Autor: Cerebro

  • Televisa ya no te idiotiza

    Televisa ya no te idiotiza

    No es que la sociedad sea menos ignorante, es que ahora tiene la capacidad de castigar a los medios que, a su juicio, lo desinforman.

    Televisa ha contribuido de alguna forma a moldear la cultura de nuestro país. La televisora durante muchos años tuvo el monopolio de la información en México. Por más que reniegues de ello, cuando vas a un concierto de Luis Miguel, o a algún reencuentro de algún grupo juvenil, es porque esa música (que de alguna forma promovió la televisora) te marcó en un momento de tu vida. No te recrimino, es que no había casi nada más. Yo crecí con Magneto, Menudo, Ricky Martin, Timbiriche, Locomía. todos ellos promovidos en Siempre en Domingo; y en las pláticas con gente de mi edad recordamos lo bochornosos que eran algunos de esos artistas (no es que necesariamente nos gustaran, más bien era lo que conocíamos).

    Televisa ya no te idiotiza

    Televisa tenía el monopolio de la información de tal forma que en esos tiempos (los años 80 y 90) muchos estaban inconformes con el gobierno en turno, pero aún así sintonizaban 24 Horas, y a pesar de que sabían que ese noticiero era afín al gobierno que tanto criticaban, le tenían cierto respeto a esa «institución» llamada Jacobo Zabludovsky. Hasta la llegada del cable (y a cuentagotas) en televisión la única forma de informarse era con Jacobo.

    En los tiempos de mi niñez, todos veían Chespirito (uno de los comediantes más sobrevalorados), los padres de familia (en especial las madres) veían religiosamente las telenovelas, y en los domingos por la tarde, Raúl Velasco ocupaba un lugar en el sillón de las familias.

    La influencia de Televisa era abismal, aunque estaba sometida al gobierno en turno y de hecho no se molestaban mucho en ocultarlo. Ahora se habla mucho sobre la influencia que ejerce Televisa en la sociedad, se habla de como intenta crear corrientes de opinión, o de como promueve a un candidato para que llegue a la Presidencia. Pero lo cierto es que la influencia de la televisora es cada vez menor y progresivamente se está conviertiendo en una opción más de tantas y no en «la opción».

    La forma en que el usuario consume contenidos ha cambiado de una forma radicalmente opuesta en los últimos 10 años (de forma más acelerada creo yo, si hiciéramos una minuciosa comparación contra décadas anteriores). Internet ha relevado paulatinamente a los contenidos televisivos de tal forma que la televisora mantiene una fuerte influencia solamente entre las clases más bajas y la gente mayor.

    Chespirito

    El 51% de los mexicanos tiene acceso a Internet (en 2015 la penetración aumentó un 5.3%) y esta cifra va en aumento. Que la gente tenga acceso a Internet no implica necesariamente que esté bien informada. No es que la sociedad sea menos ignorante, es que ahora tiene la capacidad de castigar a los medios que, a su juicio, lo desinforman. Pero la capacidad de hacer un juicio por parte de la gente no necesariamente es buena, mucha gente tiene la costumbre de dar por cierta cualquier información que ve en la red, sin verificar la fuente, con lo cual es muy susceptible de ser manipulada.

    La televisión abierta está en crisis. Aunque Álvaro Cueva trate de argumentar que las telenovelas están más vivas que nunca, da interesantes datos para poder argumentar lo contrario. Las personas mayores de 40 años siguen pensando que las novelas son algo sagrado e importante, pero las personas menores de esa edad piensan que son basura. Las novelas siguen siendo un negocio por la forma en que se hace publicidad ahí, pero cuando ese mercado cautivo se empiece a hacer más grande, las novelas irán perdiendo progresivamente su rating. Los jóvenes prefieren ver series, videos en Internet y consumir otro tipo de contenidos creados por diversos emisores de tal forma que ya nadie puede tener el control absoluto de todo.

    En el mundo de hoy, López Dóriga puede perder una batalla mediática contra una empresaria, como cuando su esposa trató de extorsionar a María Asunción Arambuzabala, quien podrá ser muy rica pero no tiene todo el aparato mediático ni el micrófono del conductor. Las redes sociales y una prensa más abierta gracias a las nuevas tecnologías dejaron en evidencia a Joaquín López Dóriga quien podría estar viviendo sus últimos momentos en Televisa. Ahora López Dóriga no tiene credibilidad alguna, la posición de Televisa con el Gobierno Federal, no ha fortalecido al gobierno como antes sucedía, más bien ha debilitado la reputación informativa de la televisora.

    López Dóriga Arambuzabala

    Televisa busca refritos y fórmulas gastadas ante la cada vez mayor pérdida de influencia en la sociedad, sobre todo en las clases medias quienes prácticamente le han dado la espalda. Big Brother, programa del que hablé hace algunos días debido al insulto que represantaba esa propuesta, es un gran ejemplo. ¿Qué ha pasado a las pocas semanas de iniciado el programa? Big Brother ha tenido muy bajo rating y piensan, según Tv Notas (ojo, que TV Notas exhiba así a Big Brother dice mucho) en expulsar a la mitad de los integrantes porque el público no se identifica con ellos (lo que les venía diciendo la otra vez). ¿Alguien conoce el nombre de uno de los habitantes de la casa? Lo siento por ellos que cuando salgan de la casa, contrario a sus expectativas, nadie los va a conocer ni nadie les pedirá su autógrafo.

