Autor: Cerebro

  • Perdimos a Felipe Calderón ¿Alguna vez lo tuvimos?

    Perdimos a Felipe Calderón ¿Alguna vez lo tuvimos?

    Perdimos a Felipe Calderón ¿Alguna vez lo tuvimos?Posiblemente el 2012 explica el 2006. No quiero naturalmente caer en maniqueísmos donde por consecuencia crea que López Obrador es un mártir ni por el estilo; al igual que sus contrapartes no veo una convicción democrática en él (esto merece otro artículo), pero al parecer no se equivocó en lo que demandaba (aunque aclaro, que bloquear Reforma en mi punto de vista fue una decisión muy imprudente y equivocada). Calderón me ha confirmado lo que pasó en el 2006, y es que un poco antes de las elecciones, ya con las denuncias de Soriana (hecha por el PRD) y Monex (hecha por el PAN), deducía que la posición del presidente frente a lo que pasara podría explicar algo. Si dicho fraude del 2006 hubiera sido un invento de López Obrador, seguramente veríamos a todo el PAN buscando, cuando menos, limpiar esta elección pasada si no es que buscando su nulidad (esto de acuerdo a sus principios doctrinarios democráticos); el problema es que solo una facción del partido lo ha hecho (Madero, y Javier Corral, uno de los pocos muy buenos elementos que quedan y opositor de la Ley Televisa). En Cambio Calderón y sus huestes no solo se han dedicado a legitimar a Peña Nieto (véase cuando Calderón se apresuró a anunciar al nuevo presidente cuando ni siquiera había comenzado el PREP) sino también a dejarle la mesa servida.

    Una muestra de lo que está sucediendo lo vemos en una entrevista que se hizo a dos cercanos a la campaña de Josefina Vázquez Mota, Juan Ignacio Zavala, el cuñado de Felipe Calderón, y Octavio Aguilar, ex coordinador adjunto de la campaña. Si bien las entrevistas se hicieron por separado (si los hubieran confrontado más grave sería el asunto) se nota una total discrepancia. Mientras Felipe Calderón, el cuñado de Zavala, dice que Josefina fue la culpable de la derrota, Octavio Aguilar afirma que Josefina fue traicionada; mientras Juan Ignacio Zavala afirma que con el PRI no va a haber ninguna regresión y que eso solo fue un lema de campaña, Octavio Aguilar afirma que el PRI compró la Presidencia de la República y Josefina en una posición más suave, anuncia un movimiento para evitar el regreso del autoritarismo del PRI (tendríamos que ver su opinión después de lo sucedido en estos días, dado que después de las elecciones se ha mantenido prácticamente desaparecida).

    No solo eso, Felipe Calderón parece buscar acomodarle la presidencia a Enrique Peña Nieto. Durante el sexenio, Calderón favoreció a Televisa en detrimento de otros participantes en las telecomunicaciones (como Carlos Slim); y de paso, pareciera que le dejó todo el carro completo a Enrique Peña Nieto, como ocurrió con el retiro de las frecuencias de 2.5 Ghz a MVS con lo cual el duopolio televisivo se verá beneficiado, ¿O, qué decir del ACTA? esa infame ley que restringiría la libertad de expresión en Internet alegando frenar la piratería que le iba a venir como anillo al dedo al régimen de Peña Nieto. Afortunadamente la Comisión Permanente que sustituye al senado en tiempos electorales la echó abajo.

    La detención de un capo en España, integrante del Cártel de Sinaloa del «Chapo» Guzmán y quienes buscaban hacer «negocios» en esa entidad es muy preocupante; porque Rafael Humberto Celaya Valenzuela es miembro del PRI y ex candidato a Diputado Federal, sino que en su Facebook publicó muchas fotografías con la eminencia priísta, con Joaquín Gamboa, y por supuesto, Enrique Peña Nieto. Extraña que Calderón, el de la «guerra contra el narcotráfico» no haya hecho pronunciamiento alguno ante este hecho, sobre todo porque el combate al narcotráfico fue su bandera presidencial. Curiosas estas discrepancias dentro de un partido dentro de un conflicto post electoral. Uno no hace más que preguntarse si Felipe Calderón le debe algo al PRI. Como a Fox, parece que perdimos a Felipe Calderón, pero me pregunto si alguna vez lo tuvimos.

    Lamentablemente estos hechos no solo minan al PAN al distanciarlo de sus principios doctrinarios hoy tan pisoteados, sino que ya algunos hablan de su desaparición en un futuro no tan lejano, y es que es difícil pensar en un partido fuerte, cuando su diferendo, su ventaja competitiva, que era su ideología humanista y su convicción democrática, se difumina más hasta el punto de dejar de existir.

