10 cosas que puedes hacer para aprenderte a querer

23 diciembre 2014

veces compartido

Viene otra navidad, viene otro año nuevo, vienen otras 12 uvas, vienen nuevos propósitos de año nuevo (seguramente ya no recuerdas los del año pasado, lo que significa que no los cumpliste). No sé cuantos años tengas, pero ¿no te has cansado de que todos los años todo parezca una repetición de tus históricas frustraciones y deseos no cumplidos? Posiblemente no te quieras, posiblemente tu autoestima se encuentra baja (aunado a que los inviernos y la escasez de sol promueven más la depresión), posiblemente necesites un revulsivo, posiblemente necesites enfrentarte a ti mismo. Yo no soy un gurú de la autoayuda ni pretendo serlo, e incluso mi vida todavía no sea completamente satisfactoria en algunas áreas, pero sí se que he obtenido mucha experiencia para lograr cambios sustanciales en la mía y es por eso que quiero compartir este decálogo, que te podría ayudar mucho a aprenderte a querer, y por consecuencia a sentirte más feliz contigo mismo.

10 cosas que puedes hacer para aprenderte a querer

1.- ¿Qué quieres hacer en la vida? 

Ups, es que si no tienes alguna meta u objetivo en la vida, difícilmente alguien creerá que tú te quieres. Conforme la persona se empieza a querer y empieza a confiar en sus habilidades, surgen más ideas sobre lo que podría hacer con su vida, o quisiera hacer con su vida. Una persona que se quiere, lo hace porque se conoce más a sí misma. No es como que necesites tener todas las metas muy bien delineadas, pero sí es indispensable saber que es lo que te mueve. La vida da muchas vueltas y a veces los planes cambian, algunas cosas salen bien y otras no, pero sin un objetivo de vida, simplemente quedarás en la deriva. ¿Qué quieres hacer con tu vida? Se sincero contigo, búscalo, y asume las naturales consecuencias que ello implica.

2.- Tu salud y aspecto físico.

No digo que todos los gorditos no se quieran (hay algunos que sí y mucho), pero si quieres hacer algo para mejorar tu autoestima, te recomiendo poner una gran atención a este apartado. Posiblemente estés gordo (producto de tu sedentarismo) o muy flaco; pero es hora de que empieces a respetar tu cuerpo. El sentir que con el tiempo tu aspecto físico va mejorando naturalmente te atraerá más autoestima. Que la gente te diga a cada rato “cómo has bajado de peso”, el sentir tu cuerpo más ágil y liviano, te hará sentir mejor contigo mismo, y sobre todo, estás cuidando tu salud que es lo más importante. Una hermosa chica o un hombre apuesto podrán pasar por alto tu sobrepeso, pero la salud no se compadecerá.

3.- El qué dirán. 

Te voy a contar algo escalofriante y real. La gente siempre hará juicios sobre ti, y no es que lo haga necesariamente con mala intención, es parte de la naturaleza del ser humano ¿Y te digo otra cosa? Esos juicios estarán supeditados a las creencias, valores y costumbre de la gente. Así que siempre habrá gente a la que le caigas mal (aunque seas un pan de Dios). El preocuparte excesivamente por lo que dicen los demás, entonces, implica que estás dispuesto dejar a un lado tu sistema de creencias y convicciones, y adoptas el de otros con tal de sentirte querido (símbolo inequívoco de que no te quieres). ¿Quieres seguir tus sueños? Tendrás que asumir las consecuencias. Tendrás que ir contra las ideas de los demás, contra las de tus papás, las de tus amigos. Pero al final, quienes te quieren, te terminarán respetando más que si te hubieras preocupado en quedar bien con ellos.

Antes yo era más retraído, tímido y algo inseguro. Con el pasar del tiempo, alguien me dijo que extrañaba al “Cerebro” de antes, porque esa imagen de timidez me daba, a su juicio, un perfil de bondad y humildad. El simple hecho de haber adquirido más seguridad hizo que me cayeran más críticas, sobre todo de la gente negativa (de lo que trata el siguiente punto).

4.- Las personas negativas

La gente negativa es muy nociva. Si no te quieres, posiblemente adquiriste algunas relaciones nocivas, sobre todo gente pesimista y conflictiva. Yo conocía a una persona con la cual aparentaba tener una sana amistad, me platicaba de sus problemas (problemas y más problemas) y su vida giraba en torno a ellos. Era notorio que esta persona era infeliz, y yo no era tampoco la persona feliz del mundo. Pero en cuanto empecé a mejorar yo como persona, la relación se volvió más ríspida. Esta persona incluso llegó a hacer una lista de mis supuestos defectos para echármelos en cara, cuando parecía que buscaba reflejar sus complejos en alguien más. Yo estaba cansado de escuchar siempre quejas de la vida constantes y decidí terminar esa amistad.

Es cierto que todos los seres humanos podemos pasar por momentos difíciles donde percibimos todo como negro y en esos momentos quisiéramos tener a nuestros seres queridos y amigos cerca. Pero la diferencia con las personas negativas, es que a ellas les gusta vivir en ese estado, parece que lo disfrutan, se vuelven destructivas, y no tienen ninguna intención o deseo de resolver sus problemas. Huye de ellas, una persona negativa no te puede querer por el simple hecho de que no se quiere.

5.- Leer

Es más fácil quererte si tienes un panorama amplio de la vida que si vives en un huevo. Esa frase de “la ignorancia es la felicidad” no es del todo cierta, sobre todo cuando se trata de una felicidad falsa y artificial. Tener una perspectiva más amplia te ayudará a saber más sobre lo que quieres de la vida. Además la lectura ejercita a tu cerebro, te vuelve más creativo y más útil a la sociedad. Leer te puede abrir nuevos mundos y te puede dar más herramientas para construir tu proyecto de vida. Es muy lamentable cuando una persona no puede formular siquiera una idea al hablar y no sabe expresarse bien. No puedes quererte si tienes si no ejercitas tu intelecto ni tu espíritu.

6.- Estar al día

Una persona no puede quererse si no se preocupa por su entorno ni de lo que pasa en él. ¿Qué pasa en el país? ¿Qué pasa en el mundo? Quienes tengan una perspectiva más amplia de la vida, tratarán de responder esas preguntas constantemente. Es cierto, el panorama no es alentador, que la corrupción, que Ayotzinapa. Son temas negativos, pero una persona que se quiere no los evade, por el contrario, se preocupa por ellos y piensa que se puede hacer por tener un mundo mejor. Una persona que se quiere a sí misma puede estar indignada y molesta, pero sabe separar esa indignación y molestia de su estado mental, y puede sentirse plena consigo misma al tiempo que se siente molesta con todo lo que sucede en el país o en el mundo. Una persona que se desinteresa de su entorno, posiblemente no se interese en sí misma.

7.- Hacer algo por los demás

Una persona que se siente bien consigo misma, busca hacer algo por los demás y por mejorar su entorno. No puedes compartir el amor que no te tienes con los demás. Desde ayudar a otras personas, participar en organizaciones civiles encaminadas a la mejora de la sociedad, y demás actos donde compartas con los demás aquello que has recibido.

8.- Hobbies

Una persona que no se quiere, generalmente no tiene muchos hobbies. Se la pasa postrado ante la televisión y repite su rutina diaria una y otra vez, entra al Internet buscando aprobación en redes sociales y poner cosas inútiles en ellas; o para ver pornografía, y no para adquirir conocimiento. Una persona que se quiere se sabe conocedor de sus habilidades y eso hace que tenga más hobbies. Correr carreras o maratones, ser aficionado a a la fotografía, tocar un instrumento musical, leer, participar en una liga de futbol, escribir (alimentar este blog es un hobbie, por ejemplo) juntarse con otras personas a debatir sobre temas de interés. Incluso puede ser que uno de tus hobbies termine profesionalizándose.

9.- Hablar de los demás.

Como comentaba anteriormente, todos hacemos juicios sobre las demás personas (mentales o habladas) y a veces en la sobremesa hablamos sobre los demás (ya viste que Laura va bien, o Juan lo veo de tal modo), pero las personas que se quieren hacen esos comentarios con moderación y sin algún afán destructivo. La manía por hablar de los demás es la gran culminación de la evidencia de las personas que no se quieren. Quienes se sienten basura, buscan contrarrestar dicho sentimiento hablando de las demás personas y sus conversaciones cuando no tratan de sus problemas, tratan de críticas hacia las otras personas. Lo peor es que dicho acto se vuelve un círculo vicioso, porque a casi nadie le gusta estar con alguien que gusta demasiado de hablar con otras personas (en parte porque seguramente hablarán de ellos también) y entonces estas personas miserables reafirman su sentimiento de soledad al lograr que los demás huyan de ellos. Las personas que sí se quieren buscan hablar de temas que enriquezcan a todos los conversantes y no se quedan en la cotidianeidad.

10.- Coherencia.

La coherencia es una de las virtudes más difíciles de conseguir, los seres humanos nos contradecimos a cada rato sin darnos cuenta, y eso en parte, es gracias a nuestra imperfecta naturaleza. Pero la gente que se quiere procura mostrar coherencia entre lo que dice y lo que hace, porque confía en sí misma y no tiene nada que ocultar. Quienes no se quieren son incoherentes porque deben de usar máscaras, porque no saben ser auténticas, porque como no se quieren, no quieren a los demás y por tanto tienen más problemas para ser confiables.

Conclusión:

Cuando hagas tu lista de deseos, recuerda este decálogo, recuerda que debes de romper con el molde y no debes de hacer lo que siempre haces y lo que siempre te frustra. Los deseos de año nuevo son una tradición pero no hay nada mágico en ellos, tus propósitos sólo se cumplirán si trabajas en ellos, de lo contrario, el 2015 podrá ser uno de esos tantos años miserables… piénsalo.

 

veces compartido

Deja tu comentario

Síguenos:

Archivo

Destacados

Encuesta

    • Votarías por José Antonio Meade

      Ver Resultados

      Cargando ... Cargando ...
  • Twitter