Autor: Cerebro

  • ¿Nos hizo justicia la Revolución Mexicana?

    ¿Nos hizo justicia la Revolución Mexicana?

    Los gobiernos de los países cuentan a sus ciudadanos su historia de tal forma que estos se puedan sentir orgullosos de sus raíces. Sucede en todos lados, pero en México es de notar ese maniqueísmo inherente donde se separa a los personajes en héroes y villanos, algo que inhibe la crítica y la reflexión de nuestra historia.

    ¿Nos hizo justicia la Revolución Mexicana?

    Después de una centuria, la pregunta sigue en el aire ¿Nos hizo justicia la Revolución Mexicana?. Un amigo mío me comentaba que a excepción de Carranza (por desgracia, dice), no veía a ninguno de los «héroes» con el mínimo perfil de estadista y le creo. Madero, el iniciador, fue el más moderado, el liberal, pero con una gran ineptitud. Zapata un hombre con una visión utópica. Los demás eran simplemente caudillos en cuyo torrente sanguíneo no fluía la democracia. La Revolución Mexicana nos sacó de una dictadura para meternos en otra, lo peor del caso es que la primera (la de Porfirio Díaz) era una dictadura que aceptaba su condición y en cierto momento afirmó que si bien, creía en la democracia, México no estaba preparada para ella:  Puedo con toda sinceridad decir que el servicio no ha corrompido mis ideales políticos y que creo que la democracia es el único justo principio del gobierno, aun cuado llevarla al terreno de la práctica sea posible sólo en pueblos altamente desarrollados.

    Cierto que con Porfirio Díaz existía suma represión y una desigualdad brutal. Pero también es cierto que en el sentido económico el país avanzaba por un muy buen camino y su futuro era prometedor como él afirmaba. La revolución no solo no logró traer de una forma eficaz una mayor igualdad y menos la libertad, sino que destruyó el progreso económico que se vivía con Porfirio Díaz. Es por eso que una transición más cautelosa en mi punto de vista, hubiera sido más benéfica para el país, una transición como la descrita por Gene Sharp en su libro «De la Dictadura a la Democracia». Cierto que con la Revolución los ciudadanos adquirieron más derechos, pero también es cierto que esto fue a cambio de una dependencia de la ciudadanía para con el gobierno. La Revolución Mexicana terminó reafirmando el traspaso de la cultura rígida y paternal de la Iglesia Católica, pero ahora dentro del Gobierno y el estado laico. Antes eran los Virreyes, La Virgen de Guadalupe. Luego fueron «los héroes que nos dieron patria».

    Sigo insistiendo en la cuestión de la dictadura. La gestión de Porfirio Díaz era una que aceptaba su condición, pero la gestada después de la Revolución Mexicana, fue una simulación, la Dictadura Perfecta le llamó Mario Vargas Llosa. Y esa no solo tardó en ser removida por más de 7 décadas, sino que el aparato corporativo sobre la que se enquistó sigue vivo, a pesar de que ya existe una división de poderes por medio de los partidos políticos.

    El gobierno de Porfirio Díaz discriminaba a los indígenas y a las clases pobres, corrían del Zócalo a aquellos que no tenían zapatos (que en esa época vaya que eran muchos). Ahora es una simulación, porque se dice que en México no hay racismo y discriminación cuando la hay a montones. Una transición gradual del régimen porfirista a uno nuevo donde fueran reduciéndose los niveles de desigualdad y gestando una apertura democrática sin lesionar el progreso económico nos hubiera situado en otro estadio. La Revolución sólo se encargó de tirar ese régimen para establecer otro. Posiblemente Madero, si hubiera sido menos inepto, hubiera podido aspirar a lograr eso. No los demás porque no tenían la convicción.

    Pensar que a un siglo de distancia no podemos decir bien a bien cuales fueron los beneficios, hace que tengamos que dudar severamente de los resultados que trajo la Revolución Mexicana. Pero para hacer ese ejercicio es necesario bajar a los «héroes» de su pedestal heroico. El Gobierno sigue vendiéndolos como «lo mejor que le ha pasado al país y a quienes debemos admirar», pero si no pueden contemplar en la actualidad a un caudillo llamado López Obrador, quisiera ver la posición que tomarían quienes mandan el país y venden la historia heroica, frente a unos caudillos de armas tomar, capaz de destrozar, sí, ellos sí, la economía y la estabilidad (o lo que existe de estabilidad) de nuestro país. Posiblemente en el siglo XXII, los héroes que nos dieron patria sean el «Chapo» Guzmán, el Lazca, o los Beltrán Leyva.