  • Adiós, Chavela

    Adiós, Chavela

    «Quién supiera reír como llora Chavela.»

    Joaquín Sabina

    Adiós, Chavela

    El domingo, poco antes de la una de la tarde, murió Isabel Vargas Lizano a los 93 años de edad, conocida en México sencillamente como Chavela Vargas. Aunque nació en Costa Rica, fue en este país en donde forjó la leyenda en la que se convirtió, y el que hoy guarda luto por su ausencia.

    Poco después de su fallecimiento, podía leerse en su cuenta activa de Twitter: “Silencio, silencio: a partir de hoy las amarguras volverán a ser amargas… se ha ido la gran dama Chavela Vargas”, haciendo alusión a la canción Por el bulevar de los sueños rotos, que en su honor compuso Joaquín Sabina, después de que su amiga le confesara que era ahí donde residía.

    Todavía a sus 90 años, Chavela volcaba su corazón en los escenarios, con esa voz ronca, aguardentosa y resquebrajada por tantas botellas de tequila que tomó en su vida, las cuales calculaba en más de 1.8 millones. Siempre fue ella misma y nunca intentó aparentar una imagen distinta; cargaba pistolas porque consideraba que se veían bien; se ponía un jorongo porque para ella eso representaba a México; vivía abiertamente su sexualidad, reconociéndose como homosexual en el año 2000, admitiendo el romance que sostuvo con Frida Kahlo, de quien decía fue su gran amor, o viceversa.

    La interpretación de sus canciones siempre fue desgarradora, saturada de pasión, de dolor y de melancolía. Chavela moría en cada frase, por eso sus canciones estaban tan cargadas de vida, porque la dejaba en ellas. Por eso, cuando me enteré que se encontraba grave y su cuerpo poco a poco dejaba de funcionar, no podía comprender que estuviera muriendo, pues fue algo que estuvo haciendo durante su vida entera.

    Amante de la mitología mexicana, impregnó con vida a la muerte, saltando entre ambos mundos a lo largo de los años, durante los cuales siempre resurgía cuando creíamos que ya se le habían agotado las fuerzas, no por nada se escuchaba tan bien de sus labios la canción de Volver, volver.

    Más que enfrentar a la muerte, Chavela siempre la invitó, tanto que prefiero romantizar sobre su transición hacia el otro lado. La imagino abriendo los ojos en un mundo a media luz, dondeLa Catrinade Posadas, elegante y altiva, la conduciría entre crujidos de chantú y crinolina a alguno de aquellos antros que tanto le encantaba visitar. La recibirían de pie, con aplausos y reverencias, mientras algún mesero improvisado le pasa sus lentes oscuros, su poncho rojo y un micrófono.

    Al fondo estaría José Alfredo Jiménez rasgando cuidadosamente su guitarra, saludándola cariñosamente, cantándole: “Y si quieren saber de mi pasado, es preciso decir una mentira, les diré que llegué de un mundo raro, que no sé del dolor, que triunfé en el amor y que ¡yo nunca! he llorado”, oraciones que corearía a dueto Chavela.

    A un lado, entre alebrijes y lienzos pintados de rosa mexicano, estaría Frida Kahlo junto a Diego Rivera, quienes le expresarían el gusto de verla cada uno a su manera, tal vez con un beso y un caballito de tequila. Todo esto entre el murmullo de las conversaciones de los grandes amigos deLa Chamana; Picasso discutiría con Monsiváis sobre la política del más allá, plática a la que se les uniría Carlos Fuentes, invitado obligado, quien reiría a la mención de la brillante aura de la recién llegada, quien tan pronto entrara, comenzaría a inundar con su voz el recinto, cantándole aLa Llorona, presente en el convivio, sobre los acordes del piano de Agustín Lara.

    Porque alguien que haya vivido como Chavela no puede cerrar los ojos y ya, alguien como ella siempre trasciende. La herencia que nos deja esta costarricense que se enamoró de México, al grado de adoptarlo como patria, es el entendimiento que tuvo de la esencia de las y los mexicanos, una melancolía perenne que tradujo en amor a la vida, como el dolor que nos recuerda que seguimos aquí, mientras nuestros grandes mueren para renacer como leyendas. Descanse en paz, Chavela Vargas.

