Autor: Cerebro

  • Mirreyes en Irán

    Mirreyes en Irán

    -Mi Papaloy, viajé a París, a Inglaterra, a todo el mundo con el dinero de mi papi. Pero Irán es como una Disneylandia para mí. Lo que se me hizo raro es que todas las lobukis tuvieran velo.

    Mirreyes en Irán

    Hace unos días platicaba con mi amiga Patricia sobre el patriarcado y la dominación del hombre sobre la mujer. Ella es especialista en temas de equidad de género, y me comentó puntos de vista interesantes que yo nunca había contemplado. En las comunidades donde el patriarcado es más fuerte, los hombres suelen ser excesivamente varoniles, es algo prohibido mostrar sus sentimientos porque es visto como un síntoma de debilidad (aunque técnicamente en muchos casos no es así), el orgullo y el poder son algo que los varones deben de buscar, deben adquirir un honor (aunque Schopenhauer decía que el honor no se adquiere, sino es algo que ya se tiene y que se puede perder; por el contrario de la fama, que se adquiere), por eso, lo femenino y por ende, lo considerado débil, se desprecia; y más si hablamos de un joven que muestra sus sentimientos o ya no digamos un homosexual que rompe totalmente con el esquema patriarcal.

    Yo alguna vez conté que estuve en una escuela del Opus Dei, y las prácticas patriarcales se notaban. Por ejemplo, los «abusones» no eran muy castigados por los maestros, a menos de que la agresión fuera muy fuerte (golpes fuertes por un ejemplo), los que sufrían el Bullying terminaban siendo más mal vistos porque reflejaban, debilidad. Es curioso que en una institución ultraconservadora, te aplicaban una sanción más fuerte por contarle a tu amigo de sexto de primaria que los papás tenían relaciones sexuales para tener hijos, que por insultar y denigrar a un compañero. El puro hecho, de que la institución fuera de puros hombres, explica mucho las cosas. Explica una visión anticuada de la humanidad que ya no funciona y no debería funcionar. El hombre aprende a ver a las mujeres como objetos. En esta escuela era más constante la pornografía que en una escuela mixta. En una escuela como esta, un hombre se atrevía a gritarle a una mujer en la parada del camión «dame tu falopio» (tomando en cuenta que nos estaban enseñando los órganos genitales de las mujeres), la mujer salió más «cabrona» y al jovencito de 13 años le rompió la nariz y lo dejó ensangrentado.

    Los llamados mirreyes son un ejemplo de ese patriarcado. Ese modelo de joven machista, vestido a la moda de una forma en que resalte su masculinidad, aquel que trata de basar su orgullo en las conquistas amorosas (sexuales y/o genitales) y las posesiones materiales. En México tienen como ejemplo a seguir a Luis Miguel y a Roberto Palazuelos (eso dicen). Buscan verse bien, cuerpos fuertes, atractivos, lentes oscuros, ropa de moda, camisas desabrochadas a la espera de conquistar y seducir mujeres o «lobukis» como estos les llaman. Y es curioso porque revisando unas fotos de Iran, sociedad patriarca por excelencia, me doy cuenta de que los hombres no llevan túnicas ni vestimentas tradicionales, no, están más occidentalizados de lo que creemos, veo a un joven iraní, que por el influjo de la globalización ha occidentalizado su vestimenta; veo a un joven iraní y veo a un mirrey. Fornidos, camisas ajustadas, lentes negros, pantalones de mezclilla ajustados, peinado muy bien delineado, y si tienen barba, con mayor razón. Mientras aquí esa combinación es una de tantas, allá pareciera que hasta es igual de obligatorio que el velo en las mujeres.

    Las mujeres no parecen tan «agachadas» como uno podría pensar, pero sus vestimentas también nos hablan de una sociedad patriarcal. Patricia me decía que uno de los rasgos de las mujeres en una sociedad de este tipo, es que debe verse «muy bien» (y lo recalco), debe sonreír con mesura y ser «prudente» al hablar. Las iraníes están también occidentalizadas, sus velos incluso son «fashion», pero su vestimenta pareciera que debe de ser impecable, deben de verse atractivas (claro que por la represión que viven, no pueden enseñar ni «chichi» ni «pompi»). Parece que en Irán las mujeres viven para los hombres, se visten para ellos (y no es que aquí no pase esto último, es que allá es más marcado).

