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Tengo un trastorno mental

http://www.ellitoral.com.ar/387603/Como-detectar-si-sufro-un-trastorno-de-ansiedad
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El Litoral

Les voy a contar una cosa, tal vez se los llegué a platicar hace tiempo, no lo recuerdo, pero lo haré. Voy a salir del closet como Juanga: tengo un trastorno de ansiedad.

Es decir, padezco un trastorno donde una situación que una persona puede abordar normalmente puedo llevarla al extremo al punto de sentir que el mundo se está acabando. Y créanme, ese es un sentimiento que no le deseo a nadie.

El trastorno de ansiedad no es un problema grave si lo comparamos con la esquizofrenia y algunas otras neurosis o psicosis que no permiten al individuo desarrollar su vida normal. Yo sí puedo hacerlo, puedo trabajar, puedo divertirme y puedo desarrollar mi proyecto de vida, pero soy consciente de que con el trastorno de ansiedad, la calidad de vida no es la misma.

Durante algún tiempo estuve medicado, fueron algunos años, algunos medicamentos medio funcionaban o funcionaban por un tiempo. El tratamiento suele ser caro, los neurólogos o psiquiatras no cobran cualquier cosa. A eso agrega el costo de las medicinas. Un tratamiento completo podía llegar a costarme hasta cuatro mil pesos al mes. Por eso, y porque no encontraba la «receta ideal», decidí dejar el medicamento. En vez de eso me puse a hacer ejercicio y bajar de peso.

Eso redujo un poco el número de trastornos o crisis, al menos al punto de hacer mi vida más tolerable. He tratado de hacer otras cosas que me han funcionado como dormir bien (si van a trabajar de noche en la computadora, les recomiendo una aplicación tanto para Windows como Mac llamada f.lux, me lo agradecerán).

Entonces decidí a tolerar mi padecimiento y a entender que es parte de mi vida. Eso, aceptar que existe, me ha ayudado mucho a abordarlo de mejor manera. De hecho, soy una persona mentalmente fuerte y con una buena inteligencia emocional gracias a ello.

En general el trastorno no me ha causado mayores problemas en mi vida más que en dos ocasiones. Primero, una «amiga» de la CDMX que me llegó a gustar por no se cual razón me trató de una forma humillante al pasar por una crisis. Luego, me despidieron de un trabajo (del cual de todos modos ya pensaba renunciar) porque me dio un ataque y no entendían de que se trataba. Recursos humanos decidió «cortarme la cabeza» para «no meterse en problemas». En los dos eventos, la ignorancia fue la constante, y como pueden ver, no es que haya perdido de mucho.

Y es a lo que quiero ir. Hay gente cercana a mí que entiende el padecimiento, pero de acuerdo a mi experiencia, en México hay una ignorancia tremenda cuando se trata de trastornos mentales.

Trastorno de ansiedad
Getty images

Sí, si se que ya pasó el día mundial de la salud mental, pero eso es lo de menos.

Y hablo de ignorancia porque a pesar de que 1 de cada 4 personas padece un trastorno mental en su vida, parece tratarse como si fuera algo tan ajeno y desconocido.

Uno de los mayores errores ocurre cuando la gente piensa que se trata de «mejorar la actitud». Creen que si tienes ansiedad eres un dramático que quiere llamar la atención, o que si tienes un cuadro de depresión es porque eres pesimista y «no le quieres echar ganas a la vida». Entiendo un poco esa postura porque a veces el comportamiento relativo a un problema de conducta y el relativo a un trastorno mental suelen tener características un tanto parecidas, pero no son iguales. En realidad, en el fondo, son muy diferentes, y basta un poco de sentido común para darse cuenta de la diferencia, pero también falta información.

De la misma forma, muchas personas tienen algún trastorno mental y no lo saben, creen también que es un problema de actitud aunque se enfrenten al problema para no llegar a ningún lado. Incluso, en un mundo tan ajetreado y dinámico como el actual, los trastornos mentales han aumentado, pero parece que ni así aprendimos a conocerlos.

Un trastorno mental ignorado o no diagnosticado puede convertirse en un problema mayor, en un suicidio por ejemplo. Quienes padecemos trastornos mentales sabemos que ser conscientes de ello hace que controlemos de mucho mejor manera los síntomas del trastorno. Quien lo padece y no lo conoce no lo puede controlar, y ante el desconocimiento y la desesperación, puede tomar una decisión fatal.

Si tú crees padecer un trastorno mental busca ayuda. No le hagas «al vergas» ni trates de enfrentarlo tú solo. Busca un doctor que te ayude con el tratamiento, o de menos, un buen psicólogo para que te ayude a hacer más llevadero el padecimiento. De la misma forma ayuda a tu amigo o familiar que padece un trastorno mental, dile que busque ayuda, darle consejos de «échale ganas» o «está en ti» no sirve de mucho. La voluntad sí importa para poder combatir el trastorno, pero el individuo no puede solo y necesita ayuda externa, y la causa del trastorno no es la voluntad ni la actitud.

Por eso, ahora pasado el día mundial de la salud mental, te invito a ser consciente de este problema que afecta a cada vez más personas.

Y ah, es cierto, Juanga nunca salió del closet.

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