    Hace no mucho tiempo, «salir en la tele» era motivo para presumir a los demás. Ahora en algunas ocasiones puede ser motivo de vergüenza.

    En la Televisa de hoy tenemos a Adal Ramones tratando de vivir viejos recuerdos, pero no muchos lo sintonizan. Adal Ramones ya no podrá hacer un Otro Rollo, programa que marcó a varios jóvenes, porque la juventud ya no está al pendiente de lo que sale en la tele. La dinámica ha cambiado radicalmente y la televisión abierta no es que solamente no se haya adaptado, es que la televisión abierta por sus características inherentes seguirá perdiendo influencia.

    Inclusive en los deportes hemos visto la fuga de los narradores más pensantes al cable (a veces despedidos de la televisora, a veces por decisión propia), y la televisión abierta, que cada vez transmite a menos equipos, ha tenido que echar mano de bufones como «El pollo» o Christian Martinoli.

    No es un secreto que muchos actores y directores ya no quieran participar en los melodramas de la televisión abierta, como afirma Álvaro Cueva. Los contenidos se están moviendo de canal, se habla de la serie de Cuervos más que cualquier novela, las novelas no hacen propaganda en Internet porque ahí no está su target.

    Los seres humanos somos seres colectivos, nuestra forma de actuar está en cierta medida determinada por el entorno en el que vivimos; nuestras conversaciones colectivas ahora repudian y critican los contenidos de la televisión abierta. Hace no mucho tiempo, «salir en la tele» era motivo para presumir a los demás -Salí en la televisión, ponle en el Canal de las Estrellas. -Ahora no ocurre eso, y en algunas ocasiones el efecto es el opuesto. La televisión ya se convirtió en un medio más. Nuestros padres no podían castigar a Jacobo Zabludovsky, nosotros lo podemos hacer sin ningún problema.

    Podemos criticar la influencia que ejerce Televisa. Con sus novelas incluso impuso patrones de comportamiento. Señoras actuando como villanas dentro de su matrimonio, jovencitas tratando de emular a las «Rebelde». Pero esto está terminando , Televisa está dejando de tener impacto dentro de las clases medias, la joya de la corona está dentro de las clases humildes, que pueden dar muchos votos (si de hacer política se trata) pero son quienes menor poder adquisitivo tienen, y por tanto, eso implicará una considerable merma en los ingresos de la televisora.

    Hasta aquí mi reporte Cerebro.

    P.D. No menciono a TV Azteca porque es básicamente lo mismo, y porque, ¡Qué flojera hablar de TV Azteca!

     

     

  • El Pasecito, y por qué no deberías de retar a Kenka

    El Pasecito, y por qué no deberías de retar a Kenka

    Quiero empezar comentando que el acento de niña fresa de la Ciudad de México nunca me ha sido de mi gusto, lo percibo como de no muy buen gusto y un tanto exagerado; posiblemente porque en esa entidad los niveles de clasismo son mayores que en Guadalajara. Tampoco me he terminado de acostumbrar (es que en Guadalajara somos más parecidos, sin faltar a la razón) a que una mujer a la cual no encuentro muy bella, se cotice demasiado y se presente como alguien difícil de alcanzar. Eso me vino a la mente cuando vi a esta jóven en el video, pero bueno…

    El reto del pasecito es una de las cosas más patéticas que he visto en los últimos años, me la pensé dos veces antes escribir sobre el tema porque consideré que había temas más importantes, pero de verdad es que es algo penoso y creo sirve para que insista en que las élites de este país están podridas, muy podridas.

    Supongo que estas mujeres están demasiado grandecitas como para no entender que inhalar cocaína puede traer consecuencias serias a su persona. Cierto, hay una cantidad considerable de gente que toma drogas, pero de verdad que me friqueó ver a estas jóvenes subir su video inhalando cocaína a las redes para presumir su hazaña. ¿De verdad es algo de lo que se deberían sentir orgullosos? Y lo hacen como si se tratara de un juego normal, cotidiano. De verdad no entienden.

    No entienden que con este reto no sólo se están jodiendo a ellos mismos, están promoviendo un círculo vicioso donde están invitando a sus amigos a drogarse y a joderse, con tal te verse cool o interesantes, como si drogarse tuviera algo de interesante, como si depender de químicos tóxicos fuera algo trendy, como si necesitaran de ello para pertenecer a un círculo social. Y lo hacen con tanta naturalidad…

    Me pregunto ¿Dónde están sus papás? ¿De verdad sus papás no ven esto? ¿O de verdad a sus papás no les importen que sus hijos se droguen porque ellos también lo hacen? Tuvo que ser la sociedad misma la que reprendiera indirectamente a estos jóvenes, como yo lo estoy haciendo desde este espacio. ¿Y nos habrán hecho caso, o se estarán burlando de nosotros?

