La mano de Dios

11 febrero 2010

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Generalmente, en las etapas difíciles de mi vida, la mayoría de la gente me ha recomendado acercarme a Dios; y es que yo viví como la mayoría, dentro de un ambiente moderadamente religioso donde se me inculcó la religión católica, y con estas creencias crecí, tanto en el seno familiar como en la escuela.

De hecho, un terapeuta conocido me decía: es importante que tengas una religión, la que sea, tu escógela. Esto porque generalmente yo siempre he estado muy apartado de las religiones, a pesar de que estoy convencido de que existe un Dios o un ser superior. (Yo no creo que el mundo exista nada más porque sí, pienso que tuvo que haber alguien que lo haya creado).

Al escuchar platicar a las personas sobre como influye la religión en sus vidas, me doy cuenta que las religiones si tienen una función positiva en la vida de los practicantes, sobre todo en lo espiritual. ¿Como se alimenta el espíritu?, hay muchas formas, yo lo suelo alimentar mucho con los libros, pero para mucha gente, el rezar, y pedir a Dios es algo positivo, que los llena de paz y les da una escala de valores, y aquí es donde yo pienso, ¿que tiene de malo profesar alguna religión?.

Es cierto que dentro de la historia, las religiones han cometido errores como la caza de brujas, y tal vez sigan cometiendo algunos otros actualmente. Las Iglesias están formadas por hombres que son iguales que los hombres comunes y corrientes, con virtudes y con defectos, pero no veo por qué oponerme a que la gente profese una religión, como ya había mencionado antes. Claro, exceptuando siempre todas aquellas corrientes fundamentalistas que interfieran negativamente con la vida de las personas no religiosas o con religiones diferentes.

Ser católico, judío, metodista o musulman no tiene porque tener algo de malo. La gente es libre de acercarse a Dios de acuerdo a las creencias que le fueron inculcadas, y creo que así como lo hizo Juan Pablo II, tanto los religiosos como los no religiosos debemos de aprender a tolerar las creencias de los demás. Cada quien tiene su método para poder ejercer la espiritualidad como se le venga en gana.

También es importante recalcar lo que algunos no religiosos no entienden sobre los que sí lo son sobre la espiritualidad, sin con esto buscar convencerlos de convertirse, sino simplemente invitar a comprender más su postura. La gran mayoría de los religiosos (sobre todo hablando del mundo cristiano) no lo son por temor a Dios, eso sería generalizar algo que solo se ve en posiciones extremas. La mayoría de las personas religiosas lo son, porque alimentan su necesidad de trascendencia y de espiritualidad, de creer que existe algo más allá. La religión tiene significado para la vida de las personas y de cierta forma se podría decir que es algo terapéutico, porque tienen en un Dios a un apoyo moral que les sirve sobre todo en los momentos más difíciles.

Por eso a mi no me gusta renegar de las religiones. Renegaré de las cosas malas que hagan, pero no por su existencia misma. Por algo siempre han existido, y siguen existiendo; e incluso algunas han sabido adaptarse a las necesidades de la vida moderna. Y yo, a fin de cuentas, a pesar de no ser precisamente una persona religiosa, creo que existe un Dios allá arriba. ¿Y tu que piensas?.

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