Autor: Cerebro

  • ¿A la cárcel por matar a alguien en defensa propia?

    ¿A la cárcel por matar a alguien en defensa propia?

    ¿A la cárcel por matar a alguien en defensa propia?Así va la historia. Un empresario hotelero de Jalisco fue secuestrado cuando salía del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México. Los secuestradores (originarios de Zapopan, Jalisco), lo llevaron a una casa ubicado en el fraccionamiento San Francisco Coyoacán, quienes pedían dinero por el rescate. El empresario logró extraer el arma de uno de los plagiarios cuando estaban dormidos y les disparó. Uno murió y el otro quedó herido (murió posteriormente). Después de eso logró huir con ayuda de los vecinos. Pero resulta que a este empresario se le investigará por homicidio por arma de fuego.

    ¿Creen que deban de procesar a alguien que mató a sus captores en defensa propia? La verdad a mí me parece un absurdo. Podrán alegar que mató a los plagiarios cuando estaban dormidos. Pero pongámonos a pensar. El individuo dentro de esa casa de seguridad corre el peligro de muerte cada minuto que se encuentra ahí. Está amenazado a cambio de una cuantiosa cantidad económica (y la experiencia nos ha dicho que aunque se pague, la vida del individuo sigue corriendo peligro). Es decir, el capturado hará lo posible por salir vivo, aunque ello implique privar de la vida de quienes amenazan con privarla.

    ¿Entonces para que no sea investigado, el empresario se tuvo que aguantar y desperdiciar la oportunidad de salvar su vida? Es algo demasiado tonto. Empezando porque es claro que esta persona fue víctima de un secuestro, empezando por eso, es absurdo que se le investigue.

    No sé que ocurrirá con el caso. Posiblemente (lo más probable) quede exonerado. Pero el simple hecho de solicitar una investigación por homicidio con arma de fuego es una burla por parte de la justicia. Un individuo tiene todo el derecho a defenderse si están privando de su vida y su libertad.

    ¿Qué piensan ustedes?

  • Lecciones de VivaAerobus, Prepotencia, clasismo, y un mal servicio

    Lecciones de VivaAerobus, Prepotencia, clasismo, y un mal servicio

    Esta semana es extraña para la empresa aérea VivaAerobus. Recibió mucha publicidad gratuita, pero no parece ser tan buena, aunque creo que algo que resalta más que el mal servicio de la compañía es el actuar de «ciudadanos» que sea por su linaje, posición económica o por su posición social o política. Desde luego no me quedo con el mejor sabor de boca con esta línea aérea, pero lo más desagradable es ver como gente sintiéndose superior, cree tener la capacidad de humillar a sus semejantes.

    Lecciones de VivaAerobus, Prepotencia, clasismo, y un mal servicio

    Empecemos con el primer caso. Tenemos un video donde un grupo de personas están demasiado molestas porque el avión se atrasó (ellos dicen 8 horas, VivaAerobus dice que son dos), el agente de tránsito desde luego no sabe controlar la situación al punto que se burla de los molestos pasajeros que lo amenazan: -¡Uy, que miedo!. En eso un señor fornido, se llena de cólera, le reclama airadamente al empleado por sus burlas, en eso una señora le propina a dicho empleado sendas cachetadas. Este se sigue burlando y levanta la mano. Pareciera que le hace una seña al hombre fornido, lo que causa que este llegue y le propine varios golpes (literalmente le rompió la boca). Después de eso se retira enojado del lugar, y los demás empiezan a amenazar al empleado incluso con cárcel.

    Aquí tenemos dos casos. Una aerolínea que brinda un mal servicio, y naturalmente se entiende el coraje de la gente, porque un avión atrasado implica muchas pérdidas. Pero también es cierto que no se puede esperar un excelente servicio de una aerolínea cuyos boletos en muchos casos son más baratos que un viaje en autobús de lujo (ETN). El empleado de VivaAerobus fue muy poco profesional, creo que habrían suficientes argumentos para despedirlo, pero también tendríamos que ver la capacitación que recibió de la aerolínea. Porque estas personas deberían estar preparadas para manejar estos conflictos. Es inaudito que un empleado se burle de tí ante un mal servicio que está recibiendo.

