Sobre las mujeres (ligues y demás) parte 8. el Zsa Zsa Zsu

1 septiembre 2010

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Ahora regresa Cerebro con el escabroso tema de las mujeres. Creo que podré ser objetivo porque no hace mucho tiempo sentí eso. Pero hablaré de algo muy importante y algo que es muy básico en la relación que hay entre un hombre y una mujer, este es siempre el punto de partida, no de una relación, sino del camino para llegar a ella (y claro, para que esta relación se mantenga). Sin “eso” las relaciones no podrían existir (a menos que fueran intereses méramente económicos o sexuales), porque es la magia que hace que el hombre decida lanzarse por una mujer o viceversa. Es como la gasolina que necesita el coche para lanzarse a su destino, es la motivación que hay para que una persona decida andar con otra.

¿Que diablos es el zsa zsa zsu?

En los países de habla hispana lo llamamos “mariposas en el estómago”, pero en los países anglosajones le llaman el zsa zsa zsu. Esta última frase ya la había escuchado por medio de una conocida hace muchos años, pero no había entendido bien su significado. 6 años después me percaté que mi amiga Claudia había puesto en su MSN dicha frase. Le pregunte, –¿Oye Claudia, que significa esa frase que pusiste? Ella me respondió: -Es una expresión de habla inglesa que significa que sientes mariposas en el estómago. Quise profundizar más y en Google me encontré con información sobre esta frase: En el blog de Eguzkia ta Ilargia dan una definición: “Son las mariposas que sientes en el estómago cuando, no sólo quieres a alguien, sino que le deseas mucho. ¿No es eso lo que hace que una pareja aguante? Aunque se desvanezca… al menos te queda el recuerdo de aquel zsa zsa zsu…”

Esta frase se popularizó en un capítulo de Sex and the City (una serie que por cierto no es mucho de mi agrado, pero que a mi hermana le encanta) y aquí pueden ver el famoso capítulo que hizo esa frase famosa.

Un fenómeno irracional

Llegamos a la conclusión de que el zsa zsa zsu y las mariposas en el estómago son la misma cosa. Lo comenzamos a experimentar cuando empezamos a sentir algo por otra persona y si la cosa funciona, se vuelve más intenso. Es un sentimiento muy agradable, aunque como toda sensación humana tiene su lado opuesto como puede ser la desilusión. Es como esa química (o como se le llame) que nace cuando nos vemos flechados por el “hijodesuputamadre de cupido” y sin haberlo decidido y haberlo pensado decimos: Esa chava me gusta.

Yo creo que para que una chava te guste de verdad debe de haber cierta racionalidad, al menos en un principio. Es decir, el cerebro debe de procesar cierta información para decidir si uno quiere estar con esa mujer (como ven, yo no creo en el amor a primera vista), pero en cuanto el cerebro y las hormonas tienen la suficiente información recolectada (cabe decir que muchas veces el cerebro se equivoca), entonces lanza esas sustancias corporales que nos hacen notar que la mujer en cuestión nos está atrayendo. Este último proceso ya no es racional, más bien ya se ha vuelto algo irracional, y más vale que hayamos tomado la suficiente información de la mujer en cuestión para haber hecho una buena elección, porque a partir de que el mentado zsa zsa zsu sale a flote, la locura y la irracionalidad son los que toman el volante (aunque claro, siempre hay espacio para que la persona razone, aunque a veces es difícil, es muy difícil).

No es eterno

Lamentablemente todo tiene un principio y un fin. Es difícil que una pareja viva “enamorada” toda su vida. Por eso los humanistas dicen que se pasa del enamoramiento al amor, que es otro estadio donde el amor genuino consolida la relación. Es decir, el zsa zsa zsu algún día tendrá que terminar para dar paso a otro tipo de amor. He aquí por qué muchas relaciones fallan, porque creen que las mariposas en el estómago van a durar eternamente y no es cierto, es nada más parte del proceso para ver si es posible consolidar una relación. Con muchas no se logrará consolidar, pero con otras relaciones sí, especialmente con aquella persona con la que se va a decidir vivir durante toda la vida.

Es adictivo

A veces puede que olvidemos a la fémina en cuestión. Ya sea porque la relación terminó, o porque no tuvimos suerte con dicha mujer. Pero a veces lo que no se olvida son esas sensaciones que tuvimos, especialmente cuando la relación fué duradera. Se terminan extrañando esas mariposas en el estómago y a veces hace que la persona busque otra persona con quien volverlas a sentir. Porque la realidad es que el zsa zsa zsu es muy adictivo. Es una de las sensaciones que más agradan al ser humano junto con el orgasmo y la sensación de alegría. El que niegue que lo busca o bien está mintiendo; ya tiene una pareja consolidada de muchos años; o bien, es un amargado.

¿Como funciona la química?

Se me haría muy extenso explicar todo ese proceso químico que sufrimos cuando sentimos sentimos dichas mariposas, sé que los niveles de  la feniletilamina, la adrenalina, la noradrenalina y muchas otras más se disparan: –Pérdida de sueño y apetito; hiperactividad; subida de la presión arterial; aumento de la capacidad muscular, al liberarse grasas y azúcares; y de la cantidad de glóbulos rojos, para mejorar el transporte de oxígeno por la corriente sanguínea, son algunos de los síntomas que sufren los enamorados. aquí pueden encontrar una explicación más a fondo. Lo que sí sé es que cuando experimentamos esa sensación el cuerpo se mantiene en estado de alerta, los niveles de ansiedad suben (especialmente cuando todavía no hemos logrado nada con la mujer) y nos cuesta más trabajo ser racionales. Somos más impulsivos, por lo cual nos dejamos llevar más por los sentimientos.

Para terminar.

Las mariposas en el estómago o el zsa zsa zsu, si lo vemos desde un punto de vista científico, es una reacción del cuerpo destinado al apareamiento y a la reproducción de la especie. Es lo que hace que decidamos buscar miembros del sexo opuesto para elegir de entre aquellos, con la pareja que vamos a decidir procrear hijos (o vaya, con las parejas). Si no existiera ese sentimiento, la reproducción solo sería sexual pero no habría ese sentimiento de afiliación necesario que se necesita para consolidar una pareja, aunque cabe aclarar que estos sentimientos, como lo dije, tienen un final para pasar a otra etapa en la medida de lo posible.

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