De #YoSoy132 a Wikipolítica, una historia que contar

11 febrero 2018

Wikipolítica es el movimiento político más prometedor en el país ya que es el fruto de una ciudadanía organizada que se quiso rebelar en contra de la política tradicional ¿Lo lograrán?

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De #YoSoy132 a Wikipolítica, una historia que contar

Foto: El Informador

A lo largo de mi última década de vida he tenido el privilegio de observar el crecimiento de una generación de jóvenes que aspiran a revolucionar el panorama político de nuestro país. No se trata de alguna cosa espontánea, sino de un movimiento que ha ido madurando con el tiempo, a base de caídas, de prueba y error, de experiencia. 

A pesar de que he sido parte de varias organizaciones civiles en mi última década de vida, casi nunca participé activamente dentro de ese conglomerado que ahora amenaza con irrumpir en la política nacional; pero sí tuve la oportunidad de conocerlo muy de cerca y ser testigo de su evolución. Por ello es que narraré lo que viví y me tocó presenciar en Guadalajara. Sé que este fenómeno no es exclusivo de mi ciudad pero sí que ha tomado un rol muy importante (junto con la Ciudad de México) ya que es en Guadalajara donde surge el fenómeno de los candidatos independientes quienes, alimentados por el boom de la participación ciudadana en la ciudad, deciden irrumpir en la política.

Posiblemente mucha gente recuerde varias de las etapas pero las vea como fenómenos aislados, tales como la campaña del Voto Nulo en 2009, #YoSoy132 en 2012 y el ascenso de Pedro Kumamoto y Wikipolítica en 2015. En realidad están muy conectadas y explican una parte del crecimiento de la participación ciudadana en nuestro país. A lo largo del texto verán por qué:

Todo comenzó con la campaña del Voto Nulo en 2009, fecha que marcó, a su vez, el inicio de una fuerte ruptura entre la ciudadanía y la clase política. Los primeros síntomas de desgaste comenzaban a aparecer, el discurso de la “transición democrática” que repetía el gobierno y los medios ya había perdido su atractivo, las nuevas generaciones ya no se sentían identificadas con los partidos políticos. En ese entonces yo participaba en una organización civil llamada Un Metro por Guadalajara, una de tantas organizaciones y colectivos que comenzaban a surgir con la ayuda de las redes sociales. No eramos expertos siquiera en urbanismo (el tema de la movilidad alternativa comenzaba a tomar fuerza en la ciudad) y en realidad estábamos motivados por nuestro contacto directo con los modelos de transporte de otras latitudes del mundo. Algunos de los integrantes venían de estudiar en Europa, yo había quedado maravillado con el metro de Nueva York, y soñábamos con algo parecido para nuestra ciudad. 

Wikipolítica no es un fenómeno aislado, es el resultado de la evolución que participación ciudadana tuvo en Guadalajara. 

Gracias a las redes que las diversas organizaciones civiles suelen tejer es que tuve conocimiento de aquella campaña del Voto Nulo, que si bien buscó propagarse a nivel nacional, tomó más fuerza en ciudades como Guadalajara y la Ciudad de México, ciudades que hasta la fecha son pioneras en el desarrollo de la participación ciudadana. El movimiento tuvo muchos adherentes pero también recibió varias críticas, y ciertamente a estas alturas es muy discutible si votar nulo puede cimbrar las estructuras políticas, pero lo cierto es que fue, de alguna forma, el inicio de algo más grande. 

Tuve la oportunidad de ir a uno de los congresos se organizaron. Fui, junto con algunos amigos de la organización a la que entonces pertenecía, al ITESO donde tenía lugar dicho congreso, al cual asistieron varias personas y organizaciones de otras latitudes del país. Recuerdo que el propósito era crear una agenda o un acuerdo para darle fortaleza y durabilidad al movimiento. Fue un desmadre, había bastante desorganización, era difícil conciliar las diferencias entre los diversos participantes y yo di por sentado que no se iba a llegar a nada. Y según recuerdo, no llegó a mucho en ese momento. Pero también era claro que faltaba mucha experiencia. 