    Pero la reacción de la señora que le propinó las cachetadas, y el hombre que le rompió la boca es algo peor. En un país desarrollado, estas personas hubieran sido consignadas por la policía y demandados. No hay ninguna justificación para utilizar la violencia, y es peor que un señor fornido se ponga al tú con una persona debilucha, chaparra y mayor de edad. Creo que hay forma de resolver esto, se puede ir a reclamar a la aerolínea, se pudo grabar este video del empleado burlándose para demandarlo e incluso subirlo a redes. Pero con los actos de violencia, el que pierde ante la sociedad, termina siendo el agresor.

    El segundo caso no tiene tanto que ver con el servicio de la aerolínea (aunque de alguna manera refuerza el mensaje de «mal servicio» debido al video que le antecede). Tiene que ver con una senadora del PRD, Luz María Beristain, que llega 9 minutos tarde a su vuelo. Debido a esto, el vuelo se cierra y ya no se puede tomar. La empleada sigue las políticas de la empresa, y la senadora busca intimidarla usando su puesto público con el fin de que le den acceso al vuelo. Se enoja y al final termina insultando a la empleada criticando su «educación».

    Esta senadora demanda que en otras aerolíneas sí le pueden reponer el vuelo. Pero cuando uno contrata un servicio con una empresa, acepta las políticas que esta empresa maneja (que de alguna forma se entregan al usuario), y si esa aerolínea no da esa facilidad, no tiene por qué darla. La señora llegó tarde, y si perdió el vuelo, perdió el vuelo. La empleada simplemente está haciendo su trabajo, y la senadora no tiene ningún derecho a humillarla, ni siquiera por tener su puesto público. Me sorprende que una senadora » de izquierda» arremeta contra una empleada diciendo que su educación es digna de Tepito y le llama «escuincla», cuando se supone que una izquierdista debería de representar a las clases más vulnerables. El tener un cargo político no te da el derecho de pedir trato preferencial en los servicios que se te den. Para una empresa simplemente eres un cliente más y ya.

    Es triste que en México, la gente quiera imponerse a los demás en base a su posición social, a su color de piel o a su puesto. También es triste ver el pésimo servicio al público que hay en varias empresas, al punto que los empleados puedan burlarse de la gente. Lo bueno, como comenté una vez, es que hay quienes evidencian estos actos con el fin de que queden reprobados ante la opinión pública y poco a poco vayamos dejando esas prácticas.

  • El fanático Emilio Azcárraga Jean

    El fanático Emilio Azcárraga Jean

    Algunos entran en suspicacias porque después de la llegada de Peña al poder, los campeones han sido los Xolos de Tijuana (propiedad de Hank Rhon, perteneciente al grupo Atlacomulco) y el América (Televisa), cosa que más bien es producto de la casualidad. El América, de Televisa (televisora prácticamente dueña del futbol mexicano y que ahora que Slim acecha, combaten la multipropiedad de la cual se beneficiaron tanto) ganó el torneo de Apertura 2013 ante un Cruz Azul que tuvo todo para ser campeón, pero al final no quiso y en menos de 5 minutos hacia el final, se dejó empatar para ser liquidado por la vía de los penales. Todo esto despertó el irracional júbilo del fanático Emilio Azcárraga Jean.

    El fanático Emilio Azcárraga Jean

    Azcárraga, el propietario de Televisa, es denostado por un sector de la población. Algunos lo responsabilizan junto a Elba Esther Gordillo, por la ignorancia en la que está sumido en el país. Pero a fin de cuentas es un empresario y figura pública, por lo tanto se espera que cuide las formas, al menos en lugares donde puede ser expuesto ante toda la población. Eso no sucedió en la final, donde por el júbilo de ganar un campeonato que se creía perdido, se dejó consumir por el alcohol para aparecer ante las cámaras de su propia televisora, en un estado no muy propio, y con la saliva de fuera. Una imagen realmente desagradable, máxime cuando se trata de una figura pública que por más sea criticada, se le tiene, o debería tener respeto al perfil de su persona.

