Autor: Cerebro

  • La madre de Enrique Peña Nieto

    La madre de Enrique Peña Nieto

    Hay casos en que una sana catarsis llega a lo ridículo y lo banal. Hay casos que pueden ser parecidos, pero una sutil diferencia es suficiente para diferenciar una loable expresión ciudadana, y un acto de masas comportándose como masas no pensantes. Así, es muy diferente hablar de una marcha en contra de un candidato cuyo partido trae malos recuerdos (y el mismo candidato inclusive) en tiempos de elecciones, que de una mentada de madre masiva en Twitter, cuya razón (desde un perspectiva «racional») desconozco.

    La madre de Enrique Peña Nieto

    Muchos no votamos por Peña Nieto, y cuestionamos su figura, y cuestionamos el proceso electoral, cuestionamos su inteligencia y cuestionamos a algunos miembros de su gabinete. Era tiempo de pasar a de la protesta a la propuesta (ambas necesarias), pero crear un Trending Topic en Twitter en «homenaje» a la madre de Enrique Peña Nieto, no es algo que siquiera se le puede llamar protesta. Una protesta es un acto donde los ciudadanos se manifiestan ante alguna inconformidad concreta (salarios bajos, monopolios, crisis económicas, o el regreso del PRI como sucedió el año pasado). Mentarle masivamente la madre al Presidente Peña en las redes sociales ni siquiera es de buen gusto como catarsis. ¿Qué ganan con eso? En realidad, nada.

    A veces no se entiende como funcionan las cosas. Empezando porque Peña Nieto no es el origen de todos los males, más bien sería la consecuencia de muchas cosas que suceden en el país. En resumen, si no era Peña era otro. El #YoSoy132 al menos había puesto los ojos en uno de los problemas de raiz (el monopolio en las telecomunicaciones). Pero no, cuando el IFE fijó su postura ante el caso Monex, nadie protestó, todos callaron; cuando en Veracruz, el PAN puso al descubierto una estrategia operativa para utilizar los programas sociales para ganar votos, nadie protestó, todos callaron. Me llega un lamentable mensaje de -Esto es absolutamente personal contra Peña Nieto, ni siquiera en contra de sus políticas que puedan ser cuestionables-. y eso es lo preocupante.

    Y es preocupante porque hasta para el gobierno y el propio Peña Nieto, es más cómodo tener a ciudadanos que se limiten a mentar madres en las redes sociales, en vez de cuestionar sus políticas y la forma en que se gobierna. No, no importa que Peña Nieto haya mostrado opacidad al rendir cuentas, pero sí importa que no haya sabido decir qué es el IFAI. No, no importa toda la estrategia operativa en Veracruz, pero sí importa que haya mencionado a Boca del Río como capital de Veracruz. Es más, tal vez ni siquiera Peña Nieto se haya enterado de la mentada que recibió en las redes sociales.

    Si queremos construir un mejor país, debemos enfocarnos en la raíz de todos los males, y proponer un cambio. Los cambios son difíciles y conllevan esfuerzo. Mentar la madre en una red social es algo demasiado fácil. No. El gobierno no va a cambiar de forma de hacer política por una «mentada masiva» recibida en Twitter. Se entiende la inconformidad que genera este personaje, pero no hay siquiera un móvil que detone un enojo colectivo, máxime que Peña Nieto lleva poco en la presidencia y no podemos hablar todavía de políticas que hayan afectado de forma directa y evidente a la población. ¿Les pregunto? ¿En qué cambió el país despues de ese hashtag?

    Mientras, seguramente Peña Nieto ha de estar festejando cómodamente con su madre (si su agenda se lo permite), quien seguramente le pedirá a su hijo dejar de cometer errores y ponerse a leer para que no la estén recordando por todos lados.