  • La caída de las televisoras

    La caída de las televisoras

    La caída de las televisoras

    Todos sabemos que las olimpiadas y los mundiales son de los eventos donde las carteras de las televisoras se abren para recibir un buen fajo de billetes por parte de los anunciantes. Y es que las televisoras tienen que invertir primero en la compra de los derechos (que cuesta un ojo de la cara) y también deben invertir en la cuestión de logística, tecnología, instalar un set en el centro de comunicación (o como se llame) en la sede del evento. Por eso es que las cosas deben de salir bien, deben de llenar todo lo que puedan de publicidad. Engañar a la gente con la existencia de espectaculares de Marinela en las zonas más importantes de Londres (que a toda luces se nota el uso de computadoras para hacer eso). Necesitan sacar todo el provecho, porque para ellos no existe eso del espíritu olímpico, existe el billete.

    Parece que esta vez no será así, y este fracaso televisivo en el rating, podría ser un síntoma de la caída de las televisoras. Por un ejemplo, Televisa esperaba a 20 millones de personas viendo la inauguración de los Juegos Olímpicos en su señal, pues resulta que fueron 12 millones nada más (casi la mitad); y los programas que se encargan de recopilar los mejores momentos de las olimpiadas como La Jugada Olímpica de Televisa y Pasión Olímpica de TV Azteca (vean la gran creatividad para nombrar a sus programas) tuvieron un rating de 6.6 y 2.8 puntos respectivamente. Por ejemplo, ¿Se acuerdan de la polémica del primer debate presidencial que no sería transmitido por los canales principales?, el debate tuvo un rating de 10.4, el partido de futbol que lo opacaría tuvo 9 y el programa Pequeños Gigantes 17 puntos. Como verán, pues el rating de estos programas olímpicos, no tuvieron nada. Esta es una caída estrepitosa ¿Y por qué es?

    Las televisoras están pagando sus errores. Una de las causas a mi gusto es cada vez el más bajo análisis dentro de estos programas deportivos, los contenidos son un insulto para aquellos televidentes que quieren seguir los juegos, por ejemplo, en TV Azteca algunos conductores de estos programas, ni siquiera son conductores de deportes. Si comparo los clásicos programas de «Los Protagonistas» de José Ramón Fernández con estas cosas, pues la verdad mejor paso sin ver. El argumento de quienes dieron la noticia donde afirman que los televidentes prefirieron ver la televisión de paga si aplica, pero solo en parte. Además no solo fue la señal de paga, sino también Terra que transmite los juegos por Internet (con ciertas fallas en el streaming, pero que resulta mucho más cómodo para aquellas personas que tienen que trabajar). Las televisoras siguen empecinadas en mostrar contenido cada vez más pobre, y es que la sociedad más informada se va alejando más de ellos, y su mercado se reduce a los sectores más desinformados (que conforme estos se vayan informando y teniendo a la mano más opciones, los irán dejando). No es causalidad que Roberto Gómez Junco, a mi parecer uno de los pocos (o el único) que vertía comentarios interesantes decidió presentarle a Televisa su renuncia en medio de los Juegos Olímpicos.

    Creo que esta no es la única razón. Seguramente todo el proceso electoral empañó (con justa razón) la imagen de las televisoras, sobre todo de Televisa, quien ya había hablado de ciertas pérdidas económicas. La imagen de estas empresas seguramente se mermó, más si las cifras del ex canciller Jorge Castañeda donde afirma que el 50% de los mexicanos cuestiona la legitimidad de las elecciones son ciertas (cifras conservadoras a mi parecer). Las manifestaciones, el #YoSoy132, el aberrante sesgo de programas como Tercer Grado que tenía niveles importantes de rating, ya sea porque muchos televidentes lo sintonizaban para burlarse de los «periodistas» o apreciar su cinismo, o bien, ver como se acababan a los candidatos de la oposición (AMLO y Josefina); y muchas otras razones perjudicaron la imagen de esta empresa. Faltaría ver como afecta este «quemón» al Teletón por un ejemplo, campaña directamente relacionada con televisa por el inconsciente colectivo mexicano.

    Lo cierto es que el manejo de la información poco a poco cambia. Cada vez menos gente se postra ante un televisor para que le den toda la información peladita y en la boca: Ahora la gente poco a poco se va acostumbrando a buscar información por sí misma, y en el caso de las olimpiadas algunos sintonizan las televisoras para ver algunos juegos, pero nada más, no esperan que los conductores les digan «todo lo que pasó». Este modelo televisivo poco a poco dejará de ser negocio, y la situación es que por razones que ya conocemos, preferirían en degradar sus contenidos para enfocarse en el sector con menos preparación, que mejorarlos para satisfacer las necesidades de una sociedad más preparada.

