Autor: Cerebro

  • ¿Qué es la autoestima?

    ¿Qué es la autoestima?

    ¿Qué es la autoestima?1.- La autoestima no es difícil de describir, en la palabra está implícito el significado. Es la estima y el amor propio que tengas por uno mismo.

    2.- La autoestima puede variar con el tiempo, se puede ir perfeccionando, lo ideal es que conforme uno crezca esta se vaya solidificando.

    3.- Por más inquebrantable sea la autoestima, más auténtica es. Si un día sientes que puedes cambiar al mundo y en el otro estás por los suelos, nunca tuviste una alta autoestima, suena más a una autoestima codependiente o bien, a bipolaridad. Alguien con una autoestima alta real siempre sabrá que tiene limitaciones y podrá ponerle límites a sus impulsos y emociones.

    4.- Los factores externos pueden incidir en la autoestima, pero el individuo puede decidir que tanto inciden. Y si el individuo comprende que es un ser limitado, que como cualquier humano puede fracasar, entonces su autoestima será real, porque la habrá sabido blindar. Una persona con una verdadera autoestima verá a los fracasos como áreas de oportunidad, aunque no por eso no deban de generarle un sentimiento de frustración.

    5.- No puedes tener una alta autoestima y al mismo tiempo, que la gente te trate como lo contrario. Si eso pasa, es que te engañas tanto, al punto que no te das cuenta de tu verdadero ser, y lo que reflejas.

    6.- La autoestima basada en el entorno y en las terceras personas es falsa, la verdadera autoestima se forja en el interior.

    7.- Si tu autoestima depende de los demás, terminarás esforzándote para agradarles con el fin de conservarlos. Como esta autoestima es falsa, pones tu integridad en manos de otras personas, y basta con que una de estas personas pueda ser malintencionada como para que te pueda destruir y hacer lo que quiera contigo a su antojo, dado que le has entregado tu integridad.

    8.- Una persona con baja autoestima tiene mayores posibilidades de convertirse en un agente nocivo y destructivo que una persona con autoestima alta.

    9.- Las personas con autoestima baja algunas veces tienden a ser hipócritas y logran hacer creer a los demás lo contrario. Este tipo de personas más que tener amigos y relaciones, utilizan a las personas para saciar su pobre vida interior. Pero cuando ya no las necesitan, se deshacen de ellas.

    10.- Se puede decir, sí, que dentro del humano pueden existir varias autoestimas a la vez. El individuo podrá tener confianza en sí misma para desarrollar una actividad y será desconfiado para desarrollar otra. Pero siempre hay una autoestima suprema, solo es una y a la vez engloba todo. Esa es la que termina importando y la que determina la vida de las personas.

    11.- Esta no es una guía para mejorar la autoestima, solo dice que es. Si tienes baja autoestima tienes que trabajar contigo mismo, más que buscar artículos en Google.

  • La estafa, la mediocridad y el camino fácil

    La estafa, la mediocridad y el camino fácil

    Soy amigable, Me intereso por la gente, no suelo verlos con signo de pesos $$$ y 9 de cada 10 veces, termino siendo amigos con los alumnos que tengo (como los veo varias veces)  Jorge Ascencio (tomado de su blog personal)

    Jorge Ascencio, la estafa, la mediocridad y el camino fácil

    Hoy tuve de esas conversaciones conmigo mismo sobre las carreras universitarias (de donde salen temas para este blog), y en ese mismo momento un amigo mío sube a su cuenta de Facebook un video que me  cayó como anillo al dedo. Fue una doble sensación, me reía mucho, pero a la vez me daba ese sentimiento de coraje. Me explico, Jorge Ascencio es un jóven de Monterrey que se dedica a la fotografía, aunque en su página como fotógrafo (tiene varias páginas) solo tiene una fotografía de su trabajo (una) y más de 100 fotografías de presuntos testimonios que habían quedado contentos con el curso. En un video subido a Youtube, parece no mostrar muchos conocimientos sobre fotografía cuando trata de explicar como quitar «esos brillitos» provocados por el sol. Aún así cobra un curso de fotografía por 6 horas, a $5,900 pesos.

