Autor: Cerebro

  • El PRI buscará el desarrollo de México, al punto en que preserve sus intereses

    El PRI buscará el desarrollo de México, al punto en que preserve sus intereses

    Viejo PRI, Nuevo PRI. ¡Son lo mismo hombre! no le busquen tres pies al gato.

    El PRI buscará el desarrollo de México, al punto en que preserve sus intereses

    Un conocido declarado libertario se mostró optimista con Peña Nieto. Decía que podía ser un gran reformador. Que si bien su inteligencia no daba para mucho, ahí estaría su gabinete para complementar esas carencias (algo como lo que quiso hacer AMLO). Yo me mostré escéptico, y le dije que el PRI va a hacer que este país avance, solo hasta el punto en que sus intereses no sean trastocados (recordar que esos intereses afectan el desarrollo del país). El me comentó que el PRI también hizo reformas que «México necesita» y le explique que esa «apertura» salió a medias porque todas estas reformas y privatizaciones se llevaron a cabo en un ambiente de mucha corrupción. Le dije que iba a pasar lo mismo con la reforma.

    Lamentablemente acerté. La reforma así se aprobó. No se aprobaron las propuestas que tocaban a los grupos de poder del PRI (sindicatos y demás). De hecho lo que no se aprobó era lo mejor de la reforma laboral, esa parte que obligaba a transparentar a los sindicatos. De igual manera ahora podemos esperar una reforma energética de tal forma que no toque al sindicato de Pemex ni a Romero Deschamps. Si hubiera una reforma educativa (porque propuesta ni hay), no se tocaría posiblemente a Elba Esther Gordillo (a menos que vaya a ser el quinazo de Peña Nieto).

    Algo que empodera al PRI es el autoritarismo y el clientelismo. Uno llega a sospechar por qué el TEPJF fue tan «contundente» en su fallo al afirmar que no existía la más mínima evidencia de compra de votos, con lo cual le darían cuerda al PRI para volver a hacer esas prácticas cuando quiera. Parte de la estructura del PRI se basa en el clientelismo (sin negar que los otros partidos lo usen pero los tricolores son los campeones) y su fuerza también se basa en la ignorancia de la gente, más que en el voto razonado. Entonces eso se vuelve un botín y naturalmente no van a querer que se los quiten. Tan poderoso es su botín que es más rentable conservarlo aún estando en la oposición que pensar en renovarse.

    Ningún político desearía tener el propósito de hacer que el país le vaya mal, ni creo que el PRI ni Peña Nieto desean que a México le vaya mal. El problema es que su fin principal debería ser que a México le vaya bien, y a veces parece ser que para aspirar a eso, primero tienen que saciar otros intereses y deseos; y estos intereses perjudican al país. De hecho, a Peña le conviene por obvias razones que al país le vaya bien, la situación estriba en que no les conviene tanto que les vaya bien si esto significa que tengan que sacrificar sus intereses. Así lo demostraron con la reforma laboral.

    Me queda claro que uno de las cosas que «México necesita» es que todo ese aparato corporativo que dejó el PRI fuera desmantelado. El PAN no se atrevió a hacerlo, el PRD por sus errores internos, perdieron la oportunidad de hacerlo en estos 12 años. Con esto, el PRI llega a montarse en su moto a la cual no se le siente el peso de la edad. Si se hubiera hecho lo primero, no estaríamos preocupados por la llegada del PRI, porque eso hubiera significado una reconstrucción interna dentro del partido. Pero como nada cambió, seguramente seguirá usando esa «vieja motocicleta» para hacer piruetas en los pinos en estos seis años que vienen.

    Por cierto, la imagen del presidencialismo hegemónico está de regreso. Solo basta con ver las imágenes que suben a las cuentas de las redes de Peña Nieto, es el mismo PRI cuyo presidente extendía los brazos, rodeado por sus cercanos bien vestidos, mostrando esa clara estructura vertical y autoritaria que tiene el PRI en sus genes.

