Estamos lamentando la muerte de Nelson Mandela, maldito naco

6 diciembre 2013

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Nelson Mandela se casó tres veces, se inspiró en Ghandi y sus métodos de resistencia no violentos, estuvo 27 años en prisión, y su lucha contra el apartheid le valió un Premio Nóbel en 1993, para un año después, erigirse como presidente de Sudáfrica. Ya convertido en un héroe nacional y en un ícono mundial en la lucha contra el racismo, convaleció durante sus últimos años, siendo su última aparición pública en el Mundial de Sudáfrica de 2010. Falleció el 5 de Diciembre de 2013. Un día antes de escribir este texto.

Estamos lamentando la muerte de Mandela, maldito naco

Hoy tuve una cita con una clienta en un Starbucks en Puerta de Hierro. La zona más rica y lujosa de Guadalajara, algo así como un Santa Fe, cruzado con Las Lomas en el Distrito Federal. Camino hacia Plaza Andares rodeado de torres de departamentos y oficinas que oscilan entre los 20 y 42 pisos. La única gente “morenita” o llamada peyorativamente “naquita” que pude ver en esta zona que compone dicha plaza y el cluster de torres de departamentos que no invitan a la convivencia a nivel calle (quitando ese detalle, uno pensaría que está en un país de primer mundo) era gente que realizaba trabajos físicos, de construcción. Porque en esa zona, en servicio al cliente no es tan fácil encontrar gente con rasgos mestizos y menos indígenas.

Sólo pude ver saliendo de Plaza Andares a un joven moreno, con una vestimenta sucia y desgastada, lo que ocasionó que los policías lo vieran con atención. Entendiendo la historia de castas de nuestro país, donde “los blancos y criollos van arriba, los mestizos al medio y los indígenas abajo”, lo cual explica de alguna manera que la mayoría de los delincuentes sean “morenitos”, se explica por qué los policías pueden ver con “atención” a esta gente. Aunque paradójicamente la tez de los policías es más parecida a esos que miran con “atención” que aquella gente que anda por esa plaza.

No se puede llegar a una generalización y pensar que todos los individuos “bien y de clase” son racistas. Me consta que algunos no lo son. Pero lo cierto es que la dinámica de estos lugares no invita a “los morenitos” a formar parte de la vida diaria de estos complejos. Y el fomentar su ingreso, implicaría una pérdida de valor o de plusvalía de dicho establecimiento. Algunos podrán afirmar que no es una actitud racista, sino que dicho establecimiento tiene negocios dirigidos a personas con un alto poder adquisitivo. Pero si uno va a Estados Unidos y entra a un lugar exclusivo, no dejará de ver negros, japoneses o incluso latinos.

Muy posiblemente la intención del establecimiento no sea promocionar la discriminación racial. Más bien es que el racismo que existe en nuestro país incita a que dichos establecimientos tengan que seguir una dinámica. Un establecimiento desea obtener dinero, y para lograrlo tiene que entender la realidad sociocultural de donde quiere establecerse. Incluso muchas personas ni siquiera son conscientes de sus actitudes racistas, porque en el país de la simulación histórica, donde se nos enseñó a parecer y a no saber decir no, tenemos una gran capacidad como hacer parecer que no pasa nada.

¿Cual era el tema en boga? Ah sí, la muerte de Nelson Mandela que lamentamos todos los mexicanos. La mala noticia no es selectiva ni discriminatoria: Caucásicos, morenos, todos hablan del tema. Pero habrá que ver si como mexicanos comprendemos a fondo su legado, o más bien, lo lamentamos sólo porque todos lo lamentan. Y también habrá que ver si todos somos capaces de practicar la tolerancia que Mandela tanto buscó crear en su pueblo.

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