Autor: Cerebro

  • El problema cultural mexicano

    El problema cultural mexicano

    El problema cultural mexicanoAfirmaciones como «hay una élite en el poder que domina el país», «la mayoría de los políticos son corruptos» entre otras, en realidad no son falsas, pero pierden perspectiva cuando se le agrega «el pueblo es bueno». Pareciera que en México dichas élites, empresarios, políticos y gentes de poder son algo así como aliens, extraterrestres, personas que pertenecen a otra realidad, que nada tiene que ver con nosotros; y esto en realidad es una falacia. Mucha gente cree que extirpando estos cánceres ya la hicimos. Pero es como si el doctor nos quitara los lunares cancerígenos y no se diera cuenta de que hay una metastasis en todo el cuerpo. Y uno no se pone a pensar, esos políticos corruptos, esos empresarios que juegan con los hilos del poder, alguna vez fueron ciudadanos como nosotros, e incluso siguen siendo ciudadanos, no han perdido dicha característica.

    Ahora por ejemplo se habla de la posible llegada de Enrique Peña Nieto al poder, muchos han mostrado cierto repudio e indignación, y hasta cierto punto lo entiendo viendo parte de la historia del PRI e incluso viendo como se desempeñan algunos priístas en la actualidad. La gente se manifiesta e incluso busca organizar marchas y lo hace por iniciativa propia. Y está bien, están en todo el derecho a manifestarse y creo que es algo mejor que quedarse en casa y quejarse en las comidas. Pero creo que a veces no entendemos que el problema, el hecho de que en nuestro país emerjan políticos de dudosa reputación no es algo ajeno a nosotros, y no quiero herir susceptibilidades, pero los políticos que tenemos son representativos de nuestra sociedad. Dicen ¿por qué la mayoría de los políticos se corrompen?. No es que «ellos» sean los malos y «nosotros» los buenos, es el hecho de que nuestra idiosincrasia nos orilla a comportarnos de cierta manera ante distintas circunstancias. Los políticos son mexicanos que comparten la misma cultura, pero ante un escenario donde se poseé más poder, ese «mexicano supuestamente bueno» termina sucumbiendo ante las tentaciones. Pareciera que asumimos que los ciudadanos al entrar en política son adoctrinados o les lavan el cerebro para que aprendan a robar. Es falso, los políticos son ciudadanos que se comportan de acuerdo al escenario en el que se mueven.

    Entonces tenemos que entender que si tenemos políticos de tan mala calidad contendiendo a la presidencia, es porque no hemos resuelto nuestros defectos culturales que no nos permiten avanzar. Ellos representan nuestra realidad como pueblo, podemos pensar que son ajenos en el sentido que no trabajan para el pueblo, pero culturalmente es lo diametralmente opuesto, ellos tienen las mismas raíces culturales que el pueblo porque no dejan ser parte de él. El problema es que los ciudadanos quieren deslindarse de este problema y todo se lo adjudican a los políticos. Por ejemplo, cuando ocurrió en la FIL sobre lo de la «pifia» de Peña Nieto (y lo digo porque al yo ser lector, tengo la autoridad moral para hacer crítica al respecto), se criticó el hecho de que el candidato no supiera mencionar tres libros, y confundió autores (ya decían que ayer Peña le había mandado condolencias a la familia de Enrique Krauze), y es cierto, es malo que un candidato no tenga el hábito de leer porque la perspectiva sobre muchos temas que influyen en el quehacer político es más reducida e igual habla de una mediocridad intelectual indeseable en alguien que quiere dirigir el país. Pero muchas de las personas que criticaron este hecho en redes sociales a Peña Nieto era gente que no lee un miserable libro en su vida. Algunas personas incluso tuvieron el despacho de buscar títulos de libros que nunca leyeron en Internet para criticar al candidato.

    Es decir, yo no puedo perdonar a un candidato por tener tal defecto, pero yo como ciudadano si tengo el derecho de tener dichos defectos y a la vez criticar de los mismos defectos que poseo a los funcionarios públicos. Igual cuando se les preguntó a Peña Nieto y a Josefina Vázquez Mota sobre el salario mínimo y el costo de varios productos. Naturalmente el desconocimiento de estos es preocupante, pero me pregunto si los ciudadanos conocen ya no digamos esa información (que tal vez por su posición no les es necesario conocerla), sino información básica que tienen que conocer para desempeñarse ya sea como ciudadanos o como profesionales. O por ejemplo cuando a Obrador se le criticó por no saber hablar inglés (esto sumado a las críticas que le llovieron a Peña Nieto por mostrar un muy bajo nivel de inglés en una conferencia y el hecho de que Josefina posteriormente declarara que no sabe hablarlo), mucha gente que hizo esta crítica no sabía tampoco hablar inglés, y más estando en un ámbito donde si dicho ciudadano se quiere desarrollar es imperativo aprender el idioma. Para los políticos en realidad no lo es tanto, un ejemplo es Nicolas Sarkozy, expresidente de Francia, y quien tuvo las riendas de la Unión Europea junto con Angela Merkel, no sabe hablar nada de inglés, y como decía el mismo AMLO «para eso tenemos traductores».

