Autor: Cerebro

  • Colosio, La Película

    Colosio, La Película

    Colosio, La PelículaLa película recién estrenada de Colosio: El asesinato, más que un golpe taquillero representa un último golpe político al Partido Revolucionario Institucional, que pareciera culminar la “guerra sucia” a la que se precipitaron los abanderamientos desde el principio de la contienda. Sólo que este golpe se aprecia fulminante.

    No propone en sí nada nuevo, a pesar de ser un filme muy bien logrado, independientemente de su contenido histórico; con una excelente fotografía, una gran actuación de sus actores principales, y una trama cautivadora que poco a poco va despertando en el público el sentimiento de indignación; la cinta se limita a reproducir las especulaciones que surgieron en su momento, en las cuales, por cierto, incluso se queda corta.

    El director, Carlos Bolado, logra revivir la vox populi que creía en la teoría del complot, y resucita el origen del estigma al que, justa o injustamente, se hizo acreedor el entonces presidente de la República, Carlos Salinas de Gortari, asegurándose de sembrar la idea de que el asesinato del entonces candidato priista fue un crimen de Estado.

    Repito, la película está muy bien hecha y muy bien documentada. A pesar de ser una historia ficticia, está basada en informes de la investigación del caso Colosio realizada por la Procuraduría General de la República, aunque al final se desvía al conveniente mundo de la ficción, llegando a proponer que el homicidio de Francisco Ruiz Massieu fue perpetrado para evitar que la verdad saliera a la luz, ya que, en el guión, al haber financiado el entonces candidato a diputado federal y futuro coordinador de la bancada priista una investigación paralela a la oficial, se había convertido en un riesgo para los supuestos conspiradores.

    Una curiosidad de la cinta es que los nombres de los personajes “malos” son obviados. Para quienes vivimos esos tiempos –y con una ayudadita de Google– es fácil reconocer a José María Córdoba Montoya, conocida mano derecha del presidente Salinas, a Francisco Ruiz Massieu, ex cuñado de los Salinas y aspirante a diputado federal, así como a Francisco Gutiérrez Barrios, quien fuera Secretario de Gobernación durante el primer período de la administración salinista. Otros personajes que aparecen poco, pero que son claves en la teoría de la conspiración también resultan obvios. Raúl Salinas de Gortari aparece como “el hermano”, y a Carlos Salinas se le refiere sencillamente como “el Presidente”. Sólo los nombres de los que pertenecen al bando de los “buenos” son revelados, en una triple intención de evitar demandas por difamación, señalar la oscuridad que envuelve todo el caso, así como centralizar la indignación ciudadana en un logo que se repite a lo largo de la película: el del PRI.

    Como dije al principio, la historia no es una novedad. Durante los días y meses posteriores al asesinato de Luis Donaldo Colosio se habló mucho de los diferentes Aburtos, se cuestionó la identidad del mismo, se dudó de los resultados que arrojaba la investigación oficial, y se supuso una conspiración en los altos círculos de poder del gabinete salinista. Pero no es lo mismo haber vivido eso paulatinamente, leyéndolo en los periódicos, o viéndolo en los noticieros, que verlo representado en una pantalla de cine, en donde la dramatización de la corrupción e impunidad que imperaba en las altas esferas de poder son atestiguadas por una sala llena de espectadores, predispuestos a culpar a un personaje en particular, y a un partido en especial.

    La historia personal de Andrés, quien está a cargo de la investigación paralela, ayuda a darle mayor dramatismo a la trama, la cual se antoja predecible al irse acercando el final –cuyo desenlace me reservaré para no echarle a perder el momento a algún lector o lectora que no la haya visto– y que también contribuye a identificarse con quienes resultaron directamente afectados por los acontecimientos del 23 de marzo de 1994.

    A pesar de que la película en sí es un trabajo cinematográfico válido, cuyo guión tiene un amplio valor histórico, que ayuda a las nuevas generaciones a conocer lo ocurrido hace casi 20 años, es difícil creer que no haya existido la doble intención de afectar al Partido Revolucionario Institucional al producirse su estreno a escasas semanas de las elecciones; mucho más cuando la cinta de 62 millones de pesos fue financiada por Conaculta CINE, organismo que ya ha recibido críticas por parte de integrantes de la Academia Mexicana de las Artes por mostrar cierto favoritismo político.

    Por lo pronto, el filme de Carlos Bolado, quien prepara ya el estreno de otra película controversial, donde relata el movimiento estudiantil del 68, la cual será estrenada días antes de la conmemoración de la matanza de Tlatelolco, logra remover aquellos sentimientos de desesperanza, indignación y rabia, ante la posibilidad de que los autores intelectuales del magnicidio se muevan cómodamente en el círculo cercano de quien pretende llegar a la Presidencia de la República; a revivir aquel rumor que corrió por las calles de que habían sido ellos quienes fríamente habían ordenado el asesinato de un candidato que muchas y muchos habíamos llegado a considerar como a uno de nosotros, alguien que buscaba saciar nuestra hambre y nuestra sed de justicia.

  • AMLO, y la inviabilidad de su política económica

    AMLO, y la inviabilidad de su política económica

    AMLO, y la inviabilidad de su política económicaLo que sucedió en el debate no fue fortuito, el que el candidato arrojara mucha incertidumbre sobre su política económica no se debió a las críticas de Josefina Vázquez Mota, a AMLO no le cuadraban las cuentas y tuvo que venir Fernando Turner a rescatarlo, pero aún así no lograron paliar toda la incertidumbre, y es que  el talón de aquiles de AMLO no es que se vaya a volver un Hugo Chávez (nunca lo he creído en lo más remoto) ni que vaya a establecer un gobierno autoritario como dicen sus adversarios; su talón de aquiles es la economía, y es que sinceramente si bien dentro de su propuesta económica hay puntos interesantes, como un todo a mí no me acaban de cuadrar, y en otras cosas simplemente no estoy de acuerdo.

