Autor: Cerebro

  • ¿Defender la libertad de expresión? Sólo cuando se me hincha

    ¿Defender la libertad de expresión? Sólo cuando se me hincha

    En México tenemos un problema, y ese problema es que muchas personas defienden la libertad de expresión sólo cuando les conviene, o sólo cuando callan a los que dicen lo que quieren oír, pero no dan un centavo cuando callan a quienes tienen diferentes opiniones. Basta pasearse por Twitter, basta escuchar muchas conversaciones donde eso se corrobora.

    ¿Defender la libertad de expresión? Sólo cuando se me hincha

    En el 2012, muchos «chairos» se congratularon con la despedida de Pedro Ferriz de con, ahora, otros aplauden la salida de Carmen Aristegui, priístas (que por cierto muchos de ellos en las redes defendían a morir a Carmen en 2011 cuando lo de Calderón) y algunos que se hacen llamar libertarios. A veces las razones terminan siendo ideológicas: -Es que Pedro Ferriz era un vendido, es panista -Es que Carmen es una pésima periodista porque defiende a AMLO, ya la tenían que correr. Parece que el «me cae bien» y el «me cae mal» determinan quienes tienen derecho a expresarse. Tan malo es que Peña censure a Aristegui a que AMLO en el poder censure a Ciro Gómez Leyva (por más recalcitrante que sea este periodista). El autoritarismo puede ocultarse bajo diferentes ideologías.

    Lo que le hace falta a México son más voces, que todas las posturas ideológicas estén representadas. Es iluso pensar que debamos buscar a un periodista completamente objetivo (algo que se antoja imposible) y por eso es importante tener más opinólogos, de izquierda, de derecha. El ciudadano debería saber que para llegar a la objetividad (o al menos acercarse) debería de consultar diversas opiniones para llegar a sus propias conclusiones.

    Construir democracia es difícil porque se requiere de tolerancia, se requiere de respeto hacia aquellos que profesan otras opinones, por más absurdas que estas parezcan. En una democracia, los ciudadanos pueden llegar a levantar la voz para discutir sus ideas, incluso pueden ser sarcásticos y pueden interpretar el punto de vista de sus adversarios como algo estúpido, pero saben que sus adversarios tienen el derecho a emitir su opinión y no les coartan dicho derecho. Aquí en México no es así (al menos en muchos de los casos).

    Si queremos que México sea un país democrático y no uno marcado por el autoritarismo, debemos de empezar a ejercer la democracia nosotros mismos. En México ante la falta de argumentos se tiende a denigrar e insultar a las demás personas, incluso a hacer campaña en contra de ellas. A mí Ciro Gómez Leyva me puede parecer un pésimo periodista (y lo pienso), pero al final lo que atacaré de él es su punto de vista o sus acciones, no su persona como tal. Puedo decir que es un vendido, que es poco objetivo e incluso que su periodismo es mentiroso; pero muchos creen tener el derecho a denigrar y a hacer ataque personales, cuando él, tiene el derecho de expresarse, y yo defenderé su derecho, aunque no me gusten sus opinones.

    Nos hace falta mucho. Y creo yo que es algo lógico. Si los ciudadanos no respetan la libertad de expresión de los demás, de ellos surgirán gobiernos autoritarios, que llevarán su credo a instancias de más poder.

     

     

  • De Youtube no te pueden correr

    De Youtube no te pueden correr

    Hay que ser sinceros. Imagina que un amigo tuyo llegara y te empezara a decir que -En el noticiero de López-Dóriga ví que… ¿Qué pensarías de él? Primero, no estaría en onda (cuando iba en la prepa hace más de 15 años todavía era algo normal), segundo, lo verías como una persona anticuada e incluso de poco criterio. En 15 años la forma en que nos informamos ha cambiado diametralmente.