  • Cambio de civilizaciones

    Cambio de civilizaciones

    El mundo no es estático. Dentro de él siempre hay cambios, la gente cambia, los estados cambian, la civilización humana está en constante movimiento. Las posiciones de las naciones en este planeta van cambiando, y dichos cambios muchas veces son difíciles de predecir.

    Cambio de civilizaciones

    A veces nos acostumbramos a vislumbrar al mundo de una forma, y durante un lapso determinado de tiempo caemos en una zona de confort y creemos que «las cosas van a ser así durante mucho tiempo». La realidad es que no es así, porque el ser humano es dinámico y no estático. Por ende, todas la instituciones creadas por este tenderán a ser dinámicas. Incluso ahora las cosas son más dinámicas que hace mucho tiempo. Por ejemplo, la Edad Media que comprendió prácticamente 10 siglos mantuvo a la civilización occidental en un estado estático, lo cual más que beneficiar a la sociedad mundial terminó postergando su progreso. Ahora es diferente, porque vivimos dentro de una sociedad altamente innovadora, cambiante, donde algunos pueblos buscan adaptarse para poder sobrevivir, se vive un proceso globalizador donde las actividades económicas se vuelven interdependientes y donde se percibe una estandarización de las culturas.

    En la primera mitad del Siglo XX, José Ortega y Gasset hablaba de la irrupción de las masas y la decadencia de Europa, que según él, lo primero había tenido su apogeo en el Siglo XIX. Naturalmente ese concepto de masa que él describe sigue siendo vigente y esa característica se ha permeado y consolidado hasta ahora, incluso se ha incrementado. Posiblemente la decadencia que se vive en Europa es mayor a la que él percibió. Si bien en el Siglo XX, la estafeta de superpotencia fue rebatada por Estados Unidos, Europa se mantuvo como la región que les podía ofrecer un mejor nivel de vida a sus ciudadanos. Ahora se duda si en un futuro esta supra entidad podrá seguir ofreciendo los niveles de bienestar que ofrece ahora.

    El ex Presidente Ernesto Zedillo tiene una visión que podría ser calificada por muchos como pesimista sobre lo que podría pasar en Europa. Él ha criticado fuertemente a los dirigentes europeos por su falta de liderazgo para resolver las cosas. Afirma que existen riesgos de que se quebrante la Unión Monetaria Europea, lo cual a su vez quebrantaría el mercado común europeo, lo cual, en palabras de Zedillo, nos llevaría a una regresión que nadie quisiera ver, y podría ser el inicio del fin de la globalización moderna. Si esto sucedería, habría sido erróneo, al menos en el corto y mediano plazo, el pronóstico de muchos analistas que afirmaban que debido al proceso globalizador, se crearían supra naciones (así como ya empezaba ocurrir esto con la Unión Europea, ocurriría con Norteamérica, Sudamérica, Asia y demás). Por el contrario si sucediera esto, veríamos una contracción y una regresión en dicho proceso globalizador.

    Sí, existen posibilidades de que en unas décadas la configuración haya cambiado dramáticamente y terminemos viviendo ante otra realidad. Muy posiblemente así sea aunque no podamos pronosticar los cómos, porque en cierta forma así había sido siempre. Cuando tenía 8 años recuerdo bien que existía eso llamado «Unión Soviética» y que eran acérrimos enemigos de Estados Unidos. Incluso se habían muchos chistes de tal relación. No había caído el muro de Berlín. Algunos países de ese entonces ahora no existen, y viceversa, existen países nuevos. En México apenas empezábamos a transitar a la globalización, muchas empresas eran propiedad del gobierno. Los niños de mi escuela para molestar a los otros decían: -Ya se supo, ya se supo, que tus calzones son de la Conasupo-.

    Hay incertidumbre porque no conocemos lo que va a suceder incluso en el corto plazo y como nos vamos a adaptar a dichos cambios. Estamos en una época en que no podemos estar en la zona de confort. El mundo se está reconfigurando, la civilización está cambiando, y tenemos que pensar qué lugar queremos tener en dicho cambio.

