Autor: Cerebro

  • 10 puntos que diferencian a los ganadores de los perdedores

    10 puntos que diferencian a los ganadores de los perdedores

    En el mundo hay ganadores y perdedores. Para que alguien gane, alguien tiene que perder. Los recursos son limitados, y cuando son ilimitados hay unos mejores que otros. Ciertamente el estado ideal difiere entre distintas personas, algunos querrán mucho dinero, otros querrán una familia feliz y unos hijos ejemplares, que se yo, pero a pesar de estas diferencias y discrepancias, hay rasgos que diferencian a los ganadores de los perdedores.

    10 puntos que diferencian a los gandores de los perdedores

    1.- El ganador es tenaz, el perdedor se rinde. 

    Sólo los imbéciles creen que los ganadores no sienten dolor y no se frustran. Claro que lo hacen, nada más que el ganador asume ese dolor como algo inevitable por lo que tiene que pasar para llegar a un estadio más fructífero. El perdedor evade el dolor, y como le gusta evadirlo, entonces abandona sus proyectos porque al haber dolor, cree que ya no valen la pena.

    2.- El ganador siente dolor, el perdedor sufre. 

    Una frase atribuida a buda dice, el dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional. El ganador no gana siempre, más bien pierde varias veces, aprende y gana. El perdedor sólo lo intenta una vez, pierde, y se rinde, y como se rinde se siente frustrado y dentro de su cabeza empieza a diseñar todo un patrón psicológico donde empieza a buscar culpables, se empieza a llenar de resentimiento y termina siendo una persona opaca y poco atractiva.

    3.- El ganador busca superarse, el perdedor espera a que las cosas sucedan.

    Parece trillada la frase pero es así. Se supone que el ser humano debería siempre buscar ser mejor. Una persona ganadora espera estar mejor en determinado tiempo que lo que está ahora y trabaja por ello. El perdedor espera sentado a que eso pase, creyendo que por justicia divina, o porque «es bueno» las cosas se le van a dar como si hubiera alguna ley natural donde todo se alinea para satisfacer sus necesidades. En el caso fortuito de que eso ocurra, al final la vida, ahí sí, va a poner las cosas en su lugar, y créeme que no te va a gustar.

    4.- El ganador nunca se siente satisfecho, el perdedor se siente conformista.

    El humano es imperfecto, nunca puede llegar a la perfección ni lo podrá hacer. Eso quiere decir que siempre podemos estar en un punto más alto del que estamos. No estoy hablando de ambiciones desmedidas y enfermizas (a las cuales muchos se abrazan cuando tienen carencias en otras áreas de sus vidas) sino que al lograr una meta, el ganador no se conforma con llegar ahí y trata de ser siempre mejor. Ciertamente los humanos tenemos limitaciones y no podemos obtener el mejor resultado en todo. Pero el ganador sabe que ha hecho el mejor esfuerzo de acuerdo a sus limitaciones. El perdedor se conforma, aunque dentro de él, sabe que no está conforme. Mas bien cree que merece poco y en función de eso, se conforma con poco.

    5.- El ganador conoce sus limitaciones, el perdedor no sólo se reprocha por ellas, sino que añade otras nuevas.

    El ganador sabe que no es perfecto, que tiene limitaciones y las asume. Sabe que tal vez los números no se le dan pero sí las relaciones sociales o viceversa. Pero trabaja en sus defectos para dejarlos al menos en niveles tolerables mientras potencia sus virtudes. El perdedor no, el perdedor ya se rindió porque lo frustran sus limitaciones que ni siquiera conoce bien y no alcanza a dimensionar. No sólo eso, el perdedor se inventa más defectos o los agranda con el fin de no arriesgarse y luchar.

    6.- Los ganadores son atractivos, los perdedores no.

    La naturaleza es sabia, y como parte de la naturaleza humana y mecanismo de supervivencia, el individuo busca relacionarse y seguir a personas exitosas en detrimento de las personas fracasadas. Y cuando digo mecanismo de supervivencia, no hablo de ser falderos de otras personas, hablo de que las personas que quieren autorrealizarse buscarán relacionarse con aquellas que se sientan autorrealizadas para aprender. No es difícil identificar si una persona es ganadora o es perdedora, el lenguaje no verbal te delata. Los ganadores son atractivos, aunque no sean sociales o sean introvertidos, suelen ser agradables a los demás, los perdedores no, sólo sus pares (debido a su conformismo) se acercan a ellos.

    7.- El ganador es líder, el perdedor con trabajo puede aspirar a ser seguidor. 

