Autor: Cerebro

  • Sociedad en decadencia

    Sociedad en decadencia

    Alguna vez pensé que la sociedad no estaba tan mal. Que no ibamos «para arriba» pero tampoco «para abajo». Estos últimos tiempos me han hecho tomar otra postura, mis debates internos, y ahora una conversación interesante que tuve hoy, hacen que lo confirme. Como sociedad estamos en una continua decadencia. No significa con esto que tiempos pasados siempre sean mejores o que el futuro sea pesimista. Simplemente creo que estamos en una pendiente, y sí, posiblemente es parte de los ciclos que vivimos como humanidad. Así como Ortega Y Gasset afirmaba que el siglo XVIII fue el climax de la humanidad y en el XIX empezó a decaer (según su visión de principios del siglo XX), yo digo que llegamos a un climax en los 90, y a partir de ahí, hemos ido para abajo.

    Sociedad en decadencia

    Posiblemente un evento representativo de este cambio fue el «atentado» en las torres gemelas, aunque realmente es algo simbólico, porque no es que eso haya marcado un antes y un después per sé (esta decadencia se empezó a gestar algunos años atrás), pero el mundo ya no volvió a ser el mismo.

    Estoy convencido, de que se busca que el grueso de la humanidad sea lo más ignorante posible con el fin de poderla manipular fácilmente. Se trata de generar una sociedad donde el ignorante sea visto como algo cool, y el estudioso, el que le gusta leer e informarse, sea visto en casos extremos como un marginado, como una minoría. El humano instintivo, torpe para razonar, parece ser el modelo a seguir. Lo comenté la otra vez con el famoso Harlem Shake, donde el individuo actúa de una forma primitiva, y no solo eso, se vanagloria de su acto y se exhibe en las redes sociales. No, no es propio de una sociedad civilizada que un individuo en ese baile, se sienta orgulloso por haber simulado fornicar con su perro semidesnudo y los demás le aplaudan por la forma creativa en que bailó dicho Harlem Shake: -No mames weey, te cogiste a tu perro, no le vayas a generar problemas sicológicos, cool men-.

    La gente cada vez lee menos. Asume como verdad lo que se muestra en la televisión, donde se glorifican e incluso mitifican a actrices y cantantes, con una calidad moral deplorable, e incluso con un talento cuestionable. Se pasa de la mochería y los tabúes a la incapacidad del cuestionamiento de los principios de las personas. Irrisorio que en México Peña Nieto sea Presidente y eso explica muy bien esa decadencia. Un hombre con su historial personal no cabría en muchos otros países donde importa la integridad a la hora de elegir a un mandatario. Curioso que un país que acusa a los estadounidenses de liberales (y que nunca se permitiría a alguien así), pueda aceptar a una persona con integridad demasiado pobre si no es que inexistente, en la Presidencia de la República. En política a nivel mundial los estadistas van en decadencia, son cada vez menos, los figurines son cada vez más. Cada vez se exige menos de la preparación del político, de sus capacidades, y se espera más de los slogans de campaña y del impacto mediático.

    En otras áreas, veo también esta decadencia. Un ejemplo es la música. En los años 90, donde ubico el último climax de la sociedad, se vivían movimientos musicales importantes, bandas de rock cuya música tenía «algo» y sus letras tenían contenido, eran músicos que gustaban de leer, informarse sobre lo que ocurría en el mundo y lo plasmaban en las canciones. Ahora no hay tanto de eso, hay cada vez menos propuestas, algunas más que aceptables (las menos), y más banalidad (no es que antes no existiera, pero ahora tiene el monopolio). Igual con otras instituciones, la Iglesia cuestionada, el mundo empresarial también, no se diga del mundo político, y peor aún de la educación, en franco declive.

    ¿Y la economía? Ni hablar.

    Definitivamente, estamos pasando un mal momento como sociedad, tanto mexicana, como mundial ¿Se puede corregir el rumbo? Claro que sí. Yo tengo la fe en que si se puede hacer un replanteamiento. Dirán que soy pesimista, pero creo que sí, al final del túnel hay una luz. Pero para replantearnos primero hay que darnos cuenta de nuestra triste realidad.

  • Adiós, Elba Esther Gordillo

    Adiós, Elba Esther Gordillo

    Dejando del lado los móviles de su detención, que pueden ser cuestionables, la noticia es buena. Desde una perspectiva técnica se ha hecho justicia. Ver a uno de los personajes que más le ha hecho daño a México es gratificante, aunque no resuelve el problema de fondo necesariamente. Paradójico para muchos, pero previsible para quienes entienden un poco «la cosa política» en México, que de alguna forma quienes la crearon, fueron la que la destruyeron. Una de las peculiaridades de como se manejan las cosas en nuestro país. Adiós, Elba Esther Gordillo.

    Adiós, Elba Esther Gordillo

    Al tratarse de un motivo político ya lo que menos importa es de que la acusan, su culpabilidad es evidente para todos.  Claro que se debe esperar que todo el proceso sea legal y conforme a derecho. Independientemente de la animadversión que genera la «maestra», como gente civilizada, debemos esperar un proceso justo, respetando los derechos humanos que le corresponden como persona detenida y que será procesada. Las imputaciones que le hacen no son todas, pero sí las suficientes para mantenerla encerrada el resto de sus días (o un buen rato).

    ¿Motivos por los cuales ha sido detenida? Se pueden especular muchos, una perspectiva es política, al PRI nadie lo puede rebasar y con esta detención quieren dar ese mensaje (implica que nadie les estorbe a la hora de hacer política, ellos deciden) y poner quietos a los demás poderes fácticos. Está la perspectiva mediática (menos importante que la política pero importa) donde buscan mostrar ante la población un gobierno eficaz, un Presidente con determinación, con el fin de generar credibilidad y legitimación. Están otras teorías donde se sugiere que es una cortina de humo para tapar el caso de la intención del PRI de gravar alimentos y medicinas, entre otras muchas más.

    Elba Esther Gordillo le hizo mucho daño a México. Técnicamente canceló el futuro de muchos niños y jóvenes. Una sindicalista que quiso hacer política y participar activamente en ella, con una influencia tan grande, que su poder determinó que debería ser Felipe Calderón y no Andrés Manuel López Obrador, el Presidente de México en el 2006. Su intervención en la vida pública fue bastante nociva, y merecidamente se convirtió en la persona más detestada del país. Al final, la maestra no tomó buenas decisiones, y eso la puso tras las rejas. Se convirtió en una figura prescindible para el gobierno actual, y prescindieron de su ex amiga de la mejor forma que lo podían hacer desde una perspectiva política y mediática. Elba Esther ya no era parte de los intereses del partido, más bien ella quería negociar con ellos para sacar su tajada, su atrevimiento hizo que su otrora partido fuera determinante con ella. Los priístas no se la piensan, los intereses políticos están por encima de todo y si es conveniente destruir a alguien que en otro momento fue parte de ellos, lo harán.

    El mismo grupo político que la empoderó, acabó con ella. Llegó al SNTE de la mano de Carlos Salinas de Gortari, tomó el lugar de Jonguitud y dió un «salto de longitud» hacia la acumulación de poder. Dos casas en los barrios más lujosos de San Diego, una en México, bolsas de lujo, vestidos de lujo, agua de lujo. Elba Esther Gordillo se consintió con el dinero del erario público, nosotros mantuvimos su modus vivendi estrafalario, no tuvo empecho en mostrarlo, y la clase política hizo como que no quiso sospechar el por qué una lideresa sindical tuviera este modo de vida.

    El 26 de Junio fue un día importante en la historia política del México actual, pero todavía está por verse, si se tratará de una mera anécdota o cambio. De continuar el aparato corporativista, entonces solo tendremos que preguntarnos quien será el/la nueva Elba Esther Gordillo. Veremos si la línea va por una modernización de la educación o por la consolidación del aparato autoritario. La reforma educativa aplicada un día antes no es lo suficientemente grande para respondernos esa pregunta.

    Su última entrevista se la dio a Adela Micha. Elba Esther Gordillo es una experta en el arte de la manipulación. Adela Micha fue incisiva y muy dura con ella, pero la maestra mostró su oficio. Escuchándola hablar «entre líneas» se percibe como es el juego de la política en nuestro país. La entrevista que le realizan a Televisa nos muestra como esto, ya se veía venir:

    Como postdata, me pregunto si en la política mexicana se hace demasiada política, si el exceso de protocolo da para que la hija de Elba Esther Gordillo, Mónica Arriola, se deje abrazar por el líder de la bancada priísta en el senado, Emilio Gamboa Patrón.

  • ¿Por qué no le creo a Peña Nieto?

    ¿Por qué no le creo a Peña Nieto?

    Le decía a un amigo mío que da terapia familiar, -Cuando critican a Peña Nieto en las redes sociales, no es que lo critiquen a él, sino a lo que representa. Me responde, -No, es él, es él, míralo, míralo.

    ¿Por qué no le creo a Peña Nieto?

