Que la izquierda te dé de comer o que la derecha te proteja, escoje…

2 junio 2010

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Estaba hablando con un amigo colombiano sobre las elecciones que se están llevando a cabo en su país. El me confesó que votó por Mockus del Partido Verde (de reciente creación y no una basofia como nuestro Partido Verde Cuasiecologista), un político de centro que tiene como bandera la educación, y claro ¿como no lo va a ser?, si tal candidato es político, filósofo y matemático. Antanas Mockus esta contendiendo contra Juan Manuel Santos del Partido de la U, derechista y quien fuera ministro de defensa durante la época de Alvaro Uribe, quien ha logrado debilitar a las FARC y al narcotráfico gracias a su política de “mano dura” (algo como lo que está haciendo Felipe Calderón, pero con resultados).

Mi amigo me dijo que iba a votar por Antanas Mockus por sus propuestas, y porque dice que Juan Manuel Santos tiene un pasado sombrío, lo cual le da desconfianza. Y a pesar de que está contento con el trabajo que ha hecho el presidente actual, Alvaro Uribe, que yo mismo digo, es uno de los pocos presidentes derechistas con los que simpatizo (junto con el frances Sarkozy), Santos tiene algo que da desconfianza a pesar de que está dispuesto a seguir la línea de mano dura del actual presidente. Además la propuesta por mejorar la educación de Colombia por parte de Mockus le convence. Pero todo dice que el que va a ganar las elecciones va a ser Santos, porque a pesar de que no logró mayoría absoluta y tuvieron que ir a segunda vuelta, logró una ventaja considerable ante Mockus.

Yo le pregunto a mi amigo, si Mockus tiene mejores propuestas que solucionan más de fondo el problema de la sociedad a la que perteneces, ¿porque la gente prefiere a Santos a pesar de su pasado sombrío?. El me dice, -es que todos quieren la mano dura, además, al ser de derecha, se piensa que va a seguir oponiéndose y conteniendo al chavismo fuera de las fronteras de Colombia.

Esta conversación que tuve con mi amigo colombiano me hizo pensar: Como las dos corrientes políticas, la izquierda y la derecha apelan a las necesidades primarias y no racionales para atraer votos. Si vemos la pirámide de Maslow, vemos que las necesidades fisiológicas (entre los que está la alimentación) y las de seguridad son las primeras que el ser humano tiene que satisfacer. Según Abraham Maslow, solo una vez que se hayan atendido las necesidades de la base (de la parte mas baja) de la pirámide, entonces se puede pensar en satisfacer la siguiente. Por esa razón los pobres (que no han atendido sus necesidades fisiológicas) suelen votar por la izquierda, y la gente de las clases altas (que ya atendieron sus necesidades fisiológicas) suelen votar por la derecha, porque les prometen satisfacer sus necesidades de seguridad.

Esto se vuelve bastante obvio cuando vemos el desempeño de los mandatarios derechistas e izquierdistas. Un Chávez o un López Obrador prometen comida y servicios a los pobres, inclusive Obama o Lula da Silva que serían algo así como de izquierda moderada promete cobertura médica para los que no tienen con que pagar un seguro y también más intervención del gobierno para combatir la pobreza. Por otro lado vemos a la derecha, a un George W. Bush que promete luchar contra eje del mal para preservar la seguridad de los estadounidenses, o a Felipe Calderón y Alvaro Uribe (con muy diferentes resultados) combatir el narcotráfico para garantizar la seguridad de sus pueblos.

Como la seguridad y el alimento son primordiales en el ser humano, la población tiende a dejarse llevar por su “instinto” para elegir tal o cual partido o candidato. Quieren que se solucione de manera inmediata, y entonces los candidatos más populistas apelan a promesas que resuelvan sus necesidades básicas: “Primero los Pobres” o “Mano Dura Contra la Inseguridad” prometen como slogans de campaña. ¿Pero que pasa cuando un candidato promete satisfacer dichas necesidades a largo plazo por otras vías como la educación, el combate a la corrupción, inversión en desarrollo económico, ciencia y tecnología, combate al narcotrafico utilizando mecanismos de inteligencia?. Simplemente fracasan, porque a pesar de que son soluciones posiblemente mucho más efectivas que la demagogia populista antes mencionada, no logran dar los resultados que espera la población en un corto plazo. Y yo creo que esa es tal vez una de las razones por las cuales Mockus tiene una desventaja sobre el contendiente Santos, y más cuando su antecesor Alvaro Uribe si logró satisfacer en cierto grado las necesidades de seguridad de su población. Pero las necesidades básicas se pueden anteponer inclusive a la reputación de un candidato, o a los riesgos colaterales que pueda haber al subirlo a la silla presidencial.

También existen otros motivos (posiblemente más racionales) por los cuales, la derecha y la izquierda logran ganar electorado. Uno de esos es el agotamiento de los modelos. En Europa el agotamiento del estado de bienestar (Suecia es un claro ejemplo) ha hecho que la derecha tome más fuerza al prometer mejores soluciones en la economía que sus contendientes izquierdistas, y por su parte, en Estados Unidos, la misma crisis mundial ha provocado el agotamiento del neoliberalismo y el libre mercado en extremo, que la gente se ha decidido por un candidato más intervencionista en la economía. Es curioso ver como una misma crisis económica mundial ha hecho reaccionar de diferente manera a distintos países, porque ha evidenciado el agotamiento de modelos económicos distintos.

Por ahí muchos se atreven a decir que los términos de izquierda o la derecha ya no existen. Yo pienso que los términos están más vigentes que nunca, más bien, lo que sucede es que las dos posiciones han desechado casi en su totalidad a sus versiones extremas (empezando a la izquierda por el comunismo y a la derecha por el fascismo) y las dos se han acercado al centro. Y es cierto, también ocurre que varios mandatarios tienen una forma tan ambigua de gobernar que pueden parecer tomar otra ideología (Me viene a la mente el frances Jacques Chirac que llegó al poder siendo un derechista conservador y terminó implementando medidas más propias de la izquierda), pero eso no significa el acabose de dichas ideologías. Mientras haya diferencias entre la población, mientras haya ricos y pobres, habrá diferentes ideologías políticas, y como la diferencia de clases es inherente a la humanidad, entonces tenemos garantizada a la izquierda y a la derecha para la eternidad. Bueno, a menos de que seamos dominados por una dictadura totalitaria mundial.

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