Pero Calderón tampoco era tan “chido”

3 septiembre 2015

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Ahora que vemos este desgobierno, se ha vuelto deporte olímpico endiosar al mandatario pasado haciendo un (fácil) ejercicio de contraste entre Peña Nieto y Felipe Calderón. Es cierto, entre esos dos gobiernos las diferencias se notan (a favor del michoacano), pero ello no quiere decir que Felipe Calderón haya sido un gran Presidente ni mucho menos.

Pero Calderón tampoco era tan "chido"

Por el contrario, Calderón fue un presidente gris. Tuvo algunos aciertos, como la ampliación de la cobertura del sistema de salud, o la estabilidad macroeconómica. Calderón fortaleció el programa Oportunidades (y después Rosario Robles lo destruiría para ponerlo al servicio de la maquinaria del PRI) Es cierto, Calderón tenía más dotes de estadista que Peña Nieto. Mientras Calderón podía responder de frente a quienes lo criticaban (aunque no siempre), Peña Nieto se esconde, no habla, evade, y manda a todo su ejército de propaganda a hacer el trabajo sucio. Con el oriundo de Atlacomulco vivimos cosas (malas) que no veíamos el sexenio pasado, como el asesinato de periodistas por parte del Estado, estudiantes, conflictos de interés que deberían haber derivado en la renuncia del Presidente. Seguramente Calderón hubiera tomado una postura distinta ante el caso de Ayotzinapa; al menos se hubiese parado en Iguala. También en el gobierno de Calderón había una mayor apertura y no habían tantas restricciones a la libertad de expresión (el único caso de “autoritarismo” que se le podría reprochar a Calderón fue el caso de Aristegui, quien regresó días después a trabajar).

Pero así como Felipe tuvo aciertos, también le entregó literalmente la educación a Elba Esther Gordillo quien se convirtió en la mandamás del futuro de las nuevas generaciones, los resultados en ese rubro son más que mediocres y las consecuencias se palparán hasta en un mediano plazo. Otro de los errores fue la “guerra contra el narcotráfico” que sólo sumió al país en un conflicto sin fin en el cual seguimos sumergidos tres años después de que Calderón dejara la silla presidencial.

El triunfo de Peña Nieto en las elecciones del 2012 es en cierta medida sintomático de los resultados que Felipe Calderón entregó.

Pero lo que yo más le reprocharía a Felipe Calderón, fue que no tuvo la voluntad para desmantelar todas las estructuras arcaicas sobre las cuales logró mantenerse el PRI por 70 años. Los resultados ahí están, el partido tricolor regresó al poder y vio que dichas estructuras y vicios estaban casi intactos. Calderón sólo tuvo la voluntad de cerrar Luz y Fuerza del Centro. No se atrevió a tocar a monopolios públicos ni privados. No tuvo la sapiencia política para lograr una apertura en el sector energético, y los monopolios privados no solo pasaron de largo, sino que su poder creció por su postura omisa. Ahí tenemos a las televisoras que inclusive lograron colocar a su telebancada en el congreso, los más ricos de México (sobre todos los que comenzaron a crecer en contubernio con los gobiernos priístas pasados) se hicieron cada vez más ricos. Los 50 millones de pobres de la actualidad no sólo son responsabilidad de este gobierno, también el panista aparece en los créditos.

Por esto se entiende que Peña Nieto haya ganado las elecciones (de forma un tanto polémica, claro está), porque Calderón mostró ser un Presidente ineficaz, y el PRI entonces logró venderse como “los que sí saben como”, aunque al final del día, la eficacia no puede ser la bandera del Gobierno actual. También ganó porque todas las estructuras seguían ahí, los dos gobiernos panistas no hicieron nada (aunque nos prometieron reiteradamente en campaña que lo harían). Incluso hoy el PAN está moribundo, y ya no tiene credibilidad.

Josefina Vázquez Mota escribió un acertado artículo sobre como las condiciones que está generando el Gobierno actual pueden abrir las puertas al populismo y la demagogia, como es que mucho de quienes critican a AMLO (como el Presidente en turno, algunos empresarios y políticos) técnicamente lo están promoviendo con sus actos. Pero mi pregunta a ella, al Presidente y a su partido, es ¿Y por qué ustedes no hicieron nada para que esas condiciones no se generaran? Calderón no se puede deslindar completamente de la realidad actual en que vive el país, y por tanto, creo inoportuno pensar que Felipe fue un gran Presidente nada más porque el actual salió bastante más malito.

Por cierto, es un sinsentido que Peña en su informe alerte sobre la llegada del populismo y la demagogia cuando en su partido son iguales, y cuando ellos son expertos en esos temas.

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