    Para decir cosas, uno debe tener autoridad moral con el fin de que «esas cosas» tengan credibilidad. Después de detener a Elba Esther Gordillo (me causa gozo verla detrás de las rejas, pero eso no legitima, en mi percepción, al gobierno, por obvias razones), Enrique Peña Nieto sale en cadena nacional para decir que nadie puede estar encima de la ley. ¿Tu pondrías confianza en alguien que te grita, imbécil o pendejo, constantemente? A mí, y a muchos ciudadanos con sus acciones nos han dicho eso, imbéciles, pendejos (y los memes en las redes sociales se entienden como una respuesta a esos insultos) ¿Debo creerles después de que me hayan insultado?

    No le creo a Peña Nieto. El que haya metido a la cárcel a Elba Esther Gordillo (movimiento político al fin) no anula el hecho de que compraron votos y usaron la voluntad de la gente, que con la Cruzada contra el Hambre quieren agrandar su clientela electoral (se aplicará en los municipios donde  habrá elecciones) cancelando la posibilidad a los pobres de salir adelante generando, y ampliando una relación de dependencia entre individuo y gobierno, no anula el uso de instituciones como el IFE y las amenazas para absorber al IFAI, no anula el hecho de que amarran contratos con empresas que ya habían defraudado a Pemex. Y nos dicen que nadie puede estar encima de la ley, con la excepción de ellos mismos.

    Tengo una bizarra admiración del oficio del gobierno actual, de la inteligencia tricolor que paradójicamente contrasta con la limitación intelectual del Presidente. Firman un Pacto por México, acaban con Elba Esther Gordillo (otrora amiga de ellos y creada por ellos). Se comprometieron a firmar una reforma educativa, que al final es pequeña, que prácticamente solo toca cierta profesionalización de los maestros, ¿avance? Sí, pero faltó mucho más, y es lo suficientemente insuficiente para romper las estructuras corporativas, la caída de Gordillo no garantiza nada, sino hay un cambio estructural llegará otro, o el gobierno utilizará el magisterio como botín político . Con Enrique Peña Nieto habrá apertura de medios, sí, con él, paradójicamente entrarán nuevos competidores al área que solo pertenecía al duopolio ¿Pero qué creen? Esa decisión fue tomada antes de la llegada de Peña Nieto, El dúopolio cedió a las peticiones de la Cofetel a cambio de poder incursionar en el terreno de las telecomunicaciones, que a largo plazo es un jugoso negocio en contraposición de la TV abierta cuya influencia será cada vez menor, es una decisión empresarial, no democrática. Pero los priístas lo venderán como sus logros, buscarán callar críticos con verdades… a medias, por eso mi admiración.

    La integridad es importante para mí, y no soy mocho, no soy persignado. Pero los principios de las personas hablan de como serán en el poder. No puedo esperar a una persona íntegra en aquel individuo que procreó varios hijos con diferentes parejas durante su matrimonio (aclaro, que sí, uno se puede equivocar, pero uno espera que esa persona enmiende sus errores y Peña está lejos de eso) y que no sepa decir frente a las cámaras de qué murió su esposa (en Estados Unidos, país más liberal que el nuestro, sería hombre muerto). No puedo esperar nada de una persona que no tiene principios ni creencias, que no los ha mostrado en lo absoluto. Incluso han existido dictadores autoritarios que dentro de toda su estructura intolerante, dejaban ver una escala de principios. Peña no los tiene, no es nada, es un pobre hombre,  y pareciera que no es consciente de ello, o bien, que se siente orgulloso de ello.

    ¿Podrán aplicar políticas que ayuden al país? Puede ser, no estoy cerrado a que algunas de sus políticas produzcan un beneficio a la nación. Pero el fin último parece ser, es el poder. Todos los políticos buscan poder, pero los políticos con principios, en esa búsqueda, se molestan en hacer algo por su nación, Peña Nieto no los tiene y eso es lo más preocupante.

    No puedo esperar un nuevo PRI cuyos integrantes están íntimamente relacionados con el gobierno de Salinas, ese que hizo que parientes y conocidos míos perdieran su patrimonio por medio de una crisis debida en gran medida a la corrupción. Se podría dar el beneficio de la duda si nos hubieran pedido perdón, no lo hicieron, más bien se rieron de nosotros. Si permitieron que eso ocurriera es porque sus intereses fueron antepuestos al desarrollo del país, entonces ahora puedo esperar que vuelvan a anteponer sus intereses. El PRI es el mismo, autoritario, jerárquico, corrupto, eficaz (hay que ser sinceros, y logran ser más eficaces que la oposición, sea para bien o para mal), de lealtades marcadas (más notorias que en cualquier otro partido) antidemocrático.