    No soy un economista ni un experto en la materia, pero creo que tampoco hay que ser expertos para ver esas contradicciones. AMLO cree en el falso supuesto de que el estavo debe de ser el impulsor de la economía, si bien no desdeña a la iniciativa privada (como parecía hacerlo antes), si le presta menos importancia de lo que debería. Su política económica no es chavista, ni comunista ni nada por el estilo; suena un poco como a keynesiano, pero independientemente de la doctrina a la que más se acerque, le falta sustento. Por ejemplo, López Obrador dice que al reducir los sueldos de la burocracia, los privilegios fiscales, y acabar con la corrupción, México tendrá lo suficiente para invertir y dispararse al desarrollo; las dos primeras propuestas son buenísimas, los burócratas ganan mucho en México, incluso más que en algunos países desarrollados y no desquitan su sueldo; acabar con los privilegios fiscales también, porque todos debemos de pagar el mismo porcentaje de lo que ganamos, lo de eliminar la corrupción es fantasioso además de que el DF fue la entidad con mayor percepción de corrupción (aquí debo aclarar también que en estos estudios, en las entidades con mayor concentración poblacional la gente termina percibiendo más corrupción que en una entidad con la población dispersa, por eso no es nada raro que Jalisco y Nuevo León aparezcan también dentro de los primeros 10 lugares).

    El problema de estas propuestas es cuando vemos para que son, no creo ni remotamente que con la reducción de sueldo a burócratas se pueda obtener el suficiente dinero para impulsar al país, y menos con buenas intenciones de acabar la corrupción. Tal vez lo que si podría recaudar más dinero es la eliminación de privilegios fiscales, aunque aquí yo también incluiría al sector informal (porque vaya que no pagar impuestos es un privilegio fiscal), pero de ahí en más todo esto me suena fantasioso. Además yo nunca he sido partidario de que el gobierno sea el impulsor de la economía, incluso gente de izquierda como el candidato por Jalisco Enrique Alfaro (quien acompaña a López Obrador en sus mítines en Jalisco) comenta que el gobierno no es quien deba crear empleo, sino que debe generar las condiciones para que existan más empleos. La intención de AMLO es que el gobierno genere esos empleos, y para eso tendría que invertir por ejemplo en infraestructura (que a fin de cuentas serían empleos temporales aunque tiene como beneficio el impulsar el mercado interno) y como son temporales la única otra forma sería el aumentar la burocracia. AMLO también habla de crear más secretarías, que digo, es muy importante tanto la cultura, como la ciencia y tecnología (dos temas totalmente olvidados por el PAN) pero si ya de por sí tenemos muchas secretarías, esto engrosaría la burocracia (cuando dice buscar lo contrario).

    Tampoco entiendo la postura de AMLO frente a los subsidios y los impuestos, quiere recaudar más, pero quiere subsidiar la gasolina para que sea más barata y quiere reducir impuestos, ¿así como?. Curiosamente los subsidios a quien más benefician son a el sector más rico del país. ¿No sería más bien buscar sanear a Pemex y hacerla más eficiente?. Digo, AMLO quiere bajar impuestos, aumentar subsidios, y crear más secretarías; y si eso lo ponemos en frente contra su plan de reducir los ingresos de la alta burocracia, y eliminar privilegios fiscales; pues no creo que se vaya a recaudar mucho más de lo que se recauda actualmente, la verdad es que no me cuadra.

    Sobre el gobierno impulsor de la economía, creo que ya está probado que es contraproducente. Más bien creo yo, que el gobierno debe crear condiciones para que se generen empleos, la iniciativa privada debe de ser quien produzca y genere empleos, y el gobierno debe encargarse de crear medidas redistributivas para que esa creación de la riqueza sea beneficiosa para muchos y no para unos cuantos, para esto debe de haber ahora sí tomando la palabra de AMLO, una reforma fiscal para que todos paguen, se aumente la recaudación y se puedan fortalecer los programas sociales, que para este tipo de programas AMLO tiene mucha sensibilidad; tanto que esos programas por los cuales fue acusado de populista en el DF, ahora son replicados por el PAN y el PRI. La política social de AMLO es muy buena, pero debe estar sustentada económicamente. Lula da Silva, expresidente de Brasil, consiguió reducir la pobreza de su país al lograr una mayor recaudación, ciertamente también bajó sueldos de funcionarios, e incluso aumentó el salario mínimo; pero Lula nunca concibió al gobierno como motor de la economía, y si como un distribuidor de ella, por eso a pesar de su éxito en Brasil, la izquierda más dura le guarda recelos porque como Lula perteneció a ella, ahora estos se sienten traicionados porque implementó algunas políticas económicas quesque derechistas.

    ¿AMLO destruirá la economía del país? creo que es irresponsable anticiparse (y tampoco debemos exagerar), y más cuando muchos izquierdistas de la calaña de AMLO que han llegado al poder en otros países han sido pragmáticos en esta cuestión y han logrado más triunfos que incertidumbres en sus países. Dependera de cuanta demagogia tiene esta política económica (es decir, que lo promete y sabe que no va a cumplir) o también la capacidad de darse cuenta que sus políticas no estén funcionando y rectificar. Pero no es un secreto que lo que causa más incertidumbre en López Obrador es la economía, y creo que de llegar a la presidencia sería bueno que replanteara sus propuestas, a menos que, traiga un as bajo la manga.

