La Rosa de Guadalupe, o cómo Televisa es la segunda madre de los mexicanos

5 junio 2013

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Uno se pregunta por qué mucha gente critica ese programa de La Rosa de Guadalupe de Televisa. Solo me bastó ver 1 capítulo (el de Justin Bieber) para entender el por qué de las críticas. Y la verdad me preocupa que para muchos jóvenes, este programa sea un referente para generar su escala de valores. En ese capítulo de alguna manera promueven y justifican el fanatismo. Pero este otro capítulo que es el que analizaré, es más preocupante, porque de alguna manera promueve la denigración de la persona dentro de un capítulo que ante los ojos de los jóvenes televidentes, puede parecer algo inocente.

La Rosa de Guadalupe, o cómo Televisa es la segunda madre de los mexicanos

Así va la historia. Yolanda es una mujer fea (que en realidad no lo es tanto, pero la arreglan para que así se vea), está perdidamente enamorada de un joven con rasgos caucásicos que no le corresponde y con la cual ella no convive a pesar de que están en el mismo salón. Este joven tiene una novia la cual también va en el mismo salón. Yolanda está perdidamente enamorada porque el joven es guapo, tiene una bonita sonrisa y juega al futbol. Yolanda tiene un blog llamado “Princesa Luna” donde sin que sepan que es ella, varias personas de su salón lo visitan, entre ellos este jóven, quien ignora que Yolanda está detrás de la Princesa Luna.

La estrategia de Yolanda es dejarle cartas de amor en su closet en nombre de la Princesa Luna, lo cual le agrada al joven y provoca celos en su novia, además de que por medio del blog, le hace todas sus tareas de escuela. Pero en realidad el joven desprecia a Yolanda y la critica severamente (que está muy fea, es insignificante, y preferiría quemarse las manos antes de darle un beso). Yolanda está tan enamorada de este hombre, que le perdona todo lo que dice de ella y espera que un día sea correspondida. El joven después tiene un percance automovilístico por lo cual entra en coma. La novia al no soportar verlo en ese estado decide no visitarlo al hospital, por lo cual Yolanda se hace pasar por su novia para cuidarlo en todo el tiempo en que está en coma.

El joven despierta pero queda ciego. Yolanda haciéndose pasar como la Princesa Luna lo visita y lo cuida. Después se entera que Yolanda es en realidad la dichosa Princesa Luna, a la cual se vuelve a referir como la “fea e insignificante”, pero de pronto algo pasa que se da cuenta de todo el amor que le tiene (que en la vida real sería una obsesión maníaca) y el queda enamorado también de ella a pesar de su fealdad.

La “moraleja” que me deja este capítulo es: Si eres un joven guapo, tienes que valorar a las personas por lo de adentro. Pero si eres una mocosa fea, tienes el derecho de adorar a alguien por ser guapo, y debes de ser correspondida, de lo contrario ese joven sería un patán. ¿Qué pasaría si un joven feo tratara de conquistar a Yolanda? Entiendo que en esas edades las chicas se sientan atraídas por jóvenes, tal cuales amores platónicos, con los cuales conviven poco. Pero una constante en el capítulo es que Yolanda no tiene ni un ápice de dignidad, y lo que muestra no es amor, sino una obsesión codependiente por alguien que no solo no la corresponde, sino que la desprecia explícitamente. Tampoco es amor, porque Yolanda no conoce como es este joven por dentro, entonces es sólo un capricho.

En el episodio nos dejan ver que no es malo perder tu dignidad a cambio de tratar de estar con una persona que te desprecia. En el episodio, Yolanda ve conversar al joven con su novia donde éste dice que Yolanda es insignificante y está aberrantemente fea. Una persona que se quiere y tiene dignidad, con todo el dolor que pueda implicar, deja de esperar que esa persona le corresponda y rompe cualquier intención. Ella no, no importa que la desprecien, que la insulten. Ella hará todo lo posible por que sea correspondida. En la serie, ella tiene suerte, mucha; pero en la vida real, el desenlace hubiera sido distinto.

Quizá trataron a dar a entender en el episodio que lo que importa es “la belleza de adentro”. Pero Yolanda se enamora del joven por “lo de afuera”. Dan a entender que no es malo humillarse, que no es malo alienarse o despersonalizarse con el fin de ser correspondido por alguien que no ha mostrado la más mínima intención. Un ejemplo es la mamá de Yolanda, que nunca le dice que se de a respetar y de cierta forma aprueba el capricho de su hija.

Esta serie, se supone, es educativa. Pero más que nada, promueve antivalores como el desprecio, la humillación y el fanatismo. Azcárraga Milmo decía que la TV no era para educar, sino para entretener. Pero presentan a esta serie como algo educativo, para que los jóvenes entiendan más de diversos temas que les competen. Pero de verdad, estas series están demasiado lejos de hacerlo, y creo que más que ayudar, pueden confundir. También llama la atención de símbolos religiosos (la Virgen de Guadalupe), aunque las únicas alusiones a la religión son cuando las protagonistas le piden a la “virgencita” que resuelva todos sus problemas.

Estos son los valores “morales” que promueve Televisa, que no tienen “el valor”, más bien les vale.

Anexo los videos del capítulo:

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