    Estas niñas son lo suficientemente estúpidas como para no dimensionar el daño que están haciendo con «su juego», como para no entender que están incitando a gente cercana a ellas (y gente no tan cercana) a que adquieran un vicio que puede destruir sus vidas, porque no se trata de un porro, se trata de cocaína. Pero no sólo perjudican a sus amigos y conocidos de círculos cercanos, también están ayudando a financiar al narcotráfico. Un narcotraficante no verá con malos ojos que unas niñas irresponsables pretendan promover el consumo de la cocaína entre las élites mexicanas, quienes si algo tienen en común es que tienen mucho dinero para gastar y por lo tanto es un mercado atractivo.

    Sí, un mercado atractivo para esos narcotraficantes que diariamente cometen asesinatos, esos narcotraficantes como los que penetraron el Estado para matar a los estudiantes de Ayotzinapa.

    ¿Qué es lo que está pasando en las élites como para que un juego así de absurdo pueda pasar como una actividad inocente o algo normal y cotidiano?

  • Los estudiantes de Ayotzinapa ya están muertos

    Los estudiantes de Ayotzinapa ya están muertos

    Este 26 de Septiembre es el primer aniversario de uno de los días más trágicos de la historia moderna de México, y hablo de la matanza de los estudiantes de Ayotzinapa. A un año, y por más que el Gobierno trate de hacer que la población olvide el tema (porque el Gobierno se mostró incompetente, porque Ayotzinapa evidenció al Gobierno, evidenció la colusión del crimen organizado con el Estado, y también porque hay quienes se han querido aprovechar de la tragedia y manipular a los padres con intereses políticos), el dolor ahí sigue, no se ha ido.

    Los estudiantes de Ayotzinapa ya están muertos

    Hay una cosa que a mí me parece tristemente cierta, y es que los estudiantes de Ayotzinapa están muertos. Entiendo a los padres, me imagino que en su dolor no quieren perder las esperanzas, pero no veo como es que los estudiantes puedan estar vivos, menos a un año. La forma en que murieron puede ser debatible: La PGR tiene su «verdad histórica» y el GIEI por su lado afirma que esa versión es más bien una «mentira histórica». Pero los estudiantes ya murieron.

    Los padres están en su derecho de no aceptar la verdad porque es muy doloroso aceptar la muerte de un hijo, más cuando no se conocen con certeza las condiciones en que murieron. Pero a nosotros si bien no nos deja de doler el hecho, no nos han matado a un niño y podemos pensar de forma más racional y objetiva. ¿De verdad creen que los estudiantes están vivos, escondidos en algún lado? De verdad lo veo muy difícil, si no es que imposible. ¿Para qué el Gobierno simularía una tragedia que no existió? Se me hace algo absurdo.

    La tragedia nos duele mucho, de hecho Ayotzinapa es la razón por la cual el Papa Francisco (según palabras de Raymundo Riva Palacio) no pisó México en esta visita a América. El Papa Francisco pidió ir a la normal de Ayotzinapa para oficiar una misa, lo cual no le pareció al Gobierno de México. Es un secreto a voces que la relación entre el Gobierno de Peña Nieto y el Vaticana no es la mejor.

    La tragedia nos duele mucho, porque a pesar de que los estudiantes posiblemente no eran un ejemplo a seguir (en una manifestación en la Autopista del Sol, quemaron una gasolinera donde murió una persona) no se concibe que una autoridad coludida con el crimen perpetre una masacre de semejantes proporciones. Los estudiantes debían ser calmados o sancionados, no ejecutados.

    La tragedia nos duele mucho, porque aunque yo no creo que el Gobierno de Peña Nieto los haya mandado a matar, como algunos sugieren, el Gobierno fue tan displicente que el mensaje que recibimos fue de «me vale madre» y porque el nivel de corrupción que han permitido (y hasta fomentado) de alguna forma han permitido que el Estado pueda ponerse al servicio del narcotráfico para perpetrar una masacre, porque sin importar si fue de orden local o estatal, #FueElEstado, porque el estado se puso al servicio de los narcotraficantes.

    Sí, es doloroso aceptar que están muertos, porque eso significa una herida más en nuestra historia, un hecho cuyas causas posiblemente nunca conozcamos a fondo, porque hay muchos interesados en que no se sepa, o hay quienes quieren jugar tramposamente con la historia.

    Vivos se los llevaron, pero… muertos están. Y al Gobierno no le importa, el Gobierno sólo quiere lavar su imagen, el Gobierno no quiere resolver nada, sólo se quieren lavar las manos, y seguir en su acostumbrada dinámica del poder.

     

  • Big Brother pt 2, la apología al insulso mirrey

    Big Brother pt 2, la apología al insulso mirrey

    Valía la pena escribir un segundo capítulo. Me enferma ver esto, de verdad. La película «Nosotros los Nobles» se queda muy corta al representar la pedantería que existe en las clases sociales más altas de nuestro país. En la película uno podía dar por sentado que muy dentro de los personajes principales había algo de bondad, eran niños descarrilados que nada más necesitaban una lección para vivir sus vidas con rectitud (que es lo que al final sucede en la obra de Alazraki). Los concursantes de Big Brother, por el contrario, me enferman.

