Autor: Cerebro

  • El Gobierno contra los niños

    El Gobierno contra los niños

    Me siento triste, frustrado, a veces casi se se salen las lágrimas. Me da tristeza ver a mi país así, en estas condiciones, no merecemos esto, es una tragedia. No, no es «grilla» (amargarte por un estado trágico no puede ser grilla), es un sentimiento honesto, de desesperación, de frustración. Ya estoy harto, ya estoy hasta la madre.

    El Gobierno contra los niños

    – No te quejes, deja de sentirte víctima, mejor propón. A ver cabrón, dile eso al padre de uno de los niños que el ejército mató porque las autodefensas evidencian el vacío de poder que genera el gobierno que los comanda, dile eso a quienes se sienten desesperanzados. Si te asaltan, ¿te gustaría que en el juzgado te recomienden «ponerte a proponer» en lugar de levantar la denuncia? Como si al Gobierno actual le gustaran los ciudadanos propositivos.

    En una semana ocurren tres cosas que en otro país podrían poner a un Presidente casi en la calle: 1.- Se les escapa el Chapo, 2.- La ronda cero no sólo fue un petardo por la desconfianza de los inversionistas extranjeros, sino la única empresa a la cual le otorgaron zonas petroleras tiene entre sus accionistas al cuñado de Carlos Salinas, 3.- El ejército mató e hirió niños en Aquila Michoacán con el pretexto de detener al líder comunal de Ostula, no, no fue un narco, no fueron «daños colaterales» que se tuvieron que asumir para detener al capo de los capos (el verdadero capo de los capos se les escapó), fueron autodefensas. No las quiero idealizar, pero las autodefensas surgen a raíz del vacío de poder que éste gobierno ha dejado.

    Y como «bonus», indígenas que eran acarreados del Partido Verde (que hay que recordar, es parte del gobierno) tuvieron un accidente y niños murieron. Niños, gente que utilizan para poder mantenerse en el poder creando una relación de codependencia.

    Parece que en este país se ha perdido cualquier orden de valores, cualquier atisbo de ética e integridad. Parece que todo se vale, que por estar en el poder se puede hacer lo que sea, que los ciudadanos no importan, que los niños menos, hay que maleducarlos, y si matamos a alguno para detener a la cabeza de una organización que se creó porque nosotros no somos capaces (o más bien no queremos) proveer algún grado de seguridad a la población ante el acecho de los maleantes y narcotraficantes. Todo se vale, se vale mentir, se vale ser cínico, se vale robar, se vale burlarse de las leyes, se vale todo.

    Y mientras pasa todo eso, esas mismas personas son las que nos sugieren que «propongamos» (para que no nos escuchen). Nos sugieren que el cambio está «en uno mismo», como si todos estuviéramos hechos de la misma calaña. ¡Qué desfachatez!

    Por eso México está en una de sus peores crisis de la historia moderna, bajo uno de los peores gobiernos y uno de los peores mandatarios de la historia de nuestro país (Quizá Peña comparta el honor con los que fueron parte de la docena trágica, y sea aspirante a superarlos). No, no hago la afirmación con la bandera de un partido (que todos han hecho mal su trabajo) ni un sesgo ideológico, es una realidad objetiva y cruda, tanto columnistas, comentaristas y opinólogos de izquierda y derecha, liberales y conservadores concuerdan. Ésto es una tragedia, México vive un momento trágico donde ni el realismo mágico ni el surrealismo ni la teoría cuántica podrían explicar todo lo que se está viviendo.

    De seguro los muy cercanos al Gobierno (y yo creo que ni siquiera todos, yo creo que algunos en el fondo lo saben lo cual les genera un sentimiento no muy grato) sentirán mis palabras como ataque, porque ellos son poseedores de la verdad; como si se tratara de un partido de futbol. No, no es ataque, es una justificada expresión de encabronamiento crónico, los ciudadanos estamos hasta la madre, y no, no todos somos corruptos, habemos quienes sí respetamos las leyes y lo que queda de Estado de derecho. Aunque no lo crean, aunque nos quieran convencer de que la corrupción es «cultural».

    Si bien la presencia de ciudadanos propositivos es algo que siempre se debe de agradecer y promover, se necesitan más que propuestas para cambiar esta dura realidad, tal vez nos hace falta ser más fuertes como ciudadanos y crear masa crítica en vez de recurrir a los memes y a los insultos por Internet como una forma de terapia psicológica.

    Y así, enojado, encabronado, termino de escribir esto. Pero ¿quién no puede estar encabronado ante la forma en que están destruyendo a México? ¿Debería de hacerme una chaqueta mental y crearme la falsa ilusión de que las cosas en México están bien? Vaya, para que un ejército mate niños, sean cuales sean las circunstancias es que las cosas están muy mal.

     

  • El juego de la vida

    El juego de la vida

    Todos los seres humanos nos hemos preguntado las razones por las que existimos: ¿Por qué existimos en vez de no existir? ¿Cómo realmente surgió la vida? A través de la historia, las religiones han tratado de darnos respuestas, muchas de ellas han sido progresivamente desmentidas gracias al progreso de la ciencia (aunque en sí, la ciencia no ha podido afirmar ni negar la existencia de un Dios creador). La ciencia nos habla del carbono como elemento indispensable (al igual que el oxígeno y algunos otros elementos más) para la creación de vida, los científicos nos han contado que la vida comenzó con elementos simples y unicelulares que han evolucionado hasta lo que nosotros somos. Otros científicos como el biólogo Richard Dawkins en su libro «El Gen Egoísta» afirman que los seres humanos somos simples máquinas de supervivencia de los genes, es decir, los genes crearon (por decirlo de una forma) a las especies como si fueran máquinas que tienen el propósito de lograr su supervivencia a través de varias generaciones.