     

  • Dejen de quejarse, ternuritas

    Dejen de quejarse, ternuritas

    Dejen de quejarse, ternuritas

    La palabra «ternuritas» ha sido utilizada muchas veces por las plumas priístas para criticar al movimiento #YoSoy132 y todos estos movimientos que no les gustan, porque sabemos de antemano que a muchos les interesa tener una sociedad sumisa, aletargada, conformista. Ricardo Alemán la utilizó, Sergio Sarmiento quien presume ser libertario, de repente se despoja de su ropaje libertariano para escribir en favor del régimen entrante (y es que no se puede ser libertario y priísta al mismo tiempo). Muchos se quejan de los movimientos sociales y los sentencian antes de que se definan siquiera. Estas personas quejumbrosas, que gritan -pónganse a trabajar-, por omisión están dejando de contribuir a la sociedad y están contribuyendo a no solo dejar las cosas como están, sino a la regresión. Que debe haber críticas a los movimientos, ¡por supuesto!, pero por eso mismo uno en lugar de quejarse debería ponerse a ayudar. Afirman algunos que están usando a los jóvenes, pero en caso de que fuera así, no dejan estos de creer que están buscando algo bueno por el país, hay una intención fidedigna en cambiar las cosas. Estas personas que se quejan, con mayor razón deberían ayudar a dichos jóvenes, su experiencia podría ayudar a refinar el movimiento y ayudarlos a llevarlo por un mejor cauce.

    Estarse quejando de las cosas en la sobremesa es muy mexicano, y los motivos de las quejas son las mismas, quesque Salinas y sus crisis, quesque AMLO y sus berrinches, quesque Calderón y sus 60,000 muertos. Salir a la calle y buscar un cambio es loable, puede funcionar, puede que no, pero para que sea lo primero, si estos jóvenes que no solo arremeten contra Peña Nieto (con toda razón) sino que critican el monopolio de los medios entre otras cosas, son apoyados por más gente, gente con experiencia, el éxito será más seguro. ¿Qué Morena quiere meter mano, que el PRI, que X o Y? pues en lugar de quejarse y criticar mejor pónganse a colaborar caray, porque digo, si esto termina influyendo en la historia, preferiría saber que fui de los que trató ser parte de ella, y no de los que se estuvieron quejando. Yo aquí mismo he hecho alguna crítica constructiva a este movimiento, mostrando alguna discrepancia en la forma de concebir algunas cosas, pero mi intención no ha sido desvirtuarlo, sino totalmente lo contrario, buscar contribuir de alguna manera.

    Estas ternuritas quejumbrosas no solo las vemos aquí. Hablando de las olimpiadas, veo que también hay muchas y me molestan, en serio me molestan. Un clavadista tiene una ejecución algo deficiente, no alcanza medalla y ahí van todos -Mediocre, por eso México está como está-, yo reto a estas ternuritas a que se suban a un trampolín y se echen un clavado de triple giro. Peor aún, he escuchado a algunas «ternuritas» criticar a varios deportistas por obtener la medalla de plata y no la de oro. Cierto que a veces la mentalidad juega y nos boicotea, pero al menos en los deportistas veo una firme intención de ir derribando poco a poco esos complejos. Caray, ver a los mexicanos competir de tú a tú con los chinos, deportistas que tienen que sufrir literalmente y a veces inhumanamente para llegar a las olimpiadas tal cual robot.

    La gente siquiera se da cuenta que el problema de la falta de competitividad deportiva ni siquiera reside en los atletas, sino en todo el sistema, que por cierto, con todo y «directivos» han habido progresos en el deporte, basta ver las medallas que ganábamos en los años 80 y 90 comparadas con las que ganamos en el nuevo milenio; hasta los directivos lo hacen ya «un poco menos peor». Pero para muchos ellos tienen la culpa de no traerse tantas medallas, si un atleta fracasa, entonces todos lo condenan. Pero eso sí, no toman en cuenta que también los atletas estadounidenses, chinos, surcoreanos, todos llegan a fracasar. Caray, estos deportistas creo que nos ponen un ejemplo de lo que deberíamos ser los mexicanos, y todavía un mexicano ternurita postrado en su sillón, con la cerveza en su panza y rascándose varias partes del cuerpo a la vez, sintoniza Televisa y se mofa de los atletas mexicanos porque no ganan tantas medallas como lo hacen los chinos ¡por favor!. No falta el ternurita que grite a los atletas (que ni lo escuchan porque los ve por la tele) -¡No gasten mis impuestos en las olimpiadas y mejor pónganse a trabajar!.