    Esta imagen contrasta con la que se vive en algunos países como Estados Unidos y varios países de Europa, donde si bien también existen las modas (de ahí las copian los mirreyes iraníes) y una amalgama de opciones para vestir, la gente viste de una forma más relajada, más casual, menos pretenciosa; y donde comentaba, este tipo de vestimenta tipo «mirrey» es solo una de varias que se encuentran en la calle, o se ven más bien en algunos tipos de lugares como los antros. En países donde el machismo prevalece, esa vestimenta se convierte en la casual, donde el hombre debe presumir su virilidad, su orgullo, su poder, su puesto en la sociedad.

    Y vaya que los iraníes a pesar de haber sido incluídos en el «eje del mal» por George W Bush, están muy occidentalizados, pero las modas están supeditadas al régimen patriarcal en el que viven, se visten como occidentales pero pueden tener muchas mujeres. Caray, creo que mi escuela del Opus Dei se queda chiquita ante eso.

     

  • #YoSoy132 ¿Pues donde están?

    #YoSoy132 ¿Pues donde están?

    La democracia mexicana tiene un serio problema con los Juegos Olímpicos, las manifestaciones terminan donde los juegos comienzan.

    #YoSoy132 ¿Pues donde están?

    No ha muerto, pero empieza a dar signos de moribundez; hace dos meses eran tan fuertes que ni las técnicas disuasivas más agresivas del PRI pudieron afectar al movimiento. Ahora con el «triunfo» de Peña Nieto, el PRI para cuidar a su candidato decidió guardarlo, y solo salió para defenderse de las acusaciones (tanto las sustentadas como las que no tanto, como el presunto zoológico del voto) de López Obrador, cosa que la verdad hicieron mal. Es decir, las intenciones de disuadir a #YoSoy132 bajaron, y curiosamente en ese instante, el movimiento vino a menos. Se decía que no iban a pasar del 1 de Julio, pero al menos duraron un mes más fuertes. Es curioso que la inflexión que separa a un movimiento fuerte con presencia internacional, a un movimiento que se ve cada vez más de capa caída hayan sido las olimpiadas. Es curioso, porque ellos criticaron la influencia de los medios de comunicación monopólicos, pero los Juegos Olímpicos hicieron en parte lo que nunca pudo hacer el PRI.

    ¿A que se debe esto? Se podrán inventar muchas teorías de la conspiración. Pero en gran parte creo que nuestro hábito de no pensar a largo plazo muy común de los mexicanos fue una de las variables que debilitó al movimiento creado por los estudiantes. Cierto que cuando el movimiento no tenía ni un mes, los detractores les criticaron de no tener todo un programa armado, exigiendo a unos estudiantes como si su movimiento llevara varios meses. Ahora si se podría hacer este reclamo con justa razón, porque no hay propuestas concretas sobre las demandas que hacen.

    #YoSoy132 se ha concentrado tanto en Peña Nieto que se han olvidado de atacar el problema de raíz que permite que una televisora pueda decidir quien será el próximo Presidente de la República. Ciertamente no se puede olvidar el cochinero que fueron las elecciones, y es prudente realizar acciones que al menos dejen en evidencia a aquellos que participaron en él. Pero también es cierto que ante el inminente fallo a favor de Enrique Peña Nieto, será muy difícil cambiar las cosas en esta cuestión, pero aún así se podrá ir construyendo ciudadanía. Yo estoy convencido de que Peña Nieto puede ser un peligro para México, pero esto también va en función del papel que juegue la oposición. Si la oposición es fuerte, se puede generar un equilibrio e incluso se pueden generar avances «a pesar de Peña Nieto», de lo contrario se les dejará hacer lo que quieran a sus anchas.

