor, o votar en contra del más peor. Pensé en escribir una entrada sobre los candidatos pero creo que esto merece tener una sección fija donde de aquí a Julio ustedes puedan consultar el perfil de todos los candidatos.

    Naturalmente la información vertida en la sección actualmente es poca, porque todavía no tenemos acceso a las propuestas reales que serán presentadas en cuanto termine esa totalitaria y represiva veda electoral del IFE. Este apartado poco a poco estará completándose, e incluso ustedes podrán hacer sus aportaciones dejando comentarios en la sección para que de esta forma les pueda ofrecer una especie de guía para que sepan por quien votar.

    Viene el perfil de los cuatro candidatos. Enrique Peña Nieto, Josefina Vázquez Mota, Andrés Manuel López Obrador, y Gabriel Quadri de la torre. Si se preguntan por qué todo tiene imagen de comic, es porque pues las elecciones en realidad parecen un cuento.

    Para acceder a la sección en el menú de arriba aparece la pestaña para ingresar por medio de un clic, la verdad que es muy visible, pero de todos modos aquí les dejo el link directo para que puedan entrar a la sección. Espero que les agrade, y les pueda ser de utilidad.

    ¿Quién es quién? rumbo a las elecciones 2012

  • Estados Unidos: La Mano Invisible en la Revolución

    ESTADOS UNIDOS: LA MANO INVISIBLE EN LA REVOLUCIÓN Las riquezas minerales y petroleras, así como la fertilidad de sus tierras convierten a México en un paraíso para los inversionistas extranjeros, más aun con la poca industrialización nacional y la ignorancia de la población en general; Porfirio Díaz se dio cuenta de eso y, después de haber defendido fervientemente la soberanía de su nación durante la segunda intervención francesa, ofreció al país en bandeja de plata a los intereses privados, llegando al punto de arrasar con los indígenas que se atreviesen a defender lo que alguna vez fueron sus tierras.

    En 1883 el gobierno de Manuel González-operado en todo momento por  los hilos porfiristas- reformó la ley y permitió que los extranjeros explotaran los combustibles minerales. En 1892 Porfirio Díaz expidió una ley que le otorgó al propietario de la tierra el permiso de sacar las riquezas del subsuelo… Mas, con el pasar de los años, Díaz se dio cuenta del poderío que habían adquirido los Estados Unidos sobre las riquezas del suelo y subsuelo  mexicano; temeroso de una invasión, el eterno general mexicano entregó a los inversionistas ingleses lo que quedaba, de esta manera, para 1900 la tercera parte del territorio nacional era propiedad extranjera…

    “…Madero había prometido a los capitalistas extranjeros concesiones y privilegios de diversa índole  a cambio de la ayuda financiera  que le proporcionaban. Era evidente que el gobierno de Washington apoyaba a Madero y a sus adictos y que  ciertos círculos de negocios de los Estados Unidos venían prestándoles ayuda material directa.

    Wilson- un ex embajador estadunidense- menciona tajantemente que en el Depto. de Justicia de los USA existen documentos que prueban los nexos que Madero mantenía, por medio de su hermano Gustavo, con las compañías petroleras Estándar Oil y Waters Pierce, así como con representantes de una fábrica de armamento con sede en Washington…”

    – “La Revolución Mexicana en 1910 y la política de los Estados Unidos”, Moiseĭ Samuilovich Alʹperovich

    Tanto Benito Juárez como Francisco I. Madero, ambos consagrados como héroes nacionales, hicieron pactos con el diablo; canjeando ayuda por soberanía e independencia económica consiguieron la ayuda de los Estados Unidos…

    Los autoproclamados americanos nunca han sido partidarios de compartir; “todo o nada” siempre ha sido su consigna…  de manera que ayudaron a Madero a organizar su movimiento; pudo moverse, el revolucionario mexicano, por los Estados Unidos comprando armas, organizando abiertamente grupos armados y llamando a la revuelta armada… mas sus ideales no fueron acatados por la izquierda intelectual:

    “Sabedlo de una vez; derramar sangre para llevar al Poder a otro bandido que oprima al pueblo, es un crimen, y eso será lo que sucederá si tomáis las armas sin más objeto que derribar a Díaz para poner en su lugar a un nuevo gobernante.