    Ternuritas también los que se burlan de que Peña Nieto es un ignorante (la afirmación, falsa no es) dado que no sabe mencionar tres libros, y estos tampoco se molestan siquiera en leer un libro por año. No tienen autoridad moral para criticar. Creen que como él va a ser Presidente, tiene la obligación de prepararse, pero ellos no, ellos si pueden ser mediocres, echar la flojera y dejar de prepararse. Luego los que se quejan de AMLO por su acento y ellos ni siquiera saben hablar español, o los que critican a López Dóriga por su infame «Juay de Rito» pero eso sí, nunca han tomado un solo curso de inglés. ¡Dejen de quejarse, ternuritas!.

    Dejen de quejarse, y si me quejo es porque tengo autoridad moral para hacerlo. Critiquen, pero hagan, colaboren, dejen de ponerle el pie a aquellos que sobresalen, dejen esa mentalidad mediocre y tonta. ¡Basta ternuritas!.

  • En México no existe la democracia

    En México no existe la democracia

    Debate político promedio del mexicano (que puede ser visto en Twitter) entre un seguidor de Peña Nieto y otro de López Obrador: -hey, tu eres un resentido social, ustedes no saben aceptar las derrotas, eres un pejezombie y vete a chingar a tu madre-, -¿Yo, pejezombie?, pues ustedes zombienpendejos, jajja imbécil, vete a ver la programación de Televisa-.

    En México no existe la democracia

    Disculpen el uso de malas palabras, pero creo que es necesario hacerlo para describir lo que quiero dar a entender:

    ¿México es un país democrático?, la verdad yo no lo creo. No creo en un México con un gobierno democrático en tanto los ciudadanos no hemos logrado adquirir una cultura democrática. Si los mexicanos estamos tan acostumbrados a vivir por encima de las normas jurídicas, éticas y morales, entonces no debemos sorprendernos que un partido se haya robado las elecciones colocando a lo que es la antítesis de un político, que su adversario esté enfermo de poder, y que esos azulitos traten de acomodarse donde más les conviene (tan es así que no se ponen de acuerdo que unos hablan de elecciones compradas y el regreso del autoritarismo de lo peor otros luchan por ponerle a nuestro próximo querido líder Kopetin-Jung-il el gobierno en bandeja de plata con el ACTA). El sistema de partidos es una broma, desde la derecha hasta la izquierda, son parte de una masa única separada totalmente de la ciudadanía, el poder el poder, el pragmatismo sin sentido por encima de la ideología. Yo no sé si un estado democrático votaría por un candidato tan oscuro y tan… como lo es Enrique Peña Nieto, no lo concibo.

    A mi juicio estas elecciones estuvieron compradas, posiblemente las del 2006 también (cada una de distinta forma). Y de ninguna manera quiero caer en una actitud maniquea muy propia de una sociedad poca acostumbrada a la tolerancia y al debate como es la mexicana; no por pensar que esto es negro, pienso que AMLO es blanco, más bien es gris, pero un gris muy oscuro. No porque López Obrador sea el perjudicado lo hace bueno, ni el salvador; al igual que todos, no tiene una convicción democrática. Y hablando de maniqueísmo, eso es una de las pruebas contundentes para afirmar que México no es un país democrático. Una sociedad que no puede dejar de pensar en blanco y negro y por lo tanto tiende a etiquetar a las personas como algo, como si todos tuviéramos que estar casados con alguna posición política o X o Y candidato. Es lamentable ver por ejemplo Twitter, donde el que no piensa «como tú» es un pendejo, enajenado de Televisa, pejezombie, mocho conservador. Debido a la poca capacidad de crítica y análisis, hay una generalización, donde si voté por el PRI, o soy ignorante, o soy pendejo o veo telenovelas; si voté por AMLO, entonces soy resentido social, admirador de Hugo Chávez. Como si votar por un partido equivaliera a ser eso que critican de los candidatos, es un absurdo.

