Autor: Cerebro

  • ¿Quiúbole con eso de la reforma de telecomunicaciones? ¿Tons que con Slim y Azcárraga?

    ¿Quiúbole con eso de la reforma de telecomunicaciones? ¿Tons que con Slim y Azcárraga?

    Así, el título. No iba a poner un título técnico, sino un título, atractivo, fresco y hasta populista (Qué me perdone Jordi Rosado por el atrevimiento), porque si no van a empezar a decir que Cerebro quiere verse pretencioso con su terminología. La reforma a las telecomunicaciones suena demasiado buena para ser verdad. ¿Qué le picó a Peña Nieto, qué piojo se le metió en medio del copete? Sí, es un avance, un progreso ¿De qué tamaño? No sé, el tiempo lo dirá. Pero aquí pongo una listilla de preguntas (un FAQ) de lo que tú, individuo de a pie, debes de tomar en cuenta.

    ¿Quiúbole con eso de la reforma de telecomunicaciones? ¿Tons que con Slim y Azcárraga?

    1.- ¿Por qué después de que Televisa «presuntamente» hizo campaña a Peña Nieto por 6 años, ahora es «obligada» a ceder espacio en la televisión?

    No hay incoherencia alguna en realidad. Emilio Azcárraga de hecho no sale perjudicado, debido a que cedió poder en un medio que está en vías de extinción, al menos en capacidad de influencia como es la televisión abierta. Hace un año se le condicionó a Azcárraga su participación en la telefonía (Iusacell) mientras él permitiera la entrada de nuevos canales. Es decir, se podrá debilitar en la TV, pero en telefonía (donde el futuro es más promisorio, y con lo cual puede ofrecer servicios de Triple Play) se hará más grande.

    2.- ¿Quién gana y quién pierde? ¿Hubo motivos políticos?

    El tiempo lo dirá, pero parece que los ciudadanos saldremos más bien beneficiados.  Los especialistas dicen que el impacto para Azcárraga va a ser neutral. Pero que Carlos Slim se verá más bien afectado. Pierde más (en telefonía) de lo que gana (incursando en TV, en caso de que gane una licitación). ¿Podrá haber motivo político? Uno podría correlacionar esto con el hecho de que Azcárraga ha estado muy del lado del «copetes» mientras que Slim pareció estar más del lado del que tiene «un gallito». Pero también se puede pensar que esto es así dada la naturaleza de la reforma. También es cierto que esto es uno de tantos actos que ha tenido el régimen presidencialista del PRI para mostrar su «eficacia» por lo cual habrá que ver esto con un poco más de detenimiento,  y ver si en realidad se está dispuesto a ceder un espacio importante, o solo se avanza un poco para ganar credibilidad ante la población.

    3.- ¿Se acabaron los poderes fácticos?

    En realidad no, al menos en el corto plazo. Los mandamases en la televisión y las telecomunicaciones seguirán siendo casi los mismos. Pero la nueva configuración les pone algunas limitaciones y se logra un estado mayor de competencia, tal vez no el idóneo, pero si existe un progreso de tamaño considerable como para que poco a poco el mercado se vaya diversificando. Deberemos de ver quien incursiona en la televisión y quien en la telefonía. También se han impuesto mecanismos para que no pueda existir tanta concentración de mercado como antes.

    4.- ¿Se logrará la pluralidad de información tanto deseada en los medios?

    Depende de muchos factores. A Priori se puede pensar en un avance, pero debemos de ver de que tamaño va a ser. Para eso hay que ver quienes ganarán las licitaciones de las nuevas cadenas. Es necesario que las cadenas que entren logren ser un real contrapeso a las que ya existen. El escenario pesimista sería la entrada de Milenio y de Vázquez Raña. Estos dos medios han mostrado una afinidad política al partido que también apoyan Televisa y TV Azteca por lo cual existe el riesgo de que la línea sea la misma, e incluso de la formación de algo así como un «tetrapolio». En cambio sería mejor que entraran MVS o Slim, quienes mantendrán otra tendencia y por lo tanto, se generará una mayor pluralidad. También debemos de ver la calidad de los contenidos que ofrezcan estas nuevas cadenas.

    5.- ¿Entonces, es positiva la reforma de telecomunicaciones o es una llamarada de petate?

    El avance es innegable. Como está planteada, seguramente veremos progresos. Como comentaba, la cuestión está en qué tanto se avanza. Las estructuras ahora incitan más a generar una mayor competencia, lo que puede significar una mejora en la calidad de los servicios y el precio (en el caso de la telefonía). El tiempo nos dirá de que tamaño es el cambio.

    6.- ¿Debería ponerme de pie y aplaudirle a el Señor Presidente Licenciado Enrique Peña Nieto por esta reforma?