    Criticamos a los políticos como si fueran algo ajenos a nosotros, los despreciamos, pero a la vez exigimos que sean mejores que nosotros (que contrariedad), no les perdonamos ni un desmayo, ni un lapsus. Ah pero nosotros como ciudadanos si tenemos todo el derecho de hacerlo, tenemos el derecho de saltarnos las instituciones, de cometer actos de corrupción (al cabo como no tenemos mucho poder, no se notan), lo peor de todo, es que exigimos un cambio a los políticos, pero la mayoría de los ciudadanos no hace nada por lograr un cambio positivo en una sociedad. Todos esos críticos ahora de Peña Nieto, antes de López Obrador, y tal vez de Vázquez Mota y otros más les pregunto ¿hacen algo para mejorar su entorno?. El problema es que como es más fácil criticar que proponer o crear cosas nuevas, hacemos lo primero y les delegamos lo segundo, si, a esos políticos que luego tachamos de corruptos. Y estas personas, que se limitan a criticar a quien les venga la gana en las redes sociales (y hablo de personas de todos colores y preferencias políticas) ya creen que están haciendo activismo.

    Mientras no empecemos por arreglar la casa, las cosas en el país van a seguir igual, no van a mejorar. El ciudadano mexicano común todavía no se da cuenta que tiene más poder del que cree tener, pero no quiere asumirlo. Cree que con trabajar ocho horas diarias y pagar la parte proporcional de su sueldo al SAT (tramitología que hace la empresa que lo contrató) ya cumplió. Y sinceramente este tipo de personas están en un grave error. El hecho de ser ciudadano te obliga moralmente a involucrarte activamente en el quehacer público, si pensaban que la democracia consistía en votar cada 3 años por «el menos peor» creo que entonces estamos cayendo en un grave error, porque al no buscar mejorar como personas, como ciudadanos y por lo tanto incidir para lograr una mejor cultura, estaremos condenados a quejarnos cada 3 o 6 años y preguntarnos por qué tenemos este tipo de políticos.

  • Presidentes de izquierda y el cáncer ¿Coincidencia o castigo de Dios?

    Presidentes de izquierda y el cáncer ¿Coincidencia o castigo de Dios?

    Presidentes de izquierda y el cáncer ¿Coincidencia o castido de Dios?De unos años para acá, hemos sabido de varios presidentes en el mundo que han padecido cáncer. Lo curioso del caso es que han sido cinco presidentes que simpatizan con su izquierda (en sus diferentes modalidades) los que han sufrido este padecimiento. Entre ellos están Fernando Lugo, Lula da Silva, Cristina Kirchner, Dilma Roussef y Hugo Chávez. Claro que esto para algunos conservadores (especialmente estadounidenses) fue una «muy buena noticia» y lo quisieron interpretar como si fuera un castigo de Dios. Pero si nos ponemos analizar y nos despojamos de fanatismos veremos que es una mera coincidencia el que los afectados hayan sido presidentes de izquierda, aunque eso sí, algunos se atreven a afirmar que Estados Unidos está detrás de esto, incluso el propio Hugo Chávez.

    Para empezar, no creo que Dios o algún ser superior castigue a los mandatarios simplemente por tener ideas de izquierda. Luego, en la izquierda hay varias corrientes y es muy diferente la izquierda progresista del Brasil de Lula, país que ha crecido gracias a sus exitosas políticas, a la izquierda bananera de Hugo Chávez. Luego tendríamos que preguntarnos el por qué izquierdistas totalitarios como Kim Jung-il de Corea del Norte murió ya grande de causas naturales, o por qué Fidel Castro a sus 85 años sigue vivito y coleando. Además tendríamos que ver la relación de los mandatarios con la religión, por ejemplo, Chávez que varias veces se enfrentó al clero, siempre ha profesado la religión católica y de hecho mostró un mayor acercamiento cuando padeció cáncer, enfermedad de la cual no sabemos si se va a curar. Y Fernando Lugo, el presidente paraguayo ya es otro cantar, porque el antes de ser presidente de su país fue un obispo católico que dejó los hábitos para asumir la presidencia (porque al igual que en México, un clérigo no puede ejercer funciones públicas), el mismo Vaticano le concedió el permiso para poder dejar dichos hábitos e involucrarse en la política.