    La marcha contra la imposición de Peña de este fin de semana (que no solo está compuesto por el movimiento #YoSoy132) solo tuvo 5000 asistentes, cuando antes se hablaban de entre 40,000 y 100,000 personas en el Distrito Federal; esto se le puede atribuir al cansancio. Pero lo que me llamó mucho la atención, es que este movimiento no tuvo ningún posicionamiento ante el conflicto de MVS que atañe directamente a la democratización de los medios; no termino de entender la displicencia ante la decisión de retirarle la concesión de los 2.5 Ghz que muy posiblemente le serán entregados a Televisa. Esto porque esta decisión podría concentrar más el poder del duopolio, y porque a todas luces, esto es un favor de Felipe Calderón a Peña Nieto, con lo cual este último podrá tener más control sobre las telecomunicaciones (y viceversa, sabiendo que Peña Nieto llegó allá gracias a ellas). #YoSoy132 ¿Dónde están?

    Si habría que tomar un punto de inflexión fueron, como dije, los Juegos Olímpicos. Hasta el día de la inauguración, el movimiento que decidió hacer un cerco fuera de Televisa, se veía fuerte. Pasaron las dos semanas de las olimpiadas y todo cambió. Y creo que parte también viene porque ya era tiempo de ver propuestas. Más que hacer un contrainforme del gobierno de Calderón, debieron aprovechar el tiempo para realizar propuestas dado que en septiembre entrará la nueva legislatura al congreso. Y la coyuntura haría que fuera más fácil incidir. Un PRI totalmente necesitado de legitimidad, un PAN que está en el fondo y que necesita resurgir, y una izquierda (cuyas propuestas son más parecidas a la del movimiento) que está esperando a que AMLO no meta la pata para llegar fuerte e ir construyendo para buscar la presidencia en el 2018. En este escenario a ningún partido le conviene la cerrazón y habría más posibilidades de incidencia.

    Cierto que hay una gran desconfianza en todos los partidos políticos, pero el buscar reformas donde se le de más fuerza a la ciudadanía hará que los partidos tengan que cambiar de posición. Deberían haber ya propuestas para una reforma en cuestión de medios de comunicación. Otra que urge y que es una reforma que «México Necesita» es la educativa. Y por último, una reforma política y electoral de fondo. Incluso en el PRI con Manlio Fabio Beltrones como líder de su bancada en la Cámara de Diputados, podrían haber esperanzas, porque si algún priísta dentro de todas las «sátrapas» que hay dentro de ese partido, se ha molestado en presentar reformas que coadyuven en el mejoramiento de la democracia, es él; y así lo buscó como semador. El no hacer nada en cuanto a buscar la incidencia en la toma de decisiones, provocará lo que tanto se critica, que los partidos terminen trabajando para sus propios intereses.

    El movimiento todavía tiene posibilidades de sobrevivir, y por tanto tiene que replantearse. Después del fallo que se emitirá en menos de dos semanas para calificar la elección, deberán buscar reformar el sistema de fondo. Si la linea después de eso es seguir pensando en que se puede dar marcha atrás al «triunfo» de Peña Nieto, será suicida.   Incluso esa postura es la que ha desanimado ya a muchas personas, porque saben que si solo viven de ella, al terminar el proceso electoral, los condenará a su desaparición. El movimiento parece vivir algo similar a lo que vive Felipe Calderón con la «guerra contra el marco», se enfocan en las acciones correctivas, pero no en las preventivas. Y solo enfocándose en estas últimas se podrá evitar que se pueda a repetir este proceso vergonzoso, de lo contrario el PRI en el 2018 podría pensar en… Eduardo Verástegui, o Justin Bieber… o Lady Gaga.

    El movimiento tiene la opción, pasar a la historia o ser una mera anécdota. Para lo primero hay que construir y crear ideas. Aún así a veces es difícil. En España el 15M propuso, creó pliegos petitorios, y aún así les ha costado mucho trabajo. Si en México no se hace, creo que ya sabremos cual será el resultado.

  • El País de Uno – Denise Dresser

    El País de Uno – Denise Dresser

    El País de Uno - Denise Dresser

    Calificación: 4 de 5

    Me tardé en comprar este libro, en parte porque la primera mitad de este año tuve mucho trabajo y también muchos gastos. Me hubiera gustado leerlo antes para convencer a mucha gente de que lo leyera antes de emitir su voto. Hace un año comenté que el libro de El Perfil el Hombre y la Cultura en México, de Samuel Ramos, parecía una terapia psicológica; aunque en este caso sería más freudiano (con esto de que a los psicoanalistas les encanta recordar el pasado). Pero en el caso de El País de Uno de Denise Dresser me parece más bien como cuando uno va por primera vez con esos psicólogos que son efectivos, y más que recibir palmaditas en la espalda, te dicen tajantemente, sin eufemismos, que estás en el hoyo, te desmenuzan y te ubican en tu propia realidad.