  • 10 cosas que debes de saber de la gente

    10 cosas que debes de saber de la gente

    10 puntos, así de fácil y simple, 10 puntos que debes que saber de la gente. El desconocimiento de estos puntos hará que te lastimes constantemente. Para estar bien, debes de conocer el comportamiento humano y entenderlo. El mundo está hecho a la medida de las leyes de la naturaleza, o de un Dios, pero no está hecho a tu medida, así que el mundo no va a ser como tú quieres que sea. Para que te vayas acostumbrando, lee bien los puntos, apréndetelos de memoria, repítelos, postéalos en Facebook (claro, citándome a mí), grábalos en tu smartphone, dile a Siri que te los repita. Comparte este artículo en las redes sociales para que todos lo sepan, por más likes tenga el artículo, a más gente estarás ayudando  y yo me haré más famoso. Empezamos con esta hermosa lista de 10 puntos, ni 1, ni 11, ni 69, ni 132, son simplemente 10 puntos.

    10 cosas que debes de saber de la gente

    1.- No puedes poseer a nadie, la gente es libre de quererte.

    No. Nadie puede ser tu amigo, novio, socio, pareja por obligación. La gente es libre, y si una persona ya se aburrió de ti, está en su derecho, si le caes mal, también está en su derecho de caerle mal. Aunque duela, aunque sea feo, así es, y la gente puede hacer lo que se le plazca son sus vidas.

    2.- Nunca va a existir alguien igual que tú.

    Puedes encontrar a alguien que comparta de alguna forma tus mismos gustos. Pero en cuanto conozcas más a esa persona, te darás cuenta que tienen muchas cosas diferentes,y si no logras tolerar las diferencias, difícilmente vas a poder intimar (como amigo, novio, whatever)  con otra persona.

    3.- La gente tiene sus propios intereses y deseos. 

    Siempre, a menos que la persona tenga serios problemas de autoestima, buscará satisfacer sus necesidades primero. No le puedes pedir a nadie que se preocupe por ti antes de que se preocupe por el mismo o ella misma. Por ley natural se preocupará antes por sus problemas que por los tuyos. Así que encárgate de tus problemas antes de esperar a que te los resuelvan, porque eso se llama egoísmo.

    4.- Siempre serás criticado.

    El Don Nadie es quien menos recibe críticas, porque como su estilo de vida es defensivo, timorato, entonces nadie lo ve. Siempre que quieras sobresalir, siempre que te veas, siempre, pero siempre, serás criticado. Así que no actúes evitando obsesivamente que la gente te critique. Porque si no te critican por tus defectos, te van a criticar por ocultarlos, o te van a criticar por no tener defectos.

    5.- Al final del día, la gente tenderá a tratarte como eres.

    Si quieres fingir que eres de una forma que eres, podrás engañar a una, a dos personas, pero la gente poco a poco te irá conociendo, y se irá dando cuenta de quien eres. Así que deja de perder el tiempo en fingir y trata de cambiar de fondo aquellas cosas que no te gustan. Y no solo no llegarás a ser perfecto, sino que nunca le llegarás a caer bien a todos, porque a muchos incluso, no les cae bien la perfección.

    6.- Aprende a diferenciar a los amigos de los intereses.

    Cuando creces, socializas con mucha gente, porque los roles cambian y nos obligan a interactuar más, a menos de que tengas que hacer un trabajo monótono y repetitivo en la oficina. Debes saber diferenciar bien a tus amigos de aquellas personas que tienen una relación contigo por algún interés, ya sea, laboral o económico. De la misma forma, tienes que saber a quienes tratas con el fin de cultivar una amistad y a quien tratas con el fin de saciar un interés. Debes de ser sincero contigo mismo, de tal forma que puedas ser sincero con los demás.

    7.- Quien te habla cosas malas de otras personas a sus espaldas, hará lo mismo contigo.

    La gente bocona y criticona, lo será con todo mundo y con todos lados. Se precavido con la gente que suele criticar constantemente a otras personas, porque seguramente hará lo mismo contigo. Huye de esas personas, o bien, señala su problema.

    8.- Todo mundo tiene problemas (psicológicos).