    El juego de la vida

    Lo que es muy cierto es que se tuvieron que dar condiciones demasiado específicas para que la vida pudiera surgir. Desde la forma en que surgió el universo con el Big Bang, las leyes de la física que tuvieron que ser de una forma tan precisa tal (y que estas están supeditadas a las leyes de la física cuántica, tan reales pero tan misteriosas la vez) para que pudieran dar las condiciones para que surgieran las estrellas, a y su vez, estas explotaran para formar otras por medio de su material cósmico, y éstas a su vez pudieran propiciar la creación de planetas que giren alrededor del sol; y dentro de todos los sistemas solares formados, la estrella tuvo que ser de tales características, la relación con los planetas, las características del planeta, la distancia entre los dos astros, el tamaño del sol, el tamaño del planeta, la excentricidad de su rotación con el sol, los materiales de los que se compone dicho planeta, todo eso para que pudiera surgir vida. Pero ahí no termina todo. Tuvieron que existir condiciones muy específicas también para que las especies unicelulares mutaran en especies pluricelulares y surgiera la vida hasta el punto en que nosotros existimos como seres humanos.

    La vida surge gracias a varias combinaciones, y su inicio tendría que ver más bien con algo parecido a un sistema binario (como el de las computadoras) y no a una teoría creacionista todavía promovida por algunas religiones. El Juego de la Vida de John Conway (un modelo creado en una computadora), simple, pero demasiado asombroso, nos da una luz. Pero ¿De qué trata este juego?:

    Las reglas son muy fáciles y sencillas. Se trata de un conjunto de células colocadas en algo parecido a un tablero de ajedrez. Solo hay 2 valores, la célula está viva o está muerta. Sabiendo esto, solo hay 4 reglas:

    1. Cada «célula» con uno o ningún vecino vivo «muere» es decir es retirada del tablero.
    2. Cada célula con cuatro o mas vecinos vivos muere por superpoblación.
    3. Una célula con dos o tres vecinos sobrevive.
    4. Un espacio vacío rodeado de tres vecinos vivos «engendra» una nueva célula, es decir que hay que poner una «ficha» en ese lugar.

    Esta dinámica parece sencilla, de hecho es mucho más sencilla que un juego de ajedrez, pero ¿qué es lo que pasa? Este primer video es un modelo muy simple (en el primer paso selecciono cierta configuración de células vivas o muertas) donde no pasa gran cosa, pero sirve para que entiendan como va el juego:

    Ahora que entendieron el mecanismo, éste es otro video donde el modelo usado hace no sólo muchas cosas interesantes, sino que parece que crea vida. Podemos ver como a partir de una sola colocación de puntos, podemos generar algo parecido a una especie viva que puede hacer simbiosis con otra especie. Todo a partir de un patrón que sigue un conjunto de leyes simples (4 solamente):

    Esto es tan poco complejo que basta algún lenguaje como Javascript para poder emular éste juego. Ahora que vieron como funciona, les comparto una página donde ustedes pueden crear su propio modelo y ponerlo a correr. Traten de dibujar cualquier patrón o garabato y verán que cobra vida pero ésta dura muy poco tiempo. Para que el experimento pueda durar más y crear células más complejas, se necesita dar con un patrón muy específico.

    Abrir juego aquí

    A lo que voy es que incluso a la hora del surgimiento de especies unicelulares, se tuvieron quedar condiciones muy específicas para que surgieran especies más grandes y de ahí que surgiéramos nosotros. Dentro de miles de millones de posibilidades en el universo, se tuvo que dar una que contuviera el equilibrio perfecto para que nosotros existamos. Posiblemente existan otros universos y otras posibilidades (como lo sugiere le física cuántica), pero lo asombroso de la naturaleza y las leyes que nos rigen es que tuvieron que ser perfectas. Al punto en que nuestro comportamiento, aunque sea de forma mínima, puede alterar el equilibrio. Si yo estudio urbanismo y me lanzo a la política, puedo incidir en la planeación de mi ciudad, dicha planeación incide en la calidad de vida de sus habitantes dentro de la cual toman diferentes decisiones que condicionan escenarios posteriores, como si se tratara de un efecto mariposa.

    Así de asombrosa es la naturaleza, así de asombroso es nuestro universo, y falta mucho por descubrir. El siglo pasado se descubrió por medio de la física cuántica, que la física tradicional no podía formular una teoría única que lo explicara todo. Ahora con la física cuántica, se ha apostado por la teoría M (que tiene su origen en la teoría de las cuerdas) como candidata a una «teoría del todo», lamentablemente sigue siendo una teoría incompleta.

