Autor: Cerebro

  • La privatización de Pemex

    La privatización de Pemex

    Empiezo diciendo. Estoy a favor de que privaticen parcialmente Pemex. Hay un argumento que dice que «el petróleo es de todos los mexicanos». Pero yo no me llamo Cerebro Deschamps, ni ustedes se apellidan Deschamps. Ya una vez expliqué por qué creo que la dependencia del crudo es un cáncer. El petróleo es uno de los símbolos de la historia mexicana (junto con Hidalgo, Juárez y la Virgen de Guadalupe), pero no por eso significa que en la práctica haya sido el detonante del desarrollo del país.

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    Empero, lo que sí me preocupa, es que esa privatización la vaya a hacer el PRI, y más un gobierno como el de Peña Nieto. Porque no solo se trata de los «qués» sino de los «comos». Un ejemplo es Telmex. La corrupción dentro del proceso de privatización hizo que los beneficios de pasar la telefonía a manos privadas (Carlos Slim) fueran más bien magros. Si la privatización se llevara a cabo dentro de ese talante, entonces sí habría de que estar preocupados.

    Naturalmente la intención del gobierno de Peña Nieto sí es privatizar (aunque sea de forma parcial) la paraestatal. Todos esos términos de «liberalización», «modernización» son meros eufemismos para tratar de que el impacto mediático de este acto sea lo más leve posible. Decir que el petróleo se va a privatizar y pretender hacerlo abiertamente sin empacho, podría provocar un desconcierto muy fuerte en la población, al punto que lo que sucede en Turquía o Brasil sería un juego de niños. Para eso es mejor dar pequeños pasos, usar términos más ad hoc, negar que se va a privatizar, para que cuando se haya terminado de hacer, nadie se haya dado cuenta.

    A eso ha ido Peña Nieto al Reino Unido y tanto los americanos como los ingleses están muy interesados. los cuales ya están haciendo ojitos. Lo que se haga posiblemente no implique todo el proceso de privatización, pero será un paso más hacia ella. Este siguiente paso tendrá la oposición de toda la izquierda (y Ebrard se ha presentado como uno de los firmes opositores), el PAN parece que lo aceptará y apoyará sin tapujos.

    Los mexicanos no tenemos muchas cosas de lo que estar orgullosos fuera de nuestras tradiciones y folclor. La selección de futbol anda mal (es muy importante recalcarlo, lo siento), las cerveceras con sus marcas conocidas a nivel mundial han sido vendidas, y cada vez hay menos cosas de las que nos podamos sentir orgullosos. De esta forma entiendo el por qué muchos mexicanos se sienten orgullosos de su petróleo, pero en realidad no es algo que se haya ganado y menos habla de nuestra fortaleza como sociedad. Es simplemente una materia prima, menos cuando siquiera hemos desarrollado bien mecanismos para poder extraerlo todo.

    Por eso creo que la iniciativa privada de alguna manera tiene que participar en la extracción de este material. La cuestión es que el proceso de privatización debe de ser estratégico y no entreguista. Y muchas veces esa diferencia no está en los «qués» como mencionaba, sino en los «comos». Ese proceso debe de tener el fin de beneficiar a la población, de ver la forma en que la población se puede beneficiar mejor, y no en el mero interés de las corporaciones. Si esto trae beneficios a la economía, habremos visto que no fue tan malo como lo dice nuestra idiosincrasia, pero de lo contrario podríamos ver aposentos kilométricos y opulentos en un pueblo tan insignificante como es Atlacomulco.

  • Cuando el futbol es lo más importante de las cosas más importantes para el mexicano

    Cuando el futbol es lo más importante de las cosas más importantes para el mexicano

    Cuando el futbol es lo más importante de las cosas más importantes para el mexicanoDecía Valdano que el futbol es lo más importante de las cosas menos importantes en la vida.

    1.- Todo el mundo está preocupado por el accionar de la Selección Mexicana. Se hacen intensos análisis sobre qué es lo que está ocurriendo con la selección. Cuando se habla de política mucha gente se aburre, huye cuando oye palabras como “reforma” y “congreso” como si se fuera a hablar de un tema demasiado técnico, cuando en realidad no es necesario tener tantos conocimientos para tener una noción general de lo que sucede en nuestro país.

    2.- Todo el mundo la hace de técnico, le dice al Chepo de la Torre que alineación debe de utilizar, todos se creen expertos en la materia. Cuando se tocan temas como economía, educación, inversión, y demás temas relacionados con el país, entonces nadie sabe nada. Quesque la economía es para economistas, la educación para docentes.