    Naturalmente el Presidente tiene méritos, y creo que debemos reconocérselos. También hay que entender que estas decisiones no se tomen porque los políticos, y menos Peña son santas de la caridad. La decisión es buena, pero veo que con todo este ruido y concenso que está creando con tantas decisiones está generando mucho poder (ya no por la credibilidad que pueda ganar, sino porque su gobierno ha puesto a todos parados en fila como soldaditos) y el exceso de poder es malo. Recuerden que su intención es restaurar el presidencialismo, y así como aquí tomó una decisión que significa un avance innegable. Darle mucho poder, significaría darle pie a crear retrocesos. Yo diría, cuidado, mucho cuidado.

    7.- ¿Con esto el gobierno calló a los revoltosos, comunistas-nazis del #YoSoy132?

    Con todo y que este movimiento se degeneró y se degradó (cansancio, coqueteo de algún político, infiltración del contrario bla bla), creo que se debería estar agradecido con este movimiento porque puso en la mesa el tema de las telecomunicaciones, y es un hecho que de alguna manera incidieron para que esta reforma se llevara a cabo. Si el gobierno quiere verse «eficaz» necesita actuar en aquellas áreas donde el desperfecto quede a la vista de todos, y #YoSoy132 logró hacerlo evidente.

    Y por cierto, que bien instrumentaron la reforma, con alfileres para provocar el menor ruido posible y mantener quietecitos a los poderes fácticos. Reconozco el oficio del partido actual. Si una reforma igual hubiera sido lanzada por AMLO, todos estarían gritando ¡Cuidado, el nuevo Hugo Chávez, un peligro, Kim Jung-il resucitó!.

  • El PAN en el abismo, su supervivencia está en juego

    El PAN en el abismo, su supervivencia está en juego

    Muchos vimos al PAN como el partido del cambio. Votamos por el ahora priísta de facto Vicente Fox, nos ilusionamos porque creíamos que en el PAN había principios. No nos importaba tanto si era de derecha, izquierda, centro, de cabeza. Lo que queríamos era un régimen más democrático. 12 años después el PAN fue un petardazo. Un partido que traicionó sus principios. El PAN está en el abismo y su supervivencia está en juego.

    El PAN en el abismo, su supervivencia está en juego

    Si traducimos la situación del PAN a un versión más simple, tomando como referencia el futbol mexicano y la tan imponente y primermundista (si más, que la Champions League) Liga MX. El PAN sería como un equipo que ganó dos campeonatos, y que después comenzó a caer tanto que se avisora un descenso a la Liga de Ascenso en las próximas temporadas, o su desaparición. O también algo así como un jugador de un equipo en una final que se enfila hacia la portería con el balón sin portero para bolar el esférico hacia arriba. ¿Entendido verdad? Sé que a muchos les provoca más frustración imaginarse la jugada futbolera que verla aplicada en la política mexicana.

    El PAN está en una decadencia bárbara. Lo peor es que han perdido un gran trecho de autoridad moral para criticar al régimen actual. Algunos panistas critican a Peña Nieto por encerrar a Elba Esther Gordillo más bien por motivos políticos y por medio de la mano dura y autoritaria, que por aplicar la justicia. Pero ¿Qué cara pueden poner debido a que ellos fueron los que empoderaron a la maestra? Los panistas tuvieron 12 años, 12 enormes años para combatir el aparato corporativo que dejó el PRI. ¿Hicieron algo? No hicieron nada. Y por eso es irrisorio ver a Gustavo Madero criticar el regreso del autoritarismo del PRI cuando ellos no hicieron nada para evitarlo. La etiqueta de «PRIAN» puede ser exagerada o hasta injusta, pero deja entrever lo que ha sido el partido y la diferencia con lo que se esperaba de este.

    El PAN no solo no combatió dicho aparato corporativista, sino que en muchos casos trató de emular al PRI, pero sin ese oficio y sin esa malicia característica del partido tricolor. Mientras el PRI con un tronar de dedos metió a la cárcel a Elba Esther Gordillo, quien detenta un gran poder traducido en más de un millón de maestros, Felipe Calderón no pudo hacer lo propio con Hank Rhon, quien en cuestión de días estuvo de nuevo en libertad. Algo así como un quinazo descaifeinado frustrado. Pero en muchos casos, esta actuar timorato del PAN ante los tentáculos dinosáuricos no fueron solo por falta de oficio e incapacidad, sino por una muy poca voluntad política.

    Imaginemos el camino al 2018. ¿Qué ofrecería el PAN a sus votantes? La única forma de obtener ventaja alguna sería la capacidad de contrastar al gobierno para ese entonces saliente (de Peña Nieto) con el anterior (de Felipe Calderón). Tendría que pasar algo así como un muy mal manejo de la economía que derivara en una crisis económica para que la gente se acordara que «estaba mejor con el PAN». Si el PRI quiere recuperar la hegemonía total, no puede darse el lujo de volver a cometer todos esos actos característicos del último año de Carlos Salinas de Gortari, por lo que creo, serán más prudentes. Si el gobierno de Peña Nieto termina pasando de panzazo, entonces el PAN no sabrá como ofrecer algo mejor. Podrán decir que son más democráticos, pero el PRI alegará que ellos son más prácticos y eficientes. Además, termina siendo totalmente natural que la gente volteé a ver a la izquierda como opción de cambio (sea Marcelo Ebrard, Mancera o el mismo AMLO) y no al PAN. Si al país no le va bien con Peña Nieto, entonces la opción que posiblemente le de más esperanza a los ciudadanos será la de la izquierda. Primero: Porque no han gobernado y entonces se les puede dar el beneficio de la duda. Segundo: Si es Marcelo Ebrard, podrá apoyarse en su excelente gestión en el DF; si es AMLO, como habla y habla y se queja de los males del país (y muchas veces le atina), podría ser opción para varios mexicanos, aunque veo más viable la primera. Tercero: Porque la izquierda no ha gobernado y para muchos tal vez es tiempo de darle oportunidad a una fuerza política que no ha estado en el poder.

    El PAN debe de ir pensando en «el descenso», en su supervivencia. Pero se me antoja difícil que a largo plazo sobreviva tal y como lo veo ahora, y tal vez aquellos afines a la derecha podrían pensar en crear un nuevo partido y empezar desde cero. Simplemente porque el PAN, ha perdido en términos mercadológicos, su ventaja competitiva, que era su doctrina. Esos valores humanistas que hacían que alguno que otro izquierdista incluso pudiera considerar votarles.

    El PAN está terminando como un pobre partido. Y un pobre partido, es un partido pobre. Algo así como lo que dijera el padre de aquel que trataron de castigar sin éxito.

    Y por cierto. ¿Ya contestaron la Consulta Ciudadana del Plan Nacional de Desarrollo? Sí, es Peña Nieto, el PRI, pero como buenos ciudadanos debemos usar las herramientas a nuestro alcance para poder incidir: Contéstenla http://pnd.gob.mx/#V1Qi8

     

  • De dioses a servidores públicos

    De dioses a servidores públicos

    Al menos así debería ser: El Presidente de la República es un servidor público, los ciudadanos lo eligen entre varias opciones que tienen para escoger y «contratarlo» (así como un empleador elige uno de entre varios currículums). Su puesto es muy bien pagado, hasta incluye pensión vitalicia; es un trabajo sí, extenuante. Porque resulta que el Presidente de la República tiene más de 100 millones de jefes. Tiene que tomar decisiones que den dividendos a dichos jefes, y en muchas ocasiones tiene que tomar algunas decisiones que A Priori no gustarán a varios de sus jefes (medidas impopulares) pero que sabe que a la larga los beneficiarán. El Presidente es un empleado, es el responsable del timón del barco y por eso recibe cierto respeto de los ciudadanos, pero no es ni el dueño del barco, ni es un enviado de los dioses marinos para conducir el barco a la tierra prometida. De dioses a servidores públicos, y sobre una necesaria transición de lo primero a lo segundo trata este texto.

    De dioses a servidores públicos

    En México tenemos a un López Obrador, un «luchador social», que ha logrado capitalizar el natural descontento de la población debido a la poca representatividad de los políticos tradicionales. López Obrador sí escucha a los ciudadanos. Deja el puesto de servidor, para dar paso al solucionador de todos los problemas de la gente. La relación se convierte en paternalista: López Obrador proveerá, López Obrador te saciará las inconformidades al darlas por hechas, al repetirlas hasta el cansancio, aunque decirlas no deba necesariamente resolver nada. Sus seguidores más férreos le tienen mucha fe. Si no están con su causa, están en contra de la causa de todos los mexicanos, porque no existe otra verdad más que la verdad. Las buenas intenciones y la integridad, a ojos de los seguidores, pueden más que la capacidad y la técnica; y si en la práctica ocurre lo contrario, se culparán a terceros de sus desgracias. Si López Obrador pide marchar, marchan. Si piden cerrar una calle, la cierran. El pueblo solo puede salvar el pueblo, pero su pueblo se llama López Obrador. Entonces sin López Obrador, el pueblo no se puede salvar a sí mismo.

    Luego tenemos a un Peña Nieto, priísta. Se erige como servidor monarca demócrata/totalitario. Recibe frases de sometimiento psicológico disfrazadas de normas protocolarias como «El Señor Presidente Licenciado Enrique Peña Nieto», «El Señor Presidente Peña Nieto nos prometió construir una carretera» o el clásico «Disculpe usted, Señor Presidente«. ¿Manejado por otros? Tal vez, pero él es el que da la cara, y representa al poder. El Señor Presidente debe mostrarse como eficaz, nadie puede estar encima de él, ni Televisa, si no hay palo. Como afirmaba Luis XIV, «El Estado soy yo», te construiré carreteras, ¿López Obrador te daba una despensa por tu avanzada edad? ¡Yo, el Señor Presidente Licenciado Enrique Peña Nieto me comprometo a entregártela!. ¡Nuestro Compañero, el Presidente de la República! dicen dentro del PRI, con ese tufo light de la camaradería soviética. Un monarca que de pronto niega su esencia, ¡México es una democracia!, pero luego pone su condición en práctica. Manotazos, viajes en aviones de lujo, la mano extendida, copete bien ajustado, primera dama cuya foto podría aparecer en las paredes de los edificios más importantes como en Corea del Norte o la Unión Soviética, pero que más bien aparece  repetida varias veces de cuerpo completo en las refaccionarias y tlapalerías.