    El libro es confrontativo, a algunos les parecerá algo pesimista o incluso amarillista para sus detractores, pero creo que el libro es necesario. Ciertamente para quienes nos gusta informarnos seguidamente de la política y hechos sociales en el país, y quienes estamos acostumbrados a leer a Denise Dresser, el libro podrá parecer algo «elemental», porque habla de cosas que ya hemos escuchado. Pero aún así creo que es uno de los mejores compendios que he leído en los últimos años, donde se da una crítica dura, si muy dura, pero constructiva e incluso propositiva de lo que se vive en nuestro país.

    Algo que es de agradecer y que hace falta no solo en los ciudadanos, sino en muchas plumas incluso; es que Denise Dresser no toma partido de ningún partido o personaje político y logra hacer un análisis desde afuera. Con un perfil cercano a la socialdemocracia (donde habla de un capitalismo llevado bien a cabo en conjunto con políticas de redistribución de la riqueza, aunado a esto las libertades sociales) logra hacer un buen análisis crítico de cada uno de los personajes. Si, posiblemente ha sido más dura con el PRI y Peña Nieto (equivocada no está), pero también lanza críticas duras a López Obrador y Felipe Calderón, críticas hechas desde la razón y no desde el fanatismo, o el amor a una bandera política. Denise Dresser logra ir a lo profundo, pone en evidencia las carencias del país, busca generar conciencia en la ciudadanía de los problemas que se viven, pero además la invita a combatirlos.

    Denise Dresser ha vivido algún tiempo en Canadá y Estados Unidos. Esto sin lugar a dudas le ha ayudado a poder hacer un contraste entre la situación política y social de un país desarrollado y uno subdesarrollado como el nuestro. Esta experiencia le ha ayudado a detectar con más facilidad los problemas que vive el país, porque para muchos de nosotros, varias prácticas tanto sociales como políticas nos parecen normales cuando en realidad terminan siendo nocivas. Dresser ha sido una dura crítica de Carlos Slim y de los monopolios, lo cual se constata en su libro. Es crítica de la corrupción, del rentismo, de la opacidad, del tráfico de influencias; y si para eso cabe criticar a Peña Nieto, o a López Obrador, lo hara.

    Al final, después de toda la catarsis que habrá provocado al lector, propone diez puntos para cambiar. Algunos me parecen muy directos y atinados, pero en algún otro sentí como si la autora del libro me dijera que tengo que creer lo que ella cree, que bien lo puedo compartir; pero también creo que sería más fructífero dejar que la gente haga su propio análisis de las cosas. Aún así, siendo la parte propositiva menos del 2% del libro, es efectiva y logra cerrar bien su obra, donde deja una sensación al lector, de que puede hacer algo a pesar de los grandes problemas de México.

    Es libro es ampliamente recomendable, y debería estar en la biblioteca personal de aquellos que quieren preocuparse por el rumbo del país. El libro también es una síntesis de sus pensamientos y de todo lo que ha expuesto durante su trayectoria. Hace un mes cuando lo compré era difícil encontrarlo físicamente en librerías, pero puede ser fácilmente adquirido por Internet en Ghandi.

  • #Minipost 119 Crisis eterna y endémica

    No sé por qué en México, siempre, desde que tengo uso de razón, la gente dice «es que la situación está difícil». Como si México estuviera en una crisis eterna. Cuando haces negocios, cuando quieres comprar algo, la afirmación ahí está: -quesque la situación en México está muy difícil-. ¿Qué tendría que pasar para que la gente diga «las cosas van bien»?

  • ¿Por qué no derrumbamos espectaculares para que se vean los árboles?

    ¿Por qué no derrumbamos espectaculares para que se vean los árboles?

    El exceso de espectaculares y el derribe de árboles para su mejor efectividad no son un ejemplo de una economía dinámica, son más bien ejemplo de una sociedad bananera.

    ¿Por qué no derrumbamos espectaculares para que se vean los árboles?

