¿Igualismo = Equidad de Género?

13 enero 2012

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Muchas empresas en la actualidad tratan de invocar a los valores sociales, a veces para legitimarse y demostrarle a la sociedad que no solo son una máquina de generar dinero, sino que también pueden contribuir con la sociedad; lo cual independientemente de si sea un postura honesta, en un sentido pragmático termina siendo bueno (al menos en la mayoría de los casos). Pero hay veces en que las empresas antes de lanzarse al ruedo de ser “activistas sociales” o “empresas socialmente responsables”, no profundizan sobre lo que quieren decir o hacer. Esto lo digo a raíz de un anuncio de la cervecera argentina “Quilmes” (que con todo respeto, esa cerveza sabe horrible, todavía más que la Sol), que lanzó donde promueve lo que según ellos (o su agencia de publicidad) llaman el “igualismo”.

La equidad de género es uno de los grandes logros de la sociedad del siglo XX y XXI, que si bien todavía no se llega al punto deseado, existe cada vez un mayor avance: Ya no es “malo” que las mujeres salgan a trabajar, pueden salir a votar, poco a poco empiezan a escalar en cargos públicos y empresariales; la tendencia es positiva. Y por la equidad de género se entiende que los dos géneros deben de ser iguales, tener los mismos derechos y las mismas obligaciones (tal vez exceptuando aquellas que por su naturaleza física tendrán que ser diferentes, como por ejemplo, el hecho de que una mujer pueda embarazarse y un hombre no); es decir, busca la igualdad de las dos partes, pero sin dejar a un lado las particularidades que cada sexo tiene.

El anuncio de Quilmes muestra a los dos sexos en pie de guerra, lo que ellos llaman el machismo contra el feminismo (dos antivalores, el primero más arraigado en el inconsciente colectivo porque el dominio del hombre ha sido patente en la historia, y el segundo como una ferrea respuesta al primero), cada sexo critica al otro y menciona sus más profundos defectos. Pero a la hora de que los dos bandos se encuentran en el campo de batalla  “se convierten al igualismo” abrazándose y diciéndose lo mucho que se quieren. Pero creo que el mensaje de los publicistas es contraproducente. A mi me dejó una sensación de hipocresía, me da la sensación de que se terminan demostrando cariño y afecto pero sin haberse deshecho de sus prejuicios. Un claro ejemplo, es la mujer que dice: -trae toda la ropa íntima que teneis que te la lavo a mano-.

Esto es de recalcarlo porque ese cariño que se muestran al final del anuncio, es el cariño y el afecto que se han mostrado ambos sexos en todos los tiempos, incluso en la edad media. En realidad no se de que trate ese igualismo, pero no se me hace muy parecido a la “equidad de género”, y creo que ese comercial termina siendo contraproducente en su mensaje, porque estigmatiza aun más el “machismo” y el “feminismo” y en realidad no ofrece solución alguna a este problema. Da la sensación de cuando los sexos se regresen a sus bandos, volverán a criticarse.

La equidad de género no consiste en aceptar que cada sexo tiene sus prejuicios y puedan convivir con ellos (que es lo que yo logro interpretar de ese comercial), sino en despojarse de esos prejuicios y saber que los hombres y las mujeres valen exáctamente lo mismo, y por lo tanto deberían tener los mismos derechos. En el comercial de Quilmes no lo hacen. Personalmente no había escuchado usar el término “igualismo” para describir cierta condición de ambos géneros. Pero por la etimología de la palabra si puedo asegurar que está mal usada. El anuncio, muestra un bagaje emocional, pero en realidad no promueve una real igualdad entre ambos géneros.

A continuación les dejo el video para que lo vean y juzguen (y no les recomiendo tomar esa cerveza, sabe como a alcantarilla):

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