    Pero lo que más me llamó la atención fue un video donde dice vender un curso en Photoshop (que aparece en la parte de abajo). Este video es una muestra de la mediocridad y la búsqueda del dinero fácil, de la aversión al esfuerzo y a la preparación. Afirma él que la carrera de diseño gráfico es un absurdo e innecesario; que es una forma incorrecta de aprender porque diseñar «no es algo del otro mundo»; que el 80% de lo que le enseñan a uno en la universidad, no sirve para nada. El afirma que con un curso de 6 horas de Photoshop, el alumno podrá aprender a diseñar con la calidad de los diseños que se utilizan en las revistas. Lo peor de todo es que las diapositivas que muestra en el video tienen un diseño terrible, precisamente de alguien que no ha tocado el Photoshop en su vida.

    El video es pésimo, esta persona naturalmente no sabe hablar, redundea, se traba mucho, y yo sé que no es necesario que lo sepa hacer para dar un curso ¿o más bien sí? pero lo peor es hacerlo cuando no lo haces bien, y filmar desde tu recámara. Bajo este ambiente afirma que ha dado más de mil cursos, que tiene una gran reputación y que todos sus clientes están satisfechos ¿tú le crees? ¡Yo tampoco!

    No sé si alguien le haya comentado a este joven que el diseño gráfico tiene fundamentos y esos solo te los da el estudio. Es cierto que muchos de los conocimientos los aprendes fuera de la universidad (es mi caso), pero también es cierto que la universidad te da los fundamentos de la actividad que vas a realizar. Jorge Ascencio dice que las matemáticas que estudió en su carrera de ingeniería fueron inútiles y que en la práctica no eran necesarias. Pero si ven su talante y tomamos en cuenta que lleva 8 años «haciéndola de fotógrafo profesional» me pregunto si alguna vez ejerció su carrera.

    El diseño de sus páginas web es terrible. Alguien con conocimientos en Photoshop y casi nada de desarrollo web puede crear un sitio bastante más decente que el que tiene él. ¿Tú pagarías un curso de Photoshop a alguien que tiene su página tan impresentable? De su estrategia de ventas mejor ni hablamos, para el basta con tomarse fotos en Europa (lo cual presume en todos sus sitios) para afirmar que conoce técnicas europeas de fotografía. No hay ni una sola fotografía tomada por él. En su canal de Youtube ha deshabilitado los comentarios y la opción de votar el video por naturales razones.

    Gracias a gente como esta, debido a la ingenuidad de varios clientes (que no saben que es un producto de calidad y que no lo es) se termina malbaratando sectores económicos de servicios, como el de diseño gráfico precisamente, perjudicando a aquellas personas profesionales que buscan imprimir calidad en su trabajo. Además que este tipo de trabajos terminará perjudicando a los clientes. Este tipo de «emprendedores» fomentan la cultura de la mediocridad, buscan dinero sin ningún esfuerzo, desdeñan la preparación académica, el nutrirse de información y conocimiento. Reprobable que exista gente así.

    Y por cierto, no conozco al tal Jorge Ascencio. Simplemente me molestó mucho ver que existan este tipo de personas, cuando amigos míos en diseño gráfico, profesionales, sufren porque los clientes no valoran su trabajo, lo cual se percibe en sus ingresos. A continuación les dejo el video, júzguenlo ustedes:

  • Si en México el «ecologista» es el Niño Verde y la «maestra» es Elba Esther Gordillo…

    Si en México el «ecologista» es el Niño Verde y la «maestra» es Elba Esther Gordillo…

    Creo firmemente que para que una nación funcione, tienen que existir buenas referencias. El individuo nace, crece, y percibe la sociedad en la que vive dependiendo del actuar de esta. Las referencias son importantes para que cuando este individuo cumpla la mayoría de edad y por lo tanto sea un ciudadano, sepa que se pueden hacer las cosas bien, que dicha sociedad tiene un objetivo en común, que hay una estructura social que le permite hacer las cosas bien y salir adelante.

