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  • El PAN y sus precandidatos, un buen somnífero

    ¿Tiene usted problemas para conciliar el sueño?. No se preocupe, que ya existe un buen remedio que garantizará que se duerma al instante, sin efectos secundarios (ni siquiera el «coco-wash» porque ni para eso son buenos) y totalmente natural. Simplemente a la hora que usted deseé dormir, vea un spot de Josefina Vázquez Mota, o bien, aviéntese un debate del PAN. Tenga por hecho que en unos minutos usted estará durmiendo como un bebé recién nacido en su cuna, y seguro despertará con energías totalmente nuevas el día siguiente.

    Y es que la verdad que las campañas de los precandidatos del PAN están para dormir, que recuerde en mi vida había visto unas campañas tan aburridas como las que presentan los azules. Y es que por más marketing le quieran poner a sus campañas, cuando los candidatos en sí no son convincentes y no dicen nada la verdad no pueden hacer mucho. La otra vez estaba viendo el debate de los candidatos del 2006, si, ese debate que muchos criticamos por la falta de propuestas reales y por una apuesta más por el show mediático por parte de sus participantes. Me traté de imaginar a Josefina o a Ernesto Cordero y la verdad es que nada que hacer ahí, sobre todo la primera; porque al menos Ernesto Cordero, con todo y con su imagen gris que da ternura (como tirándole a «lástima») logra generar una pequeña pizca de polémica. Pero Josefina Vázquez Mota no trae nada, se ve muy acartonada, muy falsa; a veces pareciera adolecer de lo mismo que Peña Nieto, que parece que si se sale del script da retumbos.

    Recuerdo el debate del 2006 y por poner un ejemplo, Felipe Calderón no transmitía mucha simpatía, pero al menos tenía habilidades oratorias y se notaba carácter. En el caso de Josefina no se nota nada, pareciera que se escuda mucho en el hecho de que es mujer, pero ni muestra mucho «feminismo» ni «mucho carácter» (como Margaret Tatcher), se ve insípida, acartonada, no inspira a nada; y lo peor es que no puede presumir su trayectoria política, más bien, de hecho, parece que la omite porque cree que es lo más conveniente. Me pregunto como una persona que no muestra carácter o temple dirigiría los rumbos de una nación.

    Ernesto Cordero es otro caso. Si a los resultados nos dirigimos, él tendría que estar en una mejor posición que Josefina Vázquez Mota, porque su desempeño en Hacienda hasta eso fue bueno; pero a Ernesto parece que le falta mucho, pero mucho carisma; y sobre todo apuesta erroneamente (que solo se justificaría por convicciones políticas) por el continuismo, del cual sinceramente muchos mexicanos ya estamos cansados. Cordero al ver que no tiene mucho que ofrecer electoralmente porque no tiene una imagen y no ofrece nada novedoso, comete actos desesperados como lanzar un videojuego, algo así como un Mario Bros de la demagogia; donde Ernesto es el héroe principal y debe de luchar contra sus enemigos que son según este videojuego: El «Chapo» Guzmán, López Obrador y Peña Nieto.

    La insistencia de Cordero es de llamar la atención, todos ya lo dan como el perdedor y por alguna razón el sigue creyendo que tiene posibilidades de ganar. Posiblemente porque es el «favorito» de Felipe Calderón. Como sea, al menos Cordero está dispuesto a debatir, porque tiene algo de más sustancia que Josefina Vázquez Mota. Mientras Cordero muestra datos duros para sostener sus argumentos, Vázquez Mota pareciera que busca rápido fuentes en Google o Wikipedia información que pueda «medio sostener» sus argumentos. Cordero al menos tiene una posición clara (el continuismo), Josefina Vázquez Mota no se le nota definida, a veces se quiere «colgar» del Presidente Calderón y otras veces quiere renegar de él.

    De Santiago Creel no hablo mucho, pero creo que en otras circunstancias podría ser un candidato atractivo por sus propuestas que rompen con lo que el PAN ha venido haciendo en los últimos años. Lamentablemente es un cartucho quemado, sobre todo por el asunto de los casinos y porque créanme o no, no creo que al sector más conservador de los ciudadanos afines al PAN les agrade que este candidato haya tenido una hija fuera del matrimonio.

    Como que entiendo por qué López Obrador en el 2006 se dio el lujo de no ir a un debate y ahora quiere como treinta. Y es que a pesar de sus limitaciones en oratoria, cuando sus contrincantes son Peña Nieto y Josefina Vázquez Mota, la verdad es que las lleva de ganar. Creo que el cambiar las eses por las jotas será menos contraproducente que pronunciar «Infraestructochur» (como Peña Nieto) o de plano no saber nada de lo que se está diciendo (como Vázquez Mota). Lo recuerdo como una frustración política que lo traigo dentro, pero seguramente si el PAN hubiera escogido a algún otro candidato (que existen mejores opciones que estos tres, créanme) y si el PRD se hubiera decantado por Marcelo Ebrard y no por AMLO, Peña Nieto la tendría mucho más difícil, pero a pesar de todas las peculiaridades del priísta, los otros dos partidos se están quedando rezagados.

    Ahora si, si quieren dormir vean este video. Les recomiendo hacer este ejercicio en la cama y de preferencia con un iPad, porque al verlo caerán instantaneamente:

  • Bastaron 2 semanas. ¡Que ya no hagan campaña!

    No sé si la política en México esté viniendo a menos, o más bien la libertad de expresión (alimentada en gran parte por Internet y medios electrónicos) esté haciendo que nos demos cuenta de quienes realmente nos quieren gobernar. Pero que yo recuerde de acá a la fecha no había visto un escenario político tan triste y vergonzoso como el que se prepara para el 2012. ¿Por qué digo esto?, porque en solo dos semanas, los políticos que contienden a la presidencia nos han enseñado quienes son realmente. Y esas dos semanas me bastaron para formarme una opinión de ellos. Seguramente en la campaña, además de presentarnos propuestas vacías que dudamos mucho que vayan a cumplir (aunque firmen ante notario o cómo sea), nos mostrarán una extensión de lo mostrado en estas dos semanas.

    Lo de Enrique Peña Nieto es lo más penoso, y lo peor para él es que los «medios no alineados con el régimen» lo están poniendo en evidencia. No es tanto el hecho de si tuvo un desliz o no, sino que nos muestra, al no saber el salario mínimo, o el precio de la tortilla, que realmente le importa un «bledo» lo que realmente a un político le debería importar. Este político no es un estadista y no tiene por qué llegar a la presidencia. El mismo ha cometido casi el mismo número de errores que cometió Fox en su presidencia, y al igual que la gente se acuerda de todas las «pifias» de el exmandatario, seguramente la gente recordará las de Peña Nieto y, contrario a lo que dicen los pseudoperiodistas de Tercer Grado, si llega al 2012 en una elección cerrada, estos acontecimientos podrán pesar. El problema no es equivocarse, el problema es lo que hay debajo de esos errores y es lo realmente preocupante. Y a esto le debemos de sumar lo que ya sabíamos: Que es un candidato fabricado por Televisa, que detrás de el está Carlos Salinas y que hizo alianza con Elba Esther Gordillo y con el niño verde.

    En el PAN, las cosas también han ido bastante mal. Tanto Josefina como Ernesto Cordero se han enfrascado en un pleito donde sacaron a luz públicos cosas íntimas, donde Josefina Vázquez Mota afirmó que en su gestión en la Sedesol (en tiempos de Fox) redujo la pobreza a la mitad (jajajaj, si como no) y que a la llegada de Cordero se crearon más pobres. También Josefina presentó su libro donde se entrevistó con varios personajes de derecha, izquierda moderada o incluso futbolistas, libro donde no propuso absolutamente nada más que demagogia, apeló a la emoción del lector más que la razón, muestra de su falta de capacidad de construír una plataforma sólida, demostrándonos lo mal preparada que está para asumir el cargo de la presidencia. Simplemente, ni Josefina ni Cordero tienen las tablas para llegar a la presidencia, por más que se entrenen en estos 8 meses restantes (cosa que de seguro no harán, apostarán más por el marketing). Cordero no pinta, es gris, no sabe no solo de economía elemental, seguro que no sabe ni como se llama.

    Obrador era el único que iba bien. Pero hizo algo que a mi juicio, me habla de un cinismo y un descaro, y a pesar de que no se haya magnificado esta noticia (lo cual se me hace raro, porque en el 2006 cualquier tropezón era agrandado por los medios) creo que me da idea de este señor. Resulta que a AMLO se le ocurre ofrecerle a Bartlett una senaduría, ¿Quién es Bartlett?, es el expriísta que «tumbó el sistema» en las elecciones del 88. Tal vez la única lógica que le encuentro a esto, es que Bartlett fue junto al panista Javier Corral, quienes no permitieron el avance de la «Ley Televisa» y tal vez lo haya llamado con el objetivo de buscar deshacerse de las prácticas monopólicas de la televisora. Pero aún así no justifico esta decisión. ¿Cómo un candidato que proclamó fraude en el 2006 piensa en ofrecerle una senaduría al que ejecutó el fraude de 1988?. Además de tener a gente como Bejarano a su lado, la verdad que es de pensarse. De Fernández Noroña no hablo porque este tipo podrá ser un radical, un porro, un infantiloide, pero corrupto no es.

    Y todo esto ocurrió en dos semanas. Yo encantado de que aquí le pararan y la siguiente semana fueran las elecciones. A mí ya me dijeron todo. ¿Para que quiero 8 meses más de demagogia, cinismo y promesas que no van a cumplir? actos llevados a cabo con nuestros impuestos y que a fin de cuentas sería dinero tirado a la basura. Ni el PRI, PAN o PRD ofrecen algo nuevo, más bien los electores estamos preocupados y estamos analizando quien de ellos es el que va a destrozar menos el país.

    Y afirmo mi tesis, los políticos no cambiarán al país. Y lamentablemente, aunque nos duela, si representan a la ciudadanía. Entonces está en la ciudadanía cambiar. Si no cambiamos nosotros esto desde abajo, México será igual y cada seis años estaremos en las mismas. No le veo otra opción, o empezamos a involucrarnos, o esto se va a poner feo.