    Soy una persona imperfecta, y he cometido errores como cualquier ser humano, pero los he reconocido y trato de no cometerlos de nuevo, pero me creo una persona honesta, que se conduce en su vida rectamente. No soy una persona casada con algún partido político, en 2006 voté por Felipe Calderón, en 2009 anulé, en 2012 voté por López Obrador, incluso voté por un priísta en mi municipio, más por la persona que por su partido (no me arrepiento de ninguna de mis decisiones aunque haya cosas que no me gustan de ellos, y si me equivoco me viene valiendo un reverendo cacahuate). Pero sí estoy convencido de lo que no quiero. Y si un político que se acerque a lo que creo que se debe tener, sería alguien con dotes de estadista, con creencias puras, con un deseo por contribuir, con antecedentes decentes, que muestre confianza, que la gente le tenga respeto (ojo, respeto, no miedo). Entonces llegamos a la conclusión de que la antítesis directa de mi político modelo es Enrique Peña Nieto, ese pobre hombre, ese pobre político que desafía la máxima de Hank González. Peña Nieto es un pobre político, pero no es, un político pobre, bueno, en el aspecto material.

    El cambio verdadero posiblemente no está en López Obrador, ni tal vez Josefina haya sido tan diferente. Pero al menos estos dos, asumiendo yo que no son los políticos que necesita México de lejos, tenían decencia. Tenían ideas (qué podemos estar o no de acuerdo con ellas), había algo de creencias dentro de ellos dos. Con Peña no.

    No tengo de ninguna forma el placer de desear mal a Peña Nieto, incluso desearía que me callara con el ejemplo. Desearía que Peña Nieto fuera otra cosa. Más bien es molestia, coraje, porque deseo ver a mi país salir adelante y lo veo en un círculo vicioso. Porque de verdad, somos una nación que tiene la capacidad de ser un país desarrollado, y no tanto por los recursos naturales, sino por su gente, pero seguimos estancados. Yo me puedo comprometer a poner mi grano de arena para hacer de México un país mejor.

    Por cierto, no pueden venir a decirnos que «el cambio está en uno mismo» porque para predicar con el ejemplo, deberían cambiar ellos mismos.

  • Elba Esther Gordillo está detenida, arrestada. al bote. El PRI está de regreso

    Elba Esther Gordillo está detenida, arrestada. al bote. El PRI está de regreso

    El PRI no se anda con rodeos. Muchos han puesto cara de sorpresa. Yo no, incluso era un movimiento lógico ante la ilegitimidad con la que llegó. Claro me da gusto que Elba Esther Gordillo esté detenida, arrestada. al bote como debe de ser. Pero hay que ver las cosas como son. Sería un gravísimo error pensar que con esto ya el gobierno actual son unos angelitos que luchan en pro de la justicia. Más bien esto deja un mensaje, El PRI está de regreso.

    Elba Esther Gordillo está detenida, arrestada. al bote. El PRI está de regreso.

    La versión oficial dada por Jesús Murillo Karam dice que fue detenida por desviar dinero de recursos del sindicato a cuentas personales.

    ¿Por qué no me sorprende? Desde la campaña se vio una ruptura entre Elba Esther Gordillo y el PRI. A partir de ahí, la maestra comenzó a ser el movimiento más lógico para el nuevo gobierno como un golpe para ganar credibilidad. Afines a Peña Nieto y Salinas como Claudio X González empezaron a arremeter duro contra ella, sí, esos mismos que la crearon, ahora que no les sirve y la estorba, la desechan, la hacen a un lado; y de paso buscan el efecto quinazo. ¿Lo lograrán? Difícil pregunta.

    Habrá que ver que sucede después, como maneja el PRI esos poderes fácticos. No solo se trata de remover a esos cánceres, sino de evitar que surjan otros más grandes como ha venido sucediendo. ¿Quién estará al frente del SNTE?

    La noticia es buena, y técnicamente se ha hecho justicia. Pero habrá que reflexionar sobre los móviles que llevan a esta detención. Es una noticia buena pero que deja un sabor agridulce, porque se ve esa «mano del PRI» que muchos temen. El PRI está de regreso, gobernarán como bien lo saben hacer. Al PRI no le gusta que los poderes fácticos lo rebasen, el PRI debe de tener el control de todo. Si a alguien se le pasa la mano, le será cortada la cabeza, aunque sea Televisa. Así son ellos. Así es el PRI hegemónico, ellos mandan, y todos los poderes fácticos actúan subordinados a ellos.

    Repito, a mí no se me hace algo sorprendente, incluso decía que ya se habían tardado. Seguro esto va a sumar puntos al gobierno de Peña Nieto, a mucha gente le gusta ver un gobierno eficaz, más que uno honesto o democrático. Gana también porque se dirá que el PRI hizo en 100 días lo que el PAN no hizo en 12 años. La duda es que tanto impacto tendrá porque a diferencia del 88, la gente sabe que es un quinazo y muchos (como sucede en este momento en las redes sociales) empiezan a especular sobre lo que hay detrás.