    Pareciera que para muchos empresarios (relacionados muchos con los anuncios publicitarios), la ecología es algo que no existe. Naturalmente en su visión librecambista, donde lo que es bueno para los negocios es bueno para la sociedad, si un árbol estorba a la visibilidad de un espectacular, o al letrero de un Oxxo, entonces hay que derribarlo. Porque hay que darle prioridad al «desarrollo económico» sobre el balance armónico de la naturaleza (que no genera ingresos). De por sí, el exceso de espectaculares en las ciudades hace ruido, genera contaminación visual. Ahora el que derriben árboles para que estos se vean, la verdad que representa un descaro. Seguramente este tipo de empresarios se justificarán diciendo que quienes los que los critican son «ecologistas radicales, opositodos, ecomarxistas rojillos comunistoides totalitarios, y que se pongan a trabajar».

    Pero es que bajo esta forma de pensamiento donde se privilegia a la economía sobre la armonía, es que se ha logrado que nuestro entorno se desgaste. Lo peor es que para el asunto de los espectaculares existen alternativas, una campaña publicitaria creativa puede no solo generar más posicionamiento de marca en las empresas, sino puede conjugarse con el respeto a la naturaleza y al medio ambiente. En México existe la falsa creencia de que por más se exponga una marca, más posicionamiento y por ende mayores ventas generará, persiste la falsa creencia de la cantidad sobre la calidad, lo vemos en los espectaculares colocados en las avenidas, en los uniformes de futbol llenos de publicidad tal cual Sección Amarilla. Quienes hayan viajado a Estados Unidos (y lo pongo como ejemplo por ser la meca del capitalismo), se darán cuenta que no existe tanta saturación publicitaria. Incluso en lugares donde esta abunda por la naturaleza del lugar (Times Square por ejemplo), podrán ver que esta, está colocada de una manera en que no contamine tanto la mente de quienes la ven.

    Si nos vamos a lugares como Europa veremos una mayor restricción de este tipo de anuncios. En España se prohibieron los espectaculares en las carreteras, solo permitiéndose el famoso toro de Osborne (anuncios que también existen en las carreteras mexicanas) por considerarlo emblemático. Pero parece que mientras los otros países buscan una mayor armonía respetando su entorno y medio ambiente, en México damos pasos para atrás. Si en un tramo de un kilómetro hay tres espectaculares, la marca anunciada en cada uno de ellos tendrá menos posicionamiento que una sola marca anunciada en un espectacular en dicho tramo. Eduardo Muñoz Díaz, representante legal de la asociación civil Empresarios en Publicidad Exterior, afirmó que lograron «bajar» 300 espectaculares porque convencieron a los empresarios de que entre menos anuncios hubiera, más se valuarían sus marcas. Pero para otros, tanta es su ansia por ser vistos, que los árboles son vistos como enemigos, los cuales se deben derribar en aras del posicionamiento de marca y el «buen comercio».

    Estas empresas publicitarias como Vendor o Expo Graphics, buscan que ningún objeto estorbe la visibilidad de sus espectaculares, para poder valuar bien la renta de sus espacios a las empresas, porque por más visible es el anuncio, más posicionamiento genera y por lo tanto debe de ser más caro. Por esta razón también estas empresas se pelean los mejores lugares, sin importar la contaminación visual que estos generan, sin importar si estos arruinan la visibilidad de la ciudad, y sin importar si con esto se atente a la naturaleza, la cual no genera utilidades a las empresas.

    Por eso sería mejor idea derrumbar los espectaculares para que se vean los árboles. Que las empresas busquen alternativas más modernas y más frescas para anunciarse. Es importante el involucramiento de la ciudadanía, porque de esta manera, las empresas que sean cómplices de estos ecocidios serán señaladas, como lo hicieron varias organizaciones civiles en Guadalajara, después de que estas empresas fueran parte de la tala inmoderada de árboles, y quienes se posicionaron ante este penoso evento. El resultado fue que estas empresas quedaron exhibidas ante la opinión pública, y por lo pronto los anunciantes están pidiendo una explicación a los dueños de los espectaculares, dado que esta exhibición puede perjudicar su marca.

  • El insulto de los políticos a los ciudadanos ¡Ya Basta!

