Televisa ya no te idiotiza

29 septiembre 2015

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No es que la sociedad sea menos ignorante, es que ahora tiene la capacidad de castigar a los medios que, a su juicio, lo desinforman.

Televisa ha contribuido de alguna forma a moldear la cultura de nuestro país. La televisora durante muchos años tuvo el monopolio de la información en México. Por más que reniegues de ello, cuando vas a un concierto de Luis Miguel, o a algún reencuentro de algún grupo juvenil, es porque esa música (que de alguna forma promovió la televisora) te marcó en un momento de tu vida. No te recrimino, es que no había casi nada más. Yo crecí con Magneto, Menudo, Ricky Martin, Timbiriche, Locomía. todos ellos promovidos en Siempre en Domingo; y en las pláticas con gente de mi edad recordamos lo bochornosos que eran algunos de esos artistas (no es que necesariamente nos gustaran, más bien era lo que conocíamos).

Televisa ya no te idiotiza

Televisa tenía el monopolio de la información de tal forma que en esos tiempos (los años 80 y 90) muchos estaban inconformes con el gobierno en turno, pero aún así sintonizaban 24 Horas, y a pesar de que sabían que ese noticiero era afín al gobierno que tanto criticaban, le tenían cierto respeto a esa “institución” llamada Jacobo Zabludovsky. Hasta la llegada del cable (y a cuentagotas) en televisión la única forma de informarse era con Jacobo.

En los tiempos de mi niñez, todos veían Chespirito (uno de los comediantes más sobrevalorados), los padres de familia (en especial las madres) veían religiosamente las telenovelas, y en los domingos por la tarde, Raúl Velasco ocupaba un lugar en el sillón de las familias.

La influencia de Televisa era abismal, aunque estaba sometida al gobierno en turno y de hecho no se molestaban mucho en ocultarlo. Ahora se habla mucho sobre la influencia que ejerce Televisa en la sociedad, se habla de como intenta crear corrientes de opinión, o de como promueve a un candidato para que llegue a la Presidencia. Pero lo cierto es que la influencia de la televisora es cada vez menor y progresivamente se está conviertiendo en una opción más de tantas y no en “la opción”.

La forma en que el usuario consume contenidos ha cambiado de una forma radicalmente opuesta en los últimos 10 años (de forma más acelerada creo yo, si hiciéramos una minuciosa comparación contra décadas anteriores). Internet ha relevado paulatinamente a los contenidos televisivos de tal forma que la televisora mantiene una fuerte influencia solamente entre las clases más bajas y la gente mayor.

Chespirito

El 51% de los mexicanos tiene acceso a Internet (en 2015 la penetración aumentó un 5.3%) y esta cifra va en aumento. Que la gente tenga acceso a Internet no implica necesariamente que esté bien informada. No es que la sociedad sea menos ignorante, es que ahora tiene la capacidad de castigar a los medios que, a su juicio, lo desinforman. Pero la capacidad de hacer un juicio por parte de la gente no necesariamente es buena, mucha gente tiene la costumbre de dar por cierta cualquier información que ve en la red, sin verificar la fuente, con lo cual es muy susceptible de ser manipulada.

La televisión abierta está en crisis. Aunque Álvaro Cueva trate de argumentar que las telenovelas están más vivas que nunca, da interesantes datos para poder argumentar lo contrario. Las personas mayores de 40 años siguen pensando que las novelas son algo sagrado e importante, pero las personas menores de esa edad piensan que son basura. Las novelas siguen siendo un negocio por la forma en que se hace publicidad ahí, pero cuando ese mercado cautivo se empiece a hacer más grande, las novelas irán perdiendo progresivamente su rating. Los jóvenes prefieren ver series, videos en Internet y consumir otro tipo de contenidos creados por diversos emisores de tal forma que ya nadie puede tener el control absoluto de todo.