El Voto Nulo no logró más que mandar un mensaje de que la ciudadanía se estaba desencantando de la política. Ello no logró ningún cambio dentro de las estructuras políticas en ese momento ya que si bien el porcentaje de votos anulados fue mayor que en cualquier otra elección, tampoco se trató de un porcentaje muy alto; y dado que los partidos recibían recursos de acuerdo a la proporción del voto y no al número de votos, básicamente no les importó ni les afectó en lo más mínimo. El PRI fue el mayor beneficiado gracias a su voto duro.

A pesar de que haya podido parecer un fiasco, un cambio se estaba comenzando a gestar. Comenzaron a aparecer varias organizaciones civiles y colectivos dentro de la ciudad, muchas de ellas relacionadas con la movilidad. Las universidades como el ITESO (IBERO), y en menor medida el ITESM o la U de G, ayudaron mucho para que esta nueva ola de ciudadanía participativa apareciera y se comenzara a propagar dentro de las clases medias de la ciudad. Dichas organizaciones lograron tejer redes entre ellas, organizaron eventos de movilidad como Carfree e incluso lograron cancelar la Vía Express propuesta por el Gobierno de Jalisco cuyo propósito era seguir fomentando el uso del automóvil. Este movimiento que se estaba comenzando a gestar tuvo su primera coyuntura política importante dentro del movimiento #YoSoy132. A su vez, es de este movimiento que se deriva lo que ahora conocemos como Wikipolítica. 

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Evento de Carfree en el Nodo Colón en Guadalajara.

Dada la horizontalidad del movimiento #YoSoy132, este evolucionó de forma diferente en las distintas regiones del país. Todo había empezado con la visita de Enrique Peña Nieto a la Ibero de donde salió abucheado, y mientras que dentro del PRI buscaban estrategias para desarticularlo ya que dentro de la coyuntura política en la que se encontraba, la campaña de Peña Nieto era la más perjudicada, los jóvenes buscaron darle fuerza al movimiento, e incluso lograron organizar un debate que con todo y su improvisación fue mejor que los del organizados por el IFE. Pero crear unidad fue un tanto difícil por las evidentes diferencias entre los jóvenes de la Ibero y del ITAM y los de la UNAM (estos últimos más inclinados a la izquierda y con mayor experiencia política).

Si bien, el movimiento logró mantener una postura apartidista (es decir, no representaban o simpatizaban con algún partido) al final parte de este movimiento fue seducido, sobre todo en la región central del país, por algunos grupos de interés (como el SME) e incluso MORENA, que en ese entonces era el movimiento de López Obrador, intentó, en los albores del día de la elección, influir sobre el #YoSoy132. En Guadalajara intentaron hacerlo sin éxito alguno. 

Pero la llama del movimiento no se apagó por completo y para ello debemos explicar lo que ocurrió en Guadalajara, ya que su mayor herencia se gestó aquí. Mientras que en la Ciudad de México su herencia se puede palpar más bien en forma de periodistas y comunicadores como Genaro Lozano y Antonio Attolini, en Guadalajara evolucionó a lo que ahora conocemos como Wikipolítica. 

Alguna vez llegué a ir a alguna de las conferencias que el movimiento (también llamado Más de 131) organizó en el ITESO y que estaba representado por miembros de las organizaciones civiles y académicos de Guadalajara como la doctora Rossana Reguillo, quien ha tenido un papel muy importante dentro del desarrollo de este movimiento. Ya se notaba una mayor experiencia y articulación dentro este conglomerado ciudadano que estaba evolucionando en nuestra ciudad y, a diferencia de lo que terminó por ocurrir en la Ciudad de México, siempre logró mantener distancia de los partidos políticos y grupos de interés, cosa que puede ser algo difícil dentro de una coyuntura política tan importante como lo es una elección. 