    De los 5 presidentes de izquierda tres han tenido un buen desempeño como Lula, Dilma y Fernando Lugo. El trabajo de Cristina Kirchner ha sido más dudoso y bueno, de Hugo Chávez, pues es Hugo Chávez. Yo sinceramente no creo que un ser superior castigue a las personas por sus ideas. Al final de sus vidas posiblemente sean juzgados por sus actos, pero no creo que el cáncer sea una forma efectiva de castigar a aquellos humanos que a juicios de algunos ultraconservadores estadounidenses, están destruyendo la humanidad. Me pregunto en ese caso el por qué Stalin a pesar de sus borracheras, estado en el que mandó matar mucha gente, gozó de buena salud hasta los 74 años cuando sufrió una apoplejía provocada por la hipertensión (al menos eso dicen las fuentes oficiales).

    De estos mandatarios, la mayoría al parecer han librado el cáncer, y eso no fue porque se arrepintieron y se hicieron de derecha, sino porque se sometieron a un tratamiento. Simplemente la naturaleza a veces es caprichosa, y la naturaleza no discrimina a las personas por sus ideas o incluso si son buenas o malas; cualquier persona puede sufrir cáncer o morir tempranamente independientemente de si es una buena persona o es una mala persona. Incluso en la religión se dice que Dios decidió que murieran tempranamente por alguna razón (que no es coercitiva, sino más bien todo lo contrario). Creo que estos ultraconservadores no solo fantasean demasiado y se dejan llevar por el fanatismo, a veces creo que ni siquiera conocen a fondo la religión que tanto defienden, porque al menos en Occidente, en el mundo contemporaneo, no conozco Dios alguno que castigue a un ser humano por su forma de pensar.

  • Minipost #109 Gracias, Carlos Fuentes, Gracias

    Es triste que uno de los intelectuales más prominentes de México se vaya, y creo que no se fue en el mejor de los momentos. Los intelectuales se están extinguiendo y pocos han tomado la batuta para reemplazar su lugar. Carlos Fuentes, un hombre inteligente, prudente, tan bueno para escribir novelas como Aura o La Región más Transparente (libro que me enseñó mucho de México a pesar de ser una novela) como para hablar de política y de la sociedad. Lamentablemente no le tocó ver el México que el anhelaba. Pero su legado se queda con nosotros, y lo recordaremos cuando logremos hacer de nuestro país, un estado mejor para vivir. Lástima que desde arriba verá gobernar a ese político tan chiquito para los problemas tan grandes que México tiene.

  • México, entre la acción y el autoritarismo

    México, entre la acción y el autoritarismoHe venido diciendo que desde hace algún tiempo algunos sectores de la sociedad mexicana han ido despertando de su letargo, se ha visto un mayor activismo entre estos sectores que generalmente están compuestos por jóvenes. Esto podría encausar a un cambio de una democracia representativa (ya de por sí nuestra democracia es incipiente) a una democracia participativa. Por esto es que el 2012 es un año crucial, porque México tendrá que elegir entre la acción y el autoritarismo, se verá de que están hechas estas nuevas generaciones que deciden desepertar. Hay otra parte que quiere regresar al autoritarismo, o si no lo quieren, es displicente, o bien, están promoviendo su regreso bajo engaño creyendo las promesas de un «México mejor», o bajo la apariencia de un fenómeno mediático que atrae a masas que generalmente no se involucran en el quehacer político y siguen pensando en que el gobierno debe de resolverle sus problemas sin tener ellos también responsabilidad en la mejora de su entorno.

    Aunque quiero aclarar, la sociedad no habrá tomado necesariamente la decisión final al llegar el primero de Julio. Incluso, con la probable llegada de Peña Nieto al poder, se verá si este despertar ciudadano es lo suficientemente fuerte para poder contrarrestar un gobierno que se ve a todas luces autoritario. Lo sucedido en la Ibero, las marchas programadas en contra de Peña Nieto por supuesto que son una muestra de que la gente ya está dispuesta a salir a las calles para protestar contra aquellos políticos que tienen como fin último mejorar al país, y es un primer paso; sobre todo porque muestra una mayor autonomía de estos sectores de la ciudadanía. Los priístas están preocupados por el hecho de que al llegar a la presidencia tendrán una fuerte animadversión por parte de un gran sector de la sociedad, y es que no la hayan tenido en épocas anteriores; sino que antes solo se criticaba a los candidatos en la sobremesa o en las reuniones con los amigos o parientes (con algunas excepciones). La juventud de hoy no está dispuesta a quedarse con los brazos cruzados, y la instauración de un régimen autoritario se antoja un tanto más difícil.