    Los ganadores no le preguntan a los demás que es lo que tienen que hacer con su vida. Ellos toman las decisiones por sí mismos y cuando requieren exhortar a otras personas a su misión, en muchos casos lo logran. No es necesario ser jefe o mandar a un grupo de personas, ni tener tantos dotes de liderazgo en el sentido tradicional de la palabra. Cuando tu opinión importa, cuando las demás personas te preguntan, te piden consejos, estamos ante un líder. Si eres un perdedor, nadie te preguntará tu opinión, nadie tomará en cuenta lo que dices, y con trabajo podrás aspirar a ser un seguidor y más bien actúas para buscar la aprobación de los demás, tu forma de pensar, tu ideología, está determinada para quedar bien con todo el mundo.

    8.-  El ganador ve al pasado para aprender, el perdedor lo hace para lamentarse.

    Tal vez es absurdo invitar a alguien a no ver atrás, sobre todo cundo en el pasado haya mucha sabiduría. Se vale tener un pasado difícil, pero el pasado no debe de condicionarte la vida. El ganador ve atrás para ver las cosas que hizo mal y cambiar la estrategia para obtener resultados diferentes. Puede que su pasado le duela, pero no se queda saboreando el dolor, sino que lo asume. El perdedor se queda estancado en el pasado, en lo que ya fue y cree que el pasado ha condenado su vida para siempre.

    9.- El ganador cuida su cuerpo y su mente, el perdedor tiende a no hacerlo.

    Me dirán, ¡Este rico es gordito!, ¡Peña no lee y es Presidente! Vamos acomodando todo en su lugar, sí, hay excepciones, también hay gente que tiene problemas con la tiroides y ahí no se puede hacer nada. Pero generalmente la gente triunfadora procura estar saludable, si su trabajo no le da tiempo para el ejercicio (lo cual al final no es bueno) al menos cuida su alimentación y va con el doctor. El ganador lee, se informa, se capacita, trata de mejorar, trata de analizar. El perdedor no, el perdedor descuida su alimentación, no hace ejercicio, y en muchos casos tiende a la ignorancia, porque como no trata de superarse, nunca aspirará a tener un nivel de cultura decente.

    10.- El ganador admira a otros ganadores, el perdedor no sólo los envidia, sino que hace lo posible por que otros perdedores no salgan de su condición.

    Una persona ganadora siempre tendrá a otras ganadoras como su inspiración. Sólo rivalizará con ellas cuando las circunstancias ameriten una confrontación directa (un deporte, competencia empresarial). Una perdedora las envidiará y tratará de argumentar ilegalidades y faltas a la moral para explicarse por qué esa persona sí ganó y él no. Además el perdedor por miedo a quedarse solo, tratará de que los demás con los cuales comparte su condición de fracasado, se queden ahí.

    Eso es todo, espero este decálogo haya servido para algo en este fin de semana.

  • Nuevo Cerebro, nueva cara, la misma inteligencia de siempre

    Nuevo Cerebro, nueva cara, la misma inteligencia de siempre

    Pues resulta que en la vida hay que saber renovarse. Aquí en este blog criticamos al viejo PRI, o a López Obrador por obsoletos, y nada más no cambiábamos de imagen. El colmo, es que desde 2007 nunca hicimos un rediseño del sitio web desde cero. Es decir, se iban haciendo cambios paulatinos en el sitio web hasta llegar a la última versión que terminó su ciclo hoy. Es decir, un sitio en el 2014 sobre una maquetación hecha en el 2007 ¡Seis años!

    Nuevo Cerebro, nueva cara, la misma inteligencia de siempre

    Por eso es que yo y mi conjunto de neuronas (que sí trabajan, bueno al menos más que los diputados sí) decidimos construir un nuevo diseño desde cero. El nuevo sitio web como pueden ver es más simple, y está muy enfocado al contenido. Por que la verdad cuando vienes a leer al blog, vienes a leer las tonterías que escribo y no si el botón tiene un degradado. Entonces este diseño está centrado para que puedas leer mis ocurrencias de una forma más fácil y óptima. Pero sobre todo, es un diseño con el que más me identifico, y siento que tiene más coherencia con lo que digo. El otro se me hacía algo no sé, serio.

    Naturalmente para llegar a este diseño, tuve que hacer una investigación exploratoria en la web para ver tendencias, y para ver qué es lo que me funcionaba a mí. Así llegué a la conclusión de manejar este nuevo diseño más contrastante y más limpio.