    El insulto de los políticos a los ciudadanos ¡Ya Basta!

    Róbame, róbame mucho, como si fuera este sexenio la última vez.

    El insulto de los políticos a los ciudadanos ¡Ya Basta!

    Mientras Felipe Calderón cacarea que nuestra democracia va creciendo (para ellos democracia es meter el papelito en las urnas una vez cada seis años y si bien nos va), yo veo que los políticos (de todos los partidos) se burlan de nosotros. En lugar de sentirse privilegiados por tener la resposabilidad de conducir este barco llamado México, se sienten privilegiados por todos los beneficios personales mientras a nosotros nos ignoran. Ah, pero sí, es democracia,¿Los ciudadanos ya elegimos?.

    Primer Acto: En esta creciente régimen democrático veo que todos los coordinadores al senado son plurinominales, y no solo eso, son las peores fichitas que pudieron traer algunos partidos. El PRI se trae a lo peor del salinismo, Emilio Gamboa. El PT trae al peor lastre que tuvo AMLO (el solo invitarlos con los «progres» fue un absurdo y una incongruencia total) Manuel Bartlett, el de la caída del sistema del 88. El PVEM pone al Niño Verde, y el PAN, para que Calderón tenga peso en el partido, pone sí, a Cordero, tan inocente, que no sé que va a hacer con todas esas sátrapas. Sí, todos plurinominales, no electos por el pueblo, gente que mama de la ubre del presupuesto.

    Segundo Acto: A José Woldenberg, anteriormente admirado por colaborar en la creación del IFE (y que no puede justificar su senilidad tipo Fox o AMLO en su edad) se le ocurre decir que las elecciones fueron totalmente limpias y auténticas, ni espacio para decir que hubo algunas «irregularidades». Parece que quedó estacionado en el tiempo, o vive en la negación, en no querer aceptar que lo que el ayudó a construir, como que anda empezando a «chafear». Si es el caso (el más benévolo para él) no entiendo como algunos todavía no captan la idea de que para que algo que se construyó siga funcionando, se debe pulir, vigilar, arreglar el deterioro natural que otorga el tiempo. ¿Qué no conoce las leyes de la entropía?. Si no es ese caso, Woldenberg entonces nos está insultando. No sé con que cara va a llegar con todos los ciudadanos que presenciaron y son testigos de la compra de votos ya sea en efectivo o con las tarjetas de Soriana.

    Tercer Acto: La líder del SNTE, Elba Esther Gordillo, un espantoso monstruo creado por Salinas, alimentado por Calderón; la responsable de la calidad educativa del país, vuelve a mostrar su ignorancia. No entiendo como alguien que debería tener ya aunque sea nociones de pedagogía. Caray, que diga «2 mil 35 mil maestros» es que no sabe contar caray. Digo, en México hay gente suficientemente preparada y capacitada para dirigir la educación como para que tengamos que soportar este lastre, que a como veo, podría ser la mentora ideológica, cultural y filosófica del Presidente Electo.

    ¿Cómo se llamó la obra?: Los ciudadanos somos insultados por los políticos. ¿Y saben qué? ¡Ya basta!.

    Post-Data:

    Y hago una acotación, insisto, el que muchos no estemos de acuerdo como se llevaron a cabo las elecciones no significa de ninguna manera que seamos adoradores del Peje. La situación aquí no es AMLO, la situación es la democracia y que es inadmisible para nosotros que ocurran elecciones así. El que estemos de acuerdo (hasta ahora como lo han venido haciendo) con que el PRD esté impugnando no significa que seamos todos perredistas. Simplemente son coincidencias, así como tengo mis serias discrepancias con ese partido y sobre todo con AMLO en muchos otros temas. Hacer la relación directa entre unas «elecciones cochinas» y AMLO implica un reduccionismo tal que nubla la realidad. Y por cierto, para esos que quieren hacer esa relación, y creer que todos los demandantes son adoradores del Peje, y que para defender la «legitimidad» de Peña Nieto, meten en todos sus «argumentos» a López Obrador y a sus cercanos (quesque Monreal es priísta, quesque Zambrano); les voy a traer en estas semanas un estudio que estoy realizando, donde se darán cuenta que no son solo los «adoradores del Peje» quienes consideran estas elecciones fraudulentas.

  • Las Pussy Riot y Vladimir Putin

    Las Pussy Riot y Vladimir Putin

    Curiosos los rusos, vivieron décadas de dictadura comunista, y cuando la URSS se desintegró, la «transición democrática» quedó a medias. No solo eso, parecen regresar (al menos en el aspecto del autoritarismo) atrás. Las privatizaciones (necesarias al abandonar el comunismo) se hicieron «con las patas», a discreción, y unos pocos se volvieron multimillonarios. ¿A quien se parecerán, excepto en lo comunistas, los rusos?, me suena, me suena.

    Las Pussy Riot y Vladimir Putin

    Casi todos los rusos que he conocido, ya sea en persona (maestros de gimnasia que huyeron de la URSS) o lo que sea, se llaman Vladimir. Cuando iba en la preparatoria, fui a la tienda en la hora del recreo, y vi un periódico donde anunciaban que Vladimir Putin iba a relevar a Boris Yeltsin; lo primero que pensé fue que acá de este lado del charco, al nuevo presidente de Rusia lo iban a agarrar de bajada. Nunca había escuchado ese grupo de Pussy Riot, a cuyas integrantes, Madonna, Paul McCartney y las Red Hot Chilli Peppers tratan de defender; y ya sé por qué nunca las había escuchado, la verdad tocan bien mal, y la canción con la que se treparon a un púlpito a tocar su «punk», está bien fea. Y eso que hablamos de Punk, un género no muy difícil de tocar.

    Vaya que pararse en una iglesia a cantarle sandeces a Putin, es algo que aquí en México incluso ya sería costumbre. Las monjas salieron corriendo por la música tan estridente (y tan fea), llamaron la atención de la prensa, hasta que aprehendieron a tres de ellas y las sentenciaron a dos años de prisión. Incluso en manifestaciones posteriores para reclamar el «atentado contra la libertad de expresión y el estado laico» (la Iglesia ortodoxa metió todas las manos en este caso), el famoso ajedrecista ruso Gari Kaspárov fue detenido al participar en dicha manifestación.

    Algunos allá lo ven como un «atentado contra las buenas costumbres», pero Putin, que ha sido presidente en tres ocasiones, pues es Putin y con ello todas las críticas que implica. Entró al poder en 1999 y dejó el cargo en 2008 a manos de su títere Dmitri Medvédev, para que terminara en el 2012 y volviera entrar otra vez Putin, quien terminará su mandato hasta el 2018. Para ponerlo de este tamaño, diversas organizaciones internacionales consideran que Venezuela incluso, es un país más democrático que Rusia.

    Rusia es de esos países que no han logrado despegar, aunque los pongan en el BRIC, en no sé donde más, pero lo cierto es que Rusia está atorado por problemas similares a los que tiene México. Históricamente Rusia (y lo que le antecedió) ha sido visto como un patito feo, a pesar de sus innegables aportaciones en las artes, literatura, deportes y ciencia (estos últimos dos bajo el régimen comunista); y parece que lo seguirá siendo, hasta que se den cuenta de que tienen un problema, que la transición a la democracia se quedó a la mitad.

    Por cierto, estoy pensando en formar mi grupo de… Death Metal y pienso ir a la Basílica a tocar rolas en contra de Kopetin-Jung il, quien quiera ir dígame. Posiblemente terminemos en el Reclusorio Oriente.

    Parece que las sacaron de La Academia:

  • El duro camino de Peña Nieto a la presidencia

    El duro camino de Peña Nieto a la presidencia

    Televisa, Luis Videgaray, y Carlos Salinas tendrán una difícil tarea: Poder mantener en buen estado al «títere» dentro de la presidencia. Un hilo que se rompe, un presidente que se cae.

    El duro camino de Peña Nieto a la presidencia

    Es casi seguro que las instituciones darán el fallo a favor de Enrique Peña Nieto, no solo porque las pruebas de López Obrador no son lo suficientemente contundentes legalmente hablando (la compra de votos en cantidad es algo muy difícil de comprobar) sino porque, sin querer llegar a la paranoia, veo un sesgo de las «instituciones» a favor de Peña Nieto, como la irrisoria decisión de afirmar que no hay pruebas de que Televisa hizo propaganda encubierta en su favor (pruebas que todos los ciudadanos tenemos en la mano al haber visto durante más de 6 años como promocionaban en demasía al candidato).

    Dentro de todo esto hay algo seguro, la presidencia para Peña Nieto será algo muy difícil, y más si quiere volver a gobernar como antes (tomando en cuenta que en el Estado de México gobernó «como antes»). ¿Por qué digo esto? Peña Nieto llegará con un tufo de ilegitimidad muy alto. Los que dudaban de la legitimidad de Calderón en el 2006 eran poco más del 30%, y eso fue suficiente para que esto fuera una carga, que determinó hasta cierto punto el rumbo de la presidencia. En el caso de Peña Nieto todavía no aparece algún estudio que revele que porcentaje de la población duda de su legitimidad, pero me atrevo a decir que es más alto, más de la mitad de la población. Ante la falta de un estudio profesional, decidí hacer una encuesta en varias redes sociales (que al momento de escribir esto está en curso), que si bien no puede representar cabalmente la opinión de todos los ciudadanos, si nos puede dar una idea, y es que en este estudio, la mayoría de las personas que votaron por López Obrador o Josefina Vázquez Mota, creen que las elecciones fueron fraudulentas (más en lo que tiene que ver la compra de votos, que en el proceso electoral); esto seguramente será un lastre para Peña Nieto, más porque tampoco hay forma de comprobar «que no lo hizo» y porque muchos ciudadanos conocen de viva voz algún caso relacionado con la compra de votos.

    A diferencia de Carlos Salinas en 1988, Peña Nieto llega con una pésima imagen de su persona. En los gobiernos del PRI, siempre se presentaba a un Presidente omnipotente, paternalista, dadivoso, el Presidente era «El Presidente», al cual se le tenía mucho respeto (miedo). Y el problema es que para la mayoría de la población, (discúlpenme por las palabras pero así lo describen) Peña Nieto es un pendejo, y un títere; lo cual daña mucho su imagen en aras de buscar ser «El Presidente». La población ante la frustración de ver un personaje así en la Presidencia, como una forma de catarsis, buscará al menos, esperar que cometa errores (que seguro lo hará) para burlarse de él, algo así como lo que sucedió con George W Bush en los Estados Unidos.

    Ante esta situación, podría estar la posibilidad de llevar a cabo un quinazo. Para quienes no sepan que es esto. Es una tradición donde los presidentes que llegan con dudas sobre su legitimidad o capacidad al poder, llevan a cabo algún acto para recobrar la legitimidad. Carlos Salinas lo hizo al meter a la prisión a «La Quina», Ernesto Zedillo al meter a prisión a Raul Salinas, y Felipe Calderón al declararle la guerra contra el narcotráfico. Pero esto incluso será difícil porque Peña Nieto tiene compromisos con aquellos personajes de dudosa procedencia que podrían ser candidatos. Uno podría pensar en Elba Esther Gordillo como la opción más fuerte, pero ella misma ya está pensando en dejar el sindicato. También ciertamente cada vez más gente ya conoce esta tradición y por lo mismo, si Peña Nieto llegara a meter a la cárcel a alguien, o regresar la seguridad al país (pactando con los cárteles), muchos pensarán que efectivamente, fue un quinazo y le restaría fuerza a dicha acción.

    Peña tendrá una Presidencia muy difícil, porque quiere regresar al pasado y ya lo empezó a hacer con la censura de los periodistas que hemos visto. Pero ante alguna eventual mala decisión que afecte a la ciudadanía, el mundo podría venírsele encima. Siempre he dicho que México es una olla de presión a punto de explotar, y al dar un paso en falso, a Peña Nieto le podría explotar, sí, en la cara. Y podríamos ver, no sé, a Marcelo Ebrard tomando posesión, tal vez no en el 2018, sino antes.

    Por cierto como off-topic. Si algo me da un poco de aire, es el ver a Manlio Fabio Beltrones como coordinador de su bancada en la Cámara de Diputados. No es que me termine de simpatizar este personaje, y de que tiene cola que le pisen, la tiene. Pero es de los muy pocos priístas en haber metido propuestas (sobre todo cuando estuvo en el senado) que coadyuvaran en el crecimiento de una incipiente democracia.