A un padre le daría mucho orgullo ver que su hijo se sienta en la primera fila de su clase, sea bien portado, cumpla con sus tareas y saque puros dieces. Pero el padre se avergonzaría si su hijo fuera rebelde en clase, organizara pintas masivas en su salón y criticara el método de estudio de la institución. Lo que el padre no sabe es que muchas veces el segundo tipo de niño tiene mas éxito en su vida.



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Cerebro