    3.- Todo el mundo conoce la alineación de la Selección Mexicana, el número y la posición de cada uno de los jugadores. Conoce el historial de cada jugador, en que club juega, en que clubes ha jugado y dónde nació. Pero no saben quién es su diputado federal.

    4.- Todo el mundo sabe que es un 4-3-3, 5-4-1, el ataque total, el catenaccio. Pero muchos no conocen a ciencia cierta los conceptos de izquierda, derecha (y menos posiciones ideológicas más concretas).

    5.- Todo el mundo recuerda los últimos marcadores del México – Brasil. Cuantos goles lleva el Chicharito en la Selección Mexicana. Saben usar la fórmula matemática para sacar los coeficientes del descenso en la liga, calculan cuantos puntos necesita su equipo para entrar a la liguilla. Pero si les preguntas que es el PIB, el Coeficiente de Gini, o el IDH, creen que les estás hablando en otro idioma.

    6.- ¿Qué pasaría si la selección no califica al mundial? ¿Cómo afectaría nuestras vidas? Seguramente no pasa de una frustración momentánea al momento de la eliminación (a menos que de verdad seas un enajenado del futbol). ¿Qué pasa si esos numeritos “técnicos” que no entiendes (más bien no te molestas en entender) o esos conceptos no van bien? La economía se puede venir para abajo, puedes perder tu trabajo, tu casa, y hasta tu tele. Es decir, no vas a poder ver a la selección en el mundial, porque será prioritario encontrar comida para tus hijos.

  • ¿Los humanos nos estamos haciendo débiles?

    ¿Los humanos nos estamos haciendo débiles?

    Lanzo esa pregunta. Paradójicamente podría ser parte de la evolución humana. En realidad no sé hasta que punto sea bueno o malo, posiblemente es necesario, posiblemente la evolución ha dictado que la fuerza férrea ya no es tan útil.  Pero esa debilidad creciente en los seres humanos no solo es física, pareciera que también es psicológica, además de que el hombre se ha vuelto cada vez más sensible.

    ¿Los humanos nos estamos haciendo débiles?

    Coloqué en mi Fan Page de Facebook un cartel donde trato el tema del bullying, el cual dejé abierto a interpretaciones. Algunos podrán interpretar el «hágase hombrecito» como parte de un machismo que ahora está venido a menos, y otros el trato de preocupación ante un tema que siempre ha existido y de alguna forma seguirá existiendo.

    Cuando iba en primaria en algún momento yo fui «víctima» de lo que ahora llaman bullying. Yo recuerdo que me metieron a clases de Tae Kwon Do, y mi papá me compró un saco para aprender a boxear. No es que no se preocuparan por el tema, mi madre iba a hablar con el director para que tomara cartas en el asunto, pero también entendían que había una parte donde yo me tenía que defender. Claro que no fue agradable para mí, pero no era el único que sufría eso (ni en mi mismo salón). Ahora se ha mostrado una gran preocupación por este tema, por lo que me pudieron haber hecho a mí, muchos acuden a la CNDH, difunden en redes sociales, y muestran algo que termina indignando a toda la sociedad, pero que siempre ha existido. Y de ninguna manera voy a defender al bullying, pero también es cierto que debido a eso muchas personas se han enseñado a defenderse y valorarse.

    También los seres humanos nos hemos vuelto sensibles ante el sufrimiento. Algunos dicen que ante la exposición de violencia  ha ocurrido lo contrario. Pero en la sociedad cada vez se reprueban más los actos violentos. La indignación cuando escuchamos temas de violencia familiar, niños maltratados, e incluso de animales, asociaciones que van en contra de actividades donde se lastimen a los animales como la tauromaquia. Creciente número de personas vegetarianas que no toleran como lastiman a los animales en los  rastros, que apoyan las causas de PETA. Incluso los veganos que cada vez están más de moda.

    De las guerras: Era la forma más común de solucionar diferencias entre naciones (ahora se utilizan formas más sutiles y menos violentas, al menos en apariencia, sobre todo entre países desarrollados). Ahora el repudio hacia la guerra se ha vuelto creciente. Incluso los países que las declaran tienen problemas para convencer a la población de la «necesidad» de hacerla aunque esta guerra no afecte de alguna forma la seguridad de la población (como la guerra en Irak). Toda violencia es mala, no se justifica. Si antes se admiraba la fortaleza en las guerras, ahora se habla de Amnistía Internacional y los derechos humanos. La esclavitud ya no es algo repudiable, sino inconcebible.

    Parece que nos hemos vuelto más sensibles ante la vulnerabilidad. Hay una tendencia donde se quiere pasar del humano depredador, al humano respetuoso de su entorno. Un humano que quiere adoptar animales, abrazar árboles. Y dentro de esa vorágine depredadora del mercado, una ola que va a contracorriente parece tomar forma. Una ola que no se asume como depredadora, sino que busca ser empática con el medio que le rodea.

    El héroe admirado de antaño era un personaje musculoso, guerrero, bélico. Ahora es un empresario con una camisa de polo, cuerpo medianamente atlético y nada más, inteligente, con dinero y comodidades. Posiblemente hemos llegado a la conclusión de que podemos solucionar nuestras diferencias por medio del diálogo y no de la violencia, y debido a esto, hay una menor necesidad de adaptarnos a un mundo naturalmente violento, por lo tanto no hay necesidad de tanta fuerza y las ventajas evolutivas estarán en otros lados. De esta forma nos hemos hecho progresivamente débiles. El entorno parece justificarlo.

  • La cultura de la tauromaquia

    La cultura de la tauromaquia

    La tauromaquia llegó a México importada de España ya hace siglos, cuando todavía existía la esclavitud, la mujer no podía votar, y los derechos humanos eran más precarios. Todo esto fue desapareciendo de la faz de la tierra en Occidente, pero la «cultura» taurina ha prevalecido en varios de los países que en su momento la adaptaron, aunque cada vez se suman más voces por erradicarla. La tauromaquia llegó a México como una forma de reafirmación de la «españolidad» de los criollos ante los demás mexicanos, aunque con el tiempo, la tauromaquia mexicana adquirió un sello distintivo.

    La cultura de la tauromaquia

    En lo particular, nunca he entendido por qué se dice que las corridas de toros son un arte. El arte tiene un fin estético o comunicativo, a través de este se buscan expresar sentimientos o emociones. La tauromaquia consiste en un torero que lidia con un toro clavando banderillas y al final una espada para matarlo. La tauromaquia tiene símbolos, sí (el traje de luces, las banderillas, la espada, la muleta, etcétera). El entorno dónde se realizan las corridas parece haberse quedado parado en el tiempo, debido a que las tradiciones en estas prácticas no cambian. Pero eso no implica que se le pueda llamar arte a la tauromaquia, porque no existe expresión artística alguna en ella. Bajo ese mismo argumento de darle el valor de arte a un acto barbáro, entonces todos los deportes como el futbol (que también tiene símbolos como un balón, un portero, una portería) deberían ser considerados como arte, y en realidad, no lo son.

    La tauromaquia, debido a su tradición arraigada, es vista como «algo normal». Pero en realidad es uno de los pocos actos recreativos barbáros que quedan en Occidente. El fin de la tauromaquia es matar a un animal. Es cierto que los toros de lidia, son criados con el fin de ser sacrificados en el ruedo. Pero eso sería algo así como educar a una persona para ser muerta en su vida adulta, lo cual de ninguna manera se podría justificar su muerte. Es cierto que en los rastros, el trato que reciben los animales, no es más compasivo que en las corridas de todos. Pero en el primer caso, los animales son sacrificados como alimento humano, como parte de la cadena alimenticia. En el segundo son sacrificados meramente por diversión.

    Se dice que aquellos que se exponen ante la violencia, y hacen de dicha exposición un hábito (vicio más bien) en sus vidas, tiene más posibilidades de cometer actos violentos. El único patrón que compartieron todos los asesinos seriales de Estados Unidos es que antes de matar personas, empezaron matando animales. Creo yo que sólo se debería justificar la muerte de los animales por supervivencia (ya sea por alimento, o porque el animal puede poner en riesgo la integridad de la persona). De esta forma, creo que es algo bárbaro disfrutar del proceso en que se le da muerte a un animal por diversión. Cierto, lo atractivo podrá ser las habilidades del toreo con su muleta y su espada, pero el fin de esta práctica es, matar a un animal.

    El maltrato a los animales es algo cada vez más repudiado, como pasó con el caso del futbolista argentino que fue duramente criticado por lanzar a un perro violentamente de la cancha. Este creciente repudio ante estos actos es sano, porque el maltrato a un animal, es la antesala ante el maltrato a un ser humano (y vemos como dicho repudio, crece paralelamente al que se tiene ante el maltrato humano). Por eso yo creo, que estas prácticas deberían ser progresivamente abolidas. Respeto a los aficionados a los toros, a los toreros, a los cuales no satanizo de ninguna forma por sus preferencias. Pero creo yo que como parte de la evolución humana, no deberíamos ver como algo tradicional o cultural, el asesinato de un animal, o la tragedia sufrida por un torero.

    Se dice que hay que preservar las tradiciones. Yo digo que hay que preservarlas en tanto sean benéficos para la sociedad y para su entorno. Y creo que una tradición donde se ultiman animales, y de paso se pone el riesgo la integridad de los seres humanos, no es algo que sea propiamente benéfico.

     

     

  • Nacer, crecer, trabajar, casarse, y morir

    Nacer, crecer, trabajar, casarse, y morir

    Los medios masivos y el sistema promueven lo siguiente: Naces, te compran pañales, te enseñan a caminar, entras a estudiar a la escuela, primaria, secundaria ( if ($prole) {exit;} ), preparatoria, universidad, te diviertes, consigues novia, sexo, luego, después de tanta «diversión», debes encontrar pareja y casarte, debes de ascender en el escalafón empresarial, ser gerente, si te va bien, debes aspirar a una maestría para después obtener un mejor puesto, compras tu casa, tu coche, tienes hijos, los ves repetir el mismo proceso, envejeces y mueres.

    Nacer, crecer, trabajar, casarse, y morir

    Resulta que romper este proceso te puede convertir en una persona anormal. Salirte de ahí puede acarrear críticas por parte de la sociedad o en caso extremo, hasta del gobierno. Si decides no terminar la universidad (cuando existen los medios económicos) eres señalado. No importa si quieres ser poeta, músico, o un empresario como Jobs o Bill Gates. -¡No es normal que no termines la universidad!-. ¿Si quieres llevar acabo alguna aventura yéndote a otro país? -¡Anormal, ajústate a los cánones sociales!-.

    Estás en los veinte y no has tenido relaciones sexuales: -¡Perdedor!- ¿Y si por tus creencias has decidido no hacerlo? ¿Si tu novia no quiere y han decidido esperar? ¿Tienes que ser juzgado por eso?. ¿Qué tal si los que te gustan no son los del otro sexo? -¡Anormal, pecador, puto, maricòn!- No mataste a nadie pero automáticamente has sido rechazado por un sector de la sociedad. ¿Qué tal si eres una persona distraída y activa? -¡Este niño está mal, hay que sedarlo con Ritalìn!- Tiene TDAH (enfermedad ficticia según palabras de su propio descubridor), ser normal es ser sano,dicen, pero ¿es sano ser normal según los parámetros de una sociedad enferma? ¿Si quiero ser sacerdote y no empresario, futbolista y no empleado?

    Y todos los humanos tenemos la presión de vivir y actuar de cierta forma, la presión de los padres que pueden confundir el cariño sincero con el deseo de ver realizados sus sueños frustrados en sus hijos. La presión de los amigos, la presión de los agentes mediáticos, la presión de las instituciones, las ideologías y dogmas. Siempre habrá una corriente tratando de homologarnos, de hacernos masa. Por eso queda en nuestro inconsciente una sensación de que si hacemos lo que nos han dicho que tenemos que hacer, estamos haciendo lo correcto, independientemente de si nos sintamos satisfechos o no.

    La gente que ha aportado cambios al mundo, es gente que necesariamente tuvo que romper con el proceso al cual están llamados todos los humanos hechos en serie. Y no tienen que ver las posturas ideológicas. Jesús, Confucio, Marx, Nietszche, La Madre Teresa, Mark Zuckerberg. Pueden tener ideas antagónicas, pero ¿Qué no todo es parte de una síntesis, de una tesis confrontada a una antítesis? Queda claro que aspirar a nacer,crecer, trabajar, y morir, no logrará que marques una diferencia en este mundo.

    Lo peor del asunto es que a veces aspirar a esa «normalidad» es algo difícil, al punto en que la gente tiene que aparentar serlo. Si conociéramos a fondo la psique de nuestros semejantes, nos daríamos cuenta de que todos estamos locos. Si todos fuéramos con un especialista, tendrìamos, al menos, la mayoría, detectado algún tipo de trastorno (algunos lo tendrán más marcado que otros sí). El problema es que en ese esfuerzo por ser «normal», cancelamos nuestra posibilidad de trascender.

    Las personas más «normales» suelen ser las más mundanas. Se conforman con la información que les llega, no la cuestionan, no la someten a crítica. Si esta información les implica no pensar mucho mejor. Por eso muchas veces son víctimas de estafadores, y muchas veces, ante una supuesta normalidad que crea un criterio endeble, el normal puede llegar a trastornarse igual o más que aquel que ha decidido no hacer lo que dicen que se tiene que hacer.

    Buscar salir de este círculo vicioso no significa rebelarse sin prudencia alguna (un rebelde con causa y no sin ella). Toda rebeldía deberá tener una razón de ser. Todo el riesgo deberá tener una razón y también deberá estar sujeto a crítica. La crítica no solo debe de ir a aquello que se quiere romper, sino a la forma en que se quiere romper. Es decir, así como emitimos una crítica al sistema, debemos ser, a la vez, autocríticos, para evitar actuar por meros impulsos.

     

  • El Candigato Morris

    El Candigato Morris

    El Candigato MorrisNo es la primera vez que se postulan a animales como candidatos a un puesto popular. Alguna vez fue el Perro Fidel, dónde se aseguraba que este perro no iba por el hueso. Pero sinceramente se me hizo muy ingeniosa la «candidatura» del Candigato Morris. Resulta que Veracruz es un estado a donde no ha llegado «la democracia». Ahí siempre han gobernado priístas, y algunos con pretenciones caciquiles con presuntos nexos con el narco como el señor Javier Duarte. Recordemos que en Veracruz fue donde se levantaron las denuncias de uso de programas sociales con fines electorales y se presentaron videos. Aunque por alguna razón, parece que la oposición tampoco es lo suficientemente bien vista como para esperar un cambio real (por lo sucedido en el país). Bajo estas circunstancias, para las elecciones en Xalapa, se ha creado un personaje con el fin de llamar la atención tanto a los candidatos, lejanos de la ciudadanía, como a las instituciones electorales.

    El gato fue un animal bien escogido, debido a que al Candigato Morris, como a cualquier gato, le gusta atrapar ratas. Afirma también tener la suficiente arena para tapar los baches, y se crean frases donde va una crítica sarcástica implícita al mundo político. Dicen que «te conviene votar por otro animal, vota por el Candigato Morris». Se crean memés haciendo alusiones a campañas como la de Obama en el 2008.

    Lo positivo de esta campaña es que no se queda a la crítica, sino que tiene su lado propositivo donde se invita a la gente a tener un papel más activo en la comunidad. La intención de alguna forma es empoderar a la comunidad y hacerlo patente a los candidatos quienes ya se han pronunciado ante este hecho, e incluso, nos dicen que hay que entender al Candigato Morris.

    Algunos dudan de la eficacia de estas campañas ciudadanas, como el Voto Nulo que después desapareció, el #YoSoy132 que ha quedado menguado. Pero no se si han notado una constante y es que la presión ciudadana va en aumento a través de los años y, valga la redundacia, se ha vuelto una constante en la vida política de nuestro país. No solo eso, la presión ciudadana, poco a poco empieza a «tener que ver» en las decisiones de nuestros gobernantes. Nuestras autoridades saben que están más vigiladas y serán criticadas ante cada paso en falso que den.

    Como lo he dicho antes. Todavía falta un largo camino que recorrer en cuanto a ciudadanía, pero creo que vamos por buen camino, y pareciera que este despertar no se ha menguado ante la llegada de ese partido que nos gobernó durante 70 años en climas no muy democráticos. Sería ingenuo pensar que de la noche a la mañana pasaremos de ser una sociedad sumisa y paternalista, a otra activa e independiente. Es un proceso largo, pero la buena noticia es que estamos en él.

  • La Rosa de Guadalupe, o cómo Televisa es la segunda madre de los mexicanos

    La Rosa de Guadalupe, o cómo Televisa es la segunda madre de los mexicanos

    Uno se pregunta por qué mucha gente critica ese programa de La Rosa de Guadalupe de Televisa. Solo me bastó ver 1 capítulo (el de Justin Bieber) para entender el por qué de las críticas. Y la verdad me preocupa que para muchos jóvenes, este programa sea un referente para generar su escala de valores. En ese capítulo de alguna manera promueven y justifican el fanatismo. Pero este otro capítulo que es el que analizaré, es más preocupante, porque de alguna manera promueve la denigración de la persona dentro de un capítulo que ante los ojos de los jóvenes televidentes, puede parecer algo inocente.

    La Rosa de Guadalupe, o cómo Televisa es la segunda madre de los mexicanos

    Así va la historia. Yolanda es una mujer fea (que en realidad no lo es tanto, pero la arreglan para que así se vea), está perdidamente enamorada de un joven con rasgos caucásicos que no le corresponde y con la cual ella no convive a pesar de que están en el mismo salón. Este joven tiene una novia la cual también va en el mismo salón. Yolanda está perdidamente enamorada porque el joven es guapo, tiene una bonita sonrisa y juega al futbol. Yolanda tiene un blog llamado «Princesa Luna» donde sin que sepan que es ella, varias personas de su salón lo visitan, entre ellos este jóven, quien ignora que Yolanda está detrás de la Princesa Luna.

    La estrategia de Yolanda es dejarle cartas de amor en su closet en nombre de la Princesa Luna, lo cual le agrada al joven y provoca celos en su novia, además de que por medio del blog, le hace todas sus tareas de escuela. Pero en realidad el joven desprecia a Yolanda y la critica severamente (que está muy fea, es insignificante, y preferiría quemarse las manos antes de darle un beso). Yolanda está tan enamorada de este hombre, que le perdona todo lo que dice de ella y espera que un día sea correspondida. El joven después tiene un percance automovilístico por lo cual entra en coma. La novia al no soportar verlo en ese estado decide no visitarlo al hospital, por lo cual Yolanda se hace pasar por su novia para cuidarlo en todo el tiempo en que está en coma.

    El joven despierta pero queda ciego. Yolanda haciéndose pasar como la Princesa Luna lo visita y lo cuida. Después se entera que Yolanda es en realidad la dichosa Princesa Luna, a la cual se vuelve a referir como la «fea e insignificante», pero de pronto algo pasa que se da cuenta de todo el amor que le tiene (que en la vida real sería una obsesión maníaca) y el queda enamorado también de ella a pesar de su fealdad.

    La «moraleja» que me deja este capítulo es: Si eres un joven guapo, tienes que valorar a las personas por lo de adentro. Pero si eres una mocosa fea, tienes el derecho de adorar a alguien por ser guapo, y debes de ser correspondida, de lo contrario ese joven sería un patán. ¿Qué pasaría si un joven feo tratara de conquistar a Yolanda? Entiendo que en esas edades las chicas se sientan atraídas por jóvenes, tal cuales amores platónicos, con los cuales conviven poco. Pero una constante en el capítulo es que Yolanda no tiene ni un ápice de dignidad, y lo que muestra no es amor, sino una obsesión codependiente por alguien que no solo no la corresponde, sino que la desprecia explícitamente. Tampoco es amor, porque Yolanda no conoce como es este joven por dentro, entonces es sólo un capricho.

    En el episodio nos dejan ver que no es malo perder tu dignidad a cambio de tratar de estar con una persona que te desprecia. En el episodio, Yolanda ve conversar al joven con su novia donde éste dice que Yolanda es insignificante y está aberrantemente fea. Una persona que se quiere y tiene dignidad, con todo el dolor que pueda implicar, deja de esperar que esa persona le corresponda y rompe cualquier intención. Ella no, no importa que la desprecien, que la insulten. Ella hará todo lo posible por que sea correspondida. En la serie, ella tiene suerte, mucha; pero en la vida real, el desenlace hubiera sido distinto.

    Quizá trataron a dar a entender en el episodio que lo que importa es «la belleza de adentro». Pero Yolanda se enamora del joven por «lo de afuera». Dan a entender que no es malo humillarse, que no es malo alienarse o despersonalizarse con el fin de ser correspondido por alguien que no ha mostrado la más mínima intención. Un ejemplo es la mamá de Yolanda, que nunca le dice que se de a respetar y de cierta forma aprueba el capricho de su hija.

    Esta serie, se supone, es educativa. Pero más que nada, promueve antivalores como el desprecio, la humillación y el fanatismo. Azcárraga Milmo decía que la TV no era para educar, sino para entretener. Pero presentan a esta serie como algo educativo, para que los jóvenes entiendan más de diversos temas que les competen. Pero de verdad, estas series están demasiado lejos de hacerlo, y creo que más que ayudar, pueden confundir. También llama la atención de símbolos religiosos (la Virgen de Guadalupe), aunque las únicas alusiones a la religión son cuando las protagonistas le piden a la «virgencita» que resuelva todos sus problemas.

    Estos son los valores «morales» que promueve Televisa, que no tienen «el valor», más bien les vale.

    Anexo los videos del capítulo: