Muchos de ustedes ya han tenido la “experiencia” de haber ido a la SAT para pagar sus impuestos, para darse de alta, o para cualquier trámite burocrático relacionado con aquellas aportaciones que tenemos que darle al gobierno para qué los gasten en campañas electorales haga mejoras a este país. Y es curioso, porque la primera vez que entré, no parecía estar en una empresa de gobierno. Las instalaciones están bien cuidadas, y en general, te atienden rápido. Haces…