    Big Brother pt2, la apología al insulso mirrey

    Es más, los videos de los mirreyes del Cumbres no son absolutamente nada nada en comparación con esto ¿Qué Televisa no se dio cuenta que la mayoría de la gente está harta de ver estos desplantes? ¿O creyeron ingenuamente que generarían críticas de tal forma que al final, todos terminarían pegados a la pantalla de la televisión viendo Big Brother?

    Vale la pena hablar porque Big Brother ejemplifica claramente varios de los problemas sociales que actualmente tiene nuestro país. No en forma de crítica, más bien lamentablemente en forma de promoción. No entiendo como es que en un momento de la historia de México donde se habla constantemente de la profunda desigualdad económica y social, donde se busca reconocer un problema de racismo, clasismo y discriminación que lacera a nuestra sociedad, Televisa tiene el descaro de presentar un programa de este tipo incluyendo a personajes (en su mayoría) de lo más desagradables, patéticos, superficiales y vacíos, como algo cool y divertido. Televisa nos pretende restregar en la cara la idea de que ser ignorante, estúpido y machista debería de ser el modelo aspiracional que debemos de seguir.

    Yo creo que ves tu presa, indefensa, chiquita, muy tímida; lo primero que tienes que hacer es que se sienta confiada, y después de eso, llegar y rematar. El «Rudo» Rudovsky – Integrante de la casa de Big Brother.

    A ojos de la mayoría de los habitantes de la casa, nosotros somos unos losers; no despilfarramos dinero, no nos vestimos con ropa de marca (y si lo hacemos es por gusto, no por presumir), buscamos parejas estables (sí, uno de los habitantes asegura que el amor es para perdedores) y llevamos una vida más tranquila (más interesante que irse de antro y emborracharse, pero sus mentes limitadas hacen que no lo entiendan). Televisa prácticamente nos está discriminando a quienes no llevamos a una vida vacía, superflua y superficial. Seguramente para Televisa, ser un asiduo lector o ser una persona que tiene conversaciones más profundas que todo lo que se verá en ese programa con sus amigos, es un outsider, es una persona aburrida, poco interesante.

    Lo peor del caso, es que este tipo de gente puede trascender aprovechando la abundante ignorancia que hay en este país. Un personaje patético como el «Pato» Zambrano pudo ser candidato por un partido de izquierda a la alcaldía de Monterrey (con todo y la vergüenzas que él mismo se hizo pasar). Este tipo de personas llega a dominar la esfera política del país, como el Goberndador de Chiapas, mocosos sin ninguna sensibilidad, a quienes sólo les gusta «disfrutar del momento».

    Televisa ni siquiera tuvo la sensibilidad de entender que es lo que está pasando en la sociedad mexicana, Televisa promueve lo que mucho trabajo nos cuesta combatir. No es indeseable que en una nación existan élites en lo más alto de la pirámide, lo malo es que quienes la conforman sean así: personas ignorantes, vacías, y al verlas entendemos por qué México está como está. Justo ahora cuando en México vivimos episodios tan sensibles como el asesinato de los estudiantes de Ayotzinapa, escándalos de corrupción y una gran desconfianza hacia la clase política y las élites, Televisa llega con Big Brother y estos personajes (que son los típicos mirreyes que se benefician de este México disfuncional) y se burla de nosotros en nuestra cara.

    ¿Tienes el valor, o te vale?

    Soy casi perfecto, no, soy perfecto… ¿Qué si estoy dispuesto a enamorarme? Yo no creo en el amor, el amor es para perdedores. Christopher Basteris – Integrante de la casa de Big Brother.

    La apuesta de Televisa es la siguiente: Incluir modelos aspiracionales de buen parecido y con cierto perfil, de tal manera que el espectador presencie peleas de lo más banales (eso vende) sexo, chichis y culos (Televisa ya lo prometió). El morbo en su máxima expresión, y parece que la televisora ni siquiera eso entiende ahora que los consumidores tienen acceso a discusiones polémicas y escenas de sexo entre personas comunes y corrientes a un solo clic.

    Televisa, quien ha incluido nuevamente como conductora a Adela Micha (una conductora que presume hacer análisis político y después ser la conductora de un programa tan banal no puede ser respetada en ninguna de sus dos facetas) presume que las fuertes críticas que ha recibido Big Brother en la serie son «estrategia» para que todo el mundo sepa del programa y la vea, incluso han contratado influencers para «criticar» la nueva temporada de Big Brother. Lo que no parecen darse cuenta es que gran parte de las críticas no son palabras al aire (como suele suceder también con el partido político que tiene una mejor relación con la televisora), se trata de gente que se siente enojada e insultada.