    Lo raro es que en realidad «la gente normal» (según el estereotipo que nos vende) no es normal. No se si han notado que casi siempre que hablamos de gente muy sana y estable, hablamos de gente con la que no hemos intimado mucho. La vida de prácticamente todos los humanos dista de ser perfecta, y todos tenemos algún pasado difícil, alguna secuela. Algunos menos, otros más. Pero técnicamente todos, estamos locos.

    9.- Amigos tenemos pocos.

    Para tener un amigo de verdad, tenemos que intimar mucho con él. Los humanos no tenemos mucho tiempo para intimar con todo mundo, así que no importa que seamos sociables o no los seamos, amigos de verdad se cuentan con una mano. Y eso es lo que los hace valiosos, la escasez. Y como son escasos, se tienden a valorar más y por eso las relaciones son duraderas. Te podrás llevar bien con mucha gente, pero cuando pase algo difícil, verás que quienes te tienden la mano sinceramente, son pocos.

    10.- No trates de dar a la gente que no está dispuesta a dar. 

    Un poco relacionado con el primer punto. Así de fácil. No te esfuerces por mostrar afecto a quien no te lo quiere dar. Esa persona está en su derecho de no dártelo, y si tu lo haces solo estarás malgastando tu tiempo. Y acéptalo, haces eso no por ser una persona cariñosa, sino porque estás aferrado a que la otra persona te corresponda.

  • Un político pobre es un pobre político

    Un político pobre es un pobre político

    La política, el oficio más detestado, pero a la vez el más deseado.

    Un político pobre es un pobre político

    Un político no puede ser una persona normal. A la vez no tiene que ser necesariamente un genio, un pensador, una persona culta (alguien decía haciendo referencia a Sarkozy, que las personas sumamente cultas e inteligentes, pocas veces tenían la aspiración de ser políticos). Aunque eso no significa que no las haya, y de hecho algunos (aunque pocos) se han destacado por eso. El político tiene que ser práctico y ambicioso. Pensar que un político no quiere poder, es como pensar que un empresario no quiere ganar dinero, es un absurdo. Mientras en la iniciativa privada el individuo busca una mayor remuneración, en el servicio público se busca un mayor poder.

    Eso no quiere decir que un político necesariamente se vaya a corromper, o vaya a traicionar sus ideales. Pero vaya, que hasta el político más honesto necesita acumular poder para poner en marcha sus ideales. Sin poder, el político no es nada, no importa como lo gane, negociando, llenándose de intereses amigos, escalando por mérito propio tal cual empresa privada, adulando a los demás, ganándose la simpatía de la gente. Al igual que un empresario que no tiene un clavo en el pantalón, no tendrá el más mínimo dinero para invertir.

    Tal vez Hank González no estaba tan errado con su famosa frase, Un político pobre es un pobre político. Tal vez las formas inherentes a la frase del oriundo de Atlacomulco y padre del dueño de los Xolos eran despreciables (basta ver su carrera política), pero en el fondo parece haber algo de razón. El poder es la moneda de cambio en  la política, si no tienes poder, no eres nada, si tienes mucho poder, posiblemente suceda lo contrario. La cuestión es que el poder es una herramienta y no debería ser un fin.

    Un reto es, para los políticos, tener los pies en la tierra a pesar del poder acumulado. Dicen que el poder enloquece a la gente, y muchas veces así sucede, sobre todo cuando no se tienen los valores muy firmes e ideales sinceros y auténticos. Si no hay esto, el poder dominará al político y no el político al poder. El individuo espiritualmente corrompido hará política para buscar el poder como un fin y no como un medio.

    Dicen también que los trastornos mentales más que una carga, son un arma para el político. Estos muchas veces aceleran su ambición y en algunas ocasiones logran moverse más rápido. Pero estos también son los que corren un mayor riesgo de descarrilarse o corromperse. Son los primeros en tirar sus ideales en aras de la búsqueda del poder, o por el contrario, los abrazan tanto, que los convierten en un dogma inmutable, donde no cabe la reflexión ni el debate, por que no solo van contra ese dogma, sino que apuntan al mal psicológico que padece el político.

