Autor: Cerebro

  • El pinche vestido de Sofía Castro

    El pinche vestido de Sofía Castro

    Si yo fuera la hija de un empresario adinerado quien forjó su empresa desde abajo, y vistiera un Dolce & Gabbana de más de $100,000 pesos ¿Tendría algo de malo si me tomara fotos con éste? ¿Tendría algo de malo si lo presumiera en la revista Quién? Por supuesto que no, porque es dinero que se ganó mi padre a través de su trabajo, y el cual pudo financiar mi vestido.

    El pinche vestido de Sofía Castro

    El problema es que el papá (adoptivo si quieren) de Sofía Castro no es un empresario exitoso, es el Presidente de la República, y a diferencia de un empresario que ha hecho crecer a su empresa, su papá ha fracasado rotundamente en su empresa llamada México. Su papá es servidor público que vive no con el dinero que produjo, sino con el dinero de todos los mexicanos. Peña Nieto gana $120,000 pesos al mes. Su mujer, Angélica Rivera, una prostituta actriz de Televisa, no trabaja ya desde hace algunos años en el medio y se ha dedicado a ser la Primera Dama.

    Ese pinche vestido cuesta lo que gana Peña Nieto en un mes. ¿Ustedes comprarían una prenda que tiene el valor neto de toda su quincena? Muy difícilmente lo harían. Incluso una prenda de $1,000 pesos para alguien que gana unos $15,000 al mes es un lujo y es un gasto que no se hace todos los días. Entonces no se explica a Sofía Castro se le puede ocurrir presumir un vestido de estos en su visita a Londres. Porque ni siquiera es la primera dama, sino que es una de tantas hijas que tiene la pareja presidencial.

    En esta foto, simplemente nos muestran que más que ser una familia de servidores públicos, son más bien una familia que se sirven del pueblo, una familia mantenida del erario que cree que puede enriquecerse a toda costa. Esa foto muestra la pedantería de la familia Peña Nieto, esa simple foto anula todos los spots donde afirman, que están gobernando para nosotros. Están gobernando para sí mismos. Ese pinche vestido lo pagamos tú y yo con nuestros impuestos.

    ¿Cuánto costó el vestido que portaba Michelle Obama cuando su esposo ganó la Presidencia? ¡30 dólares!, $450 pesos. Es decir, se necesitarían más 200 vestidos como los de Michelle Obama para comprar el vestido de Sofía Castro. Es cierto que ante la Reina Isabel no te vas a llevar trapos, ni mucho menos te vas a poner la camisa del América que te compraste afuera del estadio. Pero no hablamos siquiera de la Primera Dama. Hablamos de la hija. Ese vestido no tiene ninguna justificación.

    El mensaje de esa foto es el siguiente: -A mi me la pelan pinches proles mexicanos, yo hago con su dinero lo que se me pegue la regalada gana. Y se entiende, porque ante tal descrédito que tiene Peña Nieto y su familia, un buen mecanismo de defensa sería incrustarse en una burbuja, donde se puedan sentir más que los demás y se puedan servir de los demás. Viéndonos menos sentirán las críticas con menos fuerza. Si Sofía Castro leyera esta nota, seguramente pensaría (a pesar de tez blanca) que soy un naco proletario perdedor. Soy de clase media (loser), tengo sólo un automóvil (loser).

    La hija de la «actriz» así como todos los de su familia viven como los típicos rentistas de hace dos siglos quienes vivían de sus posesiones, se dedicaban a no hacer nada y para quienes trabajar era una humillación. En el mundo actual ser rentista es algo menos que ser un haragán. En el mundo actual se admira a quienes crecen en base a su trabajo y a su inventiva, no a quienes maman del dinero que todos nosotros producimos.

    En un país tercermundista se puede gastar mejor que en un país primermundista. Y es que los Obama saben que están ahí para servir a su pueblo y tienen que ser prudentes con los gastos. No, los de nuestra familia presidencial no lo ven así.

    Y no, no le tengo envidia a Sofía Castro. Prefiero ser un clasemediero que tiene que trabajar pero que tiene su honor intacto, a una persona que a pesar de sus riquezas es repudiada por la mayoría de los habitantes a los que su papi gobierna.

  • El final de Lagrimita

    El final de Lagrimita

    En política quienes salen perdiendo son los que no saben de política y quienes no tienen experiencia en ella. Los políticos conocen los juegos de poder, saben tejer relaciones, saben manejar intereses, porque es lo que siempre han hecho, y es lo que mejor saben hacer. Cuando una persona que no tiene relación con la política entra indirectamente a participar en ella, es quien tiene mayores posibilidades de perder. Y eso es lo que pasará con Lagrimita, cuya carrera, después de este penoso show, sufrirá un duro golpe.

    El final de Lagrimita

    Creo que ahora ya queda claro que la candidatura de Lagrimita es una estrategia del PRI para golpetear a su opositor Enrique Alfaro en Guadalajara. Todos incurren en esas prácticas, los priístas, el mismo Enrique Alfaro (sobre todo en redes sociales). Y si el PRI invitó a Lagrimita (quien es muy amigo de Eruviel Ávila) naturalmente preferirá que quien salga más afectado sea Lagrimita a que sean ellos mismos. Ellos tienen la experiencia, se saben las mañas, saben como jugar. Lagrimita no.

    La estrategia del PRI no fue lo suficientemente buena al punto en que todavía no ha arrancado la campaña y Lagrimita ha quedado evidenciado. El payaso ha hecho lo posible por denostar a Enrique Alfaro, lo cual más que perjudicar a éste último, sólo ha evidenciado para quien trabaja. Los tricolores lamentará que esta estrategia no haya resultado como ellos querían, pero nada más. La gente los criticará (en especial aquellos que de todos modos no hubieran votado por el PRI) y éste asunto pasará como una anécdota. Porque hablamos de un partido político, y porque su imagen (y de alguna forma la de toda la partidocracia) está relacionada con términos como corrupción, simulación e intereses. La gente no se sorprende con esas prácticas, o a veces los políticos las saben camuflajear bien para que la gente no se de cuenta de ellas (como Movimiento Ciudadano quienes han sido más acertivos en el golpeteo).

    En cambio Lagrimita es un payaso, quien se supone, lleva alegría a los niños. Como tal, se espera que ese payaso tenga cierto grado de honestidad y rectitud. ¿Qué pensará la gente de un payaso que se prestó a juegos políticos? ¿Qué pensarán de un payaso que le entró a los juegos sucios de la «gente grande»? ¿Qué pensarán de un payaso, que se postuló con la bandera hipócrita de la ciudadanía para servir a otros intereses?

    Que un político sea corrupto es algo que no sorprende a nadie. Un político corrupto puede ser protegido por los suyos y no le pasará nada, por el contrario la balanza se inclinará a su favor. Lagrimita nos sorprendió a todos para mal. nadie puede proteger a Lagrimita porque su reputación está estrechamente relacionada con quienes le siguen. Y no sé si a un padre su familia le encante la idea de que su hijo admire a un payaso que le mintió a la gente con el fin de obtener algo a cambio.

    ¡Qué barato te vendiste Lagrimita! Tú serás el perdedor en estas elecciones.

  • El mito del chico bueno Pt IV. La ley de la oferta y la demanda

    El mito del chico bueno Pt IV. La ley de la oferta y la demanda

    -Cerebro, no somos productos de consumo para tratar de aplicar leyes de la oferta y la demanda, los seres humanos queremos amor y queremos estar con quien nos ame. Naomi Calvin Klein. 

    -¿Qué te pasa? La otra vez una niña bien guapa, rubia y atractiva me dijo que aunque está con otro soy una persona linda y valiosa, y que faltan hombres como yo. -Fred Zone Foreverton. 