  • La rebelión de las masas twitteras

    La rebelión de las masas twitteras

    Cuando una cantidad considerable de integrantes de una población o agrupación se manifiesta como un ente diferente y sobresaliente, inherentemente al llegar a la condición ya no de mayoría, sino de grupo numeroso, termina convirtiéndose en lo «normal», de lo que siempre han querido rehuir. 

    La rebelión de las masas twitteras

    El Twitter es muy curioso. En México, como afirmó una vez Jorge Zepeda Patterson, Twitter fue, digamos, tomado en gran parte por aquellas personas afines a la izquierda, sobre todo porque estos son los que menos acceso tenían a los medios de comunicación tradicionales. Naturalmente ahora se puede ver una gran masa de usuarios con diferentes preferencias políticas, panistas, perredistas, priístas, aunque al parecer la izquierda sigue siendo mayoría por su afán de buscar formas alternativas de informarse.

    Lo curioso es que muchos de los usuarios que (y supongo que esto sucede en muchas otras latitudes del planeta) buscaban manifestarse en contra de lo que era el mainstream, del influjo de los medios de comunicación tradicionales, terminaron siendo masa, comportándose como ella, donde el pensamiento colectivo va por encima del individual. Y no es que sea malo en lo absoluto, es más bien curioso porque a veces esto deja entrever que es una condición humana.

    La viralización de contenidos o anécdotas incita al usuario a comportarse como masa. Un ejemplo de esto ocurrió cuando tras un temblor que se sintió en el Distrito Federal, Marcelo Ebrard, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de México escribió «tenemossismo», así sin espacios. Debido a este pequeño incidente donde la omisión del tecleo de la barra espaciadora hizo la diferencia, los usuarios se mofaron e hicieron de esto un memé donde aprovecharon para burlarse de Peña Nieto, o incluso de los «hipsters de La Condesa». Esa frase mal escrita de Ebrard se convirtió en Trending Topic mundial.

    Muchas anécdotas han sido viralizadas en parte por el comportamiento en masa de los usuarios. Desde muchas anécdotas de Peña Nieto, hasta la caída del Rey Juan Carlos en España, o el incidente del Ecce Homo en España también, que hizo que no solo en ese país, sino a nivel mundial, la gente creara memés de acuerdo a lo sucedido. Y no me iría mucho más allá hablando de los ya tradicionales memés de Internet, el conocido «Forever Alone», el «Ay si, Ay si», el del basquetbolista Yao Ming entre otros, que se han popularizado en la red.

    Es casi inevitable el comportamiento en masa del ser humano. Habrán quienes destacan de la masa, quienes son minoría. Pero siempre serán minoría por una razón, porque no se puede destacar siendo mayoría. Incluso a veces alguno de esos «minoritarios» sucumben ante la tentación del comportamiento masificado, y luego no es raro que veamos a algún personaje reconocido o extraño retweeteando algún memé, o algún contenido que se ha convertido en Trending Topic.

     

  • De mujeres sumisas a mujeres libres

    De mujeres sumisas a mujeres libres

    En una sociedad patriarcal se espera que el hombre sea el fuerte, el que trabaje, el que salga a traer el pan, mientras que la mujer se debe de quedar en casa a hacer el aseo y cuidar a los niños. Así fue durante un buen tiempo, y de cierta forma así funcionaba. Pero hubo un momento en que los procesos evolutivos nos dijeron que teníamos que ir hacia otro lado.

    De mujeres sumisas a mujeres libres

    Platicaba ayer con una amiga y le decía que hay algo que me atrae mucho de las mujeres:  La actitud. Incluso a veces eso me atrae más que la misma belleza, y miren que a veces eso sin darnos cuenta (o a veces sí) influye en el concepto que tenemos de una mujer.

    En la preparatoria, acababa de ingresar una persona que ahora es mi amigo. En el primer día, otro compañero le preguntó: -A ver, de las mujeres de este salón, ¿quién se te hace la más guapa?-. Mi amigo le dijo. -No, pues Juanita, fíjate que se me hace bonita-. El compañero se sorprendió y le dijo: -No manches, ¿Cómo se te puede hacer guapa Juanita, si está bien pendeja?-. Evidentemente Juanita era una persona con una autoestima muy baja y se notaba tanto en su vestimenta como en su comportamiento, era la chica del salón a quien nadie quería, porque además de ser extremadamente insegura, era cizañosa. Naturalmente a mi amigo se le dejó de hacer atractiva conforme la fue conociendo.

