Autor: Cerebro

  • Los smartphones son del diablo

    Los smartphones son del diablo

    Los seres humanos somos resistentes al cambio, no lo voy a negar, esa actitud se puede entender como un mecanismo de supervivencia porque los cambios no son necesariamente buenos y en algunos casos deben de conllevar algún peligro. Pero en muchos casos la razón puede contrariar a dichos mecanismos de supervivencia más primitivos, y eso es lo que sucede con los smartphones, que su abrupta irrupción en la sociedad ha causado preocupación e incluso miedo en algunos sectores de las poblaciones que habitan este planeta tierra. Muchas de las preocupaciones son exageradas, inexistentes, o incluso se señala a los smartphones como el origen del mal cuando éste se encuentra en otros lados.

    Los smartphones son del diablo

    Muchos responsabilizan a los smartphones de deshinibir la convivencia social, memés donde se hacen comparativos de «antes y después» pululan por las redes sociales, y es cierto, puede llegar a ser una falta de respeto estar consultando un smartphone en medio de una reunión o convivencia, por eso es que los individuos hemos considerado la moderación de su uso como regla de etiqueta, pero me pregunto si por eso los smartphones son malos o han venido a perjudicar a la sociedad.

    -Pero Cerebro, los smartphones fueron creados por capitalistas opresores que quieren mantener embobada a la gente con su aparato, entiende. Enviado desde un iPhone 6 en Starbucks por Rogelio Chairino.

    Les cuento, el viernes fui al tan amado Distrito Federal que tantas veces he visitado y que tan grande se me hace. Llegué en la tarde-noche y me quedé de ver con una amiga, a la cual por problemas técnicos no pude ver hasta el día siguiente. No tenía nada que hacer en esa noche y por el Swarm (producto de una escisión de Foursquare) me entero que otra amiga mía de mi misma ciudad (Guadalajara) estaba a tres cuadras en un bar en el Centro Histórico, gracias a ese pop-up que apareció en mi teléfono, pude cenar y chelear con ella y dos amigos suyos, me la pasé muy bien, convivimos agusto. Ah, pero los smartphones «deshiniben la convivencia social».

    El siguiente día me quedé de ver con mi amiga (con la primera) en La Condesa, el amigo con el que iba (ese sí del DF) propuso un restaurant. No lo conocía y lo único que sabía era que estaba en La Condesa. Busqué el nombre en Foursquare, y di con la dirección. Tan fácil como caminar ahí de donde estaba ayudándome con Google Maps. ¿Y si está lejos y necesito un taxi seguro? Tomo mi smartphone, pido un Uber (que en el DF creo que están hasta más baratos que los taxis normales) y me lleva a mi destino. De esta forma me puedo reunir de forma más fácil con mis amigos. ¿Y si fue un día memorable? No necesito más que el celular para tomar fotografías.

    Las críticas a los celulares no tienen que ver con los celulares, tiene que ver con los problemas que tiene la gente. Pongamos el caso de aquellos que se toman muchas selfies para tratar de mostrar algo. Puede ser algún problema de inseguridad personal, pueden incluso tener un trastorno emocional, pero el smartphone no es el causante de dicho trastorno, sino el mecanismo en el que individuo lo expresa. Si dicho individuo no tuviera un smartphone, seguiría teniendo sus trastornos y/o problemas emocionales, y los expresaría de otros modos.

    Los críticos hablan de la «dependencia al celular» de la «dependencia al aparato». Dicen que antes podíamos vivir sin celulares y así lo hicimos por miles de años. Es como la ropa, en realidad no necesitamos portar jeans o camisetas porque podríamos vivir desnudos y en caso de que el clima sea adverso, podemos cazar osos y cubrirnos con su piel.

    Los avances tecnológicos buscan hacernos la vida más fácil, no necesariamente para hacernos más inútiles como sugieren algunos, sino para poder tener más tiempo y energía para esas otras cosas que no son tan fáciles de hacer. Quienes sean críticos de estos avances tecnológicos, los reto a no usarlos, y se van a dar cuenta como es que con el tiempo, se van a hallar en desventaja, pues tardarán más tiempo en hacer tareas donde otros tardan menos.

    Ciertamente, los avances tecnológicos que irrumpen pueden traer cambios que tienen que ser asimilados y entendidos para que no sean perjudiciales a la población (así lo hemos estado haciendo para que no sean un distractor en las reuniones). Pero culpar a un teléfono celular de todos los males de las sociedad es un error, sobre todo cuando dichos problemas residen más bien dentro de las personas.

  • 10 cosas que puedes hacer para aprenderte a querer

    10 cosas que puedes hacer para aprenderte a querer

    Viene otra navidad, viene otro año nuevo, vienen otras 12 uvas, vienen nuevos propósitos de año nuevo (seguramente ya no recuerdas los del año pasado, lo que significa que no los cumpliste). No sé cuantos años tengas, pero ¿no te has cansado de que todos los años todo parezca una repetición de tus históricas frustraciones y deseos no cumplidos? Posiblemente no te quieras, posiblemente tu autoestima se encuentra baja (aunado a que los inviernos y la escasez de sol promueven más la depresión), posiblemente necesites un revulsivo, posiblemente necesites enfrentarte a ti mismo. Yo no soy un gurú de la autoayuda ni pretendo serlo, e incluso mi vida todavía no sea completamente satisfactoria en algunas áreas, pero sí se que he obtenido mucha experiencia para lograr cambios sustanciales en la mía y es por eso que quiero compartir este decálogo, que te podría ayudar mucho a aprenderte a querer, y por consecuencia a sentirte más feliz contigo mismo.

    10 cosas que puedes hacer para aprenderte a querer

    1.- ¿Qué quieres hacer en la vida? 

    Ups, es que si no tienes alguna meta u objetivo en la vida, difícilmente alguien creerá que tú te quieres. Conforme la persona se empieza a querer y empieza a confiar en sus habilidades, surgen más ideas sobre lo que podría hacer con su vida, o quisiera hacer con su vida. Una persona que se quiere, lo hace porque se conoce más a sí misma. No es como que necesites tener todas las metas muy bien delineadas, pero sí es indispensable saber que es lo que te mueve. La vida da muchas vueltas y a veces los planes cambian, algunas cosas salen bien y otras no, pero sin un objetivo de vida, simplemente quedarás en la deriva. ¿Qué quieres hacer con tu vida? Se sincero contigo, búscalo, y asume las naturales consecuencias que ello implica.

    2.- Tu salud y aspecto físico.

    No digo que todos los gorditos no se quieran (hay algunos que sí y mucho), pero si quieres hacer algo para mejorar tu autoestima, te recomiendo poner una gran atención a este apartado. Posiblemente estés gordo (producto de tu sedentarismo) o muy flaco; pero es hora de que empieces a respetar tu cuerpo. El sentir que con el tiempo tu aspecto físico va mejorando naturalmente te atraerá más autoestima. Que la gente te diga a cada rato «cómo has bajado de peso», el sentir tu cuerpo más ágil y liviano, te hará sentir mejor contigo mismo, y sobre todo, estás cuidando tu salud que es lo más importante. Una hermosa chica o un hombre apuesto podrán pasar por alto tu sobrepeso, pero la salud no se compadecerá.

    3.- El qué dirán. 

    Te voy a contar algo escalofriante y real. La gente siempre hará juicios sobre ti, y no es que lo haga necesariamente con mala intención, es parte de la naturaleza del ser humano ¿Y te digo otra cosa? Esos juicios estarán supeditados a las creencias, valores y costumbre de la gente. Así que siempre habrá gente a la que le caigas mal (aunque seas un pan de Dios). El preocuparte excesivamente por lo que dicen los demás, entonces, implica que estás dispuesto dejar a un lado tu sistema de creencias y convicciones, y adoptas el de otros con tal de sentirte querido (símbolo inequívoco de que no te quieres). ¿Quieres seguir tus sueños? Tendrás que asumir las consecuencias. Tendrás que ir contra las ideas de los demás, contra las de tus papás, las de tus amigos. Pero al final, quienes te quieren, te terminarán respetando más que si te hubieras preocupado en quedar bien con ellos.

    Antes yo era más retraído, tímido y algo inseguro. Con el pasar del tiempo, alguien me dijo que extrañaba al «Cerebro» de antes, porque esa imagen de timidez me daba, a su juicio, un perfil de bondad y humildad. El simple hecho de haber adquirido más seguridad hizo que me cayeran más críticas, sobre todo de la gente negativa (de lo que trata el siguiente punto).

    4.- Las personas negativas

    La gente negativa es muy nociva. Si no te quieres, posiblemente adquiriste algunas relaciones nocivas, sobre todo gente pesimista y conflictiva. Yo conocía a una persona con la cual aparentaba tener una sana amistad, me platicaba de sus problemas (problemas y más problemas) y su vida giraba en torno a ellos. Era notorio que esta persona era infeliz, y yo no era tampoco la persona feliz del mundo. Pero en cuanto empecé a mejorar yo como persona, la relación se volvió más ríspida. Esta persona incluso llegó a hacer una lista de mis supuestos defectos para echármelos en cara, cuando parecía que buscaba reflejar sus complejos en alguien más. Yo estaba cansado de escuchar siempre quejas de la vida constantes y decidí terminar esa amistad.

    Es cierto que todos los seres humanos podemos pasar por momentos difíciles donde percibimos todo como negro y en esos momentos quisiéramos tener a nuestros seres queridos y amigos cerca. Pero la diferencia con las personas negativas, es que a ellas les gusta vivir en ese estado, parece que lo disfrutan, se vuelven destructivas, y no tienen ninguna intención o deseo de resolver sus problemas. Huye de ellas, una persona negativa no te puede querer por el simple hecho de que no se quiere.