    Ser político es todo un reto y una responsabilidad. Tienen una gran capacidad para construir e incidir sobre sus gobernados, pero también tienen una mayor capacidad para destruir. Y tal vez es por eso que en este arte, existan más villanos que héroes.

     

     

  • Los programas sociales, entre el bienestar y el asistencialismo

    Los programas sociales, entre el bienestar y el asistencialismo

    Es completamente natural que en una sociedad de mercado, donde la búsqueda de acumulación de capitales sea la constante económica, se vean disparidades en la distribución de la riqueza. Por eso es que los gobiernos deben de impulsar políticas con el fin de que esta disparidad se reduzca al mínimo posible, siempre y cuando no desincentive la generación de riqueza y la iniciativa. Algunos gobiernos pugnarán por más programas sociales que otros, pero la gran mayoría de los políticos saben que estos son necesarios inclusive para que no se deteriore el tejido social. El problema es que cuando no se usan bien (ya sea por desconocimiento, dogma, o como un acto deliberado) más que ayudar a la población, la puede perjudicar.

    Los programas sociales, entre el bienestar y el asistencialismo

    Los programas sociales deben de tener el fin de proporcionar a los ciudadanos cierta protección social con el fin de que los vaivenes del mercado no provoquen un fuerte deterioro en su modo de vida, a su vez que se busca garantizar las necesidades más básicas. En ese sentido se entienden las pensiones, la salud, las liquidaciones laborales, y en varios países también el seguro de desempleo. Estos programas sociales mejoran el nivel de vida de la población y de alguna forma ayuda a paliar las grandes diferencias que hay en la distribución de la riqueza. El problema con los programas sociales es cuando se genera una relación de dependencia entre el ciudadano de gobierno , y se agrava cuando el gobierno aprovecha esa relación deliberadamente.

    El que el ciudadano tenga cierta protección social no implica que no deba de tener incentivos para buscar generar innovación y riqueza. Con los programas asistencialistas se desincentiva la cultura del esfuerzo, debido a que el gobierno más que otorgar protección al ciudadano, busca condicionar esta a cambio de favores que se transforman en poder. De esta forma se han entendido muchas veces los programas sociales en México, que son más pequeños que en naciones desarrolladas, pero generan una mayor dependencia, porque estos son condicionados a la lealtad con algún partido. -Gracias a nosotros, tú tienes bienestar en tu familia-. Pero las políticas de estos gobiernos no ayudan mucho a que estas personas busquen salir adelante por sí mismas.

    En tiempos del PAN, el programa Oportunidades tuvo varios defectos y era perfectible, pero tenía la cualidad de que varios de estos beneficios eran condicionados a cambios de un esfuerzo por parte del ciudadano que los recibiría. Por ejemplo, se pedía altas calificaciones de los hijos a cambio de un ayuda económica. La Cruzada contra el Hambre, tiene una visión mucho más asistencialista y ventajosa. Sobre todo porque parece estar orientada a la creación de una relación paternalista gobierno ciudadano, con el final de que el primero obtenga votos mientras que el segundo pueda cubrir sus necesidades básicas.

    Este tipo de relación termina perjudicando al ciudadano, porque su bienestar dependerá completamente de las dádivas del gobierno y no de su esfuerzo. Mientras que el gobierno tendrá menos incentivos para aplicar políticas públicas para incentivar dicho esfuerzo personal, debido a que si tiene una sociedad con más herramientas para progresar, entonces habrán menos personas sujetas a esa relación asistencialista, y por lo tanto, el partido en el gobierno no tendrá este útil recurso para mantenerse en el poder.