    Y ya que la revolución tiene que estallar, bueno es, obreros, que saquéis de ese gran movimiento popular todas la ventajas que trae en su seno y que serían para la burguesía si, inconscientes de vuestros derechos COMO CLASE PRODUCTORA DE LA RIQUEZA SOCIAL, figuráis en la contienda simplemente como máquinas de matar y de destruir, pero sin llevar en vuestros cerebros la idea clara y precisa de vuestra emancipación y engrandecimientos sociales… Si no sois consientes de vuestros derechos  como clase productora, la burguesía se aprovechará de vuestra sangre y vuestro sacrificio…”

    -REGENERACIÓN/ 3 de septiembre de 1910

    REGENERACIÓN, hay que decir, era un periódico de izquierda en el que figuraban los hermanos Flores Magón como colaboradores; ellos, y su grupo de liberales, sabían que Madero no velaba por una libertad económica, sino por una libertad política:

    “Madero no es la revolución. La revolución del partido liberal no es una revolución política, sino una verdadera revolución económica”.

    -Enrique Flores Magón.

    El levantamiento armado del partido liberal, los verdaderos revolucionarios ideológicos del momento, fue extinto en Tijuana sin mayor problema; los liberales rebeldes se refugiaron nuevamente en Estados Unidos, sin embargo los magonistas fueron acusados por Madero de querer establecer una república socialista independiente en Baja California…

    Fue moderado el impacto de los disturbios maderistas en el país, mayores fueron las sorpresas cuando el general Díaz pidió acordar con los rebeldes cuando estos tomaron algunas ciudades, no muy importantes,  en el norte de México…  Los tratados de Cd. Juárez fueron la sentencia de muerte de Francisco I. Madero, pues si bien Díaz renunció a la presidencia y salió del país, en el gobierno quedaron, gracias a lo acordado, muchos funcionarios porfiristas que, con el tiempo,  lograron someter a las corrientes maderistas:

    • La presencia de elementos del antiguo régimen y el incumplimiento de las promesas maderistas sobre la repartición de tierras reavivaron la llama de la guerrilla zapatista; mediante el Plan de Ayala Madero era desconocido como presidente…
    • El país, después de las insurrecciones contra Don Porfirio, estaba en bancarrota, así que una de las primeras acciones que tomó el antireeleccionista fue ponerle un pequeño impuesto al petróleo, como resultado las compañías petroleras estadounidenses se sintieron traicionadas por el que les había  prometido el paraíso completo… No es una característica de los imperios sanguinarios perdonar, de manera que el embajador yanqui, Herny Lane Wilson, promovió el golpe de estado de Victoriano Huerta contra el gobierno maderista,  ya sin aliados y traicionado por sus generales, la vida del revolucionario acabó… la decena trágica desencadenó la parte más sangrienta de la Revolución Mexicana…
    • Los hermanos Flores Magón tenían razón; sin ideas propias, Madero tuvo que ceder la iniciativa de su gobierno a los elementos porfiristas que lo presionaban; la revolución maderista se había venido abajo, Madero había errado al pactar con Díaz; pagó sus errores con la vida…

    Madero y su revolución lograron que México retornara a la eterna lucha por la silla presidencial, con más pasión que ideas el resultado era esperado: Los esfuerzos del Partido Liberal, liderado por los hermanos Flores Magón, por plantar en la mente de los mexicanos ideas más profundas que las del simple poder político fueron asfixiados por la dictadura porfirista y la cerrazón del movimiento maderista; nuevamente la carencia de ideas político-económicas en un movimiento (revolucionario)  permitió a los Estados Unidos intervenir en los asuntos internos de un gobierno…

    Libertad económica demandaban los Flores Magón, expropiar las tierras exigía Zapata y por libertad política luchó Madero… mas Estados Unidos pidió a México… y lo obtuvo…

     LAS ARMAS OPRIMEN, LAS IDEAS LIBERAN.

  • Minipost #99 ¿Cómo distinguir un partidario político en un foro de Internet?

    A los seguidores de Vázquez Mota los ves en foros empresariales, de finanzas o cléricos; a los de López obrador en foros de filosofía, literatura, música o antisistema; y a los de Peña Nieto, en foros para personas con «capacidades especiales».

     

  • ¿Por qué dejé la religión?

    Muchos con afán de criticar las posturas ideológicas de las personas, argullen a su pasado, a sus traumas, a las condiciones que vivieron en la niñez; como una forma de demostrar que «no tienen razón». Pero es que en realidad nuestras ideologías están basadas en la forma en que percibimos el mundo y como nuestro historial personal de vida nos dijo que las cosas eran, como eran. Claro, para perfeccionar o pulir nuestros ideales algunos buscamos información externa como libros, experiencias de otras personas etcétera. Así, el camino de mi vida hizo que decidiera dejar la religión como una forma de vida. No soy antipático ante ella, y si bien critico sus incongruencias o los a veces intentos de imposición por parte de algunas instituciones religiosas, no tengo nada en contra de que las personas practiquen su religión. Creo que buscar acabar con la religión (algo técnicamente imposible, por que es parte de la cultura humana universal) es algo tan intolerante y dogmático como aquellos que buscan imponer la religión a los demás. El no ser religioso no hace que deje de admirar la arquitectura religiosa, la música sacra, o bien, el apoyo a sectores vulnerables que estos brindan. Es cierto, existen sacerdotes pederastas y también intereses de poder dentro de las instituciones, pero también existen gente que desde su fe busca ayudar a las comunidades.

    Es precisamente esa palabra «fe» la que rompe cualquier relación entre mi persona y la religión. A lo contrario de lo que muchos piensan, prácticamente toda mi educación la hice en instituciones de vocación religiosa, tuve clases de catecismo, religión, en la primaria todos los días se rezaba el Padre Nuestro, el Ave María y el Angelus. Pero algo hizo que esa fe se fuera perdiendo, e hizo que la religión no fuera para mí esa solución que para muchos si es. Para empezar, en la primaria conocí la doble moral. La escuela donde estaba era una institución ligada al Opus Dei (una de las ramas más ortodoxas de la Iglesia Católica), recuerdo que cuando era chico los niños me molestaban (lo que ahora llaman Bullying) y la escuela no hacía nada para evitarlo (y en realidad creo era más responsable la escuela que los niños que por su edad no logran medir el tamaño de sus actos), en mi casa mis padres decían que tenía que aprender a defenderme, y así lo intenté, aunque era en realidad un chico debilucho. Debido a la displicencia de los maestros, me convertí en un alumno rebelde, y eso en una escuela donde se exaltaba la hombría (por eso es que toleraban el bullying), la rebeldía por su parte era muy mal vista. En toda la primaria solo suspendieron una vez a un alumno por haberse metido conmigo, y por el contrario, a mi me suspendieron varias veces por rebelarme, por dar portones porque los maestros no me ponían atención o por salirme de clases como una forma de mostrar mi indignación.

    Ahí fue donde conocí la doble moral (aún sin conocer ese término), la única vez que suspendieron a un «pendenciero» fue cuando descubrí que cuando este me molestaba tenía un pendiente (arete) en su oreja. Reporté ese hecho ante los maestros y recibió suspención inmediata. En cualquier otro caso nunca lo hubieran suspendido. A mi me llegaron a suspender por contar a un compañero en quinto de primaria que los papás para tener hijos debían friccionar el pene con la vagina varias veces. Aprendí que para muchos conservadores, el sexo era pecado, la rebeldía era pecado (ya no digamos la homosexualidad), pero el atentar contra la integridad de otras personas no lo era tanto. Y en ese tiempo curiosamente yo era bastante apegado a la religión, iba a misa todos los domingos y ponía atención a las lecturas y a los sermones los cuales siempre me interesaban. Después de comulgar, pedía a Dios entre otras cosas que dejara de ser víctima de los ataques de los otros niños, pedía otras cosas. Algunas «se daban» y otras no, pero poco a poco empece a caer en cuenta que no existía una fuerza superior que modificara la dinámica de las cosas. Si no que era más bien cuestión de azar y de las circunstancias. Podía pedir que mi abuelo por un ejemplo no se muriera de cáncer, y a veces se lograba y este se reponía. Pero a veces llegábamos a pedir por la salud de otra persona y lamentablemente fallecía.