    5.- Leer

    Es más fácil quererte si tienes un panorama amplio de la vida que si vives en un huevo. Esa frase de «la ignorancia es la felicidad» no es del todo cierta, sobre todo cuando se trata de una felicidad falsa y artificial. Tener una perspectiva más amplia te ayudará a saber más sobre lo que quieres de la vida. Además la lectura ejercita a tu cerebro, te vuelve más creativo y más útil a la sociedad. Leer te puede abrir nuevos mundos y te puede dar más herramientas para construir tu proyecto de vida. Es muy lamentable cuando una persona no puede formular siquiera una idea al hablar y no sabe expresarse bien. No puedes quererte si tienes si no ejercitas tu intelecto ni tu espíritu.

    6.- Estar al día

    Una persona no puede quererse si no se preocupa por su entorno ni de lo que pasa en él. ¿Qué pasa en el país? ¿Qué pasa en el mundo? Quienes tengan una perspectiva más amplia de la vida, tratarán de responder esas preguntas constantemente. Es cierto, el panorama no es alentador, que la corrupción, que Ayotzinapa. Son temas negativos, pero una persona que se quiere no los evade, por el contrario, se preocupa por ellos y piensa que se puede hacer por tener un mundo mejor. Una persona que se quiere a sí misma puede estar indignada y molesta, pero sabe separar esa indignación y molestia de su estado mental, y puede sentirse plena consigo misma al tiempo que se siente molesta con todo lo que sucede en el país o en el mundo. Una persona que se desinteresa de su entorno, posiblemente no se interese en sí misma.

    7.- Hacer algo por los demás

    Una persona que se siente bien consigo misma, busca hacer algo por los demás y por mejorar su entorno. No puedes compartir el amor que no te tienes con los demás. Desde ayudar a otras personas, participar en organizaciones civiles encaminadas a la mejora de la sociedad, y demás actos donde compartas con los demás aquello que has recibido.

    8.- Hobbies

    Una persona que no se quiere, generalmente no tiene muchos hobbies. Se la pasa postrado ante la televisión y repite su rutina diaria una y otra vez, entra al Internet buscando aprobación en redes sociales y poner cosas inútiles en ellas; o para ver pornografía, y no para adquirir conocimiento. Una persona que se quiere se sabe conocedor de sus habilidades y eso hace que tenga más hobbies. Correr carreras o maratones, ser aficionado a a la fotografía, tocar un instrumento musical, leer, participar en una liga de futbol, escribir (alimentar este blog es un hobbie, por ejemplo) juntarse con otras personas a debatir sobre temas de interés. Incluso puede ser que uno de tus hobbies termine profesionalizándose.

    9.- Hablar de los demás.

    Como comentaba anteriormente, todos hacemos juicios sobre las demás personas (mentales o habladas) y a veces en la sobremesa hablamos sobre los demás (ya viste que Laura va bien, o Juan lo veo de tal modo), pero las personas que se quieren hacen esos comentarios con moderación y sin algún afán destructivo. La manía por hablar de los demás es la gran culminación de la evidencia de las personas que no se quieren. Quienes se sienten basura, buscan contrarrestar dicho sentimiento hablando de las demás personas y sus conversaciones cuando no tratan de sus problemas, tratan de críticas hacia las otras personas. Lo peor es que dicho acto se vuelve un círculo vicioso, porque a casi nadie le gusta estar con alguien que gusta demasiado de hablar con otras personas (en parte porque seguramente hablarán de ellos también) y entonces estas personas miserables reafirman su sentimiento de soledad al lograr que los demás huyan de ellos. Las personas que sí se quieren buscan hablar de temas que enriquezcan a todos los conversantes y no se quedan en la cotidianeidad.

    10.- Coherencia.

    La coherencia es una de las virtudes más difíciles de conseguir, los seres humanos nos contradecimos a cada rato sin darnos cuenta, y eso en parte, es gracias a nuestra imperfecta naturaleza. Pero la gente que se quiere procura mostrar coherencia entre lo que dice y lo que hace, porque confía en sí misma y no tiene nada que ocultar. Quienes no se quieren son incoherentes porque deben de usar máscaras, porque no saben ser auténticas, porque como no se quieren, no quieren a los demás y por tanto tienen más problemas para ser confiables.

    Conclusión:

    Cuando hagas tu lista de deseos, recuerda este decálogo, recuerda que debes de romper con el molde y no debes de hacer lo que siempre haces y lo que siempre te frustra. Los deseos de año nuevo son una tradición pero no hay nada mágico en ellos, tus propósitos sólo se cumplirán si trabajas en ellos, de lo contrario, el 2015 podrá ser uno de esos tantos años miserables… piénsalo.

     

  • Todos estamos manipulados

    Todos estamos manipulados

    ¿Has gritado alguna vez «vivos se los llevaron, vivos los queremos»? Te tengo una noticia: ¡Estás manipulado!. ¿Estás molesto porque como la economía va mal tu negocio tuvo que cerrar? ¿Te digo una cosa? Estás manipulado.

    Todos estamos manipulados

    O al menos es lo que sugieren algunos columnistas que «simpatizan» con el gobierno. Sugieren que la sociedad está deliberadamente manipulada para descarrilar el gran proyecto de nación de nuestro Presidente. ¿Y quienes son esas fuerzas oscuras que están detrás del brainwashing masivo que afecta tanto al chairo de la UNAM, como al Director General de una PyME, o al gerente general de una empresa transnacional?. ¡Sí, adivinaste! Andrés Manuel López Obrador, el anticapitalista, y el capitalista más rico del mundo Carlos Slim. Basta leer alguna columna de Pablo Hiriart, o de Ciro Gómez Leyva, para darnos cuenta de que la teoría de la conspiración va por ahí.

    ¿Qué existen intereses? Los existen, es política, se trata de poder, cuando un gobierno se debilita o toca intereses (para beneficiar a su cercanos) naturalmente habrán quienes traten de afectarlo. Sí, no se me haría raro que Carlos Slim o algún otro interesado esté «soltando» la información de las casas de Peña Nieto, sí, no es un secreto que López Obrador trata de llevar agua a su molino con la indignación estudiantil, o que su partido MORENA pueda tener algunos nexos con la CNTE. Pero sugerir que los manifestantes están manipulados (y tratar de ligar a los pacíficos que son mayoría con los vándalos de Chilpancingo), sugerir que la gente está engañada, que las consignas de #Yamecansé o vivos se los llevaron fueron creados en el cuarto de guerra de AMLO y Slim, es una completa aberración.

    Tanto este tipo de columnistas como cercanos al Presidente han querido afirmar que las manifestaciones como las del Distrito Federal como las que ocurren a nivel global «han sido creadas» para derrocar al régimen haciendo creer a la gente que Peña Nieto mató a los estudiantes, por el simple hecho de que la gente grita «fuera Peña» y no «fuera Abarca» o «fuera Guerreros Unidos». Lo que no te dicen, es que estudios recientes (incluida esa casa encuestadora que le daba puntos de más al ahora Presidente hace dos años) demuestran que prácticamente todos los mexicanos asumen Abarca y el PRD fueron los culpables, y sólo el 4% cree que el Gobierno Federal los mató.  Tal vez pedir que se vaya Peña por lo de Ayotzinapa es una consigna mal encausada, pero pensar que todos lo gritan porque fueron deliberadamente manipulados para hacer que renuncie por ser el supuesto asesino, es, con todo respeto, un absurdo abismal.

    Yo le recomendaría a estos columnistas, platicar con gente en la calle, platicar con gente que está creando sus empresas, con gente normal, y que hablen sobre lo que piensan de Peña Nieto y conversen sobre las razones por las que están molestos con el gobierno. Estos columnistas dicen que es una campaña de odio, Hiriart dice «ya párenle al odio» y habla de las «protestas violentas en el DF» cuando estas fueron mucho más pacíficas que las que ocurrieron en Estados Unidos por el caso Ferguson. Gómez Leyva muestra una conversación de Peña Nieto donde muestra como le ha afectado a él y a su familia las críticas.  El odio o el rechazo al gobierno no es producto de la manipulación, es producto de los resultados, de la corrupción, de la impunidad y de la ineficacia.

    Algunas de las críticas hacia el Gobierno son muy ciertas, otras podrán se desatinadas, pero desde el gobierno deberían de tener la sensibilidad de entender las críticas, tanto justas como injustas, para hacer dentro de ellos una profunda autocrítica. Pero no lo quieren hacer y se quieren cerrar en la teoría de la conspiración.

    No es demás curioso, que los dos supuestos fantasmas del gobierno actual, López Obrador y Carlos Slim, no se podrían entender sin el PRI, el partido que actualmente gobierna. López Obrador surgió del PRI (y hasta le creó su himno), y Carlos Slim hizo gran parte de su fortuna gracias a un régimen priísta (Carlos Salinas de Gortari). Los dos son producto de esas formas de gobernar, que siguen siendo una constante.

  • Recuerdos del error de diciembre

    Recuerdos del error de diciembre

    Dicen que ese término fue acuñado por el propio Carlos Salinas cuando quiso culpar de la crisis a Ernesto Zedillo, después este afirmó que su antecesor le había entregado un país en alfileres. A 20 años de este lamentable episodio, ambos ex mandatarios siguen tirándose la culpa, y no han aceptado su responsabilidad, aunque en realidad la historia los ha incluido a los dos (quizá se le da más autoría a Carlos Salinas, y posiblemente con justa razón).

    errordediciembre

    Tenía 12 años y no me cuestioné por qué el niño Dios me trajo menos regalos ese día. No es que todos los niños del país hayan conspirado en secreto para portarse mal ese año, más bien yo entendía lo que pasaba, porque a mi corta edad, palabras y términos como crisis, devaluación, peso, «no hay dinero» y demás fueron parte de mi vida cotidiana. Por fortuna en mi familia la crisis no tuvo un impacto tan profundo porque el puesto de mi padre en su compañía estaba asegurado, pero se tuvieron que hacer recortes, cancelar clases de Karate, empezar a medir el dinero y los gastos (cosa que nunca me había tocado ver); pero muchas otras personas, entre ellas cercanas hacia mí, sufrieron mucho. Algunos «amiguitos» de la escuela, tuvieron que mudarse a casas más chicas, algunos de sus papás cerraron sus negocios, alguno tuvo que salir de la escuela y terminar en alguna de gobierno.

    Y tuve la fortuna de crecer en una posición económica relativamente acomodada. Hasta ese año todos mis tíos me obsequiaban regalos de navidad, eso ya jamás ocurrió posteriormente, mis papás ya no me regalaron tantas cosas. Algunos hábitos cambiaron y se mantuvieron de esa forma los siguientes años. Esa crisis había cambiado nuestra forma de vivir. Porque a diferencia de la crisis de 2008 donde los ajustes y el apretón fue algo temporal, la de 1994 impactó incluso en nuestra cultura.

    No quiero imaginar como vivieron ese episodio la gente que tenía pocos recursos, o aquellos que fueron incluidos por primera vez en su vida en la categoría de pobres. No quiero imaginar el impacto de los sueños truncados, del anhelo de estudiar, de abrir el primer negocio, de ser alguien, de darles una casita propia a la familia. Fue impactante, y lo más triste es que nadie pagó por ello. No sólo eso, lo más doloroso es que tenemos la lastimosa capacidad de elegir en las urnas a quienes tienen la posibilidad de volver a hacer lo mismo.

    A 20 años después tenemos un dolar cotizado a 15 pesos (aunque la diferencia consiste en que ahora el tipo de cambio es flotante y no era controlado), tenemos factores exógenos como la caída del petróleo, y endógenos como el pésimo manejo de la economía por parte del gobierno. Algunos sugieren que vivimos una especie de déjà vu, y hasta los economistas más reconocidos hablan de que el 2015 será difícil en lo que toca a la economía. No sabemos con que profundidad, pero quienes éramos niños en 1994 y veíamos a nuestros padres como protectores, ahora tenemos un plan de vida, y ante la impotencia tendremos que ser más creativos para poder seguir soñando con nuestras metas y aspiraciones.

    Para terminar, quiero desearles a todos los lectores una muy feliz navidad y desearles (aunque posiblemente ya los asusté un poco) que todos sus sueños y anhelos se hagan realidad.

     

  • Los alcoholímetros y quienes conducen en estado de ebriedad

    Los alcoholímetros y quienes conducen en estado de ebriedad

    Si hay algo que le puedo agradecer a los gobiernos recientes (hablo por el caso de Guadalajara) es la implementación del alcoholímetro. Se me hacía irrisorio que no existieran medidas contundentes para aquellos que manejan en estado de ebriedad y ponen en riesgo ya no su vida (que parece no importarles) sino la vida de los demás.

    Los alcoholímetros y quienes conducen en estado de ebriedad

    Lo increíble es que a estas alturas muchas personas se indignen con la implementación del alcoholímetro: -Cerebro, no seas manchado, eso de los alcholímetros lo pusieron los del gobierno para robar. Además, yo he manejado pedo mil veces y nunca ha pasado nada.

    Yo he conocido varios casos de gente muerta por la culpa de un ebrio imprudente. Uno de esos que estaba seguro de que «no iba a pasar nada», y que creyó que incluso el alcohol agilizaría sus sentidos: -¡Güey, no mames, voy bien rápido y no pasa nada, mira, puedo quedarme en mi carril, soy bien chingón, vamos a rebasar a esa trailer!…. ¿Qué? ¿Qué pasó? ¿Dónde estoy? ¿Y mi pierna, dónde está?. Gente que incluso quiere creerse muy valiente, muy hombre, muy «retador del peligro», con la música a todo volumen, su camisa desabotonada, como si creyera ser un macho alfa que le tiene que mostrar a sus amigos y a las mujeres que tan valiente y chingón es.

    No estoy en contra de quienes se quieran poner sus pedas, yo lo he hecho algunas veces (aunque no soy tan entusiasta de ellas), pero antes de tomar la decisión de beber, se tienen que tomar medidas de seguridad y una de ellas es no manejar en automóvil, o al menos seleccionar un conductor designado. Pero vaya, que ahora cada vez hay más facilidades para transportarse por medios seguros como Uber. Todos deberíamos entender que conducir un automóvil conlleva una responsabilidad. Y es que si piensas tomar, será mejor que hagas el esfuerzo de llevarlo a tu casa y moverte en otro medio de transporte, o bien, tomar poco.

    Lo peor del caso es que muchas personas se organizan para evadir los alcoholímetros. Abren incluso cuentas en Facebook para que por ese medio, los que están alcoholizados puedan evadir estos retenes y manejar tranquilamente a sus hogares (en caso de que lleguen), creyendo que con «tener cuidado» al manejar ya no van a poner la vida de alguien en riesgo. Una Fan Page en Facebook suscrita como «causa» afirma que pagar $12,000 pesos y ser arrestado de 24 a 36 horas por tomar tres cervezas es ilegal (aunque en realidad es la multa o el arresto) y por ello tienen la «convicción» de alertar a los bebedores donde se encuentran los alcoholímetros (o toritos). Al mismo tiempo publican memes quejándose de los sueldos de los senadores y del Presidente, de como el Gobierno les roba con los alcoholímetros. Medidas que existen (y a veces más estrictas) en los países desarrollados que tanto presumen como ejemplo.

    Se me hace irrisorio que la gente se queje porque cree ver atentados sus derechos porque ya no le permiten beber y manejar, pero hay que hablar de los derechos de todos los demás, de los derechos de los que tú, pones en riesgo, cuando después de 6 tequilas, te subes al automóvil con la música a todo volumen y conduciendo en exceso de velocidad.

    Si no te importa conducir ebrio, no te quejes ni del Presidente, ni de los senadores, ni de los Abarca, ni te quejes de nada, porque al hacerlo, automáticamente estás cayendo en una aberrante contradicción.

  • La señora Carmen Aristegui

    La señora Carmen Aristegui

    Carmen Aristegui, esta señora que siempre ha sido objeto de críticas, incómoda para el poder, se le ama o se le odia. Decidí escribir esto a raíz de mi otro artículo donde hacía un pequeño análisis de muchos opinólogos de México, y pensé que Carmen Aristegui merecía su propio artículo. Lo que voy a decir es incómodo tanto para los que la aman como para los que la odian, y es que hay que ser realistas, en México muchos no saben pensar y hacen evaluaciones por medio de clichés o por lo que «todo el mundo dice», que si Aristegui es Dios, o es parte de una conspiración chaira-telefónica para desestabilizar el gobierno de Peña Nieto.

    La señora Carmen Aristegui

    Lo voy a decir así, Carmen Aristegui en líneas generales es buena, como periodista de oposición cumple, y por lo tanto tiene una función en esto poco que queda de democracia en México. Pero en general no se me hace tan excelsa como algunos dicen, tiene algunos defectos como periodista, los cuales hemos visto a lo largo de la trayectoria de su carrera. Un ejemplo, el tema del alcoholismo del ex Presidente Calderón basado en una manta sacada en el congreso (aunque de ninguna forma era razón para ser censurada como lo intentó hacer Felipe Calderón, por cierto, el único intento de censura en todo su gobierno que le conocí), y algunos otros temas.

    Algunos asumen que es la reina de la objetividad, y los críticos la regañan por no serlo, cuando en realidad es muy complicado esperar objetividad absoluta de algún comunicador. Aristóteles no se equivocó al afirmar que el hombre era un «animal político».

    -Pero Cerebro, Aristegui sí es muy objetiva, Aristegui dijo en su programa que era ella muy objetiva, y como lo dijo Aristegui, entonces es verdad.

    -Cerebro entiende, Aristegui está vendida, forma parte de una oscura conspiración orquestada por el anti-capitalista Andrés Manuel López Obrador, en contubernio con el mayor capitalista del mundo Carlos Slim. ¿Por qué no critica al Peje, a ver a ver? ¿Ves como Aristegui quiere desestabilizar la transformación que está llevando a cabo nuestro Presidente Enrique Peña Nieto?

    Que Aristegui tire para las izquierdas no es un secreto ¿Y tiene algo eso de malo? No, no lo creo. Así como se necesitan periodistas de derecha y de centro, también se ocupan periodistas alineadas con la izquierda. Eso es algo que le achacan mucho sus críticos, sobre todo aquellos que simpatizan con Enrique Peña Nieto, y quienes creen que forma parte de una conspiración diabólica.

    Por ende, naturalmente el periodismo de Aristegui tiene un sesgo (que no reconocen sus más fervientes seguidores), pero funciona, porque se necesita periodismo de todos lados. El problema es creer que ella es poseedora indiscutible de la verdad, cuando el trabajo del ciudadano responsable es verificar varios puntos de vista diferente y llegar a sus propias conclusiones.  Endiosar a algún periodista puede nublar el espíritu crítico del individuo.

    -Cerebro, pero sí debe de ser completamente objetiva y no lo es porque no saca las casas de López Obrador, yo por eso leo puro machín, a Ciro Gómez-Leyva, a Pablo Hiriart, ellos son completamente objetivos, por algo se les premia con su cheque.

    Aristegui es una buena periodista, pero no es un Dios. Le reconozco su trabajo y su vocación por el periodismo, pero no podemos negar sus limitaciones y preferencias. En lo particular me gusta más escuchar a Denise Dresser y alguno que otro opinólogo que pulula en las columnas de los periódicos.

     

  • Cerebro Salinas de Gortari

    Cerebro Salinas de Gortari

    Quisiera ser un Salinas de Gortari, quisiera entender ese hambre de poder que tienen; quisiera comprender esa insensibilidad; ese cinismo; ese maquiavelismo; esa incapacidad, que comparten con los delincuentes, de no sentir el dolor ajeno. Quisiera entender al primer Presidente que supe, era Presidente de México (tenía 6 años cuando llegó al poder), del cual ya muy niño sabía que era ratero y que se había robado las elecciones en 1988. Yo recuerdo, a mis 5 años, mi mamá tenía una calcomanía de Manuel Clouthier en su Brasilia y me decían que él era el bueno, cuando el PAN todavía valía la pena. Pero ganó Salinas de Gortari, acompañé a mis papás a votar, yo quería votar, pero estaba muy chico, aunque su voto no sirvió de mucho. Salinas le cometía fraude electoral a Cuauhtémoc Cárdenas.

    Cerebro Salinas de Gortari

    El día de hoy nos acordamos de ellos por dos cosas, por la exoneración de Raúl Salinas de Gortari, y por la declaraciones de Carlos Salinas sobre Carlos Slim. Los dos eventos simultáneos tienen algo en común, Enrique Peña Nieto, supuestamente apadrinado y apoyado por Carlos Salinas (aunque las cosas van tan mal que ni siquiera parece haber un cerebro inteligente como el del ex Presidente detrás). En tiempos de Peña Nieto, Raúl Salinas es absuelto del cargo por enriquecimiento ilícito. Esto significa que las autoridades deben de devolverle las pertenencias que le fueron confiscadas en 1996, y el «descongelamiento» de varias cuentas bancarias. Raúl Salinas fue ajusticiado por un priísta enemigo como Ernesto Zedillo, y ahora, en los momentos en que uno al que muchos señalan como cercano gobierna, termina eximido de culpas. Así la impunidad y la corrupción en México. Si eres poderoso e influyente, al final te vas a salir con la tuya.

    El cinismo es más cruel cuando escuchas hablar a Carlos Salinas de Gortari sobre Carlos Slim. La crítica es dura, pero Slim puede estar muy contento, porque el deslinde le ayuda a su nombre el cual está vinculado con el de Salinas. El ex Presidente afirma en una columna suya para El Financiero que él hizo una muy buena privatización que fue incluso aplaudida por sectores internacionales, pero que Carlos Slim resulto ser un empresario muy voraz y pragmático que se benefició del «régimen neoliberal» (en tiempos de Zedillo según èl, claro) para que Telmex terminara siendo lo que siempre fue, un monopolio privado. ¿Salinas hablando de los males neoliberalismo? ¿Pero que podemos esperar del miembro de un partido en cuyos estatutos está en contra del estatismo y del neoliberalismo a la vez, pero al mismo tiempo puede ser estatista y si quiere neoliberal?

    Si la relación cercana entre Carlos Salinas y Enrique Peña Nieto es real (algunos sugieren que no lo es así), tal vez tendría algo de sentido, porque a Slim no se le ve cómodo con el gobierno de Peña Nieto. Incluso algunos priístas han afirmado que Carlos Slim está detrás de los intentos de «desestabilizar el proyecto de nación de Enrique Peña Nieto», porque como sabemos, salió perdiendo, mientras que el gobierno de Peña se ha preocupado por beneficiar a Televisa, empresa que lo promovió a la silla presidencial.

    Los Salinas son el más claro ejemplo de impunidad en el país y el claro ejemplo de que con poder, puedes beberte a México y llevarte a tus bolsillos el dinero de todo el pueblo sin temer que te caiga todo el peso de la ley. El PRI de Peña y «el nuevo PRI», no se entiende sin los Salinas. De ellos pareciera heredaron el cinismo, y la incapacidad deliberada de saber que están gobernando para el pueblo, como Pedro Aspe, mentor de Luis Videgaray y Secretario de Hacienda de Salinas presumió; que él sólo ha ido dos veces en su vida al Centro Histórico de la Ciudad de México.

    No es gratuito que a los 7 años supiera que Carlos Salinas era un «ratero», no es un secreto que después de su mandato, cuando los mexicanos entendimos el daño que nos hizo, se vendieran sus máscaras por doquier (había que sacar la rabia). Pero no logramos completar el cambio, y lamentablemente, estamos lo suficiente mal como sociedad para volver a tropezar con la misma piedra.

    Los Salinas siguen impunes, y conforme sigan hablando, sigan siendo absueltos y sigan saliéndose con la suya, no podremos hablar de un Estado de derecho en México. Su sola presencia genera desconfianza, nos habla de que algo sigue podrido.

  • 21 opinadores de México y mi opinión sobre ellos

    21 opinadores de México y mi opinión sobre ellos

    Enrique Krauze: Muy buen historiador, posiblemente el mejor historiador vivo de México. Como opinólogo no sé si me gusta tanto, de pronto como que amaga con defender al sistema, pero luego sacará una trilogía histórica donde lo destroce.

    Carlos Puig: Es uno de mis favoritos, es una de las pocas razones por la cual entro al diario Milenio. Es muy centrado y ecuánime en sus opiniones. Lo sigo desde hace poco, así que tal vez después tenga una idea más bien hecha de él.

    Pablo Hiriart: Es uno de esos paleros oficialistas que muy de vez en cuando tiene la capacidad de hacer algún comentario sensato.

    Carmen Aristegui: Algo endiosada y sobrevaluada, pero hace muy bien su papel de periodista de oposición; y de alguna forma su presencia en el periodismo ayuda a mantener lo poco de democracia que queda en el país. Algunos la aman y otros la odian. Yo me pongo en un punto donde reconozco su labor periodística, pero no la veo tan grande como muchos la ven.

    Javier Solórzano: Es un periodista muy moderado y ecuánime, el problema es que cuando tiene que tomar alguna postura determinante, sigue siendo muy moderado y tibio.

    Ciro Gómez Leyva: «Palero» debería de ser sinónimo de su nombre. Ya sabes que va a defender al Presidente (aunque lo haga de forma sutil) y a linchar a sus críticos cuando entras a leer cualquiera de sus columnas.

    Jesús Silva-Herzog: Periodista tal vez no tan reconocido como otros, pero es una de mis fuentes preferidas de consulta y uno de los que más se acercan a eso que llamamos objetividad para mi gusto.

    Sergio Sarmiento: Él es libertario, a menos que toque defender las prácticas monopólicas de la empresa que trabaja (TV Azteca) y siga su línea (que es la del gobierno). A veces da opiniones muy interesantes, pero a veces parece que escribe para ir a cobrar su cheque.

    Carlos Marín: Palero a morir, éste chaparrito tiene la fortuna de ser el director de Milenio, mas no la de saber opinar.

    Luis González de Alba: Fue parte del movimiento del 68, lo encarcelaron, y creo que se peleó con la izquierda (que ya sabemos como es), parece que la odia tanto tanto, que no se ha dado cuenta que se ha vuelto un porrista del sistema.

    Denise Dresser: Si me gusta ver la mesa de debate de Aristegui es por esta mujer, dura, muy crítica, y con opiniones basadas más en el sentido común que en alguna postura ideológica. Las malas voces dicen que es una mujer muy especialita. Una de las mejores «opinólogas» que hay en México.

    Pedro Ferriz: Él se me hace como el «Aristegui» de las derechas por lo antes referido (con quien tiene una gran rivalidad), pero sin el impacto mediático de la mujer. Venido a menos por razones extraperiodísticas. A veces puede dar una opinión tan precisa que circulará por las redes sociales y será eso «que todos queríamos oir» y en otras ocasiones servirá de somnífero.

    León Krauze: Como opinólogo me parece un poco más arriesgado que su padre. A veces puede ser muy blando, pero en ocasiones puede sacar la casta (sobre todo con el gobierno actual).

    Denisse Maerker: Como decirlo, es lo poco decente que hay en Televisa, pero nunca la dejan hablar.

    Jorge Zepeda Patterson: Otro de mis favoritos, con una linea moderadamente de izquierda, puede llegar a decir cosas incómodas a los oídos de quienes quieren que les cuenten las historias peladitas y en la boca (en especial muchos izquierdistas aferrados).

    Juan Villoro: Otro de esos izquierdistas que me caen bien, por ser sensatos y no caer en la verborrea que caen muchos que dicen ser de esa preferencia política. Muestra de que se puede ser futbolero e intelectual a la vez.

    Lorenzo Meyer: De que tiene muchos conocimientos los tiene, sumamente lopezobradorista y cree ser hijo parido de la fallida revolución mexicana sobre la cual siempre es tema de consulta junto con Cuauhtemoc Cárdenas. Y como yo soy antirrevolucionario pues…

    Jorge Ramos: No sé si sea porque vive en Estados Unidos y tiene menos miedo a represalias, pero es muy directo y claro en sus críticas (fue el primero que sugirió explicitamente la renuncia de Peña Nieto en un periódico de circulación nacional), y sobre todo, es un muy buen entrevistador. Si Jorge Ramos te va a entrevistar, más te vale pensar bien y estudiar lo que vas a decir (el Presidente no le supo decir de que murió su esposa).

    Victor Trujillo: Es un payaso, y lo más triste, es que este payaso pueda llegar a tener algo de más cabeza que sus compañeros de Televisa.

    John Ackerman:  Si bien tiene algunos momentos lúcidos (la investigación de Monex por ejemplo), sus opiniones siempre han comulgado con las del hombre del gallito feliz y por ende pueden ser muy sesgadas y tramposas.

    Carlos Loret de… no, esperen este no cuenta.

    Cerebro: Dios

    Hay muchos otros más que conozco pero que no he tenido el tiempo de seguir tanto para emitir una opinión. Por lo demás, ahí está lo que pienso de cada uno de ellos.