     

  • México y la falta de humildad

    México y la falta de humildad

    El secreto de la sabiduría, del poder y del conocimiento es la humildad – Ernest Hemingway

    México y la falta de humildad

    Hay algo de lo que adolece mucha gente en nuestro México actual, ese algo es la humildad. Lo noto sobre todo en la gente que ostenta algún tipo de poder o influencia, muy posiblemente una costumbre asociada con nuestra cultura. Desde periodistas como Carmen Aristegui (concuerdo en que fue censurada por el Gobierno, pero algunos de sus actos y palabras lo denotan) Ciro Gómez-Leyva, muchos otos tanto alineados como no alineados: los entrenadores que desfilan por la selección de futbol, y por supuesto, y de forma más notable, nuestros políticos, en especial los que se encuentran gobernando actualmente.

    Parece que hay una falsa idea (posiblemente se lea a Maquiavelo en exceso y se le malinterprete) de que la humildad es una forma de debilidad en la lucha por el poder. Parece existir una idea de que el político debe de «aparentar» estar siempre firme cuando en realidad no lo está. Para ellos pedir una disculpa, o peor aún, pedir perdón, es un síntoma de debilidad, es una forma de perder el honor o una forma de flaqueza que puede ser aprovechada por los adversarios. Pero estas personas «poco humildes» en realidad tienen problemas de asertividad en tanto todos podemos ver lo que ellos tratan de ocultar.

    Enrique Peña Nieto, por un ejemplo, siempre procura mostrarse fuerte, decidido, nunca pide disculpas, y como sucede mucho entre sus cercanos, trata de hacer creer que el problema es exógeno. Él cree que da una imagen de fortaleza (seguramente en el PRI y dentro de sus cercanos se lo hicieron creer) pero lo que vemos afuera es algo totalmente opuesto. Peña Nieto se ve deslucido, perdido, se ve enfermo, muy enfermo. La arrogancia (compartida) se percibe incluso en los evidentes conflictos que tiene con su esposa, comportamientos tal cual de niños chiquitos, Peña le da la mano a Angélica y ésta lo rechaza y lo humilla barriéndolo con la mirada. Días después en París, con un Presidente más fuera de sus cabales por el asunto del Chapo, ella lo trata de tomar de brazo, y él la rechaza en un acto infantil, ésto en un acto donde la arrogancia importa más que las formas (que también son muy importantes en su partido). Es la lucha por el poder, por el orgullo; a aunque ojos de la mayoría de los mexicanos, ninguno de ellos destaca por ser una persona admirable.

    En el caso del «Piojo» Herrera, una persona que a todas luces tiene trastornos psicológicos (ver sus festejos en la Copa del Mundo), el problema se repite. Su selección puede ser humillada por una isla (Trinidad y Tobago) y declarar que le echaron ganas pero que «les faltó canchear». Esos comentarios generan repudio en los aficionados. De la misma forma que nuestros políticos, Herrera busca echar culpas a terceras personas de su desgracia, el árbitro, #NoEraPenal, las condiciones del clima. Herrera cree que de esa forma denota fortaleza cuando lo único que denota es arrogancia y un desequilibrio mental.

    ¿Qué pasaría si Peña Nieto diera un mensaje en cadena nacional para pedir disculpas? ¿Qué pensaría la gente al ver a Peña asumir todos los errores que ha cometido y pedir un borrón y cuenta nueva -si no es demasiado tarde-? Desde luego no es algo que vaya a hacer, pero seguramente algunos aplaudirían el acto, y posiblemente sería la única forma de que sus gobernados le den una segunda oportunidad.

    Entiendo que en el mundo de la política hay que guardar las formas, hay que saber manejar los sentimientos, hay que «hacer política»; pero los gobernados no hacen política, los gobernados no ven en un acto de humildad la oportunidad de dar una patada y por el contrario posiblemente agradezcan el gesto. La humildad incluso puede ayudar a construir liderazgo, porque la humildad genera confianza, y un líder para (valga la redundancia) ser líder, necesita ser confiable y aceptado por los demás.

    Una postura déspota y arrogante pudo haber funcionado hacia varias décadas cuando la estructura social era muy vertical, cuando a la gente se le enseñaba que tenía que obedecer. Esos tiempos terminaron, y quienes se han tardado en entenderlo más son la gente de poder. Ahora en una sociedad de la información donde el jefe ideal delega, convive con quienes están a su cargo, y tiene las puertas de la oficina abiertas, es imperdonable pensar en la intransigencia como una forma de ganar poder y respeto.

     

  • México, un país de «bromita»

    México, un país de «bromita»

    Tomando la teoría de la relatividad de Einstein. Imagina que estás dentro de un avión y una mujer camina dentro de un pasillo desde el baño que está en la parte trasera hasta su asiento de primera clase (es decir, hacia la misma dirección en que el avión viaja), estando ahí tú puedes deducir que esta mujer camina a una velocidad de 4 kilómetros por hora. Imagina que un amigo tuyo se encuentra en la superficie de la tierra y observa caminar a esa mujer dentro del avión. Tu amigo llegará a una conclusión diferente, él te dirá que la mujer se desplaza a una razón de 904 kilómetros por hora (asumiendo que el avión viaja a 900 kilómetros por hora). El evento es el mismo, pero la percepción cambia de acuerdo al punto en que se encuentra el observador.