    Ya se me hacía raro que la «transición democrática del 2000» fuera tan tranquilita; y es que una transición a la democracia debería de doler, y no dolió. Cierto, no se puede negar que hubo algunos avances (más institucionales que otra cosa) con una mayor libertad de expresión y una cierta mayor transparencia heredadas del PAN, pero la clase política sigue igual, se comporta igual, se mueve igual. Por eso es que movimientos como el #YoSoy132 con todos sus defectos y sus riesgos (que yo prefiero que los jóvenes se equivoquen a que no hagan nada), me traen una pequeña brisa de esperanza dentro de este infierno político, de jóvenes que se empiezan a dar cuenta (sobre todo con un candidato que es un insulto para nuestro país) de esta pobredumbre. Poco a poco empiezan a detectar los problemas, y sí, les hará falta profundidad, y sí, alguna de sus soluciones pareciera no ser de las más adecuadas, pero ahí está un primer paso. El #YoSoy132 debe buscar lo que el 68 no fue. 1968 debió ser el año donde comenzara la transición, donde un régimen autoritario pero que hasta antes de ese año había dado resultados en términos económicos (en esas épocas los chinitos nos visitaban para ver como le hacíamos) empezaba a caer y era necesario hacer el cambio (esto equiparándolo con Corea del Sur, que si lo logró hacer).

    México es un motín para unos cuantos. El problema no es el estatismo, el socialismo, el neoliberalismo, el liberalismo social; el problema es que bajo todos esos regímenes el problema continúa. En tiempos de Echeverría, los políticos se hacían rico con todas esas «empresas del pueblo»; llegaron los tecnócratas neoliberales, privatizaron, y los monopolios públicos se hicieron privados. Esa «famiglia política» sigue presente y se adapta al entorno, y así seguirá, aún cuando se aprueben «las reformas estructurales que México necesita».

    ¿Pueden cambiar las cosas? Yo soy positivo y creo que sí, pero va a costar, va a doler, y tendrá que haber sacrificio (no estoy hablando de una revolución con armas). Todo ese historial corruptil, autoritario y paternalista no es genético, es aprendido; hay ejemplos de países que han superado sus propios defectos colectivos. Creo que el primer paso es conciencia, ser conscientes de la situación en la que se está. Falta un cambio de actitud, si queremos democracia, tenemos que ser demócratas todos los días, respetar a aquel que piense diferente, saber que lo natural es que los demás no van a pensar como yo, y en lugar de juzgarlos, podemos intercambiar ideas, debatir. ¡Bienvenida la tolerancia! Tenemos gente que vale la pena, y mucha gente en su vida diaria nos muestra que si se puede. Pero hay que reconocer nuestros defectos como sociedad para lograr salir adelante.

    ¡Cuidado! tolerar no significa tolerar la corrupción, el autoritarismo, la antidemocracia, o a los políticos que ya anteriormente con sus acciones nos han insultado a todos los mexicanos; porque estos ya perdieron la autoridad moral para sentirse agredidos por millones de mexicanos.

     

  • Los mexicanos compitiendo en las olimpiadas

    Los mexicanos compitiendo en las olimpiadas

    Los mexicanos compitiendo en la olimpiadas

    Particularmente no estoy de acuerdo con eso de que solo deberían ir a las olimpiadas quienes tengan posibilidad de ganar medallas. Bajo este argumento, por ejemplo, en las pruebas de atletismo no existirían semifinales y en las finales en lugar de 8, correrían, no sé 5 o 6 atletas. Generalmente van a las olimpiadas un promedio de 100 atletas mexicanos (a veces más y a veces menos), y se consiguen entre 3 y 7 medallas. Un país ganador como Estados Unidos lleva más de 500 atletas y de estos aproximadamente 100 llegarán a ganar medalla; China incluso es más eficiente porque lleva 385 atletas y gana lo mismo que Estados Unidos. Reino Unido por su parte lleva 558 atletas a sus olimpiadas y aproximadamente 70 ganarán medallas. Verán que todos los países llevan a las olimpiadas atletas que pues no tienen la capacidad de contender a las medallas.

    Llevar a quienes solo pueden ganar (tendríamos que llevar a una delegación de 20 atletas cuando mucho) sería contraproducente, porque siempre puede existir la posibilidad de que algún atleta de la sorpresa. Además lo que no se toma en cuenta es que muchos de estos atletas van a foguearse, varios de ellos van para tener mayores oportunidades de éxito en alguna olimpiada ulterior o un mundial de su especialidad. Otros van a mejorar su marca personal, o a romper la marca nacional aunque ello no implique ganar una medalla. Se habla del costo de llevar a los atletas, pero a mí lo que me indigna es que en el desfile de naciones casi la mitad de los que marchan son directivos, que básicamente van a vacacionar. Por ejemplo, en las olimpiadas pasadas, los que participaron en tiro con arco prácticamente no eran considerados para las medallas, pero ahora se obtuvo una medalla de plata y otra de bronce.