    Sinceramente Rogelio Ramírez de la O nunca me ha terminado de agradar, no lo siento muy capaz. Mejor AMLO debería regresarse al 2006 cuando quiso que su secretario de Hacienda fuera, sí, Agustín Carstens. No sería nada malo una mancuerna de un presidente socialista con un economista que raya en lo neoliberal (aunque de pronto tiene sus toques keynesianos).

  • Soy una víctima

    Soy una víctima

    Soy una víctimaSi algo me desespera rotundamente de la gente, es ese juego de victimización en la que cae, no lo niego, alguna vez yo caí en dicho juego y debido a eso se que se siente estar del otro lado, pero por eso mismo, por eso mismo, he llegado a la conclusión de que si algo no quiero, es pedir conmiseración a las demás personas. Caray, víctimas podrían ser los que mueren en un terremoto, quienes padecen de pobreza extrema y mueren de hambre, jóvenes asesinados por el gobierno o por una guerrilla; pero personas que se quejan de la vida y las circunstancias siendo que tiene margen de maniobra en ella, perdonen, pero no se les puede llamar víctimas (a menos que se consideren víctimas de ellos mismos). Una persona que cae en el victimismo busca la conmiseración de las demás personas, que lo apapachen, que le digan pobrecito, que sientan lástima por él. Y la verdad eso para mí es denigrante, rebaja al ser humano a una condición inferior.

    La vida es resultado de nuestras decisiones. Ciertamente las circunstancias pueden afectar el rumbo, por ejemplo que uno pierda un brazo en un accidente; pero aún así, una persona puede decidir si salir adelante o caer en el círculo de la conmiseración, de la degradación humana. En el mundo sobreviven los fuertes y los débiles sucumben, no hay más, esto no tiene que ver con bondad o maldad, sino con fortaleza o debilidad. Algunos preguntarán ¿Y qué de las personas que sufren cáncer o cualquier otro mal?, pues aún así, porque una persona fuerte tendrá más posibilidades de vencer al cáncer que una débil, más que la actitud influye muchísimo en el combate a la enfermedad. Mucha gente cree que con ser buena «ya la hizo» y la vida le hará justicia divina. La verdad que equivocados están, la bondad es un principio, un valor, una convicción,  si muy valiosa y deseable, pero nada más. Y claro que no, no he sugerido que hay que ser malo, por el contrario, pero no hay que esperar que la bondad per sé haga justicia.

    Hace mucho tiempo unos tíos entraron a una iglesia cristiana (de la que eran parte y ahora ya no), y cuando los fui a visitar a su ciudad de residencia, me dijeron que si los acompañaba, yo no tuve problema alguno. Eran de esas iglesias donde alaban a Dios con música de rock y donde todos bailan y cantan. Pero vi a muchos de sus miembros y dije «oh my god». Era de notar que varios de ellos tenían la autoestima hasta el suelo, tenían una vida muy precaria (y no me refiero a lo económico) y creían que por el hecho de que eran buenas personas y estaban cerca de Dios, lo demás se iba a dar por añadidura. Estaban ahí esperando algo que nunca se les iba a dar. La vibra que esparcían era lo suficientemente negativa como para que me acercara a saludarlos. Era gente que a simple vista no tenían las habilidades necesarias como para ser alguien en la vida (o más bien no la han desarrollado). Y si esas personas a pesar de que eran «buenas gentes» causan esa repulsión es que por sentido común, una persona no se va a acercar a otra que no se quiere, que tiene un pésimo concepto de sí mismo, es parte de la naturaleza humana, el hombre se junta con sus pares, y una persona con baja autoestima, solo va a atraer gente, si, con baja autoestima.

    La gente que se considera una víctima de las circunstancias termina siendo indeseable para la sociedad. Ciertamente todos los humanos caemos, nos tropezamos, y a veces en los momentos donde el dolor es agudo, necesitamos el apoyo y el cariño de las demás personas, pero se debe de dar por sentado que una vez que hayamos sido «golpeados» y toquemos fondo, a partir de ahí, deberá haber un esfuerzo para salir adelante. No es lo mismo apapachar a una persona que está triste porque lo acaba de dejar su novia, que a una persona que no se ha podido (o no ha querido) recuperar de un mal momento mucho tiempo después, con el primero hay que ser comprensivo, con el segundo hay que ser duro y determinante. A las víctimas no hay que dejarlas ser víctimas y hay que notarles que han caído en el error, y que si buscamos darles conmiseración, solo las perjudicaremos más y haremos que sigan cavando dentro de su hoyo.

    Estas víctimas no son víctimas, porque su victimez no es causa de los factores externos sino que es una decisión propia, y una persona no se puede autoproclamar víctima, no es una decisión. Esta actitud como mencioné degrada a la integridad de quien toma dicha posición, porque lo vuelve susceptible, lo vuelve débil, hace que pierda su valor, su honor, y pierda el respeto por parte de los demás. Un hombre en su vida debe de ser recto, congruente, bondadoso, pero para que esto tenga un eco en la sociedad, además, deberá ser fuerte.

  • ¿Qué ha hecho mal el PAN?

    ¿Qué ha hecho mal el PAN?

    ¿Qué ha hecho mal el PAN?Algo es un hecho, el PAN, el partido que nos prometió el cambio perderá las elecciones en el 2012 y Felipe Calderón tendrá que entregarle la presidencia a un rival suyo, casi seguro es que Peña Nieto será ese hombre, y casi seguro es que Josefina Vázquez Mota quedará en el tercer lugar por abajo de AMLO. La distancia entre Josefina Vázquez Mota con respecto a Peña Nieto en el mejor caso es de 8 puntos, lo cual parece ya irremontable en dos semanas, más que Josefina vá cayendo y pareciera que AMLO es el que ha ganado voto útil (aunque se percibe cierto estancamiento) dado que al ir arriba de Josefina, con tal de que no llegue Peña Nieto a la Presidencia la gente prefiere arriesgársela con AMLO, que digo, da menos miedo que no le cuadren las cuentas, a un candidato cuyo colega asesinó a una panista que estaba colocando propaganda. Pero me pongo a pensar y es ¿qué ha hecho mal el PAN para que en julio sufra una derrota dolorosa?, porque vaya, no solo perderá la presidencia sino varios estados.

    Comenzaré diciendo, si bien a mí en lo particular los gobiernos del PAN no han sido de mi agrado, también debo de decir que hay dos cosas que existen y que no existían en el tiempo del PRI. Primero está la libertad de expresión, Felipe Calderón fue un defensor de ella, al punto que no tomó ninguna represalia contra nadie por todas las críticas que le llovieron (desde críticas constructivas hasta insultos infantiles), la excepción fue tal vez el asunto de Carmen Aristegui, pero al final del día, la periodista recuperó su trabajo en una semana. Lo segundo es la macroeconomía, el PAN ha mantenido una economía estable y sana, ciertamente se vivió una crisis mundial y el gobierno de Calderón no la manejó precisamente bien, de hecho fue de los países de Latinoamérica que más la resintió, aunque en la recuperación si se hicieron mejor las cosas. Pero a pesar de lo que se pueda criticar, hay dos detalles, la crisis vino de afuera, y no surgió por actos de corrupción como en 1994. Además para quienes vivimos el error de diciembre sabremos que esa crisis fue bastante más dura que la sufrida a finales de la década pasada.

    Ahora, el PAN colocó en la mesa estos dos temas que son indispensables para el crecimiento tanto económico como democrático en el país, pero ahí se quedó. De una década a la fecha no se han visto grandes cambios (y hago más énfasis en el social y democrático porque en cuestiones económicas está la coyuntura de la crisis mundial, pero aún así), el PAN no ha hecho lo más mínimo para desmantelar la estructura corporativa del viejo régimen. Toda esa estructura ahí está casi igual, como el PRI la dejó. Salinas nunca pisó la cárcel, ni lo han hecho Hank Rhon, ni Moreira ni muchos otros priístas más. Dirán muchos que en el PAN el presidente ya no es el que tiene el poder absoluto, pero estos nefastos hombres no deberían ser aprisionados por el dedo del Presidente, sino al simplemente ejercer el estado de derecho, algo que no ha ocurrido, y deja un sabor de decepción en la sociedad. En lo económico la unica empresa ineficiente que se cerró fue Luz y Fuerza del Centro, y nada más, los monopolios públicos y privados ahí siguen, y se dejaron de crecer tanto que parece que Carlos Slim tiene más poder que el Presidente, y que la propia Televisa puede manejar la agenda con más facilidad que el propio Presidente.

    En lo particular esto me lleva a pensar en un estancamiento. El continuismo es deseable cuando el país avanza, cuando los engranes funcionan, no cuando se queda estancado. Si en algo no se equivocó Peña Nieto en el segundo debate fue al decir que México había perdido presencia en América Latina. El PAN ha apostado mucho a la macroeconomía y lo ha hecho bien, pero, ¿qué sigue?. Ese sentimiento de un México en la deriva hace que los ciudadanos busquen alternativas y la palabra cambio suene atractiva (aunque no sabemos si es cambio para bien). Luego en la cuestión democracia está lo sucedido en el 2006. Creo que si un problema tiene México es que (de cierta forma desde un punto de vista de la gestalt) tiene círculos sin cerrar, que no sanan, y las elecciones del 2006 son un caso, y que al final pesó mucho para el PAN. Ciertamente sin tener cifras contundentes en la mano no se puede afirmar categóricamente e un fraude o de unas elecciones limpias, aquí es donde digo que el haber hecho el conteo voto por voto hubiera evitado este problema, que o bien hubiera fortalecido rotundamete la legitimidad del PAN o de lo contrario, López Obrador hubiera llegado a la presidencia, que en el caso de como decían sus contrincantes, fuera un peligro para México, en dos semanas la gente le estaría dando el voto de castigo a su partido, y posiblemente quien regresaría sería el PAN (porque entonces no se hablaría de 60,000 muertos causados por una guerra fallida, ni se les haría responsables de la crisis entre otros detalles).

    Por ejemplo, me quiero enfocar en los jóvenes de las universidades tanto públicas como privadas, la mayoría de ellos votará por López Obrador, y aquí hay dos puntos, uno que no comparto y otro que comparto. Los jóvenes conocen al PRI por lo que han visto y simplemente al leer un libro de historia, pero no lo han padecido como muchos lo padecimos, y si vemos la diferencia es que en algunos aspectos sí estamos mejor con el PAN. Por otro lado está la situación económica; muchos de ellos saben que cuando salgan de estudiar, las perspectivas de trabajo no serán buenas (esto no solo a la crisis, sino porque a pesar del buen manejo de la macroeconomía el crecimiento en sexenios del PAN ha sido bajo y apenas rebasa el crecimiento de la población), los jóvenes saben que no la tienen fácil, que ya no basta como en la época de nuestros padres, en «echarle ganas» sino que se necesita algo más, cosa que a veces no está en manos de la gente. Y por eso tal vez se sientan decepcionados del PAN, por lo cual prefieran arriesgar un cambio, al sentir que no tienen nada que perder. En cambio los adultos mayores, al tener su vida resuelta, la palabra cambio les suena mal y no quieren perder lo que ya tienen, por lo cual se entiende completamente la animadversión hacia AMLO. En mi caso, yo que vivo en Guadalajara, una ciudad tradicionalmente panista, puedo decir que entre la gente de 18 y 35 años (tanto primos, amigos, clientes de trabajo) el voto está dividido al parejo entre Josefina y López Obrador, en cambio entre los adultos la gran mayoría de los votos irán con Josefina y unos pocos con AMLO. Claro, gran parte de la gente de clase media y alta, prefieren lo que sea a la llegada de Enrique Peña Nieto, incluso en una encuesta hecha a empresarios por el periódico Reforma que forman parte de cámaras de comercio (Coparmex entre otros), López Obrador tiene una ligera ventaja frente a Peña Nieto en cuanto a aceptación.

    El PAN carga con el estigma de la inseguridad, que a todas luces viene de una mal planeada estrategia contra el narco, a falta de políticas preventivas que se complementen con las correctivas. Ciertamente se iban a pagar vidas pero 60,000 muertos suena a demasiado. Pero aquí hay que hacer una aclaración, a pesar de las responsabilidades que se le adjudican y con razón a Felipe Calderón, también es cierto que los gobiernos del PRI (y el gobierno de Fox) dejaron crecer este problema a causa de la corrupción vivida en sus gestiones, lo que los hace corresponsables del problema que ahora se enfrenta. Ahora, Televisa principalmente, por medio de sus noticieros ha querido crear una sensación de inseguridad todavía mayor a la que se vive y ha querido achacar toda la problemática al ejecutivo, esto naturalmente porque quieren promover a Enrique Peña Nieto como el que va a lograr el cambio y acabará con la inseguridad. Pero el partido de Peña Nieto ha gobernado en los estados que se vive una mayor violencia porque son los que no han hecho su trabajo. Con el PRD la evaluación es desigual, porque mientras Godoy hizo una muy mala tarea en Michoacán, Marcelo Ebrard hizo una gran tarea en el DF.

    Lo cierto es que la gente no se siente satisfecha, y menos aún aquellos que no vivieron una presidencia como la de Salinas y ya no digamos Echeverría o López Portilo. También es decepcionante ver a miembros del PAN como Vicente Fox declinar a favor de Peña Nieto, lo cual es un atentado contra los principios democráticos, y dejan entrever que el PAN no es tan diferente al PRI. Con todo lo que se pueda justificar el PAN es en gran medida responsable de su derrota, si un candidato del PRI puede ganar a través de una imposición televisiva, con cooptación del voto, acarreados, enajenación mental (reflejo de la mala educación de la sociedad) y muchas otras cosas más, significa que el PAN no tocó las estructuras corporativas del PRI. Aunque uno de los aciertos del PAN, la libertad de expresión, ha permitido que movimientos como el de #YoSoy132 pueda manifestarse ya no solo en contra de Peña (que más bien el es parte de la coyuntura) sino de ese sistema heredado del PRI que el PAN no ha querido desmontar.

    No creo que el problema del PAN sea haber sido de derecha o de izquierda, sino que no terminó de limpiar la casa, y las ratas siguen saliendo. Ciertamente una transición dura varios años, décadas, pero de unos años para acá no se han visto ya avances, y lo que queremos todo es un país que avance, no que se estanque (que a fin de cuentas es un retroceso, porque mientras uno se estanque y los demás avancen, se va quedando relegado, y si no veamos a Brasil, Chile, Perú e incluso Argentina).

    Lo malo es que no se ve entre los tres candidatos a alguien que pueda dar ese empujón hacia adelante, el único que podía hacerlo quedó fuera de la contienda por una «pinche encuesta».

  • #Minipost 113. Para los empresarios, Peña Nieto entonces también es un peligro.

    En los empresarios veo que tanto AMLO como Peña Nieto causan mucha incertidumbre, la mayoría de las cámaras empresariales en Jalisco votarían por Josefina Vázquez Mota, incluso la cámara empresarial más importante (Coparmex) prefiere a López Obrador sobre Peña Nieto y si sumamos todos los porcentajes, López Obrador aparecería arriba de Enrique Peña Nieto. Cre0 que en 2012 las cámaras empresariales no quedarán satisfechas.

  • #YoSoy132 y las teorías de la conspiración

    #YoSoy132 y las teorías de la conspiración

    #YoSoy132 y las teorías de la conspiraciónYo en lo particular no he me he unido a este movimiento, tal vez porque no tengo tantas energías como un joven de 20 años, y porque no me veo lanzando consignas contra Peña Nieto y los medios de comunicación, si bien entiendo totalmente el repudio hacia lo que representa este candidato, a mi me gusta colaborar con mi entorno de otras formas, y no porque esté en desacuerdo, sino porque a mí esto de marchar en contra de algo no se me da, no es mi estilo.

    En 1968 Díaz Ordaz imaginó que el movimiento estudiantil formaba parte de una conspiración comunista, al menos Díaz Ordaz mantuvo y defendió su teoría conspiracionista y aun así la historia no lo perdonó ni le creyó. Habían argumentos sólidos para pensar eso porque el comunismo estaba en auge en esas épocas, pero no fue así, lo cierto es que el movimiento no fue comunista, ciertamente si hubieron células comunistas, pero al igual hubo células de la CIA, hubo anarquistas, liberales y gente de otras correientes ideológicas. En 2012 con el movimiento #YoSoy132 vemos que pasa algo parecido, pero no es a título personal de Enrique Peña Nieto, porque mientras el dice respetar las diferentes formas de expresión y entender a los jóvenes, muchos miembros de su campaña y partido se han ocupado en ver como pueden reventar este movimiento, no solo en base a cuanto podía afectar a su candidatura (las posibilidades de que Peña gane siguen siendo altas), sino que será una piedra en el zapato si este llega a la presidencia. A menos que Peña compre un baño portatil para las giras presidenciales.

    A diferencia de Díaz Ordaz se han construido varias teorías de la conspiración para afirmar que este es un movimiento completamente manipulado, el más citado es Andrés Manuel López Obrador, pero los mismos priístas han acusado también a Josefina Vázquez Mota de haberlo organizado, aunque el PAN ha tomado una posición ambivalente, porque si bien Josefina ha aplaudido públicamente al movimiento e incluso lo utilizó para atacar a Peña Nieto en el debate y uno de los coordinadores de campaña de Josefina ha criticado a Peña por negarse a participar en el «debate de los jóvenes» también Ignacio Zavala ha afirmado que este movimiento ha sido cooptado por las izquierdas. Se ha dicho que las FARC están detrás de este movimiento, que es fascista, que Carlos Slim lo organizó, o que fue Camacho Solis, que por su éxito, AMLO lo premió con una senaduría. Cuando existen tantas teorías de la conspiración disimiles es porque o no saben que pasa o están inventando con el propósito de reventar este movimiento.

    Algo es seguro y es que este movimiento de origen es genuino. Es genuino porque para empezar el rector de la Universidad Iberoamericana (UIA) siempre ha confirmado su legitimidad a pesar de las acusaciones de Coldwell, y ha mostrado un apoyo a este movimiento, a lo cual le sugiere, debe de pasar a las proposiciones. Además, no creo que un interés político pueda armar tan rápido un movimiento tan grande, y pueda infiltrarse con tal facilidad a una universidad privada; y peor aún, hacer que 131 alumnos se graben con su credencial para mostrar su adhesión al movimiento, es irrisorio creerlo. En el 2009 de igual forma, cuando surgió el movimiento del voto nulo, se sugirió que este movimiento había sido creado por el PRI, porque al anular las boletas el beneficiado sería el partido que tuviera un mayor voto duro; las acusaciones fueron más tenues porque la oposición a un candidato no era explícita, pero las hubo y lo cierto es que fue un movimiento ciudadano (y no me refiero al partido ese). Incluso tomando en cuenta el movimiento anulista, se puede entender el surgimiento de este, incluso era de esperarse, porque desde el 2009 había ya mucha molestia con la clase política. Es genuino porque desde hace casi un mes antes de este suceso, no se quería que Peña Nieto asistiera a las universidades por temor a que ocurriera esto, en algún momento su equipo decidió arriesgarse y pasó. Las circunstancias hicieron crecer al movimiento, si Coldwell no hubiera afirmado que los manifestantes eran acarreados, posiblemente no hubiera existido esa gota que derramó el vaso. Esa afirmación que fue tomada como un insulto hizo que los estudiantes se prendieran, que otras universidades tanto privadas como públicas se aliaran para manifestarse en contra de un candidato.

    Muchos dicen que como puede ser posible que la gente se manifieste en contra de un candidato, pero en realidad no es la primera vez que ocurre. En el año pasado los peruanos se manifestaron en contra de Keiko Fujimori y contra los medios de comunicación. La derecha peruana dijo que este movimiento era antidemocrático, pero habían razones para manifestarse, Keiko es la hija de Alberto Fujimori, un político que prácticamente destrozó al país, además los medios de comunicación estaban cooptados por los mismos Fujimori y personalidades como Laura Bozzo le daban todo su apoyo al clán. Con dichas manifestaciones lograron que no ganara Fujimori y si lo hiciera Ollanta Humala, quien mantiene en muy buen camino al país inca y a pesar de las acusaciones de radicalismo en las elecciones (algo parecido a lo que sucede con AMLO) se ha comportado como un izquierdista moderado con buenos resultados para este país. El PRI en uno de tantos videos que ha lanzado anónimamente en Youtube bajo la cuenta CinePolaca (que se sabe que es priísta porque en todos los videos se critica a AMLO, a Josefina o a Felipe Calderón) dice que esta fue una estrategia de Luis Costa Bonino, que asesorara a Humala, a Lula da Silva y ahora a López Obrador; y sin pruebas contundentes y verídicas afirma que Bonino organizó las manifestaciones en los dos países, aunque no dice que los dos países vivieron situaciones muy parecidas en lo que concierne a la complicidad de los medios de comunicación con ciertos intereses políticos, y menos dice que a la candidata que se criticó en Perú fue a la hija del infame Alberto Fujimori. Suponiendo que ambas manifestaciones fueron manipuladas como afirma el equipo de campaña de Peña Nieto, entonces hasta deberíamos estar contentos, porque a Perú seguramente no le estaría yendo nada bien con la hija del infame Fujimori, y con esa estrategia lograron que no llegara y le fuera mejor al Perú.