    Debido a mi carga de trabajo, tardé 5 meses en tener listo este nuevo sitio. Me hubiera llevado menos de un mes si le hubiera puesto toda la atención, pero mis demás compromisos pues postergaron un poco el proyecto. Afortunadamente aquí está y yo espero que esta nueva versión les sea muy grata a ustedes.

    Ah sí, el logo. Quería hacer un cambio radical, hice una nueva propuesta con un nuevo cerebro pero no me terminó de gustar. Así que decidí conservar el cerebro de siempre y con el cual me identifico mucho. Ahora tiene un diseño más plano y la tipografía cambió, pero de alguna manera tiene la esencia del logotipo anterior con el que siempre tuve problemas debido a que era muy horizontal.

    Y lo más importante. ¡El celular!. Bueno, antes teníamos una versión móvil. Pero ahora con una tecnología llamada Responsive Web Design, la página se adapta para que lo puedas ver en cualquier dispositivo. Ya sea tu computadora, un iPad, un smartphone, lo que tu quieras.

    Para terminar, todavía estamos haciendo unos ligeros ajustes en la página. Si llegaras ver algún error o alguna cuestión, te agradecería que nos lo hagas saber acá abajo en los comentarios.

    Gracias por pensar.

  • Los chismes, la farándula y los amantes de las historias ajenas

    Los chismes, la farándula y los amantes de las historias ajenas

    Hace mucho tiempo en un trabajo en el cual laboraba, una empleada que trabajaba también ahí llevaba cada semana sus revistas de TV y Novelas y TV Notas. Los leía con una pasión desmedida. Página 30 «Niurka termina con su novio», la empleada hacía una cara de espanto, no lo podía creer. Parte de su vida estaba redactada en las revistas de cotilleo que se venden bien. Y no es que a estas revistas le interesaran la vida de la empleada, sino que ella se apropiaba de las vidas ajenas que se exponían en dichas revistas.

    Los chismes, la farándula y los amantes de las historias ajenas

    Cualquiera en su vida ha visto alguna de esas revistas, por morbo o por curiosidad. Pero hace unos dos años cuando fui a una peluquería donde abundan esas revistas, junto con otras de Proceso, y el DVD de «Fraude» de López Obrador (al parecer no todos los izquierdistas están descontentos con la «manipulación de Televisa»), decidí agarrar una revista TV y Novelas para analizarla mientras me cortaban el pelo. El 80% del contenido de esas revistas consiste en chismes de los artistas. Su nuevo galán, una visita a su mansión, su rompimiento, su divorcio, sus fechorías. Sí, de artistas que en su mayoría no tienen un talento destacable, y sobre todo, que no tienen relación alguna con quien lee esas revistas. ¿De que me sirve a mí saber, por poner un caso hipotético, que Eugenio Derbez tiene impotencia sexual? ¿O que Belinda se haya besado con Carlos Vela?

    Pero para personas como la empleada de la cual les relataba, es algo muy trascendente. ¿Por qué? Vamos a ser honestos y vamos a plantear una teoría: «La importancia que una persona le da importancia a los chismes de la farándula es directamente proporcional a lo aburrida que es su vida«. No creo que una persona cuya vida sea interesante se moleste en leer estas revistas. El individuo que no tiene vida propia, para tratar de suplir esa carencia agarra una de estas revistas y trata de fantasear e imaginar mundos maravillosos con Luis Miguel, Anahí, Sara Maldonado, Lucerito, y demás «famosos» cuya vida, a pesar de su fama, no es en todos los casos la más feliz o equilibrada. Por eso es que está al pendiente de lo que hacen, como si se tratara de una historia paralela, como para tratar de sentir otras vidas a las cuales ellos sienten que no pueden aspirar.

    Alguno me argumentará: -Cerebro, no empieces con tus tonterías pseudointelectuales, es gente que no tiene dinero para cultivarse como tú-. Entonces reflexiono de una manera sencilla. Una persona que compra sus dos revistas del corazón dos veces por semana, podría comprarse fácilmente dos libros al mes. Porque para leer este tipo de revistas no sólo es necesario tener una vida aburrida y mísera, sino que se necesita tener algún nivel de ignorancia (aunque la ignorancia colabora de alguna manera con la miserabilidad de una vida). Una persona cultivada conoce mundos mucho más interesantes y productivos que la vida de una persona totalmente ajena. Sabe que leer este tipo de revistas es una pérdida de tiempo, y que no abona al desarrollo del individuo, por el contrario, lo deja atado y sin capacidad de acción al enajenarlo con historias en las que no tiene ninguna relación.