    El mito del chico bueno Pt IV. La ley de la oferta y la demanda

    Los seres humanos se comportan con los productos y servicios de forma similar que con ellos mismos, al menos de forma más similar de lo que muchos piensan. Al final del día, los seres humanos nos relacionamos para satisfacer necesidades, y hemos llegado a la conclusión de que trabajando en conjunto podremos satisfacer nuestras necesidades de forma óptima. El hombre, como dice Hobbes, renunció a algunos de sus derechos para de esta forma agruparse y satisfacer sus necesidades de forma más plena. El hombre creó las relaciones, creó el Estado y creó diversos tipos de instituciones y agrupaciones.

    La ecuación es sencilla. Cuando la demanda excede la oferta, el precio tiende a aumentar. Por el contrario, cuando la oferta excede la demanda, el precio tiende a disminuir. Cuando un producto es escaso, el consumidor está dispuesto a pagar más, cuando ocurre lo contrario, se malbarata. Cualquier persona puede ser un chico bueno, cualquier persona puede tratar de complacer a las demás personas (aunque tenga que pasar por encima de sí mismo). Entonces como cualquiera puede serlo, el niño bueno se vuelve poco atractivo (lo cual contraría la falsa creencia de que por más trates de complacer a alguien, más caso te va a hacer).

    Los Bad Boys (que no son necesariamente malos porque no se trata de una cuestión de bondad o maldad, sino de fortaleza y debilidad), quienes son seguros (o seguras) de sí mismos y son menos complacientes, son más escasos, por lo cual son más atractivos. Por eso el niño bueno se lamenta cuando alguien que aparentemente hizo menos por alguien más (y no sólo hablo de relaciones sentimentales, aplica para negocios y muchos ámbitos más), porque cree que él merecía más con base en lo que le quiso dar a la otra persona.

    Como comenté la otra vez, en la vida real no gana más el que «merece más», sino el que mejor se pudo adaptar a su entorno. ¿Qué es lo que se merece? Es algo muy subjetivo. Tu puedes pensar que mereciste a una mujer porque le diste toda tu alma, yo puedo pensar que eres un pendejo y que no mereces nada por pisotear tu dignidad en el transcurso.

    En las relaciones pasa algo muy chistoso (eso que algunos interpretan erróneamente como, trátalas o trátalos mal, y estarán a tus pies). Cuando tu haces todo por otra persona, le estás dando el mensaje de que esa persona no tiene que hacer mucho para tenerte. ¿Captan? Lo explico de otra forma. Si quiero atraer a una mujer por ejemplo, podré pensar en darle todo y ser complaciente con ella esperando a que de esta forma ella caiga. Pero en realidad, si yo le gustara a ella, ella tendría que hacer algo para atraerme a mí. Yo al complacerla le estoy diciendo que ella no tiene que hacer absolutamente nada. Entonces ella esperará que yo haga todo y ella haga nada. Con esto si tengo la suerte (muy poca) de tener una relación con ella (porque recordemos que los niños buenos abundan tanto que se malbaratan y por ende son poco atractivos) tendremos una relación completamente desbalanceada.

    En realidad no se trata de usar una estrategia como tal. Porque las estrategias artificiales (sobre todo cuando no se entienden) en algún momento fallan y dejan al individuo en evidencia. ¿Qué es lo que tienes que hacer?: ¡Fácil! Dejar de hacerte pendejo y dejar de pensar que como eres un niño bueno, lindo y tierno, mereces todo, mereces que te vaya bien en la vida, mereces la mujer de tu sueños, mereces el empleo o negocio que siempre quisiste tener. No se trata de usar estrategias rígidas inventadas por pick up artists que lo único que quieren es sacarte el dinero. Se trata de adquirir seguridad en ti mismo y dejar de depender emocionalmente de otra persona al punto que la haces el centro de tu universo.

    Yo sé que las relaciones pueden ser frustrantes, que la mujer u hombre que te gusta no te haga caso y te duela. Pero en el momento en que ese dolor no interfiera con tu vida diaria ni con tus objetivos de vida, habrás dado un gran paso. No, no significa que no te deba de doler, ni que digas -ah, esa persona que me encantaba me bateó, no pasa nada-. Pero debes de dejar de esperar que las demás te hagan caso por todo lo que tratas de darle, en vez de tratar de ser tú la mejor versión de ti mismo, y esperar que a partir de ahí, la suerte empiece a llegar sin que tengas que forzar las cosas.