    Y tengo que ser sincero, solo la gente ignorante verá ese programa. Solo lo hará la gente morbosa cuya vida es lo suficientemente vacía como para ver que es lo que hace gente mediocre y mediana dentro de una casa llena de publicidad. De verdad, si estás pensando en ver Big Brother, yo te puedo ayudar, te puedo ayudar a organizar tu tiempo libre, a recomendarte libros para leer, a recomendarte películas para ir al cine, obras de teatro o museos a los que puedes ir. Por favor ¡Respétate a ti mismo y no contamines tu mente con esta programación basura que solo pretende venderte estereotipos y personas trastornadas vendidas al público como algo cool!

    Ojalá quiebre Televisa, nada más por ver esto, me darían ganas de ver a esta empresa cerrar.

    Tendría que ser estúpido, primero, para divertirme con alguien que me ofende y, segundo, para comprar los productos y servicios que se anuncian en esa clase de televisión… Entre eso y apoyar al crimen organizado la única diferencia está en el reparto – Alvaro Cueva – columnista de Milenio.

  • La Volkswagen, y mi vochito contaminaba más de lo que pensaba

    La Volkswagen, y mi vochito contaminaba más de lo que pensaba

    Me desperté con la noticia de que mi vochito contaminaba más de lo que creía. Los de la Volkswagen me engañaron. Yo que tenía a los alemanes en un gran concepto, muy rectos, muy trabajadores, muy ordenados y muy respetuosos de las instituciones; con todo y el pasado nazi de la marca.

    La Volkswagen, y mi vochito contaminaba más de lo que pensaba m07-bg-image

    Después de darme cuenta como es que mi «escarabajo» contaminaba de más, las acciones de la Volkswagen se desplomaron y el CEO de la empresa renunció.

    ¿Qué hubiera pasado si ese vergonzoso escándalo lo hubiera protagonizado una marca mexicana? Imagínense, enterarnos que Telcel «falsea» los minutos que usamos quienes hacemos llamadas por esa empresa telefónica. No sólo no pasaría nada, más bien no nos sorprendería que eso no ocurriera e incluso ocurre.

    Si el escándalo de la Volkswagen fue eso: un escándalo, en gran parte así fue porque los consumidores esperan que esa empresa, asentada en un país donde la corrupción es muy poco tolerada, sea congruente y tenga cierto espíritu de ética. Lo que más llama la atención no es que hayan falseado pruebas de emisiones contaminantes (con su prejuicio respectivo al medio ambiente) sino que quien incurrió en ese acto fue una empresa alemana, de gran reputación.

    Eso es lo que ocurre cuando una nación (y la sociedad que la integra) tiene instituciones fuertes y la corrupción no se tolera, quien se «sale del huacal» es castigado. La bolsa de valores castigó, la marca será castigada y tendrá que pasar un tiempo para que los daños al branding sean reparados (posiblemente hagan campañas medioambientales), y el CEO tuvo que renunciar.

    En un país como México cuando eso sucede no ocurre mucho, o no ocurre nada. Y no hablo en específico del Gobierno a quienes podríamos dar por sentados en este ejemplo (además que un Gobierno por sus características puede ser más opaco que la iniciativa privada), sino de las mismas empresas mexicanas.

    Los alemanes son una sociedad con una autoestima colectiva muy alta, a pesar de los fracasos históricos (sobre todo en las guerras del siglo XX) han resurgido de las cenizas para volverse la nación más fuerte de Europa. Perfecta no es, pero los alemanes se sienten orgullosos de serlo, por eso se respetan y respetan las reglas que ellos mismos se han creado. Tanto que los extranjeros esperan que sus empresas globales sean congruentes con ese «contrato social».

    Como nosotros no nos sentimos orgullosos de nuestro país (y por eso creemos que sólo hay que festejar a nuestro país cuando está bien), entonces es más fácil pasar por encima de él y de sus instituciones endebles. Eso aunque se maneje un doble discurso donde algún empresario haga un museo aquí y un homenaje acá y acullá o coloquen banderitas en septiembre.

    Los alemanes al ser derrotados no dejaron de querer a su país (una autoestima alta implica saber quererse en los momentos más difíciles), por más fueran dolorosas las derrotas, por más humillante fuera el Tratado de Versalles, por mas fueran divididos por un muro e intervenidos tanto por Estados Unidos como por la Unión Soviética.

    Si nos quisiéramos más como nación, si de verdad amáramos a México, cualquier empresa que incurriera en un escándalo similar sería sancionada por su sociedad como ocurrió con Volkswagen. Porque al igual que ocurre con los individuos, un país que se quiere, se respeta y se da a respetar. Pero no nos queremos y nos faltamos al respeto.

    Y como una nación con problemas de autoaceptación, festejamos irracionalmente cuando las cosas parecen estar bien y cuando no, consideramos no merecer nada, no hay que honrar a la patria porque «me dueles México» y por «culpa de Peña Nieto».