    Esta relación paternalista que incluso puede ser explicada por antecedentes históricos de siglos atrás, es una de las tantas respuestas que hay cuando cuestionamos el hecho de que no logremos ser un país desarrollado. Un sector de la ciudadanía sigue esperando «todo» del gobierno, porque así se le enseñó que funcionan las cosas, un gobierno proveedor a cambio de lealtades. No se trata de los programas sociales, se trata del enfoque que estos tienen. Si vemos a los programas sociales como una base de bienestar donde a partir de esta, el ciudadano decida innovar y esforzarse para incrementar su nivel de vida, tendremos buenas noticias. Si las vemos como una nociva relación donde las autoridades aparecerán como las encargadas de satisfacer sus necesidades, entonces estaremos en graves aprietos, y en realidad lo estamos.

  • Adictos a Facebook

    Adictos a Facebook

    Tengo un amigo que es recitente a usar smartphones por eso de que «enajenan» a la gente, aparato al cual le ponen más atención que a la gente que los rodea en un evento, en una fiesta, o en pleno acto sexual. Me dice que le desespera que todos los mortales estén con su aparatito,  y sobre todo, porque están pegados al Facebook todo el maldito día. Incluso le recomendaba a su novia que no dejara abierto su Facebook mientras trabajaba porque dice, que se sobreentiende, que está disponible para platicar con quien sea (lo cual sabemos que no es cierto porque desde la época del Messenger uno podía tener su red social abierta, ya sea porque la consultó antes o por simple inercia). Mi amigo se llevó unos güamazos por parte de su novia debido a sus fuertes críticas (pruebas las tengo, pero por ética profesional no las mostraré), pero aún así hay algo de razón en lo que dice.

    Adictos a Facebook

    Facebook es una red que nos permite de alguna forma estar en contacto con nuestros amigos y seres queridos. Al instante se pueden ver las fotos de las fiestas, eventos, e incluso pensamientos de los conocidos. También incluso se puede usar para trabajo (aunque digan que no se diseñó para eso, así como el paraguas no se creó para proteger del calor). Yo alguna vez he cerrado negocios ahí, y por otro lado los jefes pueden ver el perfil de los prospectos a contratar (cosa que no me agrada del todo).

    El dinamismo que tiene esta red social hace que la gente lo utilice recurrentemente para estar en contacto con su gente cercana. Claro que es pretexto para que algunas personas espíen a otras (gente que se siente atraída por otra persona o tenga algún interés), o que algunos individuos, debido a sus problemas psicológicos se convierta en un acosador o stalker, lo cual es sumamente incómodo. También es oportunidad para que los mortales se sientan queridos en sus cumpleaños cuando reciben cientas de felicitaciones (varias de ellas, por parte de personas que solo han visto alguna vez en su vida).

    ¿Qué es un adicto a Facebook? ¿Qué parámetros nos indican que un individuo es un adicto a esta red social? Algunos afirman que  es aquel que consulta su muro recurrentemente. Si fuera así, entonces sería un problema social mayoritario, debido a que la mayoría de las personas de clase alta y media lo hacen, basta con ir a una fiesta y ver su comportamiento frente a un smartphone. Hay quienes dicen que son aquellos que no son capaces de dejar de entrar a esta red social por un día. Peor aun, quienes basan su autoestima en el número de amigos que tienen en la red (no importa si no interactúan con alguno de sus 1,000 seguidores), o quienes prefieren las relaciones virtuales a las reales, en vez de que esta red sea un complemento a las relaciones reales y no una forma de suplirlas.

    Hay quienes son imprudentes en el uso de estas redes, sabiendo que pueden poner su reputación en juego. Un conocido comenta constantemente que siente que es un fracaso para los negocios y que nunca va a salir adelante, cuando su trabajo es dar cursos de motivación a los negocios ¿Ustedes lo contratarían? Las redes no deben de suplir de alguna forma la actividad social real, sobre todo aquella que tiene que ver con la intimidad porque de esta forma el individuo quedaría expuesto ante los demás.

    Conforme las tecnologías y la sociedad avanza, siempre aparecerán nuevas razones para hablar de nuevas adicciones. Aunque creo que sería ingenuo pensar que el Facebook es responsable de la gente adicta a esta red (y hablo de adicciones fuertes), cuando más bien es una consecuencia. Es decir, la gente que genera una adicción fuerte, valga la redundancia (hablo de stalkers, de gente que mide su autoestima en los seguidores que tiene en esta red), es gente que tiene problemas psicológicos que de otra manera posiblemente los reflejaría en otras actividades. Lo demás es simplemente el comportamiento natural del ser humano, en relación con una nueva tecnología.

     

  • Karma panista, o cómo pesan las elecciones del 2006

    Karma panista, o cómo pesan las elecciones del 2006

    Yo ignoro si en las elecciones del 2006 hubo fraude electoral. Me quedé con la idea de que los elementos con los que podía emitir un juicio no eran suficientes para afirmar si había existido el fraude que denunció López Obrador o no lo hubo. Pero hay algo que sí es cierto. Es que en el 2006 se debieron haber contado los votos. No hubo argumento sólido para negarse a hacerlo. Que López Obrador no supo perder, que nuestras elecciones eran de las más caras del mundo (más por el costo de las identificaciones que van asignadas al IFE a diferencia de casi todos los demás países, y no por el reconteo donde voluntarios hubieran participado), que así eran las reglas del juego. El país quedó polarizado y quedó una herida abierta que hasta la fecha no se ha cerrado.

    Karma panista, o como pesan las elecciones del 2006

    El «karma» como algunos dicen, podría actuar en contra del PAN. Las circunstancias en 2013 son muy diferentes, porque tenemos a un PRI en el gobierno y al PAN en la oposición. A la llegada de Peña Nieto al poder, PRI, PAN y PRD firmaron el Pacto por México. parecía una luna de miel para Peña Nieto, visto tal cual reformador e impulsor de los cambios que «México necesita», hasta que ocurrió lo que ocurrió en Veracruz. El gobierno del PRI quedó evidenciado, todos los focos apuntaron a Rosario Robles, y Peña Nieto dio un remedio que salió peor que el padecimiento al decir «aguanta Rosario, cuando las pruebas eran contundentes, lo que a ojos de muchos fue un acto completamente cínico del Presidente.

    En el discurso panista resalta la frase que antes ignoraban: «fraude electoral». Los panistas amenazaron con retirarse del Pacto por México si no se sancionan a quienes desviaron fondos federales, y también se retirarán si no se ponen candados para evitar cualquier amago de fraude. La postura es loable, y más cuando el PAN se veía demasiado tibio y timorato. El problema es que el fantasma del 2006 le puede jugar mal.

    Si se hubiera tenido certeza de quien ganó en ese año, más personas les darían la autoridad moral al PAN para hablar del tema. Pero un sector (minoritario pero no tanto como para ignorarlo, y con quien podemos concordar o no, pero necesario para generar masa crítica) desconfía del PAN, dicen que entre PAN y PRI se roban porque son igual. Esta postura, no demasiado cercana a la verdad, también ha sido defendida por López Obrador que influye sobre parte (no todo) de ese sector no tan minoritario.

    El problema es que ante cualquier intento del gobierno actual de cometer algún acto ilícito referente a las elecciones, se necesita una oposición fuerte y la suficiente masa crítica. El fantasma del 2006 debilita al PAN como oposición, les recordarán que no quisieron contar los votos mientras que los priístas sí (que se debe más bien al cambio de las leyes electorales). Si a esto aunamos al PRD cuyo líder Jesús Zambrano está más cerca del PRI que el mismo PAN como afirman sus detractores, entonces habrá que pensar si la oposición podrá ser lo suficientemente fuerte para frenar un eventual fraude electoral.

    Si se hubiera contado voto por voto en el 2006. El PAN tendría más prestigio en cuanto a percepción democrática se refiere. Lamentablemente las políticas las malas decisiones pueden no pesar tanto en el corto plazo y sí mucho en el largo plazo. A diferencia del PRI, que desde antes del 2006 tanteó su regreso hegemónico y actuó en consecuencia, el PAN optó por la inmediatez y los resultados están a la mano.

     

  • Corrupción y autoridad moral

    Corrupción y autoridad moral

    Corrupción y autoridad moralTodo el mundo se queja de la corrupción. Toda la gente que conozco lo hace.

    – ¡La corrupción es el cáncer de México (mientras no me beneficie yo), si no cambiamos maldita sea no avanzaremos (pero si avanzo yo, podemos platicar)!-.

    Una persona va manejando su automóvil quejándose de la corrupción: -Compadre, la Chayito no tiene madre, neta la deberían de correr, siempre ha sido corrupta, en el PRD, en el PRI, es una operadora política ¡No hemos avanzado, los gobernantes siguen haciendo las mismas corruptelas de siempre!-.

    Esa persona que se da aires de intelectualoide españolete, se pasa el alto «cashi shin querer». Lo detiene el policía. Y mientras el «cuico» se baja de la moto y va en dirección a la ventanilla del carro, el individuo emite fuertes críticas patrioteras y moralinas: -No puede ser que un policía esté gordo, ¿Cómo se va a desempeñar así?. La corrupción, como somos corruptos se permiten que individuos sin capacidad física se encarguen de hacer estos trabajos-.

    El individuo no se dio cuenta que se pasó el alto. Se enoja al ver que la policía llega con la multota: -¿Cuál multa? ¡Voy a impugnar! ¡Compló!. Y como se le hace injusto pagar doscientos pesitos en ventanilla: -¿Por qué me detienen a mí? Agarren a los corruptos que están en el gobierno-, entonces pues decide llegar a un arreglito. -Mire oficial, tengo 50 pesitos, es negociazo pa uste’ y pa’ mi. Fue un alto, mírelo, el rojo no prende muy bien que digamos. Entonces con eso quedamos tablas-.

    Ah, pero si es una mordidita no es malo. Si no es una pequeña influencia en un pequeño trámite, no pasa nada. Los corruptos son los de arriba, esos sí roban. Yo no pago impuestos porque pues no gano mucho y tengo que mantener a una familia. ¿Pero el rico que? Gana muchísimo, y evade impuestos. ¿Por qué no le hacen nada? ¿Por qué no sancionan a Carlos Slim? Sí, me robo el Internet del vecino, pero entiendan, no me alcanza, y los niños tienen que hacer su tarea.

    Lo peor, luego se burlan y critican la doble moral.

    Triste que los mexicanos seamos muy buenos para ver la paja en ojo ajeno y no en el propio.

    Pa’ criticar. Hay que tener autoridad moral.

  • El nuevo PRI

    El nuevo PRI

    Después de un análisis concienzudo he llegado a la conclusión de que la diferencia entre el nuevo PRI y el viejo PRI solo se encuentra en la doctrina económica. Los viejos priístas son aquellos que abogan por un mayor intervención del estado en la vida económica del país, los nuevos priístas son aquellos llamados neoliberales. Aunque no siempre parece ser la apuesta por el libre mercado, sino un poco más por ese «capitalismo de cuates». A partir de ahí el PRI es exactamente el mismo, con sus defectos y sus virtudes, y es que no se les puede pedir que cambien su ADN que les funcionó por tanto tiempo.

    El nuevo PRI

    Podemos ver algunas diferencias ahora, pero tienen que ver más con las circunstancias que rodean al partido en el gobierno (y el partido del gobierno) que con un cambio dentro de éste. Temas como el Pacto por México tienen que ver más con que llegaron con una oposición más fuerte en las cámaras que en tiempos pasados, tiene que ver con una sociedad cada vez más exigente y crítica (aunque todavía nos hace falta mucho), pero el partido sigue siendo el mismo. Vemos caras jóvenes y guapetonas, pero están formadas por «los de siempre», ellos son herederos del modus operandi clásico del partido (aunque afortunadamente también ya hay quienes llegan con ideas más frescas y abierta). No se puede pedir otra cosa porque es lo que les ha funcionado. Para muchos de nosotros esas prácticas pueden representar preocupación, pero para ellos representa el éxito político y eso es lo que cuenta.

    El reformismo es una de sus caras, no es algo nuevo. Miguel Alemán se presentó como el reformador que orientaría a México al industrialismo, Echeverría como el reformador que promovería la apertura (interesada) con diversos sectores sociales como un aparente rompimiento con el régimen pasado de Díaz Ordaz del cual fue parte, Salinas de Gortari se presentó, luego, como el reformador que abriría a México al mundo. A pesar de que al régimen priísta se le ha puesto la etiqueta de «autoritario», han sido expertos en los consensos. Echeverría hizo una especie de pacto con los estudiantes del 68 para desligarse del fantasma que lo perseguía, Salinas hizo lo propio vía Diego Fernández de Ceballos en las famosas concertasesiones, y Peña Nieto vuelve a hacer un pacto con la oposición, con el fin de, precisamente, mostrarse como el reformador.

    Lo sucedido en Veracruz, dónde el Presidente del PAN Gustavo Madero evidenció el uso de programas sociales con fines electorales, es una muestra de que las viejas prácticas siguen, también es muestra la alineación total de todas las estructuras al Presidente Enrique Peña Nieto, las formas son las mismas. La intención del PRI es quedarse en el poder para no irse en mucho tiempo. Saben que es importante ir acumulando poder, para esto quieren asegurar el triunfo en las mayores entidades posibles, hasta las elecciones intermedias donde buscarán la mayoría en el congreso. Lo visto en Veracruz seguramente se replica en muchos estados y las mañas seguirán existiendo porque es imperativo asegurarse diversos triunfos que los vuelva a restablecer en el poder. Así ya no necesitarán ceder para firmar pactos o para sacar las reformas.

    El pez grande se come al más chico, y el PRI ha puesto en evidencia que tiene bastante más oficio que la oposición. Tantos años en el poder les ha dotado de una experiencia que deja ver a panistas y perredistas (aunque parte del origen de estos últimos sea el PRI) como unos neófitos políticos. El PRI une a la oposición para una causa en común, pero a la vez incide en sus divisiones internas, Divide et impera. En su historial, el PRI ha hecho lo mismo con opositores, sindicatos, estudiantes. Una especie de maquiavelismo a la mexicana.

    La ambigüedad política del partido le permite moverse a donde se tenga que mover.  Puede ser liberal en algunos casos, conservador en otros, puede ungir a un político con rasgos de izquierda, y a la vez puede formar un cuadro tecnócrata. Debido a que la identidad del partido tricolor no tiene que ver tanto como su postura ideológica, no es tan criticado si cambia de idea, si forma una alianza con algún partido, y de esta forma nunca terminará arrinconado con su ideología como si puede pasar con el PAN o con el PRD.

    El PRI funciona porque es el que más se adapta a la cultura del mexicano, el que más la entiende y la acepta como está (a pesar de cierto rompimiento con el nacionalismo revolucionario). No aspira tanto a cambiarla como sucede con el PAN y hasta cierto punto con el PRD. De esta forma el PRI todavía es el que mayor capacidad tiene de satisfacer las necesidades de los mexicanos (independientemente de las formas). El PAN por un ejemplo (al menos en sus principios y doctrina), cree que para lanzar a México al desarrollo es necesario cambiar la cultura e idiosincrasia del mexicano. El PRI más bien pensaría em lanzar a México al desarrollo pero tomando en cuenta que los mexicanos ya somos de tal forma y pensamos de tal forma.

    Por todo esto, el PRI no tiene la necesidad de cambiar. Yo creo más bien que el PRI solo cambiará si la sociedad mexicana comienza a cambiar. Por eso esperamos, los que somos escépticos con este partido, que logren implementar políticas atinadas que puedan significar algún cambio benigno, para que de esta forma, el PRI tenga que adaptarse al cambio generado por sus propias políticas, y no solo eso, sino para que sean más rentables en México, las opciones políticas que signifiquen una mayor apertura.