Si ambicionas poco, nadie te estorbará parte II. Revisión

22 noviembre 2009

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Después del comentario que hizo MUN en el primer artículo de estos dos, que puedes ver aquí. Decidí hacer una segunda parte para aclarar algunos puntos que creo que quedaron sin definir, de los que me dí cuenta gracias a su comentario, y que pueden llevar a malas interpretaciones.

MUN puso en tela de duda la parte en que comenté qué algunas personas se conformaban con tener solamente una pareja, un hijo y darle una vida decente. Me cuestionó porque hay diferentes personalidades y necesidades, y se refirió a que no todo mundo desea triunfar económicamente, sino que muchas personas buscan la felicidad de muchas otras maneras.

Esta es la parte que tal vez yo no logré explicar bien en mi post anterior. Las ambiciones no deben ser necesariamente económicas. Este tipo de ambiciones son estrictamente para aquellos que buscan tener dinero, éxito o poder.

Yo puedo perfectamente ambicionar no mucho dinero, pero si ambicionar tener mucha cultura, o tener ambiciones espirituales. Existen muchas formas de triunfar en la vida y no necesariamente esto se debe reflejar en el concepto utilitarista de tener y poseer.

A veces conocemos personas que tal vez no tienen mucho dinero, tienen un carro austero, pero que te transmite una buena vibra, porque ha logrado cumplir sus objetivos personales. Posiblemente quiso ser un gran maestro, un gran padre de familia, o un gran escritor, que tal vez no ambicionó la fama, o el dinero, sino el conocimiento y transmitir este a la comunidad. Pero a fin de cuentas este tipo de personas debieron hacer el mismo esfuerzo y romper barreras similares a aquellas personas que son exitosas en lo económico.

Este tipo de personas también tienen que sortear a las personas envidiosas. Una persona con más lujos podria envidiar a su vecino que a pesar de tener menos lujos, ha logrado formar una grán familia, a diferencia de la de él, que es un caos. O una persona culta también podría ser envidiado por aquellos que no lo son.

Existen muchas formas de triunfar y tener éxito en la vida. Como dije, el exitoso es como el oro, brilla donde se encuentre, a pesar que no sea el éxito reflejado en los estereotipos. Se sabe que es exitoso porque lo refleja en su forma de ser y en lo que hace.

El ser ganador en la vida no es cumplir los estereotipos de triunfo que nos venden. Es saber honestamente, desde adentro, que uno ha logrado cosas importantes, que ha sabido vencer retos y se siente satisfecho con lo que ha logrado. Y simplemente, repito el ejemplo, decir, -yo me doy con dar una vida aceptable a mi familia, es no ambicionar, y eso lo hace a uno mediocre, porque no se siente capaz de ir más allá, y no me refiero, como ya reiteré, a lo económico, sino a cualquier área de la vida donde se pueda triunfar.

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