Filosofía para Godínez

24 julio 2014

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No, no es que sea malo ser empleado, pero por alguna razón (o varias razones) no me gusta, y en mi particular punto de vista, serlo tiene más desventajas que ventajas.

Filosofía para Godínez

El empleo crea una falsa sensación de seguridad, más bien estimulada por los discursos repetidos desde hace años, y que ya tienen años siendo caducos. El discurso donde el individuo busca un empleo en una empresa, sube de puestos y vive ahí toda su vida. Una carrera a la que más bien pocos pueden aspirar, porque ¿te digo la verdad? La mayoría de los empleados en algún momento van a ser víctimas de los recortes.

Y por eso trabajar por cuenta propia es mejor. Se habla de tomar riesgos, y se toman riesgos. Pero una vez tomados, el futuro termina siendo menos riesgoso que en una empresa.

Yo trabajo por cuenta propia y tengo varios clientes. ¿Qué pasa si hay una crisis económica? Un empleado posiblemente pierda su empleo (y los criterios para ser seleccionados no siempre van en función de la productividad y la eficiencia) y tarde mucho tiempo en encontrar otro. Alguien independiente verá mermados sus ingresos, menos clientes contratarán sus servicios o comprarán de su negocio. Pero la pérdida no es total, tu negocio sigue vivo, y si quiebra, al menos tendrás algunos de tus activos, y en el peor y más apocalíptico de los casos, estarás en la misma situación del empleado que perdió su empleo y busca un empleo.

Trabajas para alguien más. Recuerda bien esta frase, trabajas para alguien más. Seas gerente o lo que sea, como no será lo mismo que tener un negocio propio, las empresas necesitan crear incentivos para que te motives. El empleado del mes, días de vacaciones, reconocimiento frente a los demás empleados. Pero recuerda, trabajas para alguien más, y los cuadritos de honor nunca podrán reemplazar la hermosa sensación de ver tu negocio crecer.

Pérdida de libertad. No hay nada más desesperante que tener horarios fijos que no siempre van en relación con tu carga de trabajo. Sistema de horarios heredados de la Revolución Industrial. Cuando eres independiente, tú eres dueño de tu propio tiempo. Eso no significa que no vayas a trabajar, por el contrario, incluso podrías trabajar más (inclusive fines de semana), pero tienes la posibilidad de ajustar horarios, organizarte, hacer un espacio para salir a comer con una chica, irte de vacaciones. Sí, es cansado, pero no sientes esa “obligación de ir al trabajo” que sientes cuando eres empleado.

Como independiente (freelance, emprendedor, empresario) conoces mucha gente. En un empleo conoces a un grupo de empleados de los cuales, por razones de competencia interna, muy pocos serán verdaderos amigos. Como independiente necesitas relacionarte con mucha gente, clientes, intermediarios. Y créeme, es más fácil hacer amigos afuera, que dentro. Un colega tiene más razones para envidiarte dentro de una oficina, que las que la tiene un cliente al cual vas a visitar.

Cierto, no tienes el ingreso seguro, y tienes que saber prever y visualizar el futuro. Es diametralmente opuesto a la rutina de ir a la oficina diariamente a cumplir tareas específicas. Tal vez será un poco más difícil en un principio hacer pagos fijos, como un coche o incluso un teléfono celular con un plan grande. Pero con el tiempo, eso no será ningún problema, incluso podrás dar adelantos que un empleado nunca se dará el lujo de hacer.

Tienes un jefe. Recuerda esta frase también. Los independientes no tenemos un jefe, tenemos muchos. Pero hay una sutil pero importante diferencia. Tú como empleado no puedes prescindir de tu jefe, si te cae mal y te trata mal, tendrás que aprender a lidiar con el problema. Nosotros podemos ir seleccionando con quienes trabajar y teniendo ya cierto número de clientes, podremos prescindir de los jefes “más mamones”.

Ah y la experiencia. La experiencia que aprendes en un trabajo puede ser muy útil, pero al final sólo te da experiencia para un empleo, o incluso sólo para la empresa en que trabajas. Como independiente puedes adquirir experiencia en lo que sea, te puedes dar más tiempo de estudiar (una maestría, diplomados) y capacitarte.

¿Entonces, quieres ser empleado?

Por cierto, si eres nuevo en el mundo laboral, sonará paradójico después de todo lo que comenté. Pero antes de emprender, te recomiendo ser empleado por algún tiempo, para que aprendas a trabajar. Pero después de eso, te recomiendo iniciar una aventura en el mundo de los emprendedores.

La gente más exitosa es emprendedora, no empleada.

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