    De Youtube no te pueden correr

    Hace dos años, el gobierno de Peña Nieto (que todavía no entraba en funciones) censuró a Pedro Ferriz por hablar mal del ahora Presidente. Si eso hubiera sucedido hace 20 años, hubiera sido el acabose para su carrera. Pedro Ferriz tal vez estaría viviendo en Estados Unidos. Pero en esta segunda década del nuevo milenio las cosas son un tanto diferentes. Pedro Ferriz tiene su espacio por Internet llamado Ferriz Live TV. Naturalmente no tiene la exposición que tenía en Grupo Imagen, pero tiene algo, no sólo no está callado, sino que por ese medio critica duramente al Gobierno con menor temor a represalias. Pedro Ferriz no trabaja para nadie, así que nadie lo puede correr, no lo puede correr ni Google ni Youtube porque no trabaja para ellos.

    Ahora que despidieron a Carmen Aristegui, seguramente, como afirma el mismo Pedro Ferriz, como venganza por sacar a la luz el tema de la Casa Blanca del Peña Nieto, el impacto que tendrá su censura en la sociedad será menor que si esto hubiera ocurrido hace años, como ocurrió con Julio Scherer y su Excelsior; y al mismo tiempo el censor se verá más afectado gracias a la propagación de información por medio de las redes sociales. Aristegui sigue teniendo su espacio en CNN (dónde es más difícil que la censuren por ser un medio extranjero) y Reforma (quienes se han expresado públicamente como opositores al gobierno) además, tiene su sitio web de aristeguinoticias.com.

    A Aristegui le cerraron uno de tantos espacios. Tendremos que ver si ella puede seguir trabajando junto con su equipo de investigación (necesitará recursos para financiarlo, dado que ya no está MVS para pagar sus quincenas), no podrá contar con la infraestructura que tiene MVS, pero tiene los suficientes recursos como para no quedarse en el ostracismo.

    Los medios tradicionales son los más fáciles de controlar, aquellos que dependen de una concesión, aquellos que son unidireccionales y aquellos donde los periodistas se tienen que someter a un grupo de capitalistas que tienen los recursos para que su voz pueda ser escuchada. Con Internet esto es diferente, Chumel Torres podrá estar menos preocupado porque le censuren a su Pulso de la República, cualquier intento del gobierno se vería como un acto de censura frontal que recaería en una indignación más fuerte. Como el mismo Chumel Torres afirmó (más bien su compañero Durden) ¡De Youtube no te pueden correr! Incluso no pasa nada si Chumel utiliza el logotipo de Youtube para decir que en ese canal se transmitirán videos de Mexicoleaks.

    La tecnología avanza y los medios tradicionales empiezan a caer en la obsolescencia, no porque la tecnología que emplean sea obsoleta, sino porque las nuevas tecnologías permiten otras formas de comunicación. Tal vez al sintonizar la radio ya no se escuchen las voces de Aristegui o Ferriz de Con, pero en un futuro no lejano, uno podrá, vía Internet sintonizar canales de radio virtual vía streaming. De hecho esto técnicamente ya es posible (se necesitaría una red 4G y un plan de Internet sin límite de consumo) y sólo tenemos que esperar un poco al abaratamiento de las tecnologías y a la dinámica de mercado para que eso suceda. En no mucho tiempo, Aristegui podría tener su propio programa de radio y ella se podría financiar por medio de publicidad para pagarle a sus investigadores y a su mesa de debate. No tendría que esperar contratos publicitarios jugosos del gobierno, ya que necesitará una infraestructura mucho menor para hacer lo mismo que ahora ella hace. Necesitaría que pagar un equipo para poder transmitir (que no es caro) una consola, micrófonos, y un plan con alguna empresa, que se puede ubicar en cualquier parte del mundo, que ofrezca streaming.

    Los efectos de la censura serán menores a los que se veían en los años 70. Quienes han sido callados todavía se escuchan, la censura en Internet es mucho más difícil de ejercer. Afortunadamente las nuevas tecnologías son y serán un dolor de cabeza para los gobiernos autoritarios. Son muy difíciles de controlar.

  • La salida de Carmen Aristegui, parte II

    La salida de Carmen Aristegui, parte II

    -Cerebro, eres un chairo, amas a López Obrador aunque digas lo contrario, tus artículos en su contra son para engañar a la gente. Voy a ser muy claro, y te lo digo a ti que te encanta criticar a nuestro Presidente, Aristegui salió porque usó el nombre de MVS sin avisar ¿Entendiste? Deja de inventar historias, y te lo digo yo, desde una posición apartidista y desinteresada – Primitivo Gamboa Videgaray, miembro de la CTM.