    No solo es el hecho de que las nuevas generaciones son más activas en el quehacer público que sus antepasados, sino que herramientas como Internet, las redes sociales y los dispositivos móviles ayudan a estos jóvenes a organizarse en un medio donde el gobierno no puede hacer casi nada. Incluso creo que la llegada del régimen autoritario o como Vargas Llosa le llamaba «la dictadura perfecta», podrá ser un parteaguas para que ese activismo pueda crecer, más cuando sabemos que nuestro país es una olla de presión a punto de explotar en cualquier momento. Probablemente los jóvenes no acepten de ningún motivo alguna tentación autoritaria y harán todo lo posible para defender lo que se había ganado y lo que no se ha ganado pero se puede obtener.

    Creo que deberíamos estar ciegos si pensamos que el PRI pretende ser un partido democrático en Los Pinos, hace poco, el diputado federal del PRI, Arturo Zamora Jiménez, propuso la iniciativa de enviar a la cárcel a aquellas personas que calumnien a políticos. Yo mismo tuve la oportunidad de hablar con Twitter hace algunos días sobre esta situación con el diputado, a lo cual respondió, les muestro la conversación:

     

     

     

     

    Arturo Zamora habla de sancionar con cárcel no las críticas, sino las calumnias, pero a pesar que dice que el Derecho se encargará de cuidar las definiciones, sabemos que todos los políticos y en especial los de su partido, son especialistas en tergiversar las definiciones y podrían usar esto como un arma en contra de la disidencia. Dice también que el daño que provocan las calumnias es irreparable, aunque no estoy totalmente de acuerdo. A los políticos que la colectividad mexicana desprecia son aquellos que efectivamente han estado dentro de actos de corrupción, intereses y demás actividades que perjudican al país. Esta ley tiene un claro objetivo, y es blindar todavía más a Peña Nieto y a su dirigencia cuando lleguen más al poder, porque con esta ley, no muchos se animarán a criticar; tan fácil como que el gobierno presente contrarréplicas que son falsas (como lo han venido haciendo desde la campaña) y bajo estas argumentar que el hipotético presidente ha sido calumniado para encerrar a periodistas y a críticos.

    Es por todo esto que la sociedad debe jugar un papel muy importante. Por más rápido lo haga, los costos serán menores; si la sociedad tarda podríamos ver fenómenos incluso más violentos como algo parecido a lo que sucedió en Egipto con la primavera árabe. Ahora más que nunca debemos darnos cuenta del papel que debemos jugar nosotros. Ciertamente no existe un candidato idoneo para gobernar en el país, pero si a mi parecer existe una distancia (para mal) entre Enrique Peña Nieto, y los dos contrincantes, Andrés Manuel López Obrador y Josefina Vázquez Mota. Votar por uno de estos dos últimos no resolverá a fondo de ninguna manera los problemas del país, pero al menos existirán las condiciones para que la sociedad pueda irse involucrando más en el quehacer público sin temor a que los participantes puedan ser reprimidos o encarcelados. Es decir, la idea será tener un mandatario que al menos tenga el barco a flote mientras los ciudadanos tomamos acción y logramos poner nuestro grano de arena para que este país pueda salir adelante.

    Una última acotación que quería hacer, que tal vez va un poco fuera de este tema, y es con la visión de López Obrador sobre «La Mafia». El diagnóstico del «Peje» es correcto, eso no se niega, hay grupos de interés (o élites) que quieren imponer a su candidato y mantener sus privilegios a costa de lo que sea, los cuales por supuesto estorban en el propósito de consolidar la democracia en México. Pero se equivoca al hacer la dicotomía entre malos y buenos. Porque el comportamiento de estas élites (las cuales son corruptas y corrompen a la vez) es generada por la idiosincrasia y la cultura mexicana que todos heredamos, es decir, no es un problema solo de ellos, es un problema nuestro. Y la mayoría de la sociedad me atrevo a decir, se comporta como ellos, nada más que el impacto que tienen sus actos son mínimos al tener menos recursos y por ende, menos poder (aunque si los conjuntamos, vemos que si hay un fuerte impacto). Posiblemente si se «acaba» con Televisa, llegará otra cadena que con el tiempo hará el mismo «trabajo sucio». Y el problema pasa no por acusar a las élites de todo, sino por una reingeniería social, donde nos demos cuenta que estamos haciendo algo mal y tenemos que empezar a cambiar. Es un trabajo duro, y a veces lamentablemente se necesitan de golpes duros para que la sociedad se concientize, como pasó con el Chile de Pinochet.

  • El Quinazo ¿Cuál será?