    Pronto, conforme pase el tiempo, hablaré más a fondo de esto. Merece sin duda un análisis más profundo. Esperamos todos, que efectivamente, esa señora termine el resto de sus días en prisión.

     

  • La Cruzada Contra el Hambre ¿Solución, paliativo u… otra cosa?

    La Cruzada Contra el Hambre ¿Solución, paliativo u… otra cosa?

    Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida (Proverbio chino)

    La Cruzada Contra el Hambre ¿Solución, paliativo u... otra cosa?

    Es triste que en un país como México tengamos 50 millones de pobres. En muchos casos, ellos no son pobres porque quieren, sino porque la estructura social no les permite avanzar adelante, no tienen las herramientas para hacerlo. Los pobres son los que tienden a padecer más esa cultura paternal (por naturales razones) dado a que sus necesidades han sido botín de maquiavélicos políticos y han establecido una dinámica donde el pobre les debe lealtad a cambio de que este le provea recursos con el fin de que los políticos obtengan algún beneficio. La estructura del PRI es un claro ejemplo de ello, igualmente se ha criticado al PRD de establecer una dinámica parecida en el Distrito Federal aunque menos nociva dado que atiende a personas que ya no tienen capacidad de laborar (gente de la tercera edad), pero existe. De alguna manera todos los partidos han encontrado beneficios en la clientela, pero el partido tricolor ha sido el pionero y el que basa más parte de su poder.

    La Cruzada Contra el Hambre es un paliativo. no resuelve los problema de fondo. A veces puede ser necesario, sí, usar paliativos, sobre todo cuando las cosas se pueden salir de control, y se podría llegar a entender con la gente que se está muriendo de hambre. Sobre todo en aquellos que este busque tener al individuo con un nivel de nutrición aceptable. Pero también es importante que estén establecidos mecanismos donde se condicione la ayuda al individuo a cambio de un esfuerzo de su parte, esto para que vayan desarrollando por sí mismos un patrón conductual que les permita avanzar, algo así como sucede con el programa Oportunidades. El cual de una manera cínica fue calificada por quienes ahora entraron como populista, y aunque han dicho que mantendrán ese programa, ya se han escuchado casos donde esos apoyos han sido retirados (de lo cual hablaré más tarde).

    El problema de los paliativos es que pueden generar dependencia. La gente que no tiene satisfechas sus necesidades primarias hará lo posible por satisfacerlas, no importando si apoya a x o y político, es la condición humana. Lo peligroso es cuando esto también se vuelve un vicio para los gobernantes y se genera una dependencia mutua, debido a que la implementación de políticas que busquen desarrollar al individuo de escasos recursos y logren su autonomía, significará una pérdida de esos beneficios que les da la dependencia de los individuos hacia un político o hacia un partido. Por eso me preocupa sobremanera que apenas iniciada esta cruzada, se ponga énfasis en los estados y ciudades donde se aproximan elecciones, y no donde exista pobreza más extrema.

    La pregunta es si el gobierno de Peña Nieto estará dispuesto a romper algún momento con esa dependencia, en aras de promover el desarrollo del país. O bien su jugada será buscar mediante otras políticas procurar su desarrollo y cuando esto suceda dejar de usar las políticas clientelares debido a que esos votos vendrán por la convicción de los ciudadanos. O el otro escenario, el más pesimista, que simplemente busque preservar a los suyos en el poder, basándolo en la pobreza y la ignorancia de este país; este último escenario sería preocupante debido a que no existirán motivos para sacar a los individuos de la pobreza.

    Una de las cosas necesarias para que el país progrese, es el rompimiento de esa relación dependiente entre ciudadano y estado. Cierto que el estado tiene responsabilidades sobre el bienestar de los ciudadanos, pero tiene que ir orientado más a su desarrollo. Cierto, que en muchos países, sobre todos los desarrollados, hay mecanismos donde el gobierno otorga beneficios a los ciudadanos para procurar su bienestar, seguro de desempleo, pensiones. Aunque más bien proporciona una base a aquellos ciudadanos que ya tienen los mecanismos a su alcance para salir adelante (pero que por los vaivenes del mercado es sano proporcionarles un colchón), en este caso, hablamos de gente en pobreza extrema, personas a las cuales se les debe de dotar de herramientas que no tienen. Y lo peor que puedes hacer con ellos es establecer una política clientelar como fin último.

  • ¿México potencia mundial como dicen The Economist y Thomas Friedman?

    ¿México potencia mundial como dicen The Economist y Thomas Friedman?

    En las últimas semanas han surgido algunas publicaciones sobre la posibilidad de crecimiento que tiene México, nuestro país. Así como lo hizo Brasil hace algunos años, que se convirtió en la nación promesa que puede despegar al primer mundo. Ese optimismo para México lo hacen notar The Economist y el economista Thomas Friedman. Suena alentador que en algunos lados del mundo se diga que México puede crecer y evolucionar hacia otro estadio más desarrollado. Pero yo preferiría guardar un sano escepticismo antes de irme con mi sombrero mexicano y mi jersey de la selección a celebrar al Zócalo estas noticias.

    ¿México potencia mundial como dicen The Economist y Thomas Friedman?

    No soy un experto en economía, no estudié esa carrera. Pero partimos de que gran parte de los argumentos están apoyados en cambios coyunturales, a los cuales, sí, se debería agregar un buen manejo de la macroeconomía del ex Presidente Felipe Calderón. Pero esos vientos a favor, porque afortunadamente es una realidad que el panorama luce favorable para nuestro país, son debido a una situación externa (aunque claro que no hay que borrar nuestro mérito por tener la capacidad de aprovecharla hasta cierto punto) y no a cambios profundos que necesita nuestro país. Thomas Friedman habla de la inversión que estaba en Asia, y que México atrae a nuestro país, y de la atracción de industria automotriz, aeronáutica, y una mayor especialización de los empleados mexicanos en ese ramo. Algunos explican que las posibilidades de aumento de inversión se debe a que los salarios en China han empezado a subir y por lo tanto se ha hecho más atractivo invertir en México. El panorama mundial se ha acomodado de cierta forma en que México sale beneficiado, esto aunado como ya repetí, a un buen manejo de la macroeconomía que ha mantenido al país estable en un momento de crisis económica mundial.

    El problema es que ningún país en el mundo se ha convertido en potencia mundial por una casualidad coyuntural. Y lo cierto es que no es la primera vez en que los vientos soplan a nuestro favor. El problema es que para que se pueda transformar esta coyuntura en un cambio real, se necesitan cambios profundos en nuestro país, que va incluso mucho más allá de las reformas estructurales propuestas. De hecho The Economist menciona uno de esos problemas y tiene que ver con los monopolios que no permiten la libre competencia (véase telefonía, televisión entre otras).

    La pregunta también es qué hará México con esa posible alza de la inversión extranjera. Qué estrategia habrá. Si no hay ninguna, y esperamos que esta inversión solamente genere empleos como siempre se ha hecho, pasaremos a ser poco más que un centro de maquila, que tendrá que competir por sus precios bajos. Si se crea alguna estrategia dentro de nuestro país, como, vaya, las que se han creado en países como China; con el fin de absorber el know how de las empresas que invierten para que con el tiempo nosotros creamos nuestras propias empresas de cada vez más alto valor agregado, entonces podremos tener un fortalecimiento real desde dentro, para competir afuera.

    Para poder aspirar a ser un «grande», México necesita cambiar totalmente todo lo que tiene que ver con la educación. Cierto que hoy Peña Nieto promulgará una reforma educativa, que sí, no hay que negar que es un avance, pero no deja de ser un cambio pequeño, una sola de tantas cosas que deben de hacerse. También se debe de hablar de la inversión en ciencia y tecnología. México no invierte ni el 0.5% (la mitad de lo recomendado por la OCDE) y Peña ha prometido que en 6 años se invertirá el 1% del PIB en este rubro, al menos es un avance, porque este sector se ha dejado completamente del lado y se ha subestimado.

    El gobierno actual tiene la posibilidad de hacer los cambios. Se negó a hacerlos mientras fue oposición con objetivos más bien electorales y de poder que ideológicos o prácticos. Ahora que están en el poder, pueden generar concenso en algunos temas importantes dado que los otros partidos como oposición han mostrado más apertura que ellos mismos como opositores. El problema, es que parte de los problemas que se deben de solucionar, toca a las estructuras y los cotos de poder del partido actual. El partido en el poder tiene la oportunidad de redimirse, apostar al desarrollo, sacrificando dichos cotos, diciendo adiós a lo que le ha dado fortaleza, como la ignorancia y pobreza de la gente, y cambiando esa intención de voto representada en medida por gente que recibe una despensa a cambio de un voto, o gente afiliada a sus estructuras, por gente que diga ¡Ah mira, ahora sí los priístas hicieron bien las cosas!.

    Claro que hay un sano escepticismo, seguimos viendo esa corrupción y esas viejas prácticas dentro de ese partido. Pero como dije, un país no puede desarrollarse por medio de una coyuntura, pero si puede aprovecharla como pretexto para hacer los cambios profundos que se necesitan y ahí sí, aspirar a algo más. La duda es si, quienes mandan en el país, pagarán el precio y estarán dispuestos a ceder en pro de México.