    Los venezolanos van más atrás en esta transición de la deificación hacia el presidente empleado que debe rendir cuentas. Tendríamos que magnificar al cubo los aires mesiánicos de López Obrador, magnificar también el tufo monárquico de Peña Nieto, y colocarlos en una licuadora.  De esta forma tenemos a un Hugo Chávez, recién fallecido y a quien le deseamos un eterno y pacífico descanso. Amado por los chavistas apostólicos ortodoxos, ¡Pide una despensa y se os dará! Y odiado por los ateos bolivarianos, ¡Está loco, destruyó Venezuela, populista, demagogo!. Chávez puede crear una realidad alterna en sus súbditos. Dirá que la supeditación ante los Estados Unidos es arrodillarse ante el imperialismo, pero hacerlo ante Cuba, es un ejemplo de democracia.  Democrático dicen, pero embalsamado como Lenin y Mao. Él no es solo el estado, él es la democracia, él es el socialismo. Todos los términos tienen que tener un significado de tal forma que se adapte a su deificación, la ausencia de Hugo Chávez es la nada.

    Yo prefiero un servidor público, no un dios (si a veces tengo problemas para poner mi fe en el Dios que me enseñaron en el catecismo de niño). Quiero un servidor que esté preparado, que tenga principios, creencias, y que tenga como propósito el bien común. Un Presidente que acepte los aplausos cuando acierte, pero que asuma los silbidos cuando erre. Un Presidente que procure el bienestar, pero que sepa que los ciudadanos deben a la vez procurarse su propio bienestar. Que votar por él sea algo así como contratar un servicio y no una niñera o un padre autoritario. Lo podré llamar Presidente como forma de respetar su puesto, pero lo juzgaré por sus acciones y no por su «investidura».

     

  • Día Internacional de la Mujer, nada que celebrar, mucho que reflexionar

    Día Internacional de la Mujer, nada que celebrar, mucho que reflexionar

    Dicen que este día no hay que celebrarlo, hay que reflexionarlo. El día de la mujer (al igual del día del hombre, que sí existe) no es un aniversario de algún evento histórico, más bien debe de ser un día para ponernos a meditar, sobre el género representado por la mitad de la población (y un poquito más) el cual históricamente ha sido subestimado y relegado, pero que han hecho lo posible por ganarse un lugar en la sociedad, por llegar a puestos más altos y por demostrar que no tienen muchas de las limitaciones que se les han asignado.

    Día Internacional de la Mujer, nada que celebrar, mucho que reflexionar

    Estamos dentro de un país, México, todavía machista. Dónde para un sector de la población, golpear a una mujer no es tan malo, engañarla tampoco porque es muestra de la hombría del varón (mientras que si la mujer hace lo mismo, pierde todo su honor), donde más de 3 millones de mujeres en México piden permiso a su pareja para votar, e incluso varias leyes no son equitativas. En México, la mujer históricamente ha sido un objeto. Tradicionalmente los varones presumían ser personas de principios, firmes, pero dentro de su matrimonio, tenían su «nalguita», y si eso se sabía, no era motivo para cuestionar fehacientemente dichos principios que presumían; mientras que por lo mismo, una mujer era vista como una «puta». El hombre ha usado a la mujer incluso como objeto para presumir ante los demás, como si fuera un trofeo ante su virilidad. La mujer debía quedarse en casa, no debía hablar de política en la mesa, y tenía que acompañar al hombre a los eventos importantes.

    La mujer es un ser que derrocha inteligencia, pero que ha sido limitada por el hombre. Los varones como género, hemos tenido problemas para «dejar soltar», para reconocer lo que las mujeres pueden aportar a la sociedad y por lo mismo varios, en pleno siglo XXI, tienen problemas para admitir que no se les puede confinar a unas cuatro paredes con escoba en mano. Pero las mujeres poco a poco se han hecho un espacio en la sociedad, poco a poco reclaman su lugar, reclaman el hecho de haber sido tratadas como objeto sexual, como trofeo, cuyo cuerpo ha sido utilizado meramente como estrategia para vender productos.

    Sería equivocado decir que la mujer es igual al hombre. Ambos géneros tienen características diferentes. Pero eso no quiere decir de ninguna manera que un género tenga más valor que el otro y por lo tanto debemos sobreentender que ambos tienen el mismo derecho a ser libres y que ninguno se puede someter al otro. Posiblemente ese confinamiento histórico de la mujer al hogar tiene que ver con que el hombre tenía que proveer los recursos por medio de la fuerza, donde en la gran mayoría de los casos, tenía ventaja. Pero en la actualidad, son otras las cualidades las necesarias para poder sobrevivir, cualidades donde la mujer se puede desempeñar igual de bien que el hombre. Parte de la evolución humana implica el asimilar la equidad entre los dos géneros. Que no son iguales, pero que su diferencia no implica, como decía, el sometimiento.

