Es preferible el dolor fuerte y agudo que venga de golpe, pero que se vaya rápido; al adoloramiento crónico que tarda mucho tiempo en desaparecer. Este pensamiento se puede aplicar a la hora de aventarse a una alberca helada, cuando no sabes si seguir o nó con un matrimonio enfermizo, o cuando no sabes si debes seguir ocultando la verdad pero en cambio sufres constantemente por guardar un secreto.


Sobre el Autor de este post:
Cerebro
Cerebro es el alter-ego de un individuo al cual le gusta reflexionar sobre las diferentes cuestiones de la vida. Es irreverente, directo y no se calla nada. Mercadólogo de profesión, ávido lector y apasionado por la música. Twitter: @elcerebrohabla