Cerebro no es objetivo

7 febrero 2011

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Otra vez dos entradas al día caray (es que es día de asueto). Hoy es día de la constitución que tanto pisoteamos, en especial ese artículo que dice que todo mexicano tiene derecho a la libertad de expresión (más bien ya fué, pero el día de asueto es hoy).

Hoy creo que este blog pasa a otro plano. Ya adquiere más relevancia. Tiene un promedio de 500 a 600 visitas diarias. Lleva 216,000 visitas acumuladas a hoy 7 de Febrero de 2011. Parece que ya ha dejado de ser un juego amateur y el arte de escribir en este blog tiene más importancia y mi pluma (o mi teclado) es más vista al menos en el mundo del Internet. Mi pagerank sube a 3 (se refiere a la relevancia que tiene mi sitio en Google), mi ranking en Alexa dice que es una de las 600,000 páginas más vistas (bueno, todavía falta mucho), mis artículos son publicados en www.squina.com.mx un diario deportivo, y pronto estaré colaborando para un diario en Colima (pronto les tendré noticias de esto).

Por todo esto debo de hacer una aclaración. Si todos pensaban que en este sitio reinaba la objetividad, están totalmente equivocados. Cerebro no es objetivo. Busco ser coherente con mis ideas, honesto, digo lo que pienso, pero ¿saben qué?. Leyendo articulistas en los periódicos, me doy cuenta que no se puede ser objetivo. Todos estamos condicionados por nuestras creencias, por nuestras percepciones, por nuestra cultura y por nuestra historia de vida. Cada persona que escribe tiene su línea, y así como todos los escritores (conocidos y no conocidos) que existen en México y en todo el mundo la tienen, yo la tengo. Nadie tiene la verdad absoluta y por lo tanto no esperen que lo que yo escriba vaya a ser la verdad, yo solo opino lo que se me venga en gana y punto.

Por esto es normal que ustedes, queridos lectores que han decidido desenajenarse de la TV y venir a Internet a buscar información, discrepen conmigo. En este blog me han tachado de muchas cosas: De izquierdista, que me informo en los programas del establishment como el noticiero de López Dóriga o Tercer Grado, que soy neoliberal, que no sé de historia de México, que soy un mocho ultraconservador a ultranza, que muy en el fondo de mí adoro a López Obrador, que no entiendo a los pobres, que critico a los ricos, que si soy el gato del PAN, en fin. De hecho agradezco todas las “etiquetas” tan disimíles entre sí. Y lo entiendo porque todo depende de la perspectiva desde la cual miren mis aportaciones.

Es curioso, pero yo tengo una manera de pensar rara, no estoy casado con ninguna ideología, sino que he tomado lo que me parece coherente de cada una de las diferentes corrientes de pensamiento y las he adaptado a mi forma de pensar. Creo que en las ideologías no existe una verdad absoluta y por lo tanto he buscado crear la mía. Llámenle como quieran, pero si están empeñados en aprender el “Cerebrismo”, les tengo malas noticias. Mi forma de pensar puede cambiar con el tiempo. Mientras uno crece va eliminando cosas de su forma de pensar y va agregando otras. Así que no me vengan a preguntar que por qué hay una contradicción entre un artículo que escribí hace 1 día y otro que escribí hace 3 años.

Si quieren objetividad, busquen varios puntos de vista en diferentes medios y lleguen a su propia conclusión (aún así, tal vez no lleguen a la “verdad”). Yo no estoy aquí para satisfacer a mis lectores diciéndoles lo que quieren escuchar, craso error. Lo que hago es opinar lo que me venga en gana, para que los lectores generen debate y así podamos retroalimentarnos. A mí no me molesta que discrepen conmigo, por el contrario me gusta. Prefiero gente que me ponga en tela de juicio, a seguidores que me digan “Cerebro, te admiro, me encanta lo que dices”.

Quería aclarar esto antes de que me juzguen de ser poco objetivo. Es que caramba, no puedo ser objetivo. Yo digo lo que pienso y punto. De los lectores que comentan a diario ya los tengo clasificados en el espectro ideológico derecha-izquierda y ya se de donde viene cada comentario, espero que ustedes hagan lo mismo conmigo, clasifíquenme, táchenme de algo y no me bajen de eso. No soy ningún lider mesiánico que quiere imponer la verdad a todos los demás y pensar que cualquier discrepancia “ej parte de un compló”. Soy un simple ser humano que les quiere compartir lo que pienso.

¿Estamos?.

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