    Y no, yo no estoy sugiriendo que seas una mala persona. El título de este artículo es «El mito del chico bueno» debido a que muchas piensan que la bondad per sé les va a traer lo que ellos quieren. No tienes que dejar de lado tus principios, tu honestidad y tu humildad, por el contrario; cuando te conviertes en una persona fuerte y segura, entonces sí, esos rasgos pueden jugar a tu favor. No, no se trata de ser un cabrón o patán ni de jugar con los sentimientos de las demás personas. Ni trates de aparentar ser un chico bueno porque además es hipócrita. La verdadera gente buena es buena por convicción y no por esperar algo a cambio.

     

  • El cinismo de Layín se quedó en el Muelle de San Blas

    El cinismo de Layín se quedó en el Muelle de San Blas

    -Ah que estos pinches políticos.

    Más vale tarde que nunca. Pero no quería dejar de pasar esto. Pero no sé que me sorprende más, que ante el panorama actual un político gaste millones de pesos para hacerse una fiesta y en ella levantarle la falda a una mujer, o que un pueblo sea lo suficientemente masoquista como para elegir a un alcalde que afirmó haber robado poquito (nomás porque como el pueblo es pobre, no había mucho que robar).

    El cinismo de Layín se quedó en el Muelle de San Blas

    -Pero Cerebro, la mujer se lo buscó, le levantó el vestido dos veces. Si el alcalde la hubiera violado hubiera sido culpa de ella. -Opus Dave Maciel Corcuera.

    No sé, tal vez la teoría de la conspiración de los chemtrails es cierta y el gobierno arrojó una sustancia que reduce el cociente intelectual de quienes quedan expuestos a esos químicos (que seguramente fueron probados por primera vez en el Estado de México y en la facultad de filosofía y letras de la UNAM). Es que no puedo entender. El tipo cínicamente dijo que sí robó, y en vez de ser procesado la gente de San Blas vota por él. ¿Qué tienen en el cerebro?

    Y luego Hilario Ramírez (Layin, como le dicen de cariño) afirma que dice la fiesta la pagó con su dinero (seguramente del que se había robado porque de la nómina no creo que la alcance). Gasta millones de pesos en cervezas y en traer a la Banda El Recodo (los conjuntos gruperos siempre se prestan a cualquier cosa) para festejarse y en lugar de ver una turba de indignados, los habitantes festejan en grande.

    Y claro, como típico político charro tradicional, no podía faltar el machismo. Y hablo de un machismo vulgar y arrabalero. ¿Cómo a un alcalde se le puede ocurrir levantarle la falda a una mujer frente a decenas de miles de personas? ¡Qué desagradable! ¡Qué asqueroso! ¡Qué naco!

    Uno también entiende por qué tenemos ese tipo de políticos. Muchas personas pueden pasar por alto la corrupción, el cinismo y la desvergüenza cuando éste les regala dádivas, les organiza eventos, les da circo. Porque los gritos de júbilo son los que suenan cuando levanta el vestido de la chica «pa’ dejarle la nalguita expuesta» y no los de indignación. La gente no se indigna con lo que les robaron, y menos que se los devuelvan parcialmente en cervezas y gastos estúpidos.

    ¡Éste es el México que hace que las cosas no funcionen! El México de mentes mediocres, de los que se conforman con tan poquito. El México que puede ser comprado fácilmente, el que sucumbe ante el pan y circo aunque el pan esté rancio y el circo sea de Quico. Éste es el México que me da vergüenza, el que me hace taparme layins ojos porque no puedo creer lo que veo.

    ¡Sí, ese degenerado de la foto es Layín!

     

  • House of Cards a la mexicana

    House of Cards a la mexicana

    House of Cards trata de describir la política estadounidense de una forma desgarradora, franca y para algunos, con tintes un poco exagerados. La serie describe a Frank Underwood como un déspota: un tirano y dictador en potencia limitado por las instituciones norteamericanas; un ciudadano de Estados Unidos con limitados conocimientos en política posiblemente hasta se asombre de lo que puede haber detrás del poder. Pero tal vez en México no nos asombremos tanto, porque la serie satiriza a un país que tiene instituciones relativamente fuertes y no a un país cuyo Estado de derecho está resquebrajado como el nuestro.

    House of Cards contra la realidad mexicana

     

    **ALERTA, SPOILERS**

    En México, Frank Underwood podría presentarse un político cerca del promedio, y no como una excepción. La serie trata de mostrar que dentro del Capitolio y la Casa Blanca uno puede encontrar corrupción y conflicto de intereses, pero a pesar de todo habrá una considerable cantidad de políticos que hacen bien su trabajo. Si se tuviera que filmar un House of Cards de México, la balanza entre honestos y deshonestos sería diferente.

    En la serie vemos casos de corrupción, ambición del poder por el poder, conflicto de intereses, traiciones. Se presentan al espectador como si fueran algo que no conocían y de lo que se debían de enterar. A nosotros nos parece tan cotidiano.

    Claire no tiene una casa blanca en Las Lomas. 

    Para ganar votos, Frank Underwood desvía dinero asignado a desastres naturales para su campaña «América Works». El espectador promedio dirá que es un descaro. Al menos, Underwood busca ganarse los votos con una campaña que busca generar empleo. En México, el ex Gobernador panista Emilio González Márquez desvió dinero de ese mismo rubro a un evento de Televisa, y a pesar de su mala fama por las mentadas de madre que le hizo a los jaliscienses, no es visto como una figura muy corrupta. América Works busca reducir el estado de bienestar para hacer que la gente trabaje (y de esta forma Underwood obtenga votos para mantenerse en la presidencia), la Cruzada contra el Hambre busca simplemente comprar voluntades a través de políticas asistencialistas. Dentro del maquiavelismo de Underwood, el pueblo estadounidense puede afirmar que ganan algo (dentro de la serie, claro está). Con la Cruzada contra el Hambre, ni siquiera eso.

    Doug Stamper «no se cansó» después de haber sido severamente lesionado por Rachel. 

    ¿Cómo hubiera reaccionado la audiencia estadounidense (tanto ficticia como real) si Frank Underwood hubiera desviado ese dinero para regalar más de 10 millones de televisores?

    Frank Underwood no debe de dejar ningún rastro de las muertes de Peter Russo y Zoe Barnes perpetradas por él; si en la serie esto se hiciera público, Underwood estaría en la cárcel. En México no hablamos ya de muertes, sino de masacres donde los culpables no pisan la cárcel.

    A Frank Underwood le gusta leer. 

    Frank Underwood busca acabar con Heather Dumbar dentro de las elecciones demócratas afirmando que tiene poca experiencia. Dumbar lo critica por nominar a su esposa Claire como embajadora de la ONU cuando ésta última tenía poca experiencia. En México Carmen Salinas es plurinominal del PRI, Lagrimita (un payaso) es candidato independiente, Cuauhtémoc Blanco busca ser alcalde de Cuernavaca por el PSD y el Presidente de la República no recuerda cuales son los tres libros que influenciaron su vida. Jackie busca rematar a Heather Dumbar diciendo como es que dice preocuparse por los que menos tienen cuando ella nació en una familia muy acomodada. Mientras, López Obrador afirma y reafirma ser un político honesto al tiempo que suma a Manuel Bartlett a sus filas y acepta la candidatura de Jose Luis Abarca aún conociendo sus antecedentes.

    No sólo hay paralelismos (Raymond Tusk podría ser algo así como un Carlos Slim o Emilio Azcárraga, y SanCorp sería el Grupo Higa de la serie) sino que se quedan cortos. 

    Es más, a Frank Underwood, con todo su maquiavelismo pragmático, nunca se le ocurrió saltar de partido cuando no tuvo el apoyo de sus partidarios en la cámara. En México puedes saltar del PRI al PRD y luego a Movimiento Ciudadano, (como Enrique Alfaro) desde donde apoyas a AMLO al tiempo que sumas a tus filas a panistas para después pegarte la etiqueta de «ciudadano libre».

    En México la realidad supera a la ficción. Si en México tuviéramos un gobierno a la House of Cards, sin duda estaríamos al menos mejor que ahora. Nuestras instituciones están lo suficientemente laceradas como para que una visión oscura y satírica del gobierno estadounidense funcione mejor que la realidad del gobierno mexicano. He aquí una muestra de lo que a todos los mexicanos nos falta por avanzar.

  • ¿De qué color es el vestido?

    ¿De qué color es el vestido?

    De verdad, los seres humanos de repente somos curiosos. Ayer fue un día de mucho trabajo y ya entrando la noche entré a mis redes sociales y el vestido estaba ahí. Repetido incesantemente una y otra vez. Un vestido no muy agradable a la vista que creo un «profundo debate» ¿Es blanco, es dorado, es azul, es negro?

    ¿De qué color es el vestido?

    Este juego es como uno de tantos que se pueden encontrar en Internet: «¿Cuántos triangulos hay dentro? ¿Son curvas o líneas? Pero algo pasó, algo extraño. Ignoro si algún famoso en la cuenta de Twitter fue parte del juego y eso hizo que se viralizara más. Incluso algunos líderes de opinión sacaron el tema (muchas veces en tono crítico): -Yo la veo del color pónganse a trabajar- dijo León Krauze.

    No es que esté esperando que se viralice la crítica hecha al Leviathan de Hobbes hecho por un pensador desconocido de Timbuktú, pero vaya que este caso ni siquiera tiene una peculiaridad como lo puede llegar a tener un video chusco, una foto comprometedora o una noticia del día. ¡Es un simple vestido al que hay que hallarle el color!

    Y se viralizó tanto la discusión que hubo rompimientos amorosos. ¡Sí, por el color de un méndigo vestido a quien nadie le debería importar!

    Desde un punto de vista biológico, no entiendo que finalidad tiene que el ser humano pierda horas de trabajo para indagar de que color es un, vestido. ¿Cómo ello contribuye a la supervivencia de la especie?

    El tema incluso es más relevante que la salida de Murillo Karam de la PGR o la detención de la Tuta. -Cerebro piensa bien, es una cortina de humo orquestada desde el poder, es más tu eres parte de ellos porque estás hablando del vestido en vez de hacer un análisis de la detención de la Tuta que no fue cierto-. Mi estimado Chairino López Haraganeador, no soy psiquiatra, pero tal vez dos pastillas de Prozac en este instante te vendrían bien para que te tranquilices y te relajes. Es más, ponte a ver de que color es el vestido para que te distraigas y cuando tengas la respuesta me hablas.

    Y en realidad este artículo es para dar un jalón de orejas. ¡Por Dios! ¿Cómo se pueden distraer tanto con un vestido?

    ¡Es un vestido!

    Y luego, la gente no sabe que puede poner la tecnología a su servicio ¿Qué no puede usar Photoshop o cualquier herramienta que le permita saber que color es el que está viendo?

    Y a mí me importa un carajo de que color es. Si querían saber la respuesta en este artículo, lamento decepcionarlos. Es viernes y hay que sacar mucho trabajo, tienen que entregarle resultados a a sus jefes, así que pónganse a trabajar.

     

  • El gobierno de Peña Nieto se desmorona. Y nada lo puede parar

    El gobierno de Peña Nieto se desmorona. Y nada lo puede parar

    Hay algo que me ha quedado claro. El gobierno actual ya tocó fondo. Y la peor noticia para ellos es que parece ya no haber alternativas para recuperarse. El daño está hecho y parece que sólo les queda nadar de muertito. Cualquier acto que hagan para recuperar su credibilidad actuará en su contra.

    El gobierno de Peña Nieto se desmorona. Y nada lo puede parar

    El descrédito de este gobierno se empieza a expandir por todo el mundo, como un cáncer que ha empezado a hacer metástasis y que ya es difícil de controlar por más quimioterapias que se hagan. Los hechos de los últimos días lo demuestran. El gobierno creyó que el descrédito por lo de Ayotzinapa estaba quedando en el olvido, pero de pronto empezaron a surgir críticas por todos lados. Iñárritu, al ganar el Oscar, afirmó tácitamente que los mexicanos no tenemos el gobierno que merecemos; lo dijo ante una audiencia de centenas de millones de personas. Afuera son cada vez más conscientes del merecido repudio de los ciudadanos hacia su gobierno.

    Pero el partido en el poder, en vez de tratar de comprender el mensaje, publicó un tweet que más bien parece retador, que huele a cinismo y a cerrazón:

    Es un hecho también que al Papa Francisco no le cae bien este gobierno. El Papa vendrá América, visitará Estados Unidos y Sudamérica, pero no pasará por México, el segundo país con más católicos en el mundo. Además el gobierno se indignó porque el Papa dijo en una charla privada, que espera que Argentina no se mexicanice; esto porque los obispos de nuestro país le han contado lo dura que está la situación. El mismo Papa afirmó que no quiso estigmatizar al país, y no lo hizo, si entendemos el contexto en el que hizo dicha crítica. Lo peor es que la cancillería envió una nota diplomática al Vaticano. Ni José Mujica se ha equivocado al afirmar que México es un estado fallido (véase Guerrero, Michoacán, Oaxaca o el Estado de México) ni el Papa se ha equivocado en hacer esa afirmación. Las afirmaciones van completamente de acuerdo con la realidad que vive el país.

    Donald Trump, este sí de una forma más agresiva, despectiva y hasta racista, pidió no hacer negocios con México y tocó el tema de la corrupción. La imagen que estamos dando hacia el exterior es pésima. Afuera se han dado cuenta del descrédito del gobierno, el cual por sí mismo ha causado varios roces diplomáticos con otros países. Pedro Ferriz decía con razón que Peña Nieto va a tener un problema cuando visite a la Reina Isabel II.

    El daño está hecho. Ayotzinapa, los conflictos de interés, la degradación de las instituciones. Ya no hay forma, en parte porque no saben como o porque no tienen voluntad alguna de arreglar el problema. Quieren seguir robando y mamando del país, y mientras el descrédito aumenta, siguen regalando televisiones. El partido en el poder aspiraba a tener mayoría absoluta en el 2015, ahora, de acuerdo a Buendía y Laredo, podría no obtener ni siquiera la mayoría relativa (sólo podría tener esta última teniendo al Partido Verde de comodín).

    Elecciones 2015

    A veces la pregunta ya no es si Peña Nieto logrará terminar su sexenio, sino cuando claudicará. Se antoja muy difícil que un gobierno en estas condiciones pueda soportar 4 años más en el poder. Sobre todo porque el descrédito de su gobierno se ha empezado a mediatizar a nivel internacional.

    Y las preguntas siguen sin contestarse ¿Y los 43 de Ayotzinapa? ¿Y las casas?

  • Flos Mariae ¿Qué rayos es eso?

    Flos Mariae ¿Qué rayos es eso?

    Los españoles no me terminan de sorprender cuando se trata de cosas ridículas y cursis. Ya hace unos años de que el famoso «Amo a Laura» se popularizara en las redes (cuando redes sociales como Youtube y Facebook daban sus primeros pasos). Este video donde se invitaba a tener sexo hasta después del matrimonio fue en realidad parte de una campaña de MTV. Luego aparecieron aberraciones como «Ponte el Cinturón» que se hicieron famosos gracias a esos programas de concurso vocal.

    Flos Mariae ¿Qué rayos es eso?

    Pero los seres humanos no nos terminamos de sorprender con las cosas que podemos hacer. ¿Había algo todavía más cursi y aberrante que eso? Sí: Flos Mariae:

    Flos Mariae es un grupo creado por las hermanas Bellido Durán como una promesa que habían hecho a la Virgen y a Jesús si su madre sanaba de un tumor maligno. Hasta aquí todo bien. Esta familia conservadora y sumamente tradicional en una España donde los templos están cada vez más vacíos (compuesta por 13 hijos, entre ellos las 7 hijas que integran este grupo) compone este grupo, aparentemente de clase acomodada, y dedicada por completo a la religión. Uno esperaría que lo cursi de este grupo sea la «mojigatería» que pudieran tener sus letras (como en el caso de Amo a Laura). Pero no es así, las letras en muchos casos pasan a segundo plano. Es que, como me dijeron: -Esto es tan malo, tan malo, que está muy bueno.

    No tengo nada en contra de que la gente quiera hacer temas que guardan relación con sus creencias, ni este artículo es una crítica contra la religión ni la trata de ridiculizar (el tema no es la religión), pero ¡háganlo bien! Veamos el primer video, que es lo más ridículo que he escuchado en mi vida entera (y no lo digo en sentido figurado):

    ¡No puedo creer lo que veo! Pareciera que la canción fue hecha deliberadamente así para que sonara ridícula. Podría pensar que es parte de una campaña o como dijo algún videoblogger, que se trata de una treta satánica. Pero no, aparentemente esto es real, la familia existe, e incluso tienen varios sitios web (todos muy feos) católicos. Como si el catolicismo tuviera que estar peleado siempre con el buen gusto y la modernidad.

    Sólo bastan 10 segundos para tener un ataque de risa. La puesta en escena es de locos. Si Flos Mariae presumen tener cuatro discos ¿No les dijo nadie que deberían mejorar su voz? ¿De verdad nadie las alertó? Pobres, están tan desafinadas, y la composición musical es horrible. Supongo que la música la hacen con algún programa que tiene loops (pìstas) prediseñados y tú sólo tienes que molestarte en armar ese tema ordenando dichos loops, porque ni siquiera eso sale bien. Escuchen sus canciones, todas son planas, no tienen ninguna estructura, orden o armonía; usan los cambios de ritmo como si fueran un verso, un coro como si fuera cambio de ritmo, y un verso como si fuera un coro. ¡Fatal!. Las voces están totalmente descuadradas, desafinadas; está tan mal cantado al punto que no entiendes que rayos están diciendo.

    Y que puedo decir de la puesta en escena, de la expresión corporal. Me desesperan que mientras no cantan, están paradas sin expresión alguna, como autómatas. Lo más cursi es ver la madre ahí desentonando en algo que ya de por sí se veía ridículo ¿Por qué no hay alguien que las asesore? ¿No les dicen nada sus familiares, sus amigos? Nuestras amigas ni siquiera entienden el género que están cantando. Simplemente improvisan cualquier melodía mal estructurada sobre una base que también lo está.

    Las letras no tienen mucha explicación:

    Como una loncha de queso en un sandwich preso, te sientes sin sosiego entre la duda y el miedo, y gritas ¡No puedo!

    No todos tenemos talento, no todos somos buenos artistas o cantantes y tenemos muchas limitaciones en muchas áreas. El problema es cuando uno pretende ser algo que no es. Las Flos Mariae se dan el lujo de «no dar entrevistas y no hacer giras» al tiempo que suben videos autocomplacientes explicando el significado de las canciones, o quien es la líder, o quien hizo la mezcla, o como escriben las letras. ¡Y se dan el lujo de vender sus discos! (más bien nos deberían de pagar por escucharlos)

    Videos en Youtube de gente sin talento cantando hay muchos, y muchos de ellos pasan desapercibidos. Pero Flos Mariae no, porque ellas quisieron montar toda una puesta en escena y tienen más de 4 discos con más de 20 canciones creados todos el año pasado con su respectivo videoclip. Y si a esto le agregamos que las Bellido Durán van a la escuela y estudian, entonces también entendemos por que el producto final sale tan mal.

    Y sí, se han vuelto famosas. Pero lo han hecho por el morbo y las risas que generan sus canciones. Seguramente lo saben porque han desactivado el rating en Youtube y moderan los comentarios. Y aquí llega el punto en que uno se pregunta si esto es real.

    Si ellas quisieron propagar la palabra de Dios, tengo que decir que de esta forma no sólo no lo van a lograr, sino que pueden llegar a lograr lo contrario.

    Y si quieren terminar de torturarse, visiten su página de Youtube: