Los Amigos

29 julio 2009

veces compartido

Me acuerdo que cuando iba en la primaria, tenía un amigo con el que me llevé al menos 4 años (que para ese entonces eran eternos). Estaba muy, pero muy seguro de que íbamos a ser compas para siempre, y que nada iba a poder romper ese lazo de amistad. Pero entonces ahí va Cerebro, a meter la pata con su actitud de burgués. Le heché en cara que yo tenía mas bienes materiales que él, al punto en que se fué llorando de mi casa porque le restregué mis riquezas que el no poseía (y que en realidad es muy relativo porque tampoco es como que yo fuera mucho mas cagalana que este amigo). Y a partir de ahí sufrí un desapego de lo material, la pérdida de esa amistad me impacto tanto qué si no hubiera pasado eso, posiblemente ahorita sería un pinche juniorsito presumido.

Tampoco fué la última vez que vi a ese amigo, pero ya no fué lo mismo. Nos seguíamos llevando un tiempo pero ya no era igual, sabía que la había “cagado”. Me cambié de escuela, conocí amigos nuevos, y con eso se perdió el contacto. Si, Cerebro había perdido un amigo por andar de presumido.

Un amigo me dice que las amistades son cíclicas. A veces puedes tener a un gran amigo pero  cuando uno crece,  de pronto esa amistad ya no es lo que era antes y la relación desaparece. También hay quienes dicen que las amistades pueden ser para siempre, y la verdad que envidio (bueno, como puedo envidiar si todavía no llego ahí, tampoco estoy tan viejo) a la gente grande que tiene a su amigo al cual conoce desde la infancia.

Creo que las amistades son lo mejor que puede tener uno, porque siempre sirven de apoyo. Son ellos los que te logran dar ese equilibrio cuando las cosas no van bien y siempre están ahí. A diferencia de las relaciones sentimentales donde es casi seguro que algún día se va a acabar (a menos que termine siendo la media naranja con la que te vas a casar), las amistades no necesariamente tienen un fin, además que con las amistades todo suele ser mas transparente, no hay compromiso alguno como en las relaciones.

¿Que se sentirá no tener amigos?, me pregunto. Afortunadamente nunca he llegado a ese extremo, y por lo tanto no se lo que se siente. Pobres diablos los que están solos, ¿que habrán hecho para que nadie quiera estar con ellos?, ¿será que no son lo suficientemente interesantes como para que alguien quiera entablar una relación de amistad con ellos?, ¿o serán tan “poco amigos” que nadie les tiene confianza y les sacan la vuelta?. Si eres uno de ellos y lo quieres saber puedes entrar aquí, pero también existen los amigos imaginarios, puedes utilizar una escoba, un troll, o cualquier artefacto raro que está lo suficientemente inorgánico para que acepte ser tu amigo (próximamente voy a sacar el mercado un Cerebro de peluche, para que me puedas tener cuando te sientas solo o sola).

Creo yo, que carecer de amigos es carecer de alma y carecer de esencia. El hombre no se entiende sin las relaciones con los demás, y por lo tanto sería un ente invisible. Invisible como el señor que trabaja en una gasolinera (caso real), no convive con sus compañeros ni les dirige palabra, y cuando termina sus labores diarias, se va a su departamento de donde nunca sale. Compra el periódico y ve la TV para ver que ocurre en el mundo, pero al mismo tiempo él no es parte del mundo, es una mera anécdota, que solo hace diferencia en base a los bienes que consume.

Por eso yo creo que la amistad es algo muy importante, y que la verdad yo valoro mucho. Yo tal vez no tenga miles de amigos, pero con los que tengo son suficientes porque se que son amigos de confianza y que siempre van a estar ahí cuando yo lo necesite.

veces compartido

Deja tu comentario

Síguenos:

Archivo

Destacados

Encuesta

    • Votarías por José Antonio Meade

      Ver Resultados

      Cargando ... Cargando ...
  • Twitter