    Si en México el "ecologista" es el Niño Verde y la "maestra" es Elba Esther Gordillo...

    En muchos países tenemos personas que son admiradas y que sirven como referencia. Puede ser una persona en sí, puede ser incluso el rol de una persona o un puesto. Por ejemplo, me remito a los maestros. En países como Finlandia, la figura del maestro es totalmente admirada y respetada. De esta forma el alumno (y en muchos casos, sus padres) puede depositar su plena confianza en él, porque los maestros están lo suficientemente preparados para darles una muy buena educación a los hijos. Esta sociedad ha asimilado que la educación es indispensable y por lo tanto hay que darle un papel preponderante al maestro, hay que prepararlo bien para que tenga una alta capacidad para educar y enseñar a los niños, lo cual coadyuva en un círculo virtuoso donde el maestro se convierte, casi, en una figura emblemática.

    ¿Qué pasa cuando quien funge ese rol pierde toda autoridad moral? Preocupante es que el primer nombre que se le viene a la mayoría de los mexicanos al mencionar la palabra «maestra» es Elba Esther Gordillo. La referencia es un agravio per sé, por todo lo que significa. Cuando el maestro mexicano no llega constantemente a clases para cumplir con su sindicato, cuando el maestro no lee (algo absurdo pero cierto), cuando los alumnos lo tratan como «barquito» y pierde todo su respeto (en la prepa, amigos míos metían a la basura el portafolio del profesor de Inglés y este no se defendía), cuando los universitarios lo invitan al Table Dance para que les apruebe el semestre (también lo constaté). Todo eso se invoca al escuchar el nombre de Elba Esther Gordillo, cuando la referencia de la palabra «maestra» recae sobre ella.

    Igual da pena ver que la primera referencia a ecología, sobre todo para los mexicanos poco informados, es Jorge Emilio González, el Niño Verde. Con todas las incongruencias implícitas a su persona y a su partido (expulsado por cierto, de la comunidad mundial de partidos verdes). Quién conoce más del tema sabe que hay otras referencias más loables y destacables. Pero aquellos que deberían ser un ejemplo, en temas importantes para la sociedad, terminan siendo todo lo contrario.

    ¿Qué sociedad percibirán los niños que crecen en nuestro país al no encontrar referencias positivas?  Donde los mandatarios (empezando por la Presidencia) están muy lejos de ser estadistas con preparación, y sobre todo, actitud de servicio. Donde muchos empresarios (no todos, pero sí varios) son conocidos más bien por sus prácticas desleales que por la generación de empleos. Seguramente encontrarán un clima adverso, un sistema que no funciona bien, un lugar donde la rectitud no ayuda mucho en la supervivencia, un lugar con valores éticos torcidos que en la tinta dicen una cosa y en la práctica dicen otra. Los individuos que ingresen a la sociedad pensarán que tendrán que emular lo que ven para poder seguir adelante.

    Un solo hombre no puede cambiar todo, pero por diversas circunstancias, existen aquellos que pueden tener más incidencia, sobre todo esos a quienes les apuntan los reflectores. Con solo algunos de los que están cerca de los círculos de poder o influencia que dieran el ejemplo, la sociedad podría percibir que sí se pueden hacer las cosas bien. Un político ejemplar, un maestro con vocación de servicio como lo fue Vasconcelos,  un empresario, un sindicalista con un deseo real de ayudar a los trabajadores.

    Pena da que tengamos muy pocas referencias. Y se agrava en un mundo donde la tendencia es que estas se deterioren como en el caso del deporte (Lance Armstrong, Pistorius). En nuestro país sobran mitos y faltan héroes. Los mitos se derrumban, sobre todo porque no tienen argumentos sólidos. Lo peor es que la estructura social se deteriora que la gente termina admirando a aquellos que los perjudican: Esos capos del narco que les construyen escuelas, esos políticos que son corruptos pero son eficaces, «se saben mover» y representan bien el arte del maquiavelismo.