En el mundo de hoy, López Dóriga puede perder una batalla mediática contra una empresaria, como cuando su esposa trató de extorsionar a María Asunción Arambuzabala, quien podrá ser muy rica pero no tiene todo el aparato mediático ni el micrófono del conductor. Las redes sociales y una prensa más abierta gracias a las nuevas tecnologías dejaron en evidencia a Joaquín López Dóriga quien podría estar viviendo sus últimos momentos en Televisa. Ahora López Dóriga no tiene credibilidad alguna, la posición de Televisa con el Gobierno Federal, no ha fortalecido al gobierno como antes sucedía, más bien ha debilitado la reputación informativa de la televisora.

López Dóriga Arambuzabala

Televisa busca refritos y fórmulas gastadas ante la cada vez mayor pérdida de influencia en la sociedad, sobre todo en las clases medias quienes prácticamente le han dado la espalda. Big Brother, programa del que hablé hace algunos días debido al insulto que represantaba esa propuesta, es un gran ejemplo. ¿Qué ha pasado a las pocas semanas de iniciado el programa? Big Brother ha tenido muy bajo rating y piensan, según Tv Notas (ojo, que TV Notas exhiba así a Big Brother dice mucho) en expulsar a la mitad de los integrantes porque el público no se identifica con ellos (lo que les venía diciendo la otra vez). ¿Alguien conoce el nombre de uno de los habitantes de la casa? Lo siento por ellos que cuando salgan de la casa, contrario a sus expectativas, nadie los va a conocer ni nadie les pedirá su autógrafo.

Hace no mucho tiempo, “salir en la tele” era motivo para presumir a los demás. Ahora en algunas ocasiones puede ser motivo de vergüenza.

En la Televisa de hoy tenemos a Adal Ramones tratando de vivir viejos recuerdos, pero no muchos lo sintonizan. Adal Ramones ya no podrá hacer un Otro Rollo, programa que marcó a varios jóvenes, porque la juventud ya no está al pendiente de lo que sale en la tele. La dinámica ha cambiado radicalmente y la televisión abierta no es que solamente no se haya adaptado, es que la televisión abierta por sus características inherentes seguirá perdiendo influencia.

Inclusive en los deportes hemos visto la fuga de los narradores más pensantes al cable (a veces despedidos de la televisora, a veces por decisión propia), y la televisión abierta, que cada vez transmite a menos equipos, ha tenido que echar mano de bufones como “El pollo” o Christian Martinoli.

No es un secreto que muchos actores y directores ya no quieran participar en los melodramas de la televisión abierta, como afirma Álvaro Cueva. Los contenidos se están moviendo de canal, se habla de la serie de Cuervos más que cualquier novela, las novelas no hacen propaganda en Internet porque ahí no está su target.

Los seres humanos somos seres colectivos, nuestra forma de actuar está en cierta medida determinada por el entorno en el que vivimos; nuestras conversaciones colectivas ahora repudian y critican los contenidos de la televisión abierta. Hace no mucho tiempo, “salir en la tele” era motivo para presumir a los demás -Salí en la televisión, ponle en el Canal de las Estrellas. -Ahora no ocurre eso, y en algunas ocasiones el efecto es el opuesto. La televisión ya se convirtió en un medio más. Nuestros padres no podían castigar a Jacobo Zabludovsky, nosotros lo podemos hacer sin ningún problema.

Podemos criticar la influencia que ejerce Televisa. Con sus novelas incluso impuso patrones de comportamiento. Señoras actuando como villanas dentro de su matrimonio, jovencitas tratando de emular a las “Rebelde”. Pero esto está terminando , Televisa está dejando de tener impacto dentro de las clases medias, la joya de la corona está dentro de las clases humildes, que pueden dar muchos votos (si de hacer política se trata) pero son quienes menor poder adquisitivo tienen, y por tanto, eso implicará una considerable merma en los ingresos de la televisora.

Hasta aquí mi reporte Cerebro.

P.D. No menciono a TV Azteca porque es básicamente lo mismo, y porque, ¡Qué flojera hablar de TV Azteca!

 

 

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