Quiubole con la ideología de género

16 Septiembre 2016

El término "ideología de género" es tema de conversación. Pero, ¿Qué es en realidad? ¿Es un peligro, o es necesario para combatir la discriminación?

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El término “ideología de género” ha rondado por ahí, lo escuchamos mucho en las marchas del fin de semana pasado, y es común encontrarlo en el discurso conservador. El término muchas veces va acompañado de los términos “amenaza o imposición”, y no es para menos. Ellos afirman que esta “ideología” busca atentar contra la familia, contra el orden social y sostienen que desde una perspectiva antropológica y filosófica no se puede sostener.

Quiubole con la ideología de género

Cuando se habla de “ideología de género”, se está hablando en realidad de teoría del género o de perspectiva de género. Para los conservadores el término “ideología” tiene una connotación negativa en tanto implica una irrupción al orden natural -y divino- de las cosas. Para el conservador Kirk Russell, las ideologías son por definición antirreligiosas, y rompen con todo el conocimiento adquirido por el ser humano a través de la historia porque los seres humanos estamos sobre hombros de gigantes.

Según el Frente Nacional por la Familia, una ideología es un sistema de creencias de un grupo social, que a través de un lenguaje busca manipular a la población, anular la libertad de expresión conduciendo al totalitarismo, como es el caso del nazismo.

Esa definición es a todas luces falsa. El término “ideología” proviene del griego idea (apariencia y forma) y logia (estudio). Una ideología es un conjunto de ideas o creencias individuales, grupales o sociales. En ese sentido, podemos afirmar que la teoría de género es una ideología, y que hay ideologías totalitarias (el fascismo o el comunismo), pero de la misma forma, las religiones también son ideologías (catolicismo, judaísmo), así como las doctrinas económicas como el socialismo, el capitalismo y el neoliberalismo, y sociales como el feminismo, conservadurismo, etc.

Entonces considero necesario que para explicar la teoría de género debemos de remover la palabra “ideología” y nombrarla tal como es, “teoría de género” o “perspectiva de género”, para así poder hacer un mejor análisis y responder ¿Qué es lo que promueve la teoría de género?

Mientras que la religión afirma que el hombre y la mujer son diferentes y que sus roles están dados por su sexo, la teoría de género afirma que las diferencias solo existen a nivel anatómico. Es decir, el macho tiene un pene y la hembra tiene una vagina, pero sus roles no están determinados por su sexo, sino por su género a la vez producto de constructos sociales. Para entender la teoría del género habrá que repetir la frase de una de sus antecesoras, Simone de Beauvoir: “no se nace mujer, se llega a serlo“.

Para los teóricos del género las diferencias de personalidad entre los hombres y mujeres son constructos sociales. Esos constructos a su vez, dicen, son producto de una relación desigual entre ambos géneros donde la mujer se encuentra en desventaja ante el hombre. Entonces se piensa que desde esa “perspectiva de género” se puede acabar con la inequidad que existen entre ambos sexos así como con la discriminación hacia las personas con otra preferencia sexual. ¿Cómo? Eliminando o reduciendo aquellas diferencias o constructos entre los hombres y mujeres.

Simone de Beauvoi

Es decir, lo único inamovible es el sexo que determina las características anatómicas, se es macho o hembra. El género por el contrario no está determinado biológicamente. Esta distinción entre lo que es el sexo y el género apareció en el campo de las ciencias y la medicina entre los años 1950 y 1960 después de estudiar casos de niños intersexuales (quienes tienen una anomalía en su anatomía sexual, lo cual hace difícil determinarlos como hombre o mujer) y personas transexuales (quienes no se reconocen en su sexo anatómico). Así, tanto la medicina como la psicología determinaron que el género podía no coincidir con el sexo.

Para los teóricos del género, el concepto va más allá de ser hombre y mujer:

  • Sexo: Se es macho o hembra, y sólo está determinado por la anatomía (pene, vagina, la mujer se puede embarazar y el hombre no).
  • Identidad de género: Está relacionada con la forma de percibir el género, la cual puede corresponder o no con el sexo asignado.
  • La orientación sexual: La preferencia sexual del individuo, si es heterosexual, homosexual o bisexual.
  • La expresión de género: Se entiende como la forma en que se expresa el género a través del comportamiento, la vestimenta y los intereses.

Por ejemplo, bajo este concepto un homosexual podrá tener una orientación sexual distinta, pero su identidad de género podrá corresponder con su sexo al seguir siendo masculino y no manifestar expresiones femeninas. De la misma forma, una persona amanerada (es decir, su expresión de género no es igual a la de su sexo) podrá ser heterosexual.