    Lo que me llama un tanto la atención no es esto, que no deja de ser un acto desagradable. Sino el hecho de que los que detentan el poder, los que afirman estar por encima de los demás, en algún momento se comportarán como parte del rebaño que ellos han creado. Azcárraga apareció como un aficionado americanista promedio más, jubiloso del triunfo de su equipo hasta la despersonalización. Claro que la posición que tiene Azcárraga, le permite festejarse con el equipo del cual es aficionado (y dueño), y al final es víctima de un fanatismo muy parecido al del individuo promedio, con la sutil diferencia de que el es propietario de aquello de lo que se es fanático.

    Las redes sociales no perdonan, y ante nuestra costumbre de buscar humillar (sin un éxito práctico) a aquellos que la gente percibe como intocables, se hizo de Azcárraga una burla más monumental que el propio Estadio Azteca. El cual sí, tuvo la fortuna de no estar solo en esa humillación gracias a los desplantes también del técnico del América, Miguel «El Piojo» Herrera. Incluso creo que a Azcárraga le fue bien, y realmente creí que el linchamiento mediático twittero iba a ser todavía peor.

    Lo que hizo Azcárraga es algo que todos hemos hecho alguna vez en nuestras vidas. Tal vez el pecado es ser una figura pública. Ellos tienen que cuidar más las formas, porque la pérdida de reputación puede ser mucho más catastrófica que para el individuo común. Es el punto en que la calidad de figura pública (que trae muchos beneficios para el que lo es), termina siendo un arma de doble filo. Porque el honor se puede resquebrajar mucho más rápidamente, y no solo eso, sino que tiene más dificultades para poder restituírlo, debido a que quienes lo juzgan, son entes anónimos.

    A fin de cuentas los poderosos también pueden ser fanáticos, también pueden terminar enajenados por el mismo sistema que han creado y alimentado. Pueden ser fanáticos de la religión, o afición que lideran, empresarios víctimas del consumismo, o adoradores de la doctrina ideológica que buscan implantar. Esto nos recuerda que los poderosos son como tú y yo, con la única diferencia de que, tienen poder.

     

  • Las nuevas generaciones

    Las nuevas generaciones

    En la retórica política, empresarial, de desarrollo, el que quieran ustedes, se hablan de las nuevas generaciones que vendrán a suplir a la pasada. En Estados Unidos inclusive se les da un nombre: Primero fueron los baby boomers, luego la generación X, y muchos de nosotros somos la ahora conocida  generación Y o millennials.  Naturalmente las nuevas generaciones tienen ideas frescas, y son los que algún momento van a liderar el mundo. Estas nuevas generaciones parecen entender más la dinámica global y se han retroalimentado de las generaciones pasadas para de esta forma crear una nueva tendencia, aunque lo más sano es no subestimar a las primeras debido a su experiencia.

    Las nuevas generaciones

    En política se espera que la generación Y sea la que sea líder de un sano viraje en nuestro país. Sobre todo tomando en cuenta la historia de nuestro país (diferente a la de Estados Unidos) las nuevas generaciones creen más en la democracia y en la participación ciudadana que las anteriores, está más «globalizada» en sus conceptos, y logra ver más allá de nuestra cultura e idiosincrasia. Esta nueva generación ya no aspira a tener un empleo de por vida en una empresa, y muchas veces piensa en trabajar por su cuenta, ser freelance o trabajar en colectivos horizontales. Para ellos es muy importante disfrutar el trabajo y no solo ganar dinero.

    Estas son las personas que poco a poco tomarán los nuevos cargos políticos en nuestro país. Una duda que me viene a la mente por ejemplo, es cómo podrán compaginarse estas nuevas generaciones, dadas a la horizontalidad, a la democracia, con un partido como el PRI, tradicionalmente vertical y autoritario dentro de sus filas. ¿Las nuevas generaciones podrán cambiar a este partido, o el partido logrará alinear a esas nuevas generaciones? ¿Cómo serán estas nuevas generaciones en un partido como el PRD o MORENA donde basan el concepto de justicia social en los preceptos de la Revolución Mexicana, de dudosos resultados, y cuya doctrina se aleja mucho de las nuevas tendencias? ¿Cómo podrán compaginarse las nuevas generaciones con un partido conservador como el PAN?