    Antes a muchos hombres les gustaban las mujeres sumisas, sin iniciativa. Aquella mujer que obedeciera, y que se dedicara de educar a los hijos. En este caso las mujeres tímidas (qué no es lo mismo timidez que introversión) podían no preocuparse tanto como ahora por encontrar una pareja. Pero ahora, al menos conmigo veo que ese tipo de mujeres no funcionan. He conocido mujeres bonitas que son inseguras, que tienen una baja autoestima, y realmente veo que eso influye sobremanera.

    En lo particular a mi me gustan las mujeres con iniciativa, con ideas propias, con una autoestima más que aceptable. Muchos hombres machistas no las querrán porque piensan que podrían sentir pasos en la azotea. Yo en lo particular no le temo a eso, yo me sentiría agusto emprendiendo un negocio con quien sería mi mujer, me gustaría estar con alguien que aporte, que sepa compartir (lo cual implica que yo también lo tengo que hacer), con quien pueda platicar de diversos temas (y no preguntarle si ya está la cena), desde temas mundanos, hasta temas de política, filosofía, economía o que se yo. Quisiera que mi mujer fuera de provecho para la sociedad.

    Las mujeres, al ser seres humanos, deben de ser libres. Yo creo que tienen el mismo derecho a buscar un trabajo, a tener un plan de vida, que los hombres. Eso yo lo veo atractivo en una mujer porque creo que podría compaginar conmigo. Incluso en los momentos difíciles, una mujer «más libre» puede ser más apoyo que una mujer que barre, trapea y te hace la cena. Porque una mujer que sepa como está la vida allá afuera, tendrá menos problemas para aconsejar, que aquella que está encerrada bajo cuatro paredes. A los hombres nos conciben como «los fuertes» y al menos en el aspecto físico generalmente así es, pero a la mujer históricamente se le privó de varios talentos que pudieron ser útiles en la sociedad. Una mujer creativa no puede hacer mucho dentro de casa, su creatividad será más útil si la pone la servicio de la sociedad, a que si busca una forma ingeniosa de agarrar el trapeador. Una mujer con don de mando pero confinada al hogar solo usará su virtud para educar a los hijos, pero una mujer libre además de poder educar a sus hijos, lo podrá usar para manejar personal dentro de una empresa, o en gobierno.

    Realmente, a mí me gustan las mujeres que están «al tiro» (tanto como amigas que como algo más), porque si a mí me gusta estar «al tiro», entonces me gusta convivir con gente que procure estarlo.

    ¿Qué opinan?

  • Camioneros en paro, Guadalajara caótica, ciudadanos civilizados

    Camioneros en paro, Guadalajara caótica, ciudadanos civilizados

    En el argot del libre mercado se dice que las empresas deben de ser privatizadas para que produzcan más productos, más eficientes y a un menor precio. Parece que con el pulpo camionero debería ser al revés. Deberían quitarles las concesiones o bien que las autoridades les exijan un mínimo en la calidad en el servicio tanto a concesionarios como a choferes si quieren seguir trabajando. En Guadalajara estamos hartos de gente mediocre que por sus caprichos e intereses perjudican a toda la población.

    Camioneros en paro, Guadalajara caótica, ciudadanos civilizados

    Los camioneros la volvieron a hacer. Por camioneros podemos entender dos cosas, quienes manejan las unidades y quienes tienen las concesiones de los autobuses. Los choferes quieren una mayor participación económica por boleto (de 1.20 a 1.60 por ciento), los líderes sindicales entraron en conflicto con los dueños porque afirman, que los trabajadores subsidian con su dinero parte del servicio. De verdad que el servicio es tan malo que ni sé de que lado se debe de poner uno. El servicio que prestan los choferes (no todos pero sí muchos) es muy malo, poco profesional, son groseros, «atrevidos» con las mujeres y mucho más. Naturalmente los concesionarios tampoco se molestan siquiera en revisar que sus unidades estén en buenas condiciones, ni en procurar un buen servicio. No tienen autoridad moral ninguna de las dos partes para pedir aumento de nada, ni de participacion económica, ni tarifas, nada de nada.

    El problema es que quien sale perdiendo en esas luchas de intereses, es, el ciudadano. La tradicional forma de buscar solucionar sus conformidades es dejando de prestar el servicio para presionar a quien tengan que presionar (gobierno, dueños). En tanto pasa eso, quienes tienen que acudir a su casa o a su trabajo en este transporte se ven en serios problemas. Lo curioso y paradójico es que afectan a los ciudadanos para reclamar que dan el servicio suficientemente bueno para ser merecedores de un aumento.