    Mientras Telcel me seguirá cobrando tarifas abusivas…

  • El Big Brother, la neolengua de Televisa

    El Big Brother, la neolengua de Televisa

    Como dato cultural, El Gran Hermano surgió del 1984 de George Orwell, un libro distópico que recreaba la dictadura soviética en un imaginario futuro. El Gran Hermano era por algún decirlo el «amado líder» al que todos debían obedecer y someter; y para mantener al pueblo sometido, manipulaba deliberadamente la información inclusive al reducir el léxico del lenguaje de tal forma que se pudiera inhibir la crítica y los cuestionamientos al gobierno, eso que Orwell en su obra, llama neolengua.

    El Big Brother, la neolengua de Televisa

    Los creadores de este reality show adoptaron el término, que en realidad tiene poco que ver con el «Big Brother» de 1984 porque sólo se trata de un ente que tiene control sobre la casa donde residen los concursantes, quien les organiza dinámicas a los miembros de la casa e los invita a nominar a uno de ellos para que salga de la casa. El Big Brother está muy lejos del terrorífico Gran Hermano de la obra.

    Lo que tal vez sí tenga de parecido es la neolengua. Basta a ver a algunos de sus integrantes quienes parecen tener algo en común; al parecer no se trata de personas realmente interesantes, mucho menos leídas; por el contrario, son personas que tienen un perfil adecuado para que dentro de esa casa se armen los conflictos suficientes para que Televisa pueda obtener buenos ingresos a través del rating. Algunos son pedantes, arrogantes, y narcisistas; pero sobre todo son personas comunes y corrientes con una personalidad estereotipada y fácilmente encasillable. Los organizadores no son tontos, y saben que este tipo de personas son los más proclives a hacer de Big Brother, un programa con el suficiente morbo para que las personas «medianas» lo sigan y compren los productos integrados por medio del brand placement, en la dinámica de la casa. Es el ingrediente perfecto.

    El verdadero Gran Hermano (apelando al concepto de Orwell) se trata en realidad de la televisora que tiene cautivos a los televidentes perdiendo el tiempo viendo Big Brother.

    Las personas que gustan de interesarse por las vidas de otras personas reflejan una vida vacía. Es lo mismo que lleva a los individuos a leer revistas como TVNotas y demás revistas del corazón, su vida es lo suficientemente monótona y aburrida como para que lo que haga una persona que no conocen y que seguramente no conocerán, sea más interesante que lo que hagan ellos mismos. Por eso soy muy crítico de este tipo de programas, porque se alimentan del vacío intelectual y espiritual de la gente, quienes proponen a personas que distan de ser ejemplares como modelos a quienes estar vigilando en la televisión por un determinado número de horas.

    Eso es Big Brother, es una alegoría al chisme, a lo banal, a lo superfluo, al morbo, al no tener nada que hacer, a la vida vacía, al espíritu inexistente, a la mediocridad, al conformismo.

    Si esperaban que hablara de la dinámica del programa, lamento decepcionarlos. Que si Adela Micha lo va a conducir (ahí está mejor que haciéndola de analista del mundo político, de verdad) que como se van a nominar, que cuales son las reglas. De verdad eso no tiene ninguna importancia.

    Para muestra basta un botón, aquí el perfil de algunos de los integrantes. Seguro de aquí saldrá el Octavio Paz del Siglo XXI, al tiempo:

  • 10 preguntas para saber que tan buen ciudadano eres

    10 preguntas para saber que tan buen ciudadano eres

    ¿Te has preguntado si eres un ciudadano ejemplar? ¿Te has cuestionado si de verdad eres un activista que pone el ejemplo? Posiblemente no abonas en nada y no te has dado cuenta. Para eso he creado una lista de preguntas que te ayudarán a saber que tan buen ciudadano eres y que tanto te gusta realmente participar y luchar por tu país. Contéstalas sinceramente, nadie sabrá la respuesta mas que tú y tu consciencia. Empezamos:

    10 preguntas para saber que tan buen ciudadano eres

    1. Cuando encuentras en Internet información sobre algún acto de corrupción gubernamental o cualquier otro tipo de evento en perjuicio de la ciudadanía y lo compartes en las redes, tú piensas qué:

    a) Estás haciendo algo por tu país.

    b) No lo compartes, es una pérdida de tiempo estarse quejando.

    c) Estás compartiendo información.


    2. Afuera de tu casa están golpeando a una persona, tú:

    a) Seguramente piensas que se lo buscó o hizo algo para llevarse la golpiza y no haces nada.

    b) Te indignas, tomas una foto y la subes a las redes con el hashtag #TodosSomosEsaPersonaQueEstánGolpeando para quejarte de la pérdida de valores de la sociedad.

    c) Llamas a la policía o bien, bajas para tratar de calmar los ánimos.


    3. En tu colonia la tasa de criminalidad ha aumentado:

    a) Con los colonos te organizas para presionar a las autoridades y a la vez formar un grupo de vigilancia.

    b) No haces nada, confías en que las autoridades harán su trabajo.

    c) Le mientas la madre al Gobernador en las redes sociales y lo señalas como el responsable del aumento del crimen


    4. Vas manejando y una manifestación te bloquea el paso:

    a) Tratas de hablar con los manifestantes, tratas de comprenderlos y les pides amablemente que te cedan el paso.

    b) Les avientas el carro a esa bola de haraganes sin nada que hacer.

    c) Te sumas a su causa, con tu celular tomas fotos a los automóvilistas molestos, y los «denuncias» en las redes sociales por fascistas.