    El Quinazo ¿Cuál Será?Los quinazos han sido formas efectivas para que los presidentes se legitimen en el poder, ya sea porque llegaron a este por medio de elecciones dudosas, o bien porque su misma figura iba a ser tan criticada que necesitaban una acción para acallar las críticas. El primer quinazo, y es el que le da el nombre a este tipo de acciones, fue cuando Carlos Salinas encarceló a Joaquín Hernández Galicia «La Quina» lider sindical de Pemex en ese entonces, quien tenía varios antecedentes de corrupción. El quinazo fue realizado días después de que Salinas asumiera el poder tras fuertes denuncias de fraude electoral, con esto logró tranquilizar las aguas e incluso después de un crecimiento económico, Salinas pudo estar cómodo en el poder. Claro, luego la crisis que él provocara le estallaría en las manos a Zedillo.

    El propio Zedillo hizo lo mismo, si bien Zedillo ganó legítimamente las elecciones y no era una persona con algún antepasado oscuro necesitaba hacer algo, porque a la gente no le iba a caer bien otro priísta después de lo sucedido y se fue contra la misma familia Salinas, encarceló a su hermano Raúl Salinas y Carlos, el expresidente, tuvo que huir a Irlanda, de esta forma Zedillo se legitimó en el poder y salió avante al resarcir los daños económicos provocados por Carlos Salinas en su gestión. Incluso Zedillo se fue por la puerta grande al ser visto como el priista que permitió la alternancia en el poder. Pero Vicente Fox no necesitó realizar algo así, porque el llegaba a la presidencia con una buena imagen, como el demócrata, como el que iba a acabar con el PRI, las alimañas, los tepocatas. Aunque seis años más tardes el PAN por medio del todavía presidente Felipe Calderón tuvo que crear su propio quinazo, dado que más del 30% creía que las elecciones habían sido fraudulentas en perjuicio de Andrés Manuel López Obrador (ahora se habla de casi 50% de la población), la guerra contra el narcotráfico fue su quinazo, y en ese sentido le fue bien… a medias. Porque si bien con eso logró cierta legitimidad, los más de 50,000 muertos causados son un blanco de críticas y una de las razones por las cuales la gente vuelva a voltear a ver al PRI.

    En el incidente de la Ibero, a Peña Nieto se le vió nervioso, así lo reflejaban algunas grabaciones. Pero no parecían ser nervios por como este hecho podría repercutir en las encuestas, sino porque esto le mostró que de llegar al poder, contará con una gran antipatía por gran parte de la población, mucho mayor a la que tuvo Felipe Calderón, porque en este caso no son afines a López Obrador solamente quienes lo critican, también son panistas, perredistas, indecisos y anulistas; es decir todo aquel que no es del PRI. El hecho de que esto haya sido en una universidad privada, aunque si es cierto que la Ibero y las universidades de la red de los jesuitas son aquellas donde sus estudiantes tienen una mayor vocación social y de activismo, es preocupante; seguramente en una universidad como la UNAM o el Politécnico, hubiera salido con algunos huevazos en la cara cuando menos.

    Que yo recuerde, Peña Nieto es el candidato más repudiado de la historia reciente de México. Cierto, las redes sociales y el Internet ayudan a difundir información sobre este personaje y a la vez a transmitir la sensación de repudio e inconformidad ante un personaje construido en algun set de Televisa. Si Peña Nieto no ha sufrido más críticas de este tipo es porque sus asesores lo han cuidado demasiado y no lo han expuesto. Pero eso no lo podrán hacer en la presidencia y ahí si, Peña Nieto deberá estar demasiado preocupado, porque de ser presidente, contará con una fuertísima antipatía, por lo cual tal vez la solución sería otro quinazo, pero más contundente, lo suficiente para demostrar que es un presidente fuerte y no es solo un títere.

    Lancé la pregunta en Twitter, y vinieron tres principales nombres que podrían ser víctimas de ese quinazo: Humberto Moreira, Elba Esther Gordillo y Genaro García Luna. El primer caso se antoja difícil (por la cercanía de Peña con este personaje), pero entre las traiciones históricas en el priismo tampoco es algo imposible, encarcelar a Moreira (más que se tienen pruebas para ello) legitimaría a Peña Nieto por el simple hecho de que anularía cualquier relación con este personaje y mostraría a la gente que Peña Nieto si está dispuesto a acabar con los corruptos aún dentro de su partido. En el caso de Elba Esther Gordillo es complicado el asunto, todo indica que el PRI tiene un pacto con la maestra, es notable en la figura de Quadri quien ataca a Josefina y Obrador pero nunca lo hace con Peña Nieto; pero en el caso de que no fuere así, Elba Esther Gordillo podría ser la opción más viable. Si algo tiene más poder que Elba Esther Gordillo y el SNTE son los tentáculos corporativistas del PRI. A Peña Nieto se le reconocería el hecho de haber puesto fin a uno de los «cánceres» más grandes de nuestro país. Con Genaro García Luna, la situación sería un poco diferente, a los panistas no les agradaría que metieran a uno de los personajes más polémicos de la gestión de Felipe Calderón a la cárcel. Pero a los perredistas e indecisos si les podría agradar más la idea. Tal vez de las tres opciones es el que menor impacto tendría, pero sería el más fácil de ejecutar dado que se trata de un hombre de un partido rival con el que no se tiene compromiso alguno.

    Podrían haber otros personajes como Molinar Horcasitas, pero el impacto sería menor; posiblemente Mario Marín «El Gober Precioso» le ayudaría a recobrar algo de legitimidad, más cuando ni Felipe Calderón se atrevió a tocarlo. Se barajean muchos nombres. Pero la realidad es que con todo y «quinazo copeteado», lo más probable es que después de este, Peña Nieto y los que están detrás de él podrán hacer lo que quieran, y sí, en detrimento del país.

    Actualización: Aquí mi artículo rápido sobre la detención de Elba Esther Gordillo

  • Peña Nieto, la Ibero y las clases medias

    Peña Nieto, la Ibero y las clases mediasUna amiga me preguntaba que por qué existía un odio generalizado de las clases medias frente a Enrique Peña Nieto, así como lo hubo con López Obrador en el 2006. Le comenté (sin pensar mucho) que esta caricaturización de Peña Nieto era debido al miedo del regreso de lo peor del PRI, pero luego me puse a pensar en esa pregunta más a fondo, porque a veces dicho odio se torna en agresividad sobre todo en redes sociales con hashtags como #EPNChingaTuMadre entre otros, ciertamente a pesar de la poca integridad del candidato a veces la agresividad llega ya a puntos extremos. La entiendo pero no la justifico, la entiendo por el sentimiento de miedo que genera la entrada de un candidato que representa la peor facción de un partido que pareciera tener todas las intenciones de regresar al autoritarismo y por el hecho de que se podría destruir lo que se ha avanzado en materia de democracia, democracia que si bien es incipiente, existió si, un avance, y no solo gracias al PAN como ellos creen, sino también a las izquierdas y al mismo Ernesto Zedillo. Pero no la justifico porque si bien los mexicanos nos gusta caricaturizar y burlarnos de las tragedias, creo que mentar madres no ayuda a construir, y tampoco ayuda al propósito que deberían tener aquellos que tienen miedo de la llegada de Peña Nieto que es hacer que la gente se de cuenta de que es y que representa.

    Creo que el repudio hacia Peña Nieto es genuino en su generalidad, si bien, en el 2006 cuando se odió a López Obrador, dicho odio fue creado por una guerra sucia, ahora este inició porque la gente de verdad tenía miedo y nadie tenía que venir a decírselos. Ciertmente Josefina inició una campaña de guerra sucia, pero esta se lanzó mucho después de que la gente mostrara su posición frente al priista e incluso ha tenido poco impacto. Lo que pasó en la Ibero es algo genuino, no hubo nada «arreglado» como sugiere el coordinador de campaña de Peña Nieto Luis Videgaray, ni Obrador metió las manos. Porque primero, en los videos se puede constatar que los «manifestantes» son los propios estudiantes, de clase media, media alta y alta, y eso se constata por su forma de vestir, por su apariencia y por el hecho de que varios de ellos traían iPhones, iPads y demás artefactos grabando lo sucedido. Pero por su parte si se pudieron ver militantes de Peña Nieto, gente más pobre que naturalmente uno se da cuenta que de ninguna manera podría ser estudiante de una universidad privada.

    El repudio de la Ibero hacia Peña Nieto nos explica el por qué el priísta no quería asistir a las universidades, tal vez por las críticas ante su objeción a debatir y abrirse a espacios públicos, decidieron hacerlo una vez para tratar de callar bocas, pero les salió el tiro por la culata. Es un hecho que Enrique Peña Nieto no es bienvenido a las universidades, no solo es el caso de la Ibero, en el ITESO en Guadalajara (otra universidad privada) se hizo un estudio donde cerca de la mitad de los estudiantes afirmaba que iba a votar por López Obrador (51%), en segundo lugar estaba Josefina Vázquez Mota (30%), y ya muy lejos, con nisiquiera el 7%, incluso había más anulistas que gente que pensaba votar por Peña Nieto.

    El incidente de la Ibero es un acto genuino donde los estudiantes ejercieron la libertad de expresión. Jamás se utilizó la violencia, se arrojaron objetos, y todo se limitó a consignas «Peña Nieto, entiende, la Ibero no te quiere», «Atenco no se olvida» o la más fuerte «Peña Nieto, asesino», máscaras de Carlos Salinas o carteles. Ni siquiera se escucharon palabras altisonantes como las que si se usan en Twitter, especialmente por los votantes «duros» de López Obrador o también por algunos panistas o indecisos que se dejan llevar por las emociones. Más bien lo preocupante es la posición del PRI ante estos hechos, su presidente Pedro Joaquín Coldwell dijo que se debería investigar y castigar a los estudiantes «involucrados», afortunadamene la Ibero le dio una respuesta negativa ante su petición. Naturalmente Peña Nieto estaba preocupado, pero no creo que sea tanta la preocupación que pueda haber sobre el comportamiento de las encuestas, sino la animadversión hacia su persona que habrá si llega a la presidencia. Si a Calderón lo odiaron los pejistas lo que le preocupó demasiado al panista, Peña Nieto tendrá en contra a panistas, perredistas, indecisos y anulistas, es decir, todo aquel sector de la población que no es priísta. No solo eso, la sociedad está organizándose para marchar y hacer lo posible civilmente para que Peña no llegue a la presidencia, ya se organizaron dos marchas, una en la Ciudad de México y otra en Guadalajara, marchas que al parecer son organizadas por ciudadanos y no por partidos políticos de oposición.

    Enrique Peña Nieto deberá estar preocupado, porque ante la tentación de regresar al autoritarismo, la olla de presión podría explotar. El PRI regresa con su sistema corporativista casi intacto, pero con una realidad diferente, cuando dejaron el poder, no había mucho más allá de Televisa y los medios predominantes. Ahora existen las redes sociales, Internet y varios medios alternativos. Si Peña, en caso de que llegue al poder, muestra señales de autoritarismo, podríamos ver algo así como la primavera árabe en México. La sociedad incluso es ya menos pasiva que hace 20 años y cada vez más personas están dispuestas a salir a las calles.

    Regresando al inicio, de ¿por qué la gente odia tanto a Peña Nieto?, hay que notar algo, y es que existe una cosa que es muy similar al odio que se le tuvo a George W Bush en Estados Unidos en sus últimos años de mandato. Peña Nieto no es un Salinas, no es el que orquestará todo en el gobierno, simplemente será igual que George W Bush, títere de varios intereses, la mayoría dentro de la facción más sucia de su partido, de televisoras y algunos otros agentes más, esto lo digo porque es fácil apuntar a Peña Nieto porque es lo visible, lo tocable, pero los de atrás se podrán lavar las manos fácilmente y hay que tomar en cuenta eso.

  • Minipost #108 La vida y su sentido

    La vida tiene sentido bajo cualquir condición, pensar que la vida no tiene sentido es asumir que uno está muerto cuando en realidad no lo está. El problema es que mucha gente que no tiene impedimentos cree que su vida no tiene sentido y eso es algo lamentable

  • Josefina con quemaduras de Tercer Grado

    Josefina con quemaduras de Tercer GradoNo entiendo por qué Josefina Vázquez Mota accedió ir al programa de Tercer Grado en Televisa. Enrique Peña Nieto ha cancelado todos los debates que no son del IFE porque sabe que tiene las de perder, y tampoco ha querido asistir a las universidades porque sabe que va a salir abucheado por el alumnado. Es su estrategia y es entendible. Entonces por la misma razón Josefina Vázquez Mota no debió ir al programa porque ya sabemos cual era la intención de los pseudointelectuales de Tercer Grado (entre los que se encuentra un hijo ingrato, un payaso y una conductora de Big Brother). Todos sabíamos que en ese programa iban a tratar de destruir a Josefina Vázquez Mota, dado que Televisa es parte importante en la campaña de Enrique Peña Nieto. Por esa razón no debió ir, si López Obrador no fue a un debate en el 2006 por «ejtrategia«, y Peña Nieto también hace lo mismo, ella debió ser más estratega; más cuando en Televisa le iban a cobrar los ataques que le hizo a Peña Nieto en el debate.

    Ciertamente Tercer Grado no tiene la audiencia de un debate, pero al estar en el canal más importante de Televisa significa que Josefina iba a estar expuesta ante un sector razonable de la población. Josefina sabía que Televisa no iba a estar de su lado como lo estuvieron con Felipe Calderón (de una forma convenenciera), incluso la forma en que la trataron los «quesqueanalistas» como Carlos Marín, Ciro Gómez Leyva y Adela Micha, nos recordó mucho al trato que recibió López Obrador en el 2006 por parte de la televisora. La cuestionaron de todo, que su campaña está mal, que en el PAN no la quieren, que los 60,000 muertos, que su hermana que ejercía sin título, que por qué Molinar Horcasitas el responsable del caso ABC estaba en su equipo, que por qué criticó a Peña con el caso Paulette, que por qué le fue mal en el debate y perdió puntos, por qué de sus inasistencias en el congreso, e incluso los analistas estos sugirieron tácitamente que hubo un pacto con López Obrador para atacar a Peña Nieto. Claro, sin dejar de cuestionar a cada rato el por qué se autonombra «diferente».

    Josefina está sola porque los poderes fácticos no están con el PAN, y la influencia de esos poderes se pueden medir en el sentido de que sin ellos el PAN se ha debilitado muchísimo y está a punto de sufrir una escandalosa derrota en las elecciones (no solo la presidencial, también en estados y municipios). Quisieron jugar como el PRI y se los chamaquearon, no tenían el colmillo y ahí están las consecuencias. El PRI posiblemente en el 2006 apostó por el PAN (al considerar válidas las elecciones del 2006) porque con un Madrazo muy relegado que de antemano se veía perdido y no era la figura mejor vista en el partido, les plantearía el mejor escenario para ir preparando su arma mediática hacia el 2012, Peña Nieto fue promocionado desde antes de las elecciones del 2006 como un proyecto a largo plazo y vaya que les funcionó. Todo fue frio y calculado.

    Josefina Vázquez Mota quiso seguir con la imagen de una mujer moderada, bonachona, que a pesar de que los conductores de Tercer Grado querían destruírla, ella bromeaba -jjajajjaja Ciro-, pero no se atrevía a confrontarlos. Creo que si Josefina hubiera cuestionado en su propio programa las intenciones que tiene Televisa con Peña Nieto, le hubiera ido mejor, porque más que verse como radical, se hubiera visto como una candidata fuerte y con temple, y si algo le falta a Josefina es fortaleza, no deja de ser una candidata gris, a la cual le falta caracter e ideas.  Naturalmente estos comentaristas están mejor preparados que Peña para debatir, y con una actitud de «niña buena» pues se la iban a acabar y eso fue lo que ocurrió. A pesar de que Josefina intentó defenderse, y ciertamente se vio algo más natural y menos robótica, creo que los de Televisa terminaron ganones.

    Me da también curiosidad por qué Josefina no se atreve a atacar a la televisora, podría pensar que al ser un poder fáctico muy fuerte le podría afectar enemistarse con ellos, pero de todos modos tenían la intención de destruirla. No es que ella tenga que estar de acuerdo con López Obrador en casi nada, pero si algo concuerdan tanto panistas como perredistas como indecisos, es que Peña Nieto es un producto de Televisa, y creo que si dos candidatos estuvieran criticando a la televisora por este hecho, la teoría podría tener más peso y podría afectar más al mismo Peña Nieto y los intereses que lo rodean. Una persona como Clouthier por ejemplo, seguramente hubiera arremetido contra la televisora, pero esa debilidad de Josefina a veces nos hace pensar que el PAN tiene deudas no solo con la televisora, sino con lo que está detrás y una crítica severa podría meter en problemas a ella y su partido.

    Ciertamente las encuestas actuales también son productos del hastío de dos gobiernos sumamente mediocres del PAN. Pero la influencia de la televisora sobre los mexicanos sigue pesando mucho, y lamentablemente tienen el poder de decir quien es el próximo Presidente de la República. Lo peor es que si con el regreso del PRI regresa un sistema autoritario, la gente le reclamará al PAN el hecho de no haber defendido los principios democráticos que decían profesar, y los verán en parte como culpables de un posible retroceso democrático. Dadas estas circunstancias el PRD podría eregirse como la segunda fuerza, más si logra consolidarse y terminar por componer esas fracturas que le pesaron en el 2009, gente como Marcelo Ebrard, Mancera, o el jalisciense Enrique Alfaro podrían ser figuras importantes para el 2018, gente de izquierda moderada, socialdemócrata. Y si bien al PRD se le podría reclamar también el regreso del PRI, los ojos más bien solo apuntan a López Obrador y a nadie más.

    Creo que estamos viendo una probada de lo que será el siguiente sexenio. Afortunadamente existe Internet y las redes sociales, por lo cual si Peña Nieto pretende controlar la información como sus antepasados la tendrá mucho más difícil. Si en Venezuela, el Internet es libre y no tiene censura, menos nos podremos esperar que fueran censuradas en México. Pero mientras la panista se arriesgó a ir a donde no debió ir nunca. Con la televisora que será la oficialista en el sexenio 2012-2018.