    El lado bueno de esto es ver como los ciudadanos cada vez tienen una mayor capacidad de organización y autosuficiencia dentro de un país donde tradicionalmente nos han invitado a ser pasivos. Los tapatíos sobre todo jóvenes, se lanzaron a ayudar a aquellas personas afectadas por el paro, salieron con sus automóviles a emular el recorrido de algunas rutas. La cuenta de Twitter @Trafico_ZMG, una cuenta que se encarga por este medio de dar auxilio vial a la ciudadanía, creó el hashtag #RaiteGDL con el fin de que los ciudadanos se ayuden a transportarse en este día de paro. Esto fue todo un éxito, si bien es prácticamente imposible lograr la misma cobertura que el servicio de autobuses, muchas personas agradecieron esta iniciativa. Donde sí, si las autoridades no pueden, entonces los ciudadanos sí podemos.

    Guadalajara merece un mejor transporte. Dentro del siguiente gobierno de ese partido que he criticado tanto por muchas razones, parece que en cuestión movilidad urbana podrán haber mejoras sustanciales. El Presidente Electo, Enrique Peña Nieto, se comprometió en campaña a ampliar el sistema de Tren Ligero en Guadalajara. Los gobiernos del PAN se han ocupado de invertir infraestructura para el automóvil (lo cual es contraproducente a largo plazo) y a excepción del Macrobús, no se invirtió en obras de transporte público durante 18 años. El transporte público actual está muy lejos de tener la talla que esta ciudad necesita, y gran parte es debido a la mediocridad (no solo en el sentido tradicional sino aludiendo a José Ingenieros) de choferes, líderes sindicales y concesionarios que con tal de preservar sus intereses buscan detener el progreso de la ciudad.

    A veces se tienen que tomar soluciones drásticas, y una necesaria es quitarles las concesiones a dichos mafiosos, o al menos condicionárselas fuertemente. Porque el servicio es pésimo, y porque aquí no funciona la mano invisible de Adam Smith, esas compañías «privadas» son menos eficientes que cualquier empresa pública.

    #RaiteGDL

  • El Peje se quiere salir con la suya

    El Peje se quiere salir con la suya

    AMLO quiere emular a Lula da Silva, incluso en la campaña trató de hacerlo al traerse a Luis Costa Bonino a asesorarlo (quien hizo la campaña del ex mandatario brasileño, y quien presuntamente creó eso de la «República Amorosa»). Ahora trata de hacerlo no en efectividad política ni en logros. Sino más bien que como Lula da Silva, AMLO quiere que la tercera sea la vencida.

    El Peje se quiere salir con la suya

    En las elecciones pasadas, López Obrador no salió tan mal parado como en el 2006, más porque es más gente la que cree que Peña ganó con trampa esta vez, que la que creyó que Calderón lo hizo de esa forma en el 2006. Dentro de lo que cabe (porque no se pueden esperar grandes dosis de pragmatismo del conde de Macuspana), AMLO ha sido más prudente y se ha ido con más cuidado pensando en que buscará ganar el 2018.  Mientras yo pienso que López Obrador debería darle paso a las nuevas generaciones, el piensa en llegar al poder como sea, no importa si la historia le termina dando más importancia que a algunos presidentes sin que el lo haya sido.

    La idea fue sencilla, capitalizar el descontento social a su favor y trasladarlo al nuevo partido MORENA que quiere llevar a cabo, y lo cual no será un problema ya que con el número de seguidores que tiene ya cumple con todos los requisitos. Para evitar sumar negativos derivados tanto de las críticas como de los errores que pudiera cometer, AMLO ha escapado de los reflectores y se ha concentrado únicamente en formar su partido y dar alguna que otra declaración «muy de vez en cuando». López Obrador no cometió los errores del 2006, no hubo plantones, decidió impugnar por la vía legal, el fallo no le fue favorable, mostró su desacuerdo y consideró que las elecciones fueron fraudulentas. Ahí acabó todo. AMLO parece quedar mejor posicionado que lo que quedó después del conflicto post electoral del 2006.

    AMLO sigue concentrado en eso de que él es el personaje más honesto del mundo, y afirma que su partido no va a ser como los demás (naturalmente va a engrosar la ya deteriorada partidocracia), pero dentro de MORENA ya han existido problemas, tanto de organización como de diferencias. Al saber que no puede aspirar a una tercera candidatura del PRD naturalmente se lleva todo su capital consigo, lo cual seguramente postergará la llegada de la izquierda al poder por la fragmentación que esto va a causar.

    Podrían haber ventajas en el 2018 que ahora no tuvo. Si el PRI de Peña no hace las cosas bien tendría las cosas a su favor, tendría menos negativos dado que el 2006 ya se vería muy lejos. El pero es que no va a ser el único candidato de las izquierdas y todos esos votos que pudieran llevar a esta corriente política al poder se van a dividir. Esto haría que el PRI tenga más posibilidades de reelegirse, porque sinceramente veo muy difícil que el PAN pueda aspirar a regresar al poder en el 2018.

    López Obrador con su ambición no solo logró que el PRI regresara «haiga sido como haiga sido» al poder. Sino que también podría propiciar su regreso hegemónico. Para él no existen medias tintas y al menos en campaña desconoce el término «pragmatismo». Bien su liderazgo lo podría usar para promover la llegada de la izquierda, pero el solo se entiende a sí mismo por izquierda, cree ser el representante absoluto de ella y el se ha encargado de postergar su llegada, al asumir que no existe más izquierda que él.

  • La Dictadura

    La Dictadura

    La Dictadura

    “¿Cuántos han caído hoy?”, preguntaba el mandatario a su ministro de armada interior mientras, a paso rápido, caminaba por las instalaciones de la televisora nacional hacia el espacio desde acostumbraba  emitir su mensaje mensual. “Treinta y seis” respondía el teniente. El dictador sentía, manteniendo en todo momento una facción inexpresiva.

    Con las manos entrelazadas reposando sobre un escritorio de madera que también servía de piso para algunos bolígrafos y escritos varios, el tronco sostenido en una silla metálica recubierta de tela con descansabrazos y la mirada fija al foco de la cámara, estaba el hombre que se había ganado el odio de los países miembros de la Alianza Económica Internacional. “Todo listo, Doctor.”, señalaban algunos del equipo de producción. “Tres, dos, uno…”

    “Buenas noches, ciudadanos.

    Dos años y cuatro meses, dicen mis opositores, lleva éste pueblo sometido por un régimen de odio. Tienen toda la razón. El amor sólo conduce al sacrificio. El odio, en cambio, no es saciado hasta que se ve de rodillas al enemigo.

    Algunos me llaman tirano, otros opresor y los demás usan distintos adjetivos en el mismo sentido. Me considero, sin embargo, un depurador tan estricto como se requiere para hacer de la humana una especie funciona. Los tiempos en que se pensaba que los ideales románticos podían servir de motor para sanear a las sociedades corruptas  han acabado…

    Ya son cincuenta y dos las naciones con las que se han roto relaciones diplomáticas y comerciales. El ejército de exterior ha repelido treinta y dos intentos de intervenciones militares extranjeras. El ejército ordinario ha dado muerte a un millón doscientos mil quinientos cuarenta y seis elementos disfuncionales. Se ha interrumpido el embarazo de cuatro millones ciento dos mil setenta y tres mujeres  que ya tenían el máximo de vástagos permitidos…

    De muchas cosas dudo, pero no es el caso de las acciones emprendidas en lo que va de mi gobierno. Sean pacientes, ciudadanos, los cambios llegarán“.

    Acabados los discursos del gobernante se reproducía el himno del régimen, compuesto por músicos fieles a la administración. “El suelo de carmesí se teñirá”, decía el primer verso.

    Interesante era que aun sin transmitirse en cadena nacional los mensajes del mandatario siempre contaban con gran audiencia. Quizás los habitantes de la nación ansiaban escuchar del dictador que las milicias extranjeras habían triunfado. Claro que, sabiendo cómo aquel sujeto dio un sólido golpe de estado con apenas cientos de hombres y sin tener rango alguno en el ejército, esa posibilidad era lejana.

    Conforme los días pasaban el recuerdo de la democracia se diluía en las mentes de los gobernados. “Esto es barbarie” se quejaban muchos durante las comidas en familia. Pero había quienes iban algo más allá de quejidos ocasionales intranscendentes.