    5.- En las redes, ves una fotografía de humanos sacrificados en lejano oriente y posteriormente ves a dos gatitos cruelmente maltratados en una tienda de animales.

    a) Piensas que así es la condición humana y sigues con lo que estabas haciendo.

    b) Te indigna más lo de los gatitos y lo retuiteas tratando de explicar como es que nos estamos degradando como sociedad.

    c) Tratas de informarte más sobre lo sucedido en lejano oriente, y entender por qué es que están sucediendo esos atropellos.


    6.- Se ventila un desfalco por parte del Gobernador, a lo cual la autoridad se hace de la vista gorda.

    a) Entras a las redes del Gobernador y le mientas la madre, que todos sepan que es un «ladrón pendejo».

    b) Le dices a los indignados que se callen, que el cambio empieza por uno mismo.

    c) Propones con tus conocidos alguna estrategia para tratar de incidir y presionar para que la autoridad actúe.


    7.- Te encuentras información que hace una acusación delicada en Facebook. Esa información no advierte de donde proviene la fuente.

    a) Seguramente son manipuladores anti-sistema que quieren hacer caer al Gobierno, cuestionas la inteligencia del amigo-conocido que compartió la información y te molestas con él.

    b) Buscas en Internet dicha información para corroborar la fuente.

    c) Te enojas, y compartes dicha información en todas las redes para que la gente «abra los ojos».


    8.- Caminas por la calle y te das cuenta que un automovilista le está dando una mordida al agente de tránsito.

    a) Te acercas y les señalas que el acto que están cometiendo es erróneo.

    b) Es su problema.

    c) Le tomas una foto al automovilista y lo buscas en las redes sociales para hacer una campaña en su contra. ¡Que todos se enteren que es un corrupto!


    9.- Un reportero de tu ciudad asesinado, se presume que es #FueElEstado. Tu sientes que cumpliste tu papel como ciudadano cuando…

    a) Te dejas de quejar, son mentiras y mitos.

    b) Pones tu firma en change.org y le das «like» a la Fan Page

    c) Te informas y con un grupo de personas, presionas a las autoridades para que el hecho se esclarezca.


    10.- Te enteras que un asaltante mató a una persona en una colonia cerca de tu casa. ¿Quién es el principal responsable?

    a) El Gobierno, desde que llegaron, la delincuencia se incrementó. ¡Hay que rayárselas en Twitter!

    b) Es un problema multidimensional, el Gobierno es en parte responsable, pero también el asaltante posee libre albedrío y deberíamos preguntarnos también como sociedad cual ha sido nuestro papel.

    c) Es total culpa de delincuente, si hubiera pena de muerte, esto no ocurriría.

    Resultados

    Ahora vamos sumar las preguntas. Podría hacerlo en automático, pero la verdad prefiero que entrenen un poco sus cerebros y algo de aritmética básica no les vendría mal. Sumen el valor de sus respuestas de acuerdo a cada pregunta:

    1-  a = 1, b = -1, c = 0

    2-  a = -1. b = 1, c = 0

    3-  a = 0, b = -1, c = 1

    4-  a = 0, b = -1, c = 1

    5-  a = -1, b = 1, c = 0

    6-  a = 1, b = -1, c = 0

    7-  a = -1, b = 0, c = 1

    8-  a = 0, b = -1, c = 1

    9-  a = -1, b = 1, c = 0

    10-  a = 1, b = 0, c = -1

     

    Pasivista (Resultado negativo mayor a -2)

    Pasivista

    Eres una persona que no cree en la ciudadanía como motor de cambio, estás chapado a la antigua y sigues creyendo en el régimen vertical donde la sociedad se debe de someter al Gobierno. Crees demasiado en el orden y las estructuras rígidas como la forma idónea para que la sociedad se pueda desarrollar de mejor forma.

     

    Activista de sofá (Resultado positivo mayor a +2)

    Activismo de sofá

    Piensas que estás luchando, pero en realidad tu activismo se limita a desahogarte en las redes sociales y criticar al Gobierno como el culpable de todos tus males. Piensas que las redes sociales son el campo de batalla y que sólo basta con tweets, likes, y mentadas de madre en las cuentas oficiales de las gobernantes para cambiar la realidad de las cosas.

     

    Ciudadano responsable (Resultado entre -2 y +2)

    Ciudadano responsable

    Muchas felicidades, eres un ciudadano responsable que toma una postura activa en lo que acontece a su alrededor. Sí, te indignas con lo que pasa en el país, te molestas con los gobernantes, pero también propones, eres consciente y buscas un cambio sincero en tu país. Muy posiblemente pertenezcas a una organización civil o auxilies a las demás personas cuando te percatas de una injusticia o atropello.