    Cuando me cambié de escuela me empecé a dar cuenta que tenía que cambiar mi actitud, empecé a ir con un terapeuta, empezó a analizar mis miedos mis traumas y fue cuando decidí que no debía estar a la merced de las circunstancias, sino que debía de cambiarlas. Nadie me dijo que me alejara de la religión, ni mi terapeuta, ni mis amigos y en ese tiempo casi no leía o veía algo que pudiera influir en mi decisión, fue una decisión totalmente personal. Me di cuenta que al cambiar mi actitud, entonces obtenía resultados diferentes, cosa que no sucedía cuando iba a pedir a Dios que me ayudara en X o Y asunto. Entonces empecé a ver a la religión más como un placebo que como otra cosa. Recuerdo muy bien la decisión de separarme de la religión, una vez estaba en la playa en un camastro y me puse a reflexionar, si pido cosas a Dios y no noto diferencia alguna ¿Entonces será cierto que convirtió el agua en vino? ¿Qué resucitó para salvarnos? ¿Qué abrio las aguas del mar?. Me di cuenta que la religión no funcionaba para mi, y decidí de dejar de asistir a misa (si lo hacía era para acompañar a mis papás, precisamente para que se sintieran acompañados). Vi que lo que funcionaba era que tenía que esforzarme para lograr mis objetivos, que estaba de más si iba a la Iglesia a pedir, que más que fe en un ente superior debía tener fe en mí mismo.

    Es cierto que muchas veces los adolescentes por cuestiones de su edad viven un tiempo proclamándose ateos y luego retoman sus creencias al llegar a la adultez. Pero conmigo no sucedió así, era una convicción genuina. Es cierto que al desprenderme dejaba de lado ese confort que a veces proporcionan las instituciones religiosas con códigos morales rígidos y bien establecidos. Pero por otro lado me atraía el libre pensamiento y el poder formar una escala de valores morales de acuerdo a un criterio propio, que al contrario que muchos piensan el buscar una verdad por tus propios esfuerzos es más difícil y a veces doloroso. Claro, no puedo negar que mi escala de valores sea totalmente ajena a la religión, al estar tanto tiempo tan expuesto a ella seguramente quedaron reminiscencias religiosas dentro de mi orden moral.

    Posteriormente alguna vez he tratado de plantearme la posibilidad de darle una oportunidad a la religión, pero termina reafirmando más los motivos por los cuales las dejé. Hace unos años en una etapa difícil de mi vida fui a un retiro espiritual. Cumplí con el reto, porque varias veces pensé seriamente en salir y escaparme pero dejé darles la oportunidad, en un mes, volví a estar donde estaba antes de ir al retiro. Un año después, después de un conflicto muy fuerte con una mujer que le tenía mucho afecto y que en ese entonces me atraía demasiado, que me metió en una especie de depresión (de esas que no duran más de dos días pero que son muy dolorosas), a consejo de un amigo fui a la Iglesia que estaba enfrente de mi casa (que estaba vacía en ese entonces). Se me salieron las lágrimas y exploté en llanto. Una señora religiosa me trató de consolar, trató de hacerme sentir en paz, y por algún momento pensé -¡hey, esto está funcionando!-, recuerdo que al regresar, le hablé a la mujer en cuestión esperando que se solucionaran las cosas, y resultó todo lo contrario, nos dejamos de hablar por un buen tiempo. Eso hace más de dos años. Afortunadamente esa chica y yo somos actualmente buenos amigos, y esa amistad que alguna vez creí perdida se recuperó, no por estar yendo constantemente a misa a pedir, sino que me esforcé por recuperar esa amistad.

    A veces incluso envidio (envidia de la buena) a la gente que siente una satisfacción al arroparse a la religión. Pero eso implica en tener fe, en tener fe en algo que no tengo ninguna prueba de que exista, y que no he visto algún rastro de su existencia. En lo particular creo que si existe un ser superior, que hay algo más allá, pero creo que el conocimiento acumulado de la humanidad nos pone en una posición bastante lejana para saber a ciencia cierta como es eso. Yo solo se que si quiero buscar la felicidad tengo que esforzarme por conseguirla, que vida solo hay una, y lo mejor es usar métodos prácticos y que funcionen.