    México, un país de "bromita"

    Algo así pasa con las ideologías políticas. Un evento ocurrido en nuestro país siempre será el mismo; el juicio que se haga de ese evento variará de acuerdo a la postura política del observador. La privatización de una empresa será vista con agrado por un liberal económico, en cambio generará mucha molestia en un izquierdista de cepa. Independientemente de que en algunos casos puedan existir instrumentos para medir la efectividad de una decisión de una forma independiente a las condiciones ideológicas, un evento en muchos casos no puede juzgarse igual por todos los observadores dado que su ideología está dada por muchos factores, como su instrucción, el ambiente en que se ha desarrollado e incluso condiciones psicológicas y hasta genéticas. Un estadista lo sabe (o se asume que lo debe de saber) y por eso es que debe de entender que muchas de las decisiones que tome serán juzgadas desde varias perspectivas.

    Entonces se puede entender que la gran mayoría que las decisiones que tome serán juzgadas mal por sus detractores (no se puede quedar bien con todo el mundo).

    El problema para un gobernante viene cuando las críticas a sus decisiones y a su gobierno superan esta natural condición del ser humano, y es lo que está pasando con el gobierno de Enrique Peña Nieto. Es curioso que el juicio que hace Gerardo Fernandez Noroña sobre la fuga del Chapo sea muy similar a la que hace Pedro Ferriz Hijar, siendo que su doctrina ideológica es casi opuesta a la del primero.

    ¿Habría que agradecerle a Peña Nieto que haya terminado temporalmente con la polarización que vivía el país al poner a casi toda la nación contra él?

    La mayoría de las críticas (tal vez con excepción de algunas de las reformas) han logrado una convergencia de opinión entre la derecha y la izquierda mexicana. Pedro Ferriz afirma que uno de los problemas del país es que algunos empresarios están coludidos con el gobierno actual y eso explica en gran parte, nuestra situación actual y la desigualdad en la que se vive; al mismo tiempo López Obrador habla de la «mafia en el poder». Aunque no son argumentos exactamente iguales, sí tienen varias coincidencias, curioso entre dos figuras que se repelen entre sí. La opinión de ambas posturas frente a la Casa Blanca de Peña Nieto, y hasta algunos casos, lo de Ayotzinapa, más que ser divergentes, tienden a ser convergentes.

    El problema es que el pésimo desempeño del gobierno actual queda evidente, no hay escapatoria, no hay punto de vista ideológico desde donde se pueda justificar. Dentro de su partido lo pueden defender, pero no es un problema de percepción con base en lo ideológico, sino de simpatía con una institución (cuestionar al Gobierno sería cuestionar fuertemente a la institución en la que me siento «parte de», donde tal vez no sólo tengo simpatías, sino intereses políticos). La prensa extranjera, la cual, en algunos casos asumimos, puede ser más objetiva por su capacidad de verlo todo «desde fuera» (aunque no están exentos de condicionamientos ideológicos) llega a la misma conclusión. El veredicto es generalizado, éste gobierno está sumido en la corrupción.

    Cuando digo que México es un país de «bromita» es cuando a pesar de toda esta realidad no pasa nada, cuando la oposición está inmóvil cuando el gobierno se ha puesto en una posición para que cualquiera le de una patada. Es de «bromita» cuando ocurren cosas tan inverosímiles como que el capo más buscado del mundo se escape del penal (supuestamente) más seguro de América Latina. Es de broma ver que el Chapo se escape, según el video presentado por el Comisionado Nacional de Seguridad con barba y pelo, y la PGR diga que estaba rapado al momento de salir de la cárcel. Es inverosímil que el Chapo (aunque la inverosimilitud se puede atenuar entendiendo la gran corrupción) tenga una tablet en la cama mientras escapa. Es inverosímil que en el momento en que éste se escapa, Peña y Osorio se vayan juntos a Francia dejando al país sin cabeza.

    Un país de «bromita», surrealista (André Breton dixit, y hasta mi vecino dixit), dicen que como México hay dos. México sumido en una de sus peores crisis contemporaneas, la sociedad paralizada, impotente, creando memes del chapo y burlándose de Peña Nieto en las redes sociales como terapia psicológica para evadir la realidad ante el supuesto (no del todo verdadero) de que no se puede hacer absolutamente nada para cambiar las cosas. Así de triste es la situación, y el gobierno se alcanza a sostener gracias a la complicidad de la oposición y a sus partidarios con muy poco espíritu de autocrítica y quienes creen que el problema de las críticas hacia su gobierno están afuera y no adentro.

    Por eso cuando les mencionas la palabra «dimitir», te dicen que no conocen a ese ruso.

  • Beer Walk, una historia cervecera que contar

    Beer Walk, una historia cervecera que contar

    Después de hablar de Grecia, de Jacobo Zabludovsky y otros temas trágicos (por ejemplo, que se acabe de escapar el Chapo, otra vez), me daré el lujo de escribir de algo que generalmente no suelo escribir aquí. No trata sobre una crítica a algo o alguien, ni trata de un análisis o exposición alguna, sino de una breve experiencia que tiene que ver con el tema de las cervezas artesanales que se han empezado a hacer un hueco en los consumidores de cerveza que estábamos acostumbrados a tomar «más de lo mismo».

    Y aunque me guste la cerveza, nunca me había molestado en conocerla. Así que me di la oportunidad de hacerlo.

    Fernanda nos explica la dinámica y reparte sobres, donde anotaríamos nuestras opiniones sobre las degustaciones para retroalimentar a los productores de cerveza artesanal:

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    Todo empieza así. Mi amiga Fer me habla para invitarme a una «cata-caminata» llamada Beer Walk que se llevaría a cabo en la Colonia Americana de Guadalajara (el centro alternativo-hipster-Condesa wannabe de ésta ciudad). La idea era pasar una agradable tarde aprendiendo sobre cervezas, sobre su historia, sobre los tipos de cerveza que existen y sobre como catarlas. Todo esto mientras hacíamos un recorrido de cuatro distintos establecimientos donde tuvimos la oportunidad de degustar 10 tipos diferentes de cerveza.

    El Depósito, y cuando el principal dueño de la Cerveza Minerva hizo que ya no viéramos la cerveza de la misma forma:

    Cerveza Minerva

    Y para ello dicho recorrido comenzó en El Depósito, un bar conocido por vender cervezas artesanales y extranjeras.

    Jesús Briseño, el director general de la cervecería Minerva quien además es una de las personas más importantes y expertas en México de la cervecería artesanal, nos explicó el tipo de cervezas que existen, su origen, y sus ingredientes. Jesús, una persona muy accesible y cálida, nos ofreció degustaciones de sus cervezas para que aprendiéramos las diferencias que hay entre ellas. La cantidad de malta que tienen las cervezas, los lúpulos, el tipo de fermentación, el tratamiento y otros ingredientes extras son los que le dan a cada cerveza un sabor específico. Inclusive el origen de la cerveza influye, por ejemplo en Inglaterra el agua es más dura que en los países más cercanos al ecuador, lo cual influye en el sabor de la bebida.

    El Pachuco y la Blanca:

    El Pachuco y la Blanca

    Después nos dirigimos al Pachuco, un restaurant bar que se encuentra a unas cuadras de El Depósito. Ramiro, nuestro guía quien es parte del grupo en Facebook Cheleros de Corazón, nos continuó explicando sobre la historia y el tipo de cerveza que los establecimientos nos ofrecían. Por ejemplo, en el Pachuco, nos dieron a probar una cerveza alemana, pero «muy mexicana» llamado La Blanca, para después degustar otra llamada Engel Bock originaria también del país teutón. Todo esto acompañado de ricas degustaciones. Por cierto, éste lugar se caracteriza por sus enfrijoladas deliciosas, así como sus salsas y aderezos.

    Silvestre y la costilla de Edgar:

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    Después caminamos varias cuadras para llegar al Silvestre. La cerveza tiene muchas calorías y el haber caminado distancias algo considerables de un lugar a otro reduce un poco el «remordimiento» que nos pudo generar consumir este tipo de bebidas por más de cuatro horas casi continuas. Algo de ejercicio es sano.

    Regresando al Silvestre. Edgar, quien junto con su hermano es dueño del establecimiento, nos habló un poco de la historia de su restaurant – bar. Mi amiga Fernanda decidió incluir este establecimiento debido a que por la cercanía que tiene con su agencia, suele ir a comer ahí porque dice que es un lugar «bueno, bonito y barato». Yo me enamoré de éste lugar, que tal vez no está tan a la vista porque no se encuentra en la avenida principal. Nos sirvieron unas costillas braseadas deliciosas, me gustaron tanto que en ese mismo instante le mandé un mensaje a una amiga para invitarla a cenar ahí la siguiente semana. En este lugar nos sirvieron otra cerveza La Blanca, no tan ámbar como la primera y una oscura que me encantó que llamada Ticus, producida por la Cervecería de Colima.

    Primero una Indecorosa, luego una Zorra, y no es lo que estás pensando:

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    Ya para terminar caminamos unas cuadras para llegar al Tap Room. Éste lugar es uno de los primeros lugares en vender cervezas artesanales en la ciudad, y de entre los pioneros, es el único lugar que sobrevive. Recientemente cambiaron de administración y me comentan, el objetivo es regresarle a este establecimiento sus días de gloria. En éste lugar nos ofrecieron una cerveza de la Ciudad de México llamada La Indecorosa, cuya etiqueta tiene un curioso y atractivo diseño, y otra llamada La Zorra Imperial Peanut Stout, una de las cervezas que más me encantaron porque tiene un particulas sabor a cacahuate.

    Así terminó Beer Walk, éste recorrido que comenzó a las 4:30 y terminó pasada las nueve de la noche (algo así como 5 horas). Fue una experiencia muy interesante, porque siempre he acostumbrado a tomar cerveza; pero como les conté, nunca me había molestado en aprender sobre ella. Además que siempre se agradece que se de más exposición a las cervezas artesanales que son un arte.

    Ah y buen detalle de Fernanda que nos haya invitado a los 30 participantes a desplazarnos en Uber tanto para llegar como para regresar a nuestras csasas. El alcohol es como la libertad, todos los quieren y es atractivo, pero implica una gran responsabilidad; y esa es que si uno toma alcohol, no debe de manejar.

     

  • Atole con el Chapo

    Atole con el Chapo

    Enrique Peña Nieto es un pésimo Presidente. De hecho, pienso que junto con Díaz Ordaz, Luis Echeverría, y López Portillo, integra el grupo de los peores presidentes de la historia moderna (peor que Salinas, sí; creo que por eso ya pocos recuerdan su supuesta relación con Salinas). Aunque no creo que la huída del Chapo haya implicado un pacto con Peña. El Presidente pierde mucho con la salida del Chapo, pierde capital político, pierde, junto con su partido, popularidad, y por lo tanto, un paso en reversa que su partido o sus cercanos se mantengan en el poder (aunque en éste país todo puede pasar). Sólo se podría entender un pacto de éste tipo desde una conspiración mucho más compleja que tendría que rebasar nuestras fronteras.

    Atole con el Chapo

    Pero aunque no creo que haya habido un pacto explícito con Peña Nieto, para que el Chapo saliera, se tuvieron que corromper servidores públicos de alto nivel, no sólo el director del penal, sino mucho más que eso. Es que no hay forma de explicar que el Chapo haya salido por sus propios medios. No cuadra, no tiene explicación alguna:

    1.- Hace tiempo detuvieron al mochaorejas ¿Lo recuerdan? Al famoso secuestrador Daniel Arizmendi. Bueno, recuerdo muy bien que cuando lo capturaron y lo llevaron al Penal de Almoloya (hoy el Penal del Altiplano), los noticieros afirmaron que sería confinado a una celda especial de donde no podría salir, ahí se bañaría, ahí comería, ahí todo. Esto empata con lo que Flavio Sosa, luchador social de Oaxaca quien estuvo en la misma prisión en el sexenio anterior, le relató a Diego Enrique Osorno. Él estuvo en una celda donde sólo había una cama, una mesa de cemento y una ducha. No se entiende como es que el Chapo pudo entrar a una regadera común y de ahí escapar sin que las cámaras grabaran su fuga (recuerden, es un penal de alta seguridad). Sólo se puede explicar por medio de la palabra «corrupción», si el Chapo no estuvo dentro de esas celdas creadas para los reos más peligrosos tuvo que haber habido corrupción de por medio.

    Ya lo dijo Flavio Sosa, para escapar era necesario sobornar a fuerzas de tres órdenes distintas, las cuales tienen fricciones entre sí. Tuvieron que haber movimientos de más alto nivel.

    After Guzmán’s last escape, it was revealed that he had corrupted the entire infrastructure of the prison that was holding him – Patrick Radden, columiista de The New Yorker.

    2.- El túnel, el túnel más grande de México tendrá 3.5 kilómetros (construido por empresas de Carlos Slim). Éste tiene 1.5. No es un túnel que un reo pueda excavar con una cuchara. Se necesita mucho más que eso. A Priori se puede entender, porque el Cártel de Sinaloa tiene los suficientes recursos para construir túneles de cientos de kilómetros (El Chapo inventó el «narcotúnel»). Se necesita gente especializada para hacerlo (recordar que éste túnel tuvo iluminación y aire acondicionado) y se necesita un camión de volteo diario para poder extraer los metros cúbicos de tierra necesarios durante un año, ¿y nadie se dio cuenta? 1.5 kilómetros desde el penal,  donde es necesario pasar horas de revisiones para poder entrar, donde no puede volar ningún artefacto ni helicóptero ni avión, donde los teléfonos celulares están prohibidos y de donde nadie había escapado. ¿Qué nadie lo vio?

    3.- Si el Chapo escapó una vez, no se entiende que no hayan tomado las medidas necesarias para que eso no volviera a ocurrir. Patrick Radden afirmó que los oficiales le asegurarón que el Chapo estaba aislado en una celda. Sea cual sea la verdad, tuvo que haber actos de corrupción, o bien para que no lo confinaran a una celda, o para que lo confinaran y luego por alguna razón lo dejaran entrar a las regaderas comunes (Flavio Sosa relata que los reos sólo se pueden bañar a las 6:00 AM y el Chapo lo hizo en la noche).

    Mientras esto ocurría, Peña Nieto dejaba acéfalo al país, se llevó a Osorio Chong a Francia (junto con una comitiva de más de 440 personas pagadas con nuestros impuestos); y posiblemente el Chapo haya aprovechado esta condición para poder correr menos riesgos en fuga. No se entiende que Peña no haya regresado al país, muestra de que estamos frente a un gobierno débil, inepto e incapaz de hacer frente a los criminales. En su declaración, Peña ni siquiera tuvo la molestia de llamarlo por su nombre.

    El Gobierno no hace nada, apuesta al olvido porque le ha funcionado (Ayotzinapa, la Casa Blanca), la gente se indigna, hace memes del Chapo, critica a Peña Nieto en las redes, pero nada pasa, luego se le olvida. Peña pierde capital político (y lo poco que mantiene, es gracias a la oposición tan displicente y mediocre que tenemos) pero sigue en pie. En estos años se habla mucho de que va a renunciar, no va a poder, lo van a tirar, se va a morir, pero por alguna razón (y no le estoy deseando ningún mal de salud ni a su integridad) el gobierno ahí sigue, como si de alguna manera pudiera salirse con la suya. Pero no sólo siguen en pie, sino que «no entienden que no entienden», siguen cometiendo los mismos errores, el espíritu de autocrítica es nulo y pareciera que no tienen incentivos para cambiar o para dar un golpe de timón. Cierto, Peña (a mi juicio) no liberó al Chapo, pero que el criminal más buscado del mundo se te vuelva a escapar, y que no existan explicaciones para dicho escape, es porque los cimientos del edificio llamado México están endebles, es porque el Estado de derecho está débil, y en estas condiciones no se pueden lanzar reformas exitosas, no se puede mejorar al país. Se tiene que empezar por reformar lo que siempre se han negado a reformar, el Estado de derecho.

    Lo ocurrido es una humillación para el país en el mundo, como si fuéramos una suerte de hazmerreír, y nosotros no merecemos eso. Me da tristeza porque creo y estoy seguro de que México es mucho más que eso, que en éste país si existe gente que quiere hacer las cosas bien, trabajar y esforzarse. Es triste que relacionen a México con violencia, drogas y un gobierno corrupto; es triste que ya sea pan de cada día que los diarios extranjeros publiquen artículos que relaten como es que México está mal, sumido en la corrupción, que Forbes publique un artículo sobre nuestro país con el encabezado de «El país más corrupto del mundo«, tal vez a los más que odian al Presidente de forma fanática se sientan satisfechos, pero no la mayoría de nosotros.

    ¿Qué hicimos para llegar aquí? ¿Qué pasó? ¿Por qué cuando era niño, creía que en un futuro México iba a ser algo mejor y no lo es? ¿Qué tenemos que hacer para cambiar? ¿Qué podemos hacer para que podamos confiar en nuestros gobernantes y no nos den «atole con el chapo«?

  • El Chapo sale el sábado por la noche

    El Chapo sale el sábado por la noche

    «Y hasta con el Chapo perdimos en penales»

    El Chapo sale el sábado por la noche

    No sé que decirles, México es un país surrealista, es un país donde el «realismo mágico» se vive día a día, donde pasan las cosas más increíbles y más inesperadas. México es un país de broma, donde el «piensa mal y acertaras» se convierte en premisa válida. Y si no te gustaba Prison Break porque creías muy fantasioso e ingenuo pensar que alguien puede escaparse dos veces de diferentes cárceles de máxima seguridad, es hora de que vayas comprando las temporadas (o bueno, las puedes ver en Netflix).

    ¿Pero de verdad se escapó el Chapo como dicen? ¿De verdad excavó, o le excavaron un túnel de kilómetro y medio para que saliera del Penal de Máxima Seguridad del Altiplano sin que nadie se diera cuenta?

    ¿Se acuerdan de Daniel Arizmendi, el famoso «mochaorejas»? Recuerdo que cuando encarcelaron a este individuo, en la televisión afirmaron que lo tendrían en una celda especial donde no podría tener comunicación con el exterior porque era necesario tenerlo bien vigilado. ¿Por qué al capo más importante de México no lo vigilaron tan bien y podía comportarse como un prisionero más? ¿Por qué a un capo tan importante como él y quien ya tiene el antecedente de haberse escapado lo dejaron escaparse una vez más? ¿Por qué el Chapo estaba a las 9:00 PM en las regaderas cuando escapó? ¿Qué no hay protocolos y horarios en un penal de máxima seguridad? #NoEraPenal:

    Todos los días al Secretario de Gobernación le pregunto si lo tienes bien vigilado, porque evidentemente es una responsabilidad que hoy tiene a cuentas el Gobierno de la República asegurar que la fuga ocurrida hace algunos años nunca se vuelva a repetir – Enrique Peña Nieto en entrevista a León Krauze.

    Se pueden hacer muchas conjeturas, desde la versión más conservadora y «benévola» que dice que el Chapo efectivamente se escapó, hasta otras que dicen que lo soltaron y que se trata de cambios de estructuras de poder. Pero en todas las versiones posibles el hecho es vergonzoso. Que el Chapo se haya vuelto a escapar es una vergüenza, una humillación internacional. Me pregunto si a Peña Nieto será cuestionado en Francia tanto por políticos como por la prensa.

    Y es que puedes entender que un Presidente que lleva numerosas comitivas a otros países como si se tratara de un rey que puede hacer lo que quiera con las instituciones como si «el Estado fuera él» (aludiendo a Luis XIV) y que está implicado en actos de corrupción, pueda permitirse que el capo más importante no sólo de México «se te escape». En un país donde las instituciones no funcionan, pueden pasar tantas cosas mágicas e increíbles. Puedes entender que a un gobierno tan poco respetado, cuyo Presidente puede ser humillado con la mirada de su esposa, nadie más lo respete. Si el ciudadano promedio no lo respeta ¿Cómo podrá un capo tenerle algo de respeto al gobierno y corromper hasta donde se necesite para liberarse?

    Para que el Chapo Guzmán saliera, era evidente que se necesitaba comprar o amedrentar gente, cuando menos tuvo que llegar a los más altos niveles dentro del penal para permitir que eso sucediera. Esos altos niveles que deberían de reportarle diariamente a Osorio Chong sobre el Chapo, porque como decía Peña Nieto, él, supuestamente le preguntaba a Chong todos los días sobre el Chapo.

    Lo que está pasando es una humillación, una vergüenza internacional, una muestra de que nuestras instituciones son endebles, que cualquiera puede pasarse la ley por encima. Es penoso que un reo tan peligroso se te pueda escapar de tu prisión más segura y vigilada, pero es mucho más humillante que lo pueda hacer por segunda vez, eso en una nación normal no puede ocurrir.

    El Gobierno está rebasado, los cárteles de la droga parecen mostrar que son más fuertes que éste. El Gobierno es débil, los capos son cabrones. No hay Presidente, hay capos fugados y criminales que actúan impunemente sin posibilidad de que sean castigados.

    Y cuando sabes que la imagen de Peña Nieto no puede desdibujarse más, de pronto te pueden volver a sorprender.

  • Nadie se acordó de Don Porfirio

    Nadie se acordó de Don Porfirio

    El día en que murió Jacobo Zabludovsky se cumplieron los 100 años de la muerte de Porfirio Díaz. Todos se acordaron de la muerte de Jacobo Zabludovsky y nadie se acordó de la muerte de Porfirio Díaz (más que para decir que era una mala coincidencia), a quien le hicieron una misa póstuma en el Distrito Federal y nada más. Casi nadie habló de él, no se escribieron muchas columnas de él (aunque algunas de las no muchas escritas de una calidad bastante aceptable). Porfirio, a 100 años de su muerte sigue condenado en el ostracismo.

    Nadie se acordó de Don Porfirio

    Mientras Hidalgo, Juárez y Morelos acaparan las calles principales de los centros históricos de casi todas las ciudades, Porfirio Díaz muchas veces se tiene que conformar con una calle aledaña si bien le va, o una pequeña avenida que no tiene tanta importancia. A Porfirio Díaz le tocó una coyuntura histórica de tal forma que no salió avante, se convirtió en el villano, en el enemigo. La familia revolucionaria llamada PRI lo negó durante varias décadas (y los tricolores siguen haciendo a pesar de que ahora ya no conservan el monopolio del poder al grado en que lo tenían antes).

    No es que quiera elevar a Porfirio Díaz al tamaño de un héroe. Don Porfirio logró muchos progresos en el país que tuvieron muchos costos sociales y políticos también. Mientras Porfirio modernizaba al país, construía ferrocarriles y le daba una estabilidad que se le negó en todo el siglo XIX, también permitió un país muy desigual, a los mayas y a los yaquis los esclavizaba y a estos últimos casi los exterminó, como subraya Kenneth Turner en su libro «México Bárbaro»; reprimió a cuanto movimiento opositor se le puso enfrente y se reeligió (en una contradicción propia) erigiéndose como dictador 35 años (no consecutivos).

    Porfirio Díaz fue una figura imperfecta como lo fueron muchos de nuestros «héroes nacionales»; tampoco es como que en esa época existieran derechos humanos de avanzada o un welfare state dentro de los países más desarrollados. En el siglo XIX la desigualdad mundial era mucho más marcada que la que conocemos actualmente y la «democracia» no estaba tan avanzada como el día de hoy. Tal vez hacer la comparación de su gobierno comparada con la actualidad, donde muchos paradigmas se han roto y la cosmovisión que tenemos ha cambiado radicalmente, pueda ser algo injusto o sus defectos se pueden ver como mayores.

    Me atrevo a decir que Díaz «hizo más por México» que lo que hicieron algunos de los revolucionarios mitificados por la educación oficial como Pancho Villa y Emiliano Zapata. En el gobierno de Porfirio Díaz se creó mucha riqueza, luego se distribuyó muy mal y la acapararon algunos pocos. Antes de Porfirio Díaz no existía riqueza, y la Revolución Mexicana más que redistribuir la riqueza que se había generado (que era lo que se debería de haber esperado de nuestra malograda revolución) la destrozó. Los revolucionarios ya institucionalizados (desde Plutarco Elías Calles) crearon corporaciones que en el papel tendrían que haber redistribuido la poca riqueza que había en ese entonces, pero en realidad se transformaron en corporaciones clientelares que permitieron al partido en el poder mantenerse por 70 años. Algunas de esas corporaciones todavía existen, a pesar de que el mundo ha cambiado.

    Creo que a Porfirio Díaz se le debería de dar su lugar en la historia (solo es mitificado de forma sesgada por algunos conservadores). La razón por la cual esto no es así, como comenté, es porque la historia la escriben quienes la ganan y la familia revolucionaria lo mantuvo en el ostracismo; a pesar de que varios de los monumentos más importantes de la Ciudad de México fueron mandados a construir por él: El Ángel de la Independencia, Bellas Artes, lo que hoy es el Monumento a la Revolución (que sería un palacio legislativo, y que gracias a nuestros amigos revolucionarios, nunca se concluyó más que la cúpula). Mucha de la arquitectura histórica que tanto presumimos se la debemos a Porfirio Díaz.

    La historia no se puede dividir en héroes y villanos, menos cuando esa clasificación es arbitraria y conveniente para quienes nos han gobernado. Así como Miguel Hidalgo, Morelos y Pavón y Benito Juárez tienen un lugar en los anales de la historia (con todas sus imperfecciones), Porfirio Díaz también debería de tenerlo (con todas sus imperfecciones también), y no debería ser ninguneado como un villano o un individuo nocivo para el país; a las nuevas generaciones se les debería de contar la dos historias, la del Porfirio que trajo progreso y orden al país, y la del Porfirio que sí, fue un dictador, reprimió indígenas y que permitió que la riqueza se la quedaran unos pocos.