    La salida de Carmen Aristegui, parte II

    El señor Primitivo (un personaje que me acabo de inventar) desde una postura apartidista, democrática y plural, me ha dicho que Carmen Aristegui uso mal el nombre de MVS. ¿Cometió algún error Carmen? Sí. Cierto, Carmen debió haber avisado a MVS antes de incluir a su grupo de trabajo en el proyecto de Mexicoleaks, eso es claro. Pero lo que también es claro es que la reacción de MVS fue muy desproporcionada. Hay que ser sinceros, a Aristegui no la corrieron nada más por eso. Suena a que estaban esperando el momento para tener un pretexto, y Aristegui se los dio. Aristegui cayó en la trampa.

    Desde luego Carmen Aristegui tiene defectos, y uno de ellos es darse demasiada importancia (lo cual la lleva a tomar posturas arrogantes). Cierto que gran parte de los ingresos de MVS dependen de Carmen, pero Carmen Aristegui es una empleada. Como lección a Carmen deberá de quedarle eso. Posiblemente le sea más cómodo tener un proyecto suyo (como Ferriz lo tiene) que trabajar para alguien más. Su error fue el pretexto para que callaran a Carmen, insisto. Al encontrar el momento apropiado, MVS en vez de hablar con ella, buscó presionarla para renunciar. Despidió a dos de sus colaboradores (coincidentemente los que sacaron a la luz las casas blancas, Monex, Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre) y por si eso no fuera poco, le puso nuevas condiciones con tal de acotar su trabajo. Era obvio que querían sacarla, es obvio que alguien estaba muy interesado en que saliera del aire.

    Que se haya aprovechado este momento tiene una razón de ser. Si la censura hubiera sido directa, el margen de desaprobación por parte de la ciudadanía hubiera sido mayor. Con esta coyuntura algunos afirmarán que ella fue la que se equivocó, entonces el impacto es menor. Quienes la quieren fuera sabían que censurarla iba a traer mucho repudio, entonces habría que hacerlo de una forma para que dicho repudio y descontento no fuera tan fuerte.

    Afortunadamente la gran mayoría de los periodistas condenan los hechos, afortunadamente Carmen Aristegui cuenta con un respaldo mayoritario y muchas personas, e incluso quienes no comulgan con su tipo de periodismo o ideología, han mostrado cierto apoyo. Incluso su rival de antaño, Pedro Ferriz de Con, ha mostrado solidaridad con ella. Todos sabemos, aunque algunos quieran negarlo, que esto es un acto de censura. Junco de la Vega, el Director de Reforma (uno de los pocos medios que no se ha alineado) afirmó que ha recibido presiones. Hace unas semanas el portal de sinembargo.mx fue hackeado por personas vinculadas al partido que gobierna el país; el mismo Pedro Ferriz fue despedido por criticar al Presidente. El gobierno quiere callar voces, su poca convicción democratica frente a su abrupta deslegitimación hace que opte por la censura para mantenerse en el poder.

    Es triste lo que está pasando en México. Mucho de lo que ganamos en años anteriores lo estamos perdiendo, se están cerrando puertas, hay hostilidad en contra de los ciudadanos, en contra de quienes piensan diferente. ¡Ya basta!

  • Carmen Aristegui, fuera de MVS. Día negro para la democracia

    Carmen Aristegui, fuera de MVS. Día negro para la democracia

    No, no es que se trate a defender a quien simpatizo, es que se trata de defender la libertad de expresión. Yo creo en la democracia, y si creo en la democracia, entonces creo que en este país deberían de existir opiniones plurales y diversas que abonen. Esto significa implícitamente que no todas las opiniones me van a gustar. En una democracia cabe hasta el izquierdista que defiende a AMLO, el economista que habla del libre mercado, el conservador, el priísta que defiende a Peña Nieto. En una democracia deberían de caber todos, pero como no somos una democracia, el gobierno busca entonces callar las voces que le molesten. Tan reprobable es esto, como reprobable sería, como caso hipotético, que AMLO llegara a la Presidencia y callara a Joaquín López-Dóriga.

    Primero fue Pedro Ferriz, luego Carmen Aristegui. Dos voces de corrientes ideológicas distintas pero muy necesarias para la construcción de democracia al país y dos periodistas a mi juicio, muy importantes. Lástima que los terrenos que con mucho trabajo fuimos ganando se estén perdiendo poco a poco.

    Carmen Aristegui condicionó su estancia a la recontratación de los dos periodistas que habían sido despedidos y quienes habían sido encargados de investigar el caso de la Casa Blanca y de Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre. MVS asegura que fue por el uso indebido de su marca, pero si Aristegui es quien lidera ese equipo ¿Por qué no fue la primera cabeza que rodó? MVS siguió presionando a Aristegui poniéndole nuevos términos que acotarían mucho su margen de maniobra y la libertad periodística que ejercía, sin importar lo que dijera su contrato. Lo que quería hacer MVS era obligarla a renunciar, y lo logró.

    Los dos periodistas de oposición más importantes de México han sido callados. Pedro Ferriz de Con fue despedido de Grupo Imagen, propiedad de Olegario Vázquez Aldir, supuestamente por haber criticado duramente a Enrique Peña Nieto. Ahora Pedro Ferriz vive de alguna forma exiliado en su nuevo proyecto Ferriz Live TV, que si bien está teniendo relativo éxito, no es comparable a la infraestructura de la que puede disponer en una radiodifusora. Dos años después, Radio Centro, del mismo Olegario Vázquez Aldir, gana la licitación para uno de los dos canales de televisión abierta.

    Ahora Carmen Aristegui es despedida (u obligada a renunciar o como se llame). Podemos estar en acuerdo o en desacuerdo con su forma de periodismo, pero lo que es un hecho es que era una opositora incómoda para el gobierno.

    ¿Qué hará Carmen Aristegui ahora? Con este clima, habrá alguna otra radiodifusora que la contrate. Ciertamente Aristegui es sinónimo de rating, pero dentro de un gobierno tan controlador, que no es capaz de dejar a las telecomunicaciones la arbitrio del libre mercado, muchos se lo pensarán dos veces. Seguirá en CNN, seguirá con su portal aristeguinoticias.com pero vaya que le han cortado un brazo.

    Triste día el de hoy. Lástima que en vez de abrir nuevos espacios, se estén cerrando.

  • Una pastilla para Andrés Manuel López Obrador

    Una pastilla para Andrés Manuel López Obrador

    ¿Regresar la Constitución a como era en 1917? Sí. Esa es la novedosa propuesta de Andrés Manuel López Obrador. Sí. Como película de Volver al Futuro, pero 100 años. Caray, hemos vivido tanto tiempo con esa Constitución y con ella emanaron gobiernos autoritarios como los del PRI (donde él se formó). Tanta corrupción, tantos desfalcos, tantas represiones, tantas crisis económicas bajo el amparo de la Constitución de 1917. ¿De qué sirve tener una Constitución tan bonita si todos se limpian con ella cuando van al baño?

    Una pastilla para Andrés Manuel López Obrador

    Señor López Obrador. Vivimos en el 2015. Ahora cuando yo quiero ver que día es, yo agarro mi smartphone y lo prendo. En 1917 tenías que conformarte con preguntarte al tendero que día era porque ni la radio existía en nuestro país. Señor López, vivimos en épocas muy distintas, los seres humanos tenemos necesidades muy distintas, la estructura social es muy diferente y lo único que queda son los acarreos y la compra de votos tan típicos del partido del que surgió y al cual ama-odia.

    López Obrador vive de los mitos, de esos mitos que tanto daño nos han hecho, de esos mitos oficiales que buscaron generar cohesión social a través de la manipulación para que la gente se sintiera orgullosa de su nación mientras quienes estaban en el poder desfalcaban a nuestro querido país. Que Villa, que Zapata, que Juárez, que la Constitución de 1917.

    Ese señor que toma como mito a un Juárez que alguna vez hizo un fraude electoral, y que por las circunstancias de la vida no logró vender parte de nuestro territorio a Estados Unidos (Tratado McLane – Ocampo).

    Sí, ese López Obrador, ese Peña Nieto de las izquierdas (aduciendo a su capacidad cerebral), ese que dice que uno de los pocos medios libres que quedan en México es el noticiero de Jacobo Zabludovsky. Ese reportero somnífero de Televisa, palero de los peores regímenes priístas, que engañó a la población con la represión de 1968. Ese que se arrodilló ante Díaz Ordaz, Luis Echeverría, López Portillo, Miguel de la Madrid y Carlos Salinas, ese que se convirtió en el reportero oficial del régimen autoritario y que ahora, que ya no está en Televisa, hace como que cambia su discurso.

    Pero cuando hasta la más desagradable sátrapa está con él, hay que aceptarla porque significa que «ya se volvió bueno». Ejemplos, Manuel Bartlett, el mismo Jacobo, y una lista de personajes más.

    Porque López Obrador vive del pasado. Textear desde su iPhone (porque sabemos que gusta de los productos marca Apple) apologías al pasado no lo hace moderno. López Obrador no cree en la democracia, cree en la formas del PRI aunque diga odiarlos. Defiende a Aristegui o a El Reforma, porque independientemente de su calidad, no tienden a criticarlo tanto. Dice que La Jornada es un medio libre, pero si él llegara a la Presidencia, seguramente desempeñaría el mismo papel que desempeña, por ejemplo, Televisa con Peña Nieto.

    Tan rancio, tan obsoleto, tan hipócrita (habla de la Mafia del Poder, pero hay quienes lo han apoyado por debajo del agua en infinitum) tan igual que los políticos «de siempre», porque él es, muy de siempre.

    ¡Para afuera!

     

  • En defensa de Aristegui. Aunque no te guste

    En defensa de Aristegui. Aunque no te guste

    Ustedes lo saben, a mi no me gusta que endiosen a Carmen Aristegui y la creo imperfecta, aunque aun así es una de las comunicadoras más importantes de México y la principal periodista de oposición. Pero una cosa es que pueda llegar a discrepar en algunos puntos, y otra cosa es que aplauda que la quieran censurar.

    En defensa de Aristegui. Aunque no te guste

    Se me hacía raro que se hubieran tardado tanto. Y les confieso, al principio pensé que se trataba de una reprimenda por un error de Carmen pero nada más. Incluso se me hacía exagerado que se empezara a hablar de censura como sucedió en Twitter. Pero a la vez se me hacía desproporcionada la reacción de MVS. Me decía ¿Por qué tienen que hacer público el hecho de que Aristegui haya usado a la marca como parte de su alianza con Mexicoleaks? ¿Qué no se podía arreglar en privado? Incluso se me había hecho infantil la reacción de MVS; pero pensé que iba a quedar ahí.

    El sospechosismo dentro de mi interior despertó cuando MVS despidió a dos de sus reporteros, Daniel Lizárraga e Irving Huerta, nada más y nada menos que los reporteros que destaparon los casos de Cuauhtémoc de la Torre y la Casa Blanca de Angélica Rivera. ¿Tanta halaraca por que Aristegui usó el nombre de MVS para una campaña? ¿Pues que hicieron ellos? Porque si el problema es el uso de la marca, pues quien tuvo la decisión final fue Carmen Aristegui y no ellos.

    Denise Dresser habla del riesgo de una putinización. Pero aunque Putin sea corrupto y autoritario, al menos puede decir que tiene liderazgo y carisma, aquí ni eso. 

    No hay que ser tontos, sabemos de donde vienen esas órdenes, y es que Aristegui es quien ha puesto más en jaque al gobierno. Ya habían usado Peñabots para restarle influencia en Twitter, ya habían repartido volantes apócrifos en Polanco y La Condesa donde se aseguraba que el PT le había pagado a Carmen Aristegui. Era previsible, y más para un gobierno al cual le incomoda la democracia.

    Mientras Peña Nieto se aplaudía a sí solo porque acaba de dar dos señales de TV abierta a sus amigos (Radio Centro y Cadena Tres), se emprendió una campaña contra Carmen Aristegui. Había que buscar una excusa y la encontraron. Mientras Peña habla de abrir puertas, en realidad las está cerrando y sólo las abre para quienes se alinean.

    Hasta Carlos Loret de Mola se indignó:

    Mientras el gobierno habla de transformar al país, nos parecemos cada vez más a Venezuela con la crisis de gobernabilidad y censura. Mientras hablan de progreso, la prensa extranjera habla de crisis, Iñárritu dice que la corrupción es el estado y Guillermo del Toro casi sugiere quemar a los políticos. Ellos pueden hablar porque están fuera de México y el gobierno no tiene la capacidad de reprimirlos. El gobierno no les puede decir a las casas productoras de Hollywood que no las contraten, ni puede presionar al Gobierno de Estados Unidos que lo haga, porque Estados Unidos es un país más democrático y el cine no depende en absoluto del gobierno como sí sucede en México.

    La situación en México está muy mal, hay mucha desconfianza, mucha desesperanza, los ciudadanos no se sienten representados. Si el gobierno hace todo muy mal, la oposición, toda (PAN, PRD, MORENA y demás) no se queda atrás y tan no sirve para nada que lo que dice un cineasta pesa más que lo que ellos hacen. Ya estamos hasta la fregada.

    Y todos estamos en defensa de Carmen Aristegui, aunque no te guste. 

    Por cierto, juego México vs Brasil el día de las elecciones.

  • Por qué la tele importa menos y el Internet cada vez más

    Por qué la tele importa menos y el Internet cada vez más

    -¿Por qué estás pegado siempre a la computadora y al celular? Súbeme un refresco y ven a rascarme los pies porque estoy viendo a Joaquín.

    Por qué la tele importa menos y el Internet cada vez más

    En México existen varias formas de informarse, tenemos medios visuales, medios auditivos, medios impresos y medios digitales; pero lo que me sorprende (para bien) es como la forma de informar e informarse ha cambiado en los últimos años. Internet existe desde hace más de hace 15 años, pero fue desde hace relativamente poco en que las cosas han empezado a cambiar.

    La información que disponíamos era limitada (ya veces no nos dábamos cuenta, o no queríamos darnos cuenta). Unos pocos medios visuales (en su mayoría afines al gobierno) se encargaban de darnos las noticias peladitas en la boca. No, no había de otra que chutarnos al somnífero llamado Jacobo Zabludowsky todas las noches. En mi ciudad (Guadalajara) Imevisión (posteriormente comprada y transformada en TV Azteca) no se veía muy bien y había que estar jugando con la antena para correr con suerte. Después llegó Javier Alatorre y en algún principio se respiraba aire fresco cuando TV Azteca era todavía más independiente y era el serio rival de Televisa. Luego nos enseñaron que rivalizar era malo, Salinas Pliego y Azcárraga Jean comenzaron a aparecer juntos y ahora tenemos un duopolio con transmisión lamentable.

    Conforme los medios tradicionales se terminaron de ir al caño, empezaron a surgir las alternativas en Internet. En los primeros años existían como una extensión del medio tradicional. A los diarios les importaba más el periódico impreso y los portales eran una extensión de éste, y así duraron un buen tiempo hasta que irrumpieron las redes sociales y la información digital comenzó a importar más.

    Ahora ya nadie se pregunta si vio el noticiero con Joaquín (al menos quienes tienen acceso a Internet), ahora la gente comparte links, los comentan, les otorgan un like de aprobación. Los canales de información que tenemos son muchos y pueden segmentarse de acuerdo a la afinidad ideológica del usuario (aunque en la práctica es común, por poner un ejemplo, ver al señor panista anti-socialista compartir un meme de Peña Nieto sin darse cuenta que la fuente es el diario Regeneración de López Obrador). La capacidad de informarse o desinformarse ya no depende tanto de la disponibilidad de información, sino del criterio de la gente.

    Me topé con una iniciativa creada por un amigo llamada Brieffy que es algo así como un recopilatorio en tiempo real de las noticias publicadas por los distintos medios en México, de tal forma que en lugar de tener que acceder a todos los diarios para buscar noticias accedo a su web o a su App en los distintos smartphones. Eso me hizo pensar como es que la forma en que consumismos contenidos va cambiando y evolucionando rápidamente. Ya nada es como antes, ni será como antes. La noticia de los ganadores de las licitaciones de las cadenas de televisión abierta pasó casi inadvertida, a todo mundo le valió. Esto simplemente porque ya casi no nos informamos por medio de la televisión. Ya casi no vemos El Canal de las Estrellas, preferimos ver Netflix, nos divertimos con los videos de Youtube o las listas de Buzfeed; consultamos medios alternativos como Sin Embargo o Animal Político en vez de esperar que nueva nos trae Javier Alatorre.

    Los gobiernos autoritarios están asustados, tienen mucho miedo: Porque Internet es considerado un derecho, y los intentos de censura son reprobados no sólo por la sociedad que se entera en minutos, sino por los organismos internacionales. Éstos le han tenido que apostar al hackeo de sitios web, a la creación de bots en Twitter para tratar de quitar relevancia a notas que puedan ser incómodas (y aunque lo hacen anónimamente, sabemos quienes son). También apuestan a la desinformación o a la saturación de información. En tiempos de elecciones o de conflictos, tanto las líneas oficiales como las de oposición buscan, a como dé lugar, modificar la percepción de los usuarios a su favor. A veces lo logran, pero no siempre, y a veces llegan a fracasar estrepitosamente en su empresa.

    La televisión ya no importa. O al menos, ya importa menos que antes.

  • ¿Por qué insultas a las mujeres?

    ¿Por qué insultas a las mujeres?

    Pleno Siglo XXI. Sí, y algunos se preguntarán que como le hacen para poder twittear con una piedra y un palo: ¿Cómo no se rompe la pantalla? ¿Cómo su mama les permite usar Twitter y no les dan unos cinturonazos para que aprendan?

    ¿Por qué insultas a las mujeres?

    Caray, es que tantas décadas, siglos de lucha, tanto supuesto progreso y hay gente que sigue pensando estupideces. Posiblemente tengan un IQ muy bajo, posiblemente sus mamás los dejaron caer sin querer cuando eran chiquitos, o tal vez estén ardidos. Tal vez este tipo de personas no tengan éxito con las mujeres y por eso las denostan. Posiblemente las mujeres los ven como unos estúpidos, buenos para nada, inservibles. Pero no es culpa de las mujeres, es culpa de ellos, porque ellos decidieron ser perdedores.

    Seguramente lo más cerca que han estado de una mujer es una revista pornográfica. Seguramente su mejor acto sexual durante toda su vida será esa vez que se masturbaron con una revista Playboy, para después llegar con sus (pocos, muy pocos) amigos a hacer chistes de las mujeres: -Es que Cerebro entiende, todas las mujeres son iguales. -Sí, te entiendo Misogilio Manuelo, todas son iguales por naturaleza; rehuirán de gente tan perdedora y asquerosa como tú. Es uno de los mecanismos que busca procurar la supervivencia de la especie.

    No, no es culpa de ellas, ellas hicieron su lucha, se ganaron su derecho al voto, lograron participar cada vez más en puestos más importantes, comenzaron a destacar en la política. Que haya parias como tú no es su culpa. Que si tú la violaste (porque no encontraste ninguna otra forma para que una mujer se te acercara) no es culpa de su ropa, es solamente tu culpa. Que estés retrasado evolutivamente es solamente tu culpa, eres un ser asqueroso.

    Es fácil crear una personalidad ficticia en Twitter, es fácil crear un nick interesante con un ávatar atractivo para crear misterio, para hacerte el importante. Pero yo sé que detrás de la pantalla que controla a ese usuario que emite insultos y críticas ante el sexo opuesto, existes tú, un obeso, feo, sin personalidad, ignorante, con halitosis (o sea, que te apesta la boca bien feo) cuyo único hobbie es consumir y consumir porno, y cuando tratas de meditar sobre la red de trata de personas (que dudo tengas capacidad de hacer eso) llegarás a la conclusión de que ellas tuvieron la culpa por tratar de verse bonitas y provocativas.

    Porque ustedes me dan asco, ojalá sean cada vez menos. Bola de prejuiciosos y perdedores. PERDEDORES así con mayúsculas. Toma un espejo, mira lo que hay ahí, trata de aguantar 10 segundos sin soltar el vómito y durante ese lapso de tiempo te darás la verdadera razón por la que eres así,

    ¡Perdedor!. Fuera de aquí.