    Las medallas de cierta forma nos pueden hablar del potencial de un país, un país que gana muchas medallas generalmente es un país fuerte, pero también muy poblado. Países no muy grandes pero con un muy alto nivel de vida como Noruega u Holanda no están en las posiciones principales, aunque siempre tienen contendientes de primer nivel. También las medallas son una forma de propaganda. En la guerra fría Estados Unidos y la Unión Soviética luchaban por ser el país que se llevara el certamen; también otros países como el Reino Unido, las dos alemanias, y los entonces países comunistas como Rumania, tenían contendientes de primer nivel con este fin.

    En el caso de México creo que el medallero sí refleja la realidad del país; más porque somos un país lo suficientemente poblado para estar al menos en los primeros 20 lugares y no es así. Es un reflejo de la poca promoción del deporte en nuestro país y la capacidad que tenemos que para promocionarlo (muchas escuelas ni techo tienen, y pues menos pueden aspirar para tener infraestructura deportiva). El esfuerzo de las autoridades, instituciones públicas y privadas, inciden en el medallero. Las autoridades jaliscienses (como mencioné anteriormente) de hace algunos años a ahora decidieron apostar al deporte, donde se llevaron varias olimpiadas nacionales consecutivas. Gran parte de las medallas olímpicas ganadas desde ahora son jaliscienses, o si no lo son, se formaron en Jalisco.

    Cierto es también que las características físicas inciden. Los rasgos de nuestros atletas tal vez no son los más favorecidos para competir en natación (hombres blancos y altos) o en pruebas de velocidad (hombres negros) aunque en este último hemos tenido exponentes como Ana Gabriela Guevara. Pero en otros deportes la fisonomía no es motivo para justificar las pocas medallas que obtenemos en los deportes. Si pensáramos en llevar a las olimpiadas solo a aquellos que «se cree» pueden ganar medallas, entonces tendríamos todavía menos medallistas a largo plazo.

  • Minipost #117 Friedrich Nietszche y la Liga X

    ¿Quieren entender el eterno retorno de Nietszche? Solo háganse fanáticos del futbol mexicano. La historia siempre se repite, cada año la liga es el mismo futbol «ternurita» de siempre; las televisoras manejando la liga, partidos aburridos o si son divertidos, por los errores defensivos. Con la selección mexicana el eterno retorno sucede cada 4 años, todos se emocionan, se esperanzan, y siempre caen en octavos de final. No necesitan leer todo el «Así Habló Zaratustra», mejor escuchen hablar al «Perro» Bermudez, a Javier Alarcón y duérmanse un rato con nuestro tan querido pero chafita futbol.

  • De Soriana a AMLO y luego a Atenco, violencia injustificable siempre

    De Soriana a AMLO y luego a Atenco, violencia injustificable siempre

    De Soriana a AMLO y luego a Atenco, violencia injustificable siempre

    En Monterrey hace algunos días algunos «vándalos» arrojaron bombas a Soriana, pudieron ser simpatizantes de AMLO enojados por la participación de esta cadena en la compra de votos, pudiéramos aventurarnos a pensar que fue un autosabotaje de los tricolores para decir que López Obrador está usando la violencia o para incriminar al #YoSoy132 y decir -ellos fueron, los estudiantes están manipulados, son violentos y quieren sangre-, Podemos hacer muchas teorías en tanto no existan pruebas contundentes (porque no las hay), pero algo es muy cierto, la violencia sea como sea es injustificable, y solo se justifica como un mecanismo de defensa cuando uno sufre una agresión, valga la redundancia, violenta. Lo que si sabemos es que en Chicoloapan, unos perredistas cerraron una tienda de Soriana por tres horas (los compradores no pudieron salir) porque Gerardo Cervantes argumentó fraude en su derrota contra el PRI. Ciertamente no hubo violencia física pero el que se les haya prohibido la libre circulación a 300 compradores no se puede justificar de ninguna manera.

    Los ánimos lamentablemente están muy caldeados. Y dentro de esto hay muchos factores que forman parte de esto. Yo pensaba antes de las elecciones que mucha gente ya no se iba a aguantar a usar el pacifismo (ni aunque se los dijera AMLO) en caso de que existieran serias dudas sobre el resultado o el proceso (que cabe mencionar que ahora no solo son los seguidores de AMLO quienes dudan de la legitimidad de Peña Nieto). Para mi sorpresa hasta la fecha no había ocurrido así, y es más, estos sucesos que mencioné (que no tenemos la capacidad de atribuirlos a alguien) han sido la excepción y no la regla. En otros países, posiblemente hubieran escalas de violencia mayores, pero en México no los ha habido, los manifestantes, sean afines a AMLO o no lo sean, hasta la fecha han mostrado prudencia, y sus actos catársicos solo se han limitado a gritar consignas en contra de Peña Nieto, llevar pancartas, hacer cercos, cuando en otros lados hubiera dado para más. De todos modos estos hechos aislados que mencioné al principio se deben de condenar y castigar, sean perredistas, inadaptados, priístas, lo que sea.

