El acceso a la pornografía

28 abril 2010

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Siendo sinceros, todos cuando fuimos adolescentes pasamos por nuestra etapa en la cual nos empiezan a atraer las mujeres, comenzamos a sentir nuevas sensaciones, y por lo mismo buscamos medios para satisfacer esas nuevas necesidades que sentimos. Todos alguna vez sacamos de contrabando las revistas de Playboy y Penthouse y vimos aquellos forros de mujer que nos llamaron tanto la atención. ¿Quien no recuerda aquel amigo que llevó su porno a la escuela para que todos los hombres la viéramos?.Revistas donde mujeres que se iban quitando progresivamente la ropa hasta quedar con las piernas abiertas. Yo recuerdo cuando sucedió eso en la secundaria, la maestra quemó la revista y nos hizo rezar quien sabe cuantos Padres Nuestros.

Todo mundo pasó por esas épocas. Y tal vez más que ser algo pecaminoso, puede ser parte natural del descubrimiento sexual del hombre. Pero una cosa es “pasar por esa etapa” y otra es “volverse adicto y dejarse a llevar por ella”, y algo de lo que a mí en lo personal me preocupa, es la facilidad con la que se puede obtener contenido pornográfico actualmente, lo cual puede llevar a los adolescentes de hoy a caer en lo segundo.

No se necesita ser religioso para saber que la pornografía desvirtúa el valor real de una mujer, reduciéndola a un mero objeto por medio del cual se puede obtener placer, eso hasta el más ateo lo debe de saber. Pero eso es algo que muchas veces los niños y los adolescentes no pueden comprender (por su misma edad), y lo que se me hace realmente preocupante, es la facilidad con la que ahora se puede acceder a contenido pornográfico vía Internet.

Me puse a investigar un poco, y realmente es fácil el acceso a la pornografía. Cuando yo era joven, el Internet apenas daba sus primeros pasos y para conseguir material pornográfico le teníamos que pedir el paro a un primo de 18 años, ir con el del puesto de la esquina que era muy compa, o encontrarlas entre las revistas tiradas de la casa del tío. Pero ahora para encontrar pornografía es facilísimo. Si en Google ingresamos la palabra “chicas” en el buscador de imágenes, de las 21 imágenes que despliega, 4 son claramente pornográficas (soft, pero pornográficas). Si buscamos su equivalente en ingles, es decir “teens”, casi el 40% de las imágenes son pornográficas y una que otra entra en el terreno del hardcore (pornografía fuerte).

Me pregunto, ¿por qué no hace algo Google para evitar la infiltración de pornografía en sus buscadores de imágenes?, sobre todo con palabras que ni siquiera son muy explícitas como “chicas”. Es cierto que hay filtros para bloquear la pornografía, pero seamos sinceros, los jóvenes siempre se las ingenian para evitarlos, y muchas veces no son muy eficaces, como el SafeSearch de Google, que aún en el modo estricto se suele escapar alguna imagen pornográfica.

En el caso de Youtube si hay cierta censura. Todo está permitido en los videos (fajes y besos, ya sea heterosexual u homosexual) mientras no se muestre algún miembro íntimo del cuerpo o algún acto sexual. Pero por la web pululan varios sitios de Internet con nombres parecidos a “Youtube” (y con la mismas características) que tienen contenido pornográfico de todo, soft, hardcore, lesbianas, y todo es gratis, y al acceso de cualquier persona.

En el caso de un adulto de 18 años para arriba, se supone que tiene la decisión de ver o no el contenido, y ellos son responsables por lo que ven. Pero, ¿que pasará con un adolescente de 12 años al tener acceso a la pornografía más hardcore que hay en el planeta sin pagar un peso?. Orgías, tríos, actos sexuales temáticos (por si los normales ya no causan placer) y otros muchos tipos de actos sexuales de lo más escabrosos.

Y si hablamos de mayorías de edades. Yo dudo que todas las personas que participan en los actos pornográficos tengan 18 o más años, por favor. Creo que las autoridades de los respectivos países deberían tener ahí pistas para detectar redes de pornografía infantil. En esos sitios afirman y aseguran que todos los participantes en esos actos son mayores de edad. Yo no les creo.

No me quiero imaginar los intereses que hay detrás de esos videos. Creo que lucrar de esa forma con el cuerpo de la mujer es de lo mas aberrante que puede haber. Y tampoco me quiero imaginar que hay detrás de esas conciencias ya no solo de las niñas, sino de los “padrotes” que están detrás de las cámaras o que participan en los actos. Cuanta mente enferma debe de haber ahí.

Por eso, ojalá todos los que pueden hacer algo (desde los buscadores por internet, hasta los gobiernos de los respectivos países), deberían hacer algo más para que esa cantidad de pornografía no sea tan accesible a los menores de edad. Y mejor aún, que eviten que menores de edad participen en actos pornográficos. Es cuestion de dignidad humana, ya no de moral.

Revisión de este tema aquí.

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