  • No es mala, pero la reforma laboral no es la solución

    No es mala, pero la reforma laboral no es la solución

    Leónidas. ¿Nos preparamos para acabar con los persas?. No, primero tenemos que aprobar las reformas que Esparta necesita.

    No es mala, pero la reforma laboral no es la solución

    Hablé la otra vez del lado positivo de la reforma laboral (que ahora que escribo ya fue aprobada en lo general). Esa primera vez la justifiqué, y si se fijan me enfoqué más en decir por qué la reforma no iba a afectar tanto a los trabajadores. Pero no dije que esta reforma nos iba a impulsar al desarrollo. Hay cosas en las que puedo estar a favor, pero otras que simplemente se me hacen patéticas, como la limitación del derecho a huelga y el que como empleado te puedan despedir enviándote un correo electrónico (ya de una vez en la reforma hubieran tipificado que el despido se podía publicar en el muro de Facebook).

    Adentrándome más, esta reforma me deja algunas dudas. Y no sé por qué presiento que sí. se van a generar un poquito demás empleos, pero estos serían un poquito más precarios (nada más un poco y no es sarcasmo). No solo eso, mucho de lo que se va a aprobar son cosas que ya muchas empresas hacen por debajo del agua, entonces ¿Dónde está el gran cambio con esta reforma que «México necesita»?. Lo de la contratación por horas no lo veo mal, porque si aquí se acostumbra trabajar los sábados, no creo que a la gente de planta se le vaya a contratar por menos horas. Y por otro lado si quiero trabajar medio tiempo, por x o y razón lo podré hacer. Pero esta reforma no veo que vaya a cambiar radicalmente siquiera la relación laboral entre patrones y empleados. Muchas de las cosas tipificadas ya se hacen, el outsourcing ya existe desde hace años.

    Lo que en lo que particular me molesta es que la vendan como la «reforma que México necesita», pero lo que realmente México necesita es ignorado. No hay reformas educativas, el apoyo a las pequeñas y medianas empresas que emplean a la mayoría de la población es magro. Por ejemplo, algunas empresas tienen dificultades en contratar gente, pero esas limitaciones no solo se ven en las leyes laborales, sino también en las cuestiones fiscales y esas no se tocan. Hace tiempo vi un estudio (una disculpa por no tener la fuente a la mano) donde presentaban los niveles de libertad económica de los países, y en las gráficas aparecía cuales eran las causas que limitaban a estos países (incluido México). Habían dos vertientes, los derechos sociales y la burocracia. México tenía menos libertad económica que muchos países europeos con un estado de bienestar sólido, y es que lo que más detiene a nuestro país es la burocracia y los trámites, mucho más que los derechos sociales (en los que se incluyen los derechos laborales actuales).

    Yo tengo mi negocio propio, y cierto que todavía no he estado en la necesidad de contratar gente. Pero en mi caso, la cuestión fiscal me ha limitado mucho y esto ha sido gracias a la tramitología engorrosa de hacienda (en México los impuestos son mucho más difíciles de calcular y pagar que en cualquier otro país). Este año a pesar de que me fue bien, lo viví a la raya por esa cuestión. Me pregunto ¿Por qué no hacen una reforma donde simplifiquen toda esta tramitología como en Estados Unidos donde solo se hace una declaración anual y se paga?. Esa reforma, donde se simplifiquen los impuestos, donde se acaben los privilegios tanto para los millonarios como para los que están en el sector informal para aumentar la recaudación. Esa reforma, México sí la necesita.

    Pareciera que Felipe Calderón quiere resolver su promesa incumplida a la facilita. Pero una reforma laboral no es suficiente, se necesita un trabajo desde abajo, si queremos empleos mejores necesitamos ciudadanos mejores educados, mejor preparados, empresas más competitivas en base a su capacidad creativa. Esta reforma aparte de que no promete mucho y aunado a ello a que quedará tal vez más chica de lo que es.

    La reforma no es el diablo, y no creo que acabe con todos los derechos de los trabajadores. Pero tampoco es muy buena y mucho menos es la panacea. Preocupante es que en algunos sectores digan que con la reforma laboral «ya chingaron» y se dejen de preocupar por otros temas que son muy importantes. Mucho de lo estipulado en la reforma ya existe en otros países. Casi todos los países desarrollados del mundo tienen el esquema por horas, Japón por su parte tiene un esquema en este sentido como el que México tiene actualmente y también es desarrollado. Hay países que tienen leyes como las que tendremos con las nuevas reformas y les va muy bien, otros también las tienen y están sufriendo muchísimo con la crisis económica.

    Siempre lo he dicho, que México necesita mucho más que las reformas propuestas. La fiscal es necesaria pero no como la quieren plantear.

  • Cuando te vas de este planeta

    Cuando te vas de este planeta

    A continuación les contaré algo humano, tan humano que voy a preocupar a más de uno y confrontar a otros tantos. Pero es por su bien muchachos.

    Cuando te vas de este planeta

    Extraño que la muerte de un político gris (buen académico, buena persona, pero… político gris) como Alonso Lujambio, me hizo reflexionar un poco sobre el legado que dejaré cuando mi vida termine. Todos los seres  humanos tenemos esa necesidad de autorrealización, de haber sido alguien en nuestras vidas y que la gente se acuerde de nosotros. Muchos dirán que no es así, pero saben que sí lo es.

    No se trata de ser megalomaniaco, pero hay que razonar un poco. ¿A quién no le gustaría irse de este mundo dejando una familia unida? ¿A quién no le gustaría irse sabiendo que logró crear una empresa, o bien de ser un empleado, terminó siendo un director ejecutivo?. Modalidades hay muchas que pueden tener que ver desde el amor o el dinero, hasta la espiritualidad. Pero la necesidad ahí está. Y la verdad que alguien que deja este mundo sin haber dejado nada fue cuando menos un mediocre. Una persona que no merecería ser aplaudida cuando su ataud es retirado del templo al final de la misa.

    Yo creo que todos los seres humanos tenemos una misión, algunas religiones lo interpretan así, y yo incluso lo veo igual desde un punto de vista más laico. Lo que podemos dejar en la vida va de acuerdo a nuestras capacidades para realizarlo. Pueden ser cosas no muy vistosas, pequeñas, pero trascendentales. Eso hace la diferencia entre quien ejerció su naturaleza de ser humano y quien vino a vegetar.  No necesariamente aquella persona que deja huella tiene que ser reconocida por todos, muchas veces lo que un humano deja en dado momento no es reconocido ni visto, pero esta persona sabe que lo dejó. No se trata de adquirir fama, porque todos te pueden aplaudir por no haber hecho nada, se trata de trascender, y en dicha trascendencia, lograr incidir positivamente en otras personas.

    Para trascender no importa el credo ni la ideología política. Se trata de ser valiente y tener una actitud positiva, de tratar redimirse como ser humano. De ser grande y no grandilocuente. Para dejar un legado es primero saber que es lo que uno quiere ofrecer. Vivir falsamente para los demás, es decir, el qué dirán, es una forma de autosabotaje. Aquellas personas que viven así son egoístas, porque no les importan los demás, les importa solamente su aprobación; alguna vez todos nos hemos preocupado por esto y dentro de nosotros sabíamos que éramos unos ególatras. La gente que busca hacer algo por los demás lo hace sabiendo que en ocasiones esa gente a la que quiere beneficiar no va a estar de acuerdo, y aceptará pagar el precio.

    La persona codependiente no va a ser recordada positivamente por aquellos que fueron objetos de su codependencia. ¡Paradójico! Pero totalmente real y cierto. Y no lo llamaría persona, porque el significado etimológico de esa palabra es «por delante de la cara». La gente codependiente, preocupada por lo que dicen los demás, están detrás de la cara. y una persona que se esconde, es una persona que no puede salir de sí misma, y es una persona que no puede dar a los demás.

    Yo si quisiera abandonar este mundo dejando mi legado. Que sepa que incidí positivamente en la vida de terceros. No sé que piensen ustedes, pero me sentiría frustrado si no lo logro. Y esa frustración es normal, si no me preocupara, tal vez no podría considerar un ser humano.

  • Locos por el futbol

    Locos por el futbol

    Dicen, y lo creo, que el futbol ha sustituido a las guerras. Los aficionados dejan las armas y portan las banderas y camisas de sus equipos. Las guerra a diferencia del futbol deja muertos y heridos, el futbol no, aunque deja una que otra conciencia enajenada.

    Regresaba a mi casa después de tomar té con una amiga, y antes de llegar a mi casa me paré en el Oxxo que está a una cuadra. La persona que estaba atendiendo, un señor de 50 años, me preguntó angustiado y agitado que si no sabía cuanto iba el partido de México vs Estados Unidos (que a la postre perdería México uno a cero). Le dije que no tenía idea. Y claro que no, porque días después de que la selección ganara el oro olímpico no me iba a importar mucho el resultado de un simple partido amistoso que más que ganar o perder, sirve para que los equipos se vayan preparando para otras competiciones y claro, para hacer algo de dinero con las entradas, la publicidad, transmisión, bla bla bla.

    El siguiente día volví a ir al Oxxo. Este mismo señor se veía muy molesto, como si algo le amargara el día. Me dijo con una frustración dentro que como era posible que México perdiera con Estados Unidos en el Azteca, que era inaudito. Yo por dentro pensaba -Si, y los brasileños perdieron con nosotros en el Maracaná e Inglaterra ha sido eliminada en Wembley, ¿y?-. No entendía como un partido sin ninguna trascendencia le afectaba tanto, como le afectaba más una derrota ante una selección estadounidense que ni le importa si nos ganó en el Azteca o donde «haiga sido». Y de verdad veo como mucha gente copia lo que dice la televisión, que Estados Unidos es el rival a vencer, cuando a ellos nosotros les importamos un carajo.

    A veces la gente se apasiona tanto con el futbol que termina afectando su vida diaria, como si no hubiera nada más en estas vidas. Lo peor es que el futbol en México ni siquiera tiene un nivel para competir con el «jet set». Cierto que a nivel selección se ha mejorado y se han ganado cosas en los últimos años, pero aún así la liga termina siendo una burla, la cual las televisoras dicen tratar de renovar con la infame «Liga MX» como el partido político de Televisa dice que renovará el país. El secuestro de las Televisa y TV Azteca es tan evidente que cuando le preguntaron al ex entrenador del Barcelona que si alguna vez dirigiría a la selección mexicana, este respondió que habría que preguntarle a las televisoras.

    Me queda claro que para muchos mexicanos, el futbol es lo más importante de las cosas «más» importantes. Aún así, su nivel es magro. Menos vamos a preocuparnos por la política y la economía del país donde hay «menos pasión» que en el futbol.

    Por cierto, ¿Y esos que votaron por AMLO y le van al América? Es gracioso porque suena contradictorio, pero hay muchos.

     

  • Cuando los ciudadanos sí pueden

    Cuando los ciudadanos sí pueden

    Cuando los ciudadanos si puedenAyer tuve la oportunidad de asistir con mi organización civil, Movimiento Propuesta Ciudadana, al llamado «Día Mundial sin Autos» que forma parte de un movimiento mundial que busca naturalmente, recuperar los espacios públicos que están invadidos por… si, adivinaron ¡por autos!. Cada ciudad organiza este evento a su manera, y en el caso de Guadalajara, se hizo una intervención en el barrio de Santa Tere, uno de los más tradicionales de la ciudad, donde participamos varias organizaciones civiles.

    Se escogió este lugar no solo por su carácter tradicional, sino porque carece de espacios públicos, áreas verdes, y el automóvil ha sido totalmente privilegiado (aunque aún así los automovilistas tienen que lidiar con el tráfico). En dicha intervención se «invadieron» parte de las calles que normalmente utilizan los automóviles para hacer actividades recreativas, desde mariachis, futbolitos, pastizales, y en el caso de nosotros, un espacio para que los niños jueguen bebeleche y Lotería. En la tarde a su vez se llevó a cabo una rodada en bicicleta por varias de las avenidas principales de la ciudad.

    Este día me mostró como los ciudadanos si podemos incidir en la vida pública de nuestra sociedad. Ciertamente en Guadalajara todavía se le da preferencia a los automóviles, pero ver como el diario El Informador puso la noticia en primera plana, como Milenio publicó varias notas e incluso publicó una galería de fotografías, o La Jornada quien también abordó el asunto, es muy positivo porque el hecho de que los medios le den mucha importancia a estas manifestaciones logra que el tema se vuelva primordial, y tarde o temprano las autoridades tomen cartas en el asunto.

    Esto en lo particular me dio un aire de frescura después de la progresiva desilusión que me terminó causando el movimiento #YoSoy132, que terminó siendo secuestrado por grupos de radicales que están logrando que este conglomerado totalmente auténtico y loable en sus orígenes pierda la oportunidad de ser una oposición real al gobierno de Enrique Peña Nieto y a cualquiera que pueda haber (porque ser una oposición es algo más inteligente que ir a bloquear la boda del hijo de Carlos Salinas, que la cerrazón al diálogo, y alianza con grupos dudosos llenos de intereses como el SME y el CNTE). Me quedo con la primera parte de este movimiento (formado por el ala moderada) como una expresión ciudadana auténtica. Y de igual forma catalogo a esta expresión a nivel nacional (y mundial) de varias organizaciones civiles en el Día Mundial sin Autos como algo totalmente loable y auténtico.

    Me agrada la creatividad con la cual los jóvenes y no tan jóvenes se manifiestan para poner temas necesarios en la mesa. Y no solo eso, sino que estas expresiones fueron agradecidas por los habitantes del barrio de Santa Tere, lo cual ayuda todavía más a generar conciencia. Los niños que jugaron al bebeleche, a la lotería y al futbolito en unos años posiblemente recordarán que hubieron movimientos a favor de la recuperación de espacios públicos y probablemente tendrán ya esa conciencia que nosotros tuvimos que construir de más grandes. El ver a más de 10 niños turnarse para jugar bebeleche fue una grata experiencia para mí por más simple que parezca. No solo por darles a los niños un grato fin de semana, sino porque dejaremos dentro de ellos una semilla.

    Tal vez lo sucedido con #YoSoy132 nos mostró que todavía existe ingenuidad (de la que se valieron grupos radicales más preparados). Pero yo creo que es natural ante un despertar ciudadano que va en crecimiento. Aunque es importarse darse cuenta de ello, y también darse cuenta que si bien un movimiento puede surgir debido a la inconformidad y molestia contra un actor político u otra situación, este tiene que transitar hacia la parte propositiva, lo cual tal vez es el paso más difícil. Lo que se vio ayer en Santa Tere aunado a los logros que ya se han hecho en movilidad nos deja ver que ese difícil paso se ha dado, y que se pueden (y deben) de dar en otros temas.

  • Minipost #123 Auto-dependencia

    Para algunos, una ciudad desarrollada es una ciudad cada vez más llena de autos, avenidas, freeways, segundos pisos, nodos viales. ¿No han pensado que en este caso lo mejor para la sociedad a veces es lo más simple? Caminar más, tomar la bicicleta, el transporte público.

  • #YoSoyDemocraciaEnPañales

    #YoSoyDemocraciaEnPañales

    No se trata de decirle a la gente que se ponga a trabajar, se trata de decirle que siga luchando e involucrándose, pero que se debe de hacer un replanteamiento y que se debe de aprender de los errores.

    #YoSoyDemocraciaEnPañales

    Hoy en Animal Político apareció un texto, una crítica al movimiento #YoSoy132 escrito por Gisela Pérez (quien fue parte de este). Esta vez no se trató de una crítica destructiva ni de la intención de un partido de acabar con este movimiento (como llegó a suceder con el PRI). Me parece un texto de lo más honesto que nos deja entrever lo que ha sucedido con este movimiento, y que ahora sí me concuerda. Pero lo interesante de esta nota es el trasfondo social y cultural que se mueve detrás de la sociedad mexicana. La intención no es descalificar de ninguna manera las expresiones sociales que se dan en el país, por el contrario, las aplaudo, y en este espacio las aplaudí. Más bien esto nos debe de servir de experiencia para ver donde estamos parados, y tal vez me preocupa un poco porque me pregunto si podemos aspirar a ser una nación democrática cuando pareciera ser que el grueso de la población no comulgan con sus principios.

    Lo que dice la carta en resumen (la pueden ver completa en el enlace anterior) nos habla de que #YoSoy132 fue un movimiento genuino por universitarios inconformes con unos medios de comunicación que desde su posición monopólica tenían la capacidad de impulsar presidentes (y vaya que lo lograron). Este movimiento fue creado por organizaciones privadas como la Ibero (que vaya que el corte socialista que imprimen los jesuita en el alumnado tuvo mucha influencia), la ITAM, el ITESM y otras universidades. Naturalmente al tratar de hacer crecer el movimiento, admitieron a alumnos de universidades públicas como la UNAM de donde se creó el ala radical de este movimiento. Dicho bloque liderado por una izquierda dura, dogmática y reaccionaria, encabezado por los llamados «Los Ultras» literalmente se comieron al ala de los moderados, dado que estos primeros tenían mucho más experiencia en realizar asambleas y reventar movimientos estudiantiles, con lo cual buscaron apropiarse del movimiento. Estos naturalmente vieron a los alumnos de las escuelas privadas como «fresitas burgueses neoliberales».

    Gisela Pérez en su carta profundiza como ocurrió todo esto. Pero a mí me deja algo claro, y es la falta de madurez social que permea todavía nuestro país, donde se cree que el autoritarismo debe de ser combatido con autoritarismo, como lo hacen estos sectores, quienes también en su mayoría son aficionados al futbol y son artífices de muchos altercados en los partidos de los Pumas de la UNAM. Las formas de estos grupos son parecidas a las de los partidos, con un alto tufo burocrático y verticalidad. Ese «modus operandi» no es muy diferente al del PRI que tanto critican. Donde pueden diferir en la política económica, pero donde sin darse cuenta, se parecen más en las cuestiones sociales. Tan efectivas son estas formas que tanto el PAN y el PRD han echado mano de ellas para hacer política, y tanto para que de alguna manera, los sectores más duros del estudiantes de universidades como la UNAM las usen.

    Es de hacer un verdadero análisis ver como un movimiento pudo sortear los embates del partido de Enrique Peña Nieto con gran eficacia, pero que pasado el tiempo, no pudo soportar sus propios embates y su autosaboteo. Esta semana, el movimiento trabajó en una propuesta para la democratización de los medios de comunicación. Algo que necesitaba el movimiento. El problema es que la propuesta más que enfocarse en la pluralidad, pareciera que buscan que el estado intervenga en dicha democratización con subsidios. Parece ser ya una batalla contra el duopolio y no a favor de la democratización. En esta propuesta fue notoria una mayor presencia del ala radical que del ala moderada quien pugnó por la apertura de más medios. Hace tiempo ya había señalado mi desacuerdo en la concepción de lo que debería ser la democratización de los medios.

    Este deterioro del movimiento es preocupante, porque en nuestro país se necesitan bloques opositores que tengan la capacidad de tolerar el disenso. Un movimiento así hubiera podido ser una mejor oposición ante el PRI (y ante cualquier partido que gobierne). Un movimiento que ataque ya no el efecto, sino las causas; que luchen por una mayor pluralidad en los medios, acabar la condición duopólica de lo dos medios principales, una reforma electoral (que hoy en día se ve sumamente necesaria) entre otros temas. Este deterioro y absorción por parte de los grupos radicales condenarían al movimiento al ostracismo, porque nadie querrá dialogar con ellos. Se vale disentir del resultado de las elecciones, del fallo del TEPJF, es totalmente válido. Pero ante una postura donde se desconoce la figura del nuevo presidente no se podrá hacer mucho y ya la historia lo ha mostrado. Si un Presidente electo tiene un grado de ilegitimidad tan alta que llega a la mitad de la población (como lo presumen algunos estudios) tendrá la necesidad de ceder, y es aquí donde los ciudadanos de a pie agrupados tendrían una gran oportunidad. Pero al caer en el dogmatismo, la pierden completamente. Si la llegada de Peña Nieto les significa una regresión su postura terminará siendo una mala noticia para ellos mismos.

    No sería malo en lo absoluto que el ala moderada se desprendiera del movimiento y formaran uno nuevo. Aquellos del «masde131», aquellos que fueron los que organizaron el tercer debate, y que sin la carrera terminada en su mayoría organizaron uno mejor que los realizados por el IFE. De todos modos no se como se sentirían los «Ultras» al usar el hashtag de #YoSoy132 que sería relativo a aquellos que decidieron separarse. Claro que se lamentaría que fueran menos, y también que hubiera una férrea oposición entre los moderados y los radicales. Y curiosamente, este conflicto entre moderados y radicales no sería nuevo. En la misma UNAM, en la famosa huelga, existieron estas dos facciones.

  • La reforma laboral

    La reforma laboral

    Empiezo diciendo y recalcando. Las «reformas que México necesita» no son la panacea como lo quieren vender. Para que el país salga adelante se necesita una buena estrategia, la cual ningún gobierno ha tomado en cuenta. Incluso, ninguno de los candidatos en las pasadas elecciones a mi juicio tenía las propuestas indicadas para sacar a México del bache. Pero aún así creo que la reforma laboral es más buena que mala y voy a explicar por qué.

    Sí a la reforma laboral

    Primero, ni todos los empresarios son malos, ni todos los empleados son santos. Yo duré 6 años como empleado en varias empresas y créanme que hay de todo. Desde empresarios explotadores, hasta empleados flojos. Así como hay buenos empresarios y buenos empleados. A veces también uno debe de ponerse en los zapatos de los empresarios, y muchas veces no es que quieran explotar al empleado, sino es que no pueden ofrecer algo mejor, porque ellos mismos a veces también están estresados porque las cuentas no son suficientes. Una vez un amigo me contrató de medio tiempo en su empresa, no me pagaban mal, pero luego me tuvieron que despedir porque los gastos se les apretaron y no podían ya pagarme. En ese trabajo no hubo contrato de por medio dado que era temporal (yo lo tomé así porque necesitaba financiarme un tiempo mientras crecía mi negocio), y si no tuviera de otra más que contratarme «como se debe», no lo hubiera podido hacer.

    Igualmente me ha tocado ver empleados tremendamente flojos, y créanme que muchos. En mi último empleo, cuando mi jefe se iba, los vendedores dejaban de trabajar y se metían al sitio web de hazmeelchingadofavor.com a perder el tiempo y aún así tenían problemas para despedirlos. Igual también me ha tocado encontrar empresarios abusivos que buscan evitar liquidar a empleados arguyendo a peripecias legales. El ser empresario, empleado o lo que sea no habla de la ética o la moral de dicha persona.

    El sistema laboral que tenemos es tremendamente rígido. Alguna vez funcionó, y no por nada se mantuvo tantos años. Pero la dinámica cambia a través de los años. Con las mismas leyes la misma dinámica ha cambiado, con las mismas leyes ya no podemos pensar en hacer carrera en una empresa y vivir ahí para siempre, con las mismas leyes hay más rotación de empleados. Si tantos empresarios quieren empleados sin contrato no es porque necesariamente sean abusivos, sino porque no pueden de otra forma. Si la dinámica dice que hay que apuntar hacia otro lado, hay que ir para allá. Tan necesario es que una parte de las izquierdas en México la está apoyando. No niego que haya puntos debatibles y discutibles, pero en general creo que es necesario.

    Cierto también es que en México la cultura empresarial adolece de falta de empatía con los empleados, y eso es malo porque afecta su productividad. No es «de a gratis» que muchas veces las empresas extranjeras, que reciben incentivos fiscales para invertir en el país, otorguen prestaciones superiores a las de ley cuando las empresas mexicanas casi no lo hacen. Incluso la reforma laboral paradójicamente podría ayudar en esto. Debido al nuevo esquema, los empleados tendrán que ser productivos para conservar su trabajo, se podría incrementar la productividad, pero entonces las empresas se darán cuenta que para mantener productiva a su plantilla tendrán que tratarla bien. Porque así como tienen mayor facilidad para despedir empleados, también habla mayor facilidad para contratar, y por lo tanto estos tendrán mayor facilidad para buscar trabajo en otro lado. Por eso, esas empresas extranjeras que son originarias de países con sistemas laborales mucho más flexibles, a veces terminan otorgando más prestaciones por su cuenta. Pongo un ejemplo, en Jalisco, los medios de comunicación pagan muy poco a sus reporteros. Ganan mucho menos que en Costa Rica por citar un ejemplo, y sí, también los diarios de izquierda, como La Jornada, son «negreros» con sus empleados.

    A Canadá se le reconoce por su seguridad social, pero en este país las leyes laborales son más flexibles y es más fácil despedir gente. El gobierno mediante los impuestos (que son más altos que México) pueden proveer un sistema social más efectivo que lo que proveen las leyes laborales en nuestro país. El futurólogo Alvin Toffler lo decía, en el futuro habrá una mayor flexibilidad, los ciudadanos cambiarán constantemente de empleo como si fuera algo de lo más normal. Incluso muchos de ellos terminarán trabajando desde su casa o como freelancers. Esta tendencia la estamos viendo.

    Por ejemplo, la reforma habla de empleos bajo modalidad de prueba. Esto me parece muy bien porque quienes tendrán la planta serán aquellos empleados que sean productivos. Si eres una persona que se esfuerza este apartado no debería por qué preocuparte. En esta cuestión habrá una estricta regulación para proteger al trabajador y no permitir que esta figura pueda ser utilizada como un abuso en pro de los empresarios.

    Se habla del pago por hora. Esto lo veo útil para trabajos de medio tiempo donde antes no podía haber contrato de por medio. Aunque hay que recordar que trabajar más horas no significa de ninguna manera, sobre todo en un país como México donde se trabaja más que en otros países, pero se produce menos.

    La reforma laboral fue adecuada para la sociedad industrial, alienada y estandarizada. Donde suena el timbre, los trabajadores hacen fila, entran y salen en un horario fijo. Ahora hay que buscar nuevos métodos. Sí nos podríamos rasgar las vestiduras si se fuera a eliminar todo aquello que forma parte del estado de bienestar (jubilaciones, IMSS), pero no será así. Creo que también más que promover empleados, hay que generar mexicanos emprendedores. Se dice que México producirá muchos líderes, y creo que estos podrían desempeñarse mejor manejando sus propios negocios que estando sentados dentro de un cubículo.

    Y me pregunto. Dentro de todas las reformas que «México necesita». ¿Dónde está la reforma educativa?