     

  • Ser mexicano ¿orgullo o vergüenza?

    Ser mexicano ¿orgullo o vergüenza?

    -Si gana (coloque aquí el nombre del candidato que no quiere que llegue a Los Pinos) yo me voy del país-. En 2006 unos mexicanos que viajaron a París mostraron una pancarta que decía que se quedarían ahí si López Obrador llegaba a la Presidencia de la República. En 2012 se volvió a repetir la historia, pero ahora el candidato señalado en dicha pancarta era Peña Nieto. Las personas al ver diversas situaciones en el país se indignan y se avergüenzan, corrupción, robo, aletargamiento, fanatismo, incluso la historia misma donde a México le ha tocado perder más que ganar. ¿Ser mexicano es motivo de orgullo o vergüenza? ¿Se puede sentir uno orgulloso de ser mexicano y sentir vergüenza a la vez?

    Ser mexicano ¿orgullo o vergüenza?

    Me llamó la atención un Trending Topic bastante agresivo en Twitter que decía #QuéAscoSerUnMexicano, el cual se llegó a posicionar hasta el primer lugar. Comento que me llamó la atención que varios mexicanos (al menos dentro de las redes sociales) tuvieran una visión tan despectiva de su nacionalidad y de sus raíces, sea cual sea la forma de interpretar dicho hashtag. Usuarios de otros países como Argentina se sorprendieron por el hashtag y ellos mismos terminaron defendiendo al país que muchos estaban criticando de forma despectiva. Es cierto que como país tenemos muchos problemas que llegan a la profundidad de nuestras raíces culturales ¿Pero acaso tan mal estamos para sentirnos avergonzados de un país, que sin intención alguna de evadir los serios problemas que tenemos, está «más arriba que abajo» si analizamos a todos los países del globo terráqueo?

    Hace poco comenté que para avanzar como nación es importante reconocer la parte negativa y no evadirse en discursos frívolos como los que nos invitan a ver nuestras playas y nuestras mujeres. Pero peor que la negación de los aspectos negativos del país, es la negación de nuestras raíces, la denostación de parte de nuestro ser que consta en la sociedad en la que nos hemos desarrollado, que lleva implícita una aspiración a tener otra nacionalidad, o al menos sentir tenerla. Lo cual no solo es muy difícil, sino que los no muchos que lo consiguen saben dentro de ellos que nacieron en México, que seguirán siendo mexicanos, y posiblemente no terminen de asimilar su nueva nacionalidad (cosa que pasa con muchos latinos que adquieren la nacionalización en Estados Unidos).

    Se entiende la frustración al ver los problemas por los que atraviesa el país, dado que varios mexicanos logran romper el ya deteriorado pacto social para salirse con la suya. Pero me pregunto por qué para muchos entonces ser mexicano significa ser «corrupto y tranza» cuando solo algunos lo son (los suficientes para influir para mal en el país) cuando en realidad no lo es así, y cuando también se ha demostrado que el mexicano tiene la capacidad de salir adelante de una forma honesta.

    Si los mexicanos que se presumen honestos quieren «huir del país» entonces ¿Quién se encargará de arreglar las cosas? ¿Es más cómodo entonces huir y dejar que la nave se hunda al dejar solos en el bote a quienes quieren destruirlo? Muchos prefieren la resignación, aceptar que el país es así, corrupto, donde el que no tranza no avanza, y se esconden como timoratos como si eso fuera lo suficientemente necesario para considerarse buen ciudadano. Otros terminan emulando las malas prácticas dado que piensan que no hay otra forma de salir adelante. Muchos de ellos odian a México (o tienen un sentimiento ambivalente de orgullo y odio) pero no hacen absolutamente nada para tener menos razones, para sentir ese sentimiento de repugnancia hacia su país.

    Yo sé que México tiene muchos problemas, y que a veces lo que ocurre dentro de estos casi dos millones de kilómetros cuadrados es frustrante, pero yo tengo que decir que me siento orgulloso de ser mexicano, amo a mi país, a pesar de todos sus defectos. Y así como hay cosas que me apenan, hay cosas que me enorgullecen, se que estas son mis raíces, y así va a ser toda mi vida.

    Ese orgullo es el que nos debería a motivar a poner nuestro grano de arena para mejorar las cosas. Estoy consciente de que las cosas se pueden mejorar, no existe sociedad que esté condenada, dado que somos humanos y tenemos la oportunidad de cambiar. Es decisión de los demás si enfrascarse en el odio, en una especie de masoquismo, o aportar su grano de arena.

  • Día del amor, amistad, y de la manipulación social

    Día del amor, amistad, y de la manipulación social

    Hoy los mercadólogos nos hemos puesto a prueba. Nuestro trabajo es crear necesidades «no necesarias» con el fin de enriquecernos, o bien enriquecer a la persona con la que trabajamos (naturalmente a cambio de un mejor sueldo o un mejor puesto). Conocemos el comportamiento de los seres humanos, no solo estudiamos a Kotler o a Chetochine, estudiamos a Goebbels y a Molotov. Aplicamos técnicas de manipulación de masas que se han aplicado en los régimenes más sanguinarios, pero de una forma muy sutil con el fin de que dicha técnica pase desapercibida.

    Día del amor, amistad, y de la manipulación social

    Unos de los días clave para nosotros es el día de San Valentín, que por cierto, nosotros inventamos. El día del amor y la amistad. Las emociones y sentimientos son un arma de doble filo, porque gracias a ellos nosotros tenemos acceso a la mente de las personas. No podemos convencer por medio de la razón a la gente para que se deje manipular y malgaste su dinero, si lo hiciéramos así, lo primero que recibiríamos sería un golpe en la cara. Pero no, apelamos a sus sentimientos,  a su subconsciente, para que se «abran» y nos dejen «insertar información en su memoria cerebral» en nuestro beneficio.

    No solo recurrimos a los sentimientos positivos como puede ser el amor, el sentimiento de filiación. Sino también a esos negativos como la frustración y la ansiedad. Es decir, hemos condicionado al sujeto para que todos los 14 de febrero le compre algún regalo a su novia. Esa compra es un sentimiento positivo en cuanto a que el sentirá cierto placer  emocional al darle un presente a su querida (y si bien le va, hasta físico), pero a la vez es un sentimiento negativo porque si no le compra nada, su novia se va a enojar, y va a poner en tela de juicio lo que él siente por ella. Es decir, para satisfacer sus necesidades emocionales, el novio (y en muchos casos la novia) tiene que depositar su dinero en nuestras arcas.

    Pero el dinero está garantizado, tal vez no para las mismas empresas, pero algún capitalista se beneficiará. Empresas que fabrican tarjetas, chocolates, salas de cine, restaurantes y moteles se benefician enormemente con el ser humano alienado que busca satisfacer a su pareja. En dado caso que no lo decida así posiblemente la perderá, pero debido a su soledad consecuente (en especial la frustración de pasar solo el siguiente San Valentín) se van a ver beneficiadas esas empresas de casa de citas virtuales, neverías, fabricantes de Nutella, iPhones (el Siri será muy solicitado), alquiler de películas Blockbuster o Netflix, la industria pornográfica, cremita para la piel, y hasta consoladores para que el sujeto alienado forever alone sopese su soledad. Sea como sea, haremos que el individuo gaste su dinero.

    En San Valentín, nuestras técnicas de manipulación son más sutiles, que por ejemplo en navidad o las ventas nocturnas. En estas últimas logramos que el hombre se convierta en masa, concidionamos su conducta al punto que cientos de alienados corran en las tiendas por la misma TV de LCD e incluso se agarren a golpes. Ahora no, el individuo tiene todo el tiempo para escoger el regalo, para hacer la reservación, para comprar de esos «globos pa la fiesta» que venden en los Oxxo.