    “El odio, dice el sinvergüenza, es  lo más fuerte que hay”, comentaba uno de los dirigentes del Frente Libertador Insurgente en la reunión extraordinaria a la que convocó a sus allegados, “pues bien, hay que demostrarle que tanta razón tiene. En una semana  nos empezamos a mover…” Era la madrugada de un sábado de Octubre cuando en un sótano de una casa en la zona sur de la capital algo se empezaba a gestar.

  • El IFE y las elecciones estadounidenses

    El IFE y las elecciones estadounidenses

    Querer reafirmar algo (la democracia electoral) haciendo una comparativa con un país desarrollado es algo tonto, porque las circunstancias en las dos entidades son totalmente diferentes. Triste es que dentro de las «instituciones mexicanas» no haya sentido de crítica alguna, porque así a lo mejor que podemos aspirar es a lo que ya tenemos.

    El IFE y las elecciones estadounidenses

    Valdés Zurita, el denostado Presidente del IFE, viajó a los Estados Unidos como observador del proceso electoral donde ganó Obama y se reeligió (y con mayor facilidad de la que se pensaba). Valdés afirmó que la nota de las elecciones fue que Romney reconoció su derrota. Y yo me quedo sorprendido con esa afirmación porque a casi ningún estadounidense le importa eso, y le importan más otras cosas. Valdés Zurita afirma que hay un déficit de cultura cívica a pesar del fortalecimiento del sistema electoral. Una afirmación que se puede esperar de cualquier persona menos del Presidente del IFE.

    El proceso electoral dentro de las urnas (PREP y escrutinio) en México funciona (y es lo único que funciona bien) porque gran parte de quienes hacen funcionar esto son los ciudadanos, ¿Qué eso no es cultura cívica?. Donde veo el déficit es en las instituciones porque su postura ante todas las irregularidades que se vieron fue penosa, y no hubo al menos un sentido de crítica sobre todo lo que pasó. El IFE lo negó todo, la compra de votos, la influencia de las televisoras, las encuestas manipuladas (que de Gallup a GEA-ISA hay un abismo) los rebases de tope de campaña.

    Si Valdés Zurita afirma que Estados Unidos es un ejemplo para México, debería de ser más justo, y mostrarnos que el partido demócrata les entrego iPads y tarjetas de prepago de Saks Fifth Avenue a los votantes para que votaran por Barack Obama. Quiero que Valdés Zurita me demuestre que en Estados Unidos hay un monopolio televisivo que por 6 años impulsó a Barack Obama, al cual casaron con Britney Spears. Quiero que Valdés Zurita me demuestre que las encuestas de Gallup estuvieron «Barackeadas«, quiero que nos lo compruebe. Y ya que lo logre hacer, entonces sí, poder poner a los procesos electorales tú por tú.

    Valdés tácitamente culpa a un sector de la ciudadanía de que la duda exista en México con un proceso electoral más robusto. Pero me pregunto si las instituciones han trabajado tan bien como para que tengan la autoridad moral de reclamarle a la ciudadanía. Un López Obrador no cabría en Estados Unidos porque allá la gente tiene más confianza en las instituciones, porque estas han trabajado mejor que aquí. Aquí cabe bien porque a veces hasta parecieran estar empecinadas en darles la razón, y en ese sentido AMLO muy inteligente sabe captar ese capital político para usarlo a su favor.

    Más bien Valdés debería decir, que si en Estados Unidos pasó lo que pasó en el 2000 con la «victoria» de Bush gracias a su hermano Gobernador de Florida, acá puede ocurrir cualquier cosa. Cierto que en varios puntos discrepo con la postura de López Obrador (no con el diagnóstico, si no con sus formas que no abonan en nada y más que ayudar perjudican), pero creo que esta vez, algunos se mandaron al diablo solitos y el peje no los tuvo que mandar. La comparación es simplemente absurda. Quien más que yo y muchos quisiéramos tener instituciones confiables que no nos hicieran dudar, instituciones que sabemos que están cumpliendo con su papel. Pero lamentablemente estamos en un círculo vicioso donde tanto las instituciones no hacen bien su trabajo, y los ciudadanos las desobedecen.

    Y por cierto. No todos aceptaron el resultado en Estados Unidos. El magnate Donald Trump no aceptó la victoria de Barack Obama, quiere organizar una marcha a Washington y dice que en Estados Unidos no existe democracia. Lo único que faltaría es que lleve águilas calvas como pruebas del fraude y funde su movimiento/partido. Le pondría LATINA, aunque ya sabemos como son los republicanos con los latinos.