    Admiro a las mujeres, tengo muchas amigas mujeres, y es interesante como ambos géneros se pueden complementar. Se me hace admirable el como se han ido ganando un merecido terreno en la sociedad, han tenido que romper paradigmas, tabúes, resistencia del otro sexo. Sus aportaciones han sido benéficas. Y sí, como humanas que son, han cometido sus errores también, pero se les debe medir con la misma vara que se les mide a los hombres.

    Estoy seguro que con el tiempo se lograrán consolidar y se creará una sociedad equitativa en la que ambos sexos tengan las mismas oportunidades. Entiendo en que habrá áreas donde los hombres tendrán preferencia por sus características, y otras donde las mujeres la tendrán. Pero espero que el sexo por sí mismo ya no sea criterio para discriminar a alguien. Creo que los humanos debemos ser racionales y dejar al lado los tabúes.

    Sí, las mujeres no son tan buenas para manejar un automóvil, pero la verdad son mejores que nosotros los hombres para manejar los sentimientos. Tenemos diferencias, pero valemos lo mismo. Somos seres humanos pensantes.

     

  • Modelo de belleza femenina, ¿Y si es gordita qué?

    Modelo de belleza femenina, ¿Y si es gordita qué?

    Este artículo es bastante subjetivo, sí. Pero creo que con la subjetividad que puedo derrochar, se pueden sacar conclusiones interesantes. Y es que no, no estoy a gusto con el modelo de belleza femenina que nos han vendido. Empezando porque la belleza hasta cierto grado es algo subjetivo, y porque el prototipo de mujer que se vende, hace que se force a las mujeres a emularlo, con todas las consecuencias (de autoestima y de salud principalmente) que vienen implícitas.

    Modelo de belleza femenina, ¿Y si es gordita qué?

    Busto grande, cadera muy pequeña, glúteos llamativos, una figura presuntamente escultórica con la piel bronceada, sonrisa perfecta, cabello perfecto (y algunas veces, cerebro chiquito). Y me pregunto si a todos los hombres nos atraen las mujeres así. En lo personal, no caben en mi concepto de belleza femenina, y no se me hace determinante. Pero para tener esa figura a la que se les invita a las mujeres a emular, se requiere de demasiado trabajo, al punto que dichas mujeres a veces llegan a denotar inconscientemente que su cuerpo va por encima de cualquier otra cosa en sus vidas, debido al esfuerzo que ello implica.

    A este tipo estereotipado de belleza, hay que agregar el hecho de los ya archiconocidos y cada vez más frecuentes «retoques» en Photoshop. Donde un «Burn Tool» puede hacer más que un bronceado en la playa. O un «Liquify» puede bajar toda esa grasa que ni las dietas. A la mujer se le exige mucho, y yo realmente veo en esos estereotipos, cuerpos demasiado artificiales. ¿Y qué tiene que una mujer tenga su longita? ¿Qué tiene que sus pechos no sean prominentes? ¿Y si es gordita qué? Yo sé que el hombre suele fijarse más en el cuerpo de una mujer que la mujer en un hombre, pero eso no quiere decir que no deseemos mujeres inteligentes, que tengan una personalidad atractiva, pero eso muchas veces queda de lado. Y en lo personal se me hace triste, porque al menos en mi caso, la personalidad de una mujer si puede llegar a opacar su atractivo físico.

    De cierta forma por eso me gustan las campañas de Dove. Al menos en su afán de obtener utilidades, ellos resaltan cualidades de la mujer que han quedado olvidadas. Donde en una presunta cultura abierta, se siguen denotando los valores machistas, debido a que la mujer tiene que estar lo más esculturalmente perfecta «para él». Me veré grosero, pero creo que es la forma de poder expresar eficazmente lo que quiero decir. Una figura de una mujer escultural invita al hombre a tener una simple aventura sexual con ella, o en su defecto, a masturbarse. O bien, para fungir como una especie de trofeo que posee el hombre, para presumir a los amigos, colegas, compañeros de partido. La realidad es que cuando buscamos a la mujer con la que queremos pasar el resto de nuestras vidas (casados, en unión libre, whatever) o de la que nos vamos a enamorar profundamente, la inteligencia de la mujer, su personalidad, importa y mucho. No es casualidad que muchas personas afirmen que tuvieron novias físicamente más esculturales que su pareja definitiva o seria, pero se sienten mucho mejor con estas últimas. Lo cual de alguna forma me dice que todo este aparato publicitario, invita a la mujer a ser un «rapidín» y no a ser algo serio.

    Lo triste es que esta adoctrinación femenil es contraproducente. Porque la belleza (basada en la juventud), tal y como se propone, se termina. No es gratis que veamos a muchas mujeres grandes hacerse cirugías plásticas como una forma de no querer soltar esa «juventud que ya se fue». Basar la autoestima meramente en el físico es un error.

    Con esto no quiero decir que la mujer se deba desentender de su apariencia. No es así en lo absoluto, el problema está cuando dicha apariencia es lo único que importa, y no solo eso, sino que el prototipo de apariencia que se vende es uno más difícil de alcanzar. Aquellas mujeres no agraciadas se frustrarán de por vida gracias al imperio mediático. Aquellas personas que supeditaron su integridad a su apariencia y degradaron su inteligencia, podrán ser mujeres de un rato fácil, modelos de calendario en una refaccionaria, actrices con talento discutible que obtuvieron su papel a base de «darle duro», muñecas de aparador, Miss Universo que muestran su poca cultura a la hora que se les formula una pregunta, e incluso si tienen suerte de vivir en un país no muy evolucionado, hasta de primera dama (eso sí, que no hablen).

    No sé ustedes, pero que flojera andar con una mujer escultórica que no tenga temas de conversación más que temas de moda, ex novios, anécdotas casuales que dan flojera cuando menos. Pero eso es lo que nos quieren vender, y sobre todo, eso es lo que quieren vender a las mujeres. Yo prefiero una mujer inteligente, con dignidad y que tenga una personalidad atractiva. Compeeer!!

    Les dejo un video de Dove que lanzaron hace ya algunos años y seguramente algunos de ustedes conocen, pero que en lo personal me dejó impactado:

  • La muerte de Hugo Chávez

    La muerte de Hugo Chávez

    El 2013 nos ha traído muchos cambios, papas, líderes magisteriales, presidentes. Pero creo que esa última, la muerte de Hugo Chávez, es la de más relevancia, por todas las implicaciones que trae dicho fallecimiento. Porque se va indudablemente, el principal líder político de América Latina (y me atrevo a decir que algo más que eso), se van 14 años de una especie de dictadura (aunque no tan férrea como en otras latitudes), de una forma de vivir de Venezuela, y posiblemente de un acomodo geopolítico en Latinoamérica.

    La muerte de Hugo Chávez

    Veo lamentables esas aseveraciones que hicieron ayer algunos «columnistas» como nuestro querido Carlos Mota quien escribió hoy una columna en Milenio titulada, que bueno que ya murió, como si redujera el humanismo a meros indicadores financieros.  Creo que hay que separar dos cosas, a Hugo Chávez como Jefe de Estado, y a Hugo Chávez como ser humano. Como este primero era deseable que Hugo Chávez dejara el poder, pero su muerte fue dolorosa, y eso no se le desea a nadie. Con sus miles de defectos al final era un simple mortal, y yo creo que congratularse de la muerte de alguien, es «no tener madre». Yo esperaba que dejara el poder, pero no de esa forma.

    Hugo Chávez logro sí, reducir a la mitad la pobreza, defendió a su país de los intereses estadounidenses y también logró erradicar el analfabetismo. Pero también estancó el desarrollo económico de Venezuela, la inseguridad aumentó considerablemente, creo una dependencia de su gente para con el gobierno, una relación paternalista. Claro que es cierto que varios medios alineados sobre todo a Estados Unidos hablaron deliberadamente mal de Chávez, pero es cuestión de conocer a gente que radica en Venezuela para ver que estaba muy lejos de ser un santo y que este país tenía muchos problemas con el recién fallecido mandatario.

    La sociedad venezolana está polarizada, el día de su muerte varios chavistas agredieron físicamente a una reportera «de oposición» hasta dejarla sangrando. Los 14 años de Chávez dividieron considerablemente a Venezuela, se perdió la unidad nacional que alguna vez existió. Aquella Venezuela tajantemente opositora a Chávez y aquellos que lo apoyaban incondicionalmente, quienes estarán viviendo una especie de trance debido a que su líder ha fallecido, y tendrán esa sensación de vacío, de algo que ya no está, como si un ser querido hubiera muerto.

    Vienen momentos muy difíciles, la sola partida de Hugo Chávez reconfigurará el ambiente político en Venezuela, habrán jaloneos, el ambiente se pondrá tenso en aras de obtener ese poder dejado por el mandatario, y no solo eso. Hugo Chávez dejó una economía deteriorada, y quien sea el próximo Presidente (Maduro lo será por 30 días solamente, cuando se convoque a elecciones) deberá afrontar ese deterioro económico. Ambos escenarios son difíciles. Si en 30 días gana el partido de Chávez (lo más probable es que se postule el mismo Maduro, o si no, Diosdado Cabello), el nuevo mandatario no tendrá ni de lejos el carisma de Chávez, por lo cual le será difícil mantener esa cohesión que este primero había logrado. Se verá que tan eficientes son sin el líder, si tratarán de emularlo, o bien, buscarán hacer cambios. Si gana la oposición (Capriles por ejemplo), no solo se enfrentarán a una crisis económica, sino que tendrán la muy difícil tarea de remover el aparato corporativo dejado por Chávez. Si desean quitar la dependencia petrolera con el bienestar artificial de la nación creada por Chávez, implicará sí o sí, un aumento de la pobreza. Y tendrán que calcular bien porque en realidad no sé como podrían hacer esto en tiempos de crisis.

    También viene la duda de qué pasará con Cuba, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, y en cierta medida, Argentina. ¿Cómo cambiará el mapa geopolítico? ¿Los estadounidenses podrán saquear invertir en Venezuela? Se vienen momentos de cambio, pero habrá que preguntarse que tanto para bien y que tanto para mal. Espero que con la ausencia de Chávez, Venezuela pueda mejorar su economía y salir de su estancamiento. Sin duda, el país venezolano pasará por un momento de trance, tendrán que estar preparados, sobre todo para que el cambio sea positivo y no los conduzca a un estado más detestable.

    Qué en paz descanse Hugo Chávez, nunca compartí con él varias de sus ideas, ni su forma de hacer política o gobernar. Pero no me queda duda que fue uno de los líderes más importantes del mundo en este todavía nuevo siglo XXI.

     

  • Responsabilidades del ciudadano

    Responsabilidades del ciudadano

    Somos una sociedad, somos un sistema que funciona debido a la organización de quienes lo conforman. Han pasado miles de años para buscar la mejor manera en que este sistema pueda funcionar, y vemos que en realidad nos falta mucho por aprender.

    Responsabilidades del ciudadano

    Se nos ha enseñado, sobre todo en nuestro país, que quien debe de procurar una buena organización de este sistema es el gobierno. El papel del ciudadano históricamente en México ha sido algo no muy lejano a la de un súbdito. Donde este puede buscar la mejor manera de sobrevivir ante un sistema ya establecido, y en el cual, este no tiene mucha posibilidad de incidir. El ciudadano histórico puede procurar buscar un empleo o poner un negocio para ganarse la vida, ingresar a algún club, tener distintas aficiones, relacionarse con diversas personas. Pero todas estas actividades las podía hacer dentro de un marco ya diseñado, dentro de unas leyes diseñadas por una entidad superior y que no podían ser cuestionadas. Tenía un margen de libertad dentro del sistema, pero no podía cuestionarlo.

    Une democracia real no funciona así. Se nos ha vendido una forma curiosa de la democracia, donde la diferencia con el estado anterior, es que uno cada seis años, irá a votar a quienes liderarán la procuración de dicho sistema, dentro de un pequeño catálogo de opciones, en cierta medida creado por dicho sistema. Por eso la estrecha relación que se hace en los medios entre la democracia y el voto, mostrándolo como la mejor oportunidad que tienen los ciudadanos en incidir. Y pareciera que la gente se la cree, que cuando un político comete un error (sea premeditado o no) un ciudadano le reclama a otro ciudadano: ¡Aaah, y tú que votaste por él!.

    Ese es el ciudadano modelo que nos enseñaron. El ciudadano dócil que trabaja 8 horas diarias, paga sus impuestos y respeta las reglas.

    En realidad para que un sistema funcione, el ciudadano debe de involucrarse de manera activa en el quehacer público. Cierto, se necesita un gobierno, cierto, se necesita un congreso. Se necesita un orden, quienes estén al frente, pero el ciudadano debe poder tener cierta incidencia en este. De lo contrario, la acumulación de poder procura una más rápida corrupción de este sistema.

    La ciudadanía se puede organizar de diversas formas. Desde participar en juntas vecinales, formar asociaciones civiles que sirvan como contrapeso, o bien, pueda actuar donde el gobierno no sabe como, no puede o no quiere actuar. El ciudadano responsable debe incidir para que su entorno sea favorable para él, para los suyos y para la sociedad. Es irresponsable pensar que solamente el trabajar lo hace un ciudadano responsable, cuando esa actividad, si bien beneficia a otras personas directamente, tiene como fin, procurar su bienestar y satisfacer sus necesidades personales.

    Las sociedades desarrolladas funcionan porque la sociedad incide en las políticas que se desarrollan. De esta forma el gobierno diseña políticas públicas que entienden mejor las necesidades del ciudadano, debido a que la sociedad se convierte en un agente de presión. Sin una ciudadanía activa y responsable, el gobierno puede crear las políticas que quiera, que más les convenga, y en muchos casos sin el grado de especialización que se requiere (debido a que el gobierno no puede estar en todo, y los ciudadanos por su contraparte, pueden especializarse en diversos temas).

    Los gobiernos autoritarios y con una jerarquía vertical, funcionan más en sociedades cuya ciudadanía está subdesarrollada. El problema es que a veces se forma un círculo vicioso, debido a que dichos gobiernos procuran que el estado de las cosas siga así, porque el desarrollo de la ciudadanía les significa una pérdida de poder. Algunas naciones han formado un capital ciudadano considerable después de vivir una dictadura, pero no fue la dictadura la que fomentó este capital, por el contrario. Pero estas sociedades liberadas son las que terminan valorando más sus libertades, y por ende, la responsabilidad que han adquirido como ciudadanía libre.

    La libertad implica una responsabilidad. El no entenderlo genera el riesgo inminente de una regresión, porque para que la libertad funcione, se necesitan ciudadanos responsables.

  • Regresó el presidencialismo

    Regresó el presidencialismo

    Ciego el que no quiera ver, lo que nos temíamos todos ha regresado, el presidencialismo está de vuelta, aquello que representa un peligro por las consecuencias que ha tenido para la nación esa forma de hacer política. El PRI es el mismo de siempre, es el nuevo viejo PRI, ni siquiera en su cara más reciente, puesto que Ernesto Zedillo separó la figura del Presidente con la del partido. Peña se encargó de regresarlo a su estado anterior. El mismo Camacho Quiroz, Presidente del PRI, en la asamblea pasada, afirmó que eran un partido vertical en torno al Presidente (más propio de una dictadura que de un régimen democrático). Todo apunta, lamentablemente, a una regresión.

    Regresó el presidencialismo

    Al PRI no se le puede pedir mucho, porque el autoritarismo y el paternalismo es lo que les ha funcionado, es parte de la cultura tricolor. Todos los priístas alineados como soldaditos en torno al «Señor Presidente» (aunque detrás de la figura de un Presidente limitado, haya alguien detrás), donde pueden haber elementos muy valiosos, pero que debido a esa supeditación, no lograrán incidir tanto como lo sería un partido con vocación democrática. Camacho Quiroz le dice, en la tradición viejopriísta, a Peña Nieto, «Presidente, compañero Enrique Peña Nieto» (una versión light de ese comunistoide «camarada» que se usaba para llamar a los dictadores soviéticos).

    Esta regresión incluye la cooptación de las instituciones que procuraban la democracia (o algo de democracia) en el país, debido a que esta es un estorbo para las formas de gobernar del PRI. Regresa el Tlatoani, la dictadura perfecta. Habrá que pensar hasta donde pueden llegar ante un entorno que parece haber cambiado algo de los años 80 a la actualidad. Lo triste es que ese cambio no lo fue tanto, no se les está haciendo difícil regresar las instituciones a donde estaban, regresar todo a donde estaba. Aunque tal vez lo que se antoja más difícil, será acabar con la pluralidad de información ganada de tajo, en parte por el precio que podrían pagar, y también porque los nuevos medios como Internet hacen casi impensable poder restringir la información al nivel que se hacía anteriormente. Aún así, si podemos ver una disminución de voces críticas debido al bozal selectivo. Por esta razón callaron a Pedro Ferriz de Con.

    Este es el PRI de siempre, el de las traiciones, el de los manotazos, el que «hace justicia» castigando a algún personaje nocivo para la nación como Elba Esther Gordillo, pero con propósitos políticos y no de justicia.

    Algunas personas, columnistas, que todavía creen en un «Nuevo PRI» afirman que el hecho de que el interior del partido sea autoritario, no quiere decir que así lo sea fuera de este. Pero la historia nos han dicho que van de la mano. Siempre que el PRI ha estado supeditado al Presidente, toda la nación lo ha estado. En el sexenio en que un Presidente decidió romper con ello (Zedillo) también se dio una apertura más democrática. También se afirma que de esta forma, al no haber obstáculos, el PRI podrá sacar al país adelante. Ojalá pudiera pensar que sea así, pero este mismo esquema nos gobernó por 70 años, y ese sistema pocas veces fue exitoso, y cuando lo fue, fue en las primeras décadas de gobierno donde lograron cierto desarrollo. Quien presumiblemente está detrás de Peña Nieto (lo cual es notorio por la forma de hacer política y el programa económico) bajo en este mismo régimen, nos colocó en la crisis económica más profunda del siglo XX.

    Por ejemplo, La imagen institucional del Gobierno de Jalisco es igual a la de la Presidencia de la República, Lo que sugiere fuertemente la supeditación del primero ante el segundo, y que seguramente la presidencia tendrá control férreo sobre los gobernadores de los estados como antes, exceptuando de alguna manera, los que todavía están con la oposición. pero la presión del PRI es tal, que políticos como el Jefe de Gobierno de Distrito Federal, Miguel Ángel Mancera, ha estado muy de cerca del gobierno de Peña Nieto, en una actitud que algunos podrían ver incluso como servil, posición que presumo yo tiene que ver con cuestiones de supervivencia y de que le sería totalmente contraproducente voltearle la cara al «Señor Presidente» como sí se pudo dar el lujo Ebrard con Calderón en gran parte de su mandato.

    No, no importa que en las redes sociales, se burlen de la figura de Peña Nieto. Todas las afectaciones a la autoestima de Peña quedarán subsanadas, cuando los gobernadores y políticos lleguen en fila uno a uno y decirle «Disculpe usted, Señor Presidente».