    Los mercadólogos somos poderosos, tenemos más poder inclusive que los políticos, los cuales compran ciertas marcas de lujo porque nosotros les dijimos que las tenían que comprar. Nosotros le dijimos a Peña Nieto que Bijan en Beverly Hills era una tienda de caché, le dijimos a Elba Esther Gordillo que con los bolsos de mano de Christian Dior se le iba a quitar lo fea (todos sabemos que no es así, pero las sigue comprando), hicimos que el Peje se comprara su Tjuru incluso. No se metan con nosotros, de verdad, somos anónimos, podemos hacer de sus ideas y talento un producto frívolo mainstream, donde ponemos a los hipsters a nivel de Justin Bieber. 

    Advertidos quedaron.

  • La renuncia de Benedicto XVI

    La renuncia de Benedicto XVI

    Hay temas en los que no voy a profundizar porque no soy un experto en teología, y para ser sinceros no he prestado demasiada atención a lo que ha hecho la Iglesia Católica en los últimos años. Que por un lado algunos hicieron una misión para ayudar a los pobres, que por este otro lado salió un sacerdote pederasta, por otro donde se pedía la paz de los pueblos y en tal otro se vierte alguna crítica contra el homosexualismo. Que en la historia, la Iglesia ha dado sentido a la vida de muchas personas, que la «Santa Inquisición». Se puede hacer un análisis de todo lo bueno y lo malo de la Iglesia Católica pero en este caso no es el asunto, y más bien lo que escribo va en torno a la reacción de la renuncia de Benedicto XVI, que es algo histórico si tomamos en cuenta que ningún papa había dejado su cargo voluntariamente desde el medievo.

    La renuncia de Benedicto XVI

    Se pueden crear conjeturas del motivo de la salida de Ratzinger, que si estaba cansado, o si tenía mucha presión encima, si fue únicamente la vejez o fueron presiones dentro del Vaticano, no sabría decir que sucedió y no es que esté muy interesado en saberlo realmente. Lo que sé, es que se me hace algo injusto poner en tela de juicio el carácter del todavía Papa y mofarse de ello. Es paradójico y contradictorio que muchos de quienes hacen esta crítica, al mismo tiempo se sienten «indignados» porque el viernes tuvieron que salir tarde de trabajar, que por qué quieren subir la edad de la pensión. Es decir, se pide a esta figura papal algo que la sociedad no puede dar.

    Ser el «mandamás» del Vaticano no es algo fácil, dirigir una Iglesia y lo que esto implica (representar a Dios en la tierra, intereses monetarios, geopolítica, lo que quieran imaginar) significa mucho desgaste. Al tratarse de una religión todavía poderosa, lo cual significa que existen muchos intereses (a favor y en contra) de por medio, se necesita temple, tomar decisiones muy difíciles a una edad donde el estrés puede significar la vida o la muerte.

    Entiendo las molestias que puedan surgir para algunos con el Papa y la Iglesia, la posición de esta frente a los homosexuales, los casos de pederastía, que si esta se tiene que renovar. Y para eso se puede debatir, y claro, levantar la mano cuando se vea alguna injusticia o atropello desde dentro de esta institución (que para mí no existe institución incorrompible o inflalible). Que hay que aclarar que la Iglesia está formada por seres humanos, y como seres humanos se pueden equivocar, corromper, cometer errores y llegar a perjudicar a otros.

    Pero todas estas críticas que se puedan hacer, no creo que tengan que ver con esta desmesurada crítica del carácter del Papa. Como comenté en la cuenta de Facebook, no es como que nosotros mantengamos al Papa con nuestros impuestos. Incluso quienes no profesan la religión católica, no deberían de darle a esto mayor importancia, dado que es una figura que no tiene representación en sus vidas, y bajo el mismo talante tendrían que criticar a los máximos jerarcas de todas las demás religiones.