    Tal vez parezca muy agresivo en mis comentarios, pero más bien me apego a la realidad y con un simple análisis se puede llegar a estas conclusiones. Algunas de estas personas lectoras de dichas revistas tienden incluso a imitar lo que los «famosos» hacen en su vida diaria, hablen con un psicólogo que haya tratado con estos casos y verán que es verdad. Lastimosamente muchas personas de acuerdo a su entorno, a su voluntad, o su nivel de inteligencia, son parte de una vida que no tiene sentido alguno y de alguna forma no están dispuestas a cambiarlo porque esto conlleva un esfuerzo, un esfuerzo mayor (en apariencia) al que se necesita para adquirir estas revistas y postrarse a ver diariamente dos o más telenovelas en la televisión.

    ¿Qué se puede hacer? Bueno, el lector de este tipo de revistas puede empezar por hacer más interesante su vida. Convivir más con su familia, realizar actividades lúdicas (Que vaya que con el dinero que invierten en esas revistas surgirán muchas opciones), ir con un terapeuta que les ayude resolver problemas que puedan tener, o leer. No les voy a pedir que lean El Contrato Social de Rousseau, pero pueden leer alguna novela o relato que sea mucho más interesante que las fantasías que se crean con los artistas o las telenovelas que ven. Alguna novela de Benedetti, o que sé yo, que seguramente podrían ser de su agrado.

    Ah, y si la revista que analicé contenía 80% de chismes ¿Qué contenía el 20%? Bueno, publicidad, la programación en la TV Abierta, y una «columna política» a favor de ese ex candidato, ahora Presidente, ahora casado con una «famosa» de telenovelas que sale en este tipo de revistas.

     

  • La red de prostitución del dirigente del PRI del Distrito Federal

    La red de prostitución del dirigente del PRI del Distrito Federal

    ¿Luego por qué la gente ya no sabe si los criminales son los criminales o son los gobernantes que deberían de ser parte de un estado de derecho y no un estado de chueco? ¿Luego por qué la gente ya no cree en sus gobernantes? La línea entre los gobernantes y los delincuentes se ha diluido en el caso del PRI del Distrito Federal, y es grave porque no se trata sólo de un caso que compete a uno de tantos integrantes del partido, se trata del líder del partido en el DF. En la entidad más importante del país. Lo que quiere decir que seguramente muchos priistas tenían el conocimiento de lo que hacía Cuauhtémoc Gutiérrez, apodado «El Rey de la Basura«.

    La red de prostitución del dirigente del PRI del Distrito Federal

    Desde el 2003, según Reforma, este individuo integró un grupo de edecanes a las cuales les invitaba «pasar la noche». Si ellas accedían, en vez de pagarles 8,000 pesos, les pagaría 14,000 pesos.

    Su red de prostitución, descubierta gracias a una periodista infiltrada de MVS, trabaja así: Primero publica anuncios en Internet donde ofrece «trabajo en una oficina gubernamental». Las mujeres que hacen las llamadas buscando el trabajo son citadas en el PRI capitalino. En la entrevista, la reclutadora toma las medidas de las chicas, como la talla y el peso (a Cuauhtémoc Gutiérrez no le gustan gorditas) y en este momento las candidatas todavía no saben que serán invitadas a prostituirse. La última etapa es cuando Cuauhtémoc Gutiérrez les da el visto bueno y les invita a prostituirse.

    Lo más indignante es que Reforma ya había expuesto a la luz casos de este personaje, y no sólo no hubo ninguna averiguación previa, sino que se convirtió en Presidente del PRI en el DF. Es decir, hubo complicidad por muchísimas personas en su partido, sobre todo en los más altos cargos. No creo que en el CEN del partido desconozcan la turbulenta trayectoria de este individuo que fue erigido como líder del PRI en el DF.

    Si los priístas estaban contentos porque con el asunto de la «linea 12 del Metro» veían alguna posibilidad de tumbar al PRD, con esto creo que se se pueden ir olvidando de recuperar el DF en el 2018 (a menos que los capitalinos sean extremadamente masoquistas). Cuauhtémoc Gutiérrez afirmo que iría con todo a desterrar al PRD. No me quiero imaginar las formas para hacerlo de un delincuente enfermo sexual, como es el que dirige a este partido en el DF.

    Si queremos hablar del «nuevo PRI» hay que partir de este hecho. El nuevo PRI tolera y no sólo eso, hasta parece que premia a quienes con sus actos violan los derechos de terceras personas y las utilizan como objetos. Seguramente con la contrarreforma a la Ley de las Telecomunicaciones propuesta por el Presidente Enrique Peña Nieto donde busca censurar el Internet como en Siria, Egipto y Venezuela, esperarán que estos hechos queden más en lo oscurito y no se propaguen tan rápido. Porque la democracia es un estorbo para personas como Cuauhtémoc Gutiérrez.

    ¿Qué va pasar? Seguramente en el PRI están en una junta urgente de control de daños. Posiblemente lo remuevan de su cargo e incluso lo juzguen para deslindarse de este personaje, con el fin de que el impacto de esta noticia sea lo menos fuerte posible.

     

  • Las Chivas y el nacionalismo

    Las Chivas y el nacionalismo

    A pesar de nuestro nacionalismo barato, en nuestro país dicha manifestación no desemboca en violencia y radicalismos como sí sucede en otros países. Pero eso sí, tenemos un equipo alimentado por nuestro típico nacionalismo. Las Chivas Rayadas del Guadalajara. El equipo rojiblanco fue presentado ante la sociedad como el equipo del pueblo (a diferencia de su contraparte, el Atlas, que representaba a las élites tapatías), y el ingrediente que lo diferenció, fue el hecho de que en el equipo sólo pueden jugar mexicanos.

    Pablo Mejía quedó muy bueno el efecto de la taza jajaj

    No recuerdo algún otro equipo en las ligas más importantes del mundo, eregido como el más importante debido a esta característica nacionalista. Paradójico es, que los colores del uniforme de las Chivas deriven de la bandera de Francia.

    El equipo es considerado como el más importante de México por su historia, aunque si juntamos las últimas 3 décadas, veremos que ya varios equipos superan a la escuadra rojiblanca. Y la intención con esta no es hablar de futbol, sino más bien, advertir un cierto paralelismo entre los efectos del nacionalismo futbolero al nacionalismo común y corriente (que en parte puede ser casual y en otra sí puede haber una correlación).

    Términos como «orgullo mexicano», «pueblo», «tradición», los encontramos en las Chivas, pero también tienen un tufo revolucionario. Parecería que las Chivas fueran herederas de la Revolución Mexicana en versión balompié. Es curioso también que en la época de la sustitución de importaciones, donde el gobierno intervenía fuertemente en la economía, y protegía a lo mexicano de lo extranjero, las Chivas escribieron la mayor parte de su historia. De la misma forma, cuando México empezó a alejarse de los preceptos de la Revolución Mexicana y empezó a abrir su economía con Miguel de la Madrid. El América, plagado de extranjeros, tuvo su auge.

    Ahora en un momento donde el nacionalismo mexicano entra en crisis, sobre todo por su incompatibilidad con el mundo actual, tenemos a unas Chivas que están más cerca de descender que de levantar otra copa.

    Pero el nacionalismo en el equipo sólo, y ya sólo se limita al equipo. Lo extranjero termina invadiendo al equipo sólo hasta el límite que el mito lo impone. El equipo tapatío ha tenido técnicos extranjeros, es vestido por una marca extranjera (Adidas), y es patrocinada, en su mayor parte, por marcas extranjeras que visten a un equipo que juega en un nuevo estadio construido por extranjeros. De la misma forma, el nacionalismo en nuestro país empieza a arrinconarse. Lo extranjero lo invade todo, hasta el punto en que el mito se lo permite.

    Y de pronto nos dimos cuenta que vivimos en una aldea global, donde quienes no están satisfechos con el nivel de la liga mexicana, pueden ver la Champions League. Donde los jugadores pueden saltar de una nación a otra y jugar en varios equipos. Donde ya no es rentable (ni para el Barcelona) no llevar patrocinador en el pecho.

    Al final del día, las Chivas (el nacionalismo) fueron goleadas por el América (qué más que representar a la globalización, podrían ser más cercano a ese corporativismo privado cómplice del gobierno).

     

     

     

  • La contrapropuesta de #EPN en telecomunicaciones. Regresión democrática

    La contrapropuesta de #EPN en telecomunicaciones. Regresión democrática

    En el libro de El Manual del Dictador del cual les platicaba antes, se explica como los regímenes autocráticos tienden a tener una mayor posibilidad de ser depuestos en los primeros dos años y como en los años siguientes, se afianzan en el poder de una forma más fuerte que los regímenes democráticos. Por eso es que muchos de estos regímenes tratan de aparentar ser cuasidemocráticos en esos primeros dos años mientras se afianzan en el poder, para que una vez que pase esto, hagan lo que se les pegue la gana. Algo así pasó con Hugo Chávez, y algo así pareciera pasar con el PRI de Peña ahora que empiezan a afianzarse en el poder.

    La contrapropuesta de #EPN en telecomunicaciones. Regresión democrática

    Peña Nieto se había presentado como el salvador de México. En el extranjero aplaudían las reformas. Aquí comentamos que la mayoría de las reformas eran un «avance» para seguir igual, o bien terminaban siendo más bien un riesgo (como la Reforma Hacendaria). Pero reconocí que podíamos esperar cosas buenas de la Reforma Energética (siempre y cuando los contrapesos políticos lograran que esta se lleve a cabo de la mejor forma posible) y la Reforma de Telecomunicaciones. A pesar de un aparente ligero sesgo a favor de Televisa, parecía que íbamos a tener una muy buena Reforma. Pero en las leyes secundarias está el detalle, y lo que presenta Peña Nieto (bueno, más bien lo que armaron los asesores, porque dudo, que le entienda) es una regresión, una contrarreforma, una forma de pagarle los favores a Televisa.

    A Televisa lo habían nombrado agente preponderante, pero sólo en televisión abierta. porque en la TV de paga, con esta contrarreforma, le abrirían una cláusula especial a la televisora la posibilidad de concentrar todas las cableras que quiera. Esa actuación de presunta indignación por parte de Televisa terminó más falsa que la selfie de los actores de TV y Novelas. Pero viene lo más peligroso, la iniciativa enviada por Peña Nieto (bueno, que le redactaron sus asesores) propone la posibilidad de bloqueo de señal y censurar contenidos en Internet, sobre todo en concentraciones públicas argumentando seguridad. Me van a decir, ¡Sí, como en Venezuela! Se equivocan…

    Porque como afirma el panista Javier Corral,  ni siquiera Hugo Chávez se atrevió a plasmar algo así en la constitución venezolana. Es decir, al menos en el papel, la ley de telecomunicaciones en México sería más restrictiva que la venezolana. Es decir, si hay una protesta en contra del Gobierno, el gobierno tendrá la facultad de obligar a los concesionarios a bloquear Facebook, Twitter y demás redes sociales de comunicación. Y seguramente no sólo sería usado en esas circunstancias. Luego pueden argumentar miles de cosas para censurar a quienes no concordamos con la visión de las cosas de nuestro Señor Presidente Enrique Peña Nieto.

    Una Reforma Hacendaria que más que ayudar, afectará los bolsillos de los mexicanos, que adquiere deuda cuyo mal uso podría desencadenar una recesión económica, una Reforma de Telecomunicaciones donde el gobierno tenga más control de los contenidos poniendo en riesgo la libertad de expresión. Dicen que son las reformas del #MovingMéxico. Pero quieren hacer lo de siempre, mantenerse en el poder y acallar las críticas, para que puedan hacer eso que tanto saben hacer sin ningún problema… Ya lo dijo Hank González, un político pobre, es un pobre político. Ellos toman su advertencia y alinean el sistema a su favor para que eso no les suceda.

  • Las barras del futbol, un espacio para el desadaptado

    Las barras del futbol, un espacio para el desadaptado

    El futbol es parte de la cultura mexicana, y cierta mayoría de mexicanos tiene predilección por un equipo. Posiblemente el futbol logre neutralizar ciertos impulsos nacionalistas donde el juego parece simular una guerra o confrontación entre naciones (aunque en algunos casos el juego pueda servir de pretexto para respaldar cierto nacionalismo). Ahí están los paralelismos, la cancha es el espacio donde se lleva a cabo la guerra, los espectadores que cargan la bandera de su equipo, que en muchos casos podría pasar por la de un país. Hay ganadores, hay perdedores. Nada más que en esta simulación no hay un riesgo a la integridad de la persona que defiende un color ¿o sí?

    Las barras del futbol, un espacio para el desadaptado

    Hace no mucho tiempo (menos de 20 años) el futbol era un deporte familiar donde el padre llevaba a sus hijos para ver ganar (o perder) a su equipo predilecto. Pero algunos voltearon a esas coloridas y ruidosas tribunas argentinas y decidieron que «eso» daría más espectáculo al futbol. Nada más que dentro de esos cánticos, luces, y papelitos, se esconden muchas historias de violencia e intolerancia. Los clubes fomentaron esas formas de organización y ahora no saben que hacer con ellas.

    El sábado, en el clásico tapatío entre el Atlas y las Chivas que terminó en un empate después de un emocionante juego, la barra de las Chivas del Guadalajara agredió despiadadamente a policías que resguardaban la seguridad de los aficionados. Dos de ellos están en estado grave.

    Habría que hacer un análisis del por qué muchos pseudoaficionados se comportan de esa manera. Algunos podrían explicar que esto se debe a que en el país existen muchos problemas y los individuos buscan sacar sus frustraciones de esta forma. Pero este lamentable fenómeno también se puede dar en países desarrollados como el Reino Unido. Podríamos hablar de problemas psicológicos (que seguramente los hay), alienación o enajenación (que un aficionado llegue a ese punto para mostrar su apoyo a un equipo sí o sí es un enajenado) y muchos otros factores. Yo haría hincapié en este último punto, el de la enajenación.

    No veo nada de malo que un individuo apoye un equipo, se compre la camiseta, vaya al estadio y grite los goles de su equipo. Que muchos individuos y medios de comunicación utilicen al futbol para distraer a la gente de lo que realmente importa, no implica que ser aficionado sea malo per sé. Por el contrario, se puede ser aficionado y a la vez estar completamente al pendiente de los temas que importan al país. Se puede ser aficionado y ser culto. El problema viene cuando esa afición sobrepasa la línea de la racionalidad y el individuo entrega su ser a un equipo del cual sólo es parte por simpatía. Esta enajenación es reflejo de un trastorno de la personalidad, y es reflejo de una mente que no está sana.

    Estos que se dicen ser simpatizantes de las Chivas seguramente tienen problemas, y en muchos casos el entorno que los rodea no es lo suficientemente amigable, con lo cual pueden desarrollar un perfil donde hay mucho resentimiento y donde por conducto de esta enajenación, intentan paliar sus frustraciones en contra de terceras personas. Cierto que no se puede culpar a toda la barra ni pensar que todos sus integrantes son así, pero sí es cierto que estos fenómenos, estos grupos sociales se han convertido en el pretexto para que los desadaptados puedan saciar sus conflictos perjudicando a terceras personas.

    No creo que los clubes de futbol tengan capacidad económica como para preocuparse por aquellos motivos (personalidad, problemas sociales) que originan esta violencia, y por lo mismo creo que deberían de limitarse a prohibir la entrada a los estadios a estos individuos, y al menos, regular este tipo de grupos sociales y condicionarlos a que no usen la violencia. Pero sí es un llamado de atención para la sociedad porque es un reflejo de que algo no está del todo bien porque este tipo de personas pueden desatar su ira no sólo en el estadio, sino en muchas otras partes.

  • Las máscaras, el sé tú mismo y los mitos de la personalidad

    Las máscaras, el sé tú mismo y los mitos de la personalidad

    Naturalmente como individuos nos desarrollamos y empezamos a cuestionar la forma en que nos comportamos. Nos damos cuenta que de pronto somos más hábiles que otros en algunas cosas, mientras que en otras nos encontramos rezagados. Cuando uno es adolescente está definiendo su personalidad, es la etapa en la cual empieza a construir las bases del individuo que tendrá en un futuro que valerse por sí mismo. y a partir de esta etapa en adelante (porque el que nuestra personalidad sea mejorable, quiere decir que siempre está en desarrollo) muchos le aconsejarán y empezará a analizar como es que su personalidad podrá satisfacer sus necesidades. Pero para eso de pronto se nos enseñan muchos mitos que más que ayudarnos, podrían despersonalizarnos.

    Las máscaras, el sé tú mismo y los mitos de la personalidad

    Las máscaras.

    Yo recuerdo que cuando cursaba la preparatoria nos explicaban sobre lo malo que era usar máscaras. Una máscara nos la explican como un rol, o un papel que juega un individuo ante cierta circunstancia, en el cual presuntamente parecería que estamos ocultando la esencia de la personalidad porque esta la usamos como protección, pero no es así, y no sólo eso, la «máscara» no es mala, más bien la ausencia de ella podría meterte en varios aprietos.

    La forma en que me comporto con mis papás, con mis amigos, con la novia, con el cliente, con el jefe, son totalmente diferentes. Si me comportara con mi papá de la forma que me comporto con el cliente, mi papá podría asegurar que soy un ventajoso. Si me comporto con mi novia como me comportaría con mis amigos, podría pensar que soy mal educado -¿Qué onda pinche cabrona, amos a ver la pinche película no?-. La relación que tengo con mi padre satisface necesidades diferentes que la que tengo con mis amigos. El que el cariño que le tenga a mi padre sea igual de real y sincero que el que le tengo a mis amigos, no implica que ambos satisfagan las mismas necesidades.

    Uno de los rasgos de la personalidad es la protección. Tengo que proteger mi integridad y una de las características de mis relaciones tienen que ver con la protección. Es por esto que uno no puede ser «uno mismo» en todas las circunstancias.  Es de humanos llorar, por poner un ejemplo, pero es cierto que el llanto te puede dejar ver como vulnerable, entonces sabes que puedes llorar con tu mejores amigos, pero no es prudente hacerlo con toda «la bola de cuates». Nuestra personalidad hasta cierto punto es estratégica, porque queremos a través de todos nuestros círculos sociales, satisfacer nuestros intereses y necesidades (necesidad de afecto, filiación, amor) de la forma más óptima. Y sabemos que exponernos sin máscaras (lo cual implicaría sacarte un moco en público como lo haces en la intimidad) más que ser «nosotros mismos» podrá deteriorar nuestras relaciones. Y aquí es donde vamos con el siguiente mito: El ser tu mismo.

    Sé tu mismo.

    Cuando quieres cortejar a una mujer, cuando quieres que un grupo de amigos te acepte en su círculo social, nos aconsejan que seamos «nosotros mismos». Pero ¿Qué es ser tú mismo? Pregúntale a quien te dio esa sugerencia y te pondrá como ejemplo a una persona que se desenvuelve fácilmente, y debido a esa naturalidad afirmamos que esa persona es «ella misma». En parte es cierto, pero en parte no lo es.

    Las habilidades sociales, como la cultura, y como un cuerpo musculoso, se construyen a base de esfuerzo. Cierto que algunas personas debido a factores externos tienden a desarrollarlas más fácilmente que otros. Pero al final del día las habilidades sociales son algo aprendido y practicado. Esta persona la cual aducen que es «ella misma» en realidad es alguien que tiene un buen desarrollo de sus habilidades sociales, por ende confía en ellas, y gracias a esta confianza es que se puede desenvolver fácilmente. Una persona que no tiene habilidades sociales hablará torpemente y con nervio. Tú le sugieres que sea ella misma, pensando como si tuviera un obstáculo para presentarse como lo que él es, pero sabes que él no tiene la capacidad de desenvolverse como la primera persona. En realidad, él es una persona torpe con sus habilidades sociales y es timorato, entonces «ser el mismo» es ser esa persona torpe con esas habilidades sociales. Porque así es él. La diferencia entre ambas personas no es que uno sea «el mismo» y el otro no. La diferencia estriba en el desarrollo de las habilidades sociales.

    ¿Les ha tocado ver que hay personas que tratan de integrarse y no encajan, se ven falsas y se ven forzadas? Cierto que en algunos casos (los menos) tiene que ver con algún trastorno de personalidad. Pero en realidad la mayoría lo está haciendo bien, está haciendo lo correcto aunque tú pienses lo contrario. Me explico. Este tipo de personas no tiene muchas habilidades sociales, o no tiene habilidades para ciertas circunstancias (una persona popular entre los amigos puede no saber ser vendedor por poner un ejemplo), entonces tiene que practicar para desarrollarlas y no sabe como hacerlo. Entonces la forma para hacerlo es a través de la prueba y el error. Posiblemente contará malos chistes, se dará cuenta de que es lo que no funciona, de que es lo que funciona, y poco a poco se empezará a desenvolver y así se sentirá más cómodo, porque tendrá más conocimiento de sus habilidades y sus capacidades. Y yo sé que es así porque a mí me ha tocado estar en ambos lados. De ser una persona incompetente en lo social, hasta tener las suficientes habilidades para satisfacer mis necesidades sociales y de afecto.

    Seguramente habrán circunstancias en las cuales te sientas como un incompetente. A pesar de que seas popular entre los amigos y tus selfies del Facebook tengan mil likes. Imagina que te gusta una mujer a la cual no sabes como abordarla. Te darás cuenta que te sientes como el incompetente que conociste en la preparatoria, y tú mismo te darás cuenta que tendrás que improvisar. Muy posiblemente esa mujer no te haga caso, porque la incompetencia refleja inseguridad. Pero seguramente esa experiencia te ayudará a la hora de conocer a otra mujer con un aspecto similar. De esta forma poco a poco te convertiras en un casanova y abrirás tu agencia de ligue.

    No se trata de ser uno mismo. Uno es uno mismo siempre debido a que tratamos de hacer lo que creemos mejor para satisfacer nuestras necesidades sociales. Se trata de adquirir habilidades sociales para sentirnos satisfechos. La confianza en esas habilidades es lo que hace que el individuo se desenvuelva con mayor facilidad y se sienta libre. No se trata de decidir si se es uno mismo o si no, se trata de adquirir habilidades, de aprender, de experimentar, hasta llegar un punto en que no sintamos cómodos y confortables.