    Ahora, que AMLO o MORENA estén metiendo mano y quieran aprovechar el movimeinto, puede ser posible, y es algo totalmente indeseable. Naturalmente quien se ve beneficiado por este movimiento es López Obrador por la misma coyuntura, una relativa mayoría de los jóvenes apoya a López Obrador ciertamente y algunos lo ven como el mejor escenario para que los cambios se planteén se hagan (entiendo y respeto su opinión, más no la comparto), pero esto no sucedió a raiz del surgimiento del movimiento. Hace casi un mes antes, López Obrador fue recibido en el ITESM Campus Monterrey con gritos de «presidente, presidente», también en todos los ejercicios que se han hecho en las universidades (tanto antes como después del incidente de la Ibero), López Obrador tiene mayores preferencias, y en el peor caso que son las universidades privacas más caras, aparece empatado en primer lugar con Josefina Vázquez Mota ¿Habrán sido manipulados todos los alumnos de todas las universidades? yo de verdad lo dudo. Si bien soy escéptico en ver a Obrador el cambio que necesita México, es natural que los jóvenes si lo ven así por convicción propia y no por que fueron manipulados o coaccionados.

    ¿Tiene riesgos el movimiento? Claro que sí, se puede desvirtuar si los políticos empiezan a usarlo como botín político (aunque aquí es responsabilidad de los integrantes que esto no suceda, si no es que ya lo han hecho), también tiene una natural tendencia a la izquierda, y están más identificados con lo que representa López Obrador que con lo que representan los otros dos candidatos (sobre todo Peña Nieto), pero he aquí el peligro, y donde López Obrador podría sacar provecho. Es válido que coincidan en varias cosas, pero aún así, el movimiento debe de buscar mantenerse totalmente ajeno y que los que simpaticen con López Obrador lo expresen en las urnas. Naturalmente no todos los que forman parte del movimiento tienen simpatías con AMLO, muchos son anulistas y varios incluso detestan al izquierdista, por encima de de Josefina Vázquez Mota inclusive. Este movimiento debe de ser muy inteligente y prudente, sobre todo a la hora de las elecciones, deben mantenerse totalmente al margen de MORENA y todo lo que huela a López Obrador porque podrá perder legitimidad, más cuando los intereses están buscando dividir a dicho movimiento a como dé lugar y peor va a ser si se ponen de pechito. También pienso yo que deberán ir apuntalando a cosas más concretas, dejar de cierta forma ser un movimiento antiPeña o «antiloquesea», y concentrarse en atacar el fondo del asunto, y sobre todo ofreciendo propuestas. Ya demostraron que el movimiento tiene mucha fuerza, esta energía que los logros (como hacer que el debate se transmita a nivel nacional, y que tendrán su propio debate con los candidatos) les dan, deberán de encausarla bien. Ser joven en esta situación es una ventaja, porque por su edad tienen más energía para salir y manifestarse, pero a la vez puede ser un handicap por la falta de experiencia. Esta ingenuidad puede afectar al punto de que terminen a la deriva o bien se vean infiltrados, para lo cual tal vez el apoyo de gente más grande (que por lo que he visto, en cierta medida lo hay) los ayude a encausarse.

  • El Peje no me cuadra

    El Peje no me cuadra

    El Peje no me cuadraCuando vi el segundo debate y vi las propuestas económicas de López Obrador, sinceramente «me saqué de onda»; no necesitó que Josefina lo criticara para sacarme de onda, la verdad a mi no me cuadraban las cuentas. No sé como le iba a hacer López Obrador para sacar 300 mil millones de puros recortes de sueldos de funcionarios públicos, y AMLO casi casi da a entender que este con este dinero impulsaría la economía. Naturalmente con esta propuesta se puso de pechito para que Josefina (e inclusive Felipe Calderón) sacara la teoría de que AMLO iba a quebrar al país. Dos días después el que sería su secretario de economía, el empresario Fernando Turner sale a explicar en que consiste este plan, y al verlo todo explicado ya las cuentas me cuadran mucho más. Ciertamente no soy economista y alguno de ellos nos podría explicar mejor, pero al ver la explicación de Turner me deja un poco más tranquilo con respecto a esto. Aquí la situación que me preocupa de López Obrador no son tanto sus propuestas, sino su lentitud mental y la poca capacidad que tiene para explicar algo, cosa que se vio en el debate. Ciertamente en intervenciones de 2 minutos y medio no puedes explicar de que trata toda tu propuesta, pero si la puedes abordar de diferente forma.

    Por ejemplo, si nos ponemos a analizar el debate, muchas de las propuestas de Peña Nieto son populistas e incluso inviables, como eso de que «si el gobierno no tiene las medicinas que te las pague», o por ejemplo, la propuesta de Josefina de hacer el Internet un derecho universal también es una medida populista porque el gobierno no tiene los recursos para lograrlo. El problema de Obrador es como aborda estas propuestas. Los otros candidatos nada más dicen, AMLO trató de explicar el «como» pero no le salió, se hizo bolas y eso generó incertidumbre entre los que estábamos viendo el debate. AMLO no necesita ser un experto en economía, para eso uno presupone que se debe de rodear de gente capacitada (al parecer así lo está haciendo), incluso se puede ser buen presidente sin estudiar siquiera la universidad (como es el caso de Lula da Silva), pero el problema de López Obrador es que o tiene problemas para decir las cosas, o las dice de una manera que el cree (y ahí estaría en un error porque a los que tiene que convencer es a los indecisos) que vendiendo sus propuestas de forma populachera va a atraer votos pero al llegar al poder no hará exáctamente lo que prometió. Pero es natural que esto genere incertidumbre, al punto que Turner tuvo que ir con inversionistas de Estados Unidos a explicar bien el proyecto para evitar cualquier problema.

    Lo que me preocupa dentro de todo esto es que AMLO no es un buen estratega, López ha crecido por la inconformidad de la población con el desempeño del gobierno y en cierta medida por la personalidad mesiánica que suele mostrar (aunque esto fue más notorio en 2006 que en 2012). AMLO es mal estratega porque en el 2006 no fue al primer debate por «estrategia», lo cual le costó muchos puntos; ahora ha sido quien ha dejado más que desear en los debates. En el primero se concentró en atacar a Peña Nieto y a explicar la teoría de las élites. A muchos no les gustó la posición de AMLO, lo criticaron de poco propositivo, pero en el segundo debate se fue al otro extremo al hablar de todas sus propuestas (cosa que ni siquiera hizo bien) y dejar completamente de atacar, más cuando podía usar ese as bajo la manga llamado «The Guardian». Es un hecho de que está rodeado de muy buenos hombres, e incluso lo ha hecho para tratar de disminuir sus defectos como en el gobierno del DF (y no me refiero a gente corrupta como Ponce o Bejarano, sino otros especialistas de más bajo perfil, pero muy capaces).

    A mi me preocupa la poca capacidad estratégica de López Obrador, y yo creo que un presidente debe de ser un buen estratega, porque con puras buenas intenciones no se saca adelante a un país. A mi parecer AMLO tiene las mejores ideas y parece que es el que hace el mejor diagnóstico del país, pero no nos sabe decir los comos (porque el intentarlo termina siendo un arma de doble filo), y tienen que salir los miembros de su gabinete al rescate. Muchos mandatarios han tenido éxito porque su capacidad estratégica logra opacar su poca capacidad en otras areas que finalmente son delegadas, como el caso del mismo Lula da Silva. Es más, incluso Hugo Chávez es mucho mejor estratega que AMLO (ya que a muchos les encanta la comparación), ciertamente la estrategia de Chávez no va en función de mejorar el país venezolano, sino en perpetuarse en el poder.

    Si llegara AMLO al poder (cosa poco probable, mas no imposible), el éxito de su gobierno radicaría en cuanto se deje asesorar por sus hombres cercanos; el podrá desarrollar sus ideas, y su gabinete aterrizarlas. Si logra delegar bien lo que el no puede hacer, podríamos tener una presidencia más que aceptable, pero si no lo hace y es reacio a escuchar las sugerencias de su gabinete, y si busca implementar sus ideas como las explicó en el debate, entonces podríamos estar en serios aprietos y ahí si, habrían suficientes argumentos para justificar la incertidumbre que genera el tabasqueño. Contra lo que se cree, en el Distrito Federal se dejó asesorar, el manejo de las finanzas si bien no fue excelente, si fue más que aceptable, contrario de lo que se piensa. Gobernar el Distrito Federal no es lo mismo que gobernar un país, y al estar al frente de una nación un presidente debe de ser muy cuidadoso con el manejo de las finanzas, por eso es que entiendo la incertidumbre que genera este personaje.

    Lo malo de López Obrador es que es una persona predecible, como yo mismo lo he mencionado, siento que no está bien, tal vez por su atropellada trayectoria política, por el cansancio; pero creo que todo esto le ha venido afectando a la psique y ese es un problema que debería arreglar en caso de que ganara las elecciones, porque para ser presidente debes estar bien, ya vemos lo que pasa cuando un presidente con problemas (Fox) nos gobierna. También la cuestión de la intolerancia y la cerrazón que muestra preocupa. Evidentemente es una persona más honesta que el político medio (ya para que sus mismos detractores lo digan), así lo hace ver su trayectoria casi limpia de corrupción (no así algunos cercanos), y creo que por esto siente que tiene una superioridad moral y por lo tanto se siente dueño de la razón. Esta posición es contraproducente, porque se podrían tomar muy malas decisiones en aras de la «honestidad valiente».

    Por cierto, hablando de las finanzas del DF, a más de una persona se le vino la mente eso de que «AMLO endeudó a la capital y si llega a la presidencia va a quebrar al país», pero para eso hay que remitirnos a los datos oficiales. En los primeros dos años, si aumentó la deuda del DF, pero a partir del 2003 se mantuvo estable. Si comparamos al DF con otras entidades veremos que hubo varias entidades federativas que tuvieron un mayor incremento en el porcentaje de la deuda que el DF con AMLO, la mayoría priístas, pero también entidades gobernadas como el PAN como Aguascalientes incrementaron su deuda con una mayor proporción que el DF. De hecho del 2000 al 2010 (es decir, sumando el gobierno de AMLO con 4 años de Ebrard) el DF adquirió menos deuda que la media nacional. Curioso que ahora que se hable del riesgo de la ecomomía que implica AMLO ya no se hable sobre este tema, y es que si se quiere explicar como AMLO podría ser un riesgo para la economía, al menos, su gobierno en el DF no se podría utilizar para que este argumento tome fuerza.

    Por eso el Peje no me cuadra, no creo (y nunca creí) que fuera a ser un Hugo Chávez. Pero tampoco entiendo la gran esperanza que este político genera, cuando al fin y al cabo, pertenece al mismo entramado político y al juego de intereses (nada más ver su relación con Slim), AMLO a fin de cuentas es uno de muchos, es también reflejo de la idiosincrasia mexicana, para bien y para mal.