Pasaron las elecciones y el trago amargo de ver a una figura como Enrique Peña Nieto, quien a la postre sería el presidente peor evaluado en la era moderna de nuestro país, y el movimiento se difuminó. #YoSoy132, además de su oposición al candidato del PRI, buscaba democratizar los medios dada la concentración en el duopolio televisivo. No fracasaron del todo ya que el desprestigio, en conjunto con la convergencia tecnológica producto del Internet, les ha quitado a las televisoras una gran capacidad de influencia. Pero su gran éxito no estuvo en “lo inmediato”, sino en aquello que dejaron sembrado.

#YoSoy132 Guadalajara.

Pasaron tres años para que llegaran las elecciones del 2015 y donde Wikipolítica, heredera natural de #YoSoy132 en Jalisco, haría su aparición. Algunos de los activistas decidieron tomar un camino propio y participan en la política por medio de un puesto público (sobre todo en aquellos relacionados con la movilidad), pero gran parte de los restantes decidieron apoyar un proyecto que al principio se antojaba muy difícil, y ese era llevar a un candidato independiente, Pedro Kumamoto, al Congreso del Estado. Y lo lograron. Si el triunfo de Peña Nieto en 2012 los tenía muy frustrados, el triunfo de su candidato los recompensó. Se ganaron el cariño de la gente y contra todo pronóstico, el candidato independiente le arrebató el distrito 10 al PAN (en el cual nunca había perdido). 

Tres años después, Wikipolítica tiene presencia en varios estados de la República, aspiran llegar al Senado de la República (lo cual lograrán con toda seguridad) y su presencia a nivel nacional es creciente. Kumamoto ya es un fenómeno a nivel nacional gracias a campañas como “Sin Voto no hay Dinero” con lo cual se ha ganado a gran parte de los activistas, analistas, académicos e intelectuales de todo el país. Jalisco es la única entidad de toda la República donde los candidatos independientes tienen mayor preferencia sobre todas las coaliciones que contenderán en las elecciones de este año.

2018 será un año muy importante para este movimiento que en sus inicios tuvo que aprender de sus errores y de la falta de experiencia, pero que logró llegar al poder. Si bien es muy sano y deseable que este movimiento también sea objeto de crítica (no son perfectos y considero que tienen algunos puntos criticables), también es cierto que algunos han intentado, con recelo, minimizar o despreciar a este movimiento, sobre todo aquellos que siguen enclavados en las viejas formas de hacer política. 

A mi parecer, uno de los atractivos de este movimiento es que tiene que ver más bien poco con la política tradicional ya que no se asumen como aquellos que “les van a resolver los problemas a la gente” sino como aquellos que aspiran involucrar a la gente al proceso. Su trayectoria dentro de la participación ciudadana y a su lejanía de las formas de la política tradicional les permite involucrarse dentro de la política con otra cultura muy diferente y les permite ser capaces de establecer una relación horizontal y recíproca con la ciudadanía, cosa que lograron mantener cuando Kuma estuvo dentro del Congreso del Estado.

Y eso se nota, porque a pesar de ser reconocidos por la sociedad, no se “han mareado”. No he conversado con Pedro Kumamoto personalmente, pero en las ocasiones que lo he visto su comportamiento dista muchísimo del de un político tradicional: no busca reflectores, e incluso en muchas ocasiones se sienta atrás en alguna conferencia y pasa desapercibido. Lo mismo puedo decir de Susana Ochoa, quien estuvo encargada de la comunicación y contenderá por la diputación que Kuma dejará para irse al senado y con quien tuve la oportunidad de conversar cuando fui a darle mi firma.

¿Perdurará el movimiento? ¿Cimbrará las estructura políticas de nuestro país? ¿Sucumbirá ante las tentaciones del poder? Eso sólo lo dirá el tiempo, pero lo cierto es que Wikipolítica es un movimiento con mucho potencial y al que no le debemos de dejar de prestar atención, ya que es el resultado de un proceso de maduración ciudadana de varios años. 

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