    La doctrina de nuestros partidos políticos todavía esta supeditada a perfiles culturales más tradicionales. Algunos pueden satisfacer algún rasgo del perfil de la generación Y, pero ninguno puede lograr abarcar todo. Por eso uno se cuestiona si las nuevas generaciones podrán adaptar a los partidos, o tal vez si este sector social creará nuevos partidos que representen una ideología totalmente nueva, como lo es el Wikipartido, que ha intentado obtener el registro como partido político.

    Se dice que las nuevas generaciones podrán despegar más rápido si también aprenden de las generaciones pasadas y conviven con ellas. En política, la dificultad estriba en la cerrazón que puede haber en parte de las generaciones más grandes. No sé que tan fácil sea la convivencia con un político que vivió en el PRI de los 60 o 70, que negoció con líderes charros y sindicales. No se puede generalizar, porque existen personas grandes totalmente abiertas a las nuevas tendencias, y precisamente estas últimas personas son las que podrían abonar a las nuevas generaciones.

    Veremos que tan capaces son de cambiar el entorno estas nuevas generaciones. Si sostendrán su perfil democrático y ciudadano en puestos de poder, o si al ir avanzando en el mundo de la política dicho perfil será dejado a un lado en aras del pragmatismo político. Esperemos que estas nuevas generaciones logren un cambio en no solo nuestro país, sino en un mundo que atraviesa por una crisis global.

     

  • Es el Distrito Federal

    Es el Distrito Federal

    Caramba. Si hay alguna ciudad que se puede decir que va progresando (con esa costumbre de que para los mexicanos todo siempre va peor) es el Distrito Federal. Tuve la oportunidad de viajar (viajo casi cada año, pero esta vez fui más como turista) y la verdad es que cada vez me deja con un mejor sabor de boca. Desde hace tiempo había notado ya cómo la Ciudad de México mejoraba en la cuestión seguridad. Y es que hasta hace algunos años, ir al Distrito Federal implicaba que varias personas se preocuparan por tu viaje. Te comentaban que a tal persona la habían secuestrado, que mataron al hijo de no se quien en pleno Paseo de la Reforma, que robaron esto, aquello. Y de pronto ya casi nadie dice nada, incluso ya varios se atreven a presumirla como una ciudad segura (que claro, como gran urbe que es, siempre tendrá focos de inseguridad).

    Es el Distrito Federal

    La Ciudad de México tiene una dinámica muy diferente a la de Guadalajara, donde resido. Son dos ciudades muy diferentes y su historia urbana también lo es. Guadalajara es una ciudad todavía relativamente tranquila a comparación del Distrito Federal, el cual es muy denso y ajetreado. Y tal vez por eso llama la atención los avances en una ciudad caótica y con muchos problemas.

    Entre lo que he platicado con gente de allá, algunos les atribuyen el éxito a López Obrador (lo cual relatan sobre todo los taxistas), otros más bien a Marcelo Ebrard (el cual es mi punto de vista), y algunos otros dicen que no es el gobierno el motor del progreso, sino que la sociedad defeña (o chilanga) ha evolucionado al punto que el gobierno se ha tenido que poner «al tiro». Para algunos, el avance de su ciudad es demasiado evidente, para otros no tanto y también expresan molestias en algunos aspectos, pero todos te pueden mencionar mejoras tangibles en su ciudad. Apuntan con las manos a las cámaras de vigilancia, hablan de los beneficios sociales, de las ecobicis, la seguridad, e incluso las nuevas inversiones.

    El DF ha evolucionado al promover la convivencia a nivel calle. Dónde antes la regla era vigilar que un asaltante no te llegara por la espalda, ahora vemos una sana convivencia, donde jóvenes se divierten con patinetas o balones en la Alameda Central o en el Monumento a la Revolución. Se respira un clima de tolerancia en una sociedad heterogénea y cosmopolita. Podemos ver diversas expresiones culturales, de ideas. Tanto a una anciana católica promoviendo la palabra de Dios en el Zócalo, hasta los jóvenes «revolucionarios» criticando por medio de creativas mantas a la Cruzada contra el Hambre del gobierno actual. Posiblemente estos incentivos a la convivencia urbana, entre muchas otras cosas, es que han logrado sanear el tejido social.

    El Distrito Federal es una ciudad maravillosa. Tal vez no es mi ciudad favorita para vivir, porque no deja de ser una ciudad caótica y más ajetreada que otras ciudades del país. Pero sin duda que a pesar de todo es bella, que ni el influjo de la globalización y la competitividad le han quitado ese toque tradicional a la ciudad, donde modernidad y tradición conviven de una forma más armónica que en otras ciudades de México.

    A pesar de que no se ha logrado combatir eficazmente la corrupción en esta entidad (es junto con el Estado de México, la entidad más corrupta), se han logrado avances notables. Es una ciudad moderna, que todavía tiene problemas de contaminación pero que es pionera en energías alternativas, que desapareció por completo de la lista de las ciudades más inseguras del país (no solo por el tema del narcotráfico en varias entidades, sino por mérito propio), es una ciudad que tiene fuertes problemas de tráfico, pero que tiene un transporte público cada vez más eficiente e incluyente.

    Creo que podemos decir que tenemos una bonita capital, que tiene sus problemas, pero que tiene mucho que ofrecer. Una ciudad tan grande que a pesar de haber viajado 10 o más veces a ella, me sigue sorprendiendo.

    P.D. Si hay algo criticable, muy criticable. Es la Estela de la Luz aka la suavicrema o la estela de la corrupción. Un momumento demasiado simple y feo no puede ser el monumento que represente el Bicentenario de la Independencia y la Revolución. Es un adefesio tan feo, que ni siquiera el color del metal con el que está construido, es parejo.

     

     

  • Ladies and gentlemen

    Ladies and gentlemen

    Tradicionalmente, la sociedad mexicana ha tendido a parecer más heredera de una monarquía que de un estado liberal (a pesar de que a través del tiempo, el liberalismo estuvo en boga dentro de los círculos intelectuales en México). Más que un estado demócrata, parece que podríamos hablar de una nobleza, dónde los políticos y gente de poder hacen como que están cerca de la gente pobre, pero en la práctica viven en la opulencia y con un fuerte sentimiento de superioridad ante las masas. Por esto se entiende la arrogancia de ciertas personas y personajes, quienes por su posición social y/o económica, creen estar por encima de la sociedad. Son las famosas ladies y los gentlemen.

    Ladies and gentlemen

    Afortunadamente la sociedad, con la ayuda de las tecnologías, ha mostrado un fuerte rechazo ante estos comportamientos altaneros (que para muchos en algún tiempo podrían estar hasta justificados). Lo que es símbolo de un desprecio ante uno de los tantos males que nos aqueja como sociedad: Los privilegios de clase, el influyentismo, el nepotismo, el clasismo. Fueron las ladies de Polanco, el gentleman de Las Lomas, la lady Profeco, la lady Roma, entre muchos otros. Para asignarles el mote, dependiendo de su sexo, se antepone el término en inglés de dama o caballero, al lugar dónde el individuo ha cometido este tipo de actos (y donde frecuenta o reside).

    Esta reacción de la sociedad es una buena noticia, ante quienes buscan pasar por encima de ella. Esta a través de las redes sociales hace mediático el repudio que les generan estos insolentes actos, y lo va integrando al inconsciente colectivo. Donde se deja en claro que ese tipo de comportamientos no son bienvenidos en nuestra sociedad. Naturalmente dichos comportamientos se pueden ver en todo el globo terráqueo, pero en el caso de nuestro país es mucho más notorio que en muchos otros países desarrollados por nuestra herencia vertical y monárquica.

    Peña Nieto tomó una decisión acertada al remover a Benitez Treviño por los actos de su hija (conocida como la Lady Profeco). Sería tema de otro texto hablar por qué el sí, y no Romero Deschamps o Rosario Robles, que si responde a un hecho mediático y no de justicia. Pero una de las instituciones más respetadas del país, no se podía dar el lujo de permitir prácticas influyentistas, donde la hija del titular de esta dependencia, usa a la procuraduría para «castigar» a una restaurant por el hecho de que no le dieron una mesa (que nunca reservó). La hija se llevó el escarmiento de su vida. Fue repudiada en las redes sociales, y de seguro no le fue bien en casa cuando a su padre lo despidieron de su cargo por este hecho.

    La Lady Profeco, se dio cuenta del precio que tuvo que pagar por ponerse encima de la sociedad. En un acto donde ella tanteó que ganaría, que se saldría con la suya y castigaría al restaurant Maximo Bistro por no cumplir uno de sus caprichos. Ahora tendrá que soportar la culpa de ver a su padre sin trabajo por su comportamiento, y no solo eso, tendrá que lidiar con la pérdida (aunque sea temporal) de su honorabilidad.

    Una sociedad que aspire a ser democrática, debe de tener la capacidad de vigilar el comportamiento, no solo de quienes los gobierna, sino de sus semejantes. Una sociedad democrática no puede tolerar y dejar pasar actos arbitrarios de impunidad, porque si lo hiciere, estaría legitimando las intenciones de algunas personas de pasar por encima de  ella. Y una de las excusas de las ladies y los gentlemen, es que creen que sus actos van a quedar totalmente impunes.

  • Andrés Granier y la opulencia insultante de algunos políticos

    Andrés Granier y la opulencia insultante de algunos políticos

    A ver, los políticos son elegidos directa o indirectamente por nosotros los ciudadanos. Estos reciben un sueldo para que vivan bien mientras desempeñan su trabajo. Naturalmente por mejor puesto ganan más. Pero estos sueldos ya están estipulados y establecidos. Y como dijo una vez el analista Jorge Ramos, ningún sueldo en el servicio público en México alcanza para ser millonario o para poder costearse varias residencias en una nación, y esto solo se entendería si el político ha tenido otra fuente de ingresos legal, como pueden ser empresas de su propiedad, herencias legales, entre otros.

    Andrés Granier y la opulencia insultante de algunos políticos

    La política es poder, pero también implica una obligación de servir a los gobernados. Todos los beneficios que ellos obtienen, son a cambio de trabajar para la comunidad donde gobiernan. Por eso es insultante el caso de Andrés Granier, quien por alguna extraña razón, no está entambado.  El ex Gobernador de Tabasco tiene el empacho de presumir de tener 400 pares de zapatos, 1,000 camisas y 300 trajes. Todos estos comprados, sí, con el dinero que pagamos tu y yo al gobierno a través de los impuestos.

    Históricamente el servicio «público» en México se ha asemejado más a una nobleza que a otra cosa. Donde muchos políticos creen vivir en un mundo paralelo (en realidad para lelos) en el cual pueden hacer y deshacer sin importar como perjudiquen a quienes están gobernando. Es decir, no solo se están llevando más beneficios de los que deben por realizar su tarea, sino que al hacerlo perjudican a quienes deberían de ayudar. Dinero que se podría ir a infraestructura, programas sociales, inversiones, se va a sus bolsillos. En lugar de que los tabasqueños tengan una carretera nueva, Granier tiene 1000 camisas y 300 trajes nuevos, en vez de que se construya un hospital nuevo, Granier se manda a construir una residencia en un lugar retirado (de la chusma).

    La peor parte viene cuando estas personas fácilmente pueden desfalcar el erario con una total impunidad. Aunque la población los señale (y eso cuando se dan cuenta) ahí siguen haciendo de las suyas, sintiendo que son intocables, porque mientras «no se muevan para salir en la foto» nadie los tocará.

    No, no se necesita reducir los sueldos a la mitad como propone AMLO. Simplemente se necesita mano dura con los políticos que se aprovechen de su puesto para enriquecerse, más aún cuando no aportan nada a la sociedad y terminan siendo unos entes parasitarios como Andrés Granier. Esa gente tiene que estar en la cárcel. Porque están haciendo exactamente lo mismo que hacen los ladrones, robar. Y de hecho lo que roban es mucho más que los rateros de calles que asaltan un supermercado o desarman un cajero electrónico.