La diferencia entre hombre y mujer se ha venido atenuando con el tiempo, no tanto producto de la implementación de la “ideologia de género” y sí más bien por muchos procesos históricos que no necesariamente coincidían entre sí. Por ejemplo, hasta hace algunas décadas estaba determinado socialmente (constructo) que el hombre era quien tenía que trabajar y sostener económicamente a la familia, mientras que la mujer tenía que cuidar a sus hijos. Cuando los hombres estadounidenses tuvieron que ir al campo de batalla en la Segunda Guerra Mundial, la mujer salió a trabajar para ocupar las vacantes dejadas por los hombres, y al regresar, se dieron cuenta de que la mujer había aprendido a trabajar y éstas empezaron a reclamar más espacios en la vida laboral.

Feminismo

Muchos “constructos” ente ambos géneros se han atenuado o han seguido desapareciendo. El argumento de los teóricos de género pareciera ser que si esta atenuación de esos constructos ha permitido a la mujer un rol más activo en la sociedad, entonces los constructos, no determinados por el sexo, son un problema tanto para las mujeres como para las minorías sexuales y por lo tanto hay que combatirlos. Pero habría que preguntarnos lo siguiente:

  • ¿Hasta qué grado las diferencias entre ambos géneros son producto de constructos y hasta que grado no lo son?
  • ¿Es necesario combatir estos “constructos”, o se puede alcanzar la equidad de género asumiendo las diferencias psicológicas inherentes a cada sexo?
  • ¿Qué implicaciones tiene esta perspectiva para la sociedad, y cómo podría afectar, tanto de forma positiva como negativa, la forma de organización entre los seres humanos, comenzando por la familia?

La teoría del género tiene sus raíces en varias corrientes feministas que datan desde la Ilustración y dentro de ésta hay varias raíces o divisiones. Algunas posturas suelen ser más moderadas que otras (que no todas las diferencias los géneros están determinados por constructos por ejemplo) y existen varias discrepancias, sobre todo en el concepto de qué es género. Una de las principales cabezas de la teoría o perspectiva de genero es la feminista estadounidense Judith Butler, quien construyó su teoría del sujeto basándose en el psicoanálisis, en el filósofo francés Michel Foucault y el psiquiatra-psicoanalista Jacques Lacan.

Quienes defienden la teoría de género señalan varios logros que son producto de antecedentes históricos o doctrinas relacionadas, como los beneficios que han tenido la igualdad de género en la mujer y en la sociedad. Por ejemplo, según el Banco Mundial, el crecimiento del ingreso de las mujeres y su mayor participación en el mundo laboral ha significado una reducción de la pobreza extrema en el mundo en un 30%. La UNICEF por su parte, afirma que la perspectiva de género ha tenido beneficios (con base en pruebas empíricas) en la educación. Lo mismo ocurre con las minorías sexuales. Los promotores de la teoría de género afirman que los homosexuales aspiran a un menor sueldo y menores oportunidades de trabajo como consecuencia de la discriminación. De la misma forma, al sentirse discriminados, muchos homosexuales no expresan abiertamente su preferencia sexual, o tratan de disimularla, lo cual provoca un impacto negativo en su productividad. De esta forma concluyen que al reducir la discriminación, su productividad, que incide directamente en la productividad de una comunidad, aumentaría. Esta es una de las razones por las cuales muchas empresas multinacionales han tomado ideas de la perspectiva de género para lograr una mayor productividad por parte de sus empleados.

Otro argumento a favor es que las minorías sexuales tienen una incidencia positiva en las economías creativas, muy necesarias en el desarrollo económico dentro de la economía de la información. El periodista y escritor argentino Andrés Oppenheimer narra en su libro Crear o Morir, como, gracias a la apertura que existe dentro de ese conglomerado, la comunidad gay ha tenido un papel muy importante en el desarrollo de Silicon Valley, lugar donde han surgido la mayor cantidad de innovaciones tecnológicas en las últimas décadas. Empresas como Google, Facebook o Apple son muy incluyentes cuando se trata de minorías sexuales y raciales, porque de esta forma son capaces de atraer más talento.

Así mismo, la Universidad de Warwick en Inglaterra llevó a cabo un estudio donde llegó a la conclusión de que obligar a los niños a adherirse a roles de géneros rígidos puede traerles algunas consecuencias negativas para su salud y su psique.

Pero así como existen bastantes argumentos a favor de la teoría de género, también existen un considerable número de críticas. Inés Riego de Moine, doctora de filosofía, desde una postura personalista afirma que la teoría de género, producto de un crisis de identidad, no se puede justificar desde una postura filosófica ni antropológica, y que por lo mismo no se puede considerar al individuo un ser neutro, sino sexuado. De la misma forma, la postura de la Iglesia Católica, con excepción de algunas corrientes progresistas, es determinante: la ideología o teoría de género contradice el plan de Dios.

Por otro lado, el colegio americano de pediatras de corte conservador menciona que la teoría de género puede dañar a los niños al afirmar que la sexualidad del ser humano es un sistema binario objetivo (XX, XY) y que el género es un concepto sociológico y patológico, no un concepto biológico objetivo.

También, la NRK, un medio de comunicación noruego, elaboró un reportaje llevado a cabo en Suecia, país pionero en cuestiones de teoría de género donde incluso existen escuelas “de género neutro”, A pesar de la intensa promoción de esta teoría, expusieron que al final muchos hombres y mujeres seguían desempeñando sus mismos roles. Por ejemplo, la mayoría de los ingenieros seguían siendo hombres y la mayoría de las enfermeras seguían siendo mujeres. De esta forma argumentan que al final el género no sólo es una construcción, sino que el sexo sí tiene cierta incidencia sobre éste:

Por un lado, la crítica más severa de la Iglesia a la teoría de género, es que ésta inevitablemente destruirá a la familia. Por otro lado, los teóricos de género proponen reemplazar el término familia por familias. Es decir, en vez de la familia “natural” o “tradicional” de mamá, papá e hijo, también deberían considerarse familias no sólo aquellas homoparentales, sino también las monoparentales y aquellos donde los hijos viven con sus abuelos biológicos, entre otras:

tipos de familias

También debo agregar que algunos círculos, como el del Frente Nacional por la Familia, dicen que la teoría de género es promovido por la ONU con un propósito eugenésico malthusiano para reducir la población e implementar un régimen totalitario. Cierto que la ONU y similares promueven la teoría de género, cierto es que la ONU también promueve medidas para que las naciones controlen su población (porque básicamente ya somos demasiados en el mundo y los recursos son limitados). Pero basta entender un poco de relaciones internacionales o geopolítica para llegar a la conclusión de que este argumento es absurdo. Es prácticamente imposible diseñar desde la ONU un plan totalitario, dado que muchos de los miembros de la ONU son antagónicos y varios de los países miembros sostienen fuertos conflictos con los países occidentales quienes más han promovido esta teoría o ideología.

En ocasiones, también se le da a esta teoría atribuciones que no tiene y que no tienen que ver con sus postulados.

Las siguientes propuestas sí podrían considerarse derivadas de la teoría de género (no todas parte de la propuesta de ley de Peña Nieto):

  • Matrimonio igualitario y/o adopción.
  • Que en la escuela se enseñe que hay también familias homoparentales y de otro tipo.
  • Que se implementen baños unisex.
  • Que un individuo pueda cambiar el género con el que aparece en los documentos oficiales.
  • Utilizar lenguaje incluyente como “las y los” o “lxs”.

Las siguientes propuestas no tienen relación alguna con la teoría de género y suelen ser falsas:

  • Que los niños puedan tener relaciones sexuales con los adultos.
  • Que a los niños se les enseñe a autoestimularse en la escuela (masturbación, pornografía).

Para finalizar, la teoría de género es polémica porque contrasta con la visión promovida por la Iglesia y demás instituciones con las cuales supone un quiebre con su doctrina, y porque a mi parecer tiene varios puntos endebles en su planteamiento. Que algunos de sus origenes residan en el psicoanálisis o en la lucha de clases marxista (propia de las corrientes feministas más extremas) hacen a muchos poner en tela de juicio la sustancia de esta propuesta. Muchas de las consecuencias, sean positivas o negativas, no podrán ser abordadas ni analizadas hasta después de un cambio generacional en aquellos países donde más se ha promovido.

Pero como mencioné antes, también es cierto que no podemos reducir la discusión de la teoría del género a teorías de la conspiración absurdas que anulan el debate. Más que una “agenda oculta”, los contenidos de esta teoría en varias de sus vertientes (moderadas o radicales) está disponibles y al alcance de cualquier persona. De la misma forma, en varias universidades se imparten estudios de género por lo cual es fácil consultar los temarios.

La teoría de género debe estar bajo el escrutinio del rigor científico y no solamente bajo los ideales de algunas corrientes de pensamiento. Tenemos que pensar cuál es el camino necesario para llegar a un escenario donde la mujer y el hombre se encuentren en igualdad de condiciones.

En caso de que se determinara la inviabilidad de la teoría de género, se encontraran las suficientes inconsistencias, o bien, se optara por adoptar una versión más moderada, podrían pensarse en alternativas para que esto suceda: como asumir que a pesar de los constructos sí existen algunos rasgos psicológicos propios del sexo, y hecho eso, que el género no sea motivo alguno de discriminación o falta de oportunidades. También, en el mismo supuesto, el tema del matrimonio igualitario y los derechos de las minorías deberían plantearse de la misma forma, que un homosexual no sea discriminado ni privado de ciertos derechos sin que eso implique adherirse a la teoría de género, la cual busca nivelar los géneros asumiendo que es única condición para combatir la discriminación.

Se trata de tomar lo mejor y de poder diferenciar lo que funciona o no. Lamentablemente el debate entre ambas posturas (la “familia natural” e individuos sexuados de la Iglesia, contra “las familias” y los individuos determinados por constructos sociales) termina siendo un debate más ideológico que de sentido común, donde el bienestar muchas veces queda supeditado a la pérdida o ganancia de poder, o a la necesidad de tener la razón.

Y como siempre concluyo, a ustedes les dejo las conclusiones.

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