Los sacerdotes pederastas.

5 mayo 2010

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No se si recuerden que alguna vez me preguntaba si no sería buena idea que los sacerdotes se casaran (ya sabrán porque se me ocurrió dicha idea). Bueno, pues ahora si voy a entrar al grano y voy a hablar de algo que se me hace denigrante, y es sobre la pederastía, algo que lastima mucho a la Iglesia Católica y a la sociedad en sí, porque exhibe un problema moral en la Iglesia, que si bien ya todos sabemos que “está conformada por humanos”, creo que muestra una contradicción y lo más grave, da a pie a que algunos generalicen a la Iglesia como una institución infestada de enfermos sexuales.

Que si los que critican son ateos, son masones, o son gente que está en contra de la Iglesia Católica, es lo de menos. La pederastía existe, esta bien documentada, al grado que uno de los pecadores del 6to Mandamiento de la Ley de Dios, fue Marcial Maciel, fundador de los Legionarios de Cristo, quien se fué de este mundo sin pagar por sus atropellos.

Uno de los errores del Papa Juan Pablo II (a quien a pesar de todo admiro), fué haber encubierto “hasta cierto punto” la pederastía, que empezaba a mermar los cimientos de la Iglesia y que ahora está saliendo a flote exhibiendo una realidad que no se quería mostrar por el miedo a que se pudiera dañar la reputación de la institución católica.

Figuras de autoridad de la Iglesia han salido a pedir perdón, pero buscan en sus “opuestos ideológicos” a los culpables de este fenómeno, como lo hace Victor René Rodríguez Gomez, presidente de la CEM, quien asegura que el fenómeno de la pederastía se ha dado -porque la sociedad ha tendido a ser muy liberal en ética sexual y se ha promovido la tolerancia al desorden. Ahora vemos las consecuencias. Y yo me pregunto, ¿que tiene que ver el liberalismo o libertinaje aquí?, ¿que no los sacerdotes son adoctrinados bajo los fundamentos de la religión católica, y no por las tendencias ideológicas que vemos en la calle?. No creo que tenga que ver nada el liberalismo en este caso. La pederastía entre los sacerdotes tiene otros motivos, y es donde debe de escarbar la Iglesia Católica para que estos problemas no estén ocurriendo.

Creo que hay que ver como es la naturaleza del ser humano. El ser humano, por más humano que sea no deja de ser un animal con necesidades sexuales. He escuchado de dos terapeutas (uno si, liberal, el otro más moderado) que muchos padres se masturban. También he sabido por medio de un conocido sacerdote, que muchos de los padres tienen parejas sentimentales ocultas. No es un secreto la gran dificultad que representa para los padres reprimir sus deseos sexuales, porque el tamaño de sus deseos son igual que los de la gente común y corriente. Pero sería mejor que saciaran esos deseos con una pareja o una esposa, que con inocentes infantes, los cuales no tienen la culpa de las excitadas hormonas de los padres que supuestamente deberían evangelizarlos y enseñarles la doctrina religiosa.

Lo más penoso no es el fenómeno en sí, sino los daños que provoca. ¿Como son afectados los niños que son violados sexualmente por los sacerdotes, los cuales son obligados a tocar los genitales bajo la sotana?, ¿Que pasará con esos niños a los cuales supuestamente se les había enseñado a seguir el camino de Jesucristo, cuando el padrecito los obliga a darle ese placer sexual?. No quiero pensar como terminarán afectados esos niños indefensos ante el acoso de los sacerdotes.

También cabe hacer un parentesis para decir que si bien este es un problema que afecta a la Iglesia Católica, no significa que la Iglesia Católica sea pederasta. Ni Dios ni Jesucristo fueron pederastas, ni en la Biblia se promueve la pederastía. El problema no es una desviación del fundamento filosófico de la Iglesia, más bien es una desviación de algunos de sus integrantes. No creo que el problema esté en el “ser” sino en el “hacer”. Por eso más que señalar a la Iglesia, se deben de señalar a los malos integrantes de la Iglesia Católica que son los que manchan el nombre de una institución.

Ojalá la Iglesia logre terminar con este grave problema, donde no solo la institución sufre un daño moral a ojos de sus creyentes. Porque también son muchos niños y niñas las víctimas, hijos de padres que buscaron que sus hijos fortalecieran su espíritu creyendo en Dios y que recibieron en cambio, un profundo daño psicológico al ser violados por estos asquerosos padres de pacotilla, los cuales tienen un altar muy merecido allá en las tinieblas.

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