  • La palabra del Gobierno contra la palabra de los demás

    La palabra del Gobierno contra la palabra de los demás

    Inicio con dos comentarios que hay que tomar en cuenta para entender el contexto.

    1.- Cuando no puedes censurar abiertamente, la opción que queda es saturar a la población de información de tal forma que ésta quede confundida; parece que es la apuesta del Gobierno. A pesar de las voces calladas (algunas con éxito, otras sin éxito) la oposición existe (me refiero a la ciudadana y no tanto a la política) y sería riesgoso un ataque frontal contra ella. Lo saben.

    2.- Cuando un gobierno está debilitado, la tentación de tomar el poder que éste va dejando es inevitable. Es decir, cuando un gobierno se debilita, la luchas de poder se incrementan dado que esa condición implica una oportunidad para tomar el lugar de quienes ahora gobiernan. Los métodos y alcances pueden ser de diferentes formas; habrán quienes aspiren a derrocar al gobierno, otros apuestan a la siguiente fecha electoral, y otros aspiran a negociar con el gobierno, de tal forma que ellos adquieran parte del poder a cambio de legitimar a este último públicamente.

    La palabra del Gobierno contra la palabra de los demás

    Estos dos puntos nos pueden ayudar a explicar un poco el caso Ayotzinapa, donde veo un Gobierno que miente, pero al mismo tiempo a una oposición (aquí más política que ciudadana) que busca aprovechar la coyuntura. La pregunta es hasta donde influye cada parte ¿La verdad se acerca más hacia la «verdad histórica del Gobierno»?, o por el contrario, hacia la versión de los que se oponen a él y a los escépticos.

    Acercándonos al 26 de Septiembre, aniversario de la masacre de Ayotzinapa, han ocurrido muchas cosas. Primero, el Grupo Interdiscipliario de Expertos Independientes (GIEI) de la CIDH, presenta un informe donde cuestionan la «verdad histórica» presentada por el Gobierno. La información es demoledora, porque si bien no presenta resultados contundentes de lo que realmente sucedió, si deja en evidencia la versión de la PGR. Después de esto, algunos «especialistas» cuestionaron el diagnóstico del GIEI, sobre todo a José Torero quien cuestionó que se hayan incinerado a los estudiantes en Cocula. Después de esto, en Innsbruck afirman haber encontrado la identidad de un segundo estudiante y por supuesto, en estas mismas fechas, detienen a «El Gil» el presunto autor intelectual de la masacre. Las fechas no son coincidencia, no es coincidencia que días después del informe y días antes el 26 de Septiembre, se identifique la identidad del segundo estudiante y se capture a «El Gil».

    También habría que cuestionarse hasta qué punto la oposición trata de aprovechar la coyuntura. Así como lo hicieron en el año pasado cuando sugirieron que Peña Nieto había sido el autor intelectual de la masacre. El problema para el Gobierno es que su crediblidad es tan pobre que se antoja difícil creerle. Más cuando los señalamientos de éste son difusos. A veces los «intelectuales orgánicos» pueden señalar a López Obrador, a la CNTE o inclusive a Carlos Slim como «quienes están detrás», luego pueden afirmar que detrás del GIEI está nada más que los intereses de Álvarez Icaza. Pareciera que los culpables, según el gobierno, son un conglomerado que es inclusive disímil entre sí.

    Con el asesinato de Rubén Espinosa pasa lo mismo, se han creado tantas líneas de investigación y contado tantas historias que han logrado distraer a la población del foco, tan es así que ya no se está poniendo atención en el asunto. Con el conflicto de la OHL sigue la misma línea, aunque en ese caso el Gobierno ha sido más torpe. Después de que aparecieron audios donde inclusive el Presidente vuelve a verse incriminado en conflictos de interés, se evidencia a la PGR sembrando un arma al abogado de Infraiber, empresa que se supone, está detrás del espionaje que dejó en evidencia al Gobierno. Después la misma PGR afirma haber encontrado equipo de espionaje que la empresa usaba.

    Me queda claro que estamos ante un gobierno muy corrupto, sin legitimidad ni autoridad moral. Me queda claro que gran parte de su descrédito se debe en mayor parte al resultado de sus propios actos y no a una campaña de desprestigio. Los intentos de aprovechar y beneficiarse de los vacíos del poder vienen en consecuencia el descrédito del gobierno y no al revés.

    Lo natural y responsable sería analizar las dos partes de la historia. Pero la información es (a propósito) tan difusa que al ciudadano de a pie, no le queda de otra más que hacer juicios ad hominem (a raíz de un Gobierno acostumbrado a mentirle a los ciudadanos). ¿Puede ser que el Gobierno tenga razón en algunos de estos cuestionamientos? No es algo que se pueda descartar, pero la credibilidad que tiene es tan baja que la mayor parte de los mexicanos ya dan por sentado que su argumento se trata de una mentira, y ahora sí, como Pedro y el Lobo…

    Y mientras eso sucede, como suele ocurrir, nunca se sabrá lo que pasó y se harán miles de conjeturas hasta la eternidad (lo que se traduce en más heridas históricas con las cuales lidiar colectivamente).