    A mí me daría vergüenza estar en su lugar, saber que fuiste una persona que sin hacer ningún esfuerzo, perjudicaste tu entorno con el fin de vivir opulentamente. Si quieren tener dinero que se lo ganen con el producto de su esfuerzo y no con el de nosotros.

  • Fe Cristiana, Sociedad y Economía – Jorge Medina Orozco

    Fe Cristiana, Sociedad y Economía – Jorge Medina Orozco

    Fe Cristiana, Sociedad y Economía - Jorge Medina OrozcoPues ahora agarré un libro editado por la Universidad Pontificia de México, el cual me regalaron, llamado Fe Cristiana, Sociedad y Economía, escrito por Jorge Medina Orozco, Padre que murió hace poco más de un año en un accidente. Y se me hizo interesante reseñarlo, porque creo que tiene cosas interesantes tanto desde el punto de vista de un católico, como de alguien que no lo es. Me dio curiosidad leerlo debido a que la religión Católica es la que me enseñaron, aunque no he estado cerca de ella desde hace más de una década. También porque este libro aclara la posición de la Iglesia ante ciertos temas económicos y sociales.

    Este texto es fácil de leer aunque cuenta con casi 600 páginas, no es un libro que cause muchas recitencias a los no religiosos (no es de aquellos que te recuerda cada rato que te vas a ir al infierno). Aunque creo que el libro pudo ser más corto, hay partes en que lo percibo algo redundante y a veces se repiten varios conceptos cuando no había la necesidad de hacerlo.

    Algo que me gusta de esta obra, es que dota de ciertos fundamentos al lector antes de ir al grano. Antes de tocar directamente las cuestiones sociales actuales, habla de personajes importantes del catolicismo como San Agustín, San Juan Crisóstomo, por su puesto Santo Tomas de Aquino, y algunos otros más. Toca antecedentes históricos de lo económico, lo social, para después trasladarlos a la actualidad y hablarnos desde cuestiones laborales, doctrinas económicas (donde hace fuertes críticas tanto al comunismo como a la doctrina neoliberal),  sindicatos, gobierno, derechos humanos, globalización, terrorismo, resistencia civil entre muchas otras más. Naturalmente tiene un enfoque más económico, y de organización social. No toca temas polémicos como preferencias sexuales, aborto y demás temas que suelen crear mucha polémica.

    Los argumentos siempre están fundamentados en toda la herencia que dejaron los últimos papas, así como el Concilio Vaticano II, entre otras fuentes de información que muestran la postura de la Iglesia Católica en los últimos tiempos. Desde un punto de vista laico (al yo no practicar la religión) percibo una posición moderada ante los temas que se plantean, y en muchos casos lógica y desde una perspectiva muy humana y nada utilitarista. Estos están basados en el «amor a Dios», en el amor al hombre (humanismo). Por lo tanto en este texto encontraremos una faceta más accesible, comprensiva, por lo cual comentaba que esta obra no generará muchas recitencias; pero que aclarará diversos puntos de vista que a veces son erróneamente interpretados, como algunos que comentan que Juan Pablo II fue un Papa neoliberal, cuando en realidad estuvo lejos de eso. De hecho muchos gobiernos de derecha a nivel internacional y latinoamericano, a pesar de su faceta conservadora, están algo lejos de seguir en la práctica, las posturas sobre temas económicos que se sugiere, tiene la Iglesia.

    También, en base a lo leído y después visto en la práctica, veo que aunque varias de las posturas son coherentes y razonables, las instituciones religiosas católicas en realidad no han hecho mucho por frenar el mundo actual basado en la hipercompetencia, y el consumismo desenfrenado. Incluso si extrajera algunos párrafos, se podría pensar que se trata de un libro más bien afín con las izquierdas.

    Como comenté, las posturas me parecen razonables. Tal vez porque aunque no desde un punto de vista religioso, soy alguien que tiendo más al humanismo que al utilitarismo y me siento identificado con algunos de los preceptos mencionados en este libro.

    Les recomiendo el libro, sean religiosos o no. Sobre todo por el hecho de que se puede leer e interpretar desde diversas perspectivas.

    El libro lo pueden pedir aquí.