    Aunque sean falsas las acusaciones que se le imputen, López Obrador tiene la obligación de buscar en la medida de lo posible, que no se genere ningún acto de violencia. Creo que si bien Soriana sería de alguna manera cómplice en esta compra de votos, es poco prudente lanzarse directamente contra esta empresa, que a fin de cuentas ofreció un servicio que consistía en generar monederos electrónicos, pero ellos no se encargaron de comprar los votos. Tanto el papel de AMLO como el papel que Soriana ha tomado, han sido imprudentes, y más que calmar las aguas, podrían generar lo contrario.

    Yo en cierta forma vi peligrosa la asistencia de #YoSoy132 a la convención de Atenco. En lo particular, el SME no se me hace una organización pura, ajena a intereses, y dado que es un sindicato que fue creado en sus inicios para manejar intereses (así han sido todos los sindicatos nacientes en épocas del PRI) pienso que es riesgoso tener una alianza con ellos. También lo es con los agraviados de Atenco, en este caso no existe el problema del SME, pero estos en cualquier momento podrían actuar violentamente, porque digo, ¿Si tu mujer hubiera sido violada por los policías del Estado de México, o tu hijo hubiera sido asesinado, no te quedarías con las ganas de «darle en la madre» al presidente electo que fue cómplice cuando menos de lo sucecido? Afortunadamente a medias, #YoSoy132 no se suscribió a todos los actos, y en sus asambleas decidieron solo participar en aquellos actos donde hubiera una mayor civilidad (descartaron por ejemplo, los bloqueos a casetas). #YoSoy132 tiene que tener muchísimo cuidado, riesgos de infiltración o de que los usen para intereses ajenos hay muchos. Ellos mismos han afirmado varias veces que la Morena de AMLO se ha tratado de meter, o los han tratado de invitar a unir fuerzas (a lo que comentan que se han negado). Esta es la parte donde el idealismo de la juventud corre riesgos, y pienso, es necesario que otros agentes ajenos a intereses se unan (gente mayor con más experiencia, maestros, etc).

    Hasta ahora, en su generalidad, creo que los opositores a Peña Nieto han mostrado civilidad. Y ciertamente se puede perder la paciencia con un político responsable de las muertes y violaciones en Atenco.  Así deberán mantenerla, y no solo eso, creo que es hora de ir encausando sus emociones hacia actos más concretos, y por ende, más constructivos, elaborar un plan para una reforma educativa de fondo es un buen ejemplo, sobre todo porque muchos docentes apoyan a este movimiento, también el asunto de los medios de comunicación (aquí si han avanzado más). Es casi un hecho de que Peña Nieto tomará la presidencia y será imprescindible que cuiden su movimiento, para que desde una segunda oposición, se logren avances en diversas materias.

    Por cierto, muchas personas afines a Peña Nieto han mostrado su molestia por las «agresiones» que sufre el candidato (que ninguna de estas ha sido violenta), y afirman que en ningún país habían existido manifestaciones contra un candidato. Primero, los políticos y quienes están detrás de ellos son responsables de sus actos, si un político fue responsable de lo sucedido en Atenco, si hace x o y cosa, si representa esto u otro; es natural que la gente lo repudie, repudio que proviene del miedo que tiene un sector de la población a su llegada. Segundo, no es el primer caso en que la gente se manifiesta contra un candidato. En Perú hace un año ocurrió lo mismo con Keiko Fujimori (quien conozca al clan Fujimori, sabe el por qué de la existencias de las manifestaciones), y no nos vayamos más lejos, en 2004 los estadounidenses se manifestaron en contra de la reelección de George W Bush (aunque era presidente, era candidato a la vez), cierto no hubo tantas marchas (aunque sabemos que cuando George W Bush visitaba cualquier país de Europa o América Latina, habían maniestaciones multitudinarias en su contra), pero sí se hizo costumbre que la gente se burlara de él (vaya, algo no tan común en los EEUU) e incluso, artistas sacaron canciones o incluso discos en contra de George W Bush. Los que me vienen a la mente son Pearl Jam con la canción Bushleaguer, donde su cantante principal Eddie Vedder usaba una máscara de Bush en sus conciertos, la pateaba y le tiraba alcohol, o bien el grupo Green Day quien nombró a su honor, su album «American Idiot».