    Como siempre lo he notado aquí, yo nunca he sido muy religioso, tiendo más al agnosticismo. Y sí, hay cosas de la Iglesia que no me parecen, al igual que hay otras cosas que hace bien y que reconozco. Pero creo que mofarse del Papa porque decidió renunciar, está de más. Más porque critican un esfuerzo que muchos no están dispuestos a dar. Creo una cosa es hacer bromas que comúnmente se hacen en las redes como la comparación que se hace del Papa con el personaje de Star Wars, Darth Sidious por su parecido físico, y otra cosa es poner en tela de juicio algo que incluso se critica, el hecho de que el papa renuncia a su cargo y no es el todopoderoso u omnipotente, características que muchos critican.

    Quien quiera creer y sentir simpatía con el papa lo respeto, igual respeto a quienes deciden no creer. Creo que la tolerancia implica no solo pedir que respeten nuestras creencias, sino también respetar las de los demás.

    Y si me preguntan, sí, yo pienso que a la Iglesia no le caería nada mal una renovación.

  • El subsidio a la gasolina

    El subsidio a la gasolina

    Sí, voté por López Obrador, y no me siento arrepentido de hacerlo, pero naturalmente hay muchas cosas con las que no estoy de acuerdo con él (igual que con los otros candidatos), posiblemente sus afines me quieran crucificar por mi posición tanto de Pemex, como el subsidio a la gasolina, donde aquí sí, creo que el peje cae en una contradicción (subsidiar a la gasolina es subsidiar a los que tienen en detrimento de los que no tienen) dado que él se dice defensor de las causas sociales del sector vulnerable.

    El subsidio a la gasolina

    Paradójico es que mucha gente que critica la intervención del gobierno en la economía, que invierta dinero para combatir la pobreza, en ciencia y tecnología, en darle becas a los pobres, esos mismos que andan viendo el martillo y la hoz, relacionando al Peje con Chávez, son los mismos que se rasgan las vestiduras cada vez que hay un gasolinazo. ¡No puede ser, el gobierno subió la gasolina 10 centavos, pinche gobierno, la gasolina sube y los sueldos no suben!. Comunismo para automovilistas.

    Sí, que la gasolina va a ser algo más cara, pero no se han preguntado ¿qué se puede hacer con todo ese dinero? Se podría invertir, por un ejemplo, en ciencia y tecnología, en mecanismos que ayuden a desarrollar al país, en fomentar la creación de empresas, en mejorar el transporte público. Inversiones que a la larga incluso podrían aumentar el poder adquisitivo (no menciono la educación porque el problema no es la cantidad invertida, sino cierto sindicato que cancela el futuro de nuestros niños).

    El año pasado se usaron 222 mil 753 millones de pesos en subsidiar la gasolina, ¿en qué se podría invertir ese dinero? hagamos cuentas con información obtenida en esta fuente:

    • Se podrían dar 891 mil viviendas de interés social de 38 metros cuadrados a gente que vive en pobreza extrema.
    • 3,500 kilómetros de BRT o Macrobús (más de 37 veces las líneas de Metrobus en el DF, muchas más que las de Guadalajara).
    • 272 kilómetros de Metro. Con un solo año se podría volver a construir toda la red de Metro en el DF, y con un solo año se podría construir toda una red de Metro en Guadalajara y Monterrey al mismo tiempo que de cobertura total a estas respectivas ciudades.
    • 6.4 veces el presupuesto para revertir el cambio climático.
    • 3 veces lo invertido en Oportunidades.
    • 3.5 veces lo invertido en el Seguro Popular.

    A pesar de ser un país en vías de desarrollo (bonito eufemismo para no decir país subdesarrollado), tenemos demasiados automóviles en la vía pública. Las arterias viales ya no se dan abasto y como nuestras ciudades están mal diseñadas ya no se puede hacer mucho para soportar más automóviles, por lo cual el fomento del auto será a la larga contraproducente. Los países desarrollados han optado por invertir en transporte público eficiente, con lo cual muchos ciudadanos no tienen ya necesidad de usar el auto para ir a ciertos lugares. En países como Corea del Sur se han demolido freeways para construir ahí parques públicos.

    Simplemente, si uno quiere comprar gasolina que pague por ella. Los gasolinazos son consecutivos porque sería difícil para la gente adaptarse a un cambio de precio brusco,. De esta manera (la primera) la gente se va acostumbrando a pagar más hasta que ya no quede subsidio y pague su valor real.

    Yo sé que pesa pagar más, pero a la larga es muy necesario.

    Así de simple.

     

  • Cuando es necesario ver lo malo de México

    Cuando es necesario ver lo malo de México

    Se nos ha educado a procurar ver lo positivo de nuestra nación. Se relaciona la negatividad con el pesimismo, con una actitud no deseable, con la mala vibra. Criticar lo malo de nuestro país equivale a ser grillero. Pero les tengo una mala noticia, pensar eso es estar en el error.

    Cuando es necesario ver lo malo de México

    Se le dice al ciudadano: -México tiene bonitas playas, su gente es muy cálida, se firmó el «Pacto por México», la selección calificó al mundial de futbol, hay que ver lo bueno que tiene el país y no lo malo-.

    ¿Entonces cómo se va a resolver lo malo si nos han invitado a negarlo? Esa necedad de algunos cerrarse a la crítica y vivir en ese México positivo cancela automáticamente la posibilidad de resolver los problemas reales que tiene el país. Seguramente vendrán las comparaciones y dirán que en Estados Unidos la sociedad no es tan pesimista con respecto a lo que pasa en su país, y es natural que suceda así, porque Estados Unidos tiene menos problemas que México (que no deja de tener y muchos, y dichos problemas son señalados fehacientemente por su sociedad).

    Querer negar los problemas de México en aras de una supuesta actitud positiva, es como mirarse al espejo y ver un cuerpo escultórico donde no lo hay, ver solo los ojos azules y la nariz perfectamente delineada ignorando los 30 kilos de sobrepeso y la celulitis en los gluteos.

    Si queremos una nación que salga adelante, entonces es necesario ver lo malo de esta para poder corregir aquellos problemas en aras de que en un futuro tengamos realmente cosas más buenas que malas y podamos, sin que una televisora nos diga, ver con más facilidad las cosas buenas de este país.

    Alguna vez lo dije, por alguna razón existe el «negativismo» y creo que este es sano mientras no se llegue al extremo donde el ser humano quede sin capacidad de reacción. ¿Cuántos no hemos salido adelante y le hemos echado ganas después de una depresión o un momento difícil que nos  hizo ver que teníamos un problema el cual teníamos que enfrentar? Creo que haciendo una analogía México debería ser una depresión, un momento difícil del cual debemos de salir. Pero se nos invita a creer que estamos bien, nos recuerdan y nos enjaretan nuestras playas, nuestras mujeres (con esa connotación machista implícita), estamos mejor que Burkina Faso. Es como si a un hombre que acaban de despedir de su trabajo le dijera que no se preocupe, que todo está bien en su vida, y que no necesita buscar un empleo nuevo porque todo está bien.

    Es injusto criticar a quienes, valga la redundancia, critican (quejarse de quienes piden resolver problemas que de los problemas en sí). Muchas de estas personas viven bien (lo cual no se reclama para nada), pero viven en una especie de burbuja, donde al tener sus necesidades satisfechas, no logran generar empatía con la sociedad donde viven.

    Claro está, después de la crítica debe de venir la propuesta de lo que se debe de hacer para cambiar las cosas. Error sería quedarse en la mera crítica y caer en un círculo vicioso. Creo yo que a veces se repiten tanto los errores y los atropellos (ver gobierno actual) que la sociedad termina por resignarse. Hay dos caminos,  hacerlo o salir adelante, para salir de esta crisis ya crónica, se necesita creer en que podemos tener un país mejor, y que lo merecemos, que nos merecemos algo mejor que playitas y mujeres bonitas.

    Cartón por Alfredito Romano. (les recomiendo visitar su Fan Page).