    La publicación de una revista no es una garantía. Hace unos años se habló de Brasil como potencia emergente y ahora se ha venido desinflando. Pero tampoco las revistas pueden hacer pronósticos acertados cuando eso depende más de las decisiones de una nación. Se podrán decir muchas cosas, incluso aseveraciones donde se dice que dentro de ella hay propaganda a favor del gobierno. Pero creo que la realidad es esa, hay un buen momento coyuntural, pero no pasará nada extraordinario si no se hacen cambios, extraordinarios.

  • Harlem Shake

    Harlem Shake

    Se dice que para manipular y controlar a una sociedad, hay que tratar a los ciudadanos como si fueran niños de edad temprana. Varias de los teóricos de la conspiración afirman que existe un orden mundial que lo controla todo, y que una de sus estrategias es esa, reducir la inteligencia de los ciudadanos a un estadio infantil. Sea lo que sea, alguna estrategia o bien, una iniciativa totalmente autónoma, lo que vemos con el Harlem Shake es básicamente eso, la vuelta de la humanidad a la edad temprana, muy temprana.

    Entiendo por qué el «shake» (sacudir, agitar), pero no el «Harlem«. No veo algo que lo relacione con el afamado barrio de Nueva York, incluso los habitantes de este lugar se muestran horrorizados porque un «baile» de este tipo lleve el nombre, valga la redundancia, del lugar donde habitan. El tema, compuesto por un tal Bauuer, en realidad no se hizo para este baile oligofrénico. Pero un blogger cómico llamado Filthy Frank se encargó de elaborar el primer video que contra todas sus expectativas, hizo en pocos días olvidar que existía el Gangnam Style.

    El Harlem Shake consiste en lo siguiente: Al iniciar el tema, una persona que generalmente tiene una máscara aparece bailando, mientras todos los demás que aparecen a cuadro hacen sus actividades ordinarias (en una casa, una oficina) como si estuvieran ajenos al baile de esta primera persona. Cuando la canción llega a su climax, de repente aparecen en escena varias personas (que pueden ser las mismas que hacían dichas actividades ordinarias o bien también se agregan otras nuevas) con disfraces o vestimentas raras, realizando un baile amorfo, algunos con alguna leve incitación sexual, y en la mayoría de los casos llevando sus impulsos emocionales hasta una edad infantiloide. Algunos «bailan» como si se estuvieran electrocutando, otros repiten patrones, otros nada más se mueven sin ningún sentido, mueven sus brazos, cargan objetos, se vierten líquidos en su cuerpo como si sufrieran algún estado de demencia.

    Los humanos a veces necesitamos refugiarnos en lo mundano, y es totalmente sano hacerlo. Salimos con nuestros amigos, llegamos a cantar y/o bailar canciones que catalogamos como «gustos culposos», a veces tomamos, y a veces se nos pasan las copas. Bien, vemos alguna comedia, incluso alguna telenovela; como por una forma de escapar de la realidad, cosa que no es mala mientras se esté consciente de que la «realidad» existe. Pero me pregunto que tan sano puede ser llegar a este grado de infantilismo.  Entiendo que el humano se frustre por todas las reglas y etiquetas que a veces tiene que seguir en la vida diaria. Vaya que en México, un país de simulaciones y apariencias, sabemos que es eso, y por eso los mexicanos en nuestras tradicionales fiestas sacamos a nuestro verdadero ser (como lo menciona Octavio Paz). Pero no creo que el ser humano esté tan reprimido como para sacar sus impulsos de esta manera.

    Como defensor de la libertad de expresión. Defiendo el derecho de que estas personas realicen estos bailes y los suban. Pero también tengo el derecho a sentir preocupación por esta forma de exhibicionismo y expresarlo, donde en un baile de 30 segundos, el individuo pierde toda la noción de la razón (parece que ni el alcohol lo logra así) y saca a relucir sus instintos primitivos. No sé que pensarán varios de los «Harlem Shakers» (sobre todo quienes cuyos bailes son más radicales) cuando en unos años se vean en un video de Youtube haciendo estos tan oligofrénicos bailes.

    Hace unos meses, una amiga mía me mostraba un video de un curso llamado Club de Baile donde se comentaba que para un mayor gozo de este, debía existir cierta precisión, como por ejemplo, marcar una pauta tantos pasos; y no realizar bailes amorfos y sin sentido. Me pareció totalmente congruente el video. Pero después de ver el Harlem Shake, veo que hay excepciones, pero lo que hace atractivo a ese baile, no es su «amorfidad», sino el aspecto infantiloide, donde el individuo se despoja radicalmente de todo aquello que se ha programado para funcionar en sociedad (sea bueno o malo) con el fin de realizar una regresión primitiva.

    Eso señores, es el Harlem Shake, y va a estar de moda un buen tiempo. No lleva ni un mes, pero tristemente creo, a menos que otro fenómeno viral lo opaque, que seguirá siendo la sensación en algunos meses.

    Y bueno, para los gustosos de este baile que posiblemente estén molestos por lo que acabo de relatar. Les daré el gusto de ver mi sitio haciendo Harlem Shake.

     

  • El Niño Verde en principios, maduro en mañas

    El Niño Verde en principios, maduro en mañas

    Es cierto que es algo mundial donde los gobiernos se han alejado de sus gobernados, donde estos últimos se sienten cada vez menos representados. Y sucede en Estados Unidos, en España, en muchos otros países de diversas latitudes. Pero creo que este fenómeno de distanciamiento en México, llega al extremo. Y el Niño Verde es el claro ejemplo de ello, de hecho podría ser considerado un estereotipo del difícil momento político (aunque algunas voces lo quieran negar) que vive el país.

    El Niño Verde en principios, maduro en mañas

    En una entrevista en el programa Shalalá de TV Azteca realizada hace algunos años, el Niño Verde, siendo senador por su partido, afirmó que no podía opinar sobre los transgénicos porque desconocía el tema (alguien que supuestamente debería conocerlo muy bien al comandar a un partido ecologista). En realidad no domina mucho el tema de la ecología, y en su partido dicho tema incluso pasa a segundo plano. Por eso no es de extrañarse que se haya desafiliado a este de la red mundial de partidos verdes (por su posición ante la pena de muerte). El Partido Verde es un partido familiar más bien, carente de ideología, que se ofrece al mejor postor. Desde hace tiempo han apoyado al PRI, en especial a Enrique Peña Nieto, al cual defendió Jorge Emilio González después de las manifestaciones estudiantiles en su contra, al llamar a estos últimos ninis, y decir que la raíz de la manifestación era porque estos no tenían oportunidades debido a que el gobierno del PAN en sus 12 años no se las dio (aunque alguien le debía decir al Niño Verde que por alguna razón la manifestación fue contra Peña Nieto y no contra el PAN o Josefina Vázquez Mota).

    El Partido Verde es clave en la fortaleza que tiene el PRI en las cámaras, y aunque puede no representar una mayoría absoluta si le facilita la tarea en aras de recuperar el papel de partido hegemónico. A pesar de que es un partido que no representa a nadie, que lo que menos le importan son los ciudadanos, nosotros los mantenemos con nuestros impuestos. Gran parte de los votos obtenidos (porque este partido, como una estrategia compartida, compró votos) es debido al carácter populista de sus propuestas que poco tienen que ver con las de un partido ecologista «Pena de muerte para secuestradores» «Si no tienen medicinas que el gobierno te las pague».

    El Niño Verde ha sido objeto de varios escándalos, como tráfico de corrupción (que al ser descubierto en una grabación, afirmó que se lo chamaquearon), borracheras (en una de ellas murió una búlgara en su apartamento en la playa) y sobornos. Su detención en Reforma por estar en estado de ebriedad para después ser remitido al «Torito» es un ejemplo de como estas personas viven en una burbuja donde los ciudadanos solo existen para satisfacer sus intereses. Con sus influencias debidas amenaza a quienes lo detuvieron e incluso tramita un amparo para salir pronto de ese lugar, el cual para el Niño Verde era infernal, debido a que pasaba hambre y hacía frío (20 horas de sanción que terminó cumpliendo debido a las fuertes críticas).

    El Niño Verde pertenece a una generación frustrada, una generación joven (entre la cual también se encuentra Peña Nieto) que no salió tan diferente a esos políticos de antaño, cuya única diferencia tal vez era su carácter estatista frente a estos más bien tecnócratas y pragmáticos. Una generación que tuvo la oportunidad de marcar la diferencia y generar un cambio, pero pasó de largo. Una generación en que la juventud no aportó valor ni nuevas energías, que más que criticar a sus antecesores, los emularon.

    El Niño Verde es el claro ejemplo de la decadencia política, donde los principios no importan y mucho menos los ciudadanos. El Niño Verde representa esa lejanía entre gobernantes y gobernados que se ve en el globo terráqueo y que de seguir así podría orillarnos ante un escenario peligroso. El Niño Verde es todo eso que el mexicano debería de dejar de ser. Su pésima reputación no es gratuita, el ejemplifica el hartazgo de la población como uno de los generadores de este.