Los animales y las plantas son parte de nuestro ecosistema, ellos nos proporcionan el equilibrio bajo el que podemos estar vivos y por eso debe de haber un respeto hacia los seres vivos. Es por eso que se debe evitar a cualquier costa la caza indiscriminada, el maltrato hacia los seres vivos sin ninguna razón, se debe cuidar la luz, la flora, el agua, proteger a los animales en extinción. Con el fín de que este equilibrio natural no se pierda y los seres humanos tengamos un planeta donde vivir bien.
Lamentablemente existen posiciones muy radicales. A veces para salvar a los animales o para el progreso del ser humano, es necesario sacrificar especies para su estudio. Gracias a esos sacrificios se ha logrado, no solo un gran avance para la humanidad, sino para las mismas especies, porque de esta forma se pueden estudiar con el objetivo de buscar soluciones, en caso de que sufran enfermedades, epidemias, o plagas. Pero existe gente que se niega a sacrificar un animal, dejando un lado la posibilidad de tener mas herramientas y conocimientos, para poder salvar a un número mucho mayor de animales, del que sacrificó.
Arturo González, un estudiante de la UNAM, ha decidido emprender una campaña a raíz de que decidió no sacrificar a una gallina. El dice que los animales tienen sentimientos y sufren, pero ¿acaso no cuentan los sentimientos de los animales que se dejarían de salvar, por decidir no sacrificar especies en estudio?. Ese radicalismo, lejos de ayudar a preservar las especies, provocan que se detenga el desarrollo humano y animal. También, es una forma de no entender la naturaleza del animal. Los animales matan a otros animales para su supervivencia, al igual que el humano lo hace para sobrevivir.
El debate sería mas constructivo si el objetivo fuera el buscar que los animales no sufran en su muerte. Pero negarse a sacrificar un animal con fines académicos es algo demasiado exagerado. Yo le diría a Arturo González -Te invito a que entres a la jaula del tigre del Zoológico de Chapultepec para que conozcas la compasión que sentiría por tí.
Según amigos que tengo en la UNAM, Arturo González no es precisamente un heroe: Natalia de Los Santos que cursa la carrera de Veterinaria en la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, lo describe como: Arturo es muy ocurrente. Te hace reir todo el rato. Es fácil hacerse su amigo. Es fácil decir ” Ah que buena onda este chico” Pero ya que lo conoces… es muy conflictivo. Agranda los problemas.
Esta última frase nos dice mucho, porque la posición de Arturo, es la “exageración de un problema”. Es cierto que se abusa mucho de los animales, en la caza, en la forma en que se les mata sin piedad, sin preocuparse de que estos seres no sufran. Pero es una exageración, como ya lo dije, negarse a sacrificar una gallina en un laboratorio, para que los estudiantes adquieran conocimientos con el fin de preservar a la especie y/o buscar más beneficios para el ser humano.
El sacrificio de animales, también se hace, paradójicamente, con el objetivo de evitar su sufrimiento. Un ejemplo son los perros que tienen enfermedades dolorosas e incurables, a los cuales “se les duerme”.
Por este motivo me abstendría de “mitificar” y “heroizar” a Arturo González, como se ha hecho en El Universal. Tal vez la intención dentro de sí, pudiera ser buena, pero el argumento no lo es, y el resultado sería una catástrofe. Ya logró, según la Fuente de El Universal, que no puedan obligar a matar gallinas en clase, un paso adelante para el objetivo de Arturo, pero un paso atrás para el desarrollo humano (y animal).
Fuente: El Universal
P.D. En el post pasado dije que estaba en contra de el asesinato de los manifestantes del 68, cuando algunos dicen que fué para evitar un mal mayor. Algunos podrían decir, hay una contradicción, porque aquí mencionas que es justificable matar a una gallina para salvar a miles. Creo que si bien el animal merece todo nuestro respeto, tampoco tiene la misma condición que el ser humano (al igual que nosotros no tenemos la misma condición ante cada especie animal) ante si mismo. Además la masacre de Tlatelolco tuvo como fin, salvaguardar los intereses de unos pocos, y no el desarrollo de la humanidad, como muestra, ver los gobiernos que siguieron, y en las deterioradas condiciones que dejaron al país.
Tweet




A fin de cuentas Dios dijo que los humanos podriamos disponer de los animales como quisieramos no? Ahi esta en el génesis.
Por otra parte comparto tu opinión sobre que algunos ecologistas son muy radicales. Hace unos meses vi en un canal (que no recuerdo si fue el Discovery Channel o el NatGeo) sobre un proyecto que tenian unos tipos para salvar los glaciares de Groenlandia, cubriéndolos con una especie de manta que podia reflejar la luz del sol para evitar el calor. Pero necesitaban muchos miles de metros de dicha tela porque se pensaba cubrir solamente los bordes que llegaban al mar; pero al transportar un poco se dieron cuenta que contaminaban mas con el helicóptero usado y ahi tenian una paradoja :S.
Creo que lo que hacemos afecta a nuestro entorno de alguna manera pero tampoco obsesionarnos tanto, ahi estan las flatulencias de las vacas y nadie las detiene. sin embargo, creo que si pueden hacerse cosas mas realistas y prácticas como no usar bolsas de plástico, ahorrar y reciclar papel, no verter aceite al fregadero sino almacenarlo y desecharlo, entre otras cosas.
Saludos.
Y la cosa es que es idolatrado, por algo que no solo es extremista, sino que es a la vez irrelevante. No se habla de salvar